Harry observo el interminable pasillo blanco aún sintiendo el remolino de emociones por todos los recuerdos acumulados. Llevaban caminando ya varios minutos en silencio o al menos él no había escuchado nada por estar sumido en sus propias ideas, incapaz de quitarse de la cabeza ese sentimiento de culpabilidad que lo había invadido desde la mención de Colin. Ron lo miraba de vez en cuando, como si se diera cuenta de su preocupación y no se atreviera a decir nada; Neville, al contrario, no se había dado cuenta y caminaba delante de ellos al parecer sumido en sus propios asuntos.
-Estoy bien- le susurró a Ron cuando su amigo hizo su doceavo intento frustrado de hablar- Deja de mirarme como si fuera a desmayarme.
Ron recupero al completo el tono rojizo en las orejas que apenas empezaba a perder y pareció contener una palabrota. No lo hizo, sin embargo, y dándole un fugaz golpe en el hombro le contestó:
-Solo me aseguraba amigo, nunca se sabe contigo.-bromeo para después ponerse serio y susurrar- Sabes que no es tu culpa ¿cierto?
Harry aprovecho que debían de tomar un elevador para apresurarse y no contestar. Sabia que Ron, Hermione, Ginny y muchos más consideraban que no eran su culpa todas las muertes que habían ocurrido pero le resultaba difícil a sí mismo convencerse de ello. Por supuesto que una parte razonable de su cabeza le decía también que no debía culparse pero otra parte, todo su cuerpo, su cabeza y sus ideas giraban hacia el mismo punto: él hubiera podido evitar muchas bajas si hubiera logrado entender lo que debía hacer al menos unas horas antes.
El ascensor llegó a su destino en menos del tiempo que los tres se habían tomado en subir. Neville salió primero de nuevo y Harry y Ron lo siguieron en silencio; Harry pudo ver como Ron seguía mirándole como dispuesto a seguir hablando de lo mismo pero él hizo caso omiso y se contento con mirar confundido las blancas paredes que, frente a él, parecían ser una copia idéntica del mismo del mismo lugar del que acababan de salir. La única diferencia era que el pasillo blanco parecía más desierto que el anterior y mucho más vació de lo que realmente estaba. Harry podía ver un par de figuras o personas detrás de cada puerta, girando en los pasillos o entrando en alguna de las habitaciones pero siempre de manera rápida y acelerada. Por alguna extraña razón nadie se acercaba a ellos, al contrario de lo que había sucedido al principio, e incluso parecía que muchos de los sanadores optaban por ordenar a los enfermos que entraran a sus respectivos cuartos justo cuando los tres se encontraban cerca. Más sorpresa para todos es que las personas obedecían y se contentaban con mirar al trío de chicos un segundo para después desaparecer en silencio, por las puertas blancas correspondientes.
-No es que me queje- comentó Ron después de un rato en el que él y Harry intercambiaron miradas extrañadas- pero ¿que demonios sucede?
-Me parece que alguien ha intercedido por ustedes-respondió Neville relajado, sin detenerse y aún guiándolos en el camino- eso sucedió conmigo la primera vez que vine a ver a mi abuela. Dejaron de acosarme de pronto, como si alguien les hubiera explicado que tenía mis propios problemas.
-¿Y quién fue?- preguntó Harry mirando de nuevo como un par de personas le sonreían tímidamente pero sin acercarse. Neville se alzo de hombros y volteo a mirarlo con una sonrisa:
-No lo sé con certeza pero imagino que fueron varios. La Profesora Mc Gonagall, Kingsley… honestamente no lo sé. Llegue a pensar que mi abuela se había despertado cinco minutos para gritarles que me dejaran tranquilo, créanme que la creo capaz de hacerlo.
Harry sonrió por la idea, dándose cuenta de que él también creía capaz a la abuela de Neville de hacer semejante cosa. Ron pareció a punto de reírse pero no dijo nada.
