El cielo es rojo, y abajo la tierra reseca refleja pálidos y amarillentos tonos. Entre las ruinas de viejos templos de aire siniestro se ve la negra figura de Ben Solo caminando con su casco bajo el brazo.

Sus heridas han sanado rápidamente, en parte gracias a su propia fortaleza, y en parte gracias a la tecnología médica que la Primera Orden ha heredado del Imperio. Pero no habían sido lesiones leves, y aún siente agudos dolores. Y aquél tajo en el rostro le imposibilita mirar su reflejo más que nunca.

Los espejos son su enemigo. Por eso usa la máscara.

Se le ve subir la derruida escalinata de piedra de un alto templo, y atravesar las oscuras e imponentes arcadas que amenazan con derrumbarse en cualquier momento. El eco de sus pasos es todo lo que se escucha. Estatuas de antiguos sith adornan el templo aquí y allá, algunas de ellas completas. No necesita internarse mucho en las profundidades para encontrar a Snoke.

— La chica — dice inmediatamente el Lider Supremo con voz profunda — ya debe estar con Skywalker. ¿Lograste averiguar su origen?

Kylo Ren dobla una rodilla en tierra, y responde:

— Me encargaré de ello, Supremo Líder. Mis espías se han diseminado por toda la galaxia.

— Te instruí respecto a esto. Ahora hay dos, otra vez. Pronto habrá una nueva orden jedi que buscará restaurar el equilibrio de La Fuerza, y nuestro plan para traer orden y progreso a esta galaxia decadente mediante el poder se verá entorpecido.

— Con tu guía, Supremo Líder, podremos impedir el cumplimiento de esa profecía.

Snoke vuelve su rostro hacia él, con brusquedad. Sin la proyección holográfica es casi del mismo porte que Kylo Ren, pero en persona es mucho más aterrador. Se acerca al joven, extendiendo su mano reseca, tratando de percibir lo que fluye del cerebro de Ren.

— Me pregunto si tus sentimientos respecto a ella son claros — prosigue Snoke, después de una ardua respiración —. Pensé que el matar a tu padre te fortalecería mucho más. Pero veo que aún hay vacilación en tu interior.

— No la maté porque tu me habías dicho que la trajera ante ti — responde Ren — eso me debilitó, me hizo dudar en el momento crucial.

—¿Solamente por eso? —pregunta Snoke, dando otra vez la espalda a Ren. Este no contesta y se limita a mirar al piso. El silencio es sobrecogedor. El Supremo Líder se aleja unos pasos reposadamente, con rostro serio.

- Es necesario que trabajemos en tus habilidades. — prosigue — La próxima vez que te encuentres con ella no puedes tener dudas. O se une a nosotros, o debe morir. No me decepciones.

Kylo Ren sabe que la entrevista ha terminado por el momento. Se levanta y se dispone a salir. Pero entonces Snoke alza la voz y dice:

—He envíado a Ezra con su aprendiz.

— ¿Al viejo? —repone bruscamente Kylo Ren, levantando la voz — estoy seguro de que él no será capaz de hacer lo que hay que hacer. Sus sentimientos se lo impedirán.

— Tiene una mente más clara que tú — repuso Snoke. — Tú eres como un vendaval, él es como un virus que trabaja silencioso. Encontrará los puntos débiles de Skywalker y la chica.


Rey tenía emociones contradictorias aquella mañana. Por un lado, sentía como asimilaba rápidamente lo poco que se le había enseñado y eso era emocionante. Pero por otro lado, Luke pretendía dejarla.

Durante la noche había dormido en una casa de piedra, sobre una litera que parecía de heno, con el ruido del viento serpenteando en sus oídos. No fue un sueño reparador. Despertó a cada hora, nerviosa, con pesadillas en que se veía sola en lo profundo de un pozo oscuro, viendo una y otra vez el rostro de Finn alejarse.

A eso de la madrugada, creyó escuchar voces. Se levantó y caminó por los lóbregos pasillos, hasta que dio con una habitación en la que percibió intensas energías. Ahí estaba Luke, pero también el Lado Oscuro. Buscó por donde mirar al interior, pero solo pudo encontrar una pequeña rendija, a través de la cual le pareció ver al maestro manteniendo una comunicación holográfica con alguien.

Aquella mañana Luke le indicó que se sentara a su mesa, frente a el, a desayunar. Mientras ella lo hacía, el jedi le dijo que pretendía hacer un viaje.

- Aún no te considero mi padawan — dijo Luke, mientras ella comía con apetito— sin embargo, te enseñaré algunas cosas que te serán útiles, y que creo que asimilarás rápidamente. Pero antes me llevarás al Halcón Milenario.

Rey no estaba dispuesta a dejarlo marchar sin que le revelara lo que sabía respecto a ella, y en el camino pensaba frenéticamente en la mejor forma de convencerlo para que hablara. El color del día presagiaba una tormenta.

Entraron en la nave. Chewie y R2-D2 no estaban en el Halcón, pero habían dejado un mensaje en el que avisaban que regresarían al caer la tarde.

Ahora Rey se encontraba frente a la bola de práctica, la misma que había usado Luke en su entrenamiento, y que siempre se había mantenido a bordo del Halcón Milenario. El aparato volador se movía por la habitación de la nave y disparaba un rayo, llevando la cuenta de los que eran detenidos por la joven con el sable de luz de Luke.

