Hábitos de estudio

Harry estaba a empezando a dormitar cuando el ligero golpe en la madera de quien sabe donde lo despertó taladrándole la cabeza de una manera inimaginable. Ron, que junto a él ya había empezado a roncar, abrió los ojos frunciendo el ceño y mirando alrededor listo para lanzar un grito:

-¿Qué demonios fue eso?-preguntó de mala gana. Harry no tuvo tiempo de contestar: acabo de despertar al sentir el segundo golpeteo atravesarle la cabeza como si fuera una flecha.

-No lo sé- contesto en automático y sintió que estaba a un palmo de compartir el mal humor de Ron cuando el tercer golpeteo apareció mientras respondía. Ron se removió incomodo en el suelo, frotándose la espalda mientras volvía a sentarse derecho y soltaba una sarta de palabrotas por el cuarto golpeteo que interrumpía el silencio.

Harry apenas atino a acomodarse un poco más entre los cojines que había puesto para mitigar un poco su cansancio, sintiéndolos más duros que el pan que Hagrid cocinaba y ellos tenían que fingir que comían en sus días de colegio. La cabeza le empezó a doler más, producto de sus previas noches de desvelo y el intento fallido de estudiar a última hora que estaban realizando en ese momento. Miro la docena de libros que tenía al lado y los otros tantos que tenía en las piernas, maldiciéndose a sí mismo por haberse permitido descansar los días anteriores en lugar de repartir el trabajo como Hermione había sugerido a principios de mes cuando él y Ron le habían comentado sin querer que los exámenes de la Academia de Aurores tenían fechas programadas. Su mente había empezado a divagar en los consejos de su mejor amiga cuando se obligo a volver a la realidad, seguro de que justamente eso hubiera dicho ella si lo viera usándola como excusa para posponer su estudio.

El ambiente volvía a estar en silencio excepto por Ron, quien seguía quejándose, con una que otra palabrota sin sentido que denotaba que estaba más dormido que despierto. Harry levanto la mano para hacerlo callar, haciendo notar que al parecer el golpeteo había desaparecido.

-Creo que ha sido una señal de que debemos seguir estudiando-dijo después de unos segundos en los que esperaron un nuevo golpeteo que nunca llego. Ron se acomodo en los dos únicos cojines que había puesto para sentarse en el suelo, adoptando una pose que se veía bastante graciosa dado el largo de sus piernas y de su torso.

-Es imposible-dijo tomando uno de los tantos libros que tenía cerca y aventándolo lejos de él como si estuviera infectado- Vamos a reprobar Harry, no tiene caso.

-Debemos de hacer el intento-contraataco Harry, tomando torpemente la varita y haciendo levitar el libro lanzado de nuevo a manos de su amigo. Ron lo tomo de mala manera, sin decir una palabra y Harry agradeció que no lo hiciera porque honestamente tampoco se sentía muy animado para seguir, dudaba que una noche de estudio los ayudara a sacar buenas calificaciones y solo necesitaba que Ron insistiera un poco para hacerle caso e irse a dormir.

Apenas habían empezado a discutir sobre en que tema se habían quedado cuando el quinto golpeteo hizo acto de presencia, aumentando el volumen y la duración de una manera insoportable como si estuviera enojado por la falta de atención que había sufrido.

Los dos se quedaron estáticos mirándose el uno al otro, expectantes y con sus respectivos libros en las manos, agradeciendo internamente la interrupción por un lado y por el otro profundamente intrigados por el cambio.

-Debe ser Kreacher-gruño Ron entre dientes, después de un rato de silencio, mirándolo para obligarlo a hacer algo. Harry estuvo de acuerdo y entendió que esperaba que buscara al elfo para pedirle que dejara de hacer lo que fuera que estuviera haciendo pero el cansancio que sentía en todo el cuerpo lo hizo desechar la idea de ponerse de pie y su cerebro empezó a trabajar queriendo encontrar una solución. Ron lo siguió mirando impaciente hasta que el sexto golpeteo volvió con más intensidad, taladrándole los oídos a ambos y haciendo que Harry sintiera que la cabeza iba a estallarle si volvía a repetirse una vez más.

-Suficiente-exclamo Ron enojado y Harry pensó que seguramente también le dolía la cabeza- Accio Krea…

-¡No!-grito Harry interrumpiéndolo y aventándole el libro que tenía en las manos para tirarle la varita de las manos- ¿Qué pensaría y diría Hermione si te viera queriendo traer a Kreacher mediante un Accio?

-Pensaría que soy condenadamente inteligente por recordar que soy un mago y no necesito ponerme de pie para atraer a mi lo que quiero-espeto el pelirrojo medio sonriendo.

-Pero diría que eres un insensible por seguir creyendo que Kreacher es una cosa que puedes atraer como harías con una silla-contesto Harry. La sonrisa de Ron se hizo añicos enseguida y se dio un golpe en las rodillas con la mesa al intentar ponerse de pie para refutarlo.

-No es… yo no quise-dijo después de soltar una exclamación de dolor por el golpe- yo… no considero que… -Harry vio divertido como las orejas se le ponían totalmente rojas- Yo sé que Kreacher no es una cosa-aclaro por fin- jamás hubiera… solo pensé que…

-Lo sé Ron, lo sé-aclaro Harry sonriendo- pero estuviste a punto de hacerlo. Agradece que no estuviera aquí Hermione.

-Es el maldito sueño que tengo Harry-contesto Ron frotándose los ojos con una mano y haciendo una mueca- necesito dormir, ya no sé ni que digo.

