DISCLAIMER: Tomo prestado los personajes sin fines de lucro, de la exitosa serie de Stephenie Meyer, todo lo que reconozcan es de ella y su magnífica mente. La historia si es mía.
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By: Nightmare Terror
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Summary: Jasper y Bella son hermanos de sangre, Jasper se va al ejercito. Tiempo despues Bella es convertida en vampiresa, una familia de vampiros la adoptan. ¿Qué pasará cuando los Turner lleguen a Forks?. Bella encontrará a su hermano y un bonus al amor de su vida. Pero no todo es color de rosa, muchos problemas que ellos ignoran tratarán de entrar en su vida.
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Capítulo 17: Revelando
BPOV
¿Puede haber alguien más idiota que yo? Cuando nacieron los idiota yo estaba en primera fila.
Solo yo pude haber hecho una tregua con alguien que no conocía, solo porque este alguien me ofrecía algo bueno para variar.
Desde que conocí a Samantha supe que no era alguien de fiar, todo en ella era falso, incluso su olor era un tanto sintético, muy parecido al de Aaron cuando usaba su poder; podía confundir a vampiros novatos en ese poder pero no a mí, aprendí a distinguir olor real a olor falso, y el de ella era una mezcla de real—falso.
Nunca en mi existencia había desconfiado tanto de alguien, como lo hacía con Samantha, incluso llegué a pensar que eran solo ideas mías, que ella solo necesitaba un poco de comprensión, ser la nueva en un lugar era difícil incluso para mi que contaba con el apoyo de Aaron.
Pero una todo eso retrocedía cuando miraba como trataba a Edward, su forma de hablar en frente de él, su forma de llamar su atención, en fin todo que hacía, y los celos es un sentimiento primitivo muy difícil de controlar y ese lado tomaba partido cuando ella estaba cerca.
Una vez, por culpa de ella, me peleé con Aaron nunca nos habíamos peleado hasta esa vez.
Alice habló de la visión que tuvo, una visión de Samantha y como me importa demasiado, valga la ironía, dije que si eso era todo, y ahí estalló la discusión.
Para no seguir peleando, salí de la casa y aparecí en medio de un clan de vampiros, al parecer el líder o mejor dicho la líder, llegó a donde estaba yo y se presentó como María, a quien no vinculé como la María que mi hermano me contó, esta me ofrecía algo y necesitaba saber que era.
—¿Sabías que tienes a una infiltrada de los Volturis en tu casa?— Me dijo con una sonrisa burlona, yo negué con la cabeza.
—Ninguno de mi casa es infiltrado— Pero inmediatamente pensé en Samantha pero deseché esa idea rápidamente; puede que no me cayera bien pero tampoco podía pensar eso de ella, María suspiró notoriamente y llamó a uno de los vampiros.
—Ve y trae la información que tenemos, a la señorita le hará falta— El vampiro salió corriendo, negué con la cabeza y alargué mi mano para restar importancia, nadie de mi familia o Samantha era infiltrado, me negaba a creerlo.
—No me hará falta— María se me acercó y susurró en mi oído "te dará más intimidad" su acento latino se arrastró, y lo que dijo me causo gracia haciéndome reír junto a los demás vampiros— No lo creo— Ella caminó de un lado a otro, me dio a espalda mientras pensaba en algo, lo mejor era salir de ahí rápido, pero mientras pensaba en donde ir, María se dio media vuelta y habló jubilosa.
—¡Samantha tiene que pagar! te traicionó, a ti y a toda tu familia— Algo en mi se encendió, eso no podía ser verdad, eso no debía ser verdad— Y si no me crees, tengo pruebas para tal acusación, es más, puedes estar ahí cuando confiese— No necesité más, a muy sabiendas que esto lo iba a ver Alice, porque no activé mi escudo, me di media vuelta y me despedí con la mano, no sabía cuanto tiempo iba a estar fuera, pero necesitaba saber si era verdad lo que decían.
Sabía que era muy tonta al confiar en alguien demasiado temprano, pero María me inspiró mucha confianza.
