Inuyasha y sus personajes son de Rumiko Takahashi.


Adentrándote en un abismo,

Aferrándote a recuerdos pasados

Y olvidados

Que fueron sumergidos en la oscuridad

busca sin parar

la luz

para la expiación de tu alma…"

.


Capítulo 13: "La batalla entre un sueño y una pesadilla parte 1"

.

Los arboles de aquel bosque oscuro se mecían salvajemente con el aire se podía sentir la tensión en todo el ambiente, como si un mal presentimiento o un catástrofe fuera a pasar.

Kagome lo sentía, era un poco perceptible pero ahí estaba conforme avanzaban se estaban acercando a la resonancia de la perla, no quería creerlo pero era cierto estaba resurgiendo de nuevo. Pero lo extraño era que la extraña energía que estaba alrededor de dicha joya algo le decía que algo no estaba bien.

-Que sucede Kagome? – la voz de Inuyasha lo saca de sus reflexiones.

-Puedo sentirlo – declaro llamando la atención de todos – la resonancia de la perla está muy cerca – señalo en la dirección donde sentía las vibraciones.

Todos quedaron sorprendidos incluso Sesshomaru logro escuchar esa declaración de la sacerdotisa a pesar de estar alejado. Así que el tiempo estaba contra ellos. Acelero el paso un poco más tenía que llegar pronto esta vez no dejaría que le quitaran a Rin.

-Hey, Sesshomaru no te adelantes – grito Inuyasha al percatarse que su hermano acelero sus paso hasta prácticamente desaparecer de la vista de los demás.

-Vamos chicos – apuro apretando el paso.

.

En la castillo donde esta una torre que era iluminada por la luz de la vela, se veía la sombra de un sujeto totalmente de negro mientras observaba por el balcón el bosque que estaba frente a sus dominios.

-Shitsu, pobre imbécil – dijo burlonamente – creíste que no me daría cuenta ¿eh? – sonrió perversamente – yo siempre obtengo lo que deseo, he esperado mucho tiempo y ni siquiera tú te interpondrás en mis objetivos.

Declaro para salir del balcón de aquella torre para internarse en medio del bosque.

-Esta vez obtendré la perla.

.

En lo más profundo de aquel bosque se encontraba un chico encapuchado que contemplaba el ambiente a su alrededor, no importaba cuantas veces asesinara su mente no conseguía la paz. Una parte lo pedía a gritos venganza como si alguien le hubiera hecho mucho daño pero la otra parte una voz muy débil le suplicaba que parara, que ya no ensuciara sus manos.

-¡Maldición! – bufo molesto esas voces lo estaban llevando a la locura, necesitaba destruir algo, lo que sea.

Y como si sus deseos fueran escuchados de entre los arboles surgió un látigo verde que impacto cerca de donde estaba.

Logro esquivarlo con agilidad mientras desvainaba su espada para enfrentarse aquel que lo desafiaba pero se sorprendió al ver al demonio que lo miraba estoicamente mientras desvanecía el látigo de sus dedos…así que ese ser el famoso Daiyoukai Sesshomaru.

-Oh vaya que sorpresa jamás me imagine encontrarme a alguien tan importante – comento burlonamente.

-Donde esta Rin?

-¿Rin? – Preguntó confuso – ahh, ahora que recuerdo la última vez el otro bastardo me pregunto lo mismo.

-No lo repetiré donde esta? – mientras desvainaba su espada, para ponerse en guardia.

-Huh, no me importa esa mujer – se relamió los labios – que pasa acaso te abandono – se mofo – ohh bueno, veo que quieres luchar – exclamo divertido – creo que por mientras me divertiré contigo.

Mientras se lanzaba para atacarlo siendo repelido de un solo movimiento – vaya – pensó – es más fuerte que el otro, esto será divertido.

Poco tiempo había transcurrido cuando Inuyasha y los demás llegaron donde se enfrentaba Sesshomaru y Akumo tal parecía que los dos se contenían…pero cuando Kagome recupero el aire por la carrera se sorprendió por lo que descubrió.

