Hola! Sé que hace mucho tiempo que no actualizo, pero tranquilidad. Prometí que iba a acabar este fic y lo haré porque siempre cumplo mis promesas. He estado con los exámenes, he vuelto a empezar las clases y tengo muy poco tiempo para escribir. Estuve terminando un fic sobre otra serie y estaba sin ideas. La voy a seguir hasta acabarla, de verdad, pero un poco de paciencia.

Este capítulo lo dedico a Skylight210. Te prometo que la termino, pero dame un poquito de tiempo por favor. Disfrutad.


Habían pasado unos minutos desde que se sentaron a cenar, pero nadie había dicho nada. Noel miraba a Emily desconcertado dudando entre hablar o permanecer callado. La morena, por su parte estaba esperando que su madre dijese algo. La señora Fields parecía pensativa y confundida a la vez, o eso es lo que interpretó su nerviosa hija.

—Mamá, di algo —le pidió finalmente.

—¿Emily, a qué juegas? —le preguntó ella.

—No…no te entiendo.

—Me había costado tanto hacerme a la idea de que mi hija nunca iba a volver a estar con un chico y de repente… ¿Noel Kahn?

—Señora Fields, yo… —intentó participar Noel.

Pam Fields ignoró al chico por completo y siguió mirando a su hija esperando que le diese una respuesta coherente a lo que estaba pasando. La señora no pretendió insultar en ningún momento a Noel con el comentario, pero estaba demasiado aturdida como para replantear la pregunta que le rondaba la cabeza. Así que, permaneció callada hasta que Emily fue capaz de decir algo:

—Lo sé, sé que es confuso… incluso para mí, pero me gusta Noel y no puedo evitarlo. Mamá, esto no es un juego y por eso lo he traído a cenar. Quería que supieses antes que nadie que quiero empezar una relación con él…seria.

—¿Qué dirá tu padre cuando se entere?

—No lo sé, pero seguro que él me apoya. Soy mayor para tomar mis propias decisiones y, si quiero estar con Noel, no puedes impedírmelo como si aún fuese una niña pequeña.

—Emily…

La señora Fields tomó aire profundamente asimilando las palabras de su hija. No sabía qué responderle y necesitaba pensar detenidamente la respuesta. Emily parecía realmente enfadada por el simple hecho de que a su madre le costase comprender lo que sentía por Noel. La morena no estaba dispuesta a que, después de todo, volviesen a juzgarla y despreciarla por lo que quería. No permitiría que pasase de nuevo…

—Tranquila, Emily —Noel se levantó de la silla—. Puedo irme si es necesario. Creo que esto es cosa de madre e hija y si tu madre no quiere que…

—Quédate —Pam lo miró por primera vez desde que llegó—. Hablemos durante la cena. Supongo que no es necesario que te diga que como le hagas algo a mi hija…

—Me mata, lo sé. Si me pagaran por cada vez que he oído eso… —el chico volvió a sentarse resoplando—. No sé por qué la gente tiene tan mal concepto de mí. Soy buen chico o, por lo menos, intento serlo.

—La reputación te precede, Noel —la mujer se encogió de hombros—. Es la fama de los Kahn. Pero como no me gusta juzgar sin conocer, tendré que darte una oportunidad…solo una.

—La aprovecharé bien, señora Fields. Le prometo que no tendrá que darme ninguna oportunidad más.

Mientras Noel y su madre hablaban tranquilamente, Emily parecía incrédula. Era como si estuviese en una realidad alternativa en la que su madre fuese simpática con un chico con el que ella estaba saliendo. Eso no se había visto mucho por casa de los Fields. La morena supuso que se debía a que después de haber salido con chicas, su madre no podía ver nada peor que eso. Nada tenía sentido, y menos sabiendo la fama que tenían los Kahn de ser unos ricos mujeriegos. Esas eran las dos cosas que mejor definían a la familia de Noel: el dinero y los cientos de chicas que habían entrado en sus camas. Sin embargo, el chico le había demostrado que no era así y que quería cambiar eso…con ella. A lo mejor podía conseguirlo. Pero solo si Alison no se interponía.

Emily no podía creerse que su madre se hubiese comportado tan bien en la cena y, mucho menos, Noel. Parecía hasta una madre normal a la que le cae bien el novio de su hija. Pensando en lo que le había dicho, la morena había permanecido en silencio. Sabía que su padre la apoyaría como hacía siempre, pero… ¿también con lo de Noel? No estaba muy segura y tendría que esperar para poder hablar con su padre en persona. Tan solo quería que su madre no le comentase nada hasta entonces.

—Bueno, Noel, espero volver a verte por aquí —se despidió cordialmente la señora Fields—. Y ya sabes…

—Sí, tranquila —el chico le sonrió—. No le pasará nada a su hija, se lo prometo.

Noel bajó las escaleras del porche de la casa y se metió en su coche con una sonrisa. Parecía que por fin las cosas salían como él quería. Tras arrancar el motor, elevó la mano a modo de despedida y se dirigió a su casa. Emily volvió a entrar junto a su madre temiendo que ella le dijese algo que no le fuese a gustar, pero no fue así. La señora Fields miró a su hija con tranquilidad y le dijo que la cena no había estado tan mal después de todo y que Noel no parecía tan malo como todo el mundo decía. Ya más calmada, la morena le dio las buenas noches a su madre y subió a su habitación para enviarle un mensaje a su novio antes de ir a dormir. Sin embargo, como si no hubiese tenido suficiente, se encontró un mensaje de –A que no le gustó nada:

"Ahora que mamá Fields conoce al novio de su niña, ya puedo hacerlo público. A no ser que…

-A".

—A no ser que… ¿Qué? —se preguntó alterada.

Quienquiera que fuese seguía jugando a un juego que a Emily había dejado de hacerle gracia mucho tiempo atrás. ¿Y si tenía alguna foto comprometedora de ella con Noel? Lo que fuese que –A estuviese tramando la ponía de los nervios. La morena podía haber cambiado de las chicas a los chicos, pero algunas cosas no cambian y quizás… nunca cambiarán para ella.


¿Qué os ha parecido? ¿La madre de Emily se ha vuelto loca? Sé que este capítulo es corto, pero ya estoy trabajando en el siguiente. Hasta la próxima.