Libros flotantes
La enorme pila de libros que sostenía empezaba a resultarle tan pesada como un edificio, porque aunque nunca hubiera cargado uno podía imaginarse que así se sentiría si lo hiciera. El sol le quemaba, además, la cabeza de manera tan insoportable que empezaba a sentirse mareado y los músculos que había esforzado en el entrenamiento del día anterior en la Academia recomenzaban a dolerle como si decidieran concentrar el dolor en ese momento por haber olvidado presentarse desde temprano. Lo único medianamente decente del día es que las personas curiosas que pasaban frente a él, se limitaban a sonreírle y saludarlo de lejos en respuesta a las recientes advertencias de Kingsley acerca de que debían de dejarlo descansar un poco de tanta atención "a él y a lo otros héroes de guerra":
-… Merecen un poco de respeto y si realmente queremos agradecerles lo que hicieron por el Mundo Mágico-había dicho el Ministro-debemos mostrar respeto a su privacidad y recordar que también tienen vidas que continuar… Denles un respiro de tanta atención-había concluido intentando mejorar el ambiente tenso- o la próxima vez que queramos que nos salven, no querrán hacerlo…
Las risas que había provocado el cierre del discurso de Kingsley aún resonaban en su cabeza. Lo que más le agradecía sin embargo, tanto él como sus amigos, era el efecto medianamente "contenedor" que había tenido sobre la población del Mundo Mágico: aún los acosaban un poco pero era una medida decente que los hacia sentirse halagados de nuevo y no temerosos de su seguridad.
-Aunque quizás en este momento no me caería mal que alguien apareciera con una sombrilla y se ofreciera a sostenerla sobre mi cabeza-pensó cansado. A su lado, Hermione sostenía una pila de libros considerablemente más pequeña al mismo tiempo que mantenía la varita en dirección a la tercera montaña de libros que flotaba a la altura de su cintura. La chica giraba el rostro para observar ambos lados de la calle golpeando el pie contra el suelo con impaciencia.
-¿Qué hora es?-le pregunto de pronto y Harry hizo el mismo movimiento difícil que había hecho hacia no mucho rato para observar su reloj de oro.
-Solo han pasado 5 minutos Hermione-dijo recuperando la postura después de confirmar la hora.
-Dijo que estaría aquí a las…
-Hermione-la interrumpió Harry sintiendo los brazos agarrotados- Ron no dijo una hora específica, dijo que trataría de escapar después del almuerzo y créeme que con Savage y Williamson no es cosa sencilla.
-No debió prometer entonces que vendría-respondió Hermione molesta y los libros que sostenía se balancearon peligrosamente-nos ha hecho esperar en vano.
Harry la miro aún sintiendo los brazos muy agarrotados y visualizando el peligro de que la pila de libros que flotaba le cayera encima.
-¿Qué pasa?-exploto la chica- ¿Por qué me miras de esa manera?
Harry suspiro y sostuvo los libros con más fuerza antes de contestar:
-Ron no nos dijo una hora específica porque no quería que lo esperáramos, eres tú quien ha insistido en hacerlo…
-Bueno sí –contesto Hermione poniéndose un poco roja- pero él debió…
-Hermione en serio no entiendo porque estás tan … de malas-protesto Harry- sé que preferirías la compañía de Ron pero has estado muy extraña… -se sintió incomodo y no pudo evitar rascarse la cabeza en nerviosísimo- … creí que al menos te alegraría un poco pasar tiempo a solas conmigo… somos amigos…
-¡Oh Harry por supuesto que sí!-exclamo Hermione apenada y la montaña de libros a su lado volvió a tambalearse- es solo que realmente me hubiera gustado que Ron viniera para… ayudarme con los libros.
-¿Le estas reservando entonces eso?-dijo Harry señalando con un gesto de la cabeza la pila flotante y soltando una risa involuntaria-¿lo ves como un medio de carga?
-¡Por supuesto que no Harry!-exclamo Hermione sonrojándose de nuevo-quiero decir… es que, no te ofendas, pero hubiera sido lindo que fuera él quien cargara mis libros.
-No entiendo que tiene de especial esto-respondió Harry alzando los libros que sostenía para reacomodarlos-pero estoy seguro de que Ron estará feliz de haberse librado.