-¿Qué significa esto? – se preguntó, mientras abría los ojos sorprendida, esto no tenía lógica.

-¿Qué quieres decir señorita Kagome? – pregunto Miroku que se percató de la extraña reacción de la sacerdotisa.

-La presencia de la perla – Susurro con un hilo de voz y sus ojos se abrían impresionados por la revelación ante ella – está en ese sujeto.

Todos se extrañaron con esa declaración para inmediatamente observar al extraño sujeto. ¿Qué estaba pasando aquí? pero sobre todo ¿Por qué ese sujeto estaba relacionado con la perla?

Mientras la lucha entre Sesshomaru y Akumo era muy contenida. Ya que los dos se estaban midiendo y observaban los movimientos del adversario; pero Sesshomaru escucho lo que dijo Kagome, algo le decía que no debía eliminar a su oponente hasta saber en qué estaba relacionado el sujeto con esa maldita perla.

Pero su oponente no se lo ponía fácil, además de que cada ataque le crecía las ansias de sangre y seguir luchando pero a la vez lucía agotado ya que gastaba muy rápido sus energías en vano. Mientras el analizaba cada detalle de la situación sin dejar de tener la ventaja y buscar la manera de acabarlo sin gastar tiempo.

Mientras los demás observaban como espectadores esperando el momento para intervenir pero de pronto se tensaron al escuchar de entre los arboles fuertes aullidos que se escuchaban tan cerca de donde estaban, hasta que emergieron cientos de perros fantasmales.

-¡DEMONIOS!

Exclamo Inuyasha para desenfundar su espada para arremeter contra esos seres, pero tal parecía que destruía unos para luego multiplicarse cada vez más.

Mientras en la otra lucha la ventaja la tenía Sesshomaru estaba por concluir esa batalla para no perder tiempo, arrinconándolo mientras su adversario retrocedía sin fijarse en su camino hasta que de pronto resbalo, fue solo un segundo pero solo eso basta para que Sesshomaru pudiera acercar el filo de Bakusaiga al cuello de su contrincante…era obvio, él tenía el completo control.

-Donde esta Rin o muere? – declaro con frialdad.

-Y yo ya te lo dije no lo sé – bufo molesto para luego mostrar una sonrisa ladeada – ¿Qué pasa inugami se te perdió?

-Mide tus palabras – acerco más el filo de su espada al cuello – habla – demando.

-Aghh – respiro con dificultad – y-yoo…

Pero antes de responderle, una corriente de aire se formó creando una fuerte cortina de polvo. Todos cerraron sus ojos menos Sesshomaru que fijo su vista su objetivo.

.

Cuando se despejo el aire se pudo mostrar aquel ser con vestimentas negras, su piel amarilla y demacrada lo hacía lucir lúgubre con ese cabello negro y ojos rojos, sus vestimentas a pesar de ser totalmente oscuras tenían cierto parecido a un guerrero samurái pero todo quedaba atrás con la mueca arrogante de aquel ser como si disfrutara lo que ocurría en ese instante.

-Ohh vaya, así que por fin nos encontramos inugamis – mientras los contemplaba en las alturas observando al par de hermanos.

Todos se quedaron observando al sujeto que flotaba entre ellos ¿Quién era? Pero todas sus interrogantes pararon cuando surgió otro ser en ese mismo instante pero él ya era conocido porque él había atacado la aldea junto con el otro sujeto que estaba aún acorralado por la espada de Sesshomaru.

-¡¿Lord Yakumo?!

Declaro sorprendido nunca pensó que esa maldita araña haría acto de presencia pero si el ya dio a conocer su presencia solo significaba una cosa…la perla volvería.

-Vaya Shitsu eres lento – mientras aterrizaba en medio todos – casi te pierdes del espectáculo.

Mientras el eludido sintió que se le iba el alma no lo quería creer, la ambición de aquella araña se cumpliría – NO – grito su mente

– No lo permitiré – grito lanzándose hacía él.

