Reunión con el ED Parte I

Harry tuvo que sentarse a regañadientes, después de un rato de ofrecer en vano su ayuda a Ron y Hermione, resignado a esperar a que todos estuvieran preparados para la cena sin poder ayudar en otra cosa. Sus dos mejores amigos iban de la cocina a la sala con pesados platones llenos de comida mientras la mesa que él había puesto, y que había sido su tarea asignada, estaba lista con un mantel, platos, vasos y cubiertos que la Sra. Weasley se había encargado de proporcionarle. Ginny estaba enfrente de él, con Neville y Luna, lanzándole miradas esporádicas sin dejar de platicar con sus amigos, con la felicidad reflejada en el rostro de una manera tan real que Harry creía que la hacia más bonita. La risa de su novia era acompañada por los ojos brillantes de Luna y la sonrisa un poco nerviosa de Neville, que a pesar de tener gruesas cicatrices en toda la cara y el cuerpo, parecía seguir teniendo esa dosis de timidez que siempre lo había caracterizado un poco.

-¡Ron ni se te ocurra sentarte!-exclamo de pronto la madre de su amigo sobresaltándolos a todos. Al girar un poco el rostro vio como su amigo estaba a un par de pasos alejado de él, claramente a mitad del camino para sentarse a su lado y con la intención de escabullirse de su trabajo asignado.

-¡Harry esta sentado!-reprocho el pelirrojo a su madre-¡Estoy tan o más cansado que él! ¿Por qué el puede quedarse sin hacer nada?

-Harry ya termino sus labores-espeto la Sra. Weasley con la mano en la cintura-tú deberías de seguir su ejemplo y no dejar que tu novia trabaje doble por hacer lo que te corresponde.

Harry vio divertido como las orejas de su mejor amigo se ponían rojas ante el inteligente recordatorio de su madre de que su novia seguía cargando platones; el chico estaba a punto de contestar que a Hermione no le importaba cuando la susodicha paso con una bandeja especialmente llena e hizo amago de que le costaba llevarla. Ron volvió a sonrojarse y murmurando contra su madre se adelanto para quitársela de las manos; apenas se hubo alejado un par de pasos, Harry vio como Hermione y su suegra intercambiaban una mirada de triunfo y volvían al trabajo.

-Lo que le espera-pensó un poco divertido al ver a Ron rojo y enfurruñado pero volviendo a la cocina. Su mente empezaba a divagar acerca de su propio destino cuando Ginny volvió a reír melodiosamente y él tuvo que girar para verla resplandecer de alegría junto a los dos recién llegados. La idea de unírseles le cruzo por la cabeza pero la desecho muy pronto: si Ginny había soportado ser excluida anteriormente cuando él estaba con Ron y Hermione, era justo que ahora él soportara la misma regla por mucho que le costara compartir a su novia. El monstruo de su pecho rugió levemente de celos pero su cabeza lo calmo enseguida recordándole la realidad:

-Son Neville y Luna-pensó para sí mismo- también son mis amigos pero ellos tres vivieron juntos este último año… merecen un tiempo a solas para…

La chimenea volvió a interrumpir sus divagaciones y una llamarada verde precedió la aparición de Percy. El chico iba de mejor humor del que lo habían dejado y no pareció en absoluto sorprendido por la mesa improvisada a mitad de la sala ni por la presencia de dos personas más. Saludo cortésmente a todos antes de esquivar hábilmente la mesa que Harry acababa de poner y después de saludar a su madre que se había acercado al escuchar su voz, subió a su habitación diciendo que tenía que cambiarse antes de la cena porque Audrey había tenido la desfachatez de tocarle. El Sr. Weasley, que había llegado un par de minutos antes, volvió a sonreír de la manera en la que lo había hecho en el Ministerio antes de retirarse de nuevo a la cocina para seguir ayudando a su esposa. Harry volvió a quedarse sin más que hacer que observar como Ginny, Neville y Luna seguían ajenos a todo, platicando despreocupadamente como lo habían hecho antes de que llegara Percy. La Sra. Weasley había tenido la delicadeza de dejarlos solos desde un principio, apenas permitiéndose saludar efusivamente a los dos amigos de su hija, y el resto de los Weasley que iban llegando hacían lo mismo: saludaban antes de retirarse al comedor principal. George, que acababa de bajar al escuchar a su hermano, estaba siendo hasta ahora el que se quedara más tiempo, solo para halagar un rato a Neville y su "maravillosa destreza al decapitar serpientes", precedido hacia unos pocos minutos por Fleur que había insistido en preguntarle a Luna acerca del Sr. Ollivander.

