Capitulo 3 : Por las calles de Nueva Orleans

Los fuegos rugientes del pueblo ardían a gran altura en la noche, lamiendo el cielo oscuro como

serpientes enroscándose a través del terciopelo negro. El humo flotó en el aire a través de la oscuridad

brumosa, acre con el perfume de muerte y venganza.

La vista y el olor deberían traer alegría para Ikki

No lo hizo.

Nada le traería alegría otra vez.

Nada.

La amarga agonía que fluía dentro de él lo dejaba . Era más de lo que podía

soportar y ese pensamiento era casi suficiente como para hacerle reír.

Uno por uno, él había perdido a cada ser humano en la tierra que alguna vez había significado algo

para él.

Todos ellos.

Desde chica ella estaba destinada a ser de la realiza junto a uno de los hijos del Gran Vlad.

Pero todo se torno oscuro. Su destino se trunco, se torcio quien sabe porque tipo de fuerzas invisibles

para que todo saliera mal...

El pueblo se volvio en contra del Principe Vlad, inclusive su familia.

entonces toda su familia fue tomada como prisionera.

Su padre, quien habia sido comandante en las fuerzas del ejercito del principe...

antes de morir le dio sus ultimas palabras - Hija mia, toma tu lugar como reina de este pueblo, y asesina al traidor-

Antes de exalar su ultimo aliento el anciano escucho a su hija - Padre, la deshonrra de la traicion desgarra el corazon- el anciano

le extendio una daga - pero la traicion a la sangre deshonra al hombre-

Ikki fue en busca del principe, pero fallo en el intento, la joven mujer de 17 años fue encarcelada y torturada.

La obligaron a ver como sus amigos familia y conocidos eran sometidos al Empalamiento...

Una vez que La chica se llevo la vida de su antiguo monarca como Acto de venganza... no tubo mas que hacer

pero... eso era todo? la venganza realmente no le sirvio de nada, aun honrando a su familia con su daga...

eso no le devolveria a su padre.. entonces?

Ikki rió amargamente mientras un dolor cegador la atravesaba otra vez. Estaba tan adolorida y

herida que escasamente podía respirar. Todo lo que quería era paz.

Su familia.

Y ellos ya se habían ido.

Sin ellos, ella ya no tenía deseos de sobrevivir. No, ella no podía vivir con este peso en el corazón.

Esa necesidad vengativa había transcendido todo, aún la muerte misma.

–¡Que los dioses los condenen a todos ustedes! –Ikki atronó a la ardiente aldea.

–Los dioses no nos condenan, nos condenamos nosotros mismos con nuestras palabras y acciones.

La joven dio la vuelta abruptamente a la voz detrás de ella para ver a una mujer vestida todo de negro.

Llegando a la pequeña subida, esta muejr era diferente a cualquiera que hubiera visto antes.

El viento de la noche formaba remolinos alrededor de la figura

La luz de la luna bailaba sobre el cabello Rojo y largo que llevaba suelto

Sus ojos plateados y brillantes parecían cambiar como una misteriosa niebla. Esos ojos encendidos

eran extraños y escalofriantes.

No fue hasta que la mujer se acercó, que Ikki

se percató que no era tan mayor como al principio le pareció.

Ciertamente, su estilo era el de una joven adolescente que estaba en el precioso umbral entre la adolescencia y la

madurez.

Hasta que uno lo veía más de cerca. Allí, en los ojos de la desconocida, yacía la sabiduría de los años.

Ésta no era una muchacha, era una guerrera que había peleado duro y había visto demasiado.

–¿Quién es usted? –preguntó Ikki

–Soy Amankay Parthenopaeus –dijo con acento extraño– Fui enviada por Artemisa para entrenarte para tu vida nueva.

La Diosa griega había dicho a Ikki que esperara a esta mujer que había vagado por la tierra

desde tiempos inmemoriales.

–¿Y qué me enseñará usted a mí, hechicera?

–Te enseñaré a matar violentamente a los Daimons que cazan en la humanidad desventurada. Te

enseñaré a esconderte durante el día a fin de que los rayos del sol no te maten. Te mostraré como

hablar sin revelar tus colmillos a los hombres y todo lo demás que necesites saber para sobrevivir.

Miró a Amankay.

–Dígame, Hechicera, hay algún hechizo que pueda terminar con la agonía de esta maldición.

Amankay le lanzó una mirada dura.

–Sí, pequeña. Yo te mostraré como enterrar el dolor tan profundamente que no te molestará nunca

más, pero ten en cuenta que nada es dado libremente y ninguna cosa dura para siempre. Un día algo

vendrá para hacerte sentir otra vez y con ello vendrá todo el dolor del tiempo sobre ti. Todo lo que has

escondido saldrá y no sólo podría destruirte, sino a cualquiera cerca de ti.

Ikki ignoró esa última parte. Todo lo que quería por ahora era un día

Actualidad en Nueva Orleans

-Tu sabes Anais... estos Daimons de ahora no vienen tan entrenados como los de antes- comenta Ikki a su compañera-

Los de ahora salen correindo y le quitan lo divertido a la noche...

Enfrente de ella estaba sentanda Anais broder, La mas antigua de los dark hunters, sin contar con Amankay.

las dos charlaban en un bar.. eran las 2 de la madrugada.

