Había pasado 56 años desde que Edward se fue, por alguna razón lo seguía amando de la misma forma que hace 56 años, pero incluso ahora lo amaba aun más,mas que cuando tenía 18 años, yo ahora era vampira, seguía la dieta Cullen, y me había aislado de todos.
Los lobos habían desaparecido, por alguna extraña razón.
Se suponía que me había escapado,no podía ser reconocida, por lo que usaba una capa roja con capucha, por que no habría una explicación coherente, de tener mas de 70 años y parecer de 18.
Pude marcharme de Forks, pero no quise, no pude alejarme de su recuerdo.
Iba seguido a la casa de los Cullen, solo la veía, no entraba, pero recordaba mis días dentro de esa casa, hermosos recuerdo poco visibles, y sentía las risas y caricias nuevamente en mi ser.
Me decidí ir a ver la casa.
Antes de llegar a la casa, vi a un hombre tirado en el suelo, estaba muerto y estaba sangrando, lo toque para auxiliarlo y me manche la mano de sangre, mi auto-control, con la sangre humana era muy bueno, tanto como el de Edward, cuando estaba cerca mio... Su recuerdo aún dolía.
¿Pueden lastimar lo recuerdos un corazón muerto?...
al parecer si.
Un ruido cerca de la casa Cullen, hizo que volviera al presente, fui a ver que pasaba.
El volvo plateado de Edward, el Jeep de Emmett, y el convertible de Rosalie y el Mercedes de Carlisle... Habían regresado.
Estaba detrás de un árbol, contemplándolos, eran más bellos de lo que recordaba, claro, mis recuerdos humanos no eran confiables, tenia mi capucha puesta.
Edward se volteo y me vio por una fracción de segundo, pues me escondí detrás del árbol luego con su hermosa voz dijo:
-Un vampiro, y sangre humana.
¡Diablos!!, tenía sangre en mi mano, luego escuche a Carlisle decir:
-Muéstrate
. Di un paso, obviamente no me reconocieron, pues mi olor era totalmente diferente y se suponía que yo todavía era humana, ademas estaba cubierta. Edward apareció en frente mio y dijo:
-¿Que has hecho?
Antes de poder responder, los demás venían hacia mi, yo era muy audaz y salí corriendo, ellos me percigieron, yo era muy rápida, y audaz, mas que los demás vampiros.
Di un salto para subirme a un árbol, para saltar a otro,Alice estaba en frente mio, Alice mi mejor amiga, como la extrañaba, quien iba a pensar que mi mejor amiga deseaba atacarme, se iba a tirar en cima mio, pero la esquive, los demás intentaron la misma maniobras y otras.
Ya era de noche y llevaban horas tratando de alcanzarme.
Estaba encerada en un amplio circulo hecho por ellos, pero salte a una enorme roca de veinte metros, y cuando estuve arriba Rosalie dijo:
-¿quien eres?
Yo reí y mi sonrisa se vio a la luz de la luna, y respondí:
-Me conocen.
Me di vuelta y Edward estaba enfrente mio me tomo de la cintura, fuertemente ¿como no vi que no estaba abajo? me iba a descubrir,... No quería que me descubriera, ¿que me diría? ¿como reaccionaría?, pues claro, no me ama, ¿que tonterías pienso? Con una mano me saco la capucha y me vio, su rostro mostró, extrañeza, tristeza y dolor, yo dije:
-Hola Edward.