Se dirigió directo contra aquel sujeto que aun sonreía con satisfacción. Mientras Yakumo veía las expresiones de su sirviente desde el temor a la ira, siempre supo que lo traicionaría pero verlo lanzarse contra el para detenerlo, le hacía gracia – Incrédulo – aun olvidaba quien mandaba.

Con un simple movimiento de una mano convoco un kido* siendo retenido por aquellos hilos rojos que restringían su cuerpo haciéndolo caer en el piso. Mientras los demás veían la escena estupefactos al percatarse que aquel sujeto quería atacar al sujeto de negro, pero más se asombraron ver cómo era retenido por aquel ser y solo usar una mano…que clase de ser, era ese sujeto que entre más lo observaban más desconfianza le tenían.

-Como sea – Se abrió paso donde la espalda a su sirviente – me alegra verlos por fin – mientras miraba a Sesshomaru e Inuyasha – vaya son iguales a ese patetico "perro".

.

Akumo al ver que todos tenían su atención hacia Yakumo en un impulso se alejó de Sesshomaru solo para conseguir un leve rasguño en su barbilla, el rojo camersi resbalaba poco a poco de su barbilla al cuello, el aludido se llevó la mano al cuello para encontrarse con su sangre y probar con sus labios su propio sabor mientras sonreía como un poseso.

-Jamás volverás a ver a esa patética humana, Sesshomaru – las sonrisas crueles de ese desquiciado lo estaban llevando al límite definitivamente acabaría con él.

-hmmp…tendrás el honor de morir con el poder de mi espada – contesto con altivez empuñando su espada, mandando una poderosa descarga de energía pero el sujeto era muy hábil y rápido, tal parecía que en tan poco tiempo aprendió a conocer sus movimientos pero le demostraría la diferencia de poderes.

-Yo no sé porque tanto interés en una débil humana, eres lo más patético que he visto Sesshomaru – declaro con una sonrisa torcida.

-¡Cállate y muere! – rugió el youkai, ese sujeto lo estaba llevando el limite pero no era tonto al percatarse que quería provocarlo.

-Terminando esta batalla acabare con tu linda "protegida" a ver si sigues teniendo esa patética cara – prosiguió para arremeter en uno de sus costados sin tener éxito en su ataque.

-Eso ya lo veremos – se acabaron las charlas, su sed de sangre lo llamaba exigiéndole destruir aquel ser…tenía que acabarlo que de un momento su aura se incrementó.

Así que se enfrentaron a una batalla aún más sangrienta tanto que sus auras chocaban entre si creando ondas a su alrededor destruyendo todo a su paso.

Mientras los demás observaban la batalla con ansia, Inuyasha y compañía tenían un mal presentimiento de todo esto. Aunque poco podían hacer, ya que los lobos a su alrededor los inmovilizaban y solo les impedía interferir, mientras Yakumo observaba el espectáculo.

-Cierto, hasta aquí acaba esta batalla – contesto con impaciencia – lo que más quiero es destruirte – prosiguió con su ataque aún más feroz – l- lo demás no importa, ni siquiera este patético mundo.

Mientras de su cuerpo surgían ondas oscuras de energía maligna, por un instante todas las batallas se detuvieron y contemplaron con ojos crédulos a aquel joven y dejo estático por unos segundos al demonio blanco…que demonios estaba pasando con ese sujeto y más que nada porque la sangre de ese sujeto tenía ese aroma tan conocido por él.

.

-¡Siiii! – grito eufórico Yakumo – la perla por fin resurgirá.

Tras esa declaración todos quedaron sorprendidos, lo que trataron de evitar se cumplía. La perla estaba de regreso pero porque con ese sujeto.

Mientras Akumo ajeno a las palabras se abalanzo de nuevo contra Sesshomaru tomándolo desprevenido. Fue cuestión de segundos en que sus reflejos lo salvaron de una herida mortal rasgando parte de su kimono dejando al descubierto parte de su pecho mostrando en su cuello algo que llamo la atención a su oponente.

