Advertencia… SPOILERS de Harry Potter And The Dealthy Hallows. NO SIGAS LEYENDO SI NO HAS LEIDO AUN EL ÚLTIMO LIBRO DE HARRY POTTER.

Disclaimer: Obviamente ninguno de los personajes es mío, todos pertenecen a la Warner y a JKR a la que agradezco infinitamente por haberlos creado.

¡Asi es! Seguí y espero que les guste. Dudas, comentarios, peticiones en reviews, seguimos con la amistad de Ron y Harry y unas leves pinceladas a la de Harry y Hermione. Espero les guste.

2. En medio de la batalla

Como Harry había previsto, a Hermione no se le paso tan fácilmente el enojo que sentía con Ron. Por una razón, que ninguno de los acaba de entender, la chica estaba realmente ofendida a tal punto que ni las disculpas del pelirrojo, los detalles románticos que se le habían ocurrido (a los dos y que Ron llevara a cabo) o las interminables llamadas telefónicas (y eso era un detallazo dado el hecho de que Ron apenas y sabia decir bien "teléfono") habían logrado un cambio en su actitud.

Era oficial: llevaban el mayor tiempo separados desde que se habían hecho novios y al menos Harry, que vivía con Ron, podía ver lo decaído que estaba su mejor amigo. El pelirrojo había adoptado la manía de no comer, apenas y dormir: se la pasaba como zombie arrastrándose de la Academia de Aurores a la casa que compartía con Harry y de la casa a Sortilegios Weasley. Lo peor es que ni siquiera se arrastraba solo: Harry había visto con horror el primer día que no podía ni aparecerse sin dejar detrás de él un zapato o media ceja por lo que, preocupado por la integridad de su amigo, había tenido que hacer tiempo para convertirse en su vigilante sombra. Harry tenía que pasar todo su tiempo libre (y el no tan libre) detrás de él, empujándolo y arrastrándolo a todos sus compromisos de manera tan literal que Ron parecía haberse convertido en su marioneta. El colmo había sido cuando había tenido que prácticamente obligarlo a que no moliera a golpes o a hechizos a su compañero de practicas en la escuela de Aurores (Ron solía desquitarse de esa manera; convencido de que era Krum disfrazado, el mismo Krum que lo había hecho llegar tarde de quien sabe que manera con el propósito de que Hermione se enojara con él) y había tenido que cargar todas las cajas que su mejor amigo cargaría para ayudar a George. El gemelo se había destornillado de risa al ver la pobre piltrafa en la que estaba convertido su hermano y la aún más pobre piltrafa en la que Harry se convertía al ayudarlo.

Lo único bueno de todo esto fue que Harry pudo darse cuenta en carne propia de lo difícil que se había vuelto la vida de Ron al tener que repartirse en tantos lugares y obligaciones. Era realmente pesado tener que lidiar con la Academia, Sortilegios Weasley y una vida personal, tanto que Harry empezó a justificar el apetito voraz de Ron pero decidió no imitarlo; Ron tenía un par de pulgadas más en los que repartir tanta tarta de calabaza que se comía mientras que Harry tenia una extraña maldición mediante la cual apenas se comía una grajea sabor manteca y le salía un pancita que parecía que Ginny lo había embarazado.

La semana, por todo esto, se la había hecho eterna a Harry y para desahogarse un poco la había bautizado como "La asquerosa semana de la insulsa pelea" pero aunque el mote le había dado mucha risa a Ginny cuando se lo había comentado, no aliviaba el dolor de espalda que tenia ni le daba fuerzas o ánimos para seguir con el mismo ritmo. Por ello, casi se desmaya (literalmente) cuando vio en el calendario que apenas era miércoles.

-No voy a poder más con esto- le dijo a Ron, mejor dicho, al zombie de Ron que estaba tirado en el sillón de la sala-Ron, tienes que superarlo, Hermione va a perdonarte…

-No lo hará Harry-contesto el pelirrojo con voz dramática. Solo decía palabra cuando el nombre de su novia aparecía en la conversación y siempre lo hacia como si estuviera muriéndose-ya he intentado todo y ¡mírala! Parece que ha seguido con su vida como si nada.

