Perdidos parte II
Harry entró por la puerta aún pensando a toda velocidad que razones daría por su inesperada visita. La puerta rechinó, como de costumbre, y él la sostuvo para que entrara Hermione esperando ver en cualquier momento a la matriarca de la familia acudir presurosa a recibirlos. El exquisito olor del clásico pastel de calabaza de la Sra. Weasley llenaba toda la casa, acompañado por el sonido de varios utensilios trabajando solos. No obstante, no se escuchaba el otrora habitual sonido de personas platicando, riendo, trabajando o jugando por lo que Harry no tardó en adivinar que la casa estaba vacía, al menos por un rato, seguramente gracias a que su suegra había ido de nuevo a visitar a su primera nieta. Agradeciendo que ese detalle le facilitara a él y a Hermione su misión inmediata, camino resuelto a la sala de estar mientras su mejor amiga lo seguía un poco más lento, nerviosa y estrujándose las manos sin darse cuenta.
La pequeña sala de los Weasley seguía estando exactamente igual que en su última visita y prácticamente idéntica a como era desde que la había visto por primera vez, siendo casi un niño. Fotos de toda la familia adornaban las paredes, en varías de las cuales aparecía él, con el cabello azabache revuelto tanto como siempre en medio de una mata de pelirrojos. Todos sonreían y lo saludaban al pasar, incluso Fred que junto con su gemelo se afanaba en hacerle caras graciosas como si se estuviera viendo en un espejo.
-Aquí está.
Hermione se acerco un poco más a él, intentando controlar el temblor de sus manos. El antiguo reloj de la familia seguía teniendo tantas manecillas y tantos estados que Harry tardó un segundo en encontrar aquellas correspondientes a Ron y a Ginny. Cuando lo hizo, además, le tomó otro segundo armarse de valor para leer lo que cada una decía; Hermione que se encontraba detrás de él pareció sentir lo mismo pues le tomo la mano antes de alzar la mirada y descubrir lo que precisamente habían ido a averiguar. Harry agradeció su gesto y tomando valor precisamente de eso, leyó la inscripción del reloj, oyendo el tic tac del mismo tan amplificado que los furiosos latidos de su corazón quedaron relegados a segundo plano.
Bum Bum Bum
-¡Oh Merlín!-exclamo Hermione y antes de que Harry pudiera reaccionar, se lanzó a abrazarlo mientras lloraba. Harry no la detuvo pero antes de consolarla leyó por sí mismo la causa.
Bum Bum Bum
-"Viajando"- se escuchó a sí mismo decir y Hermione asintió aún con la cara oculta en él, abrazándolo con fuerza y con lo que ahora Harry sabía que era una mezcla de alivio y felicidad amarga.
-Están a salvo Harry- murmuro Hermione mirándolo ahora con los ojos castaños llenos de lágrimas contenidas.
Harry le sonrió igualmente feliz, sintiendo que los demás sentimientos negativos que tenía se hacían a un lado al menos un segundo, y sin decir una palabra dirigió de nuevo su mirada a las dos manecillas doradas.
-Ahora sólo debemos averiguar donde están, antes de que las cosas cambien.
-"Viajando"-repitió por milésima vez Harry en voz alta, dando vueltas por la sala de casa de Hermione e intentando pensar en las posibilidades que esa pequeña palabra significaba.
Hermione, que había desistido hacia rato de su pobre intento de calmarlo, no dijo nada y se contento con seguir mirando el suelo, claramente sumida en sus propios pensamientos.
-Pero ¿Dónde?- siguió Harry sin darse cuenta de que ella no lo escuchaba- o mejor dicho ¿Hacia donde?.
El fugaz sentimiento que había experimentado al leer lo que señalaban las manecillas del reloj de los Weasley, se había diluido desde el momento en el que habían salido de la Madriguera y ambos se había dado cuenta del camino que habían tomado las cosas. El problema no había disminuido más que un poco debido a que aunque ahora sabían que Ron y Ginny estaban a salvo, no tenían la más remota idea de donde podían encontrarlos e incluso no podían estar seguros de que se mantuvieran en ese estado por mucho tiempo. Harry había tenido dificultades para convencer a Hermione de volver a casa de ella lo más pronto posible porque la chica tardó unos minutos en dejarse convencer, alegando que quería asegurarse de que el estado de "Viajando" de las manecillas de Ron y Ginny permanecía lo suficiente para darles tiempo de averiguar su ubicación. Harry, que no había pensado en eso, le había terminado dando la razón e inclusive había pensado en tomar "prestado" el reloj, alegando que lo necesitaban más en ese momento que la Sra. Weasley. Había estado a punto de tomarlo a pesar de que Hermione no había estaba de acuerdo cuando el sonido de la Red Flú les había anunciado que dejaban de estar solos y queriendo evitar explicaciones habían desaparecido sigilosamente mientras las voces de la Sra. Weasley y de Fleur se dejaban escuchar muy cerca de la cocina.
- Quizás debería volver a la Academia y robar uno de los trasladores para ir de nuevo a Birmania- dijo Harry resuelto deteniéndose de golpe y mirando a Hermione esperando su consentimiento- así podría ir también a Bulgaria y tú mientras te encargarías de buscarlos por todo el país, quizás con tu patronus.
-No puedes regresar a la Academia-contestó Hermione mirándolo con preocupación y omitiendo cualquier intento de regaño- y puedo buscarlos por todo el país pero dudo que estén aquí.
Harry volvió a caminar, aumentando la velocidad de sus pasos y alborotándose el cabello con las manos para intentar calmarse. Hermione, que había seguido con la mirada fija en él se levanto y siguió hablando:
-Si estuvieran en el país ¿No crees que ya hubieran intentando comunicarse con nosotros?
Harry se detuvo para mirarla y quitó sus manos de su propia cabeza:
-Es justamente eso lo que me preocupa Hermione. ¿Por qué no se han comunicado con nosotros si están a salvo?
Hermione lo miro con su gesto de preocupación acentuándose aún más y Harry dejó de mirarla para poder expresar a que se refería:
-Pueden estar secuestrados-explico-pueden estar bajo una maldición imperios, pueden estar en peligro. No sabemos hacía donde se dirigen así que incluso pueden estar a punto de caer en un tipo de trampa. Si estuvieran totalmente a salvo ya hubieran intentado comunicarse con nosotros, al menos Ginny lo hubiera hecho conmigo y sé que Ron te hubiera buscado a ti, sea lo que sea que haya sucedido antes de irse a la misión.