-George y yo siempre supimos que Neville acabaría sorprendiéndonos así-escucho que alguien le susurraba al oído y vio como el mismo George estaba junto a él, al parecer recién alejándose de su hermana y sus amigos. El chico sonreía divertido pero con la mirada un poco perdida y Harry lo observo un segundo, decidiendo si corregirlo o no en el nombre que había usado para referirse a su hermano. La lucha interna en su cabeza se tardo demasiado, a tal grado que cuando apenas había decidido hacerlo, descubrió que el gemelo ya no estaba cerca.

-¿George?-pregunto al aire, buscando con un poco de preocupación en toda la estancia al chico que según él, debía de seguir a su lado. Apenas iba a ponerse de pie para buscarlo cuando Ron y Hermione llegaron en ese momento, también repentinamente, sentándose cada uno en uno de sus costados con expresión de cansancio y alivio.

-¡Al fin!-exclamo Ron triunfante, ajeno a la mirada de Harry y a cualquier otra cosa que obstaculizara su descanso.

Harry apenas le sonrió en respuesta, aún buscando a George para preguntarle al menos como se había ido tan rápido.

-¿Qué pasa Harry?-inquirió entonces Hermione, después de mirar con desacuerdo y encanto a su novio y escuchar la extraña respuesta que él le había dado. Harry aunque ya sentía el cuello un poco cansado de tanto girar la cabeza, volvió a hacerlo para enfrentar la mirada inquisitiva de su amiga y contestar con su mejor cara que no pasaba nada. Hermione, sin creerle le lanzo una mirada que denotaba el inicio de un interrogatorio exhaustivo pero la Sra. Weasley apareció justo en ese momento para interrumpir sus intenciones:

-Ya pueden cenar-anuncio dejando un último platón en la mesa-nosotros estaremos en el comedor por si necesitan algo.

Cuatro voces contestaron al unisonó un "gracias Sra. Weasley" y Ginny dijo un "gracias mamá"; Ron se limito a decir lo mismo después de una mirada reprochadora de su madre y su novia al escucharlo decir que ya era hora. Harry se rio de su amigo sin poder evitarlo, al ver que sus orejas se tornaban nuevamente rojas y se hundía sin éxito el sillón donde estaba sentado.

-Es agradable que todos estemos vivos-soltó de pronto Luna, apenas se hubo sentado en la silla más cercana. Los demás, que recién estaban en camino de sentarse, la miraron un poco sorprendidos por sus palabras; Harry sonrió por poder constatar que seguía teniendo esa sinceridad apabullante y le contesto antes de darse cuenta de que lo hacia:

-A mi también me alegra que los seis estemos vivos.

El silencio lleno la sala de la manera más plena en la que lo había hecho desde que Luna y Neville llegaran y Harry sintió cinco pares de ojos fijos en él gracias a su comentario. Ron le palmeo el hombro antes de sentarse y Hermione ahogo un hipido siguiendo a su novio; Ginny le sonrió mitad radiante, mitad triste y Neville adopto un gesto difícil de interpretar para todos.

-Aunque me gustaría que algunos más estuvieran aquí- siguió Luna, aún con sus ojos brillantes, siendo la única junto con Harry que se mantenía de pie y volviendo a ser quien hablara para seguir el tema.

Harry pudo ver como su mirada se dirigía a Ron, expresando un pésame por Fred que seguramente ya le había ofrecido a Ginny. El silencio en el ambiente se hizo más pesado pero la chica, que parecía querer seguir hablando, pareció no notarlo o no tomarle mucha importancia:

-No es que no volvamos a ver a nuestros seres queridos-afirmo segura y tanto Ginny como Ron la miraron con atención- pero será más difícil que Fred pueda hacer bromas con George ahora que…

-Creo que deberíamos empezar a comer antes de que se enfrié- interrumpió Hermione, volviendo a ponerse de pie y tomando un platón para servirse su contenido. Luna la miro con expresión de no entender muy bien porque la interrumpía y Harry, que aún no se sentaba, decidió que era mejor seguirle la corriente a su amiga para evitar incomodar a su novia y a su mejor amigo en su propia casa con un tema que seguía siendo muy delicado para todos.

-Se ve delicioso-dijo entonces Neville, también uniéndose al intento de desviar el tema y sonriendo un poco forzado.