-Ya somos dos-dijo Harry recargándose más y sintiendo que el sueño lo vencía- Quizás sí deberíamos rendirnos y aceptar que no podemos estudiar en una noche lo que no hemos estudiado en cuatro semanas.

-Llevo diciéndote eso toda la tarde Harry-coincidió Ron mirándolo nuevamente e intentando reprimir un bostezo- No creo que nos reprueben, después de todo somos los únicos de la clase a los que mandan a misiones además de obligarlos a asistir a clases y entrenamientos. Y esta semana acomodamos tanta mercancía con George que siento los brazos atascados en modo de carga. –Harry asintió cerrando los ojos y Ron continuó emocionado- Si me preguntas a mí, nos merecemos la más alta nota en todos los exámenes y el derecho a dormir mientras los demás los contestan.

-Estoy de acuerdo-contesto Harry enseguida- pero dudo que los demás lo vean así, después de todo fuimos nosotros quienes…

Harry se interrumpió cuando escucho ruido en las escaleras y enseguida Kreacher apareció mirándolos a ambos un poco avergonzado:

-Amo Potter, Amo Weasley, sé que le ordenaron a Kreacher que no los interrumpiera y se tomara libre hasta mañana pero Kreacher se pregunta si….

-¡Kreacher!-exclamo Ron mirando al elfo agradecido de verlo- Lo que sea que estuvieras haciendo que provocaba ese ruido, haznos el favor y deja de hacerlo. Me duele la cabeza por ese maldito golpeteo.

Kreacher hizo intento de hablar pero Harry se le adelanto:

-Ron tiene razón. Necesitamos concentrarnos y ese…

Harry se detuvo de pronto. El golpeteo volvió a sonar con el triple de intensidad que tenía cuando lo había escuchado por última vez. Una voz en su cabeza le informo con certeza que lo más probable es que nunca se hubiera ido pero Ron y el lo habían ignorado mientras conversaban. Ron lo miro dándole a entender que había llegado a la misma conclusión y el elfo frente a ellos aprovecho el instante de silencio para hablar dando una explicación:

-La señorita lleva tocando la puerta 20 minutos, Amo Potter. Kreacher nos sabía si abrir porque no tenía permiso de bajar hasta el día de mañana así que vino a preguntar si puede saltarse la regla solo para dejarla pasar.

Harry y Ron se miraron sintiéndose estúpidos. Harry abrió la boca como un pez sacado del agua antes de contestar y Ron se puso más rojo de las orejas de lo que había estado antes.

-Sí Kreacher, por favor abre

El elfo desapareció enseguida dando una pequeña reverencia que de vez en cuando se le olvidaba que no era adecuada. Ron se puso pálido y miro a Harry con aprensión mientras recogía con rapidez los libros a su alrededor y los ordenaba para que pareciera que había estado estudiando con una dedicación impresionante.

-¿Por qué llamaste a Hermione?-le reprocho a Harry con voz baja mientras terminaba de acomodar los libros y se lanzaba un hechizo al rostro para limpiarse la cara de cualquier rastro que revelara que había estado dormido hacia unos minutos.

-No lo hice-contesto Harry dándose cuenta de que no podía ser su mejor amiga y sintiéndose alegre y triste por eso al mismo tiempo- se lo dije a Ginny-aclaro sonriendo por poder ver a su novia- debe ser ella.

-¿La enana?-dijo Ron desistiendo de su intento de acomodarse el cuello de la camisa- Bueno, quizás sirva… -dijo poniendo cara de estar pensando- puede mantenernos despiertos haciendo bromas y en el peor de los casos me obligara a estar alerta para ver que pones las manos en los libros y no en otro lado.

Harry ignoro a Ron y se apresuro a limpiarse el rostro y a intentar, como era costumbre, aplastar su cabello sin éxito. Ron volvió a ponerse en pose de descanso mirándolo divertido, de nuevo pensando, hasta que una sonrisa burlona apareció en su rostro y Harry desistió de su intento de componer su aspecto para mirarlo con extrañeza:

-¿Y ahora qué?

-Solo pensaba-dijo Ron sonriendo divertido- en lo furiosa que debe de estar Ginny después de todo lo que tuvo que esperar… No quisiera ser tú en estos…

Harry había empezado a palidecer cuando Kreacher entro seguido de dos montañas de libros y detrás de él, una chica con cara de enfado los miro a ambos con reproche estudiando cada detalle de la escena que tenía ante sus ojos.

-Ginny me dijo que iban a estar así-dijo Hermione poniendo los libros en una mesa con un toque de su varita- y no quería creerlo pero parece ser que ustedes dos siguen teniendo malos hábitos de estudio. Seguramente estaban dormido y no escuchaban que estaba tocando la puerta ¿No es cierto?

Ron no atino ni a ponerse rojo de la impresión de ver a su novia plantada ante él con una veintena de libros y expresión de enfado. Harry sintió una mezcla de desilusión y alivio, seguida por unas ganas locas de reír que se obligo a tragarse por su propia seguridad.

-Por suerte, he pedido el día de mañana libre así que podemos dedicar toda la noche a estudiar-siguió Hermione explicando y a Harry las ganas de reírse se le quitaron enseguida- así que vamos a sentarnos todos en…

Harry y Ron intercambiaron una mirada de pánico mientras Hermione los hacia levantarse para que la saludaran como debían antes de sentarse en el suelo a devorar cinco libros por hora y memorizarlos casi por completo.