Hola! Siento haber tardado tanto pero he tenido unos problemas y no me encontraba con fuerzas para nada. Gracias por las reviews que me encanta leer y me divierten tanto. Disfrutad.


Noel asintió y lo hizo. Emily soltó un grito y Alison tiró del pelo del chico hacia atrás.

- ¡Eh! Tan fuerte no, pedazo de bestia –la rubia lo miró como si fuera un inútil –Despacio y con suavidad, torpe.

Él volvió a asentir y probó de nuevo, esta vez muy despacio y mordisqueando solo un poco. Alison empujó su cabeza contra el sexo de Emily al ver que ella se agarró fuerte a las sábanas y elevó su cuerpo.

- Vale, Noel, déjame a mí –Alison lo apartó –Vete a besarla o algo.

Emily la miró mal. Se estaba enfadando porque está siendo una perra y Noel la observó confundido. Ella le hizo una señal con la mano para que se acercase. No le importaba demasiado Alison, solo quería sentirlo a él. Noel se tumbó boca abajo junto a ella y le sonrió para tranquilizarla y que no matase a Alison. Le dio un rápido beso, quedándose sobre sus labios.

- ¿Estás bien? –le preguntó.

Ella asintió justo antes de sentir a Alison lamiendo su sexo. Se estremeció sin poder evitarlo y soltó un casi insonoro gemido de placer que Noel calló con un beso. Emily lo agarró por los hombros y lo arrastró más hacia ella sin dejar de jugar con su lengua. Alison siguió a lo suyo hasta que se cansó y tiró de la pierna del chico.

- Ven aquí.

Noel la miró sin moverse y ella se subió encima de él para besarlo. La ira empezó a arremolinarse dentro de Emily cuando los vio pero, antes de que pudiese hacer nada, se encontró a Alison sobre ella besándola también. Al principio se resistió un poco pero Noel empezó a besarle el cuello y el pecho y se tranquilizó, dejando que la rubia hiciese lo que quisiese. Se centró en él y en sus movimientos.

Alison se volvió a pasar a Noel después de un rato y empezó a jugar con su miembro mientras Emily lo besaba pero, en el momento en que la rubia se le iba a colocar encima, ella cerró los ojos:

- No puedo –dijo –No puedo hacer esto. No. Yo no comparto.

- Como quieras pero ¿me voy yo o se va Noel? –alison sonrió divertida.

- Técnicamente es mi habitación –Noel la miró un poco mal.

- Me voy yo. Vosotros haced lo que queráis.

Emily empezó a vestirse bajo la atónita mirada del chico. Alison lo miró a él.

- ¿Seguimos? –le preguntó.

- Se me ha cortado el rollo –Noel se la quitó de encima.

Comenzó a vestirse el también y a alison no le quedó más remedio que imitarlos.

- Aburridos…

Los dos se giraron al mismo tiempo para ver a la rubia con una mirada asesina. A Emily ya no le importaba nada de lo que ella dijese, estaba más que comprobado que Noel no era su esclavo y no la obedecía.

Las dos salieron de la casa del chico a la vez y se despidieron rápidamente. Durante todo el camino, no se dirigieron ni una palabra hasta que llegaron a casa de Alison. Se despidieron con la frialdad propia de las desconocidas. Emily se apresuró por llegar a casa para ponerse música y hacer los deberes como si nada hubiese pasado. Para olvidarlo…

Tenía la música tan fuerte, que ni siquiera se dio cuenta de que llamaron a la puerta. Poco le importó todo lo que había vivido, la arrogancia de Alison y el intento fallido de acercarse a Noel, cuando se metió bajo el agua. Pensó detenidamente en el beso de alison y en cómo no le había importado ni siquiera cuando él se le acercó.

Tras esperar el tiempo suficiente a su madre, se fue a la cama dejando una nota en la cocina. Se quedó mirando el techo durante horas hasta que cayó en los dulces brazos de Morfeo.

Algo la despertó poco después. Su ventana estaba abierta. Observó al reloj proyectando las 4:32 y se frotó los ojos. Cuando se dio cuenta, alguien caminaba hacia su ventana para cerrarla.