Luna, que al parecer esperaba que dijera algo respecto a lo que ella estaba diciendo, lo miro un segundo con sus ojos de sorpresa perpetua antes de rendirse, asentir y empezar a servirse también la deliciosa comida que había sido preparada para ellos. Harry miro un segundo a Ginny en señal de apoyo antes de tomar su plato y servirle, sin que su novia lo pidiera; Hermione hizo lo mismo con el plato de su novio aunque Ron seguía cabizbajo.

-Yo… -fue el turno de Neville de interrumpir el silencio y todos, excepto Luna lo miraron con atención ante su intención de hablar- Yo me alegro mucho de poder verlos-Harry pudo ver que detrás de sus cicatrices seguía siendo el mismo porque no había más que humildad en su manera de expresarse- Hubiera querido venir antes, ustedes saben pero han sido unos días muy difíciles y al menos estaba seguro de que los cuatro estaban a salvo.

Harry se sintió mal por lo último pensando en las pocas veces que había pensado en como la estaría pasando Neville; su ultimo recuerdo de él antes de irse de Hogwarts había sido verlo rodeado de personas y en los funerales apenas había podido saludarlo, ahogado por el dolor de tener que despedirse de tantas personas queridas. Neville sonrió tímidamente a todos antes de tomar nuevamente su tenedor y disponerse a comer, los demás lo imitaron enseguida, hambrientos y cansados por distintas razones.

La comida duro mucho menos de lo que había llevado colocar la mesa y acondicionar el espacio para que los seis pudieran hablar a solas pero mucho más de lo que Harry había creído que duraría dadas las ansias que tenían todos de hablar. Los platones llenos de comida se quedaron apenas a la mitad o casi intactos y pronto, fueron olvidados para que los seis no tuvieran mucho impedimento en platicar todo lo que había sucedió en el tiempo que llevaban sin verse. Harry, Ginny, Ron y Hermione se turnaron para relatar todo lo que había pasado en sus últimos agotadores días, ante la mirada atenta de Neville y la siempre soñadora de Luna que los interrumpía para dar su propio punto de vista. Cuando finalmente acabaron y Harry hubo llegado al tema reciente de los Malfoy que deseaba evitar, Ginny fue quien hizo la pregunta ideal para dar un giro a la conversación:

-¿Y que hay de ustedes?-dijo la pelirroja-Apenas me han dicho que estuvieron juntos todos estos días pero no me han explicado que han estado haciendo solos.

Neville enrojeció ante la disimulada insinuación de Ginny pero Luna, al parecer también captando lo que su amiga quería decir, contesto rápidamente mientras jugaba con su cuchara del té:

-No hemos estado solos, Dean esta la mayor parte del tiempo y a veces vistamos a Lavender…

Harry, Ron y Hermione intercambiaron una mirada de sorpresa e incomprensión pero fue Ginny la que hizo amago de preguntar exactamente a que se referían. Neville, que parecía haberlo visto venir, contesto antes de que lo hiciera:

-Hemos estado en San Mungo desde que acabaron los funerales.

Harry sintió como los músculos de su cara se tensaban en un gesto de sorpresa, seguramente parecido al que sus amigos y su novia tenían en ese momento. Su rostro adopto un rubor de vergüenza, al imaginarse lo que dos de sus amigos que siempre lo habían apoyado, habían tenido que vivir solos, apenas apoyándose el uno en el otro. Neville también se puso rojo por su confesión y Luna, sin perder demasiado la expresión soñadora, lo relevo en la explicación que ninguno pedía pero ansiaban:

-Mi padre aún no despierta totalmente-dijo y por primera vez, Harry noto un leve asomo de tristeza en su tono- los medimagos dicen que es normal debido a las maldiciones que recibió y que en un par de meses se recuperará por completo. Despierta a ratos, generalmente en las mañanas lo suficiente para saludarme y darme un beso antes de dormirse de nuevo, no pasa de tres minutos. Solo el primer día se tardo cinco y sospecho que fue porque quería saber si estábamos vivos o muertos y si la guerra había acabado; cuando se lo confirme volvió a irse sin siquiera darme instrucciones de la revista o poder contestarme si en su especie de sueño estaba mamá-sus ojos azules se fijaron en Harry-no se lo pregunte pero estoy segura de que sabia que quería saberlo.

