DISCLAIMER: Tomo prestado los personajes sin fines de lucro, de la exitosa serie de Stephenie Meyer, todo lo que reconozcan es de ella y su magnífica mente. La historia si es mía.

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By: Nightmare Terror

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Summary: Jasper y Bella son hermanos de sangre, Jasper se va al ejercito. Tiempo despues Bella es convertida en vampiresa, una familia de vampiros la adoptan. ¿Qué pasará cuando los Turner lleguen a Forks?. Bella encontrará a su hermano y un bonus al amor de su vida. Pero no todo es color de rosa, muchos problemas que ellos ignoran tratarán de entrar en su vida.

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Capítulo 13: Dos Palabras

—¿Nos vamos?— Preguntó por enésima vez Tanya, estaba desde hace una hora escuchando a Edward y Samantha hablar acerca de libros, la cosa más aburrida desde que miró un partido de Béisbol.

—Dentro de un minuto—"Alice dijo que nos quería a todos en casa" le dijo a Edward mentalmente, este gruño, por fin se estaba entreteniendo desde que Bella se fue, pero Alice los quiere a todos juntos

— Nos tenemos que ir— Le dijo a Samantha, estaban en la casa de ella, y era cuatro mil veces más pequeña que la de Bella.

El aburrimiento es el primer paso de la desesperación.

—Esta bien— Se despidió de ellos, se encaminaron hacia el Volvo y se fueron.

—¿Tanto te gusta Edward?— La madre de Samantha la sorprendió, se dio media vuelta y se encontró con los ojos azules de su mamá.

—Desgraciadamente sí— Suspiró y se sentó en el sillón descolorido— No puedo hacer nada para evitarlo, es dulce, caballeroso, hermoso— Volvió a suspirar— Pero se que no le gusto— La madre de Samantha se sentó al lado de ella.

—¿Ya le preguntaste?— Samantha negó con la cabeza— Hasta que se lo preguntes, sabrás que no le gustas— Samantha volvió a negar con la cabeza, lágrimas traicioneras estaban a punto de escapar por sus ojos.

—Sé muy bien que no le gusto, además, mírame— Se levantó del sillón y se señaló con el dedo índice— Mira mi ropa— Se tocó la chamarra con la mano— Mi pelo—La mano derecha se la llevó hacia el cabello y tironeó de el— Mis zapatos— Levantó el pie y señaló sus desgastadas zapatillas— Soy un asco a la par de los Cullen, siempre lucen impecables, sin un solo cabello de fuera, ropas de marca, lo zapatos más caros del mercado, y en cambió yo…— No pudo seguir porque se soltó a llorar, su mamá la volvió a sentar en el sillón, le llevó un té e hizo que se calmara.

—Pregúntale y luego di todo eso— Samantha tomó una decisión, llamaría a Edward para que fuera a su casa y ahí le preguntaría todo.

Y para estar total, completa, absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor.

—Me pueden repetir por última vez porque vamos a casa de Samantha— Murmuró cansada Irina, no le gustaba para nada Samantha.

—Porque yo lo digo— Le dijo Alice, desde que llegaron Tanya y Edward, estaban tratando de convencer a las Denali para que fueran a la casa de Samantha, pero ninguna de las tres quería ir, se negaban rotundamente a ir.

—¿Sólo por eso?— Tanya hizo una mueca— Si solo es eso prefiero quedarme aquí— Alice le hizo una seña a Emmett y este la levantó del sillón y se la llevó fuera, aún en contra de las protestas.

—Ahora si nos vamos— Alice sacó a todos de la casa, dejando adentro a Carlisle y Esme, se aseguró de que nadie estuviera cerca— Cuando vengan Bella y Aaron asegúrense de que no llamen a sus novios ¿de acuerdo?— Ambos asintieron, Alice dio media vuelta y se fue con sus hermanos.

