La belleza y el héroe
Harry se miro en el espejo haciendo una mueca que intento parecer galante. Nunca había intentado algo parecido, al menos no de manera consciente pero le parecía el momento adecuado: estaba en su casa prácticamente a solas, en su cuarto y no había ningún testigo que pudiera después decir algo al respecto.
-Nos vemos ridículos-le contesto su reflejo, desistiendo unos segundos antes de que el mismo Harry lo hiciera.
Incomodándose un poco por el pedazo de metal que lo veía burlonamente, Harry se dio la vuelta para disimular su turbación y trato de pensar una nueva idea. Volvió a posar su mirada en el espejo mágico cuando, decidiendo que su pose no era el mayor de sus problemas, con las manos intento aplacarse el rebelde cabello azabache
-Es caso perdido-opinó su reflejo nuevamente y el volvió a ponerse un poco rojo pero no se dio la vuelta:
-¿No se supone que debes de apoyarme?
-¡Hey!-contestó su reflejo divertido-¡Yo sólo digo lo que veo!
Harry deseo decirle que se limitara a mostrarlo pero lo considero caso perdido. Se decidió por alejarse y sentarse en su cama, tratando de calmarse a sí mismo por lo que pasaba de pasar hacia un par de horas. En el cuarto de junto, escucho como Ron ponía un poco de música y se planteo seriamente la posibilidad de interrumpirlo para contarle sus preocupaciones. Casi pudo escuchar la respuesta de Ron, que consistiría en una burlona y escandalosa risa para después decirle que no fuera un idiota.
-Quizás si estoy tomándole demasiada importancia-pensó para sí mismo y acostándose a medias, cerró los ojos para intentar calmarse. No funcionó, sin embargo, por lo que acabo levantándose de nuevo para dar vueltas en su habitación como si fuera un animal enjaulado. La música de Ron pareció subir de volumen y él decidió que no le importaba si su mejor amigo se burlaba de él, tenía que sacar de alguna manera sus preocupaciones antes de enojarse y volar una pared de su propia casa.
Se dirigió con zancadas veloces al cuarto de al lado antes de meditarlo más detenidamente y con el puño, golpeo insistentemente la puerta hasta que la cabeza despeinada de Ron asomo por la puerta:
-¿Ya está lista la cena?-preguntó el chico medio adormilado, restregándose los ojos con pereza y mirando a Harry como diciéndole que la comida era la única razón válida que aceptaba para ser interrumpido.
-No-contestó Harry y Ron lo miro sin verlo realmente, con claras intenciones de cerrar nuevamente la puerta para seguir en lo suyo.
Harry no le dio oportunidad de hacerlo pues puso una mano en la puerta para abrirla más y antes de que pudiera cerrarse a sí mismo la boca, la pregunta que englobaba sus preocupaciones salió de sus labios exigiendo una respuesta:
- ¿Crees que soy feo?
A Ron la pregunta terminó de despertarlo por completo y abrió los ojos azules con algo que Harry no pudo determinar si era susto o simple sorpresa.
-¡¿Qué?!
-Pregunte- dijo Harry sintiéndose enrojecer de nuevo y preparándose a sí mismo para la carcajada de Ron una vez que el chico confirmara que había escuchado bien la primera vez- si crees que soy feo.
La carcajada esperada no llegó y en cambió, la de por sí pálida piel de Ron perdió un poco del color que tenía. Harry vio como se asomaba un poco más, buscando con la mirada a alguna persona que estuviera alrededor para finalmente rascarse la cabeza y posar sus ojos en él:
-¿Te estás burlando de mí?-susurro y Harry maldijo que hiciera las cosas más difíciles de lo que ya eran para él.
-No, no me estoy burlando de ti- contestó impaciente, sin entender realmente porque tendría razones para hacerlo- sólo quiero que me respondas un sí o no. Es todo lo que necesito.
Ron volvió a mirarlo y finalmente una sonrisa divertida se dibujo en su rostro pero se desvaneció enseguida, cuando Harry permaneció serio esperando su respuesta.
-Demonios Harry-murmuró confuso, rascándose nuevamente la cabeza y mirando a Harry como si fuera la primera vez que lo veía. Harry sintió que estaba ante un jurado esperando el veredicto de ser culpable o inocente.- No lo sé
-¡Oh vamos Ron!-exclamó Harry desesperado-¡puedes contestarme algo mejor que eso!
-¿Puedo?-contestó Ron sonrojándose un poco- Disculpa si no sé exactamente que decir cuando mi mejor amigo viene y me pregunta si lo encuentro bonito.
