Spoilers. Harry Potter es propiedad de JKRowling y la WB; cualquier uso dado por mí es por entretenimiento y sin ánimo de lucro.

Celebración

Harry refunfuño por lo bajo y miro su reluciente reloj de oro. El entrenamiento en la Academia había empezado al menos desde hace cinco minutos y tomando en cuenta su olvido, quedaba más que claro que llegaría al final o simplemente ya no llegaría. Bufo de nuevo, apenas audible; no es que no estuviera un poco acostumbrado a los regaños de Williamson pero le molestaba mucho darle excusas para que se quejara. El viejo Auror se había vuelto tan raro con el y Ron que a veces parecía querer tomar el lugar que Snape había tenido con ambos en Hogwarts.

-Si me apresuro, quizás llegue a la mitad-pensó nervioso, apareciéndose justo enfrente de la Madriguera convencido de que la lista para su próxima misión estaba olvidada debajo de la cama de su mejor amigo. Había tenido la mala suerte de olvidarla en la anterior cena con los Weasley y no se había dado hasta esa misma mañana cuando Kreacher había asegurado que no estaba en ningún rincón del departamento.

-El Amo seguramente la olvido en casa del Amo Weasley-había dicho el elfo molesto, despareciendo al instante. Harry había decidido que era mejor no molestarlo más y dejar que fuera a visitar de una vez a Andrómeda y Teddy; Harry sabía que su mal humor con él se debía a que la búsqueda lo había retrasado al menos media hora y no deseaba hacerlo enojar más.

-Bien, yo puedo solo-pensó entrando sigilosamente en la casa, mirando alrededor con la esperanza de no encontrarse con la Sra. Weasley. En el camino había decidido que lo mejor era entrar sin ser visto debido a que encontrarse a cualquier miembro de la familia equivaldría a varios minutos de plática y, por ende, más minutos de retraso. Le hubiera gustado aparecerse directamente en la habitación de Ron pero era imposible; una vez dentro de la casa podía hacerlo a donde quisiese pero tenía que tener todo el cuerpo dentro del lugar si no quería que los hechizos protectores le cortaran una extremidad y dejaran una de sus piernas decorando la casa. Por ello y consciente además de que la Sra. Weasley equivaldría a quedarse a comer, apenas hubo puesto un pie dentro, desapareció con un "plop" rumbo a la habitación de Ron decidió a buscar la odiosa lista para la misión y llegar, a la vez, decentemente tarde a la practica con Williamson.

La habitación naranja de su mejor amigo estaba mucho más limpia y ordenada que lo que había estado cuando Ron vivía en la Madriguera. Harry avanzo apenas hubo aparecido y soltó un moderado grito de triunfo al ver el pergamino enrollado con el escudo de la Academia, descuidadamente puesto en el suelo al lado derecho de la cama que solía utilizar, junto al extrañamente ordenado armario. Se abalanzo por el papel tan eufórico que hizo una acrobacia sin darse cuenta hasta que su espalda le reclamo el certero golpe tan dolorosamente que tuvo que quedarse tendido en el suelo. Sin querer, golpeo con el brazo la puerta del armario de tal manera que la hizo abrirse y sintió enseguida un sinfín de cosas cayéndole encima, dejándolo casi sepultado entre distintas telas y texturas.

Apenas iba a ponerse de pie, después de darle unos minutos a su espalda, cuando escucho la puerta de la habitación abrirse. Temiendo que se tratara de la Sra. Weasley que hubiera acudido a ver el origen del ruido, se quedo muy quieto prácticamente intentando no respirar.

-Mi hermano sigue siendo un desastre.

La voz de Hermione dándole la razón a Ginny se escucho enseguida y Harry vio por debajo de la cama que los pies de su mejor amiga seguían a los de su novia. Indeciso de si mostrarse o no, observo como la castaña cerraba la puerta para sentarse en la cama de Ron mientras Ginny tomaba una silla del escritorio.

-Mamá no tardara en volver así que vamos al punto-dijo Ginny y Harry vio por su limitada perspectiva que juguetaba un poco con su pies, claramente nerviosa- Honestamente yo no sé que sea lo mejor Hermione.

-Yo tampoco-escuchó Harry que decía su mejor amiga- al menos no estoy segura. Apenas hace poco se cumplió el aniversario de la derrota y no sé si sea momento para una fiesta. Me preocupa especialmente que tu familia...

-Lo sé-la corto Ginny quedándose quieta y con un tono triste- pero a veces creo que Fred se enojaría con nosotros por como estamos lidiando con el asunto. Tu sabes, siempre fue del tipo que encaraba los problemas y los solucionaba lo más rápido...

