Consecuencias

La puerta se abrió justo entonces y Harry se separo de Hermione para observar al recién llegado pero no era uno sino dos, las dos personas que justo tenían que verlo: Ginny y Ron estaban enfrente de ellos, ambos como si acabaran de recibir una puñalada directa. Los dos con los rostros descompuestos en una mueca de incredulidad y horror, más pálidos que nunca, la mirada de ambos reflejando miles de cosas.

-¡Traidores!- exclamo Ron y antes de que Harry pudiera darse cuenta su mejor amigo avanzo hacia ellos, hizo a un lado a Hermione para alcanzarlo solo a él, alzarlo de la camisa y levantarlo con toda la brusquedad posible unos centímetros del suelo para mirarlo directamente a los ojos- ¡Arriesgue mi vida por ti, maldita sea, ¿y así me pagas?

Harry quiso defenderse pero no encontró palabras con las que hacerlo. Lo siguiente que sintió fue el puño de Ron rompiéndole la nariz mientras escuchaba el llanto controlado de Ginny y la respiración asustada de Hermione. Las dos chicas gritaron al mismo tiempo cuando Ron lo alzo nuevamente con fuerza y estrello su espalda contra la pared.

Harry no sintió dolor pero eso fue lo que lo hizo saltar en la vida real. Despertó como resultado de eso, con el cuello doliéndole por la mala posición en la que se había quedado dormido.

La luz del sol entraba tímidamente por la ventana, de modo que le era imposible saber qué hora era; de lo único que estaba seguro era de que su sentido del tiempo y del espacio empezaba a hacerse añicos. El sueño que acababa de tener había hecho que el corazón le latiera con velocidad por lo que se tomo unos segundos para cerrar los ojos, intentando olvidarlo.

-¿Estaré acaso volviéndome loco?- se pregunto en silencio e intentando levantarse con dificultad. Al hacerlo se dio cuenta no solo de que no tenía fuerzas sino de que la cabeza de su mejor amiga reposaba en su hombro, resultado de que Hermione se hubiera acurrucado a su lado, profundamente dormida.

El pausado ritmo en la respiración de su amiga convenció a Harry de que lo mejor era dejarla descansar y por ende, no hacer demasiado ruido. Por eso mismo, se levanto con el mayor cuidado que pudo intentando que ella siguiera descansando mientras él se dirigía con paso cansado a la cocina, para buscar algo de comer. No tenía hambre en lo absoluto pero una parte de su cuerpo le decía que debía alimentarse; su instinto de auror nuevamente le gritaba algo pero él estaba demasiado agotado para poder escucharlo.

-No es normal estar tan débil- le dijo la voz en su cabeza que muchas veces actuaba de consciencia en sus misiones más peligrosas pero el hizo caso omiso de ella y tomo la cafetera para preparar un poco de café caliente.

Un par de minutos eternos pasaron sin que Harry se diera demasiada cuenta de ello. Solo despertó de sus propios pensamientos, extrañamente vacios, cuando la cafetera empezó a hacer ese habitual sonido anunciando que estaba lista y él, más susceptible a dicho sonido que de costumbre, la apago rápidamente para no despertar a Hermione. Apenas estaba sirviéndose una taza, sin embargo, cuando el rechinar del sillón le anunció que su mejor amiga estaba levantándose.

-¿Harry? -´preguntó la chica mirándolo con una cara adormilada-¿Qué hora es?

-Yo-contestó Harry en automático- dándose cuenta por primera vez de que su reloj de oro no estaba en su muñeca izquierda como se suponía- Yo… disculpa, no lo sé.

-Siento como si hubiera dormido meses-comento Hermione, tomándose la cabeza con ambas manos como si tuviera un dolor insoportable. Harry se dio cuenta justo entonces de que se sentía igual y busco con la mirada el reloj que habitualmente estaba sobre el horno de microondas, descubriendo con sorpresa que no estaba.

Su instinto de Auror volvió a gritar en su cabeza de una manera en el que no pudo entender que decía pero escucho el eco lo suficientemente fuerte como para dejar su taza sobre el primer lugar que encontró y salir con paso decidido rumbo a la sala.

-¿Qué es lo que haces?

Harry no se tomo tiempo en contestar y se detuvo justo frente a la chimenea de la sala. El corazón empezó a palpitarle entonces como si hubiera corrido una carrera de 100 metros en segundos y enseguida subió las escaleras hacia su habitación corriendo lo más rápido que pudo. Apenas lo hubo hecho, escucho a Hermione llamarlo nuevamente antes de ir tras él pero nuevamente hizo caso omiso de su llamado y solo se detuvo después de entrar y salir también de la habitación vacía de Ron, sintiéndose tonto y asustado a la vez.

-Harry-lo llamo Hermione con una voz que denotaba claramente que empezaba a ponerse demasiado inquieta- ¿Qué es lo que sucede?

-No solo no sé qué hora es Hermione-contestó él, incapaz de mantener la compostura para no asustarla- no sé qué día es hoy y no está ninguno de los relojes, mágicos o no que cualquier persona haya traído a esta casa. No está tampoco ningún calendario, ni siquiera el que Ginny encanto para informarnos de sus partidos…

Hermione se quedo callada ante dicha revelación y examino detenidamente a su alrededor, como si pudiera darse cuenta con un solo vistazo silo que Harry decía era cierto o no. La expresión de su cara, que mostraba desconcierto paso entonces a mostrar una dosis de terror apenas imperceptible pero que hizo que Harry supiera enseguida que acababa de darse cuenta de más de lo que el había hecho.

