Hola! Pues aquí os traigo otro capitulín más para continuar con este fic hasta su final. No he tenido mucho tiempo para escribir, así que siento haberos hecho esperar. Espero que os guste.
Emily se dirigió como siempre al entrenamiento de natación de por la mañana. Era muy temprano aún, así que, cuando alguien la cogió por el brazo, dio un salto del susto. Deseó con todas sus fuerzas que no fuese Paige mientras se giraba. No tenía ganas de hablar con esa idiota. Por suerte, se encontró con los bonitos ojos de Noel mirándola fijamente.
—Tenemos que hablar —el chico parecía preocupado.
—Buenos días a ti también —ella hizo una mueca—. ¿Qué pasa?
—Aquí no —él observó a unas chicas saliendo de los vestuarios—. ¿Puedes pasarte por mi casa después de clase?
—Emm… Sí, pero ¿de qué se trata?
—¡Noel! —lo llamó un chico saliendo del vestuario masculino—. ¿Te has enterado?
—¿De qué? —dudó él.
El chico arrastró a Noel al vestuario dejando a Emily sola y confundida. Ella no tenía ni idea de qué estaba pasando, pero, ver a su novio así de preocupado, la hizo preocuparse también. No le quedaba más remedio que esperar y seguir su día con normalidad. Sin embargo, antes del almuerzo, encontró a Spencer hablando con Noel. No se acercó a ellos, solo los observó. El chico le dio un papel, miró a la chica hasta que ella asintió y se marchó a toda prisa. La morena se acercó a su amiga y esta la saludó como siempre, con toda normalidad.
—Spencer, no quiero más secretos y te he visto con Noel —le dijo directamente—. ¿Qué está pasando?
—Bueno… Como soy la única que sabe lo vuestro, Noel ha pensado que podría hablar conmigo —Spencer habló sin decir nada importante.
—¿Qué pasa? —repitió la morena.
Spencer le entregó el papel que anteriormente le había dado Noel y solo le bastó eso para saberlo. –A otra vez. Era el típico cartel de "Se busca" y la persona que se buscaba era "El noviO de Emily". La foto mostraba a Emily en la puerta de su casa hablando con Noel, el cual estaba de espaldas. Claramente, ella podía reconocerlo llevando la ropa de la noche anterior.
—Un amigo suyo le ha dicho que hay más —comentó Spencer refiriéndose a Noel—. Este lo ha quitado de los vestuarios. Ha ido a buscar los demás.
—Spencer, esto es de ayer por la noche —dijo la morena preocupada—. ¿Por qué –A sigue haciendo esto?
—Puede que no le guste que estés con Noel o simplemente se aburra.
—¡Si se aburre, que se busque un hobby!
Emily se dejó a Spencer hablando sola y se marchó en busca de Noel y los dichosos carteles. Le parecía increíble cómo –A se había centrado en ella. Mejor ella que sus amigas, por supuesto, pero ya se estaba hartando. Tenía que encontrar a su novio y acabar con la última tontería de –A antes de que nadie lo reconociese. En el fondo no sabía por qué le importaba tanto que supiesen que Noel y ella estaban saliendo. ¿Se había acostumbrado a deshacer todo lo que –A hacia?
—¡Noel! —lo encontró al fin—. ¿Qué está pasando?
—Esto no es cosa mía —el chico arrancó un cartel de la puerta de clase—. Lo estoy quitando.
—Ya sé que no has sido tú. Ha sido –A.
—Bueno… Yo quería hablarte de ello, por eso te dije de quedar luego. Pero vamos a dejarlo para después de clase. Sé que no quiere esto pegado por todo el maldito instituto.
—Te ayudo.
Los dos fueron muy cuidadosos al quitar los carteles. No se les pasó ninguno y terminaron un poco antes de que acabase el tiempo libre del almuerzo, así que Emily se fue con sus amigas que en seguida preguntaron dónde había estado. Ella les contó la nueva trastada de –A, sin entrar en detalles. Sin embargo, la curiosidad de Hanna la llevó a preguntar sobre el chico de los carteles.
—Era Noel —confesó Emily—. Estamos saliendo.
—No sé si te has dado cuenta, pero Noel… —Hanna hizo una pausa y se acercó a ella por encima de la mesa—. Noel tiene pene.
—Sí, Hanna, me he dado cuenta —ella rodó los ojos—. Sé que Noel es un tío.
—Pensaba que no te iba eso.
Spencer y Aria observaron la conversación sobre penes que comenzaron a mantener sus dos amigas y se miraron haciendo muecas de confusión. Emily pasó a contarles sobre el encuentro que iba a tener con su novio después y el hecho de que estaba preocupada.
—Creo que –A lo está atacando a él también —comentó Spencer—. O puede que quiera que –A te deje en paz y tiene un plan.
—Espero que no te deje —dijo la rubia.
—¡Hanna! —le riñó Aria—. Tranquila, Em. Seguro que no es nada.
—Eso espero…
Las clases se le pasaron rapidísimo pensando en el tema de Noel. Él parecía muy tranquilo con sus colegas y eso la ponía más nerviosa aún. No sabía por qué, pero si Noel estaba normal… ¿no se suponía que no debía estar asustada? No consiguió calmar sus nervios hasta que entró en la casa del chico.
—¿Estás solo? —se extrañó ella.
—Sí —asintió él—. Mis padres están trabajando.
—Pensaba que teníais un árbol del dinero en el jardín de atrás —bromeó la chica.
—Siento decepcionarte, pero no —sonrió él—. ¿Quieres tomar algo?
—No, gracias.
—Pues vamos a mi habitación.
Noel estaba demasiado tranquilo y Emily empezaba a sospechar que, lo que tenía que decirle, iba a ser malo…muy malo. El chico se sentó en la cama y tiró de la mano de ella hasta que la morena se acomodó a su lado. De pronto, el rostro de él se volvió serio y siniestro a la vez.
—Tengo que contarte algo importante —dijo.
—Sí, dime —Emily intentó sonar cariñosa.
—Yo… Sé que… A ver cómo digo esto.
—Prueba a usar palabras —bromeó la morena—. Suelen ser útiles.
—Emily, yo soy –A.
—¿Qué?
¡Surprise! Me parece que esto no va a acabar tan bien como parecía, pero Emily está acostumbrada ¿no? ¿Qué os ha parecido? Siento que no sean tan largos los capítulos, pero nos vemos la próxima que puede ser pronto. Hasta entonces.