Harry deseo patearlo. Ron ni siquiera había hecho el intento de moverse desde que Harry lo había arrastrado a la casa y lo había dejado, de manera intencional, boca abajo en el sillón. Había esperado que esa postura incomodara tanto a su amigo que al fin decidiera moverse por si mismo pero Ron estaba encantado con estar así; según él se estaba suicidando lentamente porque de niño le habían dicho que si la sangre se iba al cerebro uno se moría y él, sin Hermione, se quería morir. Hasta le había dado las gracias a Harry por ayudarlo a auto-asesinarse.

-¿Qué has intentando todo?-replico Harry-pero si apenas y has hecho unos leves intentos, tienes que intentarlo más si realmente quieres recuperarla…

-¿Para que?-dijo Ron-seguramente ya me ha olvidado y ha vuelto con Vicky

-¡No seas pesado!-contesto Harry pero en realidad quería decirle muchas cosas que no eran "pesado" - ¿Cómo va a olvidarse de ti si recién se pelearon el sábado?

Ron puso una cara de dolido y miro a Harry como sí hubiera dicho algo terrible. A Harry no le importo, la espalda le dolía tanto que no tenía cerebro para pensar en otra cosa.

-No peleamos el sábado-aclaro Ron-si hubiera sido así, ya estaría muerto de inanición y de tristeza

-De tristeza lo capto ¿de inanición como?-interrumpió Harry

-Recuerda que ella me cocina el Domingo-aclaro el chico- y sin su deliciosa comida al menos una vez por semana yo moriría de hambre…

Harry alzo las cejas. Era más rápido morir por la comida de Hermione que por la ausencia de comida. Además, la verdadera comida que ambos disfrutaban era la de Kreacher y los fines de semana, la de la Sra. Weasley.

-Por cierto-dijo Ron mirando a Harry-ya me canse del intento de suicidio, como que no funciona ¿me ayudas?

Harry lo miro con gesto asesino. Decidió ignorarlo y se sentó en el sillón de enfrente para seguir hablando.

-Intenta más cosas, si apenas pelearon el Domingo…

-No peleamos el domingo-exclamo el pelirrojo, molesto e incorporándose con agilidad- peleamos el lunes… ¡que mal amigo eres!

Harry puso una cara de shock al escuchar esto. Y no se debía a las infundamentada acusación y difamación de no ser buen amigo sino porque se dio cuenta con terror puro de que, si habían peleado el lunes y si era miércoles en la noche¡apenas llevaba dos días de tortura!... ¡dos días y ya quería él rogarle a Hermione para que perdonara a Ron!

Su cara debió de mostrar un gesto horrible porque por fin Ron pareció olvidar su propia vida y lo miro con gesto preocupado:

-¿Qué?-pregunto ansioso-¿Qué pasa Harry¿Estás bien?

-Mañana iremos a ver a Hermione- respondió Harry, después de pedirle un té a Kreacher y cuando por fin su cabeza dejo de dar vueltas por el cansancio y la desesperación- y no digas nada más-añadió al ver que el pelirrojo parecía estar a punto de rebatir su idea-si yo soy quien te carga a donde tengas que ir, yo decido a donde vamos…

Y diciendo esto, Harry se levanto dispuesto a ir a dormir. Confiaba en que Ron se comportara una vez que estuvieran delante de Hermione y no tenia ni la más leve duda de que su amiga podía ser razonable si él intervenía para explicarle lo que realmente había pasado.

Pero estaba levemente equivocado.