-¿Es esta tu casa o es la mía?-preguntó entonces y Harry noto como su voz temblaba un poco al hablar-Harry … no puedo decirte si hay o no relojes porque no distingo siquiera si esta es tu casa… creí… creí … que estábamos en la mía.

-¿Qué estás diciendo? Por supuesto que esta es mi…

Harry se quedo callado a mitad de la frase y observo con terror como la puerta de la habitación de Ron, de donde él sabía que acababa de salir, resultaba ser una pared decorada con fotografías muggles de personas que él no conocía. Un par de palabras, sin mucho sentido e inconexas, salieron de su boca al mismo tiempo que tanteaba incrédulo la pared donde supuestamente debería estar la puerta de la que él acababa de salir.

-Esto… no sé qué está pasando.

Hermione dio un grito entonces que lo saco de sus pensamientos y él sintió como su mejor amiga lo abrazaba y hacia a un lado al mismo tiempo. Harry se dio cuenta entonces que la escalera por la que acababa de subir corriendo parecía descomponerse en segundos y la brillosa madera se pudría y hacia pedazos.

-¿Qué demonios está sucediendo?-murmuró él pero Hermione no tuvo tiempo siquiera de intentar una respuesta. Las paredes parecieron comprimirse a su alrededor en un segundo, el suelo de descompuso y compuso al mismo tiempo y una montaña de polvo los cegó momentáneamente. Harry tanteo su bolsillo y asustado, descubrió que no estaba su varita.

-¿Tienes tu varita contigo?-pregunto a Hermione rogando que la chica dijera que sí y ambos pudieran aparecerse en cualquier otro lugar que no fuera ese. Su amiga busco rápidamente en su costado derecho y la expresión de su rostro respondió antes de que ella pudiera hacerlo con palabras. Harry mascullo una maldición por lo bajo y trato de buscar un lugar por el que salir pero en ese mismo momento, la montaña de polvo se disolvió y lo dejo ver el panorama completo. Para su sorpresa, descubrió que no necesitaba salir porque ambos estaban afuera, en lo que parecía ser un bien cuidado jardín, justo enfrente de una puerta. Hermione lo miro con la misma pregunta cruzando por su mente…

-Harry, no sé que sea esto pero tenemos que…

-¡Harry! ¡Hermione!

La instrucción de Hermione fue interrumpida por la puerta abriéndose con rapidez y ambos se quedaron inmóviles al reconocer dicha voz. Ron los miro sonriente y Harry se dio cuenta entonces que parecía igual de joven que siempre pero al mismo tiempo mayor.

-Los esperaba hace tiempo-dijo mirándolos como si hiciera años que no se vieran- toda la familia está aquí, ansiosos de verlos.

Harry miró a Hermione buscando un plan de acción, consciente de que Ron no estaba enfrente de él, abriéndole las puertas de una casa que no reconocían en lo absoluto y de que se trataba de algo peligroso de lo que tenían que escapar cuanto antes. Se dio cuenta sin embargo, de que Hermione parecía estar hipnotizada por la visión de su mejor amigo y apenas estaba pensando que hacer para despertarla cuanto antes cuando otra persona apareció ante ellos, sonriendo con la misma gracia de Ron.

-¡Ya están aquí!-exclamo Ginny contenta y enseguida dirigiendo un grito hacia el interior-¡Mamá, papá, han llegado!

Harry quiso mover sus pies al sentido contrario pero no pudo despegar la vista de Ginny. Parecía ser la misma chica que el había dejado de ver hacia apenas poco tiempo y al mismo tiempo, al igual que Ron, parecía como si el tiempo hubiera pasado en ella, convirtiéndola en una joven mujer adulta con más años de aquella que era su prometida.

-¡Pasen de una vez!-exclamo la pelirroja y Ron secundo la moción con una palmada cariñosa a Harry que él no pudo rechazar y un beso en la mejilla a Hermione. Harry se descubrió entonces pasando al interior del lugar y tomo instintivamente la mano de Hermione, convencido de que era la única persona en el lugar que era realmente de fiar.

-¡Harry! ¡Hermione! ¡Cuánto tiempo!-exclamo una levemente avejentada señora Weasley. Harry se vio inmiscuido en un abrazo propio de ella y antes de que pudiera negarse varias manos conocidas lo estrujaron en saludos afectuosos. Hermione, cerca de él, soltó su mano lanzándole una mirada asustada y él trato de decirle con la mirada que tuviera cuidado en lo que ambos pensaban en cómo acabar con lo que fuera que estuviera sucediendo.

-Ha pasado tanto tiempo- hablo Ron instándolos a sentarse sin que ninguno de los dos pudiera detenerlo- Díganme ¿Cómo han estado? ¿Qué han hecho en todo este tiempo?

Harry miró a Hermione una vez más y su mejor amiga le devolvió la misma mirada de desconcierto.

-Hemos estado bien-decidió contestar, recordando que su entrenamiento de auror recomendaba seguir la corriente en aquellas situaciones peligrosas que no podían comprenderse fácilmente- pero no hemos venido a hablar de nosotros sino a asegurarnos de que ustedes estén bien.

Ron sonrió como si fuera un muñeco autómata programado solo para eso y miro a su derecha con complicidad. Harry se dio cuenta entonces de que Ginny estaba justo a su costado y el resto de los Weasley se alejaban en distintas actividades, dejándolos solos al parecer a los cuatro.

