Inconveniente y Culpa

Ron no supo como las cosas habían pasado de estar bien a estar tan mal. Parecía que la alegría que había sentido junto con Harry hacia un par de minutos hubiera sucedió en otra vida, hace muchos años y a otra persona que no era él. Aún estaba en el armario de la sala de profesores, agachado, imposibilitado de hablar o moverse. Una pequeñísima araña rozo la mano con la que se apoyaba pero ni siquiera eso lo hizo reaccionar. Y es que su hermana pequeña, su única hermana, su compañera de travesuras en toda su infancia había sido condenada a morir y a ser devorada por el basilisco que acababan de descubrir que existía.

Y él no podía creerlo, ni aceptarlo y tenía que hacer algo al respecto.

La fantasía de Hermione fue interrumpida por el alboroto que pudo sentir que se armaba a su alrededor. Su mente, siempre más atenta que la de los demás, se puso lista para captar cualquier detalle y entonces escucho que había un problema. El peor de los problemas, pudo escuchar y sintió un escalofrió cuando no pudo saber más ¿de que se trataba? ¿Tenía que ver con los petrificados? ¿Tenia que ver con ella?. El murmuro de voces se volvió más inteligible por su propio nerviosismo y no pudo enterarse de nada más. Decidió imaginarse lo peor, como siempre hacia esperando recibir una agradable sorpresa, así que tomo que lo peor que podía pasar, dicho en la enfermería, se refería a que la poción había fallado y ellos no podrían despertar.

La tristeza de esa idea fue acompañada por su propia voz diciéndole que, al menos, todo lo demás estaba bien. Harry y Ron incluidos.

El tiempo, como siempre que algo va mal, pasa de una manera distinta a como lo hace normalmente. Se vuelve más veloz cuando no debe o pasa de manera tortuosa cada segundo para atormentar a quien espera. Ron no supo muy bien como, pero paso de estar agachado en un armario a estar sentado en un rincón con sus hermanos y Harry. El silencio que tenían y que estaba a su alrededor comunicaba perfectamente lo devastados que estaban todos; Ron seguía sin poder creerlo. Su hermana pequeña estaba condenada a muerte o muerta y él no había podido evitarlo. Entre la desesperación, no pudo evitar pensar en que Ginny no tenia razones para ser victima: era sangre pura, apenas una niña ¿Por qué ella? Su cerebro sin pensarlo lo culpo a él, a él que por ser amigo de Harry Potter se ponía en el centro del peligro y arrastraba a los suyos con él. Cuando sus hermanos gemelos acabaron yéndose igual que su hermano mayor y él se quedo solo con su mejor amigo, siendo ahora turno de Harry de estar ahí para él, decidió que no podía quedarse sentado sin hacer nada.

Así que se levanto con el valor nublándole un poco la razón, de la misma manera en la que Harry lo hacia muchas veces. Harry lo siguió, sin decir nada, avanzando en ese leve segundo un poco más en su entendimiento mutuo y su amistad.

Las siguientes palabras que Hermione había podido entender a su alrededor habían supuesto el detonante perfecto para que cayera en la histeria: Rapto, muerte y Weasley. El corazón se le había oprimido de dolor al darse cuenta de lo que significaba: el heredero de Slytherin había elegido para alimentar a su mascota a uno de los Weasley. Las siguientes palabras que escucho fueron menos que alentadoras: su muerte estaba anunciada en algún lugar, a pesar de que era sangre pura y se trataba de uno de los más jóvenes de la familia. Su mente viajo enseguida a Ron, porque era el que tenía más lógica que estuviera cerca del peligro. Se reprocho a sí misma haber sido tan ingenua: por supuesto que sus dos amigos se verían atraídos por la gloria, por supuesto que se arriesgarían, por supuesto que serian tan irresponsables como para dejarse atrapar. Pensó en Harry y en donde estaría, en la familia Weasley y en sí misma, atrapada sin poder ayudar pero principalmente pensó en Ron y en lo mucho que imploraba que siguiera con vida.

Y la culpa por haberles dado una pista que los condujera al peligro la inundo de tal manera que evaluó como un castigo justo el no poder dejar de estar petrificada jamás.

Las cosas de nuevo habían pasado muy rápido y ahora Ron se encontraba haciendo otra cosa que jamás había creído que haría: prácticamente secuestrar a un profesor. A eso, había que añadirle que estaba entrando a la Cámara de los Secretos, consciente de que una enorme serpiente estaba oculta ahí esperando su cena. Harry lideraba como de costumbre y él se lo agradecía, pues si bien tenía la fuerza y el valor para salvar a su hermana no tenía suficiente cabeza para planear sus pasos y acciones.

El rostro de Ginny parecía en su mente de vez en cuando y el se esforzaba por mantenerse de una pieza, estando al tanto de que eso ayudaría más a que la encontraran con vida.

Hermione quería gritar para preguntar si la poción para ellos estaba lista y decir, que si lo estaba, se la dieran enseguida. A su alrededor, todos estaban demasiado ocupados ayudando a mantener a salvo al resto de los alumnos y atendiendo a un par que habían sufrido la noticia del rapto de una manera demasiado sorpresiva. Seguía sin poder moverse pero había salido totalmente de su fase sumida en fantasías y deseaba fervientemente levantarse tal y como estaba para ayudar a sus dos amigos.

Las palabras muerte, rapto y el apellido de Ron se repetían tantas veces que estaba a punto de desmayarse por saberse tan inútil mientras sus dos amigos peligraban.

Cuando buena parte del techo se les vino encima, Ron alcanzo apenas a protegerse con la firme idea de que no podía morirse hasta salvar a su hermana. La desesperación lo ataco cuando vio que no solo no podían pasar sino que Harry estaba separado de él y él estaba separado de la posibilidad de rescatar a Ginny. El camino bloqueado le pareció una visión mil veces más espantosa que todas las arañas que había visto juntas hace poco. Intento mantener la calma, conformándose con patear al culpable en las costillas. La cabeza iba a estallarle de frustración e intentaba pensar en algún plan cuando la voz de Harry lo interrumpió:

Aguarda aquí—. Aguarda con Lockhart. Iré yo. Si dentro de una hora no he vuelto...

Ron apenas pudo hacer un silencio y empezar a mover piedras mientras se quedaba ahí, esperando que su mejor amigo rescatara a su hermana y ambos volvieran con vida; no puedo evitar pensar en que le hubiera gustado que al menos Hermione para regañarlo por ser tan idiota.