Harry supuso que las cosas empezaban a ir no tan bien cuando Ron decidió no comportarse ni cercanamente de la manera en la que había pensado que lo haría. Al parecer, el chico había pasado despierto toda la noche pensando quien sabe que cosas y el resultado fue que en la mañana, Harry lo había encontrado sentado en el sillón en la misma postura en la que lo dejara con unas gigantes ojeras y totalmente decidido a no ir a ver a Hermione, alegando que si la chica no quería verlo, no lo vería. Harry había tenido que usar toda su paciencia para no lanzarle un hechizo y finalmente había logrado convencerlo a pensar un poco más las cosas:

-¿Estas seguro de que quieres echar tu relación con ella por la borda?-decía en sus últimos intentos para que Ron subiera a arreglarse, mínimo a lavarse la cara- por mi haz lo que quieras, solo que no vengas a quejarte cuando te cambie en una semana por un jugador de quidditch famoso.

¡Y ahí estaba! El golpe que nunca le gustaba dar pero que nunca fallaba. La cara de Ron no pudo disimular su enfado y lo miro con los ojos azules a punto de encenderse en llamas:

-¿Tú crees que ella me cambiaria por… por… "Vicky" así de rápido?

Harry se pensó un poco la respuesta. La honesta habría sido "No" porque después de la guerra sabia a ciencia cierta que ese par tendría que ser separado por varias muertes, complicados hechizos y distintas dimensiones pero estaba tan harto de la actitud infantil de ambos que no pudo contenerse las ganas de molestar a su amigo un poco:

-Sí… pero no por ella-agrego enseguida al notar lo que había dicho- sino porque Krum jamás se dará por vencido y si sabe que ustedes terminaron, no la dejara en paz hasta que consiga algo…

-¿Algo?... estúpido Krum

Harry sonrió disimuladamente: lo había remediado justo a tiempo: no quería meterle en la cabeza que Hermione podía hacer algo parecido (pues no lo haría) y había desviado el enojo de su amigo hacia Krum en vez de ella. Lo lamentaba un poco por el búlgaro, porque después de todo no era tan malo pero era tan condenadamente sencillo hacer que Ron valorará a Hermione recordándole que Viktor existía como lo era mencionando a Lavender si su objetivo era a la inversa.

-¿Y a que te referías con "algo"?-inquirió el pelirrojo de pronto y Harry supuso que era hora de cortar la conversación por lo sano. Antes de que dijera algo que pusiera a Viktor Krum en peligro de muerte.

-Se hace tarde-dijo entonces-¿Qué decides?

Ron no respondió pero se levanto de mala gana y se dirigió escaleras arriba. Harry escucho que la ducha se abría y decidió esperarlo sintiéndose no solo un buen amigo sino un estratega increíble.

-El Sr. Harry Potter es muy inteligente-le dijo Kreacher extendiéndole una taza de té-sabe muy bien como manejar a sus amistades.

-Gracias Kreacher- contestó Harry dudoso de que "manejar amistades" fuera bueno y un cumplido pero tomando el té que el elfo le daba y dándole un pequeño sorbo. Al sentirlo no frio sino helado una disparatada idea le cruzo la cabeza-Kreacher ¿Cómo sabias que quería té?

-El amo me lo pidió anoche-contesto el elfo-y Kreacher se lo guardo para no despertarlo.

Harry se tomo el té helado, esperando que no hubiera quedado al descubierto en su sucia casa toda la noche.

Aún le faltaba un último sorbo para terminarse el té, cuando Ron bajo corriendo las escaleras. Harry se alegro de tener una excusa para dejar su taza y vio orgulloso de sí mismo, que Ron estaba decentemente arreglado para ver a Hermione. No iba ni mucho menos como un chico normal iría para impresionar a su novia pero Harry sabia, aunque hubiera preferido ignorarlo, que Hermione estaba loca por Ron y cada uno de sus cabellos pelirrojos a tal grado que no importaba mucho que no estuviera vestido como príncipe.

-Al menos no apesta-pensó divertido cuando su amigo lo insto a que se fueran. El hecho de que no apestara también era bueno para él pues aún tuvo que hacerse cargo de la aparición de ambos. Tomando del brazo a Ron, se concentro y ambos aparecieron en uno de los tantos lugares designados para los aprendices de Aurores, justo enfrente de la recepción.