El pasillo blanco por el que habían estado caminando resulto terminar en una amplia puerta con un letrero tan pulcro que brillaba. Harry no pudo leer que decía porque Neville apretó el paso, diciendo que se tenían que apurar si no querían que la hora de visita terminara; él sin embargo se detuvo sin darse cuenta, sintiendo que los nervios le subían por la garganta. Ver a Dennis lo hacía sentirse muy mal, tanto que no fue hasta que Ron lo jalo de la camisa que volvió a caminar. Neviile, que no se había detenido ni aminorado el paso, les hizo señas para que se apresuraran a llegar al siguiente elevador vació, que en ese momento el detenía con las manos.
-Menudo espectáculo han dado ustedes dos- comento Neville cuando los dos subieron y el elevador se cerró- por un momento creí que Ginny y Hermione armarían un equipo para golpear a Cho y a Lavender.
A Ron se le pusieron de nuevo las orejas coloradas pero una sonrisa apareció en su rostro. Harry también sintió que su cara se sonrojaba pero no encontró la idea ni remotamente graciosa. Neville los miro a ambos un poco apenado por haber dicho algo inapropiado pero considerablemente divertido por sus respectivos sonrojos:
-Bueno… era solo una idea- aclaró justo cuando el elevador se abrió, saliendo rápidamente con Harry y Ron siguiéndolo nuevamente en silencio.
El pasillo al que salieron resultó estas mucho más vació que el anterior o el resto del hospital. Harry no vio esta vez a ninguna persona que se asomara a verlos y en cambio observo con curiosidad como muchas puertas cerradas tenían un historial médico a la derecha. Ron observo igual de intrigado los historiales médicos e incluso se acerco lo suficiente para leer en alguno de ellos.
-¡Demonios!-exclamo en voz baja, haciendo que Harry se acercara a donde él estaba- esto se trata de una enfermedad mágica muy seria, papá me platicaba de ella cuando no quería comer, decía que esto podía pasarme si...
-¡Debemos darnos prisa o no nos dejaran entrar!-los apresuró Neville y Harry no pudo terminar de escuchar lo que decía Ron. Los dos dejaron de ver el historial que estaban viendo y caminaron rumbo a Neville, quien volvió de nuevo a caminar muy rápido delante de ellos.
A Harry empezaba a resultarle muy extraña la distancia entre la habitación donde estaban el resto de sus amigos y Dennis pero apenas se disponía a preguntar a qué se debía cuando Neville se detuvo frente a una especie de recepción, poniendo su varita en una especie de barra tan blanca e inmaculada con el resto del lugar. La varita del chico se movió ligeramente antes de soltar un destello y Harry supuso que se trataba de una especie de verificación de identidad. Ron lo imitó sin preguntar nada, por lo que Harry supuso que ambos ya habían estado ahí antes y sin preguntar nada imitó también a su amigo, preguntándose si su varita recién restaurada no le supondría un problema para comprobar quien era.
-Es por aquí- anunció Neville después de que los tres hubieran hecho el procedimiento.
Harry, que apenas tomaba su varita verificando que estuviera completa, observó sorprendido como una puerta que no había visto estaba frente a ellos. Neville entró nuevamente a la cabeza, instándolos a seguirlo y Harry entró detrás de él con Ron empujándolo levemente como si supiera que necesitaba una ayuda para avanzar y salir de la impresión.
-¿Qué es todo esto?-le preguntó a Ron una vez que salieron a otra especie de pasillo cuya ligera diferencia residía en que las puertas blancas habían sido reemplazadas por lo que parecían puertas de madera brillante.
-Creo que estamos en uno de los ocho pabellones más delicados de San Mungo-explicó Ron- vine una vez aquí a ver al Tío Billius cuando sufrió un accidente haciendo no sé que cosa. Casi no recuerdo que le sucedió porque era muy pequeño y mamá me cubrió los ojos cuando entramos a verlo pero sé que era algo muy grave; de hecho por eso aceptaron traerme; el Tio Billius creía que iba a morirse y quería ver al único sobrino que llevaba su nombre.