-Hemos estado perfectamente-respondió la pelirroja sonriendo. Han sido unos años maravillosos y a veces creo que debo agradecerles por eso, agradecerles y disculparme porque de no ser por ustedes nosotros no hubiéramos encontrado nuestro verdadero camino.

-¿Verdadero camino?-preguntó Hermione ansiosa y Harry le tomo la mano en un reflejo incontrolable, tratando de decirle que él estaba ahí, con ella en ese extraño sueño o lo que fuera que estuvieran viviendo.

-Los he extrañado demasiado a los dos-dijo Ron sin dejar de lado esa sonrisa boba que Harry pocas veces le había visto- Hemos sido unos tontos al alejarnos pero al menos no han sido demasiados años. A veces no sé ni siquiera porque lo hicimos, ustedes estaban felices y nosotros lo superamos un par de meses después solo que nunca encontramos la manera de decírselos.

-¿Qué…-quiso preguntar nuevamente Hermione pero Harry la insto a callar apretando un poco su mano. Les iban a seguir la corriente hasta que supieran que hacer pero lo harían de manera leve, cuidando de no seguir el juego que al parecer estaban dirigiendo.

-Hacen una pareja perfecta-continuó Ginny y Harry sintió una desazón indescriptible al escucharla decir eso claramente refiriéndose a él y a Hermione. Fui una necia al interponerme entre ustedes, una necia y una tonta pero me alegra que hayan podido perdonarme para acompañarme en este momento tan importante para mí.

-Y para todos-corrigió Ron- ya no la única bruja de la familia pero sí la primera en generaciones- volvió su mirada radiante a Harry y Hermione y continuo hablando- y de paso pueden conocer a mi esposa y a mi hija, la más joven de la familia… ¡Oh mírenla, creo que nos comunicamos mentalmente!

Harry apenas tuvo para digerir todos los golpes antes de ver aparecer a una niña con los mismos ojos azules de Ron pero el cabello tan rubio que casi brillaba. Hermione se quedó estática, siguiendo con la mirada a Ron pero incapaz de decir palabra. Ginny se levanto con gracia justo al mismo tiempo y Harry supuso que iba hacia su sobrina.

-¡Y aquí está mi prometido! Deben de conocerlo- exclamo la pelirroja- Cielo, ven conoce a los Potter, están aquí para mañana aunque aun no les digo que planeamos que sean padrinos en la boda.

Harry recibió como un golpe las palabras de Ginny y vislumbro la figura de un hombre, entrando por la puerta, a un par de metros de ellos. Aprovechó entonces, que Hermione estaba a su lado y la ausencia de los dos hermanos para ponerse de pie muy rápido:

-¡Esto no esta sucediendo!-gritó a todo pulmón y Hermione lo abrazo con fuerza antes de que todo se hiciera nuevamente añicos; la imagen a su alrededor pareció deshacerse como si se tratara de un holograma y sintió la respiración de su mejor amiga y la suya propia calmarse poco a poco.

-No sé que ha sido eso Harry-hablo Hermione con una voz pausa,a como si tuviera miedo de su reacción - pero ya acabo, esta todo normal.

Harry se soltó de ella y la miro sintiéndose un poco avergonzado. Se pregunto por un segundo si ella también había visto todo lo que él había visto o había resultado ser una visión horrible que él solo había vivido. Noto sin sorprenderse demasiado que ambos estaban de pie ante el mismo sillón donde se habían quedado dormidos y suspiro cansinamente.

-Yo… -dijo dudando- yo he visto…

-Yo también lo he visto Harry-lo corto Hermione y solo entonces él se dio cuenta de que tenía los ojos inundados de lagrimas contenidas- yo… ¿qué crees que ha sido? ¿Ese es el futuro?

Harry no contestó y dio un paso hacia Hermione para volver a abrazarla. Su amiga suspiro al contacto pero no dijo nada y él supuso que estaba tan cansada como él que ya ni siquiera podía llorar más. La idea de que esa extraña visión pudiera resultar ser el futuro le empezó a dar vueltas por la cabeza pero decidió no decir nada, al menos no en ese momento.


-Ha sido una mala idea salir de casa Ron, tu rodilla aún no se encuentra muy bien.

Ron no dijo nada y siguió caminando, omitiendo un poco el dolor en la pierna que tenía en ese momento. A pesar de las pócimas que su madre había permitido que la Tía Muriel le pusiera, su pierna seguía doliéndole tanto o quizás más que cuando se había golpeado en el jardín hacia solo un par de horas. Habitualmente, con las pócimas de su madre, una herida tan pequeña no tendría que dolerle pero no había querido importunar a nadie insinuando que los cuidados de la Tía Muriel no eran tan eficaces. Estaba seguro, además, de que si se hubiera quejado de eso no hubiera podido contenerse y hubiera acabado por decirle a la Tía sus sospechas de que más que cuidar la herida buscaba empeorarla para obligarlo a no salir y esa idea era tan tonta que incluso él mismo sabía que no podía ser cierto. Ginny lo miro un poco preocupada pero no insistió en el tema y él le agradeció enormemente que no lo hiciera.

-No podíamos hablar en casa-dijo después de un par de minutos como si su hermana acabara de hablar y él apenas la hubiera escuchado- sabes que las paredes oyen.