—Ya quiero que vengan— Le dijo Esme a Carlisle, aunque no lo admitieran, estaban emocionados.

—Yo no sé porque tenemos que ir— Refunfuñaba Tanya, habían pasado dos días que no sabía nada de los Turner, y eso sinceramente la estaba matando.

—Solo nos vamos a quedar una hora— Le dijo Alice, por quinta vez en dos minutos— Si quieres no le hables, limítate a sonreír, lo mismo hará Jasper— El aludido la miró entrecerrando los ojos— No me mires así, yo creo que ni siquiera vas a sonreír, solo…. solo haz lo mismo que Jasper— Emmett aprovechó la oportunidad para molestar a su hermano.

—Estar parado como una estatua mirando a la nada— A lo lejos se escuchó un "¡Hey!", pero fue tan imperceptible, que nadie le presto atención, nadie excepto Alice, la cual sonrió como un gato que se comió un canario.

—Su casa es pequeña— Comenzó Edward— No hagan nada malo, como por ejemplo, criticar los sillones— Se refirió a Tanya— Hablar acerca de una remodelación, preguntar cuanta resistencia tiene su cama, cuantos años de antigüedad tiene la casa, entre otras— Los presentes no hicieron más que muecas de desagrado, eso era lo malo de tener en la familia a un leedor de mentes.

—Te voy a traer un megáfono para que grites eso a los cuatro vientos— Le dijo sarcásticamente Bella a Aaron. Cuando se bajaron del avión, sufrió un pequeño accidente, su camisa se había quedado atorada en la escalera, trató de soltarse, pero no contó con que se le rompería la camisa.

—Es que fue tan chistoso— Estaban cerca de la casa de los Cullen, y sí, Bella había escuchado a Emmett decirle estatua a su hermano, y no resistió el impulso de decir ¡Hey!, pero Aaron le tapó la boca para que no siguiera hablando— Debí haber grabado eso— Seguía recordando el bochornoso momento de Bella.

El único deber es el de divertirse terriblemente.

—Que chistoso— Murmuró con sarcasmo— Si cuentas eso, me aseguraré de contarle a Tanya, de tu accidente la navidad pasada— Ambos suspiraron, esa fue la mejor navidad de todas, recibieron muchos regalos, de muchas personas, pero la mejor parte fue lo que le ocurrió a Aaron; una enamorada de él trato de seducirlo, pero fue en vano, lo único que quería era entrar en sus pantalones. Aaron no contaba con que esa chica estuviera loca, hasta el punto que publicó en toda la escuela que estaban juntos, incluso imprimió imágenes de él con ella juntos, obviamente eran imagines trabajadas.

—Esa chica estaba loca— Interrumpió los pensamientos de Bella— Me costó mucho trabajo desmentir que no estábamos juntos.

—Lo sé mi vida— Sonrió malévolamente— Para eso estamos las hermanas— Aaron se dio cuenta de que Bella le iba a jugar una broma, aunque estuviera hablando de otra cosa, esa sonrisa la conocía muy bien— Lo pensaré hasta que encuentre a otra persona a quien hacérsela— Aaron negó con la cabeza, solo esperaba que encontrara a esa persona, antes de que le quemara toda su colección de camisas del mundial.

—Que aburrido— Murmuró Tanya en el oído de Kate— Tenemos media hora sin hacer nada.

—Alice es Alice, era mejor venir y aburrirnos, antes de que saliera con alguna cosa de otro mundo— Para los oídos humanos, ellas no estaban hablando, pero para oídos vampíricos, era como si te lo dijeran en voz fuerte y clara.

—Las escucho— Les dijo Alice a ambas— Y yo nunca salgo con cosas de otro mundo— Emmett trató de ahogar una risita.

Samantha estaba intimidada, Jasper estaba a su lado, con su aspecto leonino y serio causaba intimidación a cualquiera, nunca lo había visto sonreír, ni siquiera una semi sonrisa, nada; Edward miraba divertido la situación, Samantha intimidada por Jasper, Emmett tratando de encontrar algo decente en la televisión, y las chicas muy muy aburridas.

