Cumpleaños

A pesar de que su vida había mejorado con los años, especialmente después de derrotar a Voldemort, Harry seguía siendo un muchacho fuera de lo normal. Muchos dirían que tendría que ser así, dado que "estamos hablando del héroe salvador del Mundo Mágico" pero la realidad era que Harry se sabía menos normal en ciertos aspectos que nada o poco tenían que ver con ese comentario "desatinado" de su vida. Y es que a Harry no solo le seguía incomodando bastante que le llamaran héroe o la fama le seguía pareciendo bastante fastidiosa sino que muchas veces se descubría disfrutando mucho menos de lo que quisiera y debería algunas cosas tan sencillas y especialmente, en palabras de su novia y sus mejores amigos, "una cosa tan magnífica" como el día de su cumpleaños.

-¿Aun aquí Potter? No creí que te quedarás tantas horas esperando al inútil de Weasley…

Harry ni siquiera se inmuto al escuchar la risa burlona de Schwartz y levanto la mirada de sus pies para mirarlo alejarse con cansancio, considerablemente divertido de su esfuerzo por molestarlo. Estaba casi seguro que Schwartz había regresado apropósito para encontrarlo ahí y burlarse de él y ese hecho, lejos de hacerlo enojar, le daba bastante gracia. Su compañero de la Academia no solo era el único que no lo deseaba un feliz cumpleaños sino que realmente fingía no saber que se trataba de dicha fecha a pesar de que era bastante obvio que le molestaba que todo el mundo hiciera casi día de fiesta nacional por ello. Harry no podía aceptarlo pero la situación también le incomodaba sobremanera y a veces en los días previos a su "casi día oficial" agradecía el esfuerzo de Schwartz por fingir que nada ocurría. Él a veces quería hacer lo mismo pero ninguna persona, ni en la Academia, ni en casa, ni en ningún otro lugar parecía dispuesto a permitirlo por lo que era agradable saber que al menos una persona en todo el Mundo Mágico deseaba tanto como él gritarle al resto que su cumpleaños no tenía nada de extraordinario.

-¡Demonios Harry! ¿Qué estás haciendo aún aquí?

Harry dejo de mirar el lugar por donde había desaparecido Schwartz para levantar la mirada hacia la derecha y descubrir a Ron mirándolo con sorpresa. Su mejor amigo tenía toda la pinta de haber estado dando cien vueltas corriendo sin descanso al campo de prácticas y Harry no dudaba que el entrenador le hubiera obligado a hacer algo como eso en castigo por lo que sea que hubiera hecho.

-Estaba esperándote-contestó aunque su respuesta era más que obvia, levantándose al mismo tiempo de la escalinata llena de polvo y sacudiéndose un poco el pantalón-Honestamente no creí que tardarías tanto… ¿Qué fue lo que hiciste?

Ron, que de por si estaba ya bastante rojo, adquirió más color en el rostro y en las orejas al tiempo que balbuceaba algo incomprensible. Harry lo miro con gracia pero puso su cara más seria para obtener una respuesta coherente que le aclarara si había sido por defenderlo como habitualmente sucedía.

-Vayámonos de una vez-dijo Ron tratando de ignorarlo-me muero de hambre, es muy tarde.

-Espero que tu castigo no haya sido por mí-dijo Harry sin dejar que Ron lo distrajera- si el entrenador quiere mandarme en otra misión mañana, yo no tengo problemas en hacerlo.

-Yo sé que no-contestó Ron dándose por vencido- y no me metería en eso, solo me parece que yo debo ser tu compañero en lugar de Morris…

-No siempre seremos compañeros Ron, creo que debemos hacernos a la idea de eso

-Yo sé que no-repitió nuevamente Ron recuperando el color que recién empezaba a perder en las orejas- pero es una misión peligrosa ¿no crees? Y Morris es el mejor para imitar a Williamson atragantándose con una naranja pero no es el mejor para cuidarte la espalda si se encuentran a los dos bastardos que van a ir buscando. Por algo tu y yo somos el "equipo de los sueños" ¿no? No quiero ofender al gracioso que nos bautizo así separándonos en algo tan peligroso.