-Mamá va a enloquecer cuando vea que no estás

-Que no estamos-la corrigió Ron- porque creo que en este momento está tan preocupada por mí como por ti y tiene razón sabes-dijo poniéndole atención al rostro de su hermana y deteniéndose al hacerlo- has amanecido demasiado pálida ¿Estás segura de que te sientes bien?

-Sí, creo que sí-contestó Ginny intentando sonreír sin mucho éxito y haciéndolo caminar de nuevo tomándolo del brazo- no sé porque desde que me levanté esta mañana he sentido como si me hubiera caído de la escoba al menos veinte veces, pero estoy bien… supongo que es mi estado de ánimo.

Ron entendió el intento infructuoso de su hermana de mencionar su estado de ánimo como si solo se sintiera mal por una tontería cuando ambos sabían que no era así. Él la conocía demasiado bien como para saber que estaba totalmente devastada por la idea que ambos tenían en la cabeza y justo era eso de lo que tenían que hablar sin interrupciones, solo ellos dos.

-Además-continuo Ginny antes de que Ron eligiera que decir- me duele demasiado la mano; los nudillos están matándome. Creo que la Tía Muriel insistió en vendarme la mano y ponerme esa extraña crema para torturarme; me duele mucho más de lo que me dolía antes y solo se trataba de un par de rasguños.

-No parecía tan poca cosa-comento Ron para seguir la plática antes de entrar al tema que realmente le interesa- ¿Cómo te lastimaste solo los nudillos de todos modos?

Ginny suspiro una vez más y pareció dudar un segundo si contestar o no. Ron mantuvo fija la mirada en ella para instarla a que le respondiera.

-Yo… he ido a su casa y he llamado a la puerta hasta que…

Ron se detuvo nuevamente de manera automática y Ginny lo hizo también.

-Tenemos que hablar de eso -dijo intentando sonar más valiente de lo que se sentía pero apenado por saber que no podía resolverlo solo por más que no quisiera involucrar a su hermanita- Realmente necesitamos hacer algo. No podemos quedarnos de brazos cruzados si ellos…

-Lo sé-lo interrumpió Ginny tomándolo nuevamente del brazo y mirando la calle para asegurarse de que estaban adentrándose en una calle vacía donde podrían desaparecerse- pero no lo hagamos aquí. Vamos a… no sé … ¿Con Neville quizás? Podría mandarle un mensaje con mi patronus para ver si tiene una mesa libre y alejada para que hablemos a solas y…

-¿No estás pensando en decirle a Neville verdad? –dijo Ron y la idea más que desagradarle le hizo sentir un extraño alivio. Neville era un amigo cercano después de todo y al acabar la guerra habían estrechado un poco más la relación de compañeros que tenían en la escuela. Él conocía toda la situación, a todos los involucrados y si no podía hablarlo con su mejor amigo o con alguno de sus hermanos, quizás hablar con Neville no sería tan mala idea.

-No, yo no pero creo que quizás tu sí-contestó Ginny enseguida como si le hubiera leído el pensamiento- y yo podría decírselo a Luna, después de todo nosotros tres hemos hecho un buen equipo en el pasado y en su tiempo fuimos la mitad de un buen equipo de seis ¿recuerdas?

Ron no contestó nada pero asintió con la cabeza. Quizás no era tan mala idea después de todo confesarle a alguien más lo que creían y sabían que estaba sucediendo; con suerte conseguirían quitarse un poco del peso emocional que tenían a cuestas.

-Está bien-acepto después de unos segundos-pero no envíes ningún patronus, llamaría demasiado la atención. Tú buscas a Luna y yo a Neville, a esta hora ambos deben estar a esta hora en el Callejón Diagón, al menos sé que Neville sí por Hannah.

-Y Luna también-dijo Ginny caminando un poco más animada-está investigando de nuevo algo imposible.

-Bien por ella-contestó en automático Ron aún perdido en sus pensamientos. Su hermana apresuro el paso igualmente en silencio, los dos tan sumidos en el mismo tema por su propio lado que ninguno se dio cuenta de que el camino no estaba completamente vacío y habían hablado demasiado alto.


Hermione miro el pequeño restaurante casi vació y suspiro con tristeza. Hacia solo unos días el lugar parecía ser un éxito pero era más que obvio que algo había pasado que había arruinado las cosas y, aunque lo que menos quería en ese momento era sentirse más miserable, no pudo evitar pensar que el lugar parecía ser reflejo de su situación actual. Tal como a ese negocio, a su vida también le había cambiado el rumbo demasiado rápido; aunque quizás a ese restaurante le quedaban muchas opciones de donde elegir a diferencia de la situación de ella y de su mejor amigo en ese momento.

-No sé qué hacemos aquí Harry- dijo mirando la carta con desgana- no tengo nada de hambre.

-Debemos comer Hermione-contestó Harry mirando la carta con desgana- y sé que sí tienes hambre, escuché a tu estomago reclamar comida al mismo tiempo que el mío.

-Quizás podríamos ir con Hannah y Nev…

-No creo que aparecernos por el Mundo Mágico sea buena idea en este momento-la corto Harry de golpe, haciendo con la mano un gesto para que la mesera los atendiera- ¿o realmente tú crees que sí?

-Yo no sé ya nada-murmuro Hermione por lo bajo sin intenciones reales de ser escuchada por su mejor amigo. Harry, sin embargo, si la escucho y la miro con tristeza, desistiendo de llamar a la mesera que habitualmente los atendía.