-Mira-escucho que decían a sus espaldas-son Potter y Weasley

-Están guapísimos los dos-dijo otra voz femenina-y se ven muy bien juntos, casi combinan…

-Por qué Potter sujeta a Weasley del brazo?-dijo otra persona-¿teme que se le escape?

-Ya decía yo que eran raros-susurro otra voz chillona

-¡Oh no!-exclamaron dos al mismo tiempo-¿Guapos y jóvenes¿y tan amigos? No me digas que son…

-Gays-escucho que alguien más decía pero esta vez era un hombre-siempre lo supe

-¿Por qué todos los magos guapos tienen que…

Harry avanzo más rápido para no escuchar más comentarios tontos. Ron se soltó de él y Harry se avergonzó levemente de no haberlo hecho desde que llegaran. El recepcionista estaba acompañado por una mujer que los vio dirigirse hacia ella con una mirada coqueta.

-¿Si?-dijo el hombre cuando ambos llegaron hasta ellos. En su mirada había una mezcla de admiración y envidia.

-Venimos de visita-dijo Harry y extendió una identificación que el encargado tomo de mala gana. Al ver que Ron no hacia lo mismo, le dio un codazo tan fuerte que el pelirrojo reacciono mirándolo de malas.

-Sí, sí, de visita, tome-dijo y enseguida miro a Harry-ten cuidado ¿quieres que…

-¿Y a quien visitan?-susurro la mujer al lado de ellos. Los dos la miraron recién notando su presencia-¿a tu novia?-dijo después de un segundo de esperar respuesta-¿es cierto entonces que tú sales con Hermione Granger-miro a Ron- y tu con Ginebra Weasley?-termino mirando a Harry

Los dos la miraron exasperados. Todo medio mágico se había encargado de difundir la noticia desde hacia mucho tiempo. Que el "Niño que vivió de nuevo" ya no era tan niño y salía con la menor de los Weasley era noticia vieja pero menos vieja que el ingenioso titular de "Los dos mejores amigos del Elegido eligieron liarse entre ellos".

-No, es mentira-contesto Ron de mala gana-él sale con Hermione y yo salgo con mi propia hermana ¿contenta?

El pelirrojo tomo su identificación y se fue caminando musitando un gracias al encargado. Harry lo siguió corriendo después de tomar la propia y darse cuenta de que el recepcionista parecía haberles retomado aprecio al ver que no seguían el juego de coqueteo de la mujer que tenia al lado e irónica y tristemente, parecía ser su novia.

Estaba aún sintiendo pena por el pobre sujeto de recepción cuando Ron le hizo una seña con la mano y señalo un elevador. Harry apresuro el paso y se sintió feliz al observar que su amigo había encontrado un elevador vacio, no solo no quería ser acosado ese día sino que en privado podría seguir preparando a Ron para reconciliarse con Hermione y volver a ser el mismo de siempre.

Sus planes se vinieron abajo cuando una turba de personas se apareció de pronto queriendo usar el mismo elevador que ellos. El botón rojo de sobrepeso se encendio después de un par de minutos y ambos vieron con horror que estaban rodeados por varias personas, de diferentes edades y géneros pero concentradas en un mismo objetivo: arrancarles un pedazo.

-Harry…-dijo Ron totalmente rojo

-Lo sé Ron-respondió Harry, con la cara ardiendo e imaginando que su mejor amigo estaba siendo igual de manoseado que él en todo el cuerpo.

-¡Hey!-exclamo un mago de vigilancia al acercarse al elevador y ver que el botón de "sobrepeso" estaba encendido-¡alguien tiene que bajarse, van demasiadas personas!

-¡Nosotros!- exclamo Harry saliendo del torrente de gente que lo aprisionaba y señalando a Ron-¿Ron¡Ron!-añadió al ver que el susodicho no estaba donde debería- ¿Ron!