—Ya nos podemos ir— No faltó más de uno que suspirara en agradecimiento, Alice ya había visto a los Tuner llegar, y no se perdería para nada la escena que verían al llegar.

El aburrimiento es el placer de saber que no tienes nada que hacer.

—Me tengo que ir Sam— La mamá de Samantha salió de la cocina, con una barra de proteínas en la mano— Tengo guardia de noche.

—Si quieres te puedes quedar con nosotros, nuestra casa es muy grande y no nos incomodaría para nada— Ofreció Alice, Samantha buscó con la mirada a su mamá y esta asintió dándole permiso.

—¿Porqué mandamos a Emmett y Rosalie para el otro auto?— Preguntó Tanya, iba viendo sus uñas con adoración.

—Porque Emmett es muy grande para alcanzar con Samantha y Rosalie… pues Rosalie dijo algo acerca "No voy a ir en ese auto"— Edward hizo una buena imitación de la voz de Rosalie. De todas las chicas, Rosalie era la que menos soportaba a Samantha, si de ella dependiera nunca se juntaría con los Cullen, era muy obvia, pensaba que tenía chance con Edward, cuando la realidad era lo contrario, nunca tendría chance con Edward si Bella estuviera de por medio.

—Yo abro la puerta— Alice salió corriendo del auto, Edward y Jasper reconocieron inmediatamente el olor de Bella les era inconfundible, al igual que Alice salieron corriendo, Tanya los miró aún sin saber porque corrían, cuando la realidad le pegó de golpe, más bien fue el olor de Aaron.

—¡Más rápido Irina!— Samantha escuchaba los gritos de Emmett, cuando se miró sola en el auto se bajó y salió corriendo hacia la puerta donde estaban todos parados, no supo como, pero las Denali, Emmett y Rosalie ya estaban ahí, miró por encima del hombro de Alice y su mirada encontró a una chica muy linda.

—Te comiste mi chocolate— Acusó Bella a Aaron, este solo se encogió de hombros, ignorando completamente que los miraban desde el marco de la puerta principal— Mi chocolate— Lloriqueó, miró su mano y supo que tenía una bola anti estrés, rápidamente se la lanzó a Aaron en la cabeza la cual rebotó y le dió a Esme también en la cabeza, rebotó contra la pared atizando a Carlisle en la mejilla, volviendo hacia su dueña, a la cual le pegó en el estómago.

—¡Ahh!— Dijeron los cuatro al unísono, los que estaban viéndolos desde la puerta, no evitaron reírse, Samantha miró aturdida a Jasper, él nunca se había reído y ahora lo estaba haciendo a carcajadas.

—Eso… fue muy… muy gracioso— Emmett a penas podía hablar, Alice vio eso dos veces, pero fue más divertido verlo en vida real, antes que en una visión.

¿Qué sería de la vida sin un poco de diversión?

—¡Bella!— Exclamó Edward, apartó a Jasper y fue donde Bella, le dio un gran abrazo, levantándola y dándole vueltas en el aire.

—¡Aaron!— Tanya no hizo lo mismo que Edward, ella corrió donde Aaron y le plantó un gran beso en la boca.

—Me voy a sentir abandonado— Murmuró Jasper, Bella se soltó de Edward y fue donde Jasper, la recibió con los brazo abiertos. Los siguientes 15 minutos Bella anduvo de brazo en brazo. Samantha se sentía fuera del lugar, al ver a Bella su autoestima había caído por los suelos, con esos impresionantes ojos dorados, su porte para caminar, su cabello sedoso y brillante, su inmaculada ropa, los zapatos que desde largo se miraban que eran de marcas muy caras y sobre todo, su poder sobre los Cullen, si bien nunca la hicieron sentir menospreciada, apartando a Rosalie claro, miraba que Bella se llevaba bien con todos, y ese todos incluía a Rosalie, se desenvolvía muy bien con ellos, incluso le dijo una broma a Carlisle, Jasper la tenía agarrada de una mano y miraba las uñas de ella constantemente, trataba de morderlas, pero Alice ni Bella lo dejaban.