Pasados los dos días de estar con ellos, miré a María como alguien más de mi familia, nunca le contaba acerca de mis poderes por temor que pasara igual que con los Volturis, pero a ella si se lo conté, les conté de todos y cada una de las personas de mi familia, ahora me siento estúpida por haber hecho eso.
Al final resultó que María tenía toda la razón, Samantha cantó como pajarito con tal de que no le hicieran nada, me dijeron que Edward, Jasper y Aaron estaban cerca, en ese momento no me importó quería acabar con mis propias manos a Samantha, pero llegó Aaron y todo se desplomó.
Katy me mandó a donde Edward y Jasper, asegurando que ella le daría su merecido a Samantha, y yo como se acatar órdenes, me fui con Aaron.
Y heme aquí, sentada en la habitación del hotel dándole explicaciones a todos de porque hice lo que hice, y sintiéndome tarada en el acto.
Cuando hablé de María, Jasper me dio la descripción de ella y ahí fue donde encajó todo.
Esa ayuda con Samantha no era más que un simple truco para sacarme información acerca de mis poderes y los de mi familia, nada es gratis en la vida y todo tiene un precio ya sea alto o bajo.
—¿Qué vamos a hacer?— Pregunté con la voz estrangulada, Edward me pegó a su cuerpo dándome protección.
—Exactamente ¿qué dijiste?— Cuestionó Jasper, sus ojos eran serios y calculadores y me escudriñaba hasta lo más profundo, en ese momento me sentí tan pequeña e insignificante.
—Le dije del poder de todos, pero sin entrar en detalles—
—¿Porqué le preguntas eso?— Aaron se levantó de la silla y se paró a mi lado— Dudo mucho que quieran atacarnos— Jasper también se levantó, pero él tenía pose defensiva, nunca lo había visto así.
—¡¿Entonces para qué crees que María está aquí?¡— Ambos se pusieron de frente, en cualquier momento estarían a golpes— ¿Para vender galletitas?—
—¡No lo sé! pero si se que no van a atacarnos, eso sería total y completamente ilógico, ¡piensa! somos más de 12—
—¡Eso a María no le importa! ¡peleábamos con ejércitos de hasta 50 y nosotros solo éramos a lo mucho 20!— Ya era mucho, me solté del abrazo de Edward y me interpuse entre los dos.
—¡Ya basta!— Grité, todos me miraron impresionados— Si María quiere atacarnos, pues que nos ataquen; pero primero tiene que pasar por encima de mi antes de ponerles un solo dedo a alguno de ustedes— Levanté un dedo y señale a Jasper— ¿Y tú?— Suspiré tratando de calmarme, en estos momentos era mejor pensar con claridad— Lamento haberle dicho esas cosas a María, en serio lo lamento—
Sin agregar nada más, me di media vuelta y salí de la habitación.
Escuché a los chicos llamarme pero no les contesté nada, en esos momentos necesitaba estar sola para poder razonar lo que iba a hacer de ahora en adelante.
Claramente María no se iba a quedar con los brazos cruzados estando tan cerca de Jasper y él no se iba a quedar quieto sabiendo que María estaba cerca de Alice; era un triángulo que nadie quería presenciar.
Salí del hotel y empecé a caminar por la calle, a estas horas de la noche ninguna persona con sentido común estaría andando por aquí.
A lo lejos divisé una especie de parque, caminé hacia ese parque y note que estaba en buen estado. Casi sin darme cuenta estaba sentada en un columpio.
Me sentía mal, muy muy mal; casi recordaba como era estar enferma cuando era humana, nauseas, dolor de cabeza y sentirte mareado; pero un vampiro no puede enfermarse, entonces ¿porqué yo me sentía así?
Recosté mi cabeza en la cadena que sujetaba al columpio y traté de pensar porque me sentía así, pero no se me ocurrió ninguna explicación lógica, bueno tal vez una y esperaba que estuviera en lo correcto; era por la culpa que tenía y ésta se demostraba en forma de enfermedad.
Pero mágicamente, se me quitó todo malestar e instantáneamente supe que era.
Me levanté de un ágil salto y caminé lo más rápido humanamente posible que podía, no quería que algún humano me mirara y descubriera mi secreto.
Estaba casi a la mitad del camino regreso al hotel, cuando escuché un movimiento, algo silencioso pero ahí estaba el movimiento.