-¡Aquí!-respondió una voz y Harry vio como Ron, totalmente rojo, se libraba de tres brujas jóvenes y una ancianita-¡Señoritas¡Señora!-exclamo el chico-eee… estoy seguro de que sería un honor… pero… tengo novia… creo

Las cuatro mujeres parecieron empujadas por una fuerza invisible cuando Ron termino de pronunciar estas palabras y Harry vio con alivio como finalmente podían alejarse de esa turba de fanáticos. El vigilante reviso que el elevador ya no estuviera sobrecargado y movió su varita antes de que alguien más pudiera salir. Harry alcanzo a escuchar un par de gritos de decepción cuando el elevador se cerró y empezó a moverse.

-Gracias-dijo al vigilante pero solo recibió una hosca mirada como respuesta.

Sin preocuparse demasiado de ello, encontró rápidamente otro elevador vacio y empujo a Ron dentro para irse antes de que pasara lo mismo.

-¡Estoy tan harto de reacciones tan radicales-dijo una vez que el elevador empezó a moverse con solo él y Ron a bordo-Una turba casi quiere violarnos ¡y el vigilante nos mira como si nosotros tuviéramos la culpa!...

-Al menos nos ayudo-contestó Ron con una voz que pareció automática

-Supongo, pero ese no es el punto… ¿es que acaso…

Harry se interrumpió a si mismo al ver la mirada del pelirrojo. Con todo el ajetreo al que lo había expuesto desde la mañana, Ron parecía haber recuperado un poco de su vitalidad habitual pero ahora de nuevo parecía estar frente a un zombie con la apariencia de su mejor amigo.

-¿Y ahora qué?-pregunto temiendo la respuesta

-¿Y si ya no tengo novia?-contestó rápidamente el pelirrojo, mirándolo con ojos ansiosos y reflejando un poco de temor-¿y si esta tan enojada que quiere romper conmigo¿Y si ya rompió conmigo y no tuvo la amabilidad de informármelo?-el tono de su voz empezó a subir de manera preocupante- ¿y si ya no quiere ser mi novia ni mi amiga ni nada¿Y si ya no me quiere!-termino casi gritando. Harry se percato recién de que Ron lo tenia tomado de los hombros, en gesto desesperado.

-Yo te voy a dejar de querer si no te calmas-dijo, intentando bromear con la situación.

Para su mala suerte, el elevador se había abierto justo en ese momento y dos chicas que se disponían a entrar se habían quedado de piedra al escuchar sus palabras.

-Em… hola-les dijo y sonriendo se libro de las manos de Ron-¿Suben?

Ninguna contesto pero una de las dos no pudo contenerse más y se soltó a llorar para correr enseguida a la derecha. La otra los miro con decepción un segundo y corrió para seguir a su amiga. Harry se golpeo la cabeza pensando en que ahora tendrían un rumor más en su lista pero Ron siguió diciendo incoherencias cuando el elevador volvió a cerrarse y a moverse con ellos dos solos.

La acostumbrada vocecita les informo que ya habían llegado al piso indicado después de otro par de minutos en los que Harry deseo golpear su cabeza contra el botón de emergencia para detenerse a asesinar a su quejoso amigo. Dando gracias por que la posibilidad de reconciliación se acercara cada vez más, prácticamente salto fuera y empezó a caminar cuando se dio cuenta de que Ron no estaba a su lado y volteo para ver como el pelirrojo seguía en el elevador.

-Ron-dijo acercándose-¿y ahora qué?

-He decidido-contestó el chico-que no quiero ir, no VOY a ir-aclaro- si ella no me ve no puede terminar conmigo y al final se le acabara pasando el enojo y podre buscarla pero le daré tiempo para…

-¡Ron!-estallo Harry y lo tomo de uno de los brazos-¡vamos de una vez!

-¡no¿y si arruino las cosas?

-las arruinas más poniéndote así ¡vamos!