- Hace frío, no deberías dejarla abierta –se giró hacia ella con una gran sonrisa.

Distinguió la esculpida figura de Noel tras parpadear un par de veces. El chico caminó hasta la cama y se sentó en ella.

- Siento lo de hoy pero ya sabes cómo es Alison.

- No importa –negó ella con la cabeza –Ademas, creo que fue mi culpa.

- No digas eso –él se puso serio –Claro que no fue tu culpa. No tienes culpa de gustarme más que Alison. No tienes culpa de que te quiera cuando a ella no puedo. No es tu culpa causar este efecto en mí cada vez que te veo.

Noel se acerca muy despacio a ella y aparta las sábanas para dejar trozos de su piel al descubierto. Coloca la mano en su rodilla y va ascendiendo lentamente sin dejar de sonreír. A Emily le parece un poco siniestro cuando la luz de la luna ilumina esa sonrisa pero deja de pensar en cuanto llega a la parte de arriba de su muslo. Un escalofrío recorre su espalda y su corazón palpita a toda velocidad. Noel se inclina hacia ella para dejar un suave beso en sus labios mientras retira la mano para incorporarla, junto a la otra, en sus mejillas. Sabe que él puede sentir el calor que desprenden pero ni siquiera le importa.

Con sumo cuidado, Noel la deja caer sobre la cama y se tumba sobre ella mirándola directamente a los ojos. Cuando quedan totalmente horizontales, él se apodera de sus labios y juega con ellos mientras su mano se desliza con lentitud hacia sus caderas y vuelve a ascender por debajo de la camiseta. Al sentir el contacto con su pecho desnudo, Emily se estremece debajo de él y deja escapar el aire sobre los labios del chico. Noel sonríe satisfecho y observa la camiseta como si la pudiese quitar con una sola mirada. Finalmente lo hace con las manos, dejándola al descubierto. Ella siente la necesidad de besarlo para que no la mire pero él gatea hacia atrás para sacarle los pantalones y las braguitas por las piernas con delicadeza.

Emily, completamente desnuda frente a él, lo mira con cara de inocente pero Noel la entiende, sabe lo que quiere y se desnuda despacio casi como si no fuese a pasar nada a continuación.

Entonces, su boca atraviesa el cuello de ella, acariciando su piel con su aliento caliente, poniendo sus bellos de punta cuando los labios la rozan ligeramente. Sus manos delinean su torso, contornean sus pechos. Emily siente un latido frenético entre sus piernas. Sus caderas se elevan para buscar contacto y se estremezco cuando su muslo interfiere el implacable movimiento. Cada vez quiere más.

La chica levanta los ojos y encuentra su boca desesperada por besarla. Se doy cuenta de cuánto necesita sentir esos labios junto a los suyos y se asusta pero cierra el espacio que queda entre ellos fundiéndose en un beso lleno de necesidad. Su cuerpo se mueve contra el de ella, su lengua se desliza con la de ella, sus manos toman su cuerpo, manteniéndome cerca, y la morena solo siente que se derrite con toda la intensidad que la recorre.

Le abre sus piernas como una invitación a algo más y se introduce en ella con toda suavidad. Sus labios se curvan en una sonrisa satisfecha cuando suelta el primer gemido. La mente de Emily se deshace en placer mientras se retuerce entre sus brazos, contra su cuerpo. No le importa nada. Está atrapada en él.

Emily despertó empapada en sudor como si hubiese tenido la pesadilla más horrible del mundo. Pero la auténtica pesadilla venía a continuación. ¿Estaría Noel durmiendo a su lado? ¿Lo habría vuelto a soñar? Miró hacia su derecha y echó las sábanas un poco hacia atrás para resolver el misterio.


Lo sé, ahora llega el momento en el que me matáis porque lo he dejado justo ahí pero ya queda menos para el fin de semana que viene y espero poder subir a tiempo. Dejadme algún comentario con intenciones asesinas (sí, Allison, va por ti) o sobre lo que queráis. Nos vemos.