-Tiene algo especial para mi Harry…
-Pues tendrás que explicármelo porque no veo de donde
-Realmente no creo que sea importante-dijo Hermione y Harry observo que esta vez se sonrojaba furiosamente-no sé porque lo he sacado a flote.
-Seguramente porque te mueres de ganas por desahogarte-contesto Harry sonriendo-vamos, puedes decírmelo.
-Realmente no creo…
-¡Hermione! Soy el mejor amigo de ambos ¿Qué no puedes decirme?
-Precisamente por eso
Harry la miro impresionado antes de soltarse a reír. Fue el turno de su montaña de libros para tambalearse.
-Prometo no decírselo a Ron-dijo calmándose y entendiendo las cosas-en serio
Hermione lo evaluó con la mirada antes de hablar de nuevo:
-Tendrás que contarme un secreto sobre ti y Ginny para estar segura
-Me ofendes Hermione
-Pues lo lamento Harry pero es algo que estoy segura que te costara mucho no contarle
Harry se contuvo de recordarle que estaba siendo agresiva o confundiendo el trato que le daba a él y a Ron cuando estaba enojada. Los brazos le dolieron un poco más haciendo que de nueva cuenta los libros que sostenía corrieran peligro.
-De acuerdo-cedió finalmente-pero antes ¿podríamos sentarnos?
-¿Sentarnos?
-Sí, estos libros pesan mucho
-Oh, claro-contesto Hermione mirando de nuevo alrededor- pero ¿y si llega y no nos encuentra?
-Podemos avisarle por medio de tu patronus o el mío-contesto Harry ansioso
-Les he dicho que usar nuestros patronus para comunicarnos en cosas sin importancia no me parece correcto-espeto la chica-y no tenemos una lechuza a la mano
-¿Pretendes entonces que lo esperemos aquí?-pregunto Harry aterrorizado y mirando sus brazos-¿a media calle y en pleno sol?
-No estamos a media calle y tenemos un poco de sombra-contesto Hermione y señalo el prácticamente inexistente techo de la Librería que sobresalía del establecimiento.
Harry la miro con ojos muy abiertos y quiso contener su comentario pero fue imposible:
-En serio Hermione ¿Qué pasa? ¿Por qué quieres que esperemos a Ron aquí? ¿Temes que no llegue?
La chica lo miro un segundo antes de ruborizarse y girar el rostro. Harry se dio cuenta de que había dado en el clavo y no pudo creerlo.
-¿En en serio? ¿Temes que no llegue?
-No-dijo Hermione regresando su mirada a él-no precisamente
-¿Entonces?
Hermione volvió a desviar la mirada sin contestar y recorrió la calle con los ojos antes de hablar:
-Quizás podríamos sentarnos en la nueva heladería que abrieron al final de la calle-dijo sorprendiendo a Harry y señalando con dificultad un local pequeño-ahí podríamos descansar mientras esperamos a Ron.
-De acuerdo-contesto Harry sintiendo que sus brazos contestaban por él-pero no creas que me he olvidado de…
Hermione empezó a caminar con prisa sin prestarle atención y Harry sintió que de nueva cuenta sus brazos tomaban el mando pues la siguió enseguida a paso tan veloz que llegó antes que ella a la primera mesa. El mesero que salió a recibirlos estuvo tan feliz de verlos que les ofreció la mesa de junto para poner sus cosas y él acepto antes de que Hermione pudiera negarse.
-Enseguida les traigo su orden-dijo el chico, que parecía de 16 años, dándose la vuelta después de anotar con sus dedos temblorosos que sabores de helado preferían. Su mirada recorrió el rostro de ambos antes de irse como si esperara que alguno de los dos dijera que faltaba alguien. Harry supo que aunque habían pedido el tamaño más pequeño acabarían recibiendo el más grande y seguramente gratis. Su mente viajo sin querer a los helados de crema y caramelo que Florean Fortescue acostumbraba regalarle y sintió una punzada en el pecho.
-¿Y bien?-dijo queriendo apartar su mente de las muertes de la guerra y esperando que su amiga le contara lo prometido. Hermione, sin embargo, estaba entretenida dividiendo nuevamente su mirada en ambos lados de la calle y solo lo miro cuando él toco la mesa como si se tratara de una puerta.
-Disculpa ¿me decías algo?