«Debes concentrarte en el futuro. Concentra tu atención en anticipar los movimientos de la bola. Debes ver cuál será el próximo suceso de la pelea, el próximo movimiento del rival.»

Rey lo intentaba con todas sus fuerzas. Después de una hora de entrenamiento, le pareció que la bola de práctica vibraba frente a sus ojos. Al principio creyó que era su propio agotamiento. Pero luego notó que la bola parecía repetir dos veces una misma acción, tomar dos veces el mismo camino, en una fracción de segundo. Y entonces, ya no volvió a fallar ningún tiro. Eso sí, la velocidad de la bola estaba al mínimo.

Luego, Luke le cubrió los ojos con una venda.

«Ahora, debes aprender a sentir a tu enemigo. Sin usar los ojos. Usa La Fuerza. Siéntela como una energía que emana de ti, rebota en los objetos cercanos y forma un mapa en tu mente, un mapa que anticipa los movimientos de lo que te rodea, de seres vivos y cosas.»

A Rey le tomó otra hora hasta que empezó a rechazar los rayos con los ojos vendados, y Skywalker consideró que era suficiente por el momento.

De pronto, la joven sintió que el sable láser escapaba de sus manos, y se quedó apretando el aire torpemente. El jedi lo había atraído hacia sí desde la distancia.

—Bien, ya aprendiste a anticipar, ahora lo podrás desarrollar practicando por ti misma. Pero te queda otra cosa muy básica que aprender. Yo no debí poder quitarte el sable de esta forma. Y, por lo que me contaste de la pelea con Kylo Ren, el debió haber estado usando casi toda su energía para mantenerse de pie a pesar de sus heridas. De lo contrario, te hubiera empujado por aquel precipicio, o te hubiera controlado tal como tu controlaste al stormtrooper, o simplemente, te hubiera paralizado tal como lo hizo la primera vez. Pudo haberte hecho desmayar con un solo gesto de su mano. Quizás no quiso hacerlo por tener otro plan, pero creo que sus heridas y sus propias dudas le nublaron la mente. Para evitar que te influyan usando La Fuerza, debes crear un campo de protección alrededor tuyo antes de comenzar un combate, aunque ojalá pudieras mantenerlo siempre. De esa manera no podrán moverte ni influirte usando La Fuerza. Concéntrate.

Luke hizo un gesto de empujar, sin tocarla, y Rey cayó hacia atrás como un tronco. Se sintió ridícula, pero se levantó de inmediato, desafiante.

—De nuevo —dijo Luke — tienes que resistirme.

Rey se concentró al máximo en mantenerse firme. Pero otra vez cayó hacia atrás en el acto.

—No así — dijo Luke —debes sentir que hay una esfera de protección alrededor tuyo. Concéntrate en crear esa esfera. Todos los días debe ser un poco más grande y sólida, y debe estar bajo tu control. Debes saber todo lo que ocurre en ella, sentir con anticipación todo lo que se mueve en ella, tanto delante tuyo como atrás y a los costados. Poco a poco se hará una costumbre en ti. Así estarás siempre en guardia como un jedi experto.

Rey se imaginó la esfera a su alrededor y se concentró en ella; lentamente, un poco más con cada caída, esta pasó de ser imaginaria a ser real. El jedi hacía el gesto de empujarla desde la distancia, y ella al principio caía, luego trastrabillaba, luego daba sólo un paso hacia atrás, y finalmente ya no se movió. Y Luke consideró que era suficiente por el momento.

—Debes practicar esto todos los días — dijo Luke — aún eres muy débil, aunque te sientas fuerte. Pero con esto ya puedes crecer por ti misma. Ahora regresarás con Leia, y empezarás a enseñar estas cosas a ese que llamas Finn apenas se recupere de sus heridas. Y tendrás paciencia con él. Será una prueba.

—Ni siquiera soy padawan, ¿y quiere que sea maestra? — preguntó Rey, con una sonrisa. Pero estaba entusiasmada ante la idea.
— No, pero eso no significa que no puedas traspasar conocimiento a alguien que es sensible a la Fuerza. Escucha: de entre miles y miles de stormtroopers, Finn fue despertado. Ellos son criados desde pequeños para obedecer. Sus cerebros están lavados para creer todo lo que la Primera Orden les enseña. Si Finn es como tu dices, si se rebeló por iniciativa propia contra sus amos, significa que la Fuerza es poderosa en él y lo ha llamado.

— Lo sé — repuso Rey — Sentí eso. Por eso le tuve confianza casi desde que lo vi.
— ¿ Lo amas? — preguntó Luke, con la misma tranquilidad y naturalidad con que lo hubiera hecho si hubiera estado preguntando por la hora, con la mirada puesta en su sable de luz apagado.

Rey se quedó perpleja por un instante, y sintió algo de calor. Abrió la boca para responder, pero las palabras se enredaron una y otra vez en su lengua. Finalmente murmuró «No lo sé.»

— Pues no deberías — dijo Luke en tono serio — te distraerá. Te traerá sufrimiento.

Luke se acercó pausadamente y extendió su brazo robótico hacia la cabeza de Rey, que se sobresaltó y retrocedió un paso. El jedi sonrió y dijo:

— No será como lo que hizo Kylo Ren. Me darás sólo lo que me quieras dar. ¿Quieres conocer algunas cosas de tu pasado? Déjame sacarlas de las memorias que tu misma no te permites recordar.