Sesshomaru al ver que por su momento de distracción se descuidó, se enfocó en su contrincante. Iba arremeter contra él, pero se detuvo cuando vio estaba mirándolo pero se dio cuenta que no lo veía a él directamente, sino su cuello pareciera que estaba paralizado algo estaba pasando…quería aprovechar su distracción y atacarlo pero algo lo hizo pararse…de nuevo estaba esa aroma conocido por el que lo dejo asombrado siendo incapaz de moverse.

-¡aaaahhhhhhhhh! – Se escuchó el grito de Akumo mientras arrojaba su espada y se sujetaba la cabeza parecía que estaba en una lucha mental consigo mismo.

En eso, Yakumo se trasladó hacía Akumo para inclinarse donde se había arrodillado mientras seguía sujetándose la cabeza.

-Huh – suspiro decepcionado – vaya que decepción contigo – declaro mientras negaba dramáticamente – no eres más que un experimento fallido – dijo mientras se lamentaba para luego sonreír siniestramente – pero aún me puedes ser útil después de todo eres el único shiniban*.

Mientras le daba palmadas como si lo estuviera consolando. Akumo yacía inclinado en el suelo sujetándose la cabeza, la confusión en su cabeza no lo dejaba en paz. Más la serie de recuerdos que se agrupaban en su mente.

-¿Deseas aliviar el dolor?

-¡NO TE ATREVAS!

Grito Shitsu que se removía con imponencia al no poder moverse por las ataduras que volvían a restringir su cuerpo.

-Y quien me lo impedirá – declaro para levantarse y alzar el cuerpo de Akumo que aún seguía en un extraño letargo – ¿tu? – se mofo

-Maldito bastardo ¿quién eres? – grito Inuyasha que ya estaba en su límite con su paciencia.

-Ohh, vaya casi los olvidaba – se excusó – bueno seré amable con ustedes, me llamo Lord Yakumo y pronto será el nuevo Señor todo – declaro victorioso – aunque ustedes solo me conocen por mi experimento fallido hace poco tiempo – mientras los miraba a todos – sí, yo fui quien creo a Naraku y también a él – señalo a Akumo que aún se retorcía pero que se mantenía a flote a la altura de Yakumo.

-¿Cómo es eso posible?¿que no fueron un montón de youkais los que crearon a Naraku?.- Pregunto Miroku asombrado al saber tal revelación.

El aludido solo sonrío burlonamente – En eso te equivocas, el bandido Onigumo quería poder para estar con la sacerdotisa, yo quería a cambio la perla por eso hizo un pacto conmigo, así que cerramos el trato dándole la marca en su espalda que lo ata a mí – de repente su voz su volvió sería – pero el muy bastardo olvido su parte, así que deje que lo eliminaran al ver que ya no me servía, pero bueno de todos modos, él solo era un experimento ahora no importa.

-¿Experimento? – hablo Sesshomaru – tu estas detrás de todo con el secuestro de Rin – acuso inquisitivamente.

-Rin? – pregunto alzando una ceja – ohh vaya, así se llamaba tu querida mascota, verdad? – contesto mirándolo perversamente.

Mientras el aludido gruño en advertencia su paciencia lo estaba arrastrando a contener su parte yokai contra ese sujeto.

-Ella es parte de mis planes – confeso – jamás me imagine que tenías una shiniban contigo y créeme – comento en éxtasis relamiéndose los labios – que ella resulto ser el mejor experimento que Naraku – concluyo para estallar en sonoras carcajadas siniestras. Se acercó a Akumo para pasar sus huesudas manos por sus hombros para remover la tela y dejar al descubierto una marca rojiza muy parecida al de Rin.

-¡NOOOO! no la toques Rinnnnnnnnnnnnn – grito desesperado Shitsu.

Para todos el tiempo dejo de fluir, la sangre se les iba del cuerpo dejándolos helados en su sitio. No querían, no podían creer lo que oyeron con esa declaración…que ese ser extraño, era Rin.

-Eh esperado mucho tiempo por esto – declaro con voz seria – y nadie lo impedirá.

Prosiguió desviando su mirada para recorrer con la vista a los otros que quedaron sembrados por la impresión de esa revelación.