-No, eras tu quien estaba a punto de hacerlo-dijo él frotándose un brazo con dolor y mirándola un poco disgustado.
-Ay Harry, lo siento mucho-espeto ella y le quito la mano para hacer ella misma el trabajo-tienes razón, he estado insoportable. ¿Te duele mucho?
-Un poco-contesto él sonriendo-pero es más que nada por el entrenamiento aunque tampoco ayudo que decidieras comprar tantos libros que no pueden llevarse con magia.
Hermione le sonrió ruborizándose y Harry estaba a punto de preguntarle la razón cuando el mesero salió con sus dos helados en un tamaño más grande del que había imaginado:
-Aquí tienen sus… disculpen-se interrumpió al ver la escena-no quise interrumpir
-No…
-Volveré enseguida-agrego con voz menos amable-creo que me equivoque con los sabores.
Harry vio como se daba la vuelta y entraba de nuevo al local antes de que pudiera concluir la frase. Miro a Hermione extrañado pero la chica volvió a fruncir el ceño y cruzo los brazos asustándolo un poco:
-¿Y ahora que pasa?-pregunto mirando la calle y temiendo encontrar a Ron de la mano de una rubia despampanante-¿Por qué has vuelto a enojarte?
-No estaba enojada antes Harry
-Pero ahora si lo estas
-sí-dijo la chica y soltó un bufido que bien pudo haber sido adjudicado a su gato
-¿Y puedo saber por que?
-No solo Ron no llega, no carga mis libros y… -se contuvo y Harry supo que el peligro se aproximaba-sino que ahora también parece que hay un problema contigo.
-¿Conmigo?-pregunto Harry incrédulo-¿Yo que hice?
-Nada-contesto la chica evitando mirarle-pero parece que no puedo tocarte porque todos lo malinterpretan.
-¿De que estas hablan…
Harry se interrumpió cuando vio que el mesero volvía a salir musitando cosas por lo bajo. Ya no llevaba una bandeja ni dos helados gigantes sobre ella sino que en una sola mano llevaba lo que parecían dos saleros gigantes redondos.
-Aquí tienen-dijo poniendo con brusquedad ambos recipientes frente a ellos-paguen antes de irse la caja esta al final-señalo un momento antes de volver a entrar aún murmurando cosas.
Harry lo miro sin entender y miro el diminuto helado frente a él con ganas de echarse a reír. Se contuvo porque Hermione le lanzo una mirada de advertencia para que no lo hiciera hasta de pronto todo encajo en su cabeza como si se tratara de un puzzle.
-¡Oh no me digas que esta es la heladería del admirador de Ron!
-¿Puedes dudarlo aún?-dijo su amiga alzando la pequeña copa deforme en dos dedos- creo que han hecho esta copa especialmente para nosotros.
-No puedo creerlo-exclamo Harry viendo con dolor su diminuto helado-pero ¿Por qué? ¿Solo porque venimos sin él?
-Lo dudo-dijo Hermione empezando a comer y Harry supuso que en menos de 5 cucharadas habría acabado- ya traía un par de los helados gigantes que siempre nos regala a Ron y a mi ¿no es así?
-Sí-dijo Harry casi acabándose el suyo de un solo bocado-pero ¿entonces?
-Vio que sostenía tu brazo y pensó…
Harry la miro incrédulo por un momento.
-¿Solo por eso?-exclamo molesto-¿por eso me he perdido de disfrutar uno de los helados jumbos de los que Ron me habla desde hace dos semanas?
-Así parece-contesto Hermione también molesta-y francamente estoy harta.
-¿De los helados?
Harry recibió una mirada tan fría que hizo que comía aunque ya había acabado:
-Muy gracioso
-Si lo hubiera dicho Ron te hubieras ahogado de la risa-espeto de malas apartando la copa completamente vacía.
-Y si Ginny hubiera sido quien te lanzara la mirada que te he lanzado estas últimas veces ya hubieras desistido de decir cosas inapropiadas.
-Supongo que ni yo soy tan gracioso ni tú miras tan amenazadoramente como Ginny puede hacerlo-concluyo Harry y se soltó a reir.
-… o yo no puedo amenazarte con lo que Ginny lo hace- dijo Hermione y fue su turno de reírse mientras Harry sentía que se sonrojaba.
-Pero bueno-dijo Harry intentando desviar la conversación al punto inicial- ¿de que estas harta? ¿Es por eso que estás de mal humor?