Hermione no contesto y volvió a posar la mirada en el suelo. Harry, al darse cuenta de eso, reanudo su andar en círculos alrededor de la estancia intentando pensar cada vez con más fuerza en la serie de destinos que pudiera elegir si robaba un traslador y lo hechizaba para viajar a donde hiciera falta. No le importaba si la Academia decidía expulsarlo por eso o sí lo tachaban de delincuente; no le importaba si el Mundo Mágico lo acusaba de nuevo de estar loco y si era necesario, tampoco iba a importarle que Hermione no estuviera de acuerdo. Lo único que le importaba en esos momentos era encontrar a su novia y a su mejor amigo, sanos y salvos.
-Pero sí intentaron comunicarse con nosotros-dijo Hermione a sus espaldas y Harry se detuvo creyendo que había escuchado mal. Al darse la vuelta la encontró arrodillada en el suelo, recogiendo los rastros de la pelea con una expresión desesperada.
-¡¿Qué haces?!-exclamó aterrorizado y enseguida se apresuro a arrodillarse junto a ella para asegurarse de que no hubiera estado a punto de desmayarse o entrar en un ataque de locura.
-¿Cómo pude ser tan estúpida?-fue lo único que contestó Hermione, aún recogiendo con las manos una serie de piezas sueltas que Harry identifico como pertenecientes a un mismo aparato.
Hermione termino, aún con manos temblorosas, antes de que él pudiera ayudarle y se puso de pie rápidamente, aún excesivamente nerviosa, mientras Harry la seguía intentando entender que hacía.
-Tengo que armar esto cuanto antes-dijo apenas se dio cuenta de que él pretendía atacarla a preguntas. Harry vio como ponía una serie de piezas en una mesita que se encontraba vacía y empezaba a intentar unirlas.
-Yo lo hago-le ofreció pero ella giro a verlo un segundo para negar con la cabeza:
-No Harry, tú nunca has usado una contestadora-dijo- en esto eres casi tan torpe como sería Ron y francamente no tenemos tiempo que perder porque…
-Hermione-la interrumpió Harry preocupado por ella y haciéndola a un lado con delicadeza- te aseguro que todos los Weasley podrían armar esto de esta manera-saco la varita y apunto con ella al montón de piezas- Reparo
Las piezas se unieron por sí solas e incluso un par de pedazos que habían quedado en el suelo se apresuraron a reunirse con sus respectivas partes. Hermione se puso un poco roja y abrió la boca para excusarse pero Harry no le dio oportunidad y se apresuro a conectar el aparato a la corriente y al teléfono porque no sabía exactamente que pretendía ella. Enseguida lo hubo hecho, un número rojo apareció en la pantalla y Hermione, reaccionando, se inclino con ansias a presionar el botón indicado para escuchar el mensaje.
Una serie de ruidos ambientales siguieron al sonido que anunciaba el inicio del mensaje. Casi al mismo tiempo, dos voces empezaron lo que Harry supo que era una pelea por el auricular hasta que la voz más grave pareció ganar y se acercó lo suficiente para hacer escuchar su voz:
-Hermione-dijo la voz de Ron sin gritar pero aún a un nivel bastante alto a como lo haría una persona acostumbrada a usar el teléfono- Hermione ¿Estás ahí?-se hizo un silencio en el que la voz más aguda, que Harry reconoció como Ginny, dijo algo que no pareció un regaño o una burla- No vas a creer que sucedió Hermione pero estamos perdidos; Ginny y yo nos encontramos en Birmania y… bueno… nuestros equipos nos abandonaron, ya te explicaré por que pero se resume a que nos vimos obligados a hacer una visita familiar y las cosas se complicaron. ¡Hemos tenido que viajar como muggles!-exclamo emocionado- ¡Ha sido más extraño de lo que pude haberme imaginado! Pero al menos estoy con la enana y la Tía Muriel consiguió que un primo lejano nos tuviera listo un traslador para llegar a Inglaterra. Llegaremos mañana aproximadamente a medio día así que… no te preocupes y trata de que mamá tampoco lo haga, sí se entera seguramente se pondrá histérica y –se escucho a Ginny decir algo y Ron se interrumpió- ¡hey! ¿Qué haces?
-Y si ves a Harry-dijo ahora la voz de Ginny mientras Ron reclamaba que estaba hablando y su hermana lo ignoraba lo mejor que podía. Harry sintió que su corazón bombeaba nuevamente el nivel adecuado de sangre que su cuerpo necesitaba- explícale que llegare con Ron y no tiene de que preocuparse. Si alguna de las chicas llega a decirle que desaparecí creo que él y mamá harán una campaña para encontrarme que puede avergonzarnos a ambos- se rió despreocupadamente un poco antes de proseguir- y en serio Hermione gracias por enseñarnos a Ron y a mí todos estos años un poco de cómo comportarnos sin usar una gota de magia. Mi hermano tiene razón, ha sido más emocionante de lo que pude haber imaginado pero no sé que hubiéramos hecho sin el par de billetes muggles que siempre obligas a Ron a llevar o si no me hubieras explicado a mí como usar uno de estos aparatos y…
La voz al fondo de Ron dejó de reclamar y se hizo otra serie de ruidos que anunciaron que el chico había logrado arrebatarle el teléfono a su hermana. Ginny reclamó furiosa y lo amenazó con desquitarse apenas estuvieran a solas pero Ron no le hizo caso y hablo por el teléfono alegremente:
-Espero que Harry y tu puedan ir a recibirnos. Llegaremos en el traslador internacional de la puerta privada no. 5 o 7, no sé bien- se hizo un silencio en el que Ron pareció alejarse un poco de los reproches de su hermana y su voz perdió alegría a la vez que se hizo menos segura y más tenue- y Hermione realmente lamento todo lo que sucedió antes de irme, no sé si hice algo malo pero prometo que…
El mensaje de cortó de pronto y una voz automática anunció que no había ningún otro. Harry se quedó un segundo esperando algo más, lo mismo que Hermione quien se había acercado un poco más al escuchar la voz de Ron.
-¿Hermione?-dijo Harry queriendo hacerla despertar pero la chica no necesito su llamado porque se apresuro a caminar para tomar otro objeto que estaba tirado del suelo. Harry vio con un poco de gracia que se trataba de un reloj.
-Es la hora exacta Harry-explico mirándolo a los ojos y claramente emocionada- deben estar llegando. Si todo salió bien deben estar llegando en estos momentos, sanos y salvos.
-Estoy seguro de que todo salió bien-dijo Harry casi totalmente convencido y sintiéndose igual de emocionado que ella por la posibilidad de poder ver a Ginny y a Ron en unos minutos- debemos de darnos prisa- agrego mirando su reloj- estamos justo a tiempo.
Hermione asintió y se dirigió a la puerta invocando el camino sus llaves.
-Espero que sí estén ahí-dijo cuando el la hubo alcanzado y estuvieron listos para desaparecerse.