Su mirada siguió su recorrido hasta toparse con la mirada ambarina de Sesshomaru que ahora su rostro mostraba algo que nadie había podida hacer en todo este tiempo la consternación y shock al no querer creer lo que oyó. Fue el mayor placer que estaba disfrutando de todo este caos.

-Sesshomaru – se carcajeo – veras por ti mismo el ¡INFIERNO POR TUS PROPIOS OJOS!

Grito, para después sacar de sus ropas una enorme aguja roja y que en ese mismo instante la clavo sin misericordia en el pecho de Akumo.

-Noooooooooooooo – grito Shitsu retorciéndose al percatarse de esa acción – Nooo Rinnnn.

Mientras el grito resonó por todo el bosque, de los labios de Akumo se abrieron para soltar gritos ensordecedores por el dolor infringido al recibir esa aguja en su pecho. Se convulsiono desesperadamente al sentir por todo su cuerpo aquella aguja que se enterraba cada vez más. Pareciera que le inyectaba hierro caliente que hacia derretir todo su cuerpo por dentro.

Por todo ese movimiento la máscara cedió impactándose contra el suelo, mostrando a los presentes la peor imagen que jamás se llegaron a imaginar.

La piel totalmente blanca, partes del cuerpo entre suaves, delicadas y en otras robustas y algo marcadas. La altura totalmente modificada pero lo que seguía igual era el cabello largo y negro como el de Rin y también esos ojos castaños pero totalmente vacíos e inexpresivos solo mostrando el dolor que sufría en estos momentos pero ¿Por qué?¿Que le habían hecho?

Aunque el grito que dio Akumo los saco del trance en el que todos fueron envueltos, por fin lograron reaccionar de tan macabra revelación.

Pero nada pudieron hacer al ver que Yakumo tomo el cuerpo que caía inconsciente para abrir un portal y desaparecer.

-Nooo – el grito desesperado Shitsu era tanto como su furia que aun estando atado logro romper las ataduras de su cuerpo y correr para detenerlo, pero el portal poco a poco se estaba cerrando.

-Es una pena Shitsu, otra vez no pudiste proteger a tu hermana – concluyo para desaparecer.

-¡MALDICIÓN! – vocifero para caer de rodillas y golpear el suelo.

.

Todos observaron al sujeto que se encontraba arrodillado lanzando maldiciones mientras golpeaba el suelo con furia. Inuyasha iba acercarse para saber lo ocurrido.

Pero se le adelanto Sesshomaru al llegar hacia Shitsu y sujetarlo del cuello, su aura mostraba toda su furia que lo rebasaba al saber que fue lo que le habían hecho a su Rin pero su mente racional lo detenía hasta que tuviera todas las respuestas.

-Habla – demando con la voz cargada de ira, mientras lo arrojaba al piso con brusquedad.

Pero Shitsu recuperando el aire perdido levanto la mirada para hacerle frente al demonio blanco.

-Tu maldito bastardo – sus ojos reflejaban odio – esto es tu culpa – escupió con veneno – ¡ella nunca debió pisar el infierno!

Mientras Sesshomaru crujió sus dientes y mostrándolos mientras sus manos brillaban para lanzarse al ataque pero fue retenido por Inuyasha que intervino al ver que se avecinaba otra batalla innecesaria.

-Explícate – se dirigió al otro – antes de que este idiota te mate – refuto, para escuchar el gruñido de su hermano pero que bajo sus manos – no tenemos tiempo.

Mientras Shitsu suspiraba el hanyou tenía razón el tiempo se acababa y el solo no podría hacerle frente a Yakumo, aun cuando no le gustara la situación no tenía opción.

-Bien – bufo molesto – les diré todo desde el principio y porque el odio hacía ustedes…

.

Hace mucho tiempo existían cuatro clanes que eran los que gobernaban las tierras tanto del mundo humano y de los youkais.

~ El primero de todos, era el Señor del norte, dueño de las cuevas que están cerca del inframundo y del bosque Aokigahara, que era liderada por la familia Tsuchigumo.

