Los personajes de Inuyasha no pertenecen sino que son de Rumiko Takahashi.
"…un sueño,
Que cada día a día anhelo…
De nuestras almas,
Mezclándose juntas como una…"
Capítulo especial: "Más allá de un sueño"
La brisa de un cálido verano mecía los arboles mientras el sol poco a poco se ocultaba dándole un aspecto dorado al paisaje antes de que la luna anuncie su llegada. Todo tan calmado que inclusive el canto de las aves eran muy suaves y armoniosos, la paz y la tranquilidad se sentían conforme pasaban los minutos o más bien como si se detuviera el tiempo.
Pero toda barrera de tiempo fueron interrumpidos por las suaves risas siendo seguidas por el leve chapoteo del agua que hacían resonancia por todo el lugar como si fuera cantos de ángeles jugando en el agua. Cosa que llama la atención al demonio que pasaba por esos rumbos, más la curiosidad lo llamo ya que sabía quién era la dueña de esas risas.
Camino por el sendero de árboles siguiendo la tierna risa como si fueran cantos de sirenas, atravesó los últimos árboles que lo separaban de su protegida pero nada lo preparo para la visión que se le otorgo como premio por traspasar aquella vereda.
La imagen era para crear fuentes de fantasía donde la eterna protagonista solo era la hermosa mujer frente a sus ojos… ¿mujer?
¿Desde cuándo cambio? ¿Y porque no se dio cuenta de ese cambio?
Bien podría ser por la ropa que solía llevar? Inclusive porque a veces sentía que el tiempo iba muy lento, a pesar de que siempre se llevaba la sorpresa de que Rin tenía un nuevo cambio con cada visita; que podrían pasar imperceptibles para todos, pero no para él. Como el aumento de estatura hasta el punto de casi llegar a la altura de su barbilla aunque bien ella podría descansar su cabeza en su pecho y el rodear su cintura sin tener que inclinarse demasiado, hasta el cambio de su voz a una más calmada pero sin quitar la dulzura en su tono.
Pero ¿Y ahora? ¿Quedarse? o ¿Irse?
Frente a él tenía la visión más enloquecedora para sus sentidos por no decir la más erótica; ya que frente a él se encontraba Rin en el rio, mas no estaba jugando como había supuesto sino que estaba bañándose. Mas ella no usaba la tradicional yukata ligera que se usaba como ropa interior al bañarse como comúnmente lo hacían la mayoría de las mujeres, sino que ella se bañaba sin ninguna prenda que obstruyera la visión de su piel.
Piel que ahora mismo las gotas de agua recorrían por todo su cuerpo virginal, la visión era esplendorosa tanto que por una fracción de segundos su rostro inexpresivo reflejo la más pura lujuria en un hombre hormonal, mas enseguida repuso su semblante. Mas no sus ojos que poco a poco se iban dilatando cada vez más y más, producto del deseo que recién se estaba formando en su cuerpo y que no tenía ni idea de cómo detenerlo ya que su parte instintiva siempre se vio suprimida por su parte racional y sus ansias de ser fuerte y poderoso. Pero ahora ¿Que iba hacer con tantas emociones encontradas y todo por la misma fuente?
Escalofríos y espasmos…bien podría definirlo así, lo que ahora mismo le sucedía.
Sentía que perdía el dominio de su cuerpo. A pesar de que todo, estaba en su mente la dura batalla ya que su cuerpo no mostraba tal cambio; pero si alguien que fuera muy observador y que realmente lo conociera se daría cuenta que sus ojos ya no eran témpanos de hielo y que no traía la mirada glacial sino que su mirada dorada ahora mismo trasmitía fuertes llamaradas haciendo que sus ojos fueran cálidos como si fuera miel derretida por la pasión contenida por el deseo.
Deseo por la misma persona que tal vez, podría reconocer que esa mirada no es la misma de siempre, mas no sabría definirla e inclusive como catalogarla.
Pero como estaba de espalda mientras el agua de la cascada caía sobre su cuerpo expuesto, a pesar de que la imagen no se podría apreciar en toda su gloria pero para el demonio eso no era impedimento para su fina vista que le permitía no perderse ningún detalle del cuerpo de su protegida.
Desde la piel blanca de su espalda, pasando por los senos apenas desarrollados hasta llegar a la estrechez de la pequeña cintura y el abdomen plano, las caderas ligeramente anchas y culminar con las piernas torneadas producto de sus continuas caminatas. Si bien ya no era el cuerpo de una niña tampoco era el de una mujer por completo pero eso no quitaba lo atrayente e hipnótico, poco le falto para compararlo con una doncella celestial…que iba hacer exclusivamente para él.
