Culpa

Las lluvias de Castamere comenzaron a tocar, era la primera vez en toda la noche que el Rey del Norte alcanzaba a saber que canción estaban tocando, con esa banda horrible que Lord Frey había contratado bien podían tocar cualquier canción y decir que era otra, esencialmente era ruido. Robb se preguntaba si aquel viejo había traído a aquella banda para atormentarlo, porque no era suficiente con humillarlo con sus palabras, pero de verdad que quería torturarlo.

Cuando notó que su madre era agredida por un Frey quiso correr en su ayuda, pero escuchó el silbido de una flecha y luego dolor, cuando la segunda flecha lo atravesó sólo sintió frío, ni siquiera dolor había ya, cayó de rodillas al suelo. Detrás de la mesa donde el pequeño Jon lo intentaba proteger, Robb recordó su promesa rota. Sus hombres yacían en el suelo, muertos. Su madre tenía a uno de los nietos de Lord Frey con un cuchillo en la garganta y le gritaba cosas inaudibles, ya no había música, pero en los oídos de Robb solo se escuchaban gritos y golpes de batallas pasadas, todas las batallas que había ganado de la guerra que había perdido. Recordó la sonrisa cálida de Jeyne y sus días juntos en el Risco, ya no tendrían días felices.

Por fin cuando escuchó a su madre, ella le suplicó que se fuera, que se levantara y que se fuera, que la tomaran a ella como prisionera, que hicieran con ella lo que quisieran, eso era lo que Catelyn decía una y otra vez como suplica a Lord Frey.

No, madre… - articuló Robb. Quiso decir que ella no tenia porque pagar por algo que él había hecho, él y sólo él había roto su promesa con los Frey, la culpa era de él.

Quiso gritarle eso a su madre y decirle que lamentaba tanto haberse enamorado, lamentaba todo, pero nunca alcanzaría a decir estas palabras, porque un segundo después pudo sentir la daga de Roose Bolton clavándose en su espalda y culpa, luego nada.