Hola, hola! Ya estoy aquí! Muchas gracias por el apoyo con esta nueva locura. Sobre todo a Allison Green (estamos de acuerdo con que Noel es muy sexy). Y si el sueño fue "caliente" no perdáis ni un detalle de lo que viene Pero ¿Noemily? ¿Nalison? ¿Emison? Ya lo veremos. Nada está escrito aún. Disfrutad.
Cada vez que recordaba la suavidad con la que Noel le había abrochado el pantalón y la calidez de su mano, Emily sentía el calor subiendo a su cara. Estaba haciendo sus deberes cuando Spencer entró en su habitación.
- Hola –la saludó y se sentó en su cama –¿Cómo ha ido el entrenamiento?
- Bien, bien –intentaba aparentar seguridad.
- Me alegro. ¿Sabes? Esta tarde, mientras estabas en el agua, Alison ha venido a mi casa. Hanna y Aria estaban allí y entre las tres hemos conseguido que nos diga la verdad.
- ¿La verdad sobre por qué se hizo la muerta? –se emocionó Emily.
- No, la verdad sobre Noel. Al parecer no solo la ayudó. El caso es que, ¿recuerdas la fiesta que dio Ian? Esa en la que Alison hizo que su novia cortase con él. Pues poco después, Noel fue a hablar con Alison sobre eso y acabaron acostándose.
A partir de ese momento, Emily dejó de escuchar el resto de la historia hasta que Spencer dijo que dejaron de verse.
- Después del funeral, Alison volvió a acudir a Noel –continuó la castaña –Pero él se negó a acostarse con ella porque estaba enamorado de otra. Así que la ayudó desinteresadamente. Alison dice que no se lo confirmó pero que era una de nosotras. ¿Crees que hablaba de Aria?
Emily ya no creía nada. Se había quedado demasiado traumatizada con la noticia de que Alison se había acostado con él. "Seguro que varias veces", su propia mente intentó hacer más daño.
- ¿Emily? ¿Hola?
- ¿Qué? –sacudió la cabeza y miró a Spencer.
- ¿Estás bien?
- Sí, sí, solo estaba pensando en si se refería a…Aria. Seguro que sí.
- Yo creo que no. Alison no parecía tan convencida. En fin, a saber qué le pasa por la cabeza a Noel Kahn.
- Nada bueno, seguro.
Esa noche volvió a soñar con la escena de Alison y Noel. Cada vez que cerraba los ojos la veía y no podía aguantarlo. Como el día anterior salió a correr. Al pasar por delante del parque, se quedó mirando el banco en el que había estado sentada y, de pronto, sintió un impacto que la tiró al suelo.
- Perdona, estás bien –el chico le tendió la mano.
- Sí –dijo mientras se levantaba –Mike, ¿qué haces por aquí tan temprano?
- He salido a por unos cafés –respondió él mostrándole la bandeja –Noel me ayuda a organizar mi cumpleaños y nos hemos quedado sin combustible.
- ¿Tu cumpleaños?
- Sí, es el sábado. Pensaba que Aria ya os habría invitado. De todas formas, espero que vayáis todas. Haremos juegos, habrá bebida y comida, música…
- Sí, claro, cuenta conmigo.
A Emily le extrañó un poco que las invitase pero el chico parecía realmente contento de que asistieran. Al llegar al instituto, le preguntó a Aria por la fiesta:
- ¡Ah sí! Lo había olvidado –ella se llevó la mano a la cabeza –Estáis todas invitadas. Tú también, Alison.
- ¿Invitada a dónde? –dudó ella llegando junto a las demás.
- A la fiesta de cumpleaños de mi hermano –respondió Aria –Es en la cabaña de Noel Kahn. Últimamente parece que son los mejores amigos del mundo y se la ha ofrecido.
- Una fiesta –sonrió Alison –Bien. Las echo de menos. Vamos a ir, ¿verdad?
Se miraron unas a otras y asintieron. No por Alison, porque necesitaban relajarse un poco y era la fiesta del hermano de Aria. ¿Qué tan mal podía ir?
El sábado por la noche, las cinco entraron en la cabaña de los Kahn como si no hubiesen pisado una fiesta en su vida. Todos se giraron a verlas, principalmente por Alison.
