Inuyasha y sus personajes son de Rumiko Takahashi.

"… podrás olvidar todo

tu nombre, tu vida, tu pasado, presente y futuro.

Pero yo nunca te olvidare

…porque tu recuerdo es mi única felicidad*... "


Capítulo 9: "Él sueño del guardián"


– Quién eres?

Menciona la chica al percibir la presencia de aquel ser que la observaba, la escasez de luz donde estaba, le permitía ver muy poco al ser enfrente a ella pero por alguna razón no tenía miedo; solo la ansiedad y la sensación de que algo oprimía en su pecho. No recordaba nada todo estaba en blanco. Tal vez hubiera sido mejor preguntar ¿quién era ella? pero esos ojos grises le llamaban tanto la atención que no pudo evitarlo, sentía mucha ansiedad en su mente y a la vez curiosidad.

-Shitsu, mi nombre es Shitsu…Mi Señora. – Dijo con voz firme pero suave, para después hacer una reverencia frente al futon donde se encontraba.

Mientras la miraba con intensidad, memorizando cada gesto y expresión de la persona frente a él, por fin…su espera termino. Cuantos años pasaron, quizás ¿siglos? Tal vez uno o dos, que importa…ella estaba de regreso.

-Encantada de conocerte Shitsu – sonrió - …y-yo yo… – su sonrisa se borró al instante.

- Mi Señora, ¿ocurre algo? – pregunto preocupado.

- …l-lo que p-pasa – hipo – e-es que no sé ¿c-como me llamo? – dijo alzando su vista y derramando más lágrimas en el proceso. Dándole una mirada vidriosa y llena de pena opacado por las gotas salinas de sus ojos, sus mejillas y nariz rojas a causa de la angustia y su miedo, los hipidos apenas perceptibles mostrando el dolor por la pérdida de un pasado; que estaba en blanco dentro de su mente sin saber la razón del porqué.

Shitsu no sabía qué hacer que iba hacer para calmarla sentía incomodidad de solo ser un espectador y no poder hacer nada. Había algo en la protegida de ese demonio que también lo impulsaba a querer protegerla por el resto de su vida, tal vez sea porque esa joven era lo que quedaba de ella…pero de algo estaba seguro no quería verla llorar y si estaba en sus manos la cuidara de todo. Le fallo en el pasado, esta vez no lo haría aunque ella fuera diferente tanto por dentro como por fuera, volvería a ser su fiel sirviente…su guardián.

-Rin – la pelinegra paro de llorar para alzar su vista hacia el hombre – ese es tu nombre mi Señora, Rin.

Y con eso la sonrisa regreso, por ahora…solo eso le importaba.


Mientras tanto:

El viento soplaba suavemente ondeando la larga cabellera plateada, la mirada ambarina se posaba ante los que la estaban observando detalladamente al igual que ella. Se sorprendió ver dos pares de ojos ámbares iguales al de su antiguo Señor, mas por el segundo que por su primogénito; nunca pensó que vendría a este lugar a pesar de que él, ya sabía de la existencia de dicho lugar intuyo que se había dado cuenta de lo sucedido. Después de todo él era idéntico a su padre y también a ella.

Mientras tanto todos se sorprendieron al percatarse de la presencia que había arribado donde ellos estaban, era una presencia muy poderosa. Era una mujer madura con porte fino y distintivo, sus rasgos delicados contra restaba con su mirada llena de altivez. Con esa aura de toda una aristócrata. Toda una belleza…con ese cabello plateado (¿?), esos ojos ámbares (¿?) y esa… ¿luna?

¡QUE DEMONIOS!

Acaso todos estaban sufriendo una alucinación visual extrema, esa youkai era una versión femenina de Sesshomaru para todos era obvio que estaban relacionados tal vez…

-¿Quién demonios eres tú? – bramo con furia Inuyasha.

Bueno no todos se percataron de lo obvio…aunque tampoco podían decir que Inuyasha fuera muy listo para estas cosas o siendo honestos con ninguna aunque se lo restregaran en las narices.