Hermione se lo pensó dos segundos antes de responder:
-Digamos que es parte-dijo jugando con su cucharilla-son tres cosas.
-Puedes decírmelas Hermione-dijo ya serio-somos amigos.
-Lo sé Harry-dijo Hermione bajando la mirada y devolviéndola a sus ojos después de unos segundos-pero es difícil contarte que me pasa cuando eres el mejor amigo del causante o la causa.
-Pero también soy tu mejor amigo-murmuro Harry sintiéndose levemente dolido e incomodo-Ron es mi mejor amigo es cierto pero tu eres mi mejor amiga.
Hermione le sostuvo la mirada sin decir nada y Harry supo que era momento de que continuara:
-además-dijo-tu eres la mejor amiga de Ginny… la mejor amiga de mi novia y aún así yo si te cuento cuando algo sucede…
-no es lo mismo ¿se lo cuentas a Ron por ejemplo?
-Sí-dijo Harry y se sintió orgulloso de que fuera verdad-ya es algo que hemos superado… después de todo tiene que soportar que hable de su hermana si es mi novia. Él hace lo mismo con la mía.
Hermione sonrió sonrojándose pero alzo una ceja de manera acusadora:
-¿Y le cuentas todo?
-Em… sí-dijo Harry sintiéndose incomodo porque empezaba a salirse de los limites de la verdad- o bueno casi… tu sabes, los caballeros no tienen memoria
Hermione se soltó a reír y Harry supo que se contenía para echarle en cara que ni él ni Ron eran unos caballeros.
-El punto es-dijo intentando retomar el tema-que puedes confiar en mí.
Los dos se miraron en silencio y finalmente Hermione suspiro antes de hablar:
-Oh de acuerdo-dijo-tu ganas, te diré que pasa.
Harry sonrió y se acomodo en su silla esperando a que su amiga empezara pero ella lo miro una vez más:
-¿Prometes no decírselo a Ron?
- sí
-¿Qué sí que Harry?
-Que si lo prometo y que no se lo diré a Ron-dijo él más curioso-¿quieres que hagamos un juramento inquebrantable?
-No seas ridículo- dijo Hermione y Harry estuvo tentado a decirle que no era el quien lo estaba siendo pero se calló cuando el mesero salió nuevamente para preguntarles de mala manera:
-¿Hay algo más que deseen?
-Em… ¿Hermione?-la chica negó con la cabeza – No gracias creo que esperaremos a un amigo.
La expresión del mesero cambio levemente y musito un "de acuerdo" antes de entrar nuevamente con prisa al local. Harry supuso que esa leve mención a Ron le había convencido de que no estaban traicionando a nadie y giro la vista para celebrar su triunfo con Hermione. La chica lo miro de tan mala manera que Harry creyó que era una broma.
-De eso justamente es una de las cosas que estoy harta-dijo ella- No creas que mencionando que esperábamos a alguien se le quitara a ese chico de la cabeza que estamos traicionando a Ron.
Harry abrió los ojos y sintió el golpe de las últimas palabras de su amiga como si le hubieran lanzado un hechizo:
-No creo que sea…
-¡Oh Harry despierta!-exclamo Hermione de mal humor-¡eso es lo que ese chico pensó cuando vio que te tocaba el brazo! Y francamente estoy harta de las personas como él… -bajo la voz y Harry se lo agradeció- ¡parece que no puedo tocarte sin que piensen que quiero lanzarme a besarte o sin que crean que mantenemos un amorío a expensas de Ron y Ginny!
Harry trago saliva sin saber que decir. Honestamente, él estaba tan acostumbrado a que se metieran en su vida que no le tomaba mucha importancia a la nueva y agrandada fama que había adquirido después de derrotar a Voldemor. Sin embargo, era en el asunto de su relación con Ginny donde podía perder la cabeza si empezaban a cuestionarla o atacarla y podía entender que Hermione se sintiera de manera similar en su relación con Ron.