- Luna… lo siento mucho-exclamo Ginny asustada y conmovida pero su amiga giro a verla para sonreírle y negar con la cabeza:

-No hay nada de que preocuparse-asevero-papá estará bien, es un gran explorador y el tiempo en Azkaban no se compara a las veces que fuimos a acampar sin luz para…

Luna siguió explicando alegremente las experiencias que había adquirido al ir a acampar pero Harry dejo de escucharla. En su interior nacieron unas ganas incontrolables de gritar lo injusto que había resultado todo para sus seres queridos, a la vez que una profunda admiración hacia Luna y su padre se asentaba en él. Ginny le tomo la mano bajo la mesa, transmitiéndole que estaba tan sorprendida y conmovida como él aunque no lo demostrara.

-… así que no creo que se tome tanto tiempo en volver a despertar más tiempo del que ahora puede-siguió Luna-Dean también dice que cree que estos dos últimos días ha aumentado un par de segundos pero los medimagos no se dieron cuenta.

-Es muy amable de Dean estar contigo

-Si bueno, no es que este en san Mungo precisamente por mi. Él esta ahí para visitar a Seamus…

-¿Seamus también fue herido?

-Sí-contesto ahora Neville-pero esta en San Mungo no precisamente por sus heridas de guerra, al final se lastimo la pierna con una tabla suelta y casi le cae una pared encima.

-¡Merlín!-exclamo Hermione cubriéndose la cara con las manos. Ginny abrió los ojos con sorpresa y Ron murmuro una maldición con la que Harry estuvo de acuerdo.

-Neville lo quito del camino-dijo Luna-le lanzo un hechizo justo a tiempo. Dean dice que si no hubiera hecho eso quizás Seamus hubiera acabado más lastimado.

-Que de por sí ya estaba bastante maltrecho por tener que estar como prófugo varios meses-aclaro Neville- el accidente al parecer solo acabo con sus fuerzas.

Luna miro a Neville esperando que dijera algo más. El chico ni siquiera hizo gesto de darse cuenta, se quedo en silencio esperando que alguien más opinara sobre lo que había dicho. Luna dejo de mirarlo después de dos segundos y Harry se dio cuenta de iba a decir algo importante:

-Lo mismo que con…

-Lo mismo que con mi abuela-dijo Neville decidiendo interrumpir a Luna para dar el mismo la noticia. Harry se dio cuenta de que había intentado posponer lo más posible decírselos pero Luna se había dado cuenta y se había propuesto lo contrario.

-¿Tu abuela?-pregunto Harry preocupado, temiendo que la evasión de Neville anunciara noticias más terribles de las que deseaba escuchar.

-Sí-contesto el chico bajando la mirada para no ver a ninguno-al parecer quedo bastante agotada por toda la batalla y los meses llenos de problemas. Esta en San Mungo en un estado parecido al del Sr. Lovegood, por eso Luna y yo hemos estado juntos. Seamus está en la habitación de al lado y por eso también Dean esta cerca.

-¡Pero vimos a tu abuela en los funerales!-exclamo Harry sorprendido y olvidando por completo que debía de tener tacto-¡Y parecía bastante saludable!

-Parecía más saludable que tú, honestamente-dijo Ron, también sorprendido, a Neville-tu te veías agotado.

-Y lo estaba-respondió Neville-pero mi abuela también. Los Medimagos dicen que parece que se contuvo varios días para seguir en pie y eso fue lo que provoco que terminara… como termino-Neville volvió a bajar la cabeza y Harry adivino lo que sentía antes incluso de que lo dijera- al parecer quiso esperar a que yo estuviera mejor para preocuparse por si misma pero no pudo lograrlo.

-No es tu culpa Neville-dijo Hermione comprensivamente- es una bruja admirable y saldrá adelante. Lo que hizo demuestra lo mucho que te quiere y se preocupa por ti.

Neville levanto la mirada del suelo agradeciendo el apoyo y Ginny, que estaba junto a él le paso un brazo por los hombros. Harry vio como sus ojos pequeños se ponían vidriosos pero el chico sonreía tratando de no dar paso a las lágrimas.


Oh sí, volví a cortar un capítulo y quedo considerablemente más pequeño que los anteriores. Lo hago porque no puedo terminarlo y ya toca actualizar este fic y otros dos así que pretendo que esto sirva como adelanto mientras la musa se ocupa de los demás y regresa para terminar este capítulo. Pude haberlo terminado obligada pero no funciona, lo intente y simplemente no… porque no quiero arruinar todas las ideas que tengo para esta reunión poniéndolas descuidadamente. Espero les guste esta primera parte.

PD. ¡El fic acaba de cumplir un año! Gracias a todos los lectores, tengo planeado un par de cosas para celebrarlo aunque no pude hacerlo el mismo día pero espero que sea en este mes.