-Estoy seguro de que sí-mintió un poco Harry, deseando que realmente poder encontrar en unos minutos a Ginny y Ron, al mismo tiempo que tomaba de la mano a Hermione para desaparecer juntos.
El suave golpe con el que el vértigo se detuvo le anunció que habían llegado a su destino. Ron se mantuvo de pie, como lo hacia desde hacia ya varios años y sostuvo como auto reflejo a Ginny, aunque no había necesidad pues su hermana ya también desde hace mucho tiempo dominaba el viaje en traslador. El tronco enmohecido y asqueroso que habían usado, cayó suavemente en el lugar destinado, formando un contraste casi ridículo que en otra ocasión le hubiera parecido muy divertido.
-Bienvenidos a Inglaterra- anunció una de las empleadas del lugar, que claramente estaba esperándolos y que les tendía en ese momento un par de pañuelos para limpiarse las manos.
-Gracias-dijo Ginny alegremente, tomando el primer pañuelo y pasándole el otro. Ron lo tomo al mismo tiempo que recordaba que debía sonreír por educación y para no preocupar a su hermana.
La mueca en su cara pareció funcionar pues la empleada lo miro complacida y Ginny avanzó alegremente, tomándolo del brazo para obligarlo a caminar más aprisa:
-He de decirte que no resultó tan malo viajar contigo a solas Ron. Por supuesto que hubiera preferido a Harry pero creo que no estás mal como segunda opción y eres la primera si hacemos a un lado las opciones amorosas.
-Haré de cuenta que no escuche nada- contestó Ron girando los ojos y volteando para asegurarse de que su equipaje viniera siguiéndolos sin golpear a nadie. Ginny soltó una risa divertida y siguió hablando:
-Aunque pensándolo bien, si quito a las opciones amorosas, es decir a Harry –explicó-creo que mi segunda opción como compañía sería Hermione -Ron no pudo evitar sonreír y su hermana siguió, alentada por ello- creo que eres mi opción preferida si tomamos en cuenta solo a la familia, especialmente a Percy.
Ron estuvo a punto de girar los ojos nuevamente ante su intento de molestar pero no lo hizo; la visión de Ginny feliz, despreocupada y ajena a los problemas desconocidos que él podía percibir lo hizo calmarse un poco. Si él era el único que sabía que había algo mal todo sería mucho mejor, al menos más sencillo de resolver.
-Tu también eres mi opción preferida si quito de la lista a Hermione, a Harry y al resto de la familia -contestó sonriendo- y yo no quitaría a Percy de la lista, al menos a él no hubiera tenido que estarlo cuidando todo el tiempo.
-Yo no te pedí que lo hicieras-contestó Ginny enfurruñada- de hecho, no necesitaba que me cuidaras.
-No tienes que pedirlo, eres mi hermanita-explico Ron- ¡imagínate que haría mamá si se entera que perdí a la única mujer que ha tenido la familia en siglos! No es que seas la gran cosa-dijo divertido- pero peor es nada.
Ginny lo soltó del brazo y le dio un golpe en el mismo mientras Ron se soltaba a reír, con una de las pocas risas sinceras que había tenido en todo el viaje.
-Hermione va a morirse cuando te vea vestido así.-continuo la chica y Ron se dio cuenta de que se le había quedado mirando fijamente mientras él se reía. Sintió un calor subir por su rostro ante la mención de su novia y para disimular dirigió de nuevo su mirada al frente.
-Quizás yo me muera primero-contestó sin mirar a su hermana y tratando de acomodarse, sin éxito, el ajustado nudo de la corbata- esta ropa es muy incomoda.
-Dímelo a mí-se quejo Ginny dejando de reír por completo y mirando el vestido que llevaba con un leve asomo de fastidio- sé que me veo bien pero esto definitivamente no es mi estilo.
Ron no respondió nada y abrió la puerta para salir de la sala privada a la que habían llegado hacia el corredor principal, que en ese momento estaba lleno de gente que iba y venía de un lado para el otro. Ginny pasó primero, comentando sus deseos de cambiarse y bromeando acerca de la mala compensación que sus parientes habían tenido con ellos al darles tales ropas. Ron le siguió la conversación por inercia, sin poner realmente atención y sumido en sus propios pensamientos; aunque había querido aparentar que el viaje había sido pura diversión sabía que había algo que no estaba bien. Después de todo, su entrenamiento como Auror y los años de experiencia en su adolescencia al lado de Harry, le habían hecho desarrollar un sentido extra dedicado especialmente a oler problemas. Y sabía que los había, casi a ciencia cierta, aunque no podía saber exactamente de que se trataban porque la misión de investigar siempre la hacia otra persona, Harry en la Academia, Hermione en el resto de los casos.
-Ron-lo llamo su hermana sacándolo de sus pensamientos y él se vio obligado a detenerse al encontrarse con que su hermana lo había hecho. Al hacerlo se dio cuenta de que Ginny tenía esa extraña mirada que había heredado de su madre, aquella preocupada y relativamente amorosa pero que siempre ponían cuando estaban a punto de decir algo serio.
-¿Por qué no sigues caminando?-exclamo queriendo librarse de lo que venía- se nos hace tarde y si Harry y Hermione ya están ahí…
-Precisamente de eso quiero hablarte-contesto la chica y Ron sintió que sus varios centímetros de más y ser el hermano mayor no le servían de nada en esos momentos- sé que algo sucedió con Hermione antes de irte y quiero que sepas que…
-¿Quién te dijo que algo sucedió?-estallo Ron entre aterrorizado y molesto-¿Ella te dijo algo? ¿Escuchaste algún rumor? ¡Harry te contó que…
-¡No! Escucha ¿quieres?-exclamo Ginny frunciendo el ceño. Ron se tardo en decidir si escucharla o seguir caminando y la chica aprovecho la oportunidad para seguir hablando.- como te decía, sé que algo sucedió entre tú y Hermione… sé que por eso estuviste cabizbajo casi todo el tiempo-Ron se sorprendió tanto que quiso decir algo para negarlo pero no supo qué- y quiero que sepas que no debes preocuparte. Hermione te quiere y sea lo que sea que haya pasado, o hayas hecho, van a solucionarlo.
Ron se quedo atónito al escuchar el apoyo de su hermana pero al mismo tiempo se sintió un poco aliviado por sus palabras. Deseo agradecerle sinceramente sus animos y preocupación pero al abrir la boca fueron otras palabras las que salieron de su boca:
-¿Cómo te diste en cuenta entonces?
Ginny no pareció ofendida en lo absoluto por la pregunta de su hermano ni sorprendida por la falta de un "gracias". Sonrió con cariño, con una mirada que a Ron le pareció casi divertida:
-He vivido en la habitación de junto casi toda mi vida-dijo- ¿No esperaras que no te conozca?