- ¡Aria! –Mike rodeó a su hermana con el brazo –Pasad. No os quedéis ahí. Estábamos a punto de empezar el juego de la verdad y nos faltan tres. ¿Alguna se apunta?
- Yo no –se negó Hanna.
- Yo tampoco –añadió Aria –No me van ese tipo de juegos.
- Supongo que tendrán que ser Emily, Spencer y Alison.
Mike se sentó junto a Noel en el sofá.
- Solo sois dos –observó Spencer.
- Sí, dos contra tres. Es que nadie más quería jugar.
El chico se rascó la cabeza sin comprender a qué se refería la castaña.
- Entonces no me necesitáis –Emily se levantó del sofá.
- ¿A dónde vas, morenita? Quédate –casi le sonó a una súplica.
- Déjala, Noel –sonrió Alison –A Emily no le gustan nada estos juegos.
- ¿Sabes qué? Me quedo –dijo ella algo enfadada –Será divertido.
Con todo el mundo mirando, establecieron las reglas…las de Alison por supuesto. Según ella, algunas cosas lo harían más interesante como dejar una prenda si se negaban a contestar.
- ¿Quién empieza? –preguntó Mike emocionado.
- Yo –se adelantó Alison –Noel, ¿de quién estabas enamorado?
- No voy a responder a eso.
- Pues ya sabes –la rubia levantó una ceja.
- Esto es absurdo –comentó Emily.
- ¿Quieres quitarte algo tú por él? –Alison se echó hacia atrás sonriendo con maldad.
Emily abrió la boca pero se quedó callada y negó con la cabeza. Noel se deshizo de sus zapatillas y Alison lo miró con decepción.
- Voy yo –dijo Mike –Emm…¡Alison! ¿De verdad eres gay como dicen?
- Prefiero no responder –dijo mientras se quitaba los zapatos –Siguiente.
- Voy yo –Spencer se quedó pensativa un momento –Mike, ¿por qué eres amigo de Noel.
- Es el mejor tío que conozco –respondió él –Te toca, Noel.
- Emily –ella casi pudo verlo relamerse mentalmente –¿Cómo vas con los entrenamientos?
Todas lo miraron extrañadas. Pensaban que iba a sacar un tema personal pero no lo hizo. La más sorprendida fue Emily que creyó que le preguntaría algo como "¿te gustó?" o "¿qué pasó en los vestuarios?".
- Emm…bien, muy bien –respondió aún confundida.
- ¡Qué pregunta más rara! –apuntó Mike –Tu turno, Emily.
- Noel, ¿has estado alguna vez con Alison?
- No hablo de mi vida sexual.
- Ya sabes lo que toca –Alison se cruzó de piernas y observó atentamente.
Noel se quitó la camiseta y un coro de voces femeninas se excitaron y suspiraron. Emily se giró para mirarlas como si estuviesen locas. Mike le dio un codazo a su amigo levantando las cejas y sonrío con picardía. Él ni siquiera apartó la vista de Emily.
- No creas que voy a tener clemencia contigo porque hayas desperdiciado tu pregunta –le dijo la morena acomodándose.
El chico solo sonrió. Cuando le volvió a tocarle a Alison, hizo la misma pregunta y Noel tuvo que quitarse los pantalones. Lo hizo con toda normalidad y Mike le preguntó a Spencer alguna tontería sobre su hermana. Después, ella le preguntó a Noel por qué había ayudado a Alison:
- Me gusta ayudar a la gente –respondió él –Me toca. Alison, ¿has sentido alguna vez algo por Emily?
- ¿Y tú por Aria? –exclamó la rubia.
- Alison, no has respondido y le acabas de quitar su pregunta a Emily –analizó Mike.
La rubia empezó a quitarse la chaqueta confiada, sonriendo al ver que ella llevaba más ropa y a Noel solo le quedaba la interior. Todo el mundo lo miraba esperando a que se la quitase pero, en lugar de eso, respondió:
- La quise pensando en otra.
- Será mejor que acabemos aquí –Mike se levantó –Miradlo al pobre, no le queda más ropa.
- ¿En quién pensabas? –siguió preguntando Alison.
- En Emily –Noel ni se lo pensó.
Alison sonrió malvadamente y con satisfacción mientras Emily se quedaba paralizada y Aria abría tanto los ojos como le era posible.