Harry sintió que le hervía la cara y miró a Ron como si le hubiera dicho que estaba enamorado de Malfoy:
-¡Yo no te pregunte si me encontrabas bonito!
-¡Me preguntaste si me pareces feo-rebatió Ron alzando los brazos-y a mí me parece lo mismo!
-Pues no lo es-se defendió Harry- Solo pedí tu opinión acerca de…
-¡Te escuche la primera vez-contestó Ron haciéndole un gesto de que no lo dijera otra vez- y la segunda también así que no lo repitas!
Los dos se quedaron observando un segundo medianamente incómodos y sin saber que decir. Harry decidió que debía buscar su respuesta en otro lado y se dio la vuelta para entrar de nuevo a su cuarto; Ron, que había permanecido mirándolo, cerró la puerta tras de sí dando un portazo y se cubrió con una mano el rostro, claramente incomodo de tener que seguir con esa conversación:
-No sé porque siempre te empeñas en hacernos pasar por este tipo de situaciones- se quejo dándose por vencido y Harry se dio la vuelta nuevamente para encararlo después de sonreír.- ¿Por qué tienes que preguntarme eso precisamente a mí? Para ese tipo de cosas están Hermione y Ginny.
-Pensé que preferirías que te preguntará a ti antes de que a tu novia-contestó Harry y fue el turno de Ron de sonrojarse furiosamente. Divertido por ver su reacción, decidió agregar más- creí que era lo más conveniente por si acaso aún quedaba algo de tus celos infundados y decidías partirme la cara al enterarte.
Ron se sonrojó más ante la referencia a sus celos pasados y Harry, que sólo bromeaba, temió haberse pasado de la raya con su mejor amigo. Escucho en su cabeza la voz de su novia y su mejor amiga diciéndole que era un insensible, por lo que se maldijo a sí mismo internamente, dándoles la razón al respecto.
-La verdad es-dijo suspirando y sin atrever a disculparse con temor de enfadar más a Ron- que no me sirve en este caso la opinión de ninguna de ellas y quiero saber precisamente que opinas tú porque sé que serás honesto conmigo sin importar cuál sea la respuesta.
El chico lo miró sin creerle totalmente la última parte pero consciente de que intentaba reparar su mala broma anterior. Harry sin embargo se dio cuenta de que permanecía bastante serio y lo miraba con ojos escrutadores, intentando adivinar el origen de todo el asunto:
-¿Schwartz hablo contigo cierto?- preguntó sorprendiendo a Harry y dando por sentado que tenía razón al ver como reaccionaba- ¿Qué tontería te dijo y le creíste?
A Harry no le pasó por la cabeza preguntarle a Ron como sabía que el culpable de su reciente preocupación era Schwartz y específicamente, la más reciente conversación que había tenido con éste esa misma mañana. Tampoco se le ocurrió decirle a Ron la verdad, al menos no tan directamente, pero su boca pareció cobrar vida nuevamente y contestó por sí sola antes de que se lograra contener:
-Dijo que Ginny sólo es mi novia porque es tu hermana-contestó de golpe- porque mi apariencia no es del nivel que una bruja como ella buscaría si no estuviera obligada.
-¿Obligada?-lo interrumpió Ron molesto- Como se ve que no conoce a Ginny ¿Quién puede obligarla algo?-Harry se dio cuenta de que apretaba los puños- ¿Y precisamente a que cree que la están obligando?
-A estar conmigo ¿No es obvio?-respondió Harry, omitiendo que Schwartz había especificado que precisamente era Ron quien estaba haciendo que su bella hermana estuviera con él, solo por ser su mejor amigo.
-Recuérdame golpear a ese desgraciado por atreverse a mirar a mi hermana- exclamo Ron completamente molesto.
Harry vio como era su turno de dar vueltas a su alrededor, como si fuera un animal que no solamente esta enjaulado sino condenadamente furioso y se quito del camino temeroso de que decidiera descargar parte de su enojo cerca de él. Las orejas se le pusieron completamente rojas, lo que era clara señal de peligro pero Harry agradeció que fuera con Schwartz, y no con él, con quien se enojara.
Lo dejo seguir por un par de minutos hasta que la necesidad imperiosa de saber si Ron opinaba que era muy feo para su hermana, lo hizo interrumpirlo sin ningún tacto:
-¿Y bien?-preguntó ansioso-¿Qué opinas?
-Te diré dos cosas amigo-contestó Ron acercándose- esto es por tu broma de hace un rato-dijo dándole un golpe en la cabeza tan rápido que Harry no pudo quitarse- y esto-agrego dándole un segundo- por escuchar a Schwartz y sus tonterías cuando bien sabes que es más idiota que Malfoy en sus peores épocas.