Ron le devolvió la sonrisa y paso cariñosamente un brazo por sus hombros, su hermana le tomo la mano que un segundo antes de instarlo a caminar y darse prisa.
El centro de Trasladores Internacionales estaba tan abarrotado por una horda de turistas reclamando el retraso de sus viajes que Harry y Hermione no tuvieron ningún problema en entrar y buscar sin obstáculos a Ron y a Ginny. Aún tomados de la mano, como habían desparecido, prácticamente corrieron de la entrada hacia el corredor principal, sintiéndose ambos demasiado nerviosos como para intercambiar siquiera una palabra. Harry sabía a ciencia cierta que las salas privadas salían por la derecha así que no dudo en dirigirse hacia allí, buscando con la mirada algún indicio del inconfundible cabello rojo de Ginny o de Ron. A su lado, supo que Hermione, a pesar de estar nerviosa y en silencio, hacia lo mismo pues sus ojos castaños recorrían con rapidez el lugar.
-No los veo-susurro la chica nerviosa después de unos minutos en los que la abarrotada sala no daba señales de los Weasley.
-Yo tampoco-contestó Harry, tratando de hacerse escuchar sobre la veintena de personas que seguían reclamando el retraso de un par de trasladares- Pero no desesperes, estoy seguro de que…
Harry se detuvo en lo que iba a decir y fijo su mirada en un punto no tan lejos de ellos. Hermione, que había dejado de buscar a Ron y a Ginny para mirarlo mientras hablaba, también desvió su mirada para situarla en el mismo punto.
-Son ellos-dijo Harry emocionado, mirando aún sin creerlo totalmente, sobresaliendo por su altura, el rostro de Ron y menos visible pero junto a su hermano, el de Ginny, buscándolos entre la multitud.
Ron se detuvo en medio de la multitud de personas que parecía estar reclamando, consciente de que era más factible detenerse y buscar una salida a meterse entre aquel manantial de furiosos turistas. Además, estaba esperanzado de que Hermione y Harry hubieran acudido a recibirlos y no deseaba posponer ni un minuto más de lo debido su encuentro con su novia.
-Ron tú eres más alto-lo apremio Ginny, que también se había detenido-¿Puedes verlos?
-Aún no- contestó buscando ansioso con los ojos azules algún rastro de una melena castaña entre la multitud- pero busca también por abajo, quizás los encuentres antes.
-Ja-ja-respondió su hermana mirándolo con fingida molestia pero buscando también con los ojos a Harry y a Hermione. Ninguno de los dos agrego nada más y siguieron buscando con la mirada en todo el pasillo principal, tratando de hacer caso omiso del escándalo de los clientes inconformes.
Ron se empezaba a sentir ansioso cuando una mano en el aire saludando llamo su atención y el propietario, de brillantes ojos verdes le sonrió cuando fijo su mirada en él.
-Ginny ahí…
-¡¡¡Harry!!!-gritó Ginny antes de que el pudiera completar la oración y supo sin tener que ver realmente, que su hermana acudía a Harry corriendo, derribando a un par de quejosos que le estorbaban el paso.
Ron no le tomo importancia a nada de eso, pues enseguida de que devolvió la sonrisa a su mejor amigo, su mirada se dirigió inconscientemente a la chica que junto a él, lo veía expectante y sus pies se dirigieron, de la misma forma, rumbo a su encuentro.
-¡Sí! ¡Son ellos!-exclamo Harry junto a ella al mismo tiempo que alzaba la mano para llamar la atención de Ginny y Ron- ¡Son ellos!
Hermione sonrió sintiéndose demasiado feliz como para salir al encuentro de Ron, a pesar de que todo su ser le exigía que lo hiciera. El saludo de Harry hizo efecto justo entonces pues los ojos azules del pelirrojo, que hasta ese momento habían continuado buscándolos en la multitud, se fijaron en los de su mejor amigo y enseguida en los de ella, transmitiéndole una especie de descarga eléctrica que la hizo sentir más viva que nunca.
-¡¡¡Harry!!!-escuchó a una voz gritar a lo lejos y supo que era Ginny aunque su mirada seguía clavada en los ojos azules que cada vez tenía mas cerca. Escucho a los lejos como Harry contestaba al llamado de la pelirroja con la misma efusividad pero ya no supo nada más porque justo entonces Ron pareció acortar de golpe la distancia entre ellos.
Hermione sintió como un par de manos la tomaba de la cintura y las suyas propias se enredaban en el cuello de su novio casi sin tener que ordenárselos; el tiempo pareció detenerse y el resto de las personas desaparecer. Incluso pareció que el mundo se volvía rojo y azul y el aire se llenaba de ese aroma que le recordaba tanto parte de su adolescencia y su niñez.
-Te he extrañado tanto-escucho que Ron le decía.
-Yo también-contestó ella sinceramente- Lo siento tanto, todo lo que paso, yo…
-Con el "Lo siento" me basta- la interrumpió el chico y ella sonrío por su gesto- al menos por ahora.
Hermione tuvo el fugaz impulso de mandarlo callar pero Ron le impidió decir algo más justo en ese momento. Atrayéndola un poco más hacia él, como era su costumbre cuando estaba radiantemente feliz, la levanto unos centímetros del suelo para besarla. Hermione entrelazo sus brazos más alrededor de su cuello y se dejo llevar, olvidándose por el grandioso tiempo que duro el beso, de todo aquello que la hacia sentirse mal y concentrándose en su mundo rojo y azul a la vez, lleno de pastel de calabaza y sabor a rana de chocolate. Se sintió tan feliz que cuando finalmente Ron la soltó, ella quiso volver a esa realidad, a pesar de que como él, necesitaba tomar aire para respirar.
-Ron-dijo aún concentrada solamente en la mirada azul del chico- quizás no es este el momento pero tengo que decirlo- Ron sonrió nervioso y esperanzado a la vez y se separo un poco para poder mirarla directamente a los ojos- respecto a la pregunta que me hiciste…
Hermione se detuvo antes de continuar y sus manos, que aún sostenían las de Ron, se liberaron rápidamente.
-¿Te pasa algo?-pregunto su novio asustado-¿Te sientes mal?
Hermione negó con la cabeza y dio un paso hacia atrás cuando Ron intento tomarle de nuevo la mano. Su mirada, antes clavada en los ojos del chico, quedo clavada en la ropa de él, específicamente en el traje exactamente igual que había usado el falso Ron cuando se había presentado para atacarla.
-No no pasa nada-contestó como autómata y Ron aprovecho el momento para acercarse a ella y abrazarla. Hermione no pudo evitar temblar ligeramente y giro el rostro para hacer lo único que se le ocurrió hacer en ese momento:
-Harry-llamó débilmente a su amigo y, aunque ella no se dio cuenta, fue el turno de Ron de estremecerse.
