Hola! Ya he vuelto y está pasando. No os preocupéis por el fic de Emison, solo quiero terminar el otro porque se me acumulan tantos que no puedo. Mientras tanto, disfrutad de este.
Noel empezó a empalidecer cuando Emily se separó de ella. Tenía la boca tan abierta que podían ver su campanilla. La cerró y tragó saliva pestañeando con incredulidad.
- ¿Quieres más, Noel? –Alison tenía esa cara de mala –Podemos hacer algo los tres juntos.
Emily iba a decir algo pero al ver que el chico comenzaba a tartamudear y Alison se acercaba a él con…no muy buenas intenciones, la empujó y lo besó, pegándose a él tanto que hasta pudo sentir su corazón latiendo a mil por hora. Lo que también pudo sentir fue su miembro erecto rozando su cintura. Cuando se separó de él, su cara era como si hubiese visto a una fantasma…desnuda.
- A Emily le apetece jugar –Alison se acercó más a ellos –Llevémonos la fiesta a otra parte.
- ¿Noel? –la morena pasó la mano por delante de su cara.
Él ni se inmutó. Se quedó mirando hacia delante, totalmente paralizado. Alison lo empujó un poco y el chico reaccionó al fin. Respiró aceleradamente antes de poder articular palabra:
- Yo…-no le salió nada más.
- ¿Estás bien? –se preocupó Emily.
- Está mejor que bien –Alison metió la mano en el bolsillo del pantalón del chico y le tiró las llaves a su amiga –Tú conduces.
Después, la rubia lo cogió del brazo y lo arrastró hasta el coche sin que Noel pudiese decir nada más. Emily empezó a sentirse un poco mal por el chico pero vio a Alison tocándolo como si fuese solo suyo y su sangre empezó a hervir.
Se montó en el coche de Noel y lo arrancó. Miro hacia él, en el asiento del copiloto. Ya parecía estar mucho mejor y el color había vuelto a su cara.
- Puedo conducir –dijo mirándola.
- No conmigo encima –Alison se sentó sobre él cara a cara –¿Dónde vamos?
- En mi casa no hay nadie –él puso las manos en sus piernas.
- Ya lo has oído, Em.
- Perfectamente, Ali –ella se mordió la mejilla por dentro con rabia.
Alison consiguió enfurecerla y ponerla celosa de verdad, como nadie sabía hacerlo. Condujo hasta la casa de Noel mirándolos de reojo mientras la rubia jugueteaba con él y aparcó en la entrada. Se bajaron y, cuando Alison caminaba hacia la casa, Noel retuvo a Emily del brazo:
- No me pone tanto como tú –le susurró al oído.
- ¡Vamos! –exclamó la rubia desde la puerta –¿Qué le estabas diciendo?
- Nada, que conduce muy bien –Noel le guiñó un ojo a Emily y fue a abrir la puerta.
Emily se quedó parada, sonriendo eufórica. Después corrió hacia la casa mientras Noel sujetaba la puerta con una sonrisa de idiota.
- Voy subiendo –dijo Alison desde la primera escalera –Estoy en tu habitación.
- Yo voy a por agua y algunas cosas más –Noel entró en lo que parecía una enorme cocina.
- Vale. Vamos, Em.
Emily se quedó mirando todo a su alrededor. Desde fuera no parecía más grande que cualquier otra pero era una auténtica mansión con moqueta de terciopelo en las escaleras y una gran lámpara de araña colgando en el hall. Parecía uno de esos palacios franceses que tanto le gustaban.
La segunda planta no era menos impresionante, seguía el estilo de la primera a lo largo de todo el pasillo. Lo único que era diferente, era el interior de la habitación de Noel. Emily esperaba encontrarse posters de mujeres semidesnudas como en la habitación de Ben pero, en lugar de eso, solo vio unos cuantos de algunos grupos que a ella también le gustaban. Todas las paredes hasta entonces, mantenían una brillante tono blanco pero aquella tenía grandes murales recorriéndola. Emily los contempló interesada.
- Los ha hecho él –comentó Alison sentándose en la cama –Todos.
- ¿En serio? –dudó ella.
- Sí pero no son demasiado buenos –Noel entró y cerró la puerta –Creo que volveré a repintarlas pronto.
- Pues a mí me gustan –la morena se encogió de hombros.
- Eso es lo que le digo yo siempre –Alison negó con la cabeza –No tiene remedio.
Entonces, Emily se fijó en una foto que tenía encima de la mesa. Eran una niña pequeña riendo alegremente junto a un niño que ponía una cara graciosa.
- ¿Te acuerdas de eso? –Alison cogió la foto –Me había caído en tu jardín y me hice daño en la rodilla.
- Sí, llorabas como una niña pequeña –Noel observó el retrato por encima de la cabeza de ella –Eras muy mona de pequeña.
- Tú también. Me hiciste reír poniendo caras –la rubia volvió a colocar la foto en su sitio y se giró hacia él –Y mírate ahora. Eres un idiota descerebrado muy alto.
Noel le puso mala cara pero luego empezó a reírse. Emily ni siquiera se estaba dando cuenta de la conversación, seguía observando toda la habitación del chico con curiosidad. Era bastante grande pero muy normal. No sabía por qué la esperaba completamente diferente. Alguien la sacó rápidamente de la distracción cogiéndola por la cintura y pegándose a ella. Creyó que era él pero en seguida notó el perfume de Alison.