-¿Pero se recupero cierto?-preguntó Harry ansioso, deseando saber si en ese lugar solo acudían los enfermos desahuciados o muy graves.
-Sí, aunque un par de meses más tarde vio tu ya sabes qué y... –contestó Ron rascándose la cabeza incomodo-bueno... no importa, creo que yo estuve en otro porque las puertas eran distintas... ¿Tu sabías que el hermano de Colín estaba aquí?
Harry negó sin decir nada y sintió extenderse el mal presentimiento que había tenido desde que escucho nombrar a los hermanos Creevey. Colín había muerto y ahora estaba más que claro que Dennis tampoco había salido tan ileso como había creído. Ron evito su mirada después de escuchar su negativa, tratando de disimular su nerviosismo y Harry terminó de convencerse de que no era nada bueno.
-¡Neville!-llamó entonces a su otro amigo, sintiéndose asustado de preguntar pero a la vez decidido a hacerlo- ¿Qué es lo que sucede? ¿Por qué estamos aquí? Creí que Dennis estaba bien...
Neville se detuvo en el lugar, unos pasos más adelante, donde estaba y regreso para acercarse a ellos. Parecía también un poco incomodo y Harry se puso más nervioso al notarlo.
-Creí habérselos dicho-explicó- Dennis está fuera de peligro ahora pero fue muy difícil...
-¿Qué le sucedió?-preguntó ansioso Ron y Harry estuvo de acuerdo en que Neville fuera al grano y dejará de dar vueltas innecesarias.
-¿En resumen? –respondió Neville cabizbajo-Intento aparecerse para seguir a Colín cuando se dio cuenta de que su hermano decidía participar en la batalla. No sé muy bien como pasó pero creo que Colín lo había engañado para que se fuera y Dennis lo hizo pero Colín al final no atravesó el túnel o regresó apareciéndose lo más cerca que pudo de Hogwarts... sea como sea Dennis se dio cuenta cuando el túnel ya se había sellado y no pudo regresar por él. Decidió que sabía lo suficiente de aparición para acercarse a Hogwarts y entrar al castillo pero no fue así. No solo no se apareció bien sino que lo hizo en un lugar poco indicado.
-¿En donde?-lo apremió Harry sintiendo que revivía de nuevo el terror de esos días- ¿Qué le pasó? ¿Acaso lo...
-No lo sé Harry-contestó Neville- ni siquiera él puede saberlo bien porque su aparición fue realmente desastrosa. Ni siquiera está seguro de haber estado en Hogwarts en la batalla o de haber acabado desde el principio en donde lo encontraron quienes lo trajeron a San Mungo. Nadie de nosotros ha podido preguntarle toda la historia y sus padres estaban lo suficientemente preocupados por él y afectados por la muerte de su hermano como para pedirle explicaciones.
Harry y Ron intercambiaron una mirada, impactados por la historia. Neville dejó de verlos para observar en silenció el pasillo ante él y regresar, después de unos segundos, su mirada hacia ambos.
-Dennis dice que Colin lo salvo pero eso es imposible, según él sí pudo llegar a los jardines de Hogwarts pero en condiciones tan malas por su fallida aparición que estaba seguro de que moriría ahí mismo. Él dice que Colín lo vio por una de las paredes derrumbadas en la batalla y lo salvó de morir como alimento de una de las arañas gigantes; que fue justamente Colín quien después puso todo su esfuerzo en aparecerse con él en San Mungo pero no pudo llegar y lo dejó en una de las calles cercanas pero eso no tiene sentido. Colin jamás lo hubiera abandonado como estaba.
-Yo recuerdo haber visto a Colin luchando bastante alejado de los derrumbes-intervino Ron mirando a ambos aún impactado-además, en caso de que lo hubiera visto hubiera sido casi imposible que bajara ileso a ayudarlo.
