Buen día mis queridas. Ya ando de regreso :3, sus comentarios me han dado inspiración y bueno, ¿quien soy yo para ignorarla?

Sé que a muchas no les agrado mucho la pareja anterior pero... ¡No sabia con quien poner a Mikasa! Y luego estaba ahí Jean salvando a Mikasa de ese titan y dije... ¡Adelante!

En fin. Ahora si continuemos con la pareja principal y otra cosa...

¿Debería poner a Armin con alguien? ¿Hanji igual que tenga un bebe? ¿Sasha violando al pobre de Coni para tener y bebe y así conseguir toda la comida que pueda? Si, mis ideas están bien locas, y sinceramente espero que les guste y me ayuden a decidir.


capítulo 3

Miedo

Levi no era ignorante de aquello, en realidad, siempre estuvo consciente de la situación al mantener una relación con Eren.

Él lo había escuchado como una broma de mal gusto de parte de Hanji para Eren, pero algo en su interior le hizo sonreír.

"Debes tener cuidado Eren o en una de esas, dejas embarazado al enano enojón. ¿Te imaginas todo lo que podría aprender de ese bebe?"

Levi solo observó a Eren teniendo un tic en la ceja y tratando de formar una sonrisa en el rostro.

"Dudo que eso suceda – respondió – pero… un hijo con él sería genial. Después de todo – dijo con nostalgia – al fin tendríamos una verdadera familia.

No hizo ni un solo movimiento desde donde estaba, no quería salir de su escondite y darle un par de golpes a esos dos, y es que Levi también añoraba aquello.

Familia.

¿Desde cuándo no empleaba esa palabra? La verdad ya hasta lo había olvidado, por eso le era tan extraño pensar en ella desde que empezó esa relación algo pederasta con Eren.

Al menos podía decir que se negó al principio, incluso lo golpeó, pero nada, al parecer Eren era o muy idiota o un maldito masoquista… Al final resulto ser ambos.

Levi, a pesar de lo que otros pensaran de él, siempre se preocupaba por los demás. Él fácilmente podía dejar su faceta de Bat boy y convertirse en alguien a quien puedes recurrir cuando tienes problemas y esa fue una de las cosas que Eren notó.

Pero no fue fácil el inicio de su relación dado al tema de la edad, sexo y no olvidemos la posición que mantenía cada uno de ellos. Era por eso que constantemente le rechazaba, le decía que se fuera y buscara una mujer con quien pasarse la calentura, pero en vez de tomárselo como un consejo, ese fue el día en que Levi fue por primera vez sometido por la fuerza y altura del menor.

"¡No juegue con mis sentimientos sargento! ¡Al único a quien amo es a usted!"

Y bien, ese fue el primer día también que ambos desaparecieron por "extrañas" razones.

Pero aun ahora, se sentía culpable - y también culpaba al mocoso más por costumbre que por algo más - y es que no se percató de las verdaderas consecuencias hasta ahora.

Eren aún era demasiado joven para ser padre.

Él ni si quiera era del agrado de sus amigos, quienes eran la única familia de Eren.

Ellos vivían siempre al filo de la navaja en aquel mundo rodeados de gigantes. ¿Qué futuro podían ofrecerle a su hijo o hija?

Y sobre todo, él no estaba listo en realidad para todo eso. ¿Ser madre – sí, acepto su papel -? ¡Seria el peor de todos!

Tenía miedo que al final, lo único bueno que poseía desapareciera de sus manos en un abrir y cerrar de ojos.

— ¿Levi, estas bien? - la voz de Hanji le hizo recordar que se encontraba en la habitación de Zoe para una consulta más.

Este no miró a la mujer, ni a Eren que se encontraba a su lado… No quería hacerlo.

— ¿Sargento? – de nuevo lo ignoró.

— Iré a caminar – y antes de que el otro contestara, le dijo – y no me sigas. Es una orden.

Hanji asintió en silencio a Eren y, aunque este no quería dejarlo solo, aceptó a regañadientes.

Rivaille salió a paso veloz de la habitación de Hanji Zoe. No quería seguir viendo el rostro ilusionado de Eren como si se tratara de algo tan simple. ¿Qué no entendía la gravedad del asunto?

A pesar de que esa mañana – y otras anteriores – había estado con demasiados ascos, no lo pensó mucho al tomar su fiel caballo y salir a las afueras del castillo. Claro, él tenía prohibido desde que se enteró – hace dos días- acercarse si quiera al animal, pero él no estaba para obedecer órdenes en ese momento.

Mientras cabalgaba sin un rumbo preciso, pensaba en las posibilidades de huir y desaparecer de la vida de Eren. Le haría un gran favor…

— Pensé que estarías aun enfermo. – Rivaille al oír esa voz frenó en seco para mirar a su interlocutor: Erwin.

— Y tú en Sina hablando con ese montón de viejos estirados.

El rubio solo sonrió. — Entonces…

— ¿Qué? – inquirió molesto.

— ¿Estas bien? – Levi solo desvió la mirada fastidiado del otro, que en esos momentos bajaba de su caballo.

— Nada que deba importante. – susurró.

— No parece así.

Si algo no soportaba de ese hombre, era la manera en que podía parecer leerlo con facilidad. Era tan molesto… pero en cierta forma, Erwin era una persona de las que él podía considerar amigos.

Levi soltó un suspiro y se dispuso a caminar junto con Erwin de regreso al castillo.

— ¿Alguna noticia nueva? – inicio la conversación Levi.

— Nada importante. Ellos aún siguen creyendo que debemos tener cuidado con Eren y los otros. Siguen pensando que puede surgir otro traidor del escuadrón 104.

Rivaille frunció el ceño. No entendía como esos viejos que se la pasaban resguardados en su gran muralla se atrevían a seguir dudando de su Eren… Un escalofrió le recorrió el cuerpo al darse cuenta de esos pensamientos.

— Si tanto les molesta, deberían hacer todo el trabajo que hacen él y esos chicos. Solo sirven para hablar… Malditos viejos.

— Estas muy hablador hoy. – dijo el otro con algo de diversión.

Levi solo chasquido los labios. — Debí dejarte solo maldito.

— Lo siento. – Sonrió - ¿Quieres decirme algo más Rivaille? - Levi le miró y pudo ver que de nuevo adoptaba esa expresión cuando las cosas se volvían complicadas y sobre todo, tensas.

Se quedó callado por algunos segundos, pensando si debía o no decir algo más, pero al final sabía que Erwin era el único que le escucharía sin decir nada y que podría aconsejarlo.

— Eren aun es un mocoso. – Soltó – Sigue sin parecer comprender algunas veces la situación en la que se encuentra.

— A mí me parece que ha madurado mucho estos últimos tres años.

— Es impertinente. Salta al peligro sin más.

— ¿No haces tú lo mismo? – le cuestionó. El otro solo bufo molesto. Erwin notó que Levi estaba realmente preocupado por el asunto, incluso vea como apretaba cada vez más los amarres del caballo. – No entiendo tu preocupación – dijo – después de todo, desde antes de salir con él, tu sabias como era exactamente Eren.

— Si hipotéticamente hablando – desvió el tema – dejara al regimiento…

— ¿Eren tiene que ver en eso?

— Cuando nos encontramos por primera vez tú y yo… - continuó – había decidido dejarme vencer, no tenía caso seguir luchando contra lo que restaba de esta podrida humanidad. Simplemente acepte que en esta vida siempre estaría solo.

— ¿Y