~ El segundo, el Señor del Oeste, guardián del cementerio de los yoikais y dueños de la mayor parte del territorio de las tierras humanas, que era liderado por el clan de los Inugamis.

~ El tercero es el Señor del Este, que es dueño las montañas en especial el monte de las animas y también tienen control de una parte de los costas humanas, que son comandados por el clan Dragón.

~Y por último los que gobernaban el sur, los dueños del territorio del mundo espiritual junto con él de los sueños y son guardianes de la entrada al inframundo que están bajo las órdenes del clan de la luna.

Todos esos clanes tenían ciertos roces por rivalidad ya que todos querían apropiarse de tal territorio. Después de un tiempo hubo un acuerdo de paz ya que cada respectiva familia mostraría a su heredero.

Por parte del Norte fue dado a conocer como sucesor a Yakumo, en el Oeste a Inu no Taisho, el Este a Ryukotsusei* y por último el Sur que puso a una mujer…Irasue.

Por un momento Sesshomaru se tensó al hilar toda esa historia, los demás se sorprendieron ante tal revelación que contuvieron el aliento incapaces de interrumpir tal historia.

...como nuevos sucesores el mundo pensó que habría paz cosa que no fue así – ironizo – ya que nunca antes hubo una yokai mujer como sucesora, por lo que los demás clanes vieron una oportunidad para ganar territorio sin necesidad de un enfrentamiento, por lo mismo dos clanes en particular entraron en confrontación por la mano de la sucesora del clan de la luna. Esos clanes fueron los del Norte y Este, por lo que inicio un nuevo enfrentamiento pero ya que el clan de la luna era gente que no se mezclaba con nadie acordaron un matrimonio con el sucesor del clan del Oeste ya que ambos eran de la misma especie…Inugamis.

Con esa unión el enfrentamiento entre los otros clanes se volvió caótico siendo el más afectado el mundo humano pero todo se calmó con el nacimiento del primogénito de los Señores del Oeste y Sur ya que desde ese día se convirtió en el heredero de dos grandes territorios. Aunque hubo un periodo de paz por parte del Norte que se mostró pasivo tanto que todos pensaron que se resignaron, no como Ryukotsusei que estuvo constantemente en batalla con Inu no Taisho hasta que fue sellado aunque después el mismo Inugami pereciera en otra batalla…" – acorto al ver como los peliplateados se tensaban ante la mención del padre de ellos.

…con la muerte de dos sucesores de dos grandes clanes – prosiguió – el clan de Norte empezó a moverse desde las sombras, ya que no podían interferir para apoderarse de los otros territorios. Ya que con la perdida de dos líderes surgieron nuevos sucesores o en caso del otro ya había un heredero que podía asumir su cargo – desvió su mirada a Sesshomaru.

pero en aquel tiempo una humana llamo la atención de varios demonios ya que era muy poderosa. Pronto descubrieron que ese poder podía ser extraído y ser usado a su conveniencia. Su nombre era Midoriko – contuvo el aliento, mientras empuñaba sus puños por la repentina ira que surgía en su interior – por eso Yakumo ordeno a cientos de demonios atacarla constantemente hasta tenerla acorralada pero no conto que ella contara con ayuda de Naohi y conmigo – respiro pausado en un intento para controlarse.

-Entonces es cierto que son hermanos? – cuestiono Kagome.

-Sí – afirmo – ella es mi hermana ya que ambos fuimos creados por Midoriko pero al ver que Naohi peligraba más porque ella fue elegida para ser el alma que quedaría encerrada en la perla junto con Magatsuji…

Midoriko no quería ese destino para mi hermana – prosiguió – por lo mismo al ver que no iba poder detener a Yakumo ideo que yo resguardara una parte del alma de Naohi como también una parte del alma de Magatsuji. En un lugar, que nadie podría llegar…en el infierno – sentencio para clavar su mirada en Sesshomaru.

Por eso cuando la perla fue liberada de Midoriko, pudo intercambiar el lugar de mi hermana por ella misma. Mientras la otra parte de alma de Naohi fue puesto en letargo para que en determinado momento renaciera.

