Mi amiga Kate
"Mira John", digo con seriedad, "debo reconocer algo bueno de estas sesiones. Dicen que cuando uno cuenta sus traumas, ellos disminuyen y creo que ha sido así. Me siento más… ¿liberada? No sé si esa es exactamente la palabra".
Veo cómo Flynn me observa sin pestañear, esa postura impertérrita me perturba, presiento que viene la pregunta incómoda, para la que esta vez sí estoy preparada… quizás. ¡Dios! Mis fantasmas pueden haber disminuido, pero aun temo no ser suficiente para Christian… algún día se cansará de nuestra relación vainilla y querrá algo que yo no puedo darle… le doy vueltas a esto, por lo menos tres veces al día… quizás es un error casarnos. Mierda, Flynn toma aire, aquí viene:
"¿Todo bien, Ana?". ¡Pero por Dios! qué capacidad tiene este hombre para olfatear mi incomodidad. Asiento sin palabras… no sé mentir, él inquiere: "Parece que no estás tan segura"… Suspiro y sé que no saco nada con callar: "Mira John, sé que te diré esto y pensarás que estoy loca o me dirás que ya lo hemos hablado…".
Flynn me interrumpe: "No juzgues mis reacciones antes de tenerlas, Ana. Hablaremos todas las veces que necesites sobre lo que tú quieras". Tomo aire y continúo con la mirada fija en mis manos: "No sé si podré John, no sé si podré vivir una vida así, junto a él. Hay veces en las que creo leer frustración en su mirada y no sé cómo ayudarle, no sé qué la causa… a veces estoy segura que él quiere más y, la verdad John, es que tampoco es que yo sea una paloma inocente… yo… bueno… hay cosas, juegos del cuarto rojo que, bueno no están mal, pero… no sé… es, es difícil… tú sabes por qué lo dejé?", Flynn, asiente sin palabras, pero yo no continúo, quiero que me diga qué es lo que sabe.
"Bueno Ana, sé que ocurrió algo en el cuarto de juegos que no te gustó y te fuiste", dice tranquilamente.
"A grandes rasgos así fue… yo, yo quería saber qué era lo peor que podía pasar. Yo ya estaba enamorada de Christian. Dios, parece que hubiese sido hace años y fue solo hace unas semanas… pero yo necesitaba saber si sería capaz de soportar los… castigos, porque de verdad quería, no sé… complacerle. Sí, quería con toda mi alma ser la mujer que él necesitaba. Entonces le pedí que me castigara… duro… yo solo quería probar, probarme… y él accedió, gustoso diría yo.
Me amarró las manos y comenzó a azotarme con una fusta de cuero, un golpe tras otro y otro y otro, no sé cuántos fueron… se salió de mi control. Nunca dije la palabra de seguridad, la olvidé, sumida en la confusión y el dolor físico de los azotes.
Ray, mi padre… jamás me golpeó, ni mamá… no… no entendía, ni entiendo aún, cómo, por qué puedes disfrutar infringiendo dolor a quien amas… Cuando escapé a mi cuarto, yo ya no quería verle ni que me tocara… no destruyes lo que amas y eso era lo que él había hecho conmigo… no solo era el dolor, era su gozo mientras me golpeaba, disfrutaba dañándome. Yo… yo ahí comprendí que no era la mujer que él necesitaba, porque, de alguna forma que no entiendo, a sus sumisas, las otras 15, les gustaba lo que él hacía… lo disfrutaban, en cambio yo nunca podría disfrutar de eso…
¿Sabes John? Tenía que intentarlo y tenía que decirle lo que sentía y mientras él trataba de consolarme, yo sentía rabia, dolor y amor, una mezcla confusa de emociones. Intenté que comprendiera que yo lo amaba, se lo dije y su reacción fue… peor aun, dolió más que mil azotes… Yo no soy una sumisa, nunca había tenido una relación con un hombre, por Dios, Flynn ¡yo era virgen! ¿No tenía derecho a enamorarme de él?".
Siento cómo mis lágrimas caen una a una, gruesas por mis mejillas que se han encendido con mi relato. "Pero él no quería que le amara, mis palabras fueron casi un insulto para él… no podía seguir ahí… me levanté y me fui, él me pidió que no lo hiciera, que me quedara, pero yo sabía que no era esa mujer que él esperaba que fuera… ni lo sería… y lo dejé… me fui dejando mi corazón en ese departamento, amarrado para siempre a su vida, aunque en ese minuto no lo sabía… Solo quería correr a los brazos de mi amiga, mi hermana, Kate… pero ella no estaba en el departamento… en ese estúpido momento había olvidado que andaba de vacaciones, con el hermano de Christian… ¡Por Dios! Kate…".
"¿Ya te conté cómo es que somos amigas?", Flynn niega con la cabeza y dice suavemente: "Parece que esa muchacha influyó mucho en tu vida".