Giré mi cara hacia el lugar donde escuche el movimiento y detuve mi caminata, si alguien quería espantarme no lo iba a lograr.
Otro movimiento se escuchó, pero esta vez fue a mis espaldas y me volví a girar y así se escucharon más movimientos y pisadas como si alguien estuviera caminando hacia mi, por más que trataba de ver algo, no podía.
En los últimos segundos una gran y espesa neblina que no dejaba ni siquiera un pequeño lugar para ver, empezó a caer.
Si antes no estaba asustada, ahora si; barajaba dos opciones: Uno, los Volturis están aquí.
Dos: María y su clan está aquí.
De repente sentí una mano en mi hombro y me preparé para defenderme, pero la voz melodiosa de Edward resonó en mis oídos en un susurro.
Di media vuelta y salté a sus brazos, me alegraba verlo o sentirlo ya que no se miraba nada.
Sabía que estaba hablando porque sentía la vibración de su cuerpo, pero no podía escuchar nada, absolutamente nada.
Aterrorizada me solté del abrazo de Edward y traté de enfocarlo, y no pude.
Esto ya era raro, primero los sonidos y pisadas, segundo la neblina que no deja ver nada y tercero que no puedo escuchar nada.
Lo extraño era que si podía sentir a Edward, podía sentir su mano sujetando a la mía y recorriendo mi rostro, así que la idea de los Volturis no podía estar detrás de esto, si Alec fuera usado su poder en mi hubiera perdido todos mis sentidos y por el momento solo había perdido dos.
Una chispa se encendió en mí y activé el escudo, nunca había tenido la costumbre de andarlo activado todo el tiempo, pero empezaría a hacerlo.
Luego de hacer eso, pude ver todo con claridad, a Edward con su rostro crispado en duda y hablando mucho.
—…¿me escuchas?, claro que no me escuchas ¿miras mi mano? ¿ahora que hago? ¿qué te hicieron?— Enarqué una ceja y me reí por el montón de preguntas que estaba haciendo; lo sé, no es muy buen momento para reírse pero me es inevitable.
—No te escuchaba— Levanté su mano y la entrelacé con la mía— Si la puedo ver— Bajé ambas manos y me acerqué más a él— Besarme y no tengo idea— Contesté a todas sus preguntas y sin dejarlo decir nada, acorté la distancia entre nosotros y lo besé.
—Necesitas explicarme varias cosas— Dijo, apenas nos separamos; asentí con la cabeza y empezamos a caminar.
En esos momentos me sentí segura, estar con Edward me hacía sentir así; pero intuía que esto no iba a durar mucho, algo iba a pasar y eso no era nada bueno.
—¿Porqué te fuiste así? digo, casi saliste corriendo.
—Necesitaba pensar— Fue mi respuesta tan inteligente.
—Jasper está arrepentido— Cambió de tema, Edward me conocía muy bien y sabía cuando no quería hablar de algo.
—No debe estarlo, todo fue culpa mía—
—No digas eso, María fuera buscado la forma de acercarse a nuestra familia con o sin tu ayuda—
—Pero eso es lo malo ¡yo la ayudé! no pudo haber sido… Tanya o… o Emmett ¡no! ¡tuve que ser yo!— Edward se detuvo abruptamente y me miró fijamente.
Sus ojos estaban negros y tenía ojeras, tenía tiempo de no ir a cazar y que estuviera enojado no ayudaba en nada.
—Escuchame bien, María te tendió una trampa y cualquiera de nosotros pudo haber caído en ella, así que no te culpes por algo que hubiera sido inevitable— Le sonreí débilmente y me lancé a sus brazos.
—¿Ya te dije que te amo?—
—No en estas últimas horas— No me quería separar de Edward, quería permanecer en esta posición por el resto de la eternidad.
—Entonces te lo tendré que decir más a menudo— Edward rió suavemente.
—Yo también te amo, cariño— Me separé, muy a mi pesar, de él.
—Será mejor que volvamos, Aaron y Jasper deben estar preocupados—
Al llegar al hotel, lo primero que hice fue buscar a Aaron y decirle lo que sentí en el parque.