-¡No! Harry no entiendes que…

Antes de que pudieran darse cuenta, Harry se vio inmiscuido en una pelea ridícula con Ron. ÉL estaba tan decidido que acabara esa pelea con Hermione que de pronto, estuvo jalando a Ron hacia afuera con todas sus fuerzas mientras el pelirrojo con las mismas ganas y empeño, se aferraba a donde fuera para no salir.

-¡Muy bien!-dijo después de varios minutos ya cansado y dándose cuenta de lo ridículos que ambos se veían-¡Pero si mañana Krum consigue su teléfono y la llama para consolarla no voy a hacer nada para ayudarte a decir bien la palabra cuando quieras destruir ese maldito aparato!

-¿Qué?-dijo Ron sin entender pero al instante dejo de luchar. Harry siguió mirándolo furioso pero sintió su furia desaparecer cuando Ron salió del elevador y alzo los hombros. Después de todo, la palabra Krum tenía poderes inexplicables.

Para su gran alivio, mientras caminaban Harry pudo notar que no habia expectadores en los pasillos y la vergonzosa escena que su amigo provocara habia quedado como uno de esos secretos entre ambos. Ron iba detrás de él, nervioso y avergonzado, como un niño pequeño al que lo mandan a la oficina del director después de hacer una travesura.

No tardaron mucho en llegar a un pasillo habitualmente lleno de gente pero que esta vez tenía a la mitad de sus empleados. Harry camino silenciosamente con Ron, sintiendo que miradas curiosas pero no tanto, los seguían un rato y después volvían al trabajo. Los compañeros de Hermione, empleados, jefes o lo que fuera, estaban tan acostumbrados a ellos que ya no se volvían locos con la presencia de ambos. Quizá tener a Hermione como curiosidad y celebridad permanente era suficiente. Sus pensamientos fueron interrumpidos por un hostigoso perfume y al buscar el origen se encontraron de cara a una mujer muy joven:

-Hola-escucharon ambos que les decían. Harry vio a la única persona que si los acosaba o al menos a Ron. Era la extraña compañera de Hermione que siempre que iban intentaba lanzársele al pelirrojo. Harry sospechaba que lo hacia no precisamente por él sino para molestar a Hermione por haber ascendido antes que ella a pesar de ser más joven. La chica sonrió esperando una respuesta pero ambos la ignoraron, Harry no quería dar pistas sobre su visita antes de llegar con su amiga y sospechaba que Ron no quería darle más razones para enojarse con él.

La oficina de Hermione estaba frente a ambos cuando una elfina domestica salió corriendo y los saludo efusivamente. Harry maldijo por lo bajo al darse cuenta de que la asistente de Hermione la había puesto en alerta y no estaba equivocado, dos segundos después vio como su amiga asomaba la cabeza y los veía con un gesto de todo menos de felicidad.

-Corre Ron-dijo a su amigo y el pelirrojo asintió. Ambos hicieron un maratón corto para impedir que Hermione cerrara la puerta, como lo estaba intentando.

-¡Hermione por favor!-dijo el pelirrojo-¡déjame hablar contigo!

-¡No tengo nada que hablar contigo Ronald Weasley!-contestó la chica-¡estoy trabajando! Por lo que no tengo tiempo para ti como tú no lo tienes para mi cuando se te atraviesa el Quiddicht

-¡Vamos Hermione!-dijo Harry-¡déjalo que te explique!

-¡debí de suponer que te pondrías de su parte!-chillo la chica-¡siempre lo haces!

La fuerza que intentaba cerrar la puerta aumento y los dos chicos tuvieron aún más problemas en detenerla. Ambos se miraron sin entender y fue finalmente Harry quien soltó la pregunta:

-¿Qué has estado haciendo ejercicio?

-No-contestó la chica molesta-pero yo si recuerdo que soy una bruja

Harry se dio cuenta de lo tontos que habían sido. Instando a Ron a que no dejara que se cerrara totalmente (en cuyo caso la chica pondría todos los hechizos protectores que se sabia), saco su varita y pronuncio un hechizo que la misma castaña le había enseñado para esos casos. La puerta empezó a abrirse cada vez más y Ron saco su varita para hacer lo mismo. La puerta crujió ante los tres hechizos y finalmente se escucho que Hermione decía:

-¡De acuerdo¡basta! no quiero que rompan mi oficina ¡detengámonos a la cuenta de tres!