- Vamos, Emily, es hora de jugar.
¿Por qué Alison se lo tomaba como un juego? A ella no se lo parecía para nada. Eso la molestó un poco y puso cara de enfado pero, luego, Noel la cogió de la mano sonriente y se sentó en la cama con ella entre las piernas.
- ¿Estás bien? –parecía hasta preocupado por ella.
- Sí, perfectamente –ella sonrió.
- Si no quieres, no pasa nada ¿eh?
- Cállate y no hables tanto.
Emily se inclinó y lo besó bajo la atenta mirada de Alison que asintió.
- Bien jugado, Em –dijo la rubia.
Después se subió en la cama y tiró de la parte delantera de la camiseta de Noel desde su espalda. Lo hizo con tanta habilidad que si a Emily le hubiesen dicho que no lo había hecho antes, se hubiese reído muy fuerte. Se quedó observando como empezaba a besarle el cuello mientras Noel la miraba a ella y acariciaba sus piernas.
- Emily, no te quedes parada –Alison la miró con su clásica cara de superioridad –Siéntate encima o algo.
La morena resopló. No le gustaba que nadie le diese órdenes y mucho menos Alison pero aún así le gustó la idea. Se colocó sobre las piernas de Noel y el la agarró por la cintura para que no se cayese. Le gustó aún más que el chico sonriese.
Alison seguía a lo suyo cuando Noel le acarició la mejilla cariñosamente y ella sonrió como una boba. Por primera vez en su vida, se sentía más querida que Alison DiLaurentis aunque fuese por él. No puede contenerse y lo besa cogiendo su cara con ambas manos pero siente una mano apartándola y la rubia gira la cabeza del chico para besarlo también. Emily se estaba poniendo de los nervios pero así era el juego y tenía que seguir las reglas de Alison, a no ser que…
- Me aburro –dijo.
La morena puso las manos en el pecho de Noel y lo empujó hasta que el chico quedó tumbado por completo. Comenzó besando sus labios, siguió por su cuerpo y depositó pequeños besos sobre todo su torso mientras Alison la miraba sin saber qué hacer. La rubia decidió quitarle los pantalones cuando Emily empezó a jugar duro, lamiendo el cuello de Noel. Alison la apartó de su camino como si no le importase y se sentó sobre el vientre del chico. Después se inclinó y lo besó. Él se incorporó como pudo con ella encima y le bajó la cremallera del vestido sin pensárselo dos veces.
A Emily no le gustaba nada mirar, así que comenzó a desabrocharse la camisa muy lentamente. Noel no lo pudo evitar y la miró fijamente. La dejó caer en el suelo mientras él apartaba a Alison y la atraía a ella. La rubia se quitó el vestido a toda prisa mientras el chico desabrochaba los shorts de Emily tan sensualmente como la primera vez. Ella se mordió el labio a sentir el contacto de sus cálidas manos. Él sonrió maliciosamente y negó con la cabeza.
- ¿Qué te dije? –el chico levantó una ceja –Si lo haces tú no tiene gracia.
Ella recordó toda la escena en su habitación y él se puso de pie, se inclinó cogiéndole la cara con ambas manos y la besó, terminando el beso con el labio inferior de ella entre los dientes. Alison observó toda la escena con cara de sospecha.
- Vale, está bien –Alison tiró del brazo de Emily –No sois una parejita feliz. Esto es solo sexo.
Entonces, la cogió por la nuca y se acercó hasta que sus labios se quedaron pegados. Noel se puso frente a las dos y las separó para besar a Alison y después a Emily por igual. Las dos tuvieron una conexión y pusieron la mano en el pecho del chico para tirarlo en la cama. Se miraron y sonrieron maliciosamente antes de subirse ellas también en la cama.
La ropa interior les sobraba y no tardaron ni un minuto en deshacerse de ella. Noel volvió a ponerse de pie y acarició el torso desnudo de Emily completamente embobado por sus perfectas curvas. Alison se anduvo con menos rodeos y le cogió la mano para ponerla sobre uno de sus pechos. Después lo miró sonriente.
- Creo que ya estás suficientemente caliente –dijo la rubia.
- Sí, gracias Emily –él se relamió.
La morena sonrió con satisfacción. No dejaba de mirarla a ella y había dicho aquello sin importarle que Alison estuviese delante. Eso debería haber molestado tanto a la rubia que Emily se sintió muy poderosa. Sin pensárselo dos veces, se tumbó en la cama y abrió sus piernas sonriente. Noel tampoco se lo pensó y fue directo a tumbarse pero Alison lo empujó y se colocó ella sobre Emily. La morena se quedó paralizada al ver su reacción pero mucho más cuando la rubia recorrió sus curvas con la mano hasta llegar a su sexo.
- Ven aquí, Noel –le indicó con la cabeza –Te voy a enseñar cómo hacer que Emily se derrita.
Él tragó saliva y se acercó a ellas. Alison cogió su mano y la puso junto a la suya. Emily sintió un cosquilleo porque la mano de Noel estaba ardiendo. La rubia sonrió maliciosamente y cogió al chico por la cabeza.
- ¿Ves esa zona que estás tocando? –le preguntó –Muérdela.
Bueno...¿qué tal? No me matéis, por favor. Gracias por leer y dejad review si tenéis algo que comentar. Hasta la próxima semana.
