Amigos

Ginny se había propuesto no dejarlo en paz hasta que se saciara completamente su curiosidad:

-¿Y es realmente tu mejor amigo?

Ron rodo los ojos. Su hermanita estaba emocionada por Harry Potter y como la buena revoltosa que era, no lo había dejado respirar desde que tuvo la oportunidad de interrogarlo.

Estaban en la habitación del pelirrojo, con tinta y pergamino necesario para escribir un par de cartas que no podían empezar a ser escritas por la interrupción constante de la pelirroja. La niña lo miraba justo en esos momentos esperando su respuesta.

-No lo sé-dijo él recargándose hastiado y de pronto se dio cuenta de que realmente no sabia si era "el mejor amigo de Harry Potter" como los gemelos se habían encargado de decirles a todos en la familia.

Su hermana lo miro enojada como si supusiera que su cortante respuesta era para que se fuera y estaba a punto de volver a atacar cuando la voz de su madre llego hasta ellos. Ron la escucho murmurar un "pues deberías de saberlo" pero se ocupo más de poner el seguro cuando la puerta se cerró tras ella.

Alegre de que su madre se apiadara finalmente de él, se sentó en su sencillo escritorio dispuesto a escribir las primeras dos cartas. Si era o no el "mejor amigo de Harry Potter" no le importaba porque Harry Potter había pasado a ser solo Harry para él y como tal, estaba preocupado por las implacenteras vacaciones que tendría que vivir si no se apresuraba a invitarlo a la Madriguera.

Las palabras fluyeron en el pergamino de una manera tan rápida que hasta él se asombro y pronto tuvo la carta lista para ser enviada.

Errol estaba descansando cerca, listo para irse, pero aún faltaba otra cosa. Su alegría se revitalizo cuando escribió la segunda carta: en menos de 10 minutos estaba lista.

Cuando ató las dos cartas a Errol con sumo cuidado se sintió orgulloso de sí mismo. Le aconsejo que esperara respuesta de Hermione porque ella no tenia lechuza y que con Harry tuviera cuidado con sus tíos. Aunque no supo si la vieja lechuza le entendió, cuando la vio alejarse por la ventana se sintió feliz: quizás sus amigos pudieran llegar esa misma semana.

Y mientras veía a la lechuza desaparecer en el horizonte, pensó que no le importaba no ser el mejor amigo de "Harry Potter"; le bastaba con ser, porque estaba casi seguro de serlo, el mejor amigo de Harry y uno de los mejores de Hermione.

Sonriendo, bajo para jugar ajedrez con Percy, que llevaba insistiéndole todo el rato, o para volar un poco y demostrarle a los gemelos que ya no podían tirarlo de la escoba.

Cuando al levantarse Ron vio una carta sobre su escritorio, no pudo evitar buscar a Hedwig pero en su lugar encontró al pobre Errol desplomado sobre el suelo. Preocupado, puso a la vieja lechuza sobre su cama antes de tomar el sobre y abrirlo. Hermione le contestaba justo como había imaginado que lo haría y, aunque había un par de regaños escondidos, él no pudo evitar alegrarse. Supuso que la respuesta de Harry llegaría en el transcurso del día por lo que mientras, el podía responderle a Hermione.

Y Errol tuvo que viajar de nuevo. Varias veces en la semana.

La Sra. Weasley veía con asombro como su perezoso hijo menor se dedicaba a escribir todas las mañanas. Ella no lo había visto directamente pero Ginny se lo había informado, levemente molesta porque sospechaba que su hermano lo hacia a tales horas para impedir que ella curioseara lo que escribía a Harry Potter.