Capitulo 2: La Feria
Llegan a la feria, Quinn parquea el auto; todo está muy colorido, hay muchísima gente, los niños corren por todas partes. Hay tantos juegos que no saben por dónde empezar. Quinn toma la mano de Rachel y siente una electricidad extraña, esto no pasa desapercibido ante Rachel nunca había tenido un contacto como este con Quinn así que asume que es la emoción de una nueva amistad lo que la hace sentir cosas diferentes.
Por qué tome su mano-piensa Quinn-es extraño, su piel es tan suave y por qué siento una electricidad que recorre mi cuerpo, mejor dejo de pensar tonterías y me concentro en divertirme
¡Sí! Por fin logre ser amiga de Quinn Fabray, no lo puedo creer- piensa Rachel- y hasta me pidió perdón, estoy muy emocionada tengo una nueva amiga. ¡Oh por Dios! me dio su mano, siento un cosquilleo extraño
Rachel- Quinn interrumpe los pensamientos de la morena- vamos por algodón de azúcar, yo pago
Dan un pequeño recorrido por las instalaciones mientras terminad de comer el algodón.
No te lo había dicho- dice Rachel- pero el pelo corto te queda muy bien no sé te vas más sexy
Quinn arquea una ceja, cosa que la hace ver aun más sexy y dice – Si no supiera que estas totalmente enamorada de Finn diría que estas coqueteando conmigo
No tiene nada de malo reconocer la belleza- dice Rachel- y a ti te sobra
No entiendo porque siempre me dice este tipo de cosas, me confunde.- Piensa la rubia
Ay- dice Rachel- Quinn mira ese león de peluche, esta hermoso
Pase señorita lo puede ganar si en tres disparos le apunta a los patos en la rueda, cinco dólares tres intentos dice el señor. Quinn paga los cinco dólares para que la morena pueda participar.
Si sigues pagando todo- dice Rachel tomando la escopeta- voy a creer que estamos en una cita. Quinn solo la mira sin saber que responder.
Rachel falla los dos primeros intentos, no le da ni a un pato. El señor asegura haberse ganado cinco dólares fácilmente, es muy difícil darle a los tres patos.
No lo puedo creer soy muy mala, no tengo puntería- dice Rachel- adiós leoncito
De verdad te gusta ese peluche- interrumpe Quinn
Sí, pero según parece perdiste tus dólares – dice la morena apenada
Dame acá- dice Quinn tomando la escopeta, se para fija la mira, apunta y dispara, le da a los tres patos en un abrir y cerrar de ojos.
El señor no lo puede creer, Rachel esta con la boca abierta y Quinn solo atina a decir:
Si, Brittany me viera disparándole a unos patos me mataría, así que este será nuestro secreto
Tome señorita- dice el señor entregándole el peluche de león a Quinn
Toma Rachel. El peluche se va contigo a casa-dice la rubia riendo
¿Cómo puedes disparar así?-pregunta Rachel sorprendida
Pues fue una de las pocas cosas que aprendí de mi padre, a él le gustaba hacer práctica de tiro y yo iba con él, me enseño algunas cosas, eso es todo
¿Qué nombre le vas a poner?- dice la rubia para cambiar de tema
Charlie- dice Rachel sin dudar
¿Por qué?- pregunta la rubia con curiosidad
Va a sonar estúpido pero con esa arma parecías un ángel de Charlie y quiero que este leoncito me recuerde a ti- dice Rachel avergonzada
Quinn no hace más que sonreír si hubiese sabido que pasar tiempo con Rachel sería tan divertido hubiera sido su amiga mucho tiempo atrás.