-Dennis dice que no estaba ileso-siguió Neville- dice que entre todo lo que pasaba, pudo ver como estaba muy pálido y tenía una herida que no dejaba de sangrar y que, cuando le preguntó, su hermano explicó haberse hecho luchando en grupo contra un mortífago... De acuerdo a Dennis, esa fue justamente la razón por la que Colín lo dejó en esa calle cerca de San Mungo, tenía que regresar por uno de sus amigos que venía detrás y que también había sido herido, mucho más grave.
-¿Por qué no buscaron a Madame Pomfrey si fue así?-preguntó Harry-¿Por qué arriesgarse a ir a San Mungo solos?
-No lo sé-contestó de nuevo Neville- yo creo que no tiene sentido y quizás se trata de una mezcla de recuerdos verdaderos con delirios de Dennis al estar tan mal. Según él, Colín decidió ir a San Mungo porque creía que era más probable que pudiera salvarse ahí, que en Hogwarts...
Los tres volvieron a quedarse en silenció. Harry sintió de nuevo un nudo en la garganta, incapaz de poder imaginarse lo que Dennis y Colin habían sufrido si lo que contaba el primero era cierto.
-Supongo que todo se aclarará cuando despierte el amigo de Colin.
-¿El amigo de Colín?-preguntó Ron antes de que Harry pudiera hacerlo.
-Sí- contestó Neville- el amigo que según Dennis fue a quien Colín regreso para ayudar. Está también en San Mungo, no ha podido despertar desde la batalla y nadie esta seguro de cómo llegó hasta aquí; Dennis insiste en que no llegó con los trasladados de Hogwarts sino como él pero es difícil saberlo si no es por su propia boca; había tanto caos en todos lugares ese día que... bueno, nadie recuerda todo con claridad.
Harry asintió al igual Ron. Los dos se disponían a decir algo más cuando, a espaldas de Neville y frente a ellos, una persona salió de una puerta cercana y los miro extrañada.
-¿Disculpen que hacen aquí?-preguntó lo que Harry supuso que era un medimago- la hora de visita ya casi acaba y francamente...
Harry y Ron se disponían a contestar cada unoa su modo cuando Neville se dio la vuelta. El medimago pareció reconocerlo pues relajo su expresión
-Oh, Sr. Longbottom- exclamo acercándose amigablemente- Ya estaba creyendo que no iba a venir hoy.
-No le haría eso-contestó Neville relajado pero seriamente- de hecho vengo por él, queremos llevarlo a ver a unos amigos.
-Me temo que eso será imposible-respondió el medimago-no puedo autorizar a que salga, puede alterarse como lo hizo hace un rato. Al parecer escuchó el rumor de que Harry Potter estaba aquí y....
El mago se quedó callado de golpe y Harry sintió como sus ojos se posaban en él y luego en Ron. Neville no dijo nada y se quedó junto, esperando unos segundos a que se recuperará de la leve sorpresa.
-No es un rumor- intervino entonces señalándolos a ambos- Ellos son Harry Potter y Ron Weasley.
-Un placer conocerlos-contestó el mago acercando su mano a uno y luego al otro, intentando mantener la compostura- es todo un honor estar frente a dos héroes del Mundo Mágico... bueno, tres de hecho porque el Sr. Longbottom también fue una parte importante en todo el suceso.
Harry, Ron y Neville se miraron incómodos. El mago fingió no haberlo notado y siguió sonriendo, repartiendo su mirada entres los tres.
-Bueno, debo seguir trabajando- aclaró ojeando un par de documentos que llevaba en la mano-les recomiendo que si van a ver al Sr. Creevey lo hagan antes de que termine el horario de visita.
-De acuerdo-contestó Neville y enseguida hizo el impulso de continuar con su camino, seguido de Harry y Ron. El medimago se quedo, sin embargo, observándolos como si quisiera decir algo más:
-Quizás sea mejor que no entre el Sr. Potter-se atrevió a decir cuando los tres apenas habían dado un paso y tanto Neville como Ron giraron bruscamente a verlo de nuevo. Harry se sintió mucho más incomodo y no supo que decir.
