Apariencias

Ron había soportado bastantes horas escondido en el baño de Myrtle como para quejarse en ese momento. Aún así, mientras se bebía su porción de poción multijugos con sabor a Crabble, pensó en que no era precisamente la mejor navidad de su vida. Se reconforto a sí mismo pensando en que no estaría tan mal y se la bebió de un trago antes de sentir como su cuerpo empezaba a reaccionar de manera extraña.

Esperaba que al menos, junto a él, Harry y Hermione estuvieran pasándolo mejor.

Hermione sentía el doble de miedo que sus amigos mientras tenía lugar la cuenta regresiva para tomarse la poción. Mentira, sentía el triple de miedo porque si algo les pasaba a sus amigos sería totalmente su culpa. Lo mismo que si los descubrían, porque había sido su grandiosa idea. La cuenta regresiva termino al mismo tiempo en el que ella se tomaba casi todo el contenido de su vaso y deseaba fervientemente que todo saliera bien.

-Al menos para Ron y para Harry- suplico mentalmente mientras sentía que su cuerpo empezaba a reaccionar la magia.

Ron se miro las regordetas manos con bastante más terror del que creyó que sentiría. ¿Y si nunca podía volver a ser él? Siempre se quejaba de su apariencia pero ser alto, pelirrojo y de ojos azules estaba mil veces mejor que ser… Crabble. Palpo su cara ahora muy ancha y se sintió tan abrumado que pensó en la posibilidad de no salir, aunque tuvo que desechar la idea al instante porque no dejaría que Harry y Hermione entraran en el nido de serpientes en busca de la más venenosa sin que él estuviera seguro de estar ahí para defenderlos. Harry, que parecía ya haber salido de su cubículo, pregunto justamente en ese momento si estaba bien y él salió después de responder que sí.

Los dos se miraron un momento anonadados el uno por la apariencia del otro. Y Ron se reconforto ante la idea de que estaban irreconocibles y sería difícil que Malfoy los descubriera e hiciera algo.

Hermione supo que algo andaba muy mal desde que sintió demasiado pelo crecer en su cara. Su preocupación, sin embargo no fue para sí misma sino para sus amigos. Por eso se quedo callada escuchando como Harry salía primero y dejo que Ron respondiera la pregunta que el primero había hecho al aire. Se mantuvo con el corazón palpitando furiosamente en el segundo en el que estuvo claro que aunque estaban de frente, no decían nada. Sintió que iba a desmayarse cuando el silenció se extendió y escucho que alguien caminaba hacia el espejo.

Su cuerpo recupero en todo lo posible la normalidad solo cuando escucho a Ron decir que era increíble y a Harry decir que tenían prisa; supuso que todo había salido bien con ellos y solo entonces empezó a preocuparse por sí misma.

Ron ya estaba suficientemente calmado después de unos minutos como para verle el lado gracioso al asunto. Seguía siendo raro y bastante, pero no había la más mínima duda de que era sorprendente; se sorprendió a si mismo golpeando la puerta del cubículo donde estaba Hermione para apresurarla a salir: ya quería verla. Las cosas habían empezado a dejar de sonarles peligrosas y empezaba a sentir la adrenalina de la aventura; si Hermione se parecía tanto a aquella enorme niña de Slytherin como Harry se parecía a Goyle, era completamente seguro para ambos. Cuando la chica se negó y dijo que se fueran, la leve preocupación que pudo nacer en él fue reemplazada por la risa que le dio el pensar que no quería salir porque se sentía fea. La posibilidad de que fuera algo más grave solo se le ocurrió después de que Harry le preguntará a Hermione si estaba bien pero desecho ese leve atisbo de temor enseguida.

Si Hermione decía que estaba bien tenía que creerle porque no podía dejar que Harry fuera solo a encontrarse con Malfoy en una Mazmorra llena de veneno.

Hermione se atrevió a salir cuando escucho que sus dos amigos se habían ido. Se miro en el espejo y descubrió, tal como lo había sentido, su cara llena de pelo. Se asusto un poco al darse cuenta de que seguía cambiando y de nuevo su preocupación se alejo de ella y fue con sus amigos. ¿Qué significaba eso? ¿Por qué seguía cambiando? ¿Qué eran esas cosas puntiagudas que empezaban a crecerle en las orejas? ¿Y si Harry y Ron estaban pasando por lo mismo en pleno pasillo o, peor aún, enfrente de Malfoy? Su cuerpo tuvo el instinto de salir a buscarlos pero se detuvo en la puerta cuando Myrtle entro, asustándola y empezó a burlarse de ella.

-Al menos están juntos-pensó reconfortándose mientras las burlas de la fantasma llenaban todo el baño.

