Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.

...-…

Emilia se despertó temprano, no podía esperar más para aclarar las cosas con William, salió de su habitación lo más calladamente, pues no quería despertar a su madre, ya se imaginaba lo que diría cuando se enterara de la resolución que había tomado, el único que podía ayudarla en eso era William, pues su padre se hallaba en New York.

Avanzo por el pasillo sujetando los vuelos de su falda, para evitar el sonido que las mismas hacían al andar; respiro más tranquila cuando se halló al pie de las escaleras, pues ya había dejado atrás la habitación de su madre; soltó un largo y profundo suspiro, y se aliso los vuelos de su falda, acomodo su cabello y se sujetó de la baranda para bajar, pero al llegar abajo, se encontró con una encrucijada, donde diantres estaba la biblioteca, solo sabía cómo llegar al comedor y al salón y obviamente a la salida, pero no conocía más de la casa, avanzo por el pasillo de la derecha buscando la bendita biblioteca para esperar ahí a que William bajara

A lo largo del pasillo pudo apreciar los diferentes retratos de la familia Andrew, se asustó con el gesto adusto de la tía abuela, realmente ahora se le veía más amable que en ese cuadro, pensó Emilia; se admiró del muchacho cuyas facciones eran muy parecidas a las de William, pero en la placa se leía el nombre de Anthony Brower Andley, debía de tratarse del sobrino fallecido de William; siguió avanzando y vio el cuadro de un muchacho con lentes, la sonrisa de este joven era sincera y franca, transparente, le causó una gran tranquilidad, en la placa se leía el nombre de Alistear Cromwell Andley; valla sí que era guapo, se dijo la muchacha así misma.

Un ruido al final del pasillo la hizo salir de su letargo, avanzo con paso seguro hasta llegar a una gran puerta de dos hojas, toco la puerta algo nerviosa y se decidió a entrar luego que le autorizaron el pase, respiro profundo, giro el pomo de la puerta y se adentró a la habitación que se habría delante de ella.

Albert levanto la cabella y la vio ahí parada, mirando con asombro la gran habitación (sí que era grande para tantos libros y dos escritorios, además de los cuadros, la chimenea y los archivos con los que trabajaba el güero ufff de decirlo nomas ya me canse)

Emilia, buenos días – saludo Albert muy caballerosamente – adelante toma asiento, dime en que te puedo ayudar – dijo el rubio dejando su escritorio y acercándose al sofá que estaba frente a donde la dama se había sentado

William, buenos días, espero no molestarte – hablo la dama

Para nada Emilia, solo no podía dormir – respondió el güero – pero dime que puedo hacer por ti

Bueno William… yo… este… la verdad es que…. – Emilia no se animaba a hablar, no sabía por dónde comenzar

Tranquila Emmy – dijo Albert de forma dulce – sabes que puedes confiar en mí y contar conmigo para lo que necesites, dime sin miedos que puedo hacer por ti – finalizo el rubio tratando de darle la confianza que a la dama le hacía falta

William, la verdad es que quería hablar acerca de nuestro compromiso – hablo por fin Emilia, a lo que Albert hizo un gesto de desagrado que no pasó desapercibido para la dama – tranquilo William, quiero hablar de nuestro compromiso pero no como te estas imaginando, quiero que lo cancelemos – finalizo la castaña

Emilia, estas segura de lo que me estás diciendo – pregunto el rubio

William, no me dirás ahora que siempre si querías casarte conmigo – dijo Emilia con un tono de broma en sus palabras

Bueno Emilia, ya que estamos en confianza, me pregunto si por fin podemos hablar sinceramente – cuestiono Albert mirando a la dama

Si William, creo que ya es hora de que aclaremos las cosas

Está bien Emmy, aclaremos todo de una vez

Bueno William, para comenzar yo quisiera pedirte disculpar por haber querido utilizarte solo para escalar socialmente, no pensaba bien las cosas, estaba confundida, mi padre no tiene una mala posición ni social ni económica, es más pertenece al consejo del clan y sus negocios son solventes y seguros, pero creo que me deje deslumbrar por la idea del poder que te puede dar el hecho de ser tu esposa, y más cuando te alimentan ese malsano sentimiento, no quiero decir que mi madre es mala, es mi madre y dentro de todos sus errores y defectos la amo y la respeto, sus razones tendrá para actuar como lo hace, pero yo no quiero ser como ella William, la verdad es que a mí no me importa la posición social, el dinero o el poder, mi padre siempre me inculco valores morales y humildad, y aunque creo que algunos no supe aprenderlos bien, otros si, por lo que vengo ahora a perderte humildemente me ayudes

William estaba concentrado escuchando lo que Emilia le decía, él sabía que ella no podía ser la dama que había visto en los últimos meses, pues siempre que escucho de ella hace años unos tres para ser más exactos, oía puros comentarios halagadores, los que la conocían decían que era una dama fina, sencilla, hogareña, bondadosa, etc., en fin puras cosas buenas, más cuando la conoció no quedaba nada de aquella muchacha a la que tanto halagaban, y ahora él podía ver que ese ser tan maravilloso que antaño fue, estaba retomando el poder de su persona, por fin se estaba liberando de las cadenas que la vida, las malas experiencia, el dolor y los malos consejos de su madre le habían puesto