Me siento feliz de salir de la zona de dolor en la que estoy… hablar de Kate me hará bien, aunque no logro olvidar que nunca seré una sumisa… continúo hablándole a Flynn:
"Luego del tercer esposo, mamá no tardó en encontrar al cuarto… pero él quería irse a Georgia, de donde era y ella intentó arrastrarme también… pero, quizás en el primer acto cuerdo que tuve en mucho tiempo, le pedí que me dejara con Ray. Él era prácticamente mi padre y yo estaba a punto de terminar la escuela, no quería cambios, nunca me han gustado… mamá accedió y Ray estaba feliz de tener a su nena en casa por algún tiempo.
Para cuando terminó la escuela, él y yo nos habíamos casi mimetizado, ambos reservados y tímidos, nuestra vida juntos era fácil. No tenía que lidiar con preguntas incómodas y ambos manteníamos un amor incondicional el uno por el otro… como debe suceder con los padres… yo soy muy afortunada y muy amada.
Cuando salí de la escuela me había transformado en un ratón de biblioteca, sin amigos, mucho menos vida social, pero poco me importaba, las historias de mis libros eran mi propia vida, sufría con sus amores y me alegraba con sus triunfos, viviendo a través de ellos aventuras increíbles.
Mis expectativas para la universidad eran moderadas, sabía que me iría bien académicamente y esperaba seguir siendo invisible para el mundo, porque me era cómodo… a veces lo sigue siendo.
El primer día de clases vi a una chica muy guapa y divertida conversando con los demás chicos, ojos claros, pelo colorín y una hermosa figura, muy chic. Sonreí para mí y pensé, guau! Qué personalidad, yo jamás podría ser así. Creo que acababa de tener ese pensamiento cuando la chica tocó mi hombro, era Kate. "Hola, Kate Kavanagh" me sonrío, "Anastasia Steel" contesté y sé que ella ya había decidido que seríamos amigas. Luego un torbellino de preguntas, ¿de dónde? ¿Cómo? ¿Con quién? Al final del día estaba en su departamento y era su flamante nueva compañera". Sonrío solo de recordarla alocada y hermosa.
"Supongo que soy una excelente amiga para alguien que habla hasta por los codos, sé escuchar mejor que nadie… Kate es una mujer excepcional, educada en la abundancia, pero sin olvidar lo esencial, qué te digo John, es mi mejor amiga. Probablemente he sido yo más confidente de ella que ella de mí, aunque ha puesto todos sus esfuerzos en que tuviera citas y chicos, sin éxito.
Recuerdo una vez en la que casi lo logra, era Navidad y yo no tenía dinero suficiente para ir a ver mamá, así que tenía pensado quedarme en la universidad. Por supuesto que Kate no me lo permitió, me hizo un bolso con un par de cosas y prácticamente me secuestró. Su familia daría una fiesta de Navidad y ella no podría disfrutarla sabiendo que yo estaba sola en nuestro departamento, eso me dijo. Así que me llevó a una exclusiva tienda en Seattle y me dio su "regalo de Navidad". Era un vestido largo, azul, muy elegante… y ajustado. Luego fuimos a su casa y me encerró en su cuarto para que nos arregláramos. ¡Kate estaba jugando a las muñecas conmigo! A ratos sonreía tontamente y yo no entendía por qué tanta satisfacción. Era como una niña pequeña planificando una maldad.
Cuando terminó me miré en el espejo… claramente esa mujer se parecía a mí, pero no era yo, esta era muy elegante y hermosa.
Lo que pasó después fue tan incómodo para mí. Por supuesto que en aquella fiesta todos se conocían. Apenas bajé por las escaleras del segundo piso de la casa de Kate, todos los ojos se fijaron en mí… mis mejillas se sonrojaron, por poco y no caigo rodando escala abajo. Fui el centro de las miradas toda la noche. Para que no me sintiera sola Kate tuvo la amabilidad de presentarme a su guapo hermano… ¡Dios! Recuerdo la situación y me sonrojo. El chico era muy atento, un poco mayor que nosotras, Ethan… charlamos toda la noche animadamente y fue casi un momento perfecto. Creo que Kate me quería tanto, que soñaba con que fuera parte de su familia, aunque fuese amarrándome a su hermano. Qué chica por Dios. Fue una semana fantástica, la disfruté muchísimo, siempre en el plano de la amistad, por supuesto. Pero luego volvieron las clases y, bueno, contesté un par de llamadas, pero la universidad, los exámenes… no volví a salir con Ethan… pero eso no nos dañó, la verdad Kate estaba muy ocupada con sus propios romances como para preocuparse de los míos.
El resto del tiempo fui testigo de un desfile considerable de novios y rompimientos, que consolé eficientemente. Por eso hubiese querido que ella estuviese ahí el día que dejé a Christian y abandoné Escala. Ella me habría abrazado, juntas lo habríamos maldecido y, probablemente, nos habríamos emborrachado insultando al señor Grey. Pero no estaba. Quizás ella me hubiese obligado a levantarme y a comer, y hubiese logrado que no pensara en él… pero no estaba… Kate habría llamado a José, a mamá, a Ray y hasta a la infantería para animarme y hacerme olvidar, pero no estaba Flynn… y hoy no sé si lo agradezco o no.