-Discúlpame Hermione, no quise ser brusco…

-Está bien-fue el turno de ella de interrumpirlo-yo lo sé…

Harry no dijo nada más y Hermione lo observo de la misma manera. Permanecieron un momento sin decirse nada y Hermione hubiera pasado por alto el bloque de silencio de no ser porque el estomago de su mejor amigo rugió por comida anunciando que no podía esperar más tiempo.

-Pide de comer Harry o tu estomago acabara comiéndose a sí mismo

Harry sonrió con una sonrisa leve pero sincera antes de mirarla directamente.

-¿Prometes comer tu también?

-Sí-contestó Hermione dándose por vencida al respecto- supongo que mi cuerpo lo necesita.

Harry volvió a sonreírle una vez más antes de levantar la mano y volver a hacer señas para la mesera. Hermione se distrajo un rato mirando por la ventana, sumida en sus propios nada positivos pensamientos. No tenía ni idea de que era lo que había pasado con ese extraño sueño o alucinación que habían vivido y aunque una parte de ella quería averiguarlo, otra parecía susurrarle que no tenía caso, que sería mejor darse por vencida aunque ella sabía propiamente que no era para nada su estilo aceptar una derrota.

-La mesera ha decidido ignorarme- anunció Harry después de un rato y Hermione despertó de sus pensamientos para mirar el mismo punto hacia donde se dirigía la mirada de su amigo. La puerta que daba acceso a la cocina estaba moviéndose como si alguien acabara de entrar por ella mientras que la encargada de la barra parecía estar bastante sola y no había señales visibles de la mesera rubia.

-Esperemos un poco-dijo Harry amablemente pero su estomago expreso su descontento de manera bastante ruidosa. Hermione sintió una pizca de gracia que fue rápidamente opacada al recordar que era a Ron a quien habitualmente le sucedía eso.

-Iré a buscarla-dijo poniéndose de pie para que Harry no notara su turbación y antes de que su mejor amigo se opusiera, se dirigió con paso firme a la barra.

Estaba a punto de dirigirse a la encargada cuando se detuvo al notar que la susodicha parecía tener la mirada perdida, de una manera que se le hacía terriblemente conocida.

-Hola- dijo preocupada, tanteando de manera cuidadosa el bolsillo donde estaba su varita en caso de que fuera necesario- Nos gustaría ordenar ¿puede ayudarnos?

La mujer frente a ella no dijo nada y se puso en cambió a ordenar el mostrador como si fuera muy importante hacerlo. Hermione entonces capto que algo estaba bastante mal y se dio la vuelta disimuladamente con la intención de alertar a Harry pero el vaivén de la puerta que daba a la cocina y que en ese momento seguía, le permitió ver el interior de la misma y ella, sin proponérselo, se quedo de pie observando. La chica rubia que muchas veces había servido como su mesera se encontraba de pie ante dos tazas, observando al frente sin pestañear mientras su mano vertía un pequeño frasco en ambas.

-Es la última… -susurró la chica sin modificar su postura y aunque lo hizo suavemente Hermione pudo escucharla con toda claridad.

Hermione sintió entonces como si su cerebro se activara por primera vez en mucho tiempo y su lógica armo todo antes de que pudiera darse cuenta en base a su vida como estudiante, a los libros que había leído, a sus experiencias en la guerra y su actual trabajo en el Ministerio. Todos sus conocimientos se unieron en uno solo de manera que todo quedo bastante claro entonces para ella; las imágenes de la chica rubia ofreciéndoles café sin que ellos lo pidieran o aunque hubieran pedido otra cosa, el cansancio extremo de ella y Harry, su falta de razonamiento y la aceptación de ambos ante la derrota.

-¡Harry!-llamo a su mejor amigo sabiendo que aún le faltaban muchos cabos sueltos pero tenían que empezar por lo primero. En el cristal de la puerta comprobó que su teoría era cierta al observar su casi imperceptible reflejo- ven aquí pronto y trae tu varita.

-¿Qué pasa?- respondió Harry y antes de que Hermione terminara la frase, se puso a su lado- ¿Qué te ha sucedido en el rostro?

-Tienes que entenderlo tú solo- dijo Hermione consciente de que si no lo hacía, el efecto en él no se rompería y alzando su varita hacia la chica rubia al mismo tiempo que pronunciaba el primero de los hechizos que serian necesarios- Finite Incantatem.


Ron observo a Ginny adentrarse en el lado contrario del Callejón Diagón antes de dar la vuelta y dirigirse hacia el lado contrario. Aún le costaba caminar un poco y ni aún la magia que había invocado para ayudarse lo salvaba de caminar con un poco de dificultad. Sentía además, las miradas curiosas de los magos y brujas y a su alrededor; el leve cuchicheo preocupado al respecto lo hacía sentirse bastante ansioso. Su pierna vendada sangraba un poco y el estaba consciente de que su imagen no debía ser muy normal por lo que quería apresurarse cuanto antes para encontrar a Neville en el negocio de su novia.

-Ron-lo llamo una voz familiar y él se dio vuelta por inercia. Para su sorpresa, se trataba justo de la persona que buscaba: Neville estaba sentado en una de las mesas con sombrilla de una de las heladerías que se habían convertido en sus favoritas después de la guerra.

-Neville, justo iba a buscarte- dijo deteniéndose con dificultad- pensé que estarías con Hannah.

-Iba hacia allá-contesto Neville sonriente y relajado- pero he decidido pasar antes por un helado. Me encanta la buena calidad de este lugar. ¿No quieres uno?