-¿Qué?-espetó Ron igual de brusco que como había girado-¿Por qué?
-El Sr. Creevey se altero mucho hoy al escuchar que estaban aquí-explico el mago intentando no prestar atención al tono de Ron- quizás cuando lo vea se altere más y eso puede ser contraproducente para su salud.
-No puedo hacerle eso a Dennis-explicó Neville-creo que puede entender no ver a los demás pero estoy seguro de que le gustaría ver a Harry.
-Esta bien-intervino Harry mirando a los dos- no quiero que Dennis empeore por mi culpa.-Pueden entrar ustedes dos y yo los espero afuera, pueden decirle que no vine por lo que sea.
-Dennis sabe que es imposible que Ron venga sin ti-replicó Neville- no va a creerlo.
-Imposible es una palabra muy fuerte- susurro Ron extrañado y Harry asintió a su comentario. Neville y el medimago, no obstante, se miraron entendidos.
-Quizás el Sr. Weasley no deba pasar tampoco entonces
Ron miró a Harry pidiéndole su opinión pero Harry no pudo darle ninguna. Honestamente, le preocupaba poco si todo el viaje hasta el pabellón había sido en vano, la salud de Dennis estaba antes que todo. A su lado, Ron pareció tener el mismo pensamiento y resignado, miró a Neville esperando que el chico les indicara si lo esperaban o regresaban con los otros. No obstante, Harry vio como Neville se quedo estupefacto, observando al medimago como si la idea lo ofendiera.
-Dennis va a ponerse peor si se entera de que estuvieron aquí y no llegaron a verlo-explico Neville intentando razonar con el mago- todos ustedes saben que uno de sus deseos es poder ver a Harry. No puedo hacerle eso.
Harry había tenido pocas oportunidades de ver al nuevo Neville pero sabía que el chico que veía justo en ese momento era él. Ron abrió los ojos, controlando su gesto de sorpresa, para luego intercambiar un gesto cómplice con Harry y mirar al medimago con expectación.
-Bien Sr. Longbottom-respondió el medimago después de un par de minutos de incomodo silencio-pero lo hago responsable de lo que suceda.
-Lo acepto-respondió Neville y sin asomo de una sonrisa que hiciera creer a Harry que estaba bromeando, se giro nuevamente para continuar caminando. El medimago se giro también resignado, negando con la cabeza y despidiéndose apenas de ellos.
-Neville se ha tomado muy en serio su papel de protector ¿no crees?-le susurro Ron apenas pudieron seguirlo. Harry asintió sin saber muy bien que decir pero sintiéndose orgulloso de su amigo sin saber exactamente por que.
El pasillo lleno de puertas de madera parecía bastante largo pero Harry vio ansioso como Neville se detenía en una cercana. El chico abrió la puerta cuidadosamente, haciéndoles de nuevo gestos para que lo siguieran a la vez que entraba primero. Harry sintió que el nudo de su garganta bajaba a su estomago y se detuvo sin darse cuenta, observando lo poco que se podía del interior.
-Vamos-lo apresuró Ron, detrás de él y Harry sintió como su mejor amigo ponía ambas manos sobre sus hombros, empujándolo para entrar.
La habitación estaba igual de blanca que el resto del hospital y quizás un poco menos inmaculada gracias al toque personal puesto en ella. Había un par de mesas al fondo, llenas de objetos mágicos y pociones a medio usar; detrás, junto a una ventana, había unos estantes con otros tantos frascos cerrados y un par de macetas que a toda luz intentaban darle algo de color a la habitación. Harry, que había creído que la habitación era más pequeña y era solo de Dennis, se encontró muy sorprendido al observar las dos hileras de camas repletas de personas. Cada una estaba ocupada por un paciente y tenía suficiente espacio como para que otros estuvieran alrededor del enfermo, bien sentadas en sillones azules o de pie junto a la cortina también azul que levitaba separando el espacio entre un caso y otro. Pequeños grupos se encontraban rodeando a cada enfermo, imposibilitando que Harry tuviera la menor idea de quien eran y suficientemente ocupados como para notar la presencia de los recién llegados.