El día que conocí a Christian era ella quien debía ir a la entrevista. Quizás así debió ocurrir. Hay días en los que me pregunto qué habría ocurrido si Kate hubiese ido a visitar al poderoso señor Grey. Quizás ella sí podría haber sido la mujer…" sorpresivamente me pongo a reír y Flynn me mira desconcertado. "¡Jajajaja! Lo siento John, solo la idea de imaginarme a Kate en faceta de sumisa… ¡Jajajaja, la verdad es que esa mujer ni siquiera obedece a sus padres, menos a un hombre! Perdona. Bueno, en resumidas cuentas, si Kate no existiera, probablemente jamás hubiese conocido a Christian y no estaríamos aquí".
"Comprendo", dijo Flynn y continuó, "ahora yo te voy a repetir algo y lo haré todas las veces que sea necesario. Christian era un joven muy atormentado, que encontró en su adolescencia 'algo' en qué canalizar, más o menos, positivamente sus energías. Las inclinaciones sexuales de Christian no son una patología, son un modo de llevar la vida y, con pleno consentimiento de ambas partes, no hay nada malo en ello. Christian solo conocía este tipo de relaciones, en ellas se sentía seguro porque mantenía el control de la situación a través de su rol dominante. Las mujeres que se relacionaban con él sabían de estas reglas, probablemente muchas habían tenido más de una relación sadomasoquista y sabían qué esperar de Christian".
"Cuando él te conoció, pensó que podrías ser de ese tipo de mujeres y rápidamente quedó demostrado que no era así y, lejos de convertirse en algo malo, fue una nueva motivación para Christian. Le dolió tanto que te fueras, perdió tanto el control, que estuvo dispuesto a cambiar su vida por ti, pero no es que él renunciara a lo que es, por el contrario, tú te transformaste en su nueva obsesión. Por eso, él no extraña su 'antigua vida', porque en esta nueva que tiene contigo, tú le das más. Pienso que si hablar con él no te ayuda, entonces solo el tiempo me dará la razón. Lo importante Ana, es que estés abierta a las señales que él te da. Y, creo que se nos ha acabado el tiempo… Cierra la boca Ana."
Y me sonríe. Solo en ese minuto me doy cuenta que he abierto la boca de impresión. La cierro inmediatamente y aun un poco confundida, me pongo de pie y estiro mi vestido, paso las manos por mi cabello y reviso mi maquillaje. Miro mi mano, en ella un precioso anillo. Cómo amo a ese hombre, espero que esté esperándome, sonriente como siempre y con esos hermosos ojos cenicientos.
Salgo, pero es Sawyer quien me espera en el recibidor. "Señorita Steele, el señor Grey me pide que la lleve directamente Escala. Él se encontrará con usted allá". Su voz suena preocupada. ¡Mierda! ¿Qué pasó esta vez?. Nos subimos al coche y salimos rápido en dirección al departamento, miro a Sawyer y le pregunto: "¿Ha ocurrido algo?". "Nada de lo que deba preocuparse, Señorita Steele", me contesta. Me supera la falsa neutralidad de su voz y le digo: "Vamos Sawyer, sé que algo no está bien, Christian no falta a sus compromisos, y menos sin avisar. ¿Qué demonios está ocurriendo?". El pobre hombre se mueve en su asiento, incómodo y me responde: "Si le digo, el señor Grey me despedirá. De todos modos se enterará apenas lleguemos a Escala, por favor, Señorita Steele, no me pida que le diga más".
No insisto, sé cómo se puede poner Christian cuando uno de sus empleados le desobedece y Sawyer me cae bien, no querría que tuviera problemas por mi culpa.
Llego a Escala y descubro a nuevos guardias de seguridad, Taylor los está instruyendo. Apenas me ve, se calla y me dice: "Señorita Steele, el señor Grey la espera en el escritorio". Entro y la señora Jones está ocupada en la cocina, cuando me ve entrar se abalanza sobre mí y me dice: "Ana, querida" y me abraza. "Ve rápido al escritorio". Ante tanta urgencia, tiro mi bolso y me precipito al interior del estudio. Chritian está con su jefe de seguridad, su rostro está tenso. Me ve y se acerca hacia mí, abrazándome como si en ello se le fuera la vida: "Ana, mi amor" y me besa en la frente.
"Qué está pasando, Christian?". El me mira y esforzando una sonrisa me dice: "Ana, todo está bajo control, no te preocupes, solo tendremos que ser más cuidadosos…" lo interrumpo: "¡Qué mierda pasó Grey!". Él suspira y se pasa las manos por el pelo: "Ha llegado un anónimo con amenazas. Ana, quieren matarte".
Perdón la demora!