- A pasado mucho tiempo Sesshomaru – ignorándolo - ¿hace cuánto que no me visitas?

- Madre ¿qué haces aquí? - bufo molesto.

-Ah…¡AAAAAHHHHHHH!

Todos estaban impactados por las palabras de Sesshomaru incluido Inuyasha que se percató del intercambio de palabras de los demonios y también por el olor tan parecido, no quería creerlo y por lo visto los otros jamás lo hubieran creído tampoco.

Kagome y Miroku habían pensado que tal vez la youkai presente era quizás la hermana del demonio, jamás se imaginaron eso o más bien ¿quién iba imaginar que Sesshomaru si tenía madre?

- Eso debería decirlo yo? Bien sabes que mi obligación es vigilar mis territorios – declaro con suficiencia – además me es raro verte aquí y con tan peculiares acompañantes. – dándoles una fugaz mirada.

- Mi Señora – reverencio Baku – me alegro recibir de nuevo su visita.

- Baku, explica la presencia de los humanos en este lugar? – demando.

- B-bueno lo que sucede es que la dueña de este sueño ha sido secuestrada y su alma está aquí – comunico nerviosamente. – y ellos son sus amigos, Mi Señora.

La demoniza solo concluyo si habían secuestrado a esa chiquilla es porque los que se la llevaron se dieron cuenta de su valor. Y también retar a su hijo y el único que se le venía en la mente era ese sujeto, el mismo que provoco todo el lio de la perla y por lo visto está vez interviniendo personalmente. Pero por lo visto su primogénito aún hay cosas que todavía ignora; aunque solo tal vez pueda haber una solución aunque tampoco puede decirle que quizás ya es demasiado tarde…porque él, ya se liberó.

-Y dime Sesshomaru, ¿Que harás para salvarla? – cuestiono.

-Que sabes de esto, Madre? – desafiándola con la mirada, algo le decía que le ocultaba algo.

- Nada que tú no sepas, hijo mío – sonrío con suficiencia – pero es obvio que tú llegaste a una encrucijada y aun no te has dado cuenta de nada – dando pasos para dirigirse al gran árbol de cerezo.

-¿Qué quieres decir con eso? – dijo sin perder detalle de sus movimientos.

Los demás solo se quedaron como espectadores sin poder intervenir ya que la tensión entre los youkais madre e hijo era demasiada. Vieron como la madre de Sesshomaru los pasaba de largo para acercarse al árbol donde descansaba el alma de Rin.

Por un momento se quedó quieta de espaldas a ellos su cabello se ondeaba por el suave viento mientras los pétalos del cerezo caían a su alrededor realmente esa mujer mostraba elegancia con solo estar de pie.

En eso Irasue alzo la mano y con un ligero movimiento, los lazos que estaban alrededor del cuerpo de Rin parecieran que cobraban vida, ya que se aflojaron y poco a poco deslizaban el cuerpo que estaba en las alturas para ahora estar muy cerca del suelo solo sus pies rozaban el piso sin llegar a tocarlo; su cintura, brazos y cabeza eran sostenidos por aquellos lazos.

Todo se quedaron sorprendidos por la acción del árbol era como si obedeciera un mandato de aquella mujer y sin siquiera emitir palabra, solo alzar la mano. En eso captaron como ella se acercaba a Rin a paso lento…que tramaba aquella mujer.

Poco a poco se acercaba hacia aquella jovencita, estaba muy cerca poco le faltaba para llegar pero un látigo hizo que se detuviera. No le sorprendía, su hijo era muy celoso y posesivo; a la vez que no confiaba en nadie mucho menos en ella su queridísima madre.

Solo giro la mirada para toparse con una parecida a la suya pero esta le enviaba un mensaje de advertencia, de que él cuidaba sus movimientos. Pero que aburrido y paranoico era su hijo al pensar que la iba atacar. Le dedico una sonrisa cargada de burla y altivez tal parecía que olvidaba quien era ella pero haciendo caso omiso se acercó hacia la doncella dormida y con una de sus garras hizo aún lado el kimono para dejar al descubierto parte de su hombro y pecho izquierdo, dejando ante los presentes una visión de la piel blanca y tersa además del inicio del seno que dejaba ver una generosa parte, cortesía de la tela removida.