Dime Emmy, que puedo hacer por ti – dijo William sujetando las manos de la joven dama que se encontraba en el sillón con la cabeza gacha

Deseo que me liberes William, de una manera literal – rogo Emilia – libérame de ese compromiso, no deseo casarme contigo, no deseo unirme a un hombre que no amo, y que sé que no me ama, tu corazón pertenece a otra William, y no me entristece ni me molesta que así sea, pues sé que con ella podrás ser feliz, más de lo que podrías serlo a mi lado, libérame por favor y ayúdame a huir de mi madre, nunca me perdonara el que rompa nuestro compromiso, el que no me convierta en tu esposa; William yo cometí muchos errores en el pasado, hice cosas que debí, y mi madre nunca se ha cansado de recordármelo, vivir con ella sería un verdadero calvario si me quedo

Emilia, pero y tu padre

Mi padre es otro cantar William, yo me comunicare con él más adelante para decirle donde estoy, para que no se preocupe por mí, o si no es abusar de tu confianza te lo diré a ti para que se lo comuniques, no deseo que mi madre sepa dónde estoy, tal vez en algunos años, después de que pase la tormenta que se avecina con esta decisión

Y que es lo que has pensado Emilia, dime a donde irías? Que vas a hacer para vivir? No tendrás el apoyo económico de tu padre por un tiempo, no sin que se entere tu madre dónde estás?

La verdad William – dudo Emilia en continuar, pero el rubio la alentó con un "dime" – es que quisiera que me prestes para el pasaje en barco, deseo irme a Francia, tengo una amiga allá que tiene una casa de modas, sé que de costura no tengo conocimiento alguno, pero de moda si, y también que me gusta diseñar mis propios vestidos, tal vez si estudio y aprendo más, podría llegar a valerme por mi misma – finalizo Emilia con un brillo en su mirada

Y Neal? – cuestiono el rubio – que será de él Emmy, porque no soy ningún tonto y pude notar como lo mirabas anoche en la cena, y sin temor a equivocarme te puedo asegurar de que sientes algo por el

William, a ti no se te escapa nada – sonrió la dama dulcemente – sí, me agrada mucho Neal y no te voy a negar que siento algo por el a pesar de que lo conozco casi nada, pero no puedo ser egoísta William, a tu sobrino no le conviene una mujer como yo, con un pasado turbio que algún día lo podría avergonzar

Emilia – se escuchó una voz en la puerta, una voz que dejo a la dama fría

Buenos días Neal – saludo el rubio – creí que te habían enseñado a que se debe tocar antes de entrar – le llamo la atención

Buenos días tío – respondió el joven – la puerta estaba entre abierta y no pude evitar oír tío, disculpa que me entrometa, pero me dejas conversar con Emilia un momento a solas por favor, creo que tenemos algo que aclarar antes de que ella decida que me conviene y que no

Emilia levanto la mirada rogando a William con sus ojitos llorosos que no la deje sola, no se sentía fuerte para enfrentar a Neal, pero el rubio sabía que ellos tenían que hablar, sincerarse y luego decidir, mas ella que él, pues Neal desde que la conoció fue sincero

Tienes quince minutos Neal – dijo el rubio saliendo de la biblioteca

Neal cerró la puerta y se acercó a Emilia, se arrodillo frente a ella y seco con una suave caricia las lágrimas que habían logrado escapar de los ojos de la dama

Emilia – llamo dulcemente Neal – por favor cariño, confía en mí, cuéntame que es lo que atormenta tu alma, te juro que no te juzgare – hablo el joven mientras levantaba la barbilla de Emilia obligándola a mirarlo a los ojos – yo no soy quien para hacerlo Emmy, también tengo un pasado que ya te conté; confía en mí, te juro que sabré comprenderte

Neal… es que yo… yo… - balbuceaba Emilia entre lágrimas

Shuuu, tranquila cariño, aquí estoy para ti – le dijo Neal mientras la abrazaba y la atraía hacia él

Neal yo no te merezco, yo cometí muchos errores, yo no soy una mujer digna Neal, yo….

Emilia le contó a Neal toda su historia, desde cómo había conocido a Peter, como se había enamorado, como se había entregado a él, como éste la había botado, cuando entre lágrimas se lo conto a su madre, como reacciono su progenitora, cuando de entero de su embarazo, cuando perdió a su bebe, le conto todo, lo que sintió, lo que sufrió, lo que lloro, saco todo el dolor que guardaba y libero su alma; Emilia termino su relato abrazada al pecho de Neal entre sollozos, no quería levantar la mirada, pues no deseaba ver el reproche en sus ojos, y no deseaba soltarlo porque estaba segura que el la despreciaría