Mientras le contaba, él fruncía el ceño y asentía con la cabeza; cuando terminé me dio su opinión y ambos llegamos a la misma conclusión: un vampiro había utilizado sus poderes en mi ¿el porqué? no lo sabíamos, pero predecíamos que era para ver la resistencia de mi escudo y al parecer lo lograron.
—¿Será conveniente que le digamos esto a Jasper y Edward?— Aaron negó con la cabeza mientras se ponía en pie y caminaba hacia donde estaba yo.
—No lo creo, será mejor que guardemos este secreto por el momento— Lo miré con duda— Bella, si les decimos tal vez los expongamos al peligro, piensa, si es María y si de verdad quiere a Jasper de vuelta ¿no crees que utilizará todo lo que esté a su alcance?— Asentí no muy segura de que tenía que ver eso con no decirle nada a ellos dos.
—¿Y eso que tiene que ver?
—Si quieren atacarnos, utilizarán todos sus recursos y ese vampiro tiene un poder parecido al de Alec solo que menos potente, mientras estemos en la batalla, tratará de bloquearnos a todos y si Jasper y Edward saben, puede crear problemas— Asentí con la cabeza, no muy segura de que era lo mejor pero confiaba en Aaron.
—Está bien, no le voy a decir—
—No es que si les vas a decir o no, creo que no me expliqué bien antes; lo que trato de decirte es que si ese vampiro utiliza su poder, vas a estar tú para contrarrestarlo, y si ellos se dan cuenta de que Jasper y Edward saben, puede que se los lleven lejos utilizando sus artimañas y ahí no estés tú para ayudar—
Ahora si entendía y apoyaba a Aaron 100% en esa decisión, era mejor no decirle nada a los chicos para no exponerlos.
—Ya capté— Aaron dijo que iba donde los chicos y me dejó sola en el cuarto, prometiéndome que me iba a mandar a Edward lo más rápido posible.
Me quedé un rato sola, buscando que hacer pero no había nada interesante; encendí el televisor y no había nada que me llamara la atención.
Caminé hacia el balcón, disfruté de la neblina y el viento que jugueteaba con mi cabello, relajándome en el proceso; pero todo el ejercicio de relajación se fue por el excusado cuando abrí los ojos y noté que no podía mirar nada.
Encabronada, cerré de un golpe el balcón y a tientas llegué a la cama, activé mi escudo y no estaba preparada para encontrarme con una persona.
—¿Cómo estás Bella? — Preguntó la imbécil de María.
—Yo muy bien, ¿qué tal tú? — Le sonreí falsamente.
—Excelentemente, he tenido un día muy productivo.
—Me alegro, pero me alegraría más si le dices a tus vampiros que dejen de usar su poder en mí— María asintió con la cabeza y se rió por lo bajo.
—Eres muy inteligente al darte cuenta de que fue uno de mis vampiros, ¿qué te llevó a esa conclusión?— Preguntó con sorna, respiré lo más profundo que pude para calmarme y no cometer ninguna imprudez.
—Tus vampiros no son los más listos que digamos.
—Muy buena esa, pero sabes que si lo son, de lo contrario nunca fueras adivinado acerca de Samantha— Sin poder contenerme, y sin saber como lo hice; la levanté de un tirón de la cama y la estrellé a la pared.
—No diré que no agradezco tu ayuda porque si lo hago, pero me arrepiento totalmente de haberte contado acerca de mi y de mi familia— María estaba visiblemente nerviosa, al parecer estaba acostumbrada a que estuviera su clan para protegerla y no estando ninguno de ellos aquí, bueno… solo digamos que estaba a mi merced— Así que te voy a poner las cosas claras, yo no te mato en este momento, y tú no te vas a acercar a mi familia ¿entendiste? — María asintió débilmente con la cabeza y yo la solté.
—No me acercaré a tu familia— Dijo, pero no le creí nada, enarqué una ceja mientras ella caminaba hacia el balcón pero sin darme la espalda, cuando por fin llegó al balcón saltó sin más.
Suspiré sonoramente y me senté nuevamente en la cama.
Estaba preocupada, y mucho; sabía que algo iba a hacer María, pero no sabía que era solo esperaba que no tuviera que ver con Jasper o Edward.
