Nota del autor al final del cap.


Capítulo 2

El maestro y su alumno caminan junto a los escoltas por el salón donde se encontraban las estatuas de los anteriores campeones. De pronto Mikey se detiene al ver su figura en una imponente estatua y se ruboriza a un verde oscuro, en verdad le parece irreal que allí estuviera junto a las figuras de los anteriores campeones, y por supuesto junto al de su maestro, pero no dice algún comentario, solo contempla la estatua sin palabras, su maestro se le acerca poniéndole una mano en el hombro y felicitándole, el menor después de agradecer solo comenta que debió haber traído su cámara.

Finalmente llegan a un cuarto donde los escoltas abren paso abriéndoles la puerta, allí se encuentra el Daimyo sentado junto a otros alienígenas en una gran mesa redonda, el anfitrión se levanta y le da un gran abrazo a su viejo amigo dándole la bienvenida. En aquella mesa entado en una de las sillas cerca del anfitrión se encontraba un alienígena de dos metros de altura cubierto de pelo grisacio y encorvado, parecía ser anciano aunque eso no quitaba su presencia imponente. Junto a este había otro alienígena pero de tipo insectoide que usaba un traje negro ajustado cubriendo todo su cuerpo y patas, exceptuando sus pinzas, un delgado tubo naranjo salía de su cuello y llegaba hasta su espalda donde cargaba un tubo del mismo color probablemente con un gas para poder respirar. En el otro asiento cerca del Daimyo se encontraba un alien con apariencia humana, apariencia de un hombre mayor y fornido cabello negro, usaba una máscara kabuki, vestía un kimono amarillo y encima una armadura muy parecida a la del Daimyo solo que esta era color cobre, y cargaba unas katanas a los costados; y por ultimo habían otros tres alíen más sentado en aquella mesa pero ellos usaban una capa carmesí que le cubrían el cuerpo y la cabeza.

– Amigo míos por favor déjenme presentarles – habla dirigiéndose a los nuevos invitados – Ellos son los anteriores ganadores de los torneos pasados: Nabul del planeta Q-eulm, Krombos del planeta Pollverrs , Soramaru-san de la dimensión x-3201, y pues, los tres veteranos prefieren mantenerse lo más al margen posible por lo que en esta reunión no nos referiremos a ellos por sus verdaderos nombres – y estos asintieron.

– Vaya… – comentó Splinter – La guerra debe estar terrible, lo lamento.

– Muy cierto viejo amigo – habló uno de los encapuchado – Corremos riesgos en venir a esta reunión por lo que esperamos que sea lo más breve posible.

– Por supuesto – comentó amablemente el Daimyo – Al terminar los asuntos realmente importantes podrán retirarse sin quedarse para la presentación de campeones, una vez más se agradece su presencia – y hace una reverencia – Amigos – dirigiéndose a todos los veteranos – Él es Micheangelo del planeta tierra, hijo Splinter.

– Mu-Mucho gusto s-soy M-Mikey ¡digo! Michealngelo ¡es un honor! – e hizo una reverencia nerviosamente.

– Mucho gusto – saludaron los demás.

– Bien, tomen asiento por favor.

Y al hacerlo el maestro Splinter preguntó preocupado:

– Pero… ¿dónde están los demás?

Todos contrajeron sus rostros.

– Lamentablemnte han muerto, Splinter – le respondió el anciano Nabul.

– Oh lamento escucharlo – se lamentó Splinter con el rostro bajo.

– En la mayoría no se supo la causa de muerte – comentó la voz ronca de Soramaru-san.

– Estos tiempos son peligrosos… – continuó Krombos, y los encapuchados asintieron.

– Lamento insistir – siguió el mismo encapuchado que habló antes – Pero ¿Podemos empezar la discusión por favor?

– Por supuesto, lamento el retraso – expresó el Daimyo y así la reunión comenzó.

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Donatello se encontraba muy feliz ya que puedo intercambiar uno de sus inventos por un magneto de precisión aguda, y mientras caminaban por las calles el mayor suspiró.

– ¿Dónde rayos se habrá metido Rapha….?

– No te preocupes Leo, no debió irse muy lejos jeje – le animó el de morado aun con la sonrisa por su nueva adquisición.

Por otra parte Raphael seguía al pequeño extraterrestre.

– Por cierto me llamo Moou – comentó el pequeño – Eres pariente del último campeón del nexus de batalla ¿no es así? te pareces a él.

– Sii, él es mi hermano menor – responde de mala gana.

– Ya veo…

Y entonces llegan a su destino, una gran tienda cerrada de color crema, a los lados se encontraban pequeñas tiendas en las se vendían comida y artículos varios, pero en la entrada de esta tienda se encontraba un alíen, de consistencia gelatinosa color azul y dos ojos alargados color rojo, rodeado de cajas con chatarras junto a una maquina muy extraña parecida a un radio y que destellaba una pequeña luz intermitente. "Una fachada" pensó Raphael. El alíen de la entrada dio una señal con la cabeza a Moou y entonces el pequeño encaminó a la tortuga al interior.

Al momento de dar un paso dentro de la tienda se escuchó todo un griterío que hizo sorprenderse a la tortuga.

– Jeje el dispositivo de ondas sónicas para ocultar este bullicio funciona perfectamente – comentó Moou calmadamente.

Raphael solo lo ignora y de la emoción por ver la pelea se encamina dando paso entre la multitud para poder ver el espectáculo.

Uno de los alienígenas cae, el vencedor una criatura peluda de pelo color cobrizo y grandes músculos.