- Ikki tu llegaste en una epoca en la que los daimons spathy ya se habian extinguido - explica a su compañera -

pero yo sigo pensando que todavia quedan de esa raza y esatn escondidos en alguna parte...

La camarera llegaba con las donas para Ikki y un cafe para Anais. - que rayos son los Daimons Spathy?

- son como super daimons, mas entrenados, ellos no nos tenian miedo como estos de ahora, ellos peleaban a muerte...

-cambiando de tema Anais... sabes a quienes traeran como refuerzos por las fiestas? - interroga Ikki deborando una dona

Anais se tomo unos segundos para dejar su cafe y mirar seriamente a su compañera... algo andaba mal

las cosas se pondrian muy feas ene estas fiestas... pero que podria ser?

- vendra un tal Kentin... la verdad no lo conozco...-

Ikki deborando la tercera dona - solo kentin? una sola persona? - No podia ser que no viniera nadie mas no darian a basto

con tantos daimons en las fiestas

- y... bueno tambien traeran a otro Dark Hunter...- La chica hizo un silencio - Estan exportando a Castiel...

Ikki no pudo aguantar y escupio lo que quedaba de la ultima dona en su boca...

no lo podia creer, tenia que ser una broma... estaban locos?

En que estaba pensando Artemisa? Como podia ser que Amankay permitiera semejante cosa?

Los daimons se echarian un festin con los humanos... y ellos tendrian que estar preocupandose que Castiel

haga su trabajo... es que ese sujeto estaba loco.. era un psicotico..

Por esa razon lo exiliaron a Alaska sin ningun compañero ni nadie...

- Tranquilizate, Amankay debe haber pensado un plan para que todo salga bien- si eso debia ser, Amankay

no podria haberse olvidado el pequeño detalle de que Castiel y Nathaniel el otro Dark Hunter que estaba aqui en Nueva Orleans

se llevaban a las patadas... se odiaban mutuamente y siempre terminaban peleando...

- Oye Daimons a la vista... ya termine mi cafe... cuando termines de desatragantarte y limpiar el chiquero que escupiste alcanzame niña -

Anais se fue a toda prisa, corrio tres cuadras rodeando la manzana y los embosco en la esquina... eran 3 rubios Daimons que buscaban sangre

Los tres se miraron entre si como buscando una respuesta.. Peleamos o corremos?

Los tres se lanzaron al mismo tiempo sobre la chica... que los aparto de un salto a los tres

quedaron tirados en el piso...

uno de ellos se levanto rapidamente pero quedo con un clavado contra la pared con un hacha de diamantes clavado en su pecho que al instante

aquel daimon quedo reducido en cenizas...

los otros dos daimons decidieron darse vuelta para huir.. pero en la otra esquina los estaba esperanso ella... Ikki

llevaba un vestido negro con botas de cuero altas...y el viento le daba en la cara haciendo que su castaño pelo se le alborotara

dandole un toque de peligro...

Ambos daimons no tubieron alternativa que enfrentarla...

cuando se dispusieron a abalanzarse sobre ellas... un ninja vestido de atras cayo encima de ellos clavandoles una lanza en el pecho a los dos

ambos de volvieron cenizas en un segundo

- Nath.. siempre robando las kills - Dice Anais acercando se desde la otra esquina...

- Señoritas... fue un placer :) - Nathaniel las saluda a ambas con el respeto y la delicadesa que siempre

lo caracterizo

Anais se venia acercando a unos metros de distancia, y de paso tenia un espectacular vista del querido Dark hunter...

Llevaba puesto un sobretodo negro y largo, de bajo una camisa negra y corbata del mismo color y pantalones de cuero

que se ajustaban muy bien a su figura, con el pelo revuelto por el viento de aquella noche, se veia especialmente atractivo.. y peligroso

- Vamos chicas debemos ir al abrrio Frances a patrullar, Amankay anda por esta zona-

- amankay por aqui? que raro.. no es su zona favorita... - Ikki olia algo raro en que la pelirroja este cerca de su area...

- ya saben como es ella.. no es de contestar muchas preguntas... pero me dijo que debia arreglar algunos asuntos con los katagaria

asique estaria en el Bar de los osos...

Los tres Dark hunters se dirigieron al barrio frances

Eran alrededor de las 6 de la mañana...

Mientras cierta pelirroja entraba al Bar de los osos.. que secretamente era atendido por Were hunters.. pero los clientes humanos

no tenia ni idea...

- Mama oso he venido a hablar sobre lo que usted ya sabe...- Amankay se acerco a la barra y susurro a una anciana de unos 60 años que estaba llevando cuentas en la caja registradora

- Si querida... ves esas dos chicas que estan alli con esos dos chicos tambien? han acudido al llamado...

Amankay se dirigio a habalr con aquellas persona

- AMANKAY - Gritaron alexy y armin al unisono

- Shhh bajen la voz par de tontos... ustedes dos quienes son? los recuerdo pero no se de dodne...-

Ambos hermanos se miraron con una especie de esperanza- Del futuro Amankay! tu has estado con nosotros y

ahora nosotros hemos viajado aqui a verte a ti.. tenemos que hablar...

Hasta aqui el Cap de hoy espero que les guste y no sea muy aburrido!

Realmente disfruto haciendolo!