Hola! Como ya dije, tengo planeado terminar este fic esta misma semana. Aún estoy trabajando en los últimos capítulos pero seguramente los suba: hoy (martes), jueves y sábado. Creo que para entonces los tendré terminados porque este fic tendrá 20 capítulos y, si acaso, un epílogo. Disfrutad!
Lo dejó. Emily sintió la necesidad de saber qué había pasado para que Noel decidiese jugar con ella y con sus amigas por tanto tiempo. La razón tenía nombre… y era rubia con los ojos azules. Por supuesto que Alison estaba metida en eso. Había convencido a Noel para que se hiciese pasar por ella y lo había tenido vigilando a las cuatro amigas por mucho tiempo.
—En realidad… —empezó el chico meditando sus palabras cuidadosamente—. Te quería incluso antes de que tú lo supieras. Tienes algo especial que, cuanto más te observaba, más quería tenerte a mi lado.
—Pero luego llegaba Alison y todo eso se te olvidaba.
—Tú misma sabes el efecto que causa. Lo has comprobado.
—Lo sé…
—Ella es así y no va a cambiar. Ahora lo sé —él cogió su mano—. Me has abierto los ojos y ahora puedo ver que Alison no me conviene. Que solo tú eres lo que necesito.
Emily se quedó pensativa un momento. Noel tenía razón. Ella misma había sentido lo que era que Alison estuviese a su lado. También la había adorado como a una diosa que esconde las garras de las que no puedes escapar en cuanto te atrapa. Noel había caído en su trampa al igual que la pobre e inocente Emily unos años atrás. Ahora comprendía al chico, un poco mejor, pero aún así estaba herida. Podría habérselo dicho tantos días… semanas atrás… y no lo hizo. ¿Por qué? ¿Cómo podría seguir confiando en él? Le había dicho que la quería, pero ¿era suficiente?
—Emily, te prometo que ya no soy así. Lo dejé. Por ti. Porque te quiero. Te lo digo en serio.
Noel la miró con sus profundos ojos azules empañados por las lágrimas e hizo que un nudo se formase en su garganta. Era como un pobre perrito abandonado y asustado que estaba consiguiendo que Emily se replantease perdonarlo de verdad. Su corazón no paraba de gritarle que lo hiciese, que le diese otra oportunidad. Sin embargo, su cerebro susurraba mucho más calmado que era un error, que no podía confiar en él nunca más. Si había sido –A, ¿por qué no volver a las andadas cuando ella lo hubiese perdonado?
Emily soltó la mano del chico, con un poco de tristeza pero con desprecio a la vez. No quería que se hiciese una idea equivocada y pensase que con solo darle la mano iba a volver con él. Aunque eso era lo que ella quería hacer, lo que su corazón le pedía desesperadamente. Caminó hacia el salón y se sentó sin decir nada. El chico, confuso al verla, terminó por seguirla y esperar su reacción. No sabía muy bien qué hacer, la morena lo confundía muchísimo. Él se quedó de pie mirando hacia el suelo mientras ella reflexionaba acerca de su siguiente movimiento. Cuando la lucha que se estaba librando interior acabó con un claro ganador, la chica se levantó y se acercó a él silenciosamente. Descalza, Noel era unos centímetros más alto que ella, así que tuvo que ponerse de puntillas para besarlo. Él se quedó congelado. No se lo esperaba, pero le gustó la reacción de Emily, así que le siguió el beso hasta que ella se detuvo.
—Supongo que esto será un gran error y me voy a arrepentir, pero no soy una chica racional —dijo al fin ella—. Eso se lo dejo a Spencer.
—Puedes confiar en mí, te lo juro.
—Vale, pero no lo digas tanto o dejaré de creerlo.
Noel hizo como que sellaba sus labios con una cremallera y, sin poder aguantar más, estrechó a la que creía su novia entre sus brazos. Emily volvió a sentirse a salvo en sus brazos. No sería ni la mejor persona ni el mejor novio del mundo según la gente, pero Emily podía distinguir al verdadero Noel del falso Noel que habían creado las chicas de Rosewood. Podía escuchar su corazón latir y como su piel seguía erizada… por ella. Incluso pudo sentir como cogía y expulsaba aire aliviado. Le encantaba el Noel nervioso que era como un niño al empezar un nuevo curso. Quizás algún día se demostraría que tenían razón, que Noel era aquel rompecorazones del que todas hablaban… o quizás no. Pero era una chica de valores y su padre le enseñó que podría levantarse si se caía y que podría recuperarse si la herían.
El chico la miró con una sonrisa después de separarse, pero no mucho, de ella. No pudo controlarse más y se lanzó en busca de sus labios mientras lo empujaba contra el sofá. Noel se dejó empujar haciendo una mueca, que se asemejaba a una sonrisa pícara, mientras ansiaba los labios de ella más y más. No supo cómo, pero acabó sentado en el sofá con la morena encima y la cosa prometía. Emily se apresuró a tirar de la camiseta de él hacia arriba para deshacerse de la ropa de más. Contempló el esculpido cuerpo del chico y, para su asombro, comprobó que Noel cada vez la excitaba más. Acarició el torso desnudo de él mientras Noel recorría su espalda por debajo de la camiseta que aún llevaba puesta. Por un momento, cortó el beso en el que se habían sumergido, tan solo para perderse en la mirada de su chico. Noel la observó un segundo con sus intensos ojos azules hasta que su vista se deslizó por el cuerpo de ella.
—No hace falta que me desnudes con la mirada, puedes hacerlo con las manos —Emily sonrió levemente—. No te lo voy a impedir.
—¿Segura? —la retó él —. ¿Ni siquiera lo vas a intentar?
—Para nada…
Noel la miró con cara de malo antes de empezar a desnudarla por completo. Comenzó por aquella camiseta que le estorbaba y lo hizo muy despacio, casi como si quisiese capturar cada imagen de ella con la mente. Se sintió tan adorada que no pudo evitar que se le escapase una risita. Se sintió como una diosa mientras las manos del chico se paseaban por su cuerpo y acariciaban sus pechos con tanta suavidad. Se sintió… Alison.
¿Qué os va pareciendo? ¿Cómo creéis que será el final? Como siempre, gracias por seguir leyendo y nos leemos pronto, espero.