– ¡Victorea! ¡Si! ¡Quien será el siguiente en retar a Scuidy?!

– ¿Scuidy? jajaja que estúpido nombre.

– ¿Ahh? – bramó tras escuchar el comentario – ¿Qué dijiste basura?

– Arg ¿Como me llamaste?

– Si la derrotas – se apresuró el pequeño alien a su lado – y mantienes 3 rondas de peleas seguida, ganaras.

– ¡Genial! ¿eh? espera ¿Dijiste "la"? – y se sacudió la cabeza – Ahh no importa – y se adelantó asiendo que todo el publico aclamara al ver que iniciaría una nueva pelea.

– Jaja te ves confiado, basura.

– Ja lo mismo digo de ti, señorita.

– ¡¿Ahh?! Me estas insultando en algún lenguaje alienígena ¡basura!

– ¡Pelea, pelea, pelea! – seguía vociferando el publico.

– Ahhh – gritó a todo lo que tenia abalzándose a la tortuga.

Raphael esquivó su ataque y volvió a ponerse en guardia, la criatura se impulsa otra vez hacia la tortuga pero esta vez gira para darle una patada, el de rojo la esquiva por poco y luego levanta sus dos sais para recibir el golpe que se dirigía directo a su rostro, estuvieron de ese modo unos momentos hasta que Raphael, gira y da un salto golpeando la cabeza de su oponente, ella perdió el equilibrio por unos momentos por lo que Raphael aprovechó a darle una patada tirándola al piso, y todo el publico gritó expectante.

– Me la pagaras maldito – musito Scuidy con odio mientras se levantaba, la tortuga seguía en guardia.

Otra vez la alienígena se abalanzó contra Raphal, este esquiva unos golpes y a la vez inetenta propinarle un golpe a su oponente pero ella igual los esquiva hasta que ella de una patada le tira uno de los sais a la tortuga y luego le da un cabezazo, Raphael cae hacia atrás y la criatura se le tira encima, ella parecía querer agarrarle la cabeza pero el de rojo la detiene y le clava su sai restante en el brazo, ella grita de dolor y esta vez Raphael es quien le da un cabezazo y se voltea tirandosele encima y empezaron a forcejear en esa posición.

– ¡Hey! – se escuchó el grito de un alien que acababa de llegar a la tienda y tenia una botella en la mano.

– ¿Eh? ¿Pulu? – exclamó la criatura bajo Raphael sorprendida.

– ¿Pulu? ¿Pero qué clase de nombres tienen en su planeta?

– ¿Me-me estas en-engañando con esa cosa? – se acercó tambaleante el alienígena con apariencia parecida a la de Scuidy pero una voz más ronca y un color de pelaje más oscuro;y el publico le abria el paso.

Raphael se quitó de encima de la alienígena al ver la pausa improvista del combate.

– Pulu, espera no es lo que crees… y ¿Estas borracho? – preguntó furiosa.

– ¿Qué-qué no es lo que creo? ¡Ese tipo estaba encima de tuyo!

– Hey amigo, calmate, solo estábamos peleando – se apresuró a decir Raphael en el lugar donde había caído su sai para recogerlo.

– ¡Tú callate basura! ¡No sabes con quien hablas! ¡Yo soy el miembro mas importante del G.A-!

Y de pronto el intruso es electrocutado dando un gemido agónico y finalmente cae al piso, la tortuga pudo caer como un pequeño artefacto como un escarabajo había sido disparado al alienigena y eso fue quien le dio la descarga, luego su mirada se dirio al origen del disparo, Moou aun segui con el arma en la mano.

– ¡Pulu! – se apresuró preocupada a su pareja.

– Vaya vaya lamentó la interrupción jeje – comentó mirando a la tortuga.

Luego el alien que se encontraba en la entrada de la tienda entró tambaleándose y su brazo despedia un poco de humo, al parecer había sido atacado por el intruso.

– Hey Spok avisa que habrá una pausa por favor.

– Eh a claro... – respondió de mala gana y de este modo empezó a decirle al publico que las peleas se retomarían pronto y mientras tanto salieran de la tienda, asi los alienígenas comenzaron a salir quejándose de que le arruinaron la divercion y las apuestas.

– Raphael creo que tu pelea con Squidy esta pospuesta, lo lamento – le dijo arreglándose el monóculo.

– Ahh esta bien, igual debo irme a buscar a mis hermanos – comento viendo a los dos alienígenas peludos.

– No te preocupes cuando las peleas se retomen te avisare .

– Bien.

La tortuga con el cuerpo adolorido salió de la tienda y comenzó a caminar por las calles buscando a sus hermanos.

– ¡Hey Rapha! – le llamó Leo acercandose donde él, parecía enfadado.

– ¡¿Se puede saber donde rayos te metiste?!

– Relájate solo… – se detuvo al pensar que definitivamente era una mala idea contarle sobre las peleas clandestinas – Solo estaba por aquí viendo las tiendas, es todo.

– ¡Pues no debes separarte de nosotros!

– ¡Bien! lo lamento si… y… ¿Donde esta Donnie?.

– Esta hablando con un mecánico... sobre cosas científicas…

– No me sorprende.

– Pero al parecer se hizo de un amigo, el alien nos invito a comer, así que vamos.

– Woo genial.

Y se dirigieron al lugar donde se encontraba su hermano.


Nota del autor: Ahh parece que ha pasado siglos desde que no actualizo este fic, lo siento *reverencia tipo ninja*, saludos.