El abrazo de Ginny lo sorprendió mucho antes de que se diera cuenta de que ambos habían avanzado para encontrarse el uno el otro. El ruido ambiental, sin embargo, le informo que había sido su novia la que había logrado llegar hasta él, recorriendo mayor tramo y atropellando en el camino a varios de los turistas enardecidos que reclamaban sus derechos a la agencia. Nada de eso le importó, no obstante y sólo se ocupo de recibir jubiloso entre sus brazos a su novia.
-Debí de verme ridícula corriendo hacia ti de esa manera
-Te veías hermosa-contestó el, incapaz de sentirse apenado y demasiado feliz como para acallar sus pensamientos. Ginny le sonrió feliz y el le devolvió la sonrisa y, antes de que se dieran cuenta de quien tomaba la iniciativa, se besaron. Tal como había pasado la primera vez, a Harry dejó de impórtale el resto del mundo y no se preocupo en lo más mínimo por el posible número de observadores que habría en ese momento. Se ocupo solamente de abrazar a Ginny con fuerza, temiendo despertar en cualquier momento y darse cuenta de que estaba en casa de Hermione, en medio de libros sobre la pureza de la sangre, sin saber si Ginny y Ron estaban a salvo.
-¡Auch!-dijo Ginny un rato después, soltándose un poco pero mirándolo divertida- Se nota que me extrañaste.
-Lo siento-se disculpo él pero la chica sonrió más y le despeino con cariño el de por sí desordenado cabello.
-No lo sientas- murmuro levemente coqueta fijando sus ojos brillantemente marrones en los suyos- también yo te extrañe.
Harry sintió que sonreía como un tonto y se quedo absorto, demasiado feliz por tener a Ginny junto a él como para expresarlo con palabras. La chica pareció sentir lo mismo, pues se quedo también en silencio con la sonrisa fija en los labios, los ojos brillantes y el cabello rojo suavemente despeinado por el recibimiento efusivo. A Harry le pareció una imagen perfecta, demasiado y recién se acercaba de nuevo con intenciones de besarla cuando, cerca de él, el sonido de su nombre lo devolvió a la realidad.
-Harry-escucho que Hermione decía y Harry a regañadientes, giro el rostro para atender su llamado.
La imagen que encontró, sin embargo, lo dejo sin palabras: porque ahí, donde se suponía que Ron debería estar, estaba el impostor de su amigo, vestido exactamente igual que el día anterior y aprisionando de alguna manera seguramente dolorosa a Hermione, por la cara que ella presentaba en esos momentos.
-¡Suélt…. – estaba a punto de decir, mientras con delicadeza se plantaba delante de Ginny y se disponía a lanzar un hechizo a la espalda del impostor. Al moverse para ello, Hermione cambió su rostro de miedo por uno distinto y lo interrumpió:
-¡Ginny!-exclamo asustando a Harry por su cambio de actitud-¡que hermoso vestido!
Ginny, que recién se percataba de que Harry tomaba su varita para defenderse, dejó de prestar atención a ese hecho y sonrió encantada a su cuñada. Harry vio como Hermione se separaba del falso Ron y las dos chicas se abrazaban, contentas de verse.
-Amigo-escuchó que lo llamaban y antes de darse cuenta, Ron Weasley lo atrajo para abrazarlo. Harry, aún sosteniendo en la mano la varita, correspondió el abrazo tarde, justo al darse cuenta de que se trataba del verdadero.
Sintiéndose tan confundido que estaba mareado, Harry miro a Ron vestido con el mismo traje que anteriormente había usado uno de sus parientes para hacerse pasar por él. Mientras Ron hablaba, sin embargo, se dio cuenta de que había sutiles diferencias que marcaban la diferencia: el verdadero Ron, como tal, tenía una sonrisa permanente, el cabello estaba mucho menos rígido y más despeinado y los ojos azules le transmitían ese sentimiento de compañerismo; ese eterno sentimiento de amistad, hermandad, que el chico le había otorgado desde que eran niños.
-… resultó siendo increíble
-Me alegro de que al menos te hayas divertido-contestó Harry, relajándose totalmente y mirando a su mejor amigo complacido. Ron le palmeo animoso la espalda y Ginny se acercó justo entonces, seguida de Hermione, quien aún seguía con la mirada fija en el atuendo de su novio.
-¿De donde sacaron esas ropas?
Harry miro a su mejor amiga para asegurarse de que estaba bien y enseguida, fijo la mirada en su novia y en su mejor amigo. La sonrisa de Ron desapareció e incomodo, trato de aflojar más el nudo de la corbata; Ginny, también un poco incomoda, se aliso el corto vestido como si eso lo hiciera recuperar el largo adecuado.
-La tía Muriel nos las obsequio en compensación por todos los incidentes.
Harry apretó inconscientemente la mano donde sostenía la varita. Hermione abrió un poco más los ojos y se acercó a Ron, intentando con un poco de éxito disimular su turbación.
-Pues se ven muy bien-contestó la chica abrazando a su novio- especialmente tú Ron.
Ron sonrió un poco más relajado y correspondió a la demostración de afecto de Hermione. Harry dejo de apretar la varita en su mano y guardándola en su bolsillo, se adelanto un paso para tomar a Ginny de la mano y acercarla a él.
-Pues yo opino que Ginny es a quien mejor le sientan-dijo al mismo tiempo que hacia girar a su novia y ella se reía suavemente.
La euforia por el reencuentro se desvaneció después de unos minutos y como era de esperarse, Ron y Ginny se percataron del deteriorado estado de salud en el que Harry y Hermione se encontraban. La consecuencia había sido que regresaran a la cafetería muggle, aquella a la que habían ido solos, por la insistencia de Ron de que tanto ella como Harry tenían muy mal aspecto. El chico parecía haber leído sus mentes pues los había acusado de no comer e insistía en que lo hicieran delante de él y Ginny para que ambos pudieran asegurarse de que no era esa la causa de sus pronunciadas ojeras y palidez. Ginny, además, había escuchado entre la multitud algo sobre que "los habían encontrado" y exigía una explicación al respecto, por su propia salud mental.
-No me gusta darle la razón a Ron pero sí tienen muy mal aspecto-comento la pelirroja y Hermione se dio cuenta de que su pronunciada sonrisa había desaparecido por completo- ¿Sucedió algo?
Harry la miró consultándole con ello que debían decir. Hermione no sabía si era el momento para decir toda la verdad así que sólo le devolvió la mirada un segundo, antes de girarse hacia su cuñada para decir solo parte de lo sucedido:
-Su mensaje no nos llego a tiempo-explico- y como sus equipos regresaron sin ustedes, creímos que algo malo les había pasado.