-Son también de mis preferidos-dijo Ron intentando encontrar las palabras adecuadas para llegar al tema que le interesaba cuanto antes- pero en este momento no tengo deseos de comer ningún tipo de helado. Me gustaría hablar contigo ¿Tienes un momento? Podríamos ir al local de Hannah y…

-¿Por qué no hablamos aquí?-sugirió Neville sonriente. Ron envidio su sonrisa por un segundo y titubeo un poco, observando la calle- me parece que este local está más vacio para hablar tranquilamente.

Ron miro las mesas vacías y después a las personas que parecían dirigirse hacia el rumbo donde se encontraba el Caldero Chorreante. Al encontrar que Neville tenía razón, asintió y decidió sentarse al lado de su ex compañero de estudios.

-¿De qué quieres hablar?-le preguntó Neville una vez que lo hubo ayudado a sentarse y Ron no se alarmo por su pregunta directa sino que, al contrario, se lo agradeció.

-Hay un asunto…-dijo sin saber cómo empezar y sintiéndose nervioso de tener que hablar claramente del tema por primera vez y con alguien que no era su hermana- … Harry y Hermione…

-¡Vaya!- exclamo Neville interrumpiéndolo y con la sonrisa en su rostro deshaciéndose significativamente- No creí que… es imposible que… creí que eran imaginaciones mías.

Ron sintió como si alguien le hubiera dado un puñetazo en la cara con todas sus fuerzas y el breve discurso que tenía preparado se le olvido completamente. Neville dejo a un lado su helado y evadió su mirada lo suficiente como para que Ron notara que lo estaba haciendo adrede.

-Yo…- dijo Neville interpretando correctamente su mirada de como una señal para que siguiera- … los he visto en un par de ocasiones. Creí las primeras veces que estaba imaginando cosas pero… ¡Caray Ron! … No puedo creerlo…

-¿Qué los has visto?-pregunto Ron sintiendo que sus peores temores se hacían realidad y queriendo saber más y no saber nada al mismo tiempo- ¿Dónde los has visto? ¿Cómo?

-Los vi un par de días después de que Ginny saliera al torneo que no se realizo- contestó Neville mirando la mesa- era muy noche y estaban los dos cerca de la Biblioteca Mágica. Después los vi de lejos por casa de Harry, iba a buscarlo para… ¡Caray Ron! ¿Seguro que quieres saberlo?

Ron sintió la desazón de la pregunta pero asintió con convicción.

-¿Tú crees que ellos…?- quiso preguntar pero la voz se le fue antes de que pudiera terminar la frase. Por debajo de la mesa, apretó el puño sobre su pierna lastimada olvidando el dolor físico que sentía.

Neville alzo por primera vez la mirada para verlo directamente a los ojos.

-Me gustaría decirte que no Ron pero definitivamente creo que sí.


Harry se miro en el espejo por tercera ocasión reacio a creer lo que veían sus ojos. Las profundas ojeras que habían acompañado su rostro hacia semanas habían desaparecido totalmente así como la palidez y el cansancio. Acababa de comer y tenía mucho sueño pero, contrario a lo que pasaba en días pasados, sentía que si se recostaba podía descansar un poco aunque no estuviera totalmente tranquilo.

-Es magia sorprendente, de eso no hay duda-dijo Hermione detrás de él, observando también su reflejo- solo espero que la chica rubia este bien. Ha sido la más afectada.

-Eso explica porque la cafetería parecía cada día ir peor ¿no es así?- comento Harry observando a su amiga y sin poder contener su curiosidad por más tiempo- ¿Ya vas a explicarme que sucedió?

-No lo sé ni aún yo con seguridad- contestó Hermione dando un suspiro posterior pero sin dejar de caminar- sé que fue una poción mezclada, de eso no me cabe duda. Quizás mezcla de varias pero con certeza tenía la Poción de Confusión y un hibrido de la Poción Herbovitalizante encaminada a tener los efectos contrarios.

-No puedo creer que nos hayamos tomado eso varias veces sin sentir el sabor.

-Al menos esas dos pociones tienen un sabor ligeramente amargo y como siempre la tomábamos con café, tiene sentido que no nos diéramos cuenta de nada extraño- comento Hermione- aunque sospecho que empezamos a tomarla desde…

-La fiesta de los Weasley ¿no es así?- ato cabos Harry- aunque no me explico cómo pudieron ponerla en la cerveza de mantequilla que…

-Vino, Harry-dijo Hermione recordando algo y Harry se detuvo para escucharla- Nos dieron vino ¿recuerdas? Que tonta. ¿En qué fiesta con invitados mayormente magos se sirve vino muggle? No tiene sentido.

Harry se detuvo un momento intentado recordar. Sí, un camarero les había ofrecido insistentemente una copa después de que salieran de hablar con la comitiva. Ni él ni Hermione acostumbraban tomar con mucha frecuencia vino muggle por lo que no había manera de que hubieran detectado que ese tenía un sabor diferente. Podía recordarlo perfectamente, tanto que también había algo extraño en eso.

-Yo lo recuerdo como si acabara de pasar-dijo Hermione como si le hubiera leído el pensamiento- Supongo que es uno de los efectos de la poción, quizás el único bueno que tengamos.