-…Todo iba bien mientras nadie supiera de ese sello de almas en el infierno hasta que… - soltó con ira y mirando con odio a Sesshomaru – él nuevo alma de Naohi callo en el infierno – escupió mientras trataba de controlarse – fue en ese instante que se volvió a completar su alma para que volviera a revivir pero también se completó el alma de Magatsuji y con eso se pudo corromper la perla. Como también se revelo la ubicación de la persona quien podría hacer surgir de nuevo la perla – finalizo con profundo enojo – por eso eres culpable – le apunto – ella nunca debió estar en el infierno.

Mientras Sesshomaru digería toda esa revelación, no podía creer las consecuencias de ese incidente ocurrido varios años atrás. A eso se refería su madre – con los sacrificios necesarios – pensó. Su mente, no dejaba de torturarlo al contemplar tal verdad pero entonces su madre lo sabía todo.

-Él hubiera no existe sino lo que está presente – reflexionó Inuyasha – de nada sirve lamentarse cuando ya todo está hecho. Además esto tarde o temprano iba pasar, así que dinos que fue lo que le hizo ese bastardo a Rin.

-Ese bastardo – rechino los dientes – modifico las pesadillas de Rin para que tomara forma física, algo como una materialización de todos sus temores y miedos pero al no tener un cuerpo físico donde residir, uso su cuerpo ya que eran compatibles ya que ambos son uno mismo pero la diferencia radicaba en que ambas naturalezas chocaban por ser opuestas – declaro con pesar, mientras los demás contenían el aliento – como el cuerpo le faltaba un alma para hacer el balance para hacer resurgir la perla, hubo un desequilibrio que hizo que sus pesadillas pudieran poseer su cuerpo como para hacerle una transformación. Pero como estaba incompleto, su cuerpo podía regresar a su forma original en periodos… – se calló mientras meditaba – …pero ahora mismo algo hizo que tanto el alma de Rin como de Akumo se despertaran al mismo tiempo.

-Y eso es malo? – pregunto Kagome con ansiedad.

-Si – mientras clavaba su mirada al cielo y apretaba los puños – porque eso quiere decir que… - trago saliva – el alma donde estaba antes Rin se unió de nuevo a su cuerpo junto con el de Akumo – volteo a verlos – la perla volverá de nuevo.

Todos contuvieron el liento tratando de pasar aire y tragar saliva que desde tal revelación, se hizo una tarea difícil.

-Pero entonces – dudo el monje – que pasara con Rin? ¿Se quedara así? – haciendo alusión a su cuerpo.

-Eso pasara si pierde la batalla – sentencio – ahora mismo ella luchara contra sus temores para tener el control de su cuerpo, si ella logra superarlos volverá a la normalidad y la perla tal vez no resurgirá.

Alzando su báculo abrió un vórtice enfrente a los demás.

-Vamos – dijo dando un paso

-¿A donde? – pregunto con inquietud Kagome

– a estas alturas ese bastardo, se la llevó al único lugar donde podrá despertar a ambas almas – mientras se encaminaba al vórtice – a esa aldea.

Todos avanzaron, quedando un poco atrás Sesshomaru que estaba inmóvil mientras su mente estaba sumergida en un mar de desesperación y culpa al saber el sufrimiento que le provocaron a su Rin. Como también las consecuencias de la que paso tiempo atrás al querer ganar poder.

-¿Para qué quieres el poder? Acaso ¿Tienes algo que proteger? – fueron las últimas palabras que le dio su padre.

¿Poder?¿Proteger? Y hasta ahora no lo pudo cumplir, su ambición lo llevo a ser muy poderoso pero ni con eso pudo protegerla pensó empuñando sus manos con furia y rabia de si mismo.

-Le dijiste que volverías – susurro Inuyasha mencionando las palabras que le dijo a Rin en aquel árbol – así que cumple con tu palabra – amenazo, para caminar en dirección al portal.

-Idiota – pensó en su fuero interno pero una parte de él se lo agradecía al hacerle recordar su juramento y hacerle salir de sus dilemas mentales.