-Y no sé quien inició el rumor de que uno de ustedes o de sus hermanos había sufrido un accidente-continuo Harry tarvigersando más de lo que ella planeaba la realidad- y yo, nosotros… simplemente nos volvimos locos.
Ginny y Ron fijaron sus miradas en ambos, de distintas maneras igual de intensas.
-¿Qué quieres decir con "nos volvimos locos"?-espetó Ron y Hermione sintió como la mano que tenía en su espalda se retiraba suavemente de ella. Harry también lo noto y sin palabras, ambos entendieron que seguramente Ron empezaba a intuir que algo malo estaba realmente pasando.
-Harry fue a buscarlos a Birmania- respondió Hermione- teniendo que robar un traslador de la Academia para ello.-Lo ojos de Ron se clavaron en ella y la mano volvió a situarse en su espalda, casi en su cintura, con la intención del chico de darle el valor de continuar- y yo use todos mis contactos en el Ministerio para buscarlos en el país y enterarme de todas las agendas confidenciales que pudieran tener que ver algo con ustedes.
Los dos hermanos adoptaron gestos de sorpresa, sonrojándose levemente cada cual a su estilo.
-Si mamá se entero debe de estar vuelta loca
-Y puedes estar segura de que se entero, es mamá.
Los cuatro se quedaron en silencio un segundo antes de ser interrumpidos por la misma camarera que siempre los atendía, Hermione se dio cuenta de que volvía a parecer tan alegre como cuando la había visto con Harry por primera vez:
-¿Qué les sirvo?
Ron se adelanto a ordenar antes de alguien mas pudiera hacerlo, pidiendo solamente bebidas en el caso de él y Ginny. La camarera le guiño un ojo cuando hubo tomado toda la orden y Hermione, más que encelarse, sintió un dejo de curiosidad por el cambio de actitud tan radical que parecía haber sufrido.
-Vaya Ron, esa chica sólo nos ha tratado bien la primera vez que venimos aquí-comento Harry interrumpiendo sus pensamientos.- debes de gustarle.
La risa suavizada de Ginny volvió a llenar el ambiente y Ron soltó una palabrota antes de ponerse rojo. Hermione finalmente regreso su atención al grupo, perdiendo de vista a la chica que, agitando su cabello rubio, entraba a la cocina en ese momento.
-No te enceles Hermione-dijo Ginny dirigiéndose a ella y fue su turno de sentir que la cara se le ponía un poco roja- mi hermanito sólo tiene ojos para ti, siempre ha sido de esa manera.
Hermione miró a Ron buscando su opinión y el chico adquirió un tono rojizo más visible en las orejas. Fue el turno de ella de acercarse más a él y colocar la mano totalmente en su cintura, tratando con todas sus fuerzas de omitir como iba vestido y concentrándose solamente en el par de ojos azules que tanto le gustaban.
-Lo sé-dijo mientras Ron la abrazaba más. Ginny y Harry enfrente de ellos, intercambiaron una mirada divertida y ella a su vez, intercambio una mirada de duda con su mejor amigo.
Hermione cerro los ojos un momento, buscando descansar sin conseguirlo; Irónicamente, el abrazo de Ron no la tranquilizó tanto como lo hacia antes. Al abrir los ojos, con Ron aún abrazándola y Harry aún mirándola de soslayo, sintió que eran los ojos verdes de su mejor amigo los únicos capaces de proporciónale una especie de paz. Harry, no obstante, desvió su mirada cómplice después de unos segundos y volvió su atención a Ginny, con los ojos brillantes de felicidad.
-Aquí esta su orden.
Hermione se desvió de sus pensamientos y se separo un poco de Ron para ver a la camarera. La chica volvía a tener la mirada vacía, el cabello rubio despeinado y si bien llevaba los dos platillos que Ron había pedido, sólo llevaba dos bebidas que se apresuro a poner delante de ella y Harry.
-Creo que faltan nuestras bebidas-dijo Ron señalándose a sí mismo y a Ginny.
La chica rubia fijo su mirada en él un segundo, antes de darse la vuelta sin dar la más mínima señal de querer corregir su olvido.
-¡Hey!-reclamo Ron pero Hermione vio de nuevo a la cabellera rubia perderse por la cocina sin atender ni una sola vez al llamado. Harry y Ginny intercambiaron una mirada de confusión y la chica hizo el ademán de levantarse.
-No, espera-dijo Hermione deteniéndola y levantándose- iré yo.
-Tú deberías quedarte a comer
-No soy ninguna niña Ron-contestó ella fingiendo molestia-puedo ir y regresar sin distraerme.
-Te acompaño entonces-dijo el chico y Hermione sonrió complacida por su ofrecimiento.
-No, deja, yo la acompaño-contestó Harry y antes de que alguien pudiera reclamar, Hermione se dio cuenta de que ya estaba a su lado. Ron y Ginny se miraron un segundo, pero Harry tomo a Hermione con cariño del brazo y la instó a avanzar mientras los dos hermanos los veían alejarse.
-Es horrible ver a Ron vestido así- se atrevió a confesarle a Harry cuando se alejaron lo suficiente. Su mejor amigo la miro comprensivamente y asintió, sin dejar de tomarla del brazo de la manera cuidadosa:
-Lo sé pero es su plan para desestabilizarnos y no debemos permitirlo.
Fue el turno de Hermione de asentir al mismo tiempo que sentía que un par de lágrimas rebeldes se agolpaban en sus ojos. Harry, al darse cuenta de eso, dejo de sostenerla del brazo para tomarle la mano afectuosamente
-No sé que te haya dicho el mago que se hizo pasar por Ron-murmuro, caminando más lento- pero debes de entender que no era Ron.
-Lo sé-contestó ella, apretando su mano- su cara era igual pero no su expresión. Es solo que es tan difícil olvidar lo que su pariente me dijo con él vistiendo el mismo traje.
-Para mí también fue extraño ver a Ginny así-confesó Harry- pero al besarla me di cuenta de que era ella e incluso- Hermione vio como un leve sonrojo aparecía en sus mejillas- cuando la vi por primera vez, me concentre tanto en su rostro que no me di cuenta de cómo venía vestida.
Hermione sonrió de manera cómplice y sus ganas de llorar disminuyeron.
-Me paso lo mismo con Ron.
Harry sonrió y le apretó más la mano:
-¿Lo vez? No dejemos que la Tia Muriel consiga su objetivo.
Hermione asintió y sintiéndose un poco más fuerte, se separo de él para buscar a alguien que pudiera atenderlos.
