Accesorios
Ron sabía que ser amigo de Harry Potter sería difícil; no era tonto como para no poder imaginar las tantas cosas que conllevaría una amistad con alguien famoso. Sin embargo, él no se dio cuenta de cómo sucedieron las cosas: no supo cuando acabo siendo tan amigo de Harry y tampoco se dio cuenta de cuando llegaron a ser tan unidos como lo eran sus hermanos gemelos. Solo supo que paso y punto, pero lo supo cuando ya era demasiado tarde: su mejor amigo Harry solo era "Harry" para él, Hermione y otros tantos. Para los demás era "Harry Potter", "El niño que vivió" … el maravilloso joven héroe del mundo mágico.
-"Que fastidio"
Hermione aún recordaba cuando conoció a sus dos amigos. Recordaba la nariz de Ron manchada, los profundos ojos azules mirándola con molestia y el primer hechizo que vio y resulto ser falso. Recordaba que junto estaba Harry y como se había emocionado al poder conocer a un personaje que ya era histórico en el mundo mágico. Aún se sentía avergonzada de haber reaccionado como una fanática loca más cuando se había dado cuenta ese mismo día de que Harry Potter era simplemente Harry, el pobre Harry eternamente acosado por personas que se comportaban como ella lo había hecho aquel día.
-"Que cansancio"
La primera gran prueba que Ron había tenido que enfrentar respecto a su amistad con Harry no había sido ninguna de las aventuras del primer año. La verdadera prueba para Ron había sido cuando habían llegado a la Madriguera y él se dio cuenta de que se había atrevido a llevar a Harry Potter a su pequeña habitación naranja en su pequeña casa pobre e inclinada creyendo que le hacia un favor. Esa prueba sin embargo, había acabado convirtiéndose en uno de los mejores recuerdos de su vida cuando Harry le había dicho que era la mejor casa que había visto. Y él sabía que no mentía porque los ojos verdes de su amigo lo decían de la misma manera en la que sus propias orejas rojas confirmaban su sorpresa y agradecimiento.
-Él solo es Harry…
Hermione no consideraba que su amistad con Harry supusiera enfrentarse a alguna prueba, al menos no le gustaba decirlo de esa manera. Ser amiga de Harry no era difícil, el problema era que siempre había algún problema. Y ella tenía que saltarse muchas reglas para ayudar a su amigo a salir del lio de la semana y otras tantas porque tenía que ayudar a su otro amigo y a si misma porque ya estaban incluidos sin querer siempre en el mismo barco. A pesar de eso, ella no podía ni quería quejarse, navegar con ellos en medio de una constante tormenta era mejor que navegar sola en un mar aburrido y así se había sentido antes de conocerlos a ambos.
-Así como Yo soy Yo y Ron es Ron, Harry es Harry, solamente Harry
Había sido una terrible jugarreta del destino que él, que planeaba esforzarse para ser conocido por sus propios méritos y no los de sus hermanos, acabará convirtiéndose antes de darse cuenta en "Ron Weasley el amigo de Harry Potter", el eterno compinche de sus "travesuras", la mano derecha o izquierda del "Niño que vivió". A Ron no le hacia demasiada gracia el asunto pero no se enojaba con Harry porque sabia que su amigo no tenia la culpa. Tenían la culpa los idiotas que solo veían a Harry como la versión viva de un muñeco coleccionable, aquellos mismos que decían tonterías como "El moreno al lado del pelirrojo" "El de lentes junto al chico alto".
-Y como si nosotros fuéramos los accesorios
Era irónico que ella que nunca había sido una de esas personas que llamaban la atención lo fuera ahora en un lugar donde había más alumnos que en su antigua escuela. No le desagradaba demasiado, una pequeña parte de sí siempre había creído merecer un poco de reconocimiento por el empeño que le ponía a todo lo que tenia que aprender. La ironía del asunto consistía, sin embargo, en que su leve reconocimiento actual no tenía nada que ver con su esfuerzo en sus estudios sino con "Es la mejor amiga de Harry Potter".
-Paciencia Hermione, paciencia-se repetía a si misma, a la vez tratando de transmitir el mismo mensaje con los ojos al pelirrojo que estaba junto a ella.
Cuando Colín termino de tomarles fotos, diez minutos después, los dos se sentían tan usados que no dijeron ni una sola palabra camino a su sala común. Ni en años posteriores se atrevieron a confesar esa improvisada sesión fotografía. El único que hablo de eso fue Ron, aquel mismo día mientras subían las escaleras, murmurando con las orejas rojas:
-Como si nosotros fuéramos los ¡"#&/()!"#&/() accesorios.
Fue una de esas pocas ocasiones en las que Hermione no le reprocho que dijera palabrotas.