- ¿Qué? –fue lo único que salió de la boca de la nadadora.
Noel ya se estaba abrochando los pantalones. Cogió su camiseta y se marchó. Emily se quedó unos segundos sentada pero al final lo siguió buscando una explicación. Alison soltó una carcajada.
- ¿De qué te ríes? –le preguntó Spencer.
- Ya lo sabía.
"Es Alison, siempre lo sabe todo", pensó Emily alejándose. Siguió al chico escaleras arriba y le perdió la pista. Consiguió encontrarlo en las última habitación en la que miró. Contemplaba el exterior desde la ventana.
- Noel…
- Es muy gracioso ver como todos menos tú se divierten en la fiesta que tú mismo has montado.
La morena se acercó a él y miró por la ventana. Unos cuantos chicos corrían por el camino de tierra mientras otros besaban a alguna chica. Noel se rió y eso la asustó un poco. ¿Se había vuelto loco? Emily puso la mano en su hombro pero él se giró y fue a sentarse en la cama. Eso la enfadó bastante pero respiró hondo y fue a sentarse a su lado.
- ¿Por qué has dicho eso? –le preguntó.
- Estábamos jugando al juego de la verdad ¿no?
- Pero…
Emily no supo que más decir. Noel parecía hablar totalmente en serio.
- Sabía que Alison haría algo así –sonrió le chico –Es tan propio de ella…
- Es Alison.
Noel se levantó y caminó hacia la puerta.
- ¿Dónde vas? –dudó ella
- A terminar la fiesta, ya es tarde.
La morena se quedó allí sentada. No sabía si el chico estaba de broma o no. La música dejó de sonar y, a través de la ventana, pudo ver como los coches iban desapareciendo.
- ¡Dios! Lo tuyo es asustarme ¿eh? –exclamó Noel al encender la luz –Las demás me han preguntado dónde estabas y les he dicho que te habías ido.
- ¡He venido en el coche de Aria! –se levantó a toda prisa.
- Tranquila, yo te llevo a tu casa. Deja que cierre las ventanas y puertas.
- Te ayudo y así terminamos antes.
Cada uno se fue por un lado de la cabaña y la dejaron bien cerrada. Se encontraron en la puerta principal y Emily esperó a que Noel la cerrase, cubriéndose los brazos con las manos. Hacía un frío de muerte y Aria se había llevado su chaqueta en el coche.
- Toma –Noel le dio la suya.
- Gracias.
Mientras ella se la ponía, él terminó de cerrar y abrió su coche. Los dos se montaron y mantuvieron el silencio hasta que el móvil de Emily sonó. "¿Noel? ¿En serio, Emily? Él fue de Alison primero. –A".
- ¿Qué pasa? –preguntó él.
- Nada –respondió tragando saliva –Mi…mi madre llegará tarde hoy.
Eso era cierto pero ya lo sabía. No sabía qué decirle para evitar el tema de –A, observándolos y enterándose de todo…como siempre.
- Ya estamos –el chico paró el coche.
- Noel…¿te quedas hasta que mi madre vuelva? Por favor…
-A la había asustado de verdad y no quería quedarse sola por si se le ocurría aparecer en su casa. Ya lo había hecho otras veces.
- Emm…si tú quieres –el chico parecía confundido –No hay problema.
Entraron en la casa de los Fields y la morena le ofreció algo de beber. Él se negó y se sentó en el sofá.
- Voy a ducharme –dijo Emily –Si necesitas algo, avísame.
Subió a su habitación y entró en el baño, desnudándose. Se agarró del hombro y estiró el cuello porque notaba un poco de tensión. El agua empezó a caer sobre ella y se sintió mucho mejor. Se concentró en el transparente líquido y se olvidó de todo lo demás.
Cuando se estaba aclarando la espuma, sintió una brisa y el cristal se desplazó. Se encontró de frente con Noel, desnudo. Se giro y le dio la espalda cubriéndose con las manos.
- ¿Qué demonios haces aquí? –gritó.
- Necesito algo –respondió él –A ti.
Gracias por leer. Dejad review si queréis y como ya he dicho en el otro: no temáis, habrá un Emison cuando termine Se renueva el caso. Buen fin de semana y nos vemos para ver que pasa con estos dos.
