Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.
...-…
George ingreso a la habitación de Albert y se encontró con un rubio furioso que caminaba cual león enjaulado, traía la corbata zafada y la camisa desfajada, una copa de wiski en su mano derecha y con la izquierda peinaba sus cabellos
William, estuve tocando pero no abrías – dijo el administrador tratando de llamar la atención del rubio, pero no obtuvo respuesta alguna
William, estas bien? Que ocurre muchacho? – cuestiono el pelinegro parándose frente al rubio al notar que nada lo sacaba de su furioso trance
La perdí George- dijo el rubio pasando de la furia a la tristeza en un santiamén – perdí a mi princesa – y se bebió de sorbo lo que quedaba en su copa
Por qué dices eso muchacho – cuestiono George
Porque hoy la vi con un joven, cuando estuve a punto de convencerla para que fuese a cenar conmigo y explicarle todo lo que a pasado con respecto a Emilia, el compromiso, Neal, el consejo y demás, llego este tal Reynolds, llamándola preciosa, la tomo de la cintura y se la llevo, así sin más, luego pude observar como ella bajaba la cabeza sonrojada, seguramente por las palabras de amor que ese idiota le diría al oído y para finalizar George, la beso,
Que! En los labios William? Cómo pudiste permitir eso?
No George, fue en la mejilla
Ah! Ok- respiro aliviado el pelinegro – y que piensas hacer William, dejarte caer en depresión, vencido por un muchacho al que ni siquiera conoces, entregársela en bandeja de plata con moñito incluido, te dejaras vencer una vez más William, pensé que valorabas y amabas más a la señorita Candy
Claro que la amo George, y si tienes razón, una vez más amigo mío, la reconquistare ese muchacho no me la va a quitar, aún faltan dos semanas para su presentación y ten por seguro que ese día no solo la anunciaremos como parte de los Andley sino que también lo haremos como mi futura esposa, George, necesito que me ayudes con esto, primero que nada quiero que investigues a ese muchacho, quiero saber con qué intensiones se ha acercado a mi princesa, luego quiero que veas cómo va el tema de Melina, y el otro asunto que tú y yo sabemos, creo que vamos a tener que darle esos papeles a Frederick, que sea él quien decida qué hacer con esa información, por último, necesito que viajes al hogar, quiero darle una sorpresa a Candy, que sus madres estén en la presentación, hace tanto que no las ve, ah y George, por favor necesito una florería dispuesta a cumplir un sueño
Que estás pensando William,
Nada George, solo quiero traerle el jardín de las rosas a mi princesa, que mañana despierte con el aroma a rosas que tanto adora, inundando el departamento, solo rosas rojas y blancas por favor
Y en la tarjeta que quieres que diga
Solo ponle que lo siguiente – dijo Albert escribiendo una nota y entregándosela a George, en la nota se leía
Aunque el mundo entero se ponga en mi contra,
Aunque la vida misma te quiera arrancar de mi lado,
Aunque el universo confabule para separarnos,
Te juro amada mía que no te perderé
Bueno, William, se hará como ordenas – confirmo el pelinegro – ah! Antes que lo olvide, yo venía a informarte que desde mañana la señorita Candy tomara clases conmigo para aprender cómo debe llevar los negocios de la señora Elroy, y si te interesa, las clases serán en el corporativo desde las nueve hasta la una de la tarde, tal vez puedas invitarla a almorzar uno de estos días
Al rubio se le ilumino el rosto, reconquistaría a su princesa, tenía mucho por delante pues sabía que no sería fácil convencer a Candy de que le diera una oportunidad, el aceptaba que se había portado muy mal para con ella, la había desplazado anteponiendo todo antes que a ella, dejándose manipular por todos, pero el único culpable había sido él, y nadie más que él.
La semana siguiente se enfrentaría al consejo, con la anulación del compromiso firmado por Frederick, no había sido muy difícil convencerlo, después de que vio la felicidad de su hija y el amor que esos jóvenes emanaban, solo le quedo, sonreír, aceptar la buena nueva y dar su bendición, Emilia y Neal se casarían el viernes en el ayuntamiento, en una ceremonia íntima y sencilla, pues el sábado partían a Escocia, y según Frederick, el lunes, estaría Melina arribando a New York ya que no le escribiría hasta el viernes luego de que Emilia se hubiese casado, para solicitar su presencia y contarle las excelentes noticias.
Neal y Emilia habían llegado a la conclusión de que si su tío y la rubia no habían podido arreglar las cosas entre ellos, pues ellos harían de cupido y solucionarían las cosas, la pareja estaba elegantemente vestida y se dirigían al departamento donde estaba viviendo Candy con la tía abuela.