—Te quiero presentar a unas personas— Le dijo Edward a Samantha— Ya los vistes, pero tienes que conocerlos personalmente— La tomó de la mano, Samantha sintió que se moría por ese gesto, al llegar frente a Bella y Aaron, la soltó.

—Bella, Aaron— Los llamó— Ella es Samantha Johnson…—Samantha no dejó terminar a Edward de hablar, porque con solo decir dos palabras, estaría marcada con los Cullen, principalmente con Bella, Alice estaba aturdida, no había visto nada de eso, fue una decisión repentina.

El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza nuestra mente.

—Su novia— A más de uno se le abrió la boca de la impresión, Jasper que hasta el momento había tenido la mano de Bella, la soltó y caminó hacia atrás, quería mucho a su hermana y la conocía bastante bien para llegar a saber que en cualquier momento explotaría, y era mejor no estar cerca de ella, Tanya hizo los mismo con Aaron, sabía que él la podía controlar.

—¿Qué dijiste?— Bella pronunció esas palabras con mucha lentitud, temiendo perder el control el cualquier momento, Aaron se situó detrás de ella y le empezó a dar masajes en los hombros.

—Lo que escuchases, Edward es mi novio— Muy descaradamente, tomó la mano de Edward y la alzó, Bella miró a Edward en busca de respuestas, pero se encontraba muy conmocionado, como para pensar algo lógico.

—¿Qué pasó en mi ausencia para que Edward tenga otra novia?— No me busques porque me encuentras, pensó Bella, conocía muy bien a Edward como para deducir que no la engañaría, mucho menos con esa chica— Que yo sepa Edward ya tenía novia— Y esa soy yo, Edward se soltó del agarre de Samantha y la miró extrañado.

—¿Ya tenías novia?— Preguntó Samantha, miró hacia un lado y se encontró con los ojos de cuatro chicas— ¿Por qué nunca me dijiste que tenías novia?— Prestó total atención a Edward— ¿Quién es tu novia?— Aaron soltó a Bella y fue donde estaba Tanya.

—¿Todavía no deduces quién es la novia de Edward?— Bella se acercó a su novio y lo abrazó posesivamente— ¡Soy yo!— Exclamó con fingida emoción, Rosalie quería matar a esa chica, ¿cómo se le ocurría decir que era la novia de Edward?, si no fuera porque Emmett la tenía agarrada, hace rato le hubiera saltado encima.

—¿Podemos hablar a solas?— Le preguntó Edward a Samantha, todos los presentes se retiraron y fueron hacia sus autos, no tenían la más mínima idea de donde ir, pero era mejor dejarlos solos, Bella hizo ademán de retirarse, pero Edward la tomó de la mano y la atrajo hacia él— Necesito que estés aquí— Murmuró, Bella le dedicó una hermosa sonrisa— Necesito que te sientes— Dijo a Samantha— ¿Te he dado motivos para que pienses que eres mi novia?— Preguntó Edward a Samantha una vez que se sentó.

¿Qué haces para escapar de un aprieto?¿Y si todo comenzó por una mentira?¿Seguirías diciendo una mentira tras otra?¿O simplemente dirías la verdad?

—No— Dijo Samantha cabizbaja, Edward nunca le había mostrado signos de nada, más que honesta amistad, pero ella de tonta hechó todo eso a perder.

—Entiendes que si yo no conociera a Edward muy bien y que sus hermanos me adoren y siempre me digan la verdad, yo en este mismo momento estaría terminando con él— Habló muy odiosamente Bella , Edward nunca la había oído hablar así, ni siquiera cuando estaba Darling.