Ron siguió a Hermione y a Harry con la mirada todo el camino hasta la barra, olvidándose de mantener las apariencias con su hermana menor. Su rostro, obligado todo el tiempo a poner a una sonrisa, dejo de hacerlo y sintió una desagradable sensación cuando vio a su novia y a su mejor amigo tomarse de la mano con el cariño tan grande que sabia que existía entre ellos. Sintió un estremecimiento desagradable resultado de imaginar que significaba.
-Esta sucediendo de nuevo.
La voz de Ginny lo sacó de su ensimismamiento y giro a tiempo para ver como su hermana mantenía sus ojos marrones fijos en el mismo punto que él. Cualquier rastro de sonrisa había desaparecido por completo y sus manos estaban entrelazadas la una con la otra, de la manera en la que siempre las ponía sin darse cuenta cuando estaba preocupada.
-¿Qué?
Ginny no contestó y se hizo un breve silencio entre los dos. Ron se disponía a intentar hablar sobre algo sin importancia cuando su hermana volteó a verlo, con los ojos llenos de resolución y una especie de furia y valentía que no le había visto desde que acabara la guerra.
-Algo malo sucede- dijo y Ron supo que no era una pregunta. La idea de involucrar a su hermanita le pareció peligrosa y su mente empezó a gritarle que lo negara, que lo negara a toda costa.
-No sé de que estás hablando-contestó entonces, obligándose a mentir en parte, porque aunque no sabia que sucedía exactamente tenía bastante claro que sí existía algo malo.
Ginny no le creyó en absoluto y mantuvo la mirada fija en él, desafiante. Ron espero un grito o un reproche pero para su sorpresa, su hermana se contento con dejar de mirarlo y hablo de nuevo con la mirada fija en el vacío:
-Cuando Harry terminó conmigo para ir en su misión "secreta" no tuvo ni siquiera que decirme porque lo hacia. Me basto con verlo a la cara para darme cuenta de que lo hacía por una razón noble y estúpida; y cuando se lo dije se sorprendió pero me explico exactamente cuál era esa razón. Aún así no me pareció valida y resentí mucho que no confiara lo suficiente en mí para incluirme.
Ron se sorprendió por el aparente cambio de tema pero lo agradeció interiormente. No dijo nada, había escuchado esa historia de los labios de Harry y consolado a su hermana lo mejor que había podido en ese verano pero jamás había ahondado en su perspectiva. Ginny pareció sumirse más en sus recuerdos y Ron, que la conocía perfectamente, supo que se sentía más triste de lo que aparentaba. Abrió la boca para explicarle lo que sabía, para hacerle entender que Harry había actuado de esa manera porque la idea de arriesgarla le parecía insoportable a un nivel mucho mayor de arriesgarlos a ellos, que eran sus amigos y su familia. Después de todo, Ron había logrado entender lo que Harry había hecho el día en el que había escuchado los gritos de Hermione en la Mansión de los Malfoy.
-Sé lo que vas a decirme-lo detuvo la chica apenas Ron había pronunciado una palabra- y no necesito escucharlo ahora. Harry y yo ya resolvimos ese asunto hace mucho- volvió a fijar sus ojos en él y Ron sintió de nuevo que de nada le servía ser su hermano mayor- mi punto aquí es que no puedo aceptar que él ni nadie me hagan lo mismo de nuevo; si decides ocultarme que sucede, no sólo lo tomare como algo personal sino que puedes apostar a que lo averiguare por mis propios medios.
La voz en la cabeza de Ron dejo de gritar que lo negara y se lleno de imágenes de Ginny metiéndose en problemas intentando averiguar que era lo que pasaba. Ron maldijo por lo bajo, sintiéndose acorralado para arriesgar a su hermana y finalmente bajo la cabeza en gesto de derrota, gritándose que era un estúpido por no saberle mentir a sus seres queridos ni aún cuando se trataba de protegerlos.
-No puedo decirte que sucede porque ni yo mismo lo sé- confeso abatido.
-Pero sucede algo ¿cierto?
-Sí- respondió con tristeza. Enseguida puso como auto reflejo sus manos en la mesa y se quedo mirándolas, ensimismándose en sus pensamientos. La pequeña mano de Ginny se coloco sobre una de las suyas en señal de apoyo:
-Podemos averiguarlo y resolverlo juntos-murmuro Ginny- Estoy segura de que Harry y Hermione….
-Harry y Hermione no saben nada-espetó Ron, levantando la mirada finalmente y fijando sus ojos azules primero en ella y luego en su novia y en su mejor amigo que seguían intentando llamar la atención de algún mesero.
-¿Cómo?-pregunto Ginny fijando su mirada también en ellos- ¿Estás seguro? Ron yo creo que…
-No saben nada y creo que han tenido unos días bastante agitados para involucrarlos.
-Bien-contestó Ginny decidida-entonces lo averiguaremos y resolveremos entre tú y yo.
-De ninguna manera-rebatió Ron con la misma decisión- tú no vas a involucrarte hasta que yo logre averiguar que no se trata de nada demasiado peligroso.
-¡Oh vamos Ron!-exclamo su hermana bajando la voz y acercándose a él al mismo tiempo que empezaba a enojarse- ¡Ya no soy una niña! ¡Puedo ayudarte!
-Lo sé Ginny-contestó Ron, con las orejas ya rojas y bajando el tono también- pero simplemente no puedo…
-¡Vamos Ron!-insistió su hermana y a la mezcla de enojo en sus ojos se agrego un tono de tristeza, de desesperación-¿Por qué no puedes confiar en mi?
Ron evito la mirada de su hermana justo a tiempo para darse cuenta de que Harry y Hermione finalmente regresaban a la mesa.
-De acuerdo, de acuerdo- Atino a susurrarle a su hermana antes de que llegaran mientras se obligaba de nuevo a sonreír. Ginny le sonrió complacida y él, sintiendo que su nueva metida de pata aumentaba su sed, tomo el vaso de Harry y lo bebió de un sorbo.
-Vaya- dijo Harry sentándose en ese momento al lado de Ginny mirando su vaso vacío- supongo que sí tenías sed.
-No sabes cuanta-contestó Ron haciéndole más espacio a su novia- lo siento.
-No hay problema.
-Resulta que ya no hay servicio-comento Hermione- así que tendrá que bastarte con ese vaso de jugo- Tomo el suyo y lo miro un segundo para después dirigirse a Harry y a Ginny-podemos compartirlo si quieren.
-Me parece buena idea-contestó Harry tomando el vaso y dando un trago. Posteriormente se lo ofreció a Ginny pero ella lo rechazó sonriendo nuevamente.
-Gracias-dijo mirando a Harry con un embelesamiento que le seguía siendo difícil de controlar- pero de hecho le decía a Ron que mamá debe estar histérica si ya se entero de los rumores y sería buena idea ir a verla cuanto antes.