Harry soltó una carcajada honesta y Ron lo imito, relajándose el ambiente entre ellos en unos segundos. Un minuto después ya estaban hablando de Quidditch, a ambos se les había olvidado dirigirse al punto donde debían desaparecerse y seguían caminando despreocupados, levemente llenos de sudor y polvo resultado del entrenamiento.

-Estoy cansadísimo- se quejo Ron después de un rato de silencio- en las dos últimas vueltas estuve a punto de desaparecerme para tomar un poco de agua.

-¿Cuántas te hizo dar?-preguntó Harry recordando de nuevo el tema-Apuesto a que fueron cien por el tiempo que te tardaste.

-No-respondió su mejor amigo sonriendo- hice ciento veinte y no pude cumplir con las ciento cincuenta que quería porque en las primeras me descuide y no controle ni el ritmo ni la respiración y…

-¿Y Williamson te dejo ir debiéndole treinta vueltas?-exclamo Harry sorprendido-creo que después de todo Schwartz tiene razón y sí eres su favorito.

-Me dejo ir porque su esposa le envío una lechuza urgente para no sé qué tontería-respondió Ron- y me advirtió que va a cobrarme otras ciento veinte el próximo lunes en la mañana.

-¿Ciento veinte vueltas al campo de prácticas por creer que Morris no tiene otro talento que…

-Doscientos cuarenta si cuentas las de hoy- lo interrumpió Ron de nuevo orgulloso- y Morris no tiene nada que ver.

-¿Ah no?- contraataco Harry un poco molesto por saberse el causante o parte de la causa pero a la vez molesto por la necedad de su mejor amigo- ¿No fue tu castigo por quejarte de no ser mi compañero en la misión de mañana?

-No, eso lo resolví mucho más fácil de lo que esperaba-respondió Ron mirándolo fijamente un poco ofendido- Ese idiota sabe que es una misión peligrosa y que dejarte ir con un compañero tan despistado como Morris es de por sí una estupidez que puede costarle que tus admiradoras lo linchen.

-Estas subestimando demasiado a Morris.

-Quizás-confeso Ron tallándose sin darse cuenta el hombro derecho con cara de pena- no me malentiendas, el tipo es genial pero no me sentiría tranquilo sabiendo que con un Imperius bien hecho puede…

-Ya-lo corto Harry viendo que su mejor amigo empezaba a sentirse incomodo-no es que me queje. Te agradezco que quieras ser mi compañero, es solo que lamento que te cueste doscientas cuarenta vueltas.

-Te digo que eso no fue-le rebatió Ron nuevamente girando los ojos con fastidio-lo de cambiar de compañero Williamson lo entendió rápido. Fue lo otro lo que no.

-¿Y también tiene que ver conmigo no?-pregunto Harry temiendo la respuesta.

-Pues sí-respondió Ron con las orejas más rojas y un tono tal que Harry supo que estaba molesto pero dispuesto finalmente a confesar todo el problema-¿Y qué? El bastardo no quería darte la tarde libre para celebrar tu cumpleaños cuando todo el país está celebrando en tu nombre ¿Qué querías que hiciera? ¿Qué lo dejara encerrarte en una capacitación inventada solo para ti por la misión de mañana y me viniera solo a tu fiesta sorpresa de cumpleaños?

-¿Mi fiesta sorpre… -quiso decir Harry y por primera vez miro a su alrededor solo para darse cuenta de que, por arte de magia, estaban justo enfrente del departamento donde vivían los dos.

-Sí, tu fiesta sorpresa-dijo Ron empujándolo sin delicadeza para que avanzara hacia la puerta- supongo que no tiene mucha importancia que te arruine la "sorpresa" cuando ya arruinaste todo quedándote a esperarme hasta tan tarde.

Harry se quedo sin moverse un segundo y miro a su mejor amigo con un sentimiento de culpa y agradecimiento bajándole por la garganta.

-¿Hasta cuándo van a dejar de intentar hacerme fiestas sorpresas?

-Hasta que dejes de ser un idiota y pares de fingir que no te importa tu cumpleaños-respondió Ron por lo bajo al mismo tiempo que sacaba su varita y abría la puerta- siempre acabas divirtiéndote.