No se inmuto en hacer ruido se acercó sigiloso hasta llegar a la orilla del rio, se permitió respirar profundamente para llenar sus fosas nasales con el perfume de ella…su Rin.
Se quita lentamente su armadura más no su kimono y hakama*. Lentamente se abrió paso entre la cascada, levitando sin dejar que el agua llegara a tocarlo para no alertar a su presa. Sentía como su respiración se enronquecía producto de la anticipación, esta vez mandaría al infierno su orgullo y dejaría que su instinto lo guie.
La chica termino de recibir el agua directo en su cara para girarse y salir del agua para quedarse entre las rocas que estaban esparcidas y que usaba para acercarse a la orilla. Para solo llegar a la primera roca que era mas grande y algo plana para encontrarse una silueta familiar. Se quedó congelada entre aquella piedra que la separaban del agua y la orilla, al percatarse de que tenía un espectador mirándola detalladamente y no cualquiera, era su amo que lo miraba de manera indescifrable.
Sentía que la sangre se le iba directo a la cabeza y en sus mejillas, por el pudor de mostrarse así ante su Señor. Que prácticamente se quedó paralizada sin poder hacer nada, más que solo sentir un ligero cosquilleo en su estómago ya que estaba tan cerca de él que solo le bastaba estirar sus brazos para rozar sus ropas con la punta de sus dedos.
-S-sesshomaru – tartamudeo sin saber que más decir producto de su vergüenza, también al ser incapaz de sostener la mirada tan penetrante, el tenerlo tan cerca y ella desnuda.
-Rinnn.
Y por primera vez desde que lo conoció, el demonio de caballera plateada decía su nombre como un susurro sin quitar el tono aterciopelado pero ligeramente enronquecido prácticamente sonó como si lo ronroneara justo en su oído recibiendo el impacto de su cálido aliento por todo su cuello. Lo que fuera que sea ese tono de voz casi la hace suspirar y sentimientos encontrados se desataron con ellos; el hormigueo creció de su estómago para expandirse en su vientre…trago grueso ahora mismo sentía calor a pesar de que estuvo en el agua.
El dirigió su mano hasta alcanzar la mejilla sonrosada dándole una suave caricia casi como si tratara de tranquilizarla, cosa que funciono poco a poco relajo sus hombros y descanso su mejilla en la calidez ofrecida. Cerro sus ojos para disfrutar el contacto olvidándose de todo incluso que ella seguía desnuda; pero otra mano en su hombro la despertó de su ensoñación al percatarse de como esa mano viajaba hacia el sur de su cuerpo expuesto acariciándola con los dedos suavemente que delineaban sus senos y pasarla por su cintura hasta llegar el inicio de sus caderas para sentir un ligero tirón para acercarla aún cuerpo más grande y cálido…él.
Mientras el peliplateado sentía que perdía el control, al sentir con el tacto de sus garras la suavidad y tibieza de la piel de su Rin; desde sus hombros hasta la tersura de sus senos, la firmeza de su cintura hasta posar su mano en las caderas y jalarla hasta él. Su otra mano bajo hasta su cuello despejando los mechones húmedos de cabello adheridos en su piel para poder acercar su rostro e inhalar el dulce aroma de manera más directa y recorrer con sus labios la piel expuesta; encontrando satisfactorio ninguna muestra de rechazo pero si suspiros apenas audibles pero que sus oídos no dejaban escapar ninguno de ellos, haciendo más grandes sus deseos de probar más.
Rin desconecto su cerebro para solo sentir las caricias dadas por su Señor, sentir su cálido aliento y sus labios recorrer su cuello la tenían al borde de la más placentera locura pero reaccionó para rodear con sus brazos, sus hombros y enredar entre sus dedos los platinados cabellos mientras se permitía suspirar cerca de su oído.
-S-sseshomaru – suspiro entrecortadamente en un tono desconocido para ella.
Mientras el, levanto su rostro de su cuello para mirarla y ver que esos bellos ojos marrones estaban nublados por la pasión y la excitación, mientras poco a poco eliminaban las distancias para acercarse para fundir sus bocas en un beso lleno de hambre por los dos; donde la ternura y delicadeza quedó atrás para dar paso a la pasión contenida que sentían ahora mismo.
La estola que siempre lo acompañaba pareciera que cobraba vida ya que se expandió para rodear el cuerpo de Rin, para que lentamente ella se acomodara sin que su piel estuviera expuesta con las rocas del lugar.