El rostro de Harry y Hermione reflejo una profunda decepción que ambos se apresuraron en disimular. Ron también pareció decepcionado y un poco sorprendido al mismo tiempo. Ginny, aunque también odiaba la idea de separarse de Harry, se obligo a sí misma a no desistir y se puso de pie, usando toda su fuerza de voluntad para conseguirlo.
-Supongo que tiene sentido- le susurro Harry abrazándola para despedirse. Ginny sintió como su abrazo encerraba varías cosas que no podía descifrar y ella quiso prolongarlo para decirle sin palabras que lo que estuviera mal, fuera lo que fuera, no tardaría en resolverse.
-Nos veremos pronto-contestó separándose de él y perdiéndose por un momento en los brillantes ojos verdes de su novio. Lo beso un minuto, disfrutando el momento pero al terminar estuvo segura de que Ron estaba equivocado al suponer que ellos no sabían que había problemas.
Por su mente pasó la idea de que el mal aspecto de su novio y su mejor amiga tenía el mismo origen que las preocupaciones de Ron y se hizo la promesa de averiguarlo lo más pronto posible.
La mano de Harry se cerró sobre la suya y ella le sonrió radiante, tratando de mantener el optimismo y temple que siempre le había caracterizado. Harry volvió a sonreír, marcando más sus profundas ojeras.
-No se te olvide comer- le aconsejo sintiéndose preocupada y Harry asintió, casi divertido por la frase. Ginny se obligo a dejar de mirarlo y se soltó de él, con el objetivo de despedirse de su mejor amiga y apresurar a su hermano. Justo cuando giro para verlos, le pareció ver como Hermione se hacía un poco para atrás, como una reacción innata hacia el abrazo que Ron pretendía darle en ese momento. Ron también pareció notarlo, pues desistió de su intento de despedirse con más empeño y la beso en la frente en lugar de hacerlo en la boca o en la mejilla como acostumbraba.
-Cuídate-susurro Ron suficientemente audible para que también ella lo escuchara, con el rostro ya incapaz de ocultar la preocupación que sentía. Hermione susurro algo como respuesta, sin mirarlo directamente y Ginny sintió que era el momento de intervenir a favor de ambos.
-Nos vemos más tarde Hermione- dijo sonriendo al mismo tiempo que se acercaba para abrazarla un segundo. La castaña le devolvió levemente la sonrisa, apenada; Ron y Harry aprovecharon para despedirse entre sí, dándoles un poco más de tiempo.
-Nos vemos Ginny- respondió finalmente Hermione cuando se separaron.
Ginny se dio cuenta de que su mejor amiga tenía una mirada extraña, tan poco común en ella que no pudo quitársela de la cabeza ni aún cuando Ron y ella salieron del restaurante muggle rumbo a La Madriguera.
-¿Estas bien Hermione?
Harry miro a la chica esperando su respuesta pero ella no hizo ningún intento de querer responderle. Estaban de nuevo el en departamento de ella, recién terminando de limpiar el desastre de la pelea y Hermione se había quedado de pronto estática, dándole la espalda y apoyada en el respaldo de uno de sus sillones preferidos.
-¿Hermione?
-últimamente preguntas demasiado eso-contesto Hermione sin voltear a verlo, con la voz tan suave que Harry no tuvo la más remota duda de lo triste que estaba.
-Tengo que devolverte todas aquellas veces que tú me preguntaste lo mismo cuando éramos adolescentes ¿No lo recuerdas?
-Sí-contestó ella finalmente dignándose a mirarlo- también recuerdo que generalmente no respondías o nos respondías a Ron y a mí a gritos.
Harry se sonrojo ligeramente pero se obligó a hablar.
-No puedes negar que eran buenos tiempos- agregó sonriendo y esperando el asomo de una sonrisa cómplice sin ningún éxito. Su broma no hizo el efecto esperado, Hermione volvió a darle la espalda y se quedo nuevamente en silencio. Harry aprovecho para acercarse a ella pero sin atreverse a tocarla.
-No debes sentirte así Hermione- empezó a decir- es justo lo que ellos quieren que suceda. Ron y Ginny están a salvo, ya no hay de qué preocuparnos.
Hermione se limpió delicadamente un par de lágrimas silenciosas con la mano y se tomo su tiempo para contestarle, tratando de controlarse:
-A mí personalmente me preocupa la manera en la que trate a Ron-confesó abatida y Harry deseo decirle que no sabía de que hablaba pero no le pudo mentir- ¿viste como me aleje cuando intento besarme?
-Entiendo porque lo hiciste-contestó Harry rápidamente- sé que el falso Ron te dijo cosas antes de que yo llegara y…
-Tu lo entiendes Harry pero Ron no va a entenderlo- estallo Hermione dándose la vuelta y alejándose- soy una tonta ¿Por qué no pude controlarme? ¡Merlín es sólo un traje! ¡No tiene la más remota importancia!
Harry se quedo sin palabras y ella se sentó en uno de sus sillones sin llorar pero ocultando el rostro entre sus manos. Su cuerpo empezó a temblar ligeramente, producto del cansancio, de los días sin dormir y de la enorme tristeza que sentía. Harry finalmente reunió el valor para acercarse a ella, arrodillándose a su lado para abrazarla cuidadosamente.
-Y sí tenemos de que preocuparnos- murmuro entre lo que Harry supo que eran leves sollozos, abrazándose a él con fuerza- No podemos seguir ocultándoles lo que parte de su familia pretende, tenemos que advertirles, tenemos que estar preparados, tenemos que darles la oportunidad de decidir que quieren hacer…
-¿Qué estas diciendo?-exclamo Harry separándola de sí para mirarla directamente al rostro.
Hermione lo miro con los ojos rojos por el llanto y por no dormir, Harry observó como se daba tiempo de limpiarse una lágrima rebelde con la mano antes de continuar:
-Digo-contestó con aplomo- que debemos decirles hoy mismo lo que sucede.
Harry no dijo nada reponiéndose de la sorpresa. Una voz en su cabeza le recordó que estaba hablando con una de las brujas más inteligente que había conocido.
-De acuerdo-respondió resuelto-vamos ahora mismo a buscarlos.
Como podrán suponer, este es el capítulo 7 al completo. Por el momento actualizaré poniéndolo como el 8 pero cuando suba el que realmente es el 8, fusionare esta parte con la primera para que el capítulo 7 este completo. Les agradecería que sus reviews los dejen en el capítulo 7, para que cuando suba el verdadero 8 puedan también comentar; pero si lo ven muy complicado omitan esa instrucción y sólo dejen review donde quieran ¡siempre es bien recibido!
Muchas gracias por leer y esperar. Disculpen la demora.
Nos estamos leyendo.
Saludos y ¡Feliz Año 2009!