Un timbre se escuchó en el departamento y Dorothy fue a abrir, haciendo pasar a los recién llegados al salón, les ofreció algo de tomar, siendo aceptados unos vasos con jugo, luego de atender a los invitados fue a dar aviso a las damas de las visitas que los esperaban
Candy salió de su habitación y le dio el alcance a su madre en el salón, pues ella ya se encontraba conversando con la pareja, Neal se levantó en señal de saludo y caballerosidad cuando Candy apareció por la puerta
Buenas noches Candy – dijo Neal – espero no incomodarte con nuestra visita
Para nada Neal, tú nunca me incomodares, eres mi familia – respondió la rubia abrazando a su primo – Emilia como has estado – continuo con el saludo secamente
Bien Candy, y gracias por recibirnos – dijo Emilia
No me agradezcas a mi Emilia, la casa es de mi madre, no mía – dijo Candy, dejando en claro que de haber sido por ella no la hubiera recibido
Candy, que modales – la reto su madre
Lo siento madre, discúlpame Emilia – se disculpó Candy – pero como comprenderás mi actitud para contigo ha cambiado un poco gracias a los acontecimientos de las últimas semanas
Lo entiendo Candy, y espero de todo corazón que vuelvan a cambiar y podamos llegar a ser amigas – dijo Emilia con una tímida sonrisa mientras Neal tomaba su lugar junto a ella, lo que para la rubia no paso desapercibido
Y bien, dime Neal que te trae por aquí – pregunto la tía abuela
Tía, Candy – dijo Neal serio pero feliz – Emilia y yo venimos a invitarlas a nuestra boda
Disculpa! – Dijo la rubia – creo que escuche mal
No Candy no has escuchado mal – respondió Emilia – Neal y yo nos casaremos este viernes en el ayuntamiento, y nos gustaría mucho que nos acompañasen,
Espera no entiendo nada – dijo Candy – si en la tarde venias muy feliz colgada del brazo de Albert
Si Candy, venía muy feliz con William, porque regresábamos de hablar con mi padre y anular nuestro compromiso para poder casarme con Neal – informo Emilia – por eso es que veníamos tan contentos, y Neal no nos acompañaba porque fue a ver el tema de los requisitos – a lo que Neal asintió
Es eso cierto – cuestiono Elroy
Si tía, Emilia y yo nos amamos y como tengo que viajar a Escocia por encargo del tío William, pues hemos decidido casarnos para poder llevármela como mi esposa y darle el lugar que le corresponde – confirmo Neal mientras tomaba y besaba la mano de su prometida
Entonces… - dudo la rubia – eso quiere decir que Albert es libre
Si Candy, y vinimos a decírtelo, porque Emilia supuso que siendo como son ustedes dos pues no se darían la oportunidad de aclarar las cosas – puntualizo Neal
Gracias Emilia – dijo la rubia sinceramente – no sabes lo feliz que esa noticia me hace
Me lo imagino Candy – respondió Emilia – solo no hagas sufrir mucho a William, el de verdad te ama, si supieras como me habla de ti, como se le ilumina la mirada cuando te menciona, Hay Candy no dejes que las adversidades los separen y lucha por el, alcanza la felicidad que solo el amor te puede dar, esa felicidad que yo alcance al lado de mi Neal
Gracias chicos, de verdad no sé cómo agradecerles – afirmo la pecosa sinceramente
Bueno, si lo deseas puedes ser mi madrina de bodas, no cuento con amistades sinceras Candy – dijo Emilia – y me gustaría que ese día lo compartieran conmigo gente que de verdad me estiman
Claro que si Emilia, dalo por hecho y gracias por el honor
Bueno, ya que esta todo aclarado – dijo el muchacho – nosotros nos retiramos tía, ya no son horas para visitas y me imagino que ustedes desean descansar
Claro hijo gracias – dijo Elroy despidiéndose con un beso de su sobrino y su prometida
Adiós chicos, nos vemos el viernes en el ayuntamiento – se despidió Candy, pero con la firme convicción de que buscaría a Emilia uno o dos días antes de su boda para pasar una tarde de chicas junto con Patty y Kate, pues Patty viajaba el sábado por la tarde, así podrían compartir antes de que todas partieran y se reencontraran después en su fiesta, solo faltaría Emilia, pero bueno aunque apreciaba lo que había hecho por ella y por Albert, aun no sentía un cariño como el que le tenía a sus amigas, tal vez algún día
Elroy y Candy se retiraron a sus habitaciones a descansar, después de muchas semanas Candy dormía tranquila y profundamente, soñando una vez más con esos ojos azul cielo que tanto amaba.
Un dulce aroma y la luz del sol que se colaba por la ventana lograron sacar a la rubia de sus dulces sueños, se estiro en su cama y se levantó sintiendo por un momento que estaba en su amado Lakewood, en la mansión de las rosas, pero al abrir los ojos regreso a la realidad y vio su habitación llena de arreglos con hermosas rosas rojas y blancas, se puso su batín de seda y se acercó a oler los arreglos, salió de su habitación emocionada y fue al desayunador a ver a su madre, en el camino pudo apreciar más arreglos florales, en el salón también habían más, toda la casa había sido inundada de rosas, sobre el desayunador una solitaria dulce Candy descansaba sobre una nota
Elroy miraba el entusiasmo y la ilusión con que su hija se acercaba a la rosa, tomo la nota con dedos tembloroso y la leyó, una lagrima rodo por su mejilla y corrió a los brazos de su madre, quien la recibió gustosa
Me ama mamá – dijo la rubia llorando de la alegría y la emoción – Albert me ama y no va a dejar que nada nos separe
Ya lo sabía hija – respondió Elroy acariciando el cabello de su hija – siempre lo supe
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Hola a todas
Yaaaa ahora si me voy a mi reunión sino me van a botar del trabajo, nos vemos chicas bellas