-¿Por qué creen que sería su novia si fueras tu el que me gustará?-siguió Hermione molesta y Harry vio que partía una servilleta en pedacitos con la varita-¿Qué acaso creen que "el héroe tiene que quedarse con la chica"? En tal caso ¿Dónde dice que tú eres el héroe y yo la chica? No te ofendas-dijo mirándolo de pronto asustada de ofenderlo y recuperándose enseguida- pero lo dudo, ese estúpido enunciado es solamente eso: ¡un enunciado estúpido! Y en tal caso yo elijo que Ron sea mi héroe de la misma manera que estoy segura que tú eliges que Ginny sea "tu chica"… o mejor aún-dijo con un brillo en los ojos parecido al que tenía cuando hablaba de la PEDDO- ¿Por qué no puedo ser yo "el héroe" y que Ron sea "mi chica"? así podría elegir sin que…
-Hermione-la interrumpió Harry tomándola de los hombros y queriendo transmitirle más paz de la que sentía al respecto-tranquilízate, solo son habladurías. Tu y yo sabemos que queremos ¿no es así? Ron y Ginny también lo saben, no podemos vivir de lo que digan los demás.
-Pero-Hermione se mordió el labio-¿es que a veces no te cansas?
-¡Claro que sí!-exclamo Harry sonriendo-¿pero que puedo hacer? Al menos me emparejan contigo y no con una de las hijas de Aragog ¿cierto?-sonrió más ampliamente y miro a su mejor amiga con entendimiento- además eso nos ha pasado desde que íbamos a Hogwarts ; desde que Rita Skeeter saco aquel estúpido reportaje donde te presentaba como mi novia ha sido muy difícil que las personas se metan en la cabeza que no hay nada entre nosotros más que un profundo amor de hermanos sin que realmente lo seamos.
-Es que eso me vuelve loca Harry-exclamo Hermione nuevamente- ¿Qué no pueden entenderlo? ¿Qué no pueden captar que somos hermanos? ¿Qué somos amigos? ¿No pueden aceptar una amistad entre un hombre y una mujer donde no existan sentimientos de pareja o románticos?
-Es muy difícil-contesto Harry- supongo que no es muy común o no lo sé…
-Parece que creen que somos animales-siguió Hermione- como si solo por el hecho de que somos unidos y a la vez varón y hembra tuviéramos que acabar copulando como dos pares de conejos que…
-¡Hermione!
-Es la verdad Harry-dijo Hermione sonrojada pero con la voz decidida-eso es lo que esperan, que salgamos un día y digamos que "no pudimos contenernos" y que estoy embarazada y no sé si es tuyo o de Ron ¡apuesto a que les encantaría!...
-Al menos no sería de Draco Malfoy-dijo Harry divertido y se tapo la boca enseguida lo hubo dicho
-¡oh ni me menciones a ese… ese… ¡!-Hermione parecía a punto de estallar-¿Cómo pudo ocurrírseles? ¿Pero que clase de persona creen que soy?-exclamo furiosa-y más importante aún ¿Qué clase de persona creen que es él? ¡No solo es un patán sino que es un criminal, un cobarde un…
-Si lo entiendo Hermione fue demasiado ese reportaje-murmuro Harry intentando calmarla y sintiéndose doblemente furioso por recordar que una semana después había salido uno similar pero esta vez con el nombre de Ginny- como si fuera posible que Malfoy le pareciera atractivo a una de ustedes.
-Estoy segura de que… -dijo un poco apenada- tu sabes, encontrará una buena esposa y todo eso. Después de todo parece que después de evitar Azkaban él y su familia… pero ¡Yo dejar a Ron por él! ¿Qué clase de tontería es esa?
-La misma clase que es la de Ginny dejándome a mí por él-murmuro Harry bajito sin intenciones de ser escuchado pero Hermione lo miro con una sonrisa:
-o la de tu dejando a…
-Ni lo digas
-… Ginny por él
Harry la miro de la peor manera en la que la había visto en semanas:
-Prometimos olvidarlo ¿recuerdas? Ron aún se sigue riendo de las tonterías que escribió Betty Braithwaite sobre eso. Francamente si quería ocupar el lugar que ocupa Rita Skeeter estuvo a punto de lograrlo… ¡que historia tan estúpida! "amor y odio desde Hogwarts"… que asco… ¿Yo y Malfoy? Es más probable que m enamorará de Ron ¡o de Neville!