Ante la acción de la demoniza todos los presentes enrojecieron a grandes niveles jamás se imaginaron semejante atrevimiento de parte de la mujer pero sobre todo ahora mismo querían huir de ahí ya que un aura terrible se hizo presente con el demonio blanco y tal parecía que se iba a desatar solo con los hombres presentes.

Pero todo quedó atrás, cuando entre el hombro y el pecho izquierdo de Rin se pudo observar una extraña marca rojiza en forma de telaraña era muy leve apenas perceptible pero ¿qué era eso? Y porque nadie lo noto, ¿hasta ahora?

-¿Qué significa eso? – exclamo Kagome, que tomo valor y se acercó un poco hacia Rin.

-Dime Sesshomaru – ignorando la pregunta - ¿Qué harás?

Mientras el aludido clavo su mirada ante la mujer que lo miraba con altivez y superioridad, apretó los dientes por la furia que comenzaba surgir en su interior sino fuera porque era su madre la hubiera desaparecido en el instante que se atrevió mostrar la piel de su Rin ante todos, quería gruñir de impotencia al ver que su madre se atrevió a manipularlo y lo peor que no podía hacer nada, no acosta de Rin, solo por ella doblegaría su orgullo. Sin importar consecuencias el sacrificara lo que sea con tal de tenerla a su lado.

-Dime que deseas, Madre – contesto arrastrando la última palabra y desafiándola con la mirada.

Irasue levanto las comisuras de sus labios para mostrar una leve sonrisa de satisfacción al tener el control.

– Creo que aquí no es buen lugar, vamos a otro sitio. – acto seguido volvió alzar una mano y una luz blanca cegó a los presentes que de inmediato se cubrieron los ojos mientras los dos demonios se desafiaban con la mirada hasta que la luz cubrió completamente él campo.

_._

-Ne, Shitsu-san ¿Dónde estamos? – pregunto.

-Mi Señora… - se pauso – estamos en casa.

Rin se quedó meditando, no es que desconfiara de la persona frente a ella pero algo en su mente la tenía en constante estado de alerta como si algo no encajara o como si le faltara algo? Porque sentía, que cada minuto que pasaba su pecho se oprimía, como si sufriera, pero…¿porque?

Shitsu le había dicho que este lugar era su hogar, entonces porque esa sensación de querer salir de ahí y correr, su mente le decía que tenía que llenar el vacío en su interior pero… ¿Qué era eso que le faltaba?

-Entonces porque no recuerdo nada – aguacho la cabeza - ¿ni siquiera a ti? – levanto su cabeza mostrando sus ojos conteniendo sus lágrimas que amenazaban con salir. - ¿Por qué?

-Mi Señora – se acercó para tomar su mejilla con su mano y pasar delicadamente un dedo para limpiar la lagrima que recorrió el camino desde su ojo hasta su mejilla – Todo estará bien lo prometo le juro que la protegeré con mi vida, se lo juro.

Rin en verdad quería calmarse esas palabras fueron dichas por alguien que la aprecia y quiere protegerla, entonces ¿porque aun así su corazón no se calmaba? ¿Por qué, esas palabras sientía que ya las había escuchado antes? pero no de esos labios.

Shitsu que aun sostenía su mano en la mejilla fue bajándolo lentamente y suavemente hasta llegar al final del cuello y el inicio del kimono para moverlo sutilmente sin ser brusco. Se dio cuenta que Rin para de llorar para observar que hacía, noto que sus ojos seguían sus manos sin oponerse, en ningún momento se mostró nerviosa o enojada solo expectante a la acción que hacía, continuo hasta que se detuvo lo suficiente para mostrarle algo que le aclararía sus dudas.

-¿Qué es eso? – pregunto al ver la extraña marca.

-La razón del porque no recuerdas nada – sentencio – y también…la misma por la que estas despierta.