-Está al fondo-susurro Neville y Harry observó como avanzaba justamente a la cama que estaba junto a la ventana. Harry volvió a sentir que sus pies tardaban en entender que debían moverse y Ron lo empujo como si lo supiera, instándolo a caminar detrás de Neville.
Dennis estaba recostado en su cama, sonriendo levemente y platicando con voz queda con los que Harry supuso que eran sus padres. Una mujer de mediana edad, rubia, bajita y delicada, le sostenía amorosamente la mano derecha mientras un hombre un poco más alto le acomodaba incesantemente la almohada. Harry sintió un escalofrió al comprobar que el padre se parecía increíblemente a Dennis pero mucho más a Colin, con el mismo color de ojos y el mismo suave cabello marrón que habían heredado sus dos hijos. La posibilidad de salir de ahí le paso por la cabeza pero apenas estaba considerándola cuando los pequeños y otrora brillantes ojos del menor de los Creevey se posaron en él, abriéndose al instante por la sorpresa.
-¡Harry!-exclamó el chico y al instante hizo un intento de levantarse de la cama. Harry noto como seguía siendo muy bajito y recordó como había sido seleccionado para su misma casa, varios años atrás.
-Hola-musito Harry apenas audible a la par que los padres de Dennis lo veían con la misma expresión de asombro.
-No te levantes Dennis-pidió Neville- el medimago casi no nos deja entrar porque temía que te alteraras y le prometí que no te iba a dejar hacerlo.
Dennis asintió emocionado y un par de lágrimas se agolparon en sus ojos. Harry se sintió muy incomodo y el nudo en su estómago reboto de nuevo a su garganta.
-Hola Ron- agregó el chico posando sus ojos ahora al lado de Harry.
Ron sonrió un poco y le hizo un gesto con la cabeza, Harry adivino que tampoco sabía muy bien que decir.
-Mamá, papá-explicó Dennis- ellos son...
-Harry Potter y Ron Weasley- terminó su padre por él, extendiéndoles a ambos la mano educadamente- los conocemos desde hace tanto aunque no en persona, mis hijos siempre acostumbraban hablarnos de ustedes... Colín los admiraba mucho.
Harry sonrió al igual que Ron, sonrojándose ambos un poco. Los dos musitaron un par de "gracias" apenas audibles y repitieron sus nombres al estrechar la mano del padre de Dennis y cuando éste menciono su primer nombre. Harry se sintió extraño cuando vio el que hombre los veía con una preocupación que claramente se originaba en la mala cara que ambos tenían y deseo decirle que estaban mejor de lo que aparentaban.
-¡Oh Dios! ¿Dónde esta "ella"?-exclamo la madre de Dennis observándolos con el mismo asombro de sus esposo al ver las sombras de heridas y de los meses que habían pasado huyendo- ¿Acaso ella...? ¡Como mi pequeño! ¡Oh no!
La Sra. Creevey se cubrió la boca con ambas manos y trató sin éxito de contener su llanto. Su esposo se apresuró a abrazarla mientras Dennis intentaba calmarla con palabras:
-No mamá, ella está bien... solo no vino- agregó mirándolos a ambos- ¿No es cierto?
Harry y Ron se miraron confundidos sin entender exactamente de que estaban hablando. Neville miró la escena de los padres de Dennis conmovido y se acerco un poco a ellos para explicarle entre susurros:
-Se refiere a Hermione-explicó un poco incómodo- ella cree que... que ella...
Harry comprendió al instante lo que la madre de Colín había querido decir con todo y se puso, sin quererlo, muy pálido: la sola idea le era insoportable. Ron tardo unos segundos más en comprenderlo, mirándolos a todos como si estuvieran locos hasta que al fin entendió que era lo que la Sra. Creevey creía:
-¡Oh maldita sea!-exclamo poniéndose muy pálido-¡No, no! ¡Claro que no! ¡Ella esta bien!!!