Ok- dice la rubia- vamos a la casa del terror
No, Quinn- dice Rachel- yo me asusto fácilmente y no quiero morir de un paro cardíaco
No seas tan dramática Rachel, además yo voy a estar contigo, no va a pasar nada- le asegura la rubia
No sé porque pero lo que me dice me da seguridad-piensa Rachel
Está bien voy a confiar en ti pero por favor no te alejes de mi lado
Nunca- dice Quinn
No sé porque pero siento que nuestras palabras tienen un significado más profundo- piensa Quinn
Entran a la casa todo está muy oscuro. Esta vez en Rachel quien toma a Quinn de la mano mientras con su mano libre sostiene a Charlie. De repente sale alguien disfrazado de esqueleto y Rachel pega un grito y aprieta más la mano de Quinn. Siguen avanzando ven calaveras, un espanta pájaros, simulaciones de gente muerta pasa un payaso riéndose maliciosamente y Rachel se aterroriza y sin darse cuenta esta abrazando a Quinn.
Aunque todo está muy oscuro es fácil sentir la mirada de la una sobre la otra, el confort del calor de sus cuerpos. Vuelve a pasar el payaso la saca de su burbuja y Quinn toma la mano de Rachel y las dos salen inmediatamente de la casa.
Eso fue divertido ¿no?- pregunta la rubia
Rachel no dice nada sus emociones están a mil necesita unos momentos para digerir lo que acabo de pasar
¿Por qué no vamos a los carritos chocones?- pregunta Rachel
Esa es la actitud Rachel- dice la rubia súper contenta
Quiero el carrito rosado-dice Rachel
Yo el verde- dice Quinn
Cada una se sube a su carrito y empiezan a chocarse entre ellas. Diez minutos después las dos están riendo como locas porque Rachel llevaba a Charlie de copiloto.
No me había divertido así en mucho tiempo- admite Rachel con una sonrisa- fue una idea genial venir aquí, pero creo que ya es hora de regresar
Rachel todavía tenemos bastante tiempo, además nos falta una atracción- dice Quinn dejando confundida a Rachel- nos falta la rueda, ver todo desde arriba debe ser espectacular
No, Quinn- dice Rachel- ve tú, yo…yo no…no puedo, le tengo miedo a las alturas
Que mejor forma de enfrentar un miedo que afrontarlo, además yo voy a estar contigo, no va a pasar nada, estoy a tu lado y no me pienso ir.-dice Quinn y Rachel la mira fijamente.
No estoy segura Quinn, se ve muy alto. Qué tal si nos caemos, o hay alguna falla mecánica
Tranquila Rachel- dice Quinn antes de abrazar a la morena- nada malo va a pasar yo sostendré tu mano durante el trayecto además Charlie va estar esperando con ansias el regreso de su mami.- dice la rubia teniendo en cuenta que no pueden subir objetos extra a la rueda
Tú eres su otra mamá- dice Rachel de la nada, sin desprenderse del abrazo- al fin al cabo tú lo ganaste para mí
¿Vamos?-pregunta Quinn, Rachel afirma con la cabeza- ¿estás segura?
Si tú estás conmigo si- dice Rachel. Quinn paga los tiquetes, deja a Charlie en un lugar seguro, toma la mano de la morena, se sientan y empiezan a elevarse. La morena aprieta un poco más la mano de Quinn y cierra los ojos.
Rach-dice la rubia- abre los ojos te estás perdiendo un panorama hermoso- Rachel abre los ojos lentamente y es cierto todo se ve muy bonito pero apenas mira hacia abajo los nervios vuelven otra vez, Quinn se da cuenta e inmediatamente la abraza
Tranquila todo está bien, no tengas miedo- dice la rubia- estoy contigo
Rachel se desprende un poco del abrazo y mira directamente a los ojos color avellana. No sabe cómo pero sus labios están sobre los de Quinn y para su sorpresa Quinn también la besa, es un beso tierno sin apuros y con delicadeza las dos saben que está mal lo que están haciendo pero eso no las detiene. Quinn roza su lengua con el labios inferior de Rachel pidiendo permiso el cual es rápidamente concedido por la morena que gime ante la acción; sus lenguas se rozan pidiendo más y batallando la una contra la otra con la necesidad de sentirse y expresar lo que las palabras no pueden.
El beso es interrumpido por alguien que aclara su garganta para hacerse notar- señoritas, disculpen- dice avergonzado- ya acabo el paseo
Quinn y Rachel se miran la una a la otra sin saber que decir