-Ese es mi punto Harry-dijo Hermione-¿Qué no es demasiado? Inventarnos historias al respecto y toda una biografía de lo que sucedió en Hogwarts cuando esta más claro que no lo saben… ¿Cómo pueden decir que yo deseaba que tú o Viktor cargaran mis libros cuando él único que yo soñaba que hiciera eso era…
-¿Para eso has comprado todo este arsenal de libros Hermione?-la interrumpió Harry mirándola con los ojos como platos-¿y para eso tienes tanta urgencia de que llegue Ron? ¿Quieres que cargue todos estos libros?
-Oh bueno-dijo Hermione sonrojándose-no todos ¿sabes? Solo los que…
-¿Los que no puedan llevarse por magia?-la interrumpió nuevamente Harry- ¡pero si son casi todos y llegara después del entrenamiento con Savage y Williamson… ¡estará apaleado!
-No me dejaste terminar de explicar Harry-dijo Hermione de nuevo un poco roja-solo quiero que cargue los que pueda, los demás puedo llevarlos yo.
-Te recuerdo que teníamos tres montañas de libros y dos de estás las sosteníamos sin magia-expuso Harry mirándola con extrañeza-ni tu ni Ron van a poder con todo. Supongo que tendré que ayudarles.
-No Harry no será necesario-Hermione lo miro decidida-preferiría que nos dejaras solos ¿sabes?
-Realmente tu concepto de romanticismo es ¿este?-dijo Harry señalando la pila de libros de la mesa de junto-¿estas segura?
-Sí, supongo que sí-dijo Hermione sonriente y Harry la miro como si estuviera loca-no me mires así, en Hogwarts siempre quise que Ron apareciera y se ofreciera para hacer eso. ¿Nunca pensaste algo así con Ginny?
-Nunca con libros-respondió Harry-pero siempre tuve la fantasía de que me besaba en mitad de un partido de Quiddicth los dos sobre nuestras respectivas escobas, volando a una velocidad decente.
-¡Eso sería peligroso!
-Quizás-musito Harry y miro la calle para evitar decirle a Hermione que su idea era segura pero un poco aburrida- De todas maneras, volviendo al tema, creo que no podrán los dos solos con tantas cosas.
-Desencantare la mayoría para poder llevarlos con la varita-explico Hermione y al instante giro un poco y apunto a la mayoría de los libros al mismo tiempo que movía los labios. Harry pudo adivinar que estaba haciendo un hechizo no verbal y no la interrumpió por dos minutos-Listo-dijo sonriente, solo tendrá que cargar cinco libros.
-Eres sorprendente-dijo Harry ¿Cómo sabias que funcionaría?
-Fácil, yo los encante primero para que no pudieran levitar
-¿Qué? Pero Hermione yo…
-No exageres Harry solo los cargaste unos minutos.
Harry abrió la boca ofendido y desvió la mirada sin creerlo. Al final de la calle pudo ver como un pequeño grupo de personas apenas y dejaban pasar a alguien y supo quien era. Hermione siguió su mirada y se levanto de un salto.
-¿No puedes esperar verdad?-murmuro sonriente
-No es eso-respondió la chica pero siguió intentando observar la trayectoria de su novio.
-¿Entonces que es?
-¿Recuerdas mi tercera molestia?-dijo mirándolo- Le quite el hechizo para repeler personas
-¡¿En serio?! ¿Y por que?
-¡Tu me dijiste!-exclamo la chica observándolo molesta- ¿Cómo crees que me sentí cuando me contaste lo de la anciana que salió disparada hacia una pared de concreto?
-Supuse que orgullosa-contesto Harry riendo y observo como Ron le hacia señas con una mano. Sintió un golpe de felicidad cuando vio que Ginny venía con él pero también una pequeña dosis de celos cuando varios magos que estaban cerca se le quedaban mirando embobados.
-¿Sabes cual es mi otra fantasía romántica con Ginny?-le dijo a Hermione sin dejar de ver a su novia.
-¿Cuál?
-Que se les caigan los ojos a todos aquellos magos que la miren con lujuria…
-¡Vaya!-exclamo Hermione riendo- tengo dos cosas que decir al respecto.
Harry la reto a decirlas mirándola un segundo sonriente.
-Uno que veo que Ron te ha contagiado los celos agresivos y dos, no deberías desear eso… tienes tan bonitos ojos.
Los dos se soltaron a reír abrazados conscientes de que el mesero los miraba por la ventana con ganas de acusarlos en cuanto Ron hiciera acto de presencia.