-¿A qué te refieres con el "único bueno"?-preguntó Harry sintiéndose ansioso y recordando todos los malos y extraños sentimientos que lo habían estado volviendo loco. La voz en su cabeza que había estado discutiendo con la voz habitual que le servía de conciencia había desaparecido pero no tenía certeza de durante cuánto tiempo.- ¿Qué efectos no buenos crees que tendremos?

-No lo sé Harry-admitió Hermione con voz derrotada- estoy segura de que bebimos más de dos pociones mezcladas y eso no es nada bueno. Siento que he recuperado una parte de mi memoria y de manera amplificada pero del mismo modo pueden amplificarse los malos sentimientos o pensamientos. La Poción de Confusión, que estoy segura era una de las principales, tiene efectos muy inestables si se bebe demasiada y nosotros lo tomamos por quien sabe cuántos días.

-No digas que la bebimos como si hubiera sido por voluntad- se quejo Harry, ofreciéndole finalmente a Hermione el espejo que la camarera rubia había terminado por regalarles.

-Sabes de que hablo-dijo su amiga guardándolo- Han sido muy inteligentes al usarla; el antídoto por sí solo no funciona hasta dentro de unos días y es difícil de preparar. La manera más eficaz de romper el efecto es cuando el sujeto se da cuenta con certeza de que algo está mal y dado que se trata de La Poción de Confusión eso es prácticamente imposible para cualquier persona.

-No para ti- le aplaudió Harry sintiéndose orgulloso de que aun en momentos como ese Hermione pudiera hacer gala de su inteligencia e impecable sentido de la razón- tú te diste cuenta.

-Solo porque vi como la camarera empezaba también a ser afectada por el efecto de manejar la poción más de una vez. Snape en alguna ocasión nos dijo que ciertas pociones son más peligrosas por la nariz que por la boca y tenía razón; esa chica aspiro tanto la formula sin proponérselo que ya no pestañaba y parecía haber olvidado que solo tenía que darnos la poción a nosotros cuando llegáramos y después de que pidiéramos café, no antes. Es peligroso ¿sabes? Se la dieron en un envase común cuando debe ser manejada en un recipiente protegido con magia.

-Supongo que no les importó dañar a una chica muggle en el proceso- concluyó Harry- es increíble que un "Weasley" haya sido capaz de hacer eso.

-No creo que un "Weasley" haya hecho eso- dijo Hermione- la Tía Muriel no sería capaz…

-Hermione no…

-No la defiendo-se adelanto su amiga- es que realmente no creo que ella haya sido capaz de darnos pociones mezcladas.

-¿Por qué no?-espeto Harry sintiéndose furioso con la anciana tía de su novia y mejor amigo- Si ha sido capaz de presidir una comitiva pro sangre pura ¿por qué no puede elegir un par de pociones, vaciarlas en un mismo frasco y agitarlo antes de mandar a uno de sus sirvientes a dárnoslo?

Hermione detuvo su andar de golpe y Harry hizo lo mismo, mirándola sorprendido.

-No puedo creer que creas que se pueden mezclar varias pociones tan poderosas solamente vertiéndolas todas en una misma botella y agitándola. Si hicieras eso y se lo dieras a una persona para que lo bebiera seguramente acabaría envenenada o con una cabeza extra pero definitivamente sin el efecto deseado-explicó Hermione con seriedad- para mezclar pociones tan complicadas sin que pierdan su efecto tienes que hacer dos cosas: elegir una como principal y mezclarlas usando…

-artes oscuras- termino Harry por ella sintiéndose cada vez más preocupado por los efectos negativos que una cosa así tendría en ambos.

-Sí Harry- reafirmo Hermione volviendo a caminar- ¿ahora entiendes porque debemos preocuparnos?


Ron escuchó la última palabra que dijo Neville sin decir una palabra. Había hecho todas las preguntas que había considerado necesarias y el chico las había contestado con sentido pero siempre preguntándole si estaba seguro de querer saberlas. Y Ron le había dicho que sí aunque honestamente era una puñalada escuchar lo que su novia y su mejor amigo hacían a sus espaldas. Ya no había ninguna duda, sus peores sospechas estaban más que confirmadas y precisamente por una persona que gozaba de su absoluta confianza, de la de su hermana e incluso de la de Harry y Hermione. ¿Cómo iba a decírselo a Ginny?

-Lo siento Ronald- dijo Neville con voz calmada - lamento tener que hacerte pasar este mal rato.

-No es tu culpa-contestó Ron solo escuchando lo último- yo te he pedido que me lo contaras. Es solo que… es difícil. No es como si no lo sospechara, de hecho, eso quería contarte para pedirte tu opinión.

Neville lo miro con pena antes de inclinarse un poco hacia el frente para poner una mano en su hombro.

-Siempre hubo indicios… cuando estábamos en Hogwarts… tu sabes. Muchos lo decían…

-Sí- dijo Ron sin escucharlo realmente mientras Neville seguía hablando. En su mente solo rondaba la pregunta de cómo le diría eso a su hermana pequeña, como enfrentaría la situación, como se contendría de no volverse loco de furia, de decepción, de tristeza.

-… pero lo superarás- siguió diciendo Neville y Ron volvió a la conversación sin darle mucha importancia a los minutos que no había escuchado- Créeme que lo harás.

-Gracias

Neville sonrió por primera vez en varios minutos y acerco de nuevo su helado, ahora ya derretido, con la intención de comérselo. Ron no le dio importancia al hecho y su vista se perdió en las personas que caminaban en ese momento por la calle mientras Neville hacia lo mismo del lado contrario.

