Disclaimer: Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.
...-…
Felizmente a la mesera no se le ocurrió aparecerse, la escena era por demás comprometedora y vergonzosa, Candy estaba encima de Albert y ambos en el piso, la rubia miro sonrojada al güero bello y se perdió en su mirada
Albert quiso levantarse para darle mayor comodidad a Candy, pues él estaba feliz con ella en esa posición (güero pervertido que andaría pensando) pero nuestra pecosa amiga no se lo permitió, más bien ella rodo sobre su costado y se recostó al lado de él, mirando al techo y suspirando tranquilamente
Sabes algo Albert, extrañaba esto
Candy, pero si nunca hemos estado en una posición así
No me refiero a eso Albert, no seas tan literal – dijo la rubia sonriendo – me refiero a esta paz, esta tranquilidad, a pesar de que la situación no es para nada común, pero es un momento tan íntimo, como los que compartíamos en el departamento, te acuerdas
Si – respondió el rubio soltando un suspiro – cuando nos tendíamos en la alfombra frente a la chimenea, a compartir lo que nos pasó en el día con una taza de chocolate en la mano – comento Albert añorando tiempos pasados – no te gustaría volver a tener ese nivel de intimidad y confianza conmigo Candy, volver a ser, antes que nada, los amigos que siempre hemos sido
Si Albert, me encantaría, compartir todo, no solo lo bueno, sino también lo malo, estar a tu lado en todo lo que me permitas, y en lo que no también – dijo la rubia sonriendo – y es que nunca te voy a dejar solo Albert, siempre estaré a tu lado, para acompañarte, escucharte, ser tu apoyo o darte un consejo, antes una pareja, nunca dejemos de ser amigos quieres, que esta confianza que nos tenemos, siempre exista entre nosotros
Estoy de acuerdo contigo princesa, cultivemos nuestra relación en una base de confianza y respeto, no permitamos que elementos externos vuelvan a inmiscuirse en lo nuestro y lo hagan tambalear nuevamente, démonos la oportunidad de avanzar a un siguiente nivel princesa, que dices, me das la oportunidad crecer a tu lado Candy, de llegar a ser no solo el hombre que quieres, sino también el que necesites y al que ames
Ya te amo Albert, nunca lo olvides
Eso es un si princesa – pregunto un rubio tratando de aparentar serenidad (pero por dentro estaba que se le hacia todo gelatina el pobre jijijiji)
Si, Albert, es un si – respondió la rubia con una sonrisa sincera y un brillo en su mirada – solo vallamos despacio ok,
Sera como tú quieras Candy, pero desde ahora te digo, que tendré que anunciarte como mi prometida, pues no deseo que el Consejo se inmiscuya en nuestra relación, pero tu serás quien disponga cuan largo deseas que sea nuestro noviazgo preciosa – afirmo el rubio acariciando sutilmente el rostro de su ahora novia
Está bien Albert, por mí no hay problema, pero me dirás si algo se presenta verdad? No me volverás a ocultar nada cierto?
Nada princesa, desde ahora en adelante siempre te contare todo, te lo prometo (huyyyy no debió de prometer eso, hay güero cualquiera dice "cada que pueda" si quiera, tu solo te pones la soga al cuello)
Confió en ti Albert – respondió la pecosa mientras humedecía sus labios de manera sensual, invitando inconscientemente a que el rubio la besara, invitación que por supuesto no fue rechazada
Al rubio se le hizo agua la boca al ver como Candy se mojaba los labios, se le hizo tan sensual ese pequeño gesto, que no soportarlo más, aunque le había dicho a su princesa que irían despacio, la tentación de besarla era tanta, que sin darse cuenta ya se encontraba a escasos centímetros de los labios de su amada
Candy había cerrado los ojos al verlo acercarse lentamente, esperando impaciente a que el llegara a su meta, deseaba tanto ser besada por el, estaba claro que no era su primer beso, pero algo le decía que este sería diferente, su piel se lo decía, el temblor de su cuerpo lo confirmaba y su labios ya lo ansiaban
El rozo suavemente los labios de la rubia, disfrutando de cada toque como una lenta pero dulce agonía, no deseaba espantar a su precioso ángel
Los labios de su amado eran tan suaves, Albert estaba tomando posesión de sus labios de una manera tan dulce y sutil, sin brusquedad, sin apuros, como si tomara algo tan delicado que se pudiera resquebrajar al menor movimiento brusco
Albert deseaba tanto profundizar el beso, que ya sus ansias estaban tomando posesión de sus sentidos, lentamente jugueteo con los labios de su amada, delineándolos con su lengua, invitándola a abrirlos
Candy sintió la ansiedad que tenía Albert por profundizar el beso, instintivamente abrió los labios, permitiéndole a él gozar de las mieles de su boca, sus lenguas se encontraron danzando en un intercambio de sensualidad y gozo, mientras se iban reconociendo la una a la otra
El beso que comenzó siendo tierno y sutil se fue transformando en uno sensual, profundo y apasionado, ninguno de los dos deseaba terminar con ese intercambio de sensaciones mutuas, pero el aire estaba empezando a faltarles y la temperatura comenzaba a subir demasiado
Albert rompió el beso lentamente, con pequeños besitos sobre los labios de Candy, dejándola con ganas de mas (pero mírenla pues, insaciable la pecosa jejejeje) lo que le causo gracia, pues Candy se quedó con la trompita parada y los ojos cerrados
Preciosa – dijo el rubio sujetando el rostro de la pecosa dulcemente – discúlpame, yo.. Debí controlarme un poco
Uhmmmm – dijo Candy ensoñada – que dices Albert, si estuvo muyyyy bien – sonrió pícaramente – de haber sabido que besabas tan rico, te hubiera robado un beso hace mucho – afirmo la rubia acariciando el pecho de su amado y dejándolo completamente mudo – pero ya tendremos tiempo verdad – mientras acercaba nuevamente sus labios a Albert incitándolo a besarla
Albert no aguanto tanta tentación y tomo lo que buenamente le ofrecían, esta vez no fue tierno al comienzo, sino que se adueñó de los labios de Candy de una manera más posesiva, sin dejar de ser sensual y apasionado
No supieron cuánto tiempo estuvieron besándose recostados en el suelo, pero si supieron que lo estaban disfrutando mucho, hasta que a nuestra adorable pecosa se le ocurrió estornudar
Candy lo siento cariño, debí ser más considerado contigo, te vas a resfriar si seguimos recostados en el suelo – dijo el rubio levantándose y a la vez extendiéndole la mano para ayudarla a incorporarse
Se dieron un último beso antes de terminar el pastel que habían dejado a medio comer y luego de pagar la cena se fueron a caminar por el borde del lago, disfrutando de su mutua compañía y sus labios (no que iban a ir lento, valla sí que tienen mucha paciencia este par, para mí que terminan comiéndose el pastel antes de la cena)
...-…
Hola a todas
Hola a todas
Uyyy con un postre así quien espera a la cena, sí o no chicas, yo voy de frente al pastel y con ese queque uyyy hasta los dedos me chupo ejejejeje
Bueno muchachas, sorry por la demora pero es que me quede sin internet jejejeje pero ya pague así que aquí estoy … besos y buen fin de semana
