Hola! Sé que han pasado algunas semanas, pero he tenido un par de exámenes. Aprovecho para decir que no creo que le quede mucho a este fic y voy a intentar terminarlo la próxima semana antes de que se me junten más exámenes, trabajos, etc. El final será la idea original que tuve y voy a intentar hacerlo lo mejor posible.


—Bueno, ya no —prosiguió Noel—. Lo siento. Tenía que habértelo dicho antes, lo sé. Nunca pretendí haceos daño. Solo quería darle una estúpida lección a Alison, pero me enamoré de ti y…

—¿Todo este tiempo has sido tú? —Emily no salía de su asombro.

—Yo… No desde hace unas semanas. Ahora no soy yo —intentó acercarse a ella—. Dejé de hacerlo por ti.

—¡Me convencí a mí misma de que no eras tú! —la morena se alejó bruscamente—. ¡No quería que lo fueses!

—No lo soy, ya no. Te lo prometo —añadió él llevándose la mano al corazón—. Te quiero, Emily Fields, y jamás te haría esas cosas.

—Pero ya lo has hecho.

—Lo siento. Yo…

Emily se levantó y se marchó a toda prisa de aquella casa en la que había descubierto lo que más temía. Estaba realmente enfadada, así que fue hasta su coche para marcharse. Sin embargo, Noel le bloqueó el paso poniendo las manos en el capó. El chicho no podía dejar que se marchara. La morena no conseguía oírlo muy bien desde dentro, pero claramente le estaba pidiendo perdón. Pasó de él y arrancó el motor de su coche. Solo tenía que dar marcha atrás e irse a su casa.

Estaba tan enfadada que solo quería golpear cosas y ni siquiera podía hablar con nadie porque su casa estaba vacía y, si encendía el móvil, Noel no paraba de llamarla. Eso no impidió que –A le hiciese llegar un mensaje por debajo de la puerta:

"Oh, qué pena. ¿La niñita se ha quedado sin novio? –A."

¿Pero cómo se enteraba de esas cosas? Emily estaba nerviosa, mucho, y salió para ver si alguien. Tan solo vio a Alison saliendo de su casa al otro lado de la calle. La rubia se acercó y la saludó tranquilamente preguntándole después por su estado de nerviosismo.

—¿No has visto a nadie por aquí? —Emily estaba preocupada por otras cosas.

—Emm… No —negó ella encogiéndose de hombros—. ¿Por qué?

—Porque –A me ha dejado una nota.

—¿Una nota? Pensé que se había pasado a los mensajes.

—Se ve que no.

Tras uno minutos, se despidió de Alison y volvió a entrar en su casa. Se quedó en la entrada mirando la nota. Estaba tan cabreada cuando la recibió que ni se había fijado en que estaba escrita a mano. —A había cometido un error. Conocía esa letra, la había visto antes, pero no era capaz de asociarla con la persona que la había escrito.

—¿Emily, estás en casa? —la voz de Spencer sonó tras la puerta sacándola de sus pensamientos—. ¿Emily?

—¿Qué quieres, Spencer? —ella abrió la puerta.

—Hola a ti también —la castaña hizo una mueca—. Tu novio me está llamando. ¿Qué quiere?

—No es mi novio y no lo sé.

—¿Cómo que no es tu novio?

—Es –A. Bueno, era –A.

—Espera… ¿Qué?

—Lo que oyes. Noel era –A, pero dice que se enamoró de mí y lo dejó y ahora hay otra –A.

—Entonces no es –A.

—No lo creo.

—¿Por qué? Toby también lo fue, pero ahora no lo es y yo le creo.

—Estamos hablando de Noel Kahn, Spencer. Sabía que tenía intenciones ocultas.

—Te lo ha contado y ahora se preocupa por lo que estés pensando… No parece muy típico de –A.

—¿Ah, no? —Emily le puso la nota delante de los ojos—. Pues mira lo que ha aparecido en mi puerta.

—Yo conozco esta letra —Spencer se quedó pensativa—. ¿Dónde la he visto antes? ¿Y cómo sabes que ha sido él?

—Espera, tengo una nota que me escribió en clase.

La morena subió a buscar la nota de Noel mientras su amiga analizaba la que tenía en las manos. Spencer sabía que no era del chico, pero tampoco conseguía reconocer la letra. Emily volvió y se puso a comparar las dos. Obviamente, no coincidían. No había sido Noel. La castaña asintió al verlas, tenía razón.

—Me da igual quien haya sido, él fue –A.

—Creo que deberías preocuparte por la nueva –A y hablar con Noel.

—No quiero hablar con él.

—Yo lo haré. Al menos para que sepa que estás bien.

—Spencer no…

Pero la castaña ya había cerrado la puerta tras ella. Ni siquiera se iba a molestar en seguirla para impedirlo. Noel no le importaba tanto… O quizás sí. En ese momento, Emily se dio cuenta de que lo quería de verdad, pero lo que había hecho… ¿Era tan imperdonable como ella pensaba? No estaba segura. Su amiga había perdonado a Toby, todas lo habían hecho. Sin embargo, Noel… Él era diferente a Toby, muy diferente. Nunca habían confiado en Noel y todo tenía un motivo. Al principio era solo un tío muy siniestro y Emily sabía por qué. Era –A. Todo el tiempo lo había sido. Le había ocultado eso por tanto tiempo que estaba demasiado herida como para olvidarlo por un solo segundo… pero no para perdonar. Por eso había dejado que Spencer fuese a llamarlo para contarle que estaba bien. En el fondo, Noel le importaba.

Por un segundo, se le pasó por la cabeza llamarlo ella misma, pero se arrepintió al ver la nota de –A y volvió a guardar el móvil. No estaba muy segura de que era más fuerte: el enfado o el deseo de estar con Noel. Estaba muy confusa y necesitaba meditar tranquila. Sin embargo, tan solo cinco minutos después de sentarse en el sofá, llamaron a la puerta y se tuvo que levantar a abrir. Estaba tan distraída con sus pensamientos que lo hizo como si fuese un zombie y se encontró a Noel de frente.

—Déjame que te lo explique todo desde el principio—dijo el chico poniendo la mano en la puerta—. Por favor.


¿Podrá Emily perdonar al pobre Noel? ¿Seguirá siendo -A? ¿Qué pensáis? Un review no mata ni quita mucho tiempo. Además, se agradecen.

Gracias por seguir leyendo y nos leemos pronto.