—¡Lo siento!— Gritó Samantha levantándose del sillón— Fue un impulso— Edward todavía seguía muy consternado, Samantha nunca pensó delante de él nada malo, nunca escuchó a en sus pensamientos algún "Ojalá se fije en mí" o "me gusta mucho" pensó que era diferente, pero se dio cuenta de que todas eran iguales, siempre tratando de llamar su atención.

El día siguiente llegó muy rápido, Samantha se había disculpado con todos por haber dicho semejante cosa, Bella trataba de ignorarla, pero no podía hacerlo con mucho ahínco, por Edward, le pidió que no la tratara mal, aunque fuera igual a todas que solo quieren llamar su atención, pero que en el fondo era buena persona.

Samantha fue objeto de burla durante el día que volvieron los Turner, Edward ya no le prestaba atención, ahora todo era Bella aquí Bella allá, nunca se separaban. Jessica y Lauren vieron la cara de desconcierto de Samantha, cuando Edward y Bella se besaban apasionadamente en el estacionamiento.

Edward metió su mano dentro de la camisa de Bella, tocó todo lo que podía mientras atacaba la boca de ella. No parecían estarse besando, más bien parecían estarse devorando mutuamente, sus lenguas bailaban frenéticamente, Edward atrajo aún más a Bella haciendo que sus pechos chocasen, Bella soltó que pequeño gemido a lo que Edward se encendió más.

Bella se recostó contra la pared y llevó ambas manos al cabello se Edward, profundizando el beso, enroscó sus piernas alrededor de la cintura de él, provocando que sus sexos se rozasen, ambos soltaron un gruñido. Edward llevó una de sus manos hacia la pierna de Bella, subiéndola lentamente, ahora agradecía a Alice y Kate que la hicieron ponerse esa pequeña falda.

—Edward… debemos parar— Habló entrecortadamente, le encantaba la idea de entregarse a Edward, pero no lo quería hacer en el estacionamiento del colegio.

—Tienes razón— Sacó sus manos de la falda y blusa de Bella, se dieron un casto beso en los labios y se acomodaron la ropa— Lo siento— Se disculpó Edward, Bella lo miró sin saber de que se estaba disculpando.

—¿Por qué?— Samantha los miraba desde el otro lado del estacionamiento, Lauren y Jessica se acercaron a ella.

—Linda pareja ¿cierto?— Preguntó Lauren con una sonrisa hipócrita.

—¿Porqué me preguntas eso?— Lauren y Jessica rieron al mismo tiempo y miraron a Samantha muy feo.

—No decías tú que eras la consentida de los Cullen— Iba a replicar pero Jessica continuo hablando— Por lo que veo no lo eres, la única consentida por ellos es Bella, y dudo mucho que alguien como tú— La miró despectivamente de pies a cabeza— Pueda quitarle ese lugar— No esperó que le contestara, dio media vuelta con Lauren siguiéndole los talones y se fue.

Nunca debes de alardear de algo, siempre hay alguien más que puede hacerlo mejor.

—Me disculpo porque me pasé de la ralla— Bella negó con la cabeza.

—En ese caso los dos nos pasamos de la ralla— Edward iba a argumentar algo, pero Bella no lo dejó, le puso un dedo en los labios— No estoy enojada contigo si eso es lo que piensas— Edward sonrió y besó el dedo de Bella.

—Eres una super novia— Bella estalló en carcajadas al escuchar el comentario de Edward.

—Lo sé, y también una super hermana, hija y sobre todo cuñada— Sonrió al recordar el día que vino, trajo doce maletas consigo, todas llena de zapatos y ropa, Alice se emocionó al ver que Bella trajo todo lo de la lista que gritó "Eres la mejor cuñada del mundo, no quiero a nadie más con Edward que no seas tú" sin pensarlo hizo sentir mal a Samantha, pero Bella se sintió de lo más al escuchar esas palabras provinentes de Alice.