_._

Poco a poco la luz se desvaneció alrededor de todos, al abrir los ojos no pudieron evitar sorprenderse por el cambio de escenario, no había palabras para describir el lugar donde estaban, era por así decirlo el lugar más impresionante y majestuoso tanto como el jardín del sueño de Rin, los dos jardines eran increíbles. Pero ¿Dónde estaban?

El lugar en si era magnifico, un solo árbol gigante de Ginkgo* cuyos hojas eran doradas mientras el viento pasaba suavemente sobre sus ramas haciendo bailar unas cuantas hojas para caer al suelo de una manera sublime y encantador. A su alrededor unas flores de lavanda* hacia el contraste de una manera elegante junto con su suave olor que transmitía una relajante paz.

Para todos la pregunta fue de quien era este sueño, ocaso de la mujer que estaba frente a ellos?

-Ohhh hace mucho que no vengo a este lugar – exclamo Baku – siempre me resulta impresionante el jardín del Amo Sesshomaru-sama.

¡Ehhhhhh!

Ocaso bromeaba Sesshomaru dueño de tal sueño? Pero entonces que era eso que la esfera mostro? Realmente él tenía tan impresionante lugar? No coincidía con lo que se imaginaron, para alguien como lo es Sesshomaru?

-Tienes razón Baku – sonrió perversamente – aunque bueno tampoco me quejo de los otros sueños de mi hijo, son muy entretenidos.

Nadie quería voltear hacia al aludido, porque sabían que esa aura de "di una palabra y morirás en este mismo instante" era difícil de ignorar.

-Madre – dijo arrastrando las palabras por su furia – para que los trajiste aquí?

Su mandíbula estaba muy tensa poco le faltaba para gruñir de furia, sabía que su Madre tenía una razón para haber traído a los humanos incluido a Inuyasha pero le estaba dando motivos para quedarse sin madre.

-Mmmm si te preguntas porque los traje solo los quiero de testigos de que cumplirás con tu promesa a cambio de la información – declaro descaradamente – no es que desconfié de mi propia sangre – aclaro - solo es precaución de que cumplirás con tu palabra, además… - sonrió cínicamente - …que una madre no puede presumir de los sueños de su hijo, incluyendo donde sale la humana que te cautivo.

Definitivamente quería matarla sentía las risas contenidas de todos y lo peor que al traerlos a este lugar era como exponer su corazón, apretó los dientes con furia, a su progenitora definitivamente le cobraría por esta humillación.

-Dime, ¿Qué quieres a cambio? – demando.

Mientras Irasue sonrió con satisfacción por fin tendría lo que siempre quiso, Sesshomaru siempre daba evasivas durante mucho tiempo quizás debería agradecerle a su futura nuera cuando todo termine.


Sigo viva! jajaja pero bueno aprovechando que me siento mejor les dejo este capítulo, así que bueno espero que haya valido mucho la espera ;)

Y bueno vemos que Sesshomaru también tiene un sueño maravilloso y los secretos que oculta muajaja su madre se encargara de revelarlos ¡viva mi suegra! jajaja ademas ustedes que opinan que le pedira?

Pero bueno les dejo ciertos significados:

*Lavanda - Esta hermosa planta morada y aromatica tiene doble significado, uno significa: desconfianza ya que las serpientes anidaban cerca de esta planta y el otro es "Tu recuerdo es mi unica felicidad" *w*

*Ginkgo: El arbol de la vida o longevidad practicamente este arbol es muy venerado en el oriente, es muy llamativo por sus hojas ademas que es unico en su especie en otoño es su maximo apogeo ya que sus hojas adquieren una tonalidad dorada (por eso que mejor arbol para nuestro queridisimo demonio de ojos dorados :b)

En fin los veo la proxima semana sin falta ;) y agradezco mucho los mensaje de apoyo por mi salud me hicieron muy feliz =) tambien agradezco sus reviews, favoritos y follows...muchas gracias :3

Pero bueno se cuidan y pasen excelente día, tarde y noche ^^