Los padres de Dennis miraron a Ron sorprendidos por sus palabras y la Sra. Creevey dejó de llorar para mirarlo con ternura.
-¿Esta bien?-susurró asustada- ¿En serio? Ella no...
-¡No!-contestó Ron tan alto que un par de personas giraron a verlos solo un momento- Ella está bien, esta con...
-¡Oh se veía en las fotos lo que sucedía entre ustedes!-exclamó la madre de Dennis sonriéndole a Ron como Harry había visto que la propia Sra. Weasley le sonreía al hablarle de él y Hermione. Ron dejó a un lado la palidez para recuperar su color normal y ponerse muy rojo, todo en apenas unos segundos.
-Me alegro mucho de que los tres estén bien- intervino Dennis mirándolos sonriente- Colin y yo siempre supimos que lo lograrías Harry, nunca dudamos de ti.
Harry le devolvió la sonrisa a Dennis y quiso decir algo pero nada más que otro "Gracias" salió de su boca. Dennis se levantó un poco, sentándose en la cama con dificultad.
-¿Me pasas el regalo de Harry papá?-pidió entonces y su padre tomó de debajo de la cama una caja mediana, envuelta con papel sencillo. Harry miro a Neville preguntándole a que regalo se refería pero el chico levanto los hombros, dándole a entender que no lo sabía.
-Esto es algo que Colin quería darte cuando te graduaras-explico entregándole el paquete a Harry- pero nunca regresaste y él no pudo terminarlo. Aunque no quedo como lo planeo, creo que le hubiera gustado que lo tuvieras aún así.
Harry tomó el paquete ante el asombro de Ron y Neville. Dennis y sus padres intercambiaron miradas nostalgicas pero no dijeron nada.
-Colín también tenía pensado darte uno a ti y a Hermione- dijo Dennis a Ron y éste lo miro confuso- con el paso del tiempo también llego a admirarlos mucho pero no pudo hacer sus copias cuando empezó la guerra.
Harry supo entonces de que se trataba el regalo antes de abrirlo. Rompió cuidadosamente el papel que lo envolvía y cuando lo hizo el álbum de fotos más grueso y pesado que había visto en su vida, quedo en sus manos. Ron y Neville hicieron gestos de autentica sorpresa y los Creevey sonrieron satisfechos.
Harry pasó cada hoja observando las fotografías sin atreverse a creerlo. Cientos de fotos retrataban su vida desde su segundo año en Hogwarts hasta el sexto, él último que había pasado en el colegio. Había fotos de todo, algunas tomadas con él sonriendo incomodo y otras tantas tomadas sin darse cuenta pero en situaciones que no le suponían una invasión a su persona. En muchas aparecía junto a Ron y Hermione pero también solo y no eran pocas en las que sus dos amigos aparecían sin él. Harry entendió porque Colín había deseado darles una copia a Hermione y Ron cuando observo que a partir de finales de tercer años, las fotos de los dos juntos empezaban a multiplicarse, justo como páginas después Harry veía multiplicadas las apariciones de Ginny. Harry podía considerarlo una invasión a su vida y a su privacidad pero las fotos no tenían ningún gesto malintencionado; eran las fotos que un chico le había tomado a un amigo.
-Esto es genial Dennis- susurro Harry muy conmovido cuando hubo ojeado suficiente y Ron se apresuro a quitárselo de las manos.
-No me agradezcas a mí sino a Colín-contestó el chico- él quería que cuando tú finalmente estuvieras libre pudieras tener un buen recuerdo de tus años en Hogwarts, aún pese a todo lo que pasó.
Harry no dijo nada más y sonrió invadido por los recuerdos. A su lado, Ron soltó una palabrota al ver una foto y se puso muy rojo, provocando una leve risa entre él, Neville, Dennis y sus padres. Harry agradeció ese detalle antes de empezar a hablar de cosas menos alegres.