-¿pero tengo tu palabra de que no cerraras?

La chica no respondió a la pregunta de Harry.

-¿Hermione?

La chica no volvió a contestar. Harry sintió nuevamente que estaba a punto de dar una escena y miro a Ron:

-Yo detengo la puerta, tu entras y…

-si Ron entra no me hago responsable… -se escucho a la voz de la castaña decir detrás de la puerta

-Yo la detengo-susurro Ron entonces-tú entra y convéncela de que me deje explicarle.

Harry asintió. Si la Comunidad Mágica quería entregarle un premio como habían venido diciendo desde hacia meses, debían entregárselo no por derrotar a Voldemort sino por tener la paciencia de estar en medio de las peleas de sus dos mejores amigos. Dando un suspiro de resignación, entro por el diminuto hueco que Ron lograba abrir mediante el hechizo.

Ron y Hermione se detuvieron al mismo tiempo una vez que Harry estuvo dentro de la oficina de la castaña. Lo hicieron tan sincronizados que Harry noto que Hermione no pudo evitar sonreír y suspirar levemente. Del otro lado de la puerta supuso que el pelirrojo también sonreía y entonces recordó que hacer tanta payasada valía la pena cuando era por el bien del amor que se tenían mutuamente. Lástima que los dos fueran tan cabeza dura y orgullosos. ¿El era así con Ginny?

-¡me da gusto verte!-oyó que decía su amiga- y enseguida se vio envuelto en un abrazo con ella

-a mi también me da gusto Hermione-contestó él- aunque apenas nos vimos el Domingo en la Madriguera.

-¡ha sido una semana horrible!-dijo ella, Harry pudo adivinar por que-¡siento que han pasado meses sin verlo… es decir-corrigió enseguida- sin "verlos"… sin verte-añadió rápidamente- a ti y a Ginny… ¡me han hecho tanta falta!

Harry se separo de su amiga para mirarla a los ojos, conmovido por su tristeza y avergonzado de haber estado apoyando solamente a Ron en la primera pelea que ambos tenían desde que habían empezado a salir. Al ver a Hermione a la cara, se sintió aun peor, la chica tenía las mismas ojeras gigantes que Ron, el cabello estaba más enmarañado que nunca y todo el piso de la oficina estaba lleno de pañuelos desechables.

-Hermione- dijo al ver que la chica empezaba a llorar- si tan solo lo dejaras…

-¡No!-contesto ella enseguida-¡Ni lo digas¡Seguramente solo viene a disculparse porque tú lo obligas! –Sus ojos empezaron a dejar escapar sus lágrimas y Harry le pasó uno de los pocos pañuelos desechables que quedaban- creo que se ha dado cuenta de que no me quiere-añadió en un susurro-si prefiere hablar de Quiddicht contigo antes que…

Hermione empezó a llorar de manera descontrolada. Harry la abrazo sintiendo que las cosas estaban saliéndose de control para ambos. Solo era una estúpida pelea derivada de una mentira ridícula de Ron y de una reacción exagerada de Hermione. Estaba más que claro que acabarían reconciliándose así que ¿Por qué los dos actuaban como si fuera el fin del Mundo?. Decidido a averiguarlo, cuando su amiga dejo de llorar pasados 10 minutos, Harry la tranquilizo lo mejor pudo. Estaba seguro de que Ginny lo habría hecho muchísimo mejor pero confiaba en que su esfuerzo sirviera para algo antes de que los dos acabaran suicidándose y volviéndolo loco. Cuando al fin pudo tranquilizar a su amiga y hacer que dejara de llorar, se dispuso a apresurar la reconciliación por el bien de ambos:

-¿Entonces?

