Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.

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Candy se encontraba recostada en el diván de su habitación mirando por la ventana, estaba tan abstraída del mundo que no se percató de que una dama había entrado a su habitación; la dama, vestida de manera informal, tomo asiento en un sofá al lado del diván donde estaba la rubia, pero la rubia ni se inmutaba; nuestra amiga soltó un largo suspiro y una lagrima rodo por su mejilla, lo que la dama que estaba en el sofá pudo apreciar, se acercó lentamente a ella, se arrodillo a su costado y seco la lagrima con el dorso de la mano

Una moneda por tus pensamientos – dijo la dama – y dos si me dices porque lloras

Candy salió de su letargo y la quedo mirando fijamente, la mujer que la acompañaba a pesar de estar vestida de manera sencilla e informal, y de la ternura de sus palabras, emanaba seguridad y su presencia se imponía en la estancia, la rubia la veía a los ojos y no lograba salir de su mente, parecía perdida en un laberinto que ella misma se había creado.

Vamos Candy – hablo la dama – llevas tres días sumergida en tus pensamientos, creo que es hora de que reacciones y salgas de ahí – hablo la joven mujer con un tono de voz que a pesar de seguir siendo dulce, tenía una imposición de orden – acaso no te das cuenta que "tu madre" está muy preocupada por ti – finalizo la mujer

Mi madre? – por fin hablo Candy

Si Candy, tu madre – respondió la dama quien no era más que Kate – esa mujer que se ha pasado estos tres días en angustia por que no has dicho ni una sola palabra, porque no te has movido de ese diván, porque te estas apagando como una velita niña

Mi madre – repitió Candy – acaso la merezco, acaso merezco el amor de alguien, acaso seré feliz algún día – decía Candy sin mirar a nadie, como quien lanza palabras al aire, como quien habla consigo mismo buscando una respuesta

Candy había llegado al departamento de Manhattan junto a su familia hace tres días, se instalaron y comieron tranquilamente, por la tarde Patty entro a su habitación y la encontró durmiendo por lo que no la molesto, en la noche, la rubia que había llegado a casa con Patty y con Elroy, no era la misma, se notaba apagada, sus ojos no tenían brillo, estaba ensimismada, sumida en sus pensamientos; Elroy pensó que era normal, después de todo lo que había pasado en los últimos días, era obvio que estuviera afectada, decidió dejarla descansar, ya hablarían al día siguiente; pero al llegar la mañana Candy seguía en la misma situación; Elroy pensó, que tal vez un pastel de chocolate la animaría y volvería a ser la misma, conociendo a su querida nueva hija, no dudaría ni un segundo en abalanzarse sobre el pastel y devorarlo, pero grande fue su sorpresa al ver que Candy ni siquiera lo miro; Patricia llamo a Kate para que fuera cuanto antes a ver a la rubia, la misma que a las pocas horas llego, pidió que la dejaran a solas con ella para tratar de entablar una conversación, pero los minutos pasaban y nada, las horas pasaban y nada, los días pasaban y nada; hasta Terry se había mudado momentáneamente al departamento con la autorización de Elroy para poder estar al pendiente de la rubia, se turnaban entre ellos para estar al pendiente de la rubia, hablándole, acompañándola, leyéndole un libro, prácticamente obligándola a comer; así habían pasado los tres días, hasta que por fin llegó el momento en que Candy hablo, aunque no estaba muy consciente del todo, era un gran avance que exteriorizara sus pensamientos.

Vamos Candy – hablo Kate de nuevo – tienes que encontrar la salida a ese laberinto que solo está en tu mente, aquí estamos todos los que te queremos para apoyarte dijo – finalizo la mujer

MIENTESSSS! – grito Candy, mirando con ira a Kate – lo que dices es mentira, EL no está aquí, todos los que dicen quererme terminan dejándome sola, mis padres me abandonaron, los que supuestamente debían amarme más que nadie me dejaron en la nieve siendo yo una bebe sin importarles si vivía o moría, luego me dejo Annie, mi hermana, la que había prometido que siempre estaríamos juntas, para ella fue más importante cumplir su sueño de tener una familia, unos padres que la amaran y le dieran el cobijo que yo también deseaba, pero yo renuncie a ellos por ella, porque ella era más importante para mí, era mi familia, mi hermana; luego se fue Anthony, él también me dejo, cuando me juro que siempre cuidaría de mí, él también se fue, y nunca pude decirle lo importante que era en mi vida; Stear, mi dulce Stear, él se fue por perseguir su sueño, pero no le importo dejarme, cuando siempre dijo que estaría para cuidarme y para defenderme, Terry también se marchó, prefirió ocultarme la verdad antes de confiar en mí, tal vez … si me hubiera dicho como eran las cosas, todo hubiera sido diferente, y por último El, Albert, él también me ha dejado, ha preferido todo antes que a mí, dime si todos se me dejan, si todos se van, para que sigo aquí, a mí nadie me quiere, el cariño que dicen tenerme es solo un espejismo – finalizo Candy cayendo de rodillas cubierta en llanto a los pies de Kate, a lo que esta solo atino a agacharse, abrazar a la rubia y consolarla