-¡Ron! ¡Neville!- exclamo una voz femenina justo entonces y Ron observo con poca felicidad como Ginny se acercaba a ellos- Al menos tú has tenido suerte, yo he fallado en encontrar a Luna.

-Gine… Ginny- saludo Neville, sorprendido de ver a su amiga y un poco incomodo aunque Ron supuso que se debía a lo que sabía- Que gusto verte.

-Creo que hoy yo puedo decir que…. ¡oh pero sí ahí esta Luna! –exclamó Ginny con un tono tal que Ron supo que era un claro intento de aparentar normalidad- ¡Luna!

Ron y Neville voltearon a tiempo para ver a la rubia acercarse a ellos. Neville pareció genuinamente turbado, sonrió un poco incomodo y se inclino nuevamente para susurrar algo que solo Ron pudiera escuchar:

-Ella también lo sabe. No dejes que se lo diga a Ginny porque lo hará a su manera.

Ron se imagino a Luna diciéndole lo mismo que Neville le había dicho pero restándole toda importancia o sin entender realmente la magnitud del asunto. Asintió a Neville antes de ponerse en pie de un salto y tomar a Ginny del brazo.

-Debemos irnos a casa. Tenemos que hablar.

-Creí que acordamos que no podíamos hablar en casa- se quejo Ginny- y ahí está Luna además ¿recuerdas que…

-Es un cambio de planes necesario- la corto Ron intentando no perder el tono amable- confía en mí ¿quieres?

Ginny miro a su hermano sorprendida antes de pasar su mirada a Neville. Neville se puso de pie también enseguida.

-Debo irme. Nos veremos después ¿quieren?

-Claro Neville- contestó Ron- Nos veremos después. Gracias.

Neville se dio la vuelta y tomo camino hacia el lado contrario de donde estaba Luna antes de despedirse con la mano.

-¿Se habrá peleado con Hannah?-comento Ginny al darse cuenta de que no se dirigía al Caldero Chorreante.

-No es eso-le contestó Ron cabizbajo- te lo explicare todo enseguida pero debemos irnos.

Ginny asintió antes de mirar hacia donde estaba Luna y Ron hizo lo mismo. Para su buena suerte, la chica parecía haberse encontrado a una conocida pues platicaba con una chica que Ron recordaba que también había sido compañera de año su hermana.

-¿Lista?

Ginny asintió nuevamente y él se concentro en la Madriguera. Desaparecieron ahí mismo, sin decir otra palabra.


-¿Lo que paso en la mañana ha sido un efecto de la poción entonces?- preguntó Harry después de varios minutos de silencio - ¿Ha sido una alucinación sin sentido?

La cara de Hermione se ensombreció y Harry supo que la respuesta no era tan sencilla antes de que su amiga dijera cualquier cosa.

-Puede ser

-¿Pero?- insistió Harry mirándola fijamente y deteniéndose otra vez- Hay un "pero" importante ¿cierto?

-Sí- contestó Hermione mirándolo fijamente- puede haber sido una alucinación sin sentido pero también puede ser que haya sido un hechizo para adelantarse a los hechos. Quizás quisieron mostrarnos que no los perderemos del todo.

Harry trago el nudo que dicha respuesta le provoco en la garganta antes de volver a hablar.

-¿Ha sido una muestra del futuro? ¿Eso estás diciendo? ¿Es posible?

-Sí- contestó Hermione- la manera en la que el ambiente se construyo y destruyo frente a nosotros me hizo recordar magia oscura muy avanzada que sirve precisamente para eso. Aunque no tiene sentido, de acuerdo a lo que leí, es muy imprecisa y solo puede mostrar el futuro el cuestión de días y ahí parecía que habían pasado años… Además lo muestra en forma de sueños y eso se sintió demasiado real…

Harry no dijo nada más y siguió caminando. Hermione lo siguió sin decir nada más. ¿Ese era su destino? ¿Volvería a ver a Ginny y a Ron hasta que la primera los invitara a su boda con otro hombre? ¿Sus mejores amigos acabarían separándose y solo se verían cuando Ron estuviera casado con otra y tuviera una hija? Harry se esforzó por disimular su turbación al pensarlo, sin tener mucho éxito.


Luna termino de hablar con su ex compañera de estudios sintiéndose extrañada por que esta le hablara pero sin tomarle mucha importancia.

-Lamento haberte quitado tu tiempo

-Hablar del Snorkack de Cuernos Arrugados nunca es una pérdida del tiempo- contestó alegre- mi padre y yo seguimos convencidos de que en un par de años encontraremos un ejemplar que el mundo pueda apreciar para reconocer su existencia.

La chica sonrió con amabilidad y un poco de condescendencia pero Luna no se dio cuenta de eso. Se ocupo de buscar con la mirada a Ginny y Ron solo para notar, un poco extrañada, que no se encontraban donde hacia un par de minutos la estaban saludando.

-Creo que Ginny se ha ido-dijo para sí misma pero la chica enfrente de ella, que apenas se estaba despidiendo, volteó hacia donde se dirigía su mirada.

-¿Ginny Weasley dices? Estaba ahí hace un momento con uno de sus hermanos y creo que con Neville Longbottom.

-¿Neville? Contestó distraídamente Luna- Debe de haber un par de Wrackspurt´s por aquí ; vengo de ver a Neville, estaba con su novia en el Caldero Chorreante intentando eliminar un par de Doxys de manera muy poco efectiva… he tenido que quedarme a ayudarles …