-Entonces nada Harry-dijo la chica y Harry deseo saltar de gusto al ver que superaba la fase de depresión para entrar en la etapa de furia. Era en esa etapa donde era más fácil convencerla.

-¿Me dices que no le darás oportunidad de explicarte?

-No

-¿Haga lo que haga?

-No

-¿Estas segura?

-Si

-Muy bien-dijo Harry, sintiendo ya en sus manos el triunfo y preparándose para dar el golpe- pero ¿Estas segura de que quieres echar tu relación con el por la borda? Tienes derecho como tú dices a hacer lo que quieras pero… piénsalo antes de darle camino libre a otra persona…

Los ojos de Hermione relampaguearon, giro el rostro tan rápido hacia Harry que Harry temió que no diera resultado y en cambio, le arrancara la cabeza por osado.

-¿Qué?-dijo enojada-¿ya tiene a…

-No, no, no- se apresuro a aclarar Harry temiendo por la vida de Ron-¡él esta loco por ti y lo sabes!... es solo que, también sabes que hay brujas que no dejan de perseguirlo y si lo encuentran despechado y soltero eso lo haría más fácil…

La expresión de la castaña cambio enseguida y miro a Harry como si estuviera leyéndole el pensamiento:

-¿Estas tratando de engañarme Harry Potter?

-¿Y como podría engañarte Hermione?-contesto Harry tratando de aparentarse más seguro de lo que realmente estaba- en estos momentos podría apostar a que tu compañera loca esta tratando de enamorarlo…

-¡Esa… ¡-Hermione cruzo los brazos-él que realmente le gusta eres tú, la oí decirlo el otro día pero me odia desde que me ascendieron y me permitieron reformar la Ley acerca…

-Pero no es la única-dijo Harry interrumpiéndola- se ha hecho muy popular con…

-No me importa-lo corto Hermione-que se meta con quien quiera.

Harry sonrió a pesar del comentario. Sabía que Hermione no cedería tan fácilmente pero también sabia que el que su novio tuviera tantas fans no la dejaba tan tranquila como decía. No deseaba darle el golpe fuerte a menos de que sea necesario así que siguió:

-¿estas segura?-añadió en un susurro- ¿con quien el quiera?

-sí, honestamente Harry, no me importa

-Muy bien-dijo él y se levanto del suelo donde ambos se habían sentado-pero que no digas que yo intente ayudarlos a ambos, también a ti…

-¿Ya te vas?-dijo ella, también poniéndose de pie y mirándolo incrédula

-Si, le diré que no quieres hablar con él y… ya. Tenemos cosas que hacer.

Harry se dirigió a la puerta y quito los hechizos que su amiga pusiera para que nadie pudiera abrirla o escucharlos. Apenas tomaba el pomo de la puerta cuando, al ver que ella no decía nada, decidió dar el golpe:

-Es mi deber moral decírtelo-añadió susurrando-pero Lavender me ha estado insistiendo para saber donde vivo porque quiere visitarme. Yo dudo de que sea a mí por lo que me había negado pero creo que Ron necesitara de una amiga que lo consuele cuando yo no este así que…

Hermione se puso pálida. Murmuro algo por lo bajo y miro a Harry:

-¡Oh tu ganas Potter!-dijo y enseguida abrió la puerta. Ron estaba intentando quitarse a la joven compañera de Hermione de encima:

-En serio, no… yo… ¡yo tengo novia!

La chica salió disparada al lado contrario por una fuerza invisible. Ron pareció levemente preocupado. Hermione se disponía a llamarlo cuando Harry la tomo del brazo y le susurró, divertido:

-Y ya quítale ese hechizo, es terrible ver como sus admiradoras son lanzadas por esa fuerza después de que él dice la oración mágica.


Taaaan taaaan ¡actualice¿Pueden creerlo? Tengo tiempo para actualizar! Jajajaja no se acostumbren pero bueno, decidí seguir este fic. Espero que les guste y dejen reviews si vale la pena. Nos leemos pronto. Saludos!