-Esto no es un problema común Ginny-murmuro Hermione suavemente- es lógico que sea difícil especialmente para ustedes. Lo es para todos los que lo conocimos, tanto como es ver a Teddy a sabiendas de que lo más probable es que no recuerde a sus padres.

Se hizo un silencio entre ambas chicas y Harry deseó ponerse de pie y reconfortarlas. No lo hizo, porque al intentar levantarse un poco la conversación volvió a ser retomada.

-Quizás lo mejor sería hacerle un pequeño pastel en la comida de ese día- sugirió Hermione, bien sabes que no le gusta hacer mucho alboroto y estoy segura de que mucho menos dadas las circunstancias.

-Quizás sea buena idea- contestó Ginny- aunque honestamente creo que se merece pasar el mejor rato de su vida justamente ahora. No menosprecio lo que tú y Ron hicieron, después de todo eres mi mejor amiga y aquel cabezota es mi hermano pero es que... ¡Harry tuvo que pasar por tantas cosas y estoy tan feliz de que este aquí ahora, libre para ser feliz con nosotros! –Harry sintió su cara ruborizarse y agradeció que su cara tuviera varias cosas encima-Tengo tantas ganas de celebrar eso.

-Yo también-dijo Hermione con un tono de voz tal que Harry supo que sonreía- a veces esto me parece un sueño. El Mundo Mágico esta libre, en paz y cada día disminuyen más drásticamente el seguidores libres de... ¡Incluso la Ley Por la Defensa de las Criaturas Mágicas Desprotegidas está siendo realmente tomada en cuenta!

-¡Vaya!-exclamo Ginny orgullosa y contenta- ¿Por qué no nos lo habías dicho? ¡Felicidades Hermione! Es una muy buena noticia.

-Lo es realmente. Acabo de enterarme hoy, por eso no puedo dejar de sonreír.-Harry estuvo seguro de que así era-Es ese tipo de cosas las que me hacen creer que estoy soñando.

-Te entiendo-respondió Ginny- yo no puedo creer que este haciendo lo que hago. En cada entrenamiento tengo que pellizcarme para creerlo, aunque lo mismo tengo que hacer cuando... bueno, tu sabes.

-¿Cuándo estás con Harry?

-Sí-confeso Ginny rápidamente poniéndose de pie y Harry sintió que su cara ardía más pero una ancha sonrisa se instalo en su rostro- no sé si sientas lo mismo con el tonto de mi hermano Hermione pero al menos yo... no puedo expresarte lo feliz que soy cada vez que me doy cuenta de que lo logramos, de que Harry lo logro y está aquí para recuperar el tiempo perdido.

-Aunque no lo creas, sé de que estás hablando.-contestó Hermione y a Harry le sorprendió que no regañara a Ginny por decirle tonto a su novio- Cuando Ron va por mí a la oficina y me saluda con un beso en los labios sigo creyendo que voy a despertar en mi cama en la torre de Gyffindor para darme cuenta de que sigo en sexto año y es Lavender quien lo está besando en la Sala Común.

-¡Oh Hermione no puedo creer que digas eso!-exclamo Ginny acercándose a la castaña- Mi hermano está loco por ti y me sorprende que sigas creyendo que no es posible. Lo de Lavender fue por sus estúpidas ansias de....-Harry agudizo el oído, curioso de saber lo que ambas chicas decían al respecto a sabiendas que Ginny prácticamente había relevado un secreto que no debía en ese entonces- ... ¡Oh! ¡Lo siento tanto tuve mucho que ver con eso! Si no le hubiera dicho que...

-Ya hemos hablado de eso-la interrumpió Hermione serenamente-estuvo mal que le contaras de Vícktor, ¡prácticamente ni siquiera fue eso!, pero no le obligaste a hacer lo que hizo. Como sea, eso ya esta en el pasado.

-No dices eso cuando Lavender intenta estar muy cerca de él cuando se la encuentran-bromeo la pelirroja- y él tampoco creyó que Víctor es pasado cuando intento escribirte.

-¡Ginny!

Harry escuchó a su novia reír y estuvo tentado a unírsele. Hermione bufo en la extraña manera en la que lo hacia cuando quería aparentar que estaba enojada pero no era verdad.

-Disculpa, no pude contenerme-se excuso Ginny volviendo a sentarse pero esta vez Harry vio sus pies dirigirse junto a los de Hermione- estoy feliz de poderme de reír de ese tipo de cosas, ahora que finalmente tú y mi hermano están juntos. No se lo digas pero estoy muy feliz por ustedes.

-Gracias-contestó Hermione rápidamente y Harry pudo imaginar su cara roja y sonriente- Yo también estoy feliz de que "mi hermano" y tú hayan regresado.