-Yo Sesshomaru, juro que te protegeré Rin

Declaro para encaminarse a ese portal y enfrentarse a todos que osen interferir en su promesa.

.

Mientras tanto en el gran árbol de cerezo, los pétalos caían marchitos y su luz se extinguía poco a poco, junto con las flores a su alrededor totalmente secas y marchitas.

-Que está pasando – susurro la anciana que contemplaba atónita la escena – ¿Donde esta Rin? – se preguntó mientras veía el lugar vació donde solo quedaron los lazos que la unían al árbol marchito.

-Así que ya comenzó la batalla – otra voz surgió, mientras se acercaba al árbol – no lo vez – cuestiono – su alma regreso a su cuerpo – afirmo – no importa la distancia o el lugar donde se encuentren, tanto alma como cuerpo al final volverán a unirse.

-¿Cómo es eso posible? – pregunto a la mujer a su lado.

-Eso fue porque el cuerpo de aquella niña, lo ocupo otro ser – manifestó – se podría decir que es un alter ego de sus propios miedos.

-Entonces eso quiere decir que ese ser – pregunto ansiosa – se llevó el alma de Rin.

-Te equivocas – aclaro – ese demonio ni siquiera sabía de Rin, solo hacia lo que sus instintos le decían.

-¿Qué, quieres decir con eso? – voltea a ver a Irasue con duda.

-A que todos esos miedos, temores incluso ira y enojo nunca fueron expulsados sino que fueron resguardados en el corazón de esa humana – mientras se daba la vuelta para irse – pero ahora esa niña la que tiene que luchar contra sus propios miedos y pesadillas.

-¿Qué pasara ahora? – musito para regresar su vista al árbol.

.

En la aldea, Sango observaba el horizonte había pasado dos días después de la desaparición de Rin y cuando los demás partieron en su búsqueda. Y en esos días el lugar era un caos, demonios y monstruos surgían de todas partes y la mayoría se manifestaban en el lugar donde Rin iba muy seguido a esperar al demonio.

-¿Qué demonios está sucediendo?

Se preguntó al contemplar que una gran horda de demonios se avecinaba y un fuerte aura maligna se concentraba en un lugar en especificó.


Hola a todos ^^

Espero que hayan tenido un excelente inicio de Año Nuevo =) se que he tardado un poco pero créanme que el tiempo se me ha pasado muy rápido con tantas idas al hospital ;) Pero bueno aprovechando les dejo este capitulo un poco más largo en compensación por la espera jejeje así como también para terminar con todas las revelaciones...Así es damas y caballeros ya vamos a la recta final de esta historia TT^TT

En fin les dejo las siguientes aclaraciones:

*Kido: Via del demonio o también conocida como artes demoniacas en si es energía espiritual que se pueden usar para curación, defensa o ataque.

*Ryukotsusei: Fue un Daiyokai que lucho con Inu no Taisho pero este apenas pudo ganarle sellándolo con una de sus garras posteriormente Inuyasha lucha con su espíritu para poder usar su espada cuando esta antes había sido rota y ser reconstruida por Totosai.

*Shiniban: Como ya lo había mencionado antes es intermedio entre un shinigami pero sin serlo completamente.

En fin, la batalla final empezara pero esta vez veremos por fin, a Rin que aparecerá y luchara no solo por su cuerpo sino también para evitar que surja la perla ;) Y por lo visto se les unió el hermano jajaja Sesshoamru le salió cuñado :b Pero sera hasta la próxima semana, en donde veremos la batalla de almas y si Rin vencerá sus temores ahora que sabemos que Akumo es el alter ego de sus pesadillas y solo ella tiene que enfrentarlo.

Agradezco mucho sus comentarios que me animan mucho, también a los que lo siguen ya sea en sus favoritos o follows como los que se toman el tiempo de leerlo realmente me hacen muy feliz que mi historia sea aceptado como también sus consejos que sin importar tomo mucho en cuenta :) Así que nos vemos, se cuidan y que tengan excelente día, tarde y noche...ñ.ñ

~(=^.^=)