Las manos de ambos cobraron vida por ambas partes reconociéndose mutuamente, no supieron en que momento ella le retiro el kimono para dejar al descubierto los pectorales y la espalda desnuda del demonio; tampoco nadie supo en que momento los suspiros y gruñidos pasaron a ser mas provocadores, ni en que momento él saboreaba sus montículos a la vez que su turnaba entre ellos para acariciarlos con sus manos y lengua de la manera mas delicada arrancándole gemidos de satisfacción por aquella acción, mientras ella recorría sus pectorales y delineaba con sus dedos las marcas de su linaje desde su abdomen para subirlos y abrazarlo por los hombros para atraerlo hacia ella y fundirse con él. La respiración se dificultaba dando paso a largas exhalaciones de aire y gruñidos roncos en forma de ronroneo. Besos por doquier haciendo el ambiente húmedo y cálido para ambas pieles por igual. Susurros salieron de la boca de ambos mientras compartían la misma tortura pero solo pudieron decir el nombre de quien los llevaba al borde del éxtasis y el placer.
Un gruñido seco y cargado del más puro deseo y lujuria se instaló en el demonio al sentir como las caderas de Rin chocaban con su hombría que sentía que rompería la hakama sino se liberaba para unirse con la mujer que estaba bajo él, gruño en advertencia cuando vio las manos de su Rin viajar hacia su única prenda que le faltaba para estar en las mismas condiciones que ella, si lo tocaba tiraría a la borda todo y la tomaría de la manera salvaje y ruda.
Tierno, cariñoso, delicado…nunca encajarían con él.
Pero por ella y porque en estos momentos su cuerpo es frágil al querer tomarlo y poseerlo ya que algo le decía que ella sufriría por enfrentarse a su pasión. Que solo por eso restringía por ahora su instinto, más para la próxima le mostraría con hechos lo incontenible que serían sus días, sus tardes y noches para mostrarle su necesidad por ella y que su cuerpo se acostumbre a toda su ser, en cuerpo y alma.
Inhalo una vez más el aroma de la lujuria de su compañera y supo que no podía retrasar más la unión de ellos, retirando la última prenda de su cuerpo y abriendo las piernas de Rin para acomodarse. Mientras ella lo observaba con dulzura y amor, dispuesta a entregarse a él, los dos conectaron su mirada dorado con marrón transmitiendo los sentimientos de ambos sin necesidad de palabras.
Ella entreabriendo sus labios para decirle unas palabras y el acercándose lentamente para unirse completamente a ella.
-…¡RAMEEENNNNN!
¡¿Eh?! ¡Qué demonios!
Poco a poco abrió los ojos para descubrir que estaba soñando crujió sus dientes y tensó su mandíbula de frustración al percatarse que estaba bajo un árbol en la oscuridad que reinaba a su alrededor y no estaba la dueña de aquel calor bajo su cuerpo que sus sueños recrearon para él.
Y lo que lo trajo a la realidad fue el grito de su idiota hermano que estaba a varios metros retirado de él.
-¡ABAJOOOOO!
Bueno por lo menos recibió su castigo, se levantó para dirigirse hacia ellos no podían perder el tiempo no cuando ella corría peligro. Pero igual descargaría su furia con aquel que se atrevió a interrumpir su sueño.
¿Sueño?
Se tensó – Mierda – gruño molesto.
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-Irasue-sama ¿porque sigue aun aquí? – interrogo Bokuseno
Al percatarse de que la demonesa estaba mas que entretenida ya que de las ramas del gran árbol de ginkgo salía una esfera blanca y que flotaba en frente de la señora de mirada dorada y madre del dueño de dichoso jardín.
-Sabes Bokuseno – dijo mordazmente – nunca pensé mi hijo fuera tan entretenido – declaro con descaro.
-Ohh se refiere a eso? – comento pícaramente al observar la esfera.
-La base de los sueños son los recuerdos que quedan grabados en la mente a base de hechos reales… - murmuro sin contener la risa - bueno por lo menos puedo decir que mi hijo es todo un hombre – comento para cubrirse con su abanico – realmente es idéntico a su padre.
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Jojojojo ¡Feliz Navidad! para todas ;)
Como lo prometido es deuda aquí les dejo este especial navideño jejeje :3 y creo que muchas querrán colgar a alguien (a mi no TT^TT jejeje) en fin para que se ubiquen esta parte vendría siendo en el descanso que hicieron antes de llegar al lugar de la próxima batalla :p
*Hakama vendría siendo los pantalones del traje masculino en conjunto con el kimono(la parte de arriba) y el obi(cinturón) ;)
Y bueno solo advierto que es mi primera vez haciendo estas escenas así que agradecería sus comentarios al respecto o si tienen alguna sugerencia con gusto los tomare en cuenta =)
Pero en fin agradezco mucho a los que colocan esta historia en sus favoritos y follows. A los que dejan reviews o que son lectores anónimos les doy las gracias.
Espero que se la pasen bien en estas fechas y nos vemos. Se cuidan y que pasen excelente día, tarde y noche.
Bye~