-Ni el mismo Voldemort iba a alejarlo de nuevo de mí, Hermione, lo permití una vez pero dos veces no. No sabía que iba a hacer pero estaba decidida a eso.

Harry escuchó nuevamente el silenció entre ambas chicas y pensó por un momento que se debía a que se habían abrazado. No pudo saberlo porque su perspectiva era muy mala y al moverse solo consiguió empeorarla más.

-Ginny- escuchó Harry que Hermione decía después de unos minutos- ¿Sabes qué? Tienes razón, debemos celebrar lo que tenemos. Hagamos una gran fiesta par él.

-¿Es en serio?-pregunto Ginny emocionada- Sabes que me encantaría pero no lo haría si tu pensaras que es imprudente.

-Quizás tienes razón en que Fred, Lupin, Tonks y el resto de las personas que no están aquí hubiera querido que lo afrontáramos mejor.-contestó Hermione- Habrá que preguntarle a tu madre pero si ella no tiene inconveniente, estamos en marcha.

-¡Genial!-exclamo Ginny poniéndose de pie y, a lo que Harry pudo ver, dando saltitos disimulados por la habitación- ¡Será genial! Será la mejor fiesta de cumpleaños que Harry haya tenido, quizás incluso sea mejor que el regalo que estaba pensando para él: estaba pensando en encerrarnos un rato y besarlo hasta que tuviera los labios hinchados y...

La puerta volvió a abrirse y Harry vio los conocidos pies de su mejor amigo entrar.

-¿Qué demonios estabas diciendo?-pregunto Ron claramente a Ginny.

-Decía- contestó Ginny retadoramente- que para su cumpleaños estaba pensando encerrar a Harry en mi cuarto para mejorar el regalo que una vez tú interrumpiste ¿Recuerdas?

-¡Oh no sé te ocurra! No quiero ni pensar que hubiera pasado si.... –Harry volvió a sonrojarse y encogió un poco las piernas, como si eso le ayudara a esconderse mejor-¡Puaj! La sola imagen de ese recuerdo me da ganas de...

-Volviendo al punto-intervino Hermione conciliadoramente- Entonces ¿qué decidimos?

-¿Decidir?-preguntó Ron más calmado- Ni siquiera sé para que querían reunirse ¿Empezaron sin mi?

-Llegaste muy tarde-lo regaño Hermione- y te dije en el mensaje que era para discutir si hacíamos la fiesta de cumpleaños para Harry.

Harry, que había estado bastante pendiente de la conversación pero había pasado por alto que el asunto se trataba de él, se removió un poco incomodo. Agradecía la intención porque después de todo, detalles como esos eran los que lo hacían sentirse querido, solo que después de escuchar a su mejor amiga y a su novia sentía que le era suficiente con sus palabras. No era del tipo que disfrutara mucho las fiestas y ambas chicas habían tenido razón al suponer que no era el momento adecuado: el también lo creía. Ahora sin embargo, que no podía salir porque se vería muy mal y las dos chicas habían cambiado de opinión, él único asomo de esperanza que le quedaba era Ron. Confiaba y bastante, en el poco apego que su mejor amigo le tenia a las fiestas.

-¿Qué hay que discutir? – exclamó Ron incrédulo- ¿Para eso falte al entrenamiento en la Academia? La respuesta es más que obvia.

Harry quiso aplaudirle a Ron por ser lo suficientemente tajante en su tono de voz para no admitir réplica.

-Ya invite a todo el escuadrón-siguió el chico y Harry supo que de no haber estado ya en el suelo, se habría caído de la impresión- bueno casi a todos, no le dije a Schwartz pero apuesto a que aún así viene. Quede de confirmarles fecha y hora en estos días.

-Eres increíble Ron- dijo Ginny- pero bueno, ya que está decidido iré a ver a mamá para que de una vez quede empecemos. No creo que se niegue.

Harry observo a Ginny salir apenas hubo dicho eso. Sus dos mejores amigos se quedaron sentados, en la cama de Ron, un rato en silencio.

-¿Estás molesta conmigo?-se aventuro a decir el chico después de unos segundos.

-Odio que llegues tarde- le dijo Hermione como respuesta- me provoca simplemente mal humor.

-Yo sé que puede provocarte buen humor-contestó Ron y Hermione estaba apenas diciéndole que lo dudaba cuando se quedó callada de golpe.

Harry supo perfectamente la razón y se debatió entre arruinar su sesión de besos, aparecerse en la sala rogando que no escucharan que lo hacia o vieran la ropa moverse o simplemente quedarse un rato ahí, confiando en que Ginny regresara.

Al final, se decidió por la última opción, poniendo sus pocas esperanzas en que la Sra. Weasley se negara a la fiesta rápidamente en lugar de entretener a su hija con detalles sobre comida y decoración.