Neal se había quedado frio con todo lo que había escuchado, y no por que le reprochase algo a Emilia, sino porque sentía impotencia ante todo lo que ella había sufrido, ante lo que había querido hacer su madre, bueno el que se admiraba si la suya propia lo había dejado solo cuando más la necesito, un sollozo lo saco de sus pensamientos y se dio cuenta de que Emilia lo miraba con temor, Neal no lo pensó y volvió a abrazarla con más fuerza aun, acurrucándola junto a él, acariciando sus cabellos y diciéndole con voz dulce que todo estaba bien

Emilia se sentía segura entre sus brazos, sentía tanta paz, tanta tranquilidad, su respiración se normalizo y soltó un largo suspiro

Emilia – llamo Neal – siento mucho todo lo que te paso cariño, pero tienes que entender que no fue tu culpa, nada de lo que ocurrió fue culpa tuya, me entiendes verdad preciosa – le decía el muchacho sin soltar su abrazo – no tienes de que avergonzarte, te engañaron y te dañaron, solo fuiste una víctima de las circunstancias preciosa, pues quienes dijeron amarte te mintieron, todo está bien, a mí no afecta tu pasado, pero si me lo permites Emilia, me gustaría ser parte de tu futuro, yo te quiero Emmy, sé que es demasiado pronto, pero esto que siento aquí dentro – dijo Neal señalando su corazón – crece y crece a cada instante, déjame ser quien cure tus heridas, quien vele tus sueños, quien cuide de ti, no te prometo grandezas Emilia, pero si respeto, amor, confianza y tal vez si la vida me lo permite, cumplir tus sueños, te prometo vivir por y para ti Emmy, que dices, me darás esa oportunidad – cuestionó el muchacho mirando directamente a los ojos de la dama

Neal – dijo Emilia – en serio no te importa – cuestiono la dama, a lo que el joven respondió que no con un movimiento de cabeza

Emilia abrazo a Neal por el cuello, hundiendo su cara en el pecho de éste, si Neal, nos daremos esa oportunidad, porque yo también siento algo por ti, nos e como ni por qué, pero sé que como tú dices este sentimiento crece y crece a cada instante

Neal levanto la barbilla de Emilia y lentamente se acercó a sus labios rozándolos tiernamente, Emilia se sentía en las nubes, sus piernas temblaban y su corazón latía a mil, fue un beso dulce y tierno, Neal no quiso profundizar más porque no quería asustarla, sabía que necesitarían tiempo para conocerse y para ayudarla a sanar sus herida, y se lo daría, no la dejaría ir, ahora que había encontrado la mitad de su corazón no lo perdería

Neal rompió el beso y apoyo su frente en la de su dama, fue ahí cuando escucho un carraspeo, levanto la vista y vio a George y a su tío sonriendo, imagino que llevaban buen rato ahí parados

Espero que te haya gustado el espectáculo tío – dijo el joven algo sonrojado, a lo que Emilia volteo y se pudo dar cuenta de que tenían audiencia, de inmediato un sonrojo cubrió su rostro

Tranquilos chicos, su secreto está seguro con nosotros, verdad George – dijo un rubio sonriente

Claro William – afirmo el pelinegro

Y Bueno Emilia, me imagino que ya no te querrás ir a Francia verdad – cuestiono Albert

No, no deseo alejarme de la mitad de mi alma ahora que la he encontrado William, pero sabes bien que ella no lo aceptara – respondió la joven dama refiriéndose a la bruja de su madre

Bueno, pero que tal si se van para Escocia – dijo Albert – necesito a alguien allá que vea los negocios y las propiedades – dijo mirando a Neal – y quien mejor que tú Neal, tienes mi entera confianza

Tío, gracias pero….

Nada de peros Neal, podrán quedarse en la villa, servirá para que Emilia se recupere, sane sus heridas y se conozcan mejor, aunque la verdad si me preguntan a mí, yo creo que mejor se van casados y me avisan cuando llega en primer sobrino para irlo a conocer – dijo Albert logrando que los jóvenes se sonrojaran

Por mí no hay problema Neal, yo te acompaño hasta el fin del fundo si tú me quieres a tu lado

Bueno, pues no se diga más tío, mi dama ha hablado así que no me queda más que obedecer – dijo el joven sonriendo – cuando partimos

Pues cuanto antes mejor – respondió George – pero que les parece si viajan los tres juntos primero a New York, así la señorita Emilia le presenta a Neal a su padre, formalizan la relación y con su consentimiento viajan a Escocia, de paso que cancelamos el compromiso con los ancianos del consejo y William atiende un negocio urgente que requiere su presencia inmediata – finalizo George refiriéndose a la llamada que recibió de Terry y recibiendo una mirada que decía "que me estas ocultando" por parte de Albert

Y que hacemos con mi madre – dijo Emilia

Bueno, si no le decimos nada, se enteraría mucho después de que nos hayamos marchado, y si lo palmeamos bien, puede que se entere hasta que Frederick se lo cuente dijo Albert con una sonrisa en los labio y un plan en la cabeza

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Hola a todas

Hola chicas bellas, y la cosa se va desenredando yuju yuju vamos a ponerla de emoción, que la bruja se entere hasta el final que Emilia se fue con Neal jejejejeje uyyy su berrinche va a ser de esos épicos jajajaja nos vemos en el siguiente cap. preciosas