-Muy justo-dijo Harry tallándose un poco la cabeza con ambas manos e imaginándose que su cabello estaba más despeinado que nunca-pero sigues sin decirme que opinas
-¡Oh vamos Harry!-exclamo Ron mirándolo sin creerlo, claramente confiado de que su respuesta física bastaría para dar terminada la discusión.
Harry lamento tener que repetir su pregunta pero lo hizo, decidido a no rendirse hasta obtener una respuesta aceptable:
-¿Crees que soy feo?
Ron se cubrió ambas manos con el rostro y después se despeino el cabello pelirrojo, claramente desesperado.
-¡No! ¿Está bien?-contestó después de unos segundos- ¡No! ¡No eres feo! ¿Feliz? Demonios Harry-agrego mirándolo asustado- ahora tendremos que asegurarnos de matar a todos los insectos de la casa, sólo para estar cien por ciento seguros de que esta conversación no aparezca publicada mañana en El Profeta.
A Harry le dio tanta risa el comentario que se doblo un poco por las carcajadas y Ron no tardo en seguirlo, quitando su cara de espanto.
-Gracias Ron-dijo cuando pudo calmarse- sé que es una estupidez pero Schwartz recalcó varias cosas de mi aspecto que honestamente, no había considerado nunca.
- ¡Que asco!-exclamo Ron haciendo una mueca y deteniendo su risa de golpe- eso quiere decir que Schwartz realmente se puso a observarte para ver si eras o no guapo.
-No lo había pensado así-contestó Harry sintiendo un poco de nauseas ante la idea-pero supongo que lo hace solo para molestarme.- le pareció el momento para aprovechar y desahogarse más y decidió seguir arriesgándose a otro golpe de Ron- No es el único que piensa que Ginny es demasiado bonita para mí ¿sabes?.
Ron hizo un sonido desdeñoso y lo miro arqueando una ceja:
- Que estupidez- respondió mirándolo- Sé que Ginny es bonita, después de todo son los genes de las mujeres de mi familia-agrego orgulloso-pero no entiendo la necedad de decir que "es una belleza espectacular"; francamente-murmuro acercándose- creo que exageran.
Harry sonrió deseando explicarle detalladamente las razones que tenía para creer que "belleza espectacular" encajaba bastante bien con Ginny. Desistió al recordar lo sobre protector que seguía siendo Ron:
-Lo dices porque es tu hermana-se contento con decir y Ron asintió haciendo nuevamente una mueca, esta vez para darle la razón:
-Supongo-respondió sin importancia- pero ya que estamos con cursilerías-agrego volviendo a mirarlo- en mi opinión, amigo, eres la pareja perfecta de Ginny.
Harry sintió que esa respuesta le satisfacía más que el saberse no considerado feo por Ron y sonrió sin saber muy bien que decir. Su mejor amigo, no obstante, no le dio oportunidad y rompió el silencio antes de que él pudiera hacerlo:
-Y ya que estamos con tonterías-dijo y Harry vio que desviaba la mirada unos segundos y las orejas se le ponían un poco rojas- Es tú turno de decir. ¿Crees que soy feo?
A Harry le dieron unas ganas tan locas de reír y entendió lo ridículo que debió de haberse visto haciendo la misma pregunta. Se controlo ante la mirada expectante de Ron, consciente de que debía devolver en la misma cantidad la consideración que el pelirrojo había tenido con él.
-No Ron-contestó sonriente- no eres feo.
Ron pareció hincharse de orgullo y le dio un golpe amistoso en el hombro:
-Si no estuviéramos atados seriamos unos rompecorazones-comentó orgulloso- lástima que la familia ya no te dejara escapar…
Harry sonrió divertido pensando en contestar que ni él quería escaparse pero decidió dejar ese tema para después:
-Hermione tampoco te dejara escaparte
-Consecuencias de ser tan increíblemente atractivo-bromeó Ron y se dispuso a bajar las escaleras dando por terminada la discusión. Harry lo siguió sintiéndose más alegre pero de nuevo su boca pareció hablar por sí misma:
-¿Por qué crees que soy perfecto para Ginny?
Su mejor amigo dio un suspiro de fastidio pero no dijo nada.
-Honestamente-contestó Ron sin mirarlo- porque ella es una enana insoportable y tú, además de que también tienes tus días, no eres demasiado alto.
Harry supo que había llegado al límite por el día. Hizo la nota mental de no olvidar el tema y obligar a Ron a contestarle.