Llora Candy, saca todo lo que tengas dentro, es un gran peso el que has cargado todos estos años, llora hasta que el dolor se haya ido, solo así podrás ver las cosas con otra perspectiva – decía Kate mientras acariciaba el cabello de la rubia, y la pecosa seguía llorando a mares en los brazos de Kate sacando toda la frustración, pena, resentimiento y dolor que tenía guardada en el alma

A unos cuantos paso de ahí, tres personas lloraban en silencio, todo lo que la rubia había dicho les había tocado el alma, habían oído cada palabra pues corrieron a la habitación al oír los gritos de Candy, la tía abuela se sentía tan mal con Candy, por todo lo que la había hecho sentir con sus acusaciones infundadas y sus malos tratos, cuando todo lo que quería Candy era amor, comprensión y aceptación, que ciega estuvo….

Patty por otro lado, sabía lo que su amiga sentía, ella se había sentido igual de sola y abandonada cuando Stear murió, aunque ella sabía que su dolor no podía compararse con el de su amiga, ya que ella al menos tuvo a su abuela que siempre estuvo ahí durante toda su vida

Terry por su parte, recién se dio cuenta que, de a pesar de verse siempre alegre y fuerte, la pecosa era y siempre fue muy frágil, que idiota había sido, el que alguna vez dijo amarla, nunca se dio cuenta de cuan frágil era la pecosa, pero eso cambiaria, nadie volvería a dañarla y eso dependía de él, era cierto que ya no la amaba como antes, pues ese amor se había transformado en un amor fraterno como si se tratara de su hermana, y eso sería para él, la hermana pequeña que nunca tuvo, y así la cuidaría y protegería

Candy había calmado su llanto y ahora solo respiraba de manera irregular tratando de calmarse, Kate la había ayudado a levantarse y la dirigió al sofá para que estuviera mas cómoda, había detenido el ingreso de los demás con un gesto de su mano indicándoles que permanecieran ahí, se arrodillo frente a Candy nuevamente y comenzó a hablarle como si fuera una niña pequeña, con mucha dulzura, pero sin dejar de ser firme

Candy – llamo Kate – mírame pequeña – le dijo levantando la barbilla de la rubia para que ésta pueda verla a la cara – ya estas más tranquila – pregunto la mujer, a lo que la rubio respondió asintiendo – bien, eso es bueno, por lo que veo ya sacaste todo lo que tenías guardado verdad – pregunto Kate, a lo que Candy nuevamente asintió – muy bien, ahora quiero que voltees y veas que estabas equivocada, pues no estás sola, tienes una familia que te quiere, mira – insto Kate a que Candy voltee, llevándose la rubia una sorpresa al ver parados a Elroy, Patty y Terry en el marco de la puerta, los tres con lágrimas en los ojos – deseas decirle algo a tu familia Candy – pregunto Kate, la rubia deseaba disculparse – Algo que no sean unas disculpas Candy, porque lo que has dicho hace un instante no es motivo de disculpa, simplemente has exteriorizado todo lo que has tenido guardado por tantos años, y ellos que son tu familia – dijo Kate señalando a quienes esperaban en el umbral de la puerta – te entienden y comprenden que ha sido una carga muy pesada para ti sola, y que es normal que en algún momento hayas tenido que exteriorizarlo, ninguno te guarda rencor ni mucho menos te recrimina o reprocha lo que has dicho, ellos te aman, y quieren que seas feliz, están aquí para apoyarte y ayudarte a que logres curar todas tus heridas, juntos lo vamos a hacer, está bien Candy? – cuestiono la psicóloga – deseas curar todas tus heridas y que te ayudemos en el proceso? Deseas dejar de sentir ese dolor en tu alma? Desear entender el porqué de tu comportamiento? Deseas hallarte y poder ser feliz contigo misma Candy? – cuestiono finalmente Kate

Si Kate, deseo hallarme, aceptarme y finalmente poder ser feliz conmigo misma – dijo Candy, a lo que Kate la abrazo y con un gesto de su mano invito a los observadores silenciosos a acercarse y formar parte del abrazo, con lo que por primera vez en su vida, Candy se sentía realmente aceptada, con todo y sus heridas, sentía que tenía una familia, y que su familia estaba ahí para apoyarla, sonrió de manera serena y se dejó ser, sintiendo el amor de esa, su familia

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Hola a todas

Hola chicas bellas, Espero que les guste este capítulo, sé que el tenor del fic es de humor, pero a menos que quieran una tragedia entre Emilia y Albert jijiji pos mejor un poco de drama con la pecosa, espero sus comentarios chicas bellas no leemos pronto