Ron la estaba pasando muy mal desde que habían salido del baño. Primero, se habían encontrado a Percy y había tenido que soportar que Malfoy lo humillara sin poder siquiera defenderlo y, aunque fuera Percy, era su hermano y nadie se metía con su familia así que había sido muy difícil contenerse y no romperle la cara al odioso rubio. Después, el desgraciado la había tomado contra su padre y se había ufanado de un artículo del profeta donde informaban que lo habían multado; lo peor había sido saber que había sido su culpa por robar el coche y exponerlo a la vista de todos. Malfoy lo había aderezado con un comentario sobre que su familia no parecía sangre limpia y él, de nuevo, tuvo que quedarse sentadito para no arruinar los planes. El colmo había sido cuando se había metido con Harry y con Hermione; Harry había tenido que mirarlo con advertencia mientras el apretaba los puños al escuchar lo que Malfoy le deseaba a su mejor amiga.

Cuando finalmente salieron, Ron, que estaba seguro de que definitivamente no era una de sus mejores navidades, se consoló un poco con la idea de que al menos no había dejado que Harry fuera solo y tenían información para Hermione.

Hermione la estaba pasando terrible con las risas de Myrtle taladrándole los oídos. Intentaba calmarse, porque aún conservaba parte del susto que sufrió al ver que sus ojos se ponían amarillos y más que su imagen, el pensamiento de que sus amigos sufrieran lo mismo la atormentaba demasiado. Harry no podía perder sus característicos hermosos ojos verdes y Ron no podía dejar de tener esos bonitos y profundos ojos azules… menos aún por su culpa, por su mala poción. El miedo empezó a aumentar cuando vio que, a pesar de que el tiempo se acababa, su apariencia no volvía a la normalidad. Se asusto de nuevo al interpretar ese hecho como una clara evidencia de que se había equivocado y temió, otra vez, más por sus amigos que por ella. No obstante, al mirarse una vez con ojos llorosos en el espejo, se dio cuenta de que tal vez ella se había equivocado pero no precisamente al hacer la poción.

La esperanza de que solo fuera ella la que tuviera un daño irreparable y Harry y Ron estuvieran bien, la hizo sentirse mucho mejor.

Ron ni siquiera se detuvo a comprobar que ya era el mismo cuando regresaron al baño de Myrtle. Llamo con bastante insistencia a la puerta del cubículo donde al parecer seguía Hermione, deseando contarle lo que habían descubierto. Se sintió muy turbado cuando recibió un grito y miro a Harry preocupado por la causa. Un leve malestar se extendió por su cuerpo cuando recordó que había elegido ir con Harry en vez de regresar y averiguar que le pasaba a su amiga. Sintiéndose culpable intento reconfortarla pero Myrtle lo interrumpió y enseguida, Hermione salió tapándose la cara. Él, asustado e imaginándose que la habían atacado, se olvido de Harry, de las buenas noticias y pregunto que pasaba. La chica se descubrió el rostro y el retrocedió por el instinto, arrepintiéndose enseguida de haberlo hecho y no precisamente por el buen golpe que se había llevado.

Apenas y pudo murmurar algo estúpido pero respiro con alivio al darse cuenta de que Hermione estaba bien… en lo que cabía.

Hermione se opuso varios minutos a salir e ir a la enfermería a pesar de las suplicas de sus amigos. Se negó aún más a mirar a Ron a la cara porque le había dolido bastante la reacción instintiva que había tenido. Como siempre, Harry había tenido más tacto y no le sorprendía pero le dolía lo cabezota que podía llegar a ser Ron a veces. La vieja idea de que no la quería realmente y solo la soportaba por Harry volvió a su cabeza y ella se sintió tan mal que ni siquiera presto completa atención a lo que le contaban camino a ver a la Sra. Pomfrey.

Se permitió contemplarlos solamente para asegurarse de que estaban bien y los ojos de ambos no tenían ni el más minino tinte amarillo que manchara sus colores naturales.

Ron pudo ver que Hermione parecía estar dolida con él y lo atribuyo al hecho de que había elegido ir con Harry a la mazmorra de Slytherin en lugar de quedarse a verificar que ella estaba bien. Se sentía muy mal al respecto y quería explicarle porque lo había hecho, pero no sabía como así que decidió no decir nada. Su manera de compensarlo fue asumiendo, con Harry por supuesto, de buena gana las visitas diarias a Hermione. La hubiera visitado más pero estaba seguro de que la incomodaba porque había sido un error muy grande reaccionar al verla como si estuviera enfrente de una araña después de elegir irse con Harry. Intento reparar su error siendo más amable, haciendo bromas de cualquier otra cosa y llevándole los deberes pero no funcionaba. Estuvo hasta a punto de golpear a un par de curiosos que insistían en verla dado los rumores que corrían.

Ron no se dio cuenta, pero fue la primera vez en mucho tiempo que dejo en absoluto de preocuparse por Harry y centro la mayoría de sus energías en preocuparse genuinamente por Hermione. Hermione tampoco se dio cuenta pero fue la primera y única vez en mucho tiempo que dejo de preocuparse por Harry y se permitió a preocuparse por ella misma.

Harry, ajeno a la relación de ambos entre sí, se sintió genuinamente agradecido por sus dos mejores amigos porque uno aceptaba disfrazarse del gordo compinche del patán que más odiaba en el mundo y escuchar de sus labios una sarta de tonterías; mientras que la otra aceptaba hacer una poción dificilísima y no se quejaba, al menos no demasiado, de tener bigotes un par de semanas.