—¿Nos vamos?— Preguntó Edward, Bella asintió y le dio la mano. Bella se dio cuanta de que Samantha había visto el pequeño espectáculo que habían armado, pero no siquiera se molestó en dirigirle la mirada, le demostraría costase lo que costase que Edward era de ella y de nadie más, sabía que estaba siendo extremadamente celosa, pero que se podía esperar de alguien que ama.

Una semana pasó rápidamente, la madre de Samantha estaba haciendo turnos dobles de noche, le había pedido a Carlisle que si Samantha se podía quedar con ellos, Carlisle no opuso ninguna objeción. Pasaba todas las noches dando vueltas en la cama, hasta altas horas de la noche podía conciliar sueño. Bella ahora la ignoraba olímpicamente al igual que Rosalie e Irina, los demás trataban se hacerla sentir por lo menos cómoda, y he aquí, sentada en las escaleras de la puerta principal, viendo fijamente las estrellas, no tenía nada más que hacer.

—¿Qué haces acá sola?— Al escuchar esa voz se sobresaltó— Lo lamento, no era mi intención asustarte— Bella se sentó al lado de ella, dejando exhibir unas costosas botas hasta la rodilla Chanel.

Para limar asperezas es necesario hablar con mucha franqueza.

—¡Que te importa!— Contestó con rudeza Samantha, Bella la miró enarcando una ceja.

—En lo absoluto, pero traté de hacer algo, no puedo ignorarte todo el tiempo que estas acá, así no soy yo, gasto mis energías pensando en que debo ignorarte que me desvié de mi prioridad ¡molestar a Aaron!— Samantha soltó una sonrisa.

—¿Porqué me odias?—

—¿Y todavía me preguntas porque?— Bella se recostó contra un pequeño pilar que estaba cerca y se cruzó de brazos— Dijiste que tu novio era Edward, y sé muy bien que quieres llamar su atención, ¿pero sabes qué?, Edward me quiere a mí— Sonrió triunfante— Edward es mío— Samantha se levantó furiosa.

—Hablas de él como si fuera un pedazo de carne— Bella imitó a Samantha, se puso en frente de ella y se retaron con los ojos.

—Pero no lo es— Bella era más alta que Samantha por unos centímetros, pero con esas botas, la diferencia de estatura era descomunal.

—¿Y quieres saber algo?, Edward me gusta y mucho—

—Lo lamento, él ya está conmigo y dudo mucho que quiera dejarme— Todos estaban adentro de la casa no sabían que hacer, una parte, las chicas, querían que las dejaran a ellas dos resolver sus problemas, pero la otra parte, los chicos, pensaban que debían ir a traer a Bella, la conocían muy bien para saber que era muy impulsiva y podía cometer alguna estupidez.

—Yo sé que el está contigo, pero ¿porqué tú estas con él?, ¿quieres dinero? ¿buena posición? ¿qué te halaguen?— Bella estuvo a punto de subir la mano y pegarle una buena cachetada, ¿cómo se le ocurría preguntarle eso?, pero si quería saber, con gusto le diría.

—Estoy con el porque lo amo— La cara de Samantha se descompuso en una mueca de tristeza, y remató la frase que vino desde dentro de la casa para que empezara a llorar.

Nunca pensó que dos simples palabras le destrozaran el corazón.

Dos simples palabras que había querido escuchar de la boca de Edward, pero no fueron dirigidas para ella, sino para la famosa Isabella Turner.

Dos palabras que gritó Edward a todo pulmón, que hicieron esbozar a Bella una gran sonrisa y saliera corriendo hacia donde estaba él.

Dos palabras muy sagradas, dos palabras conformaban un "Te amo".

El amor transpasa fronteras, las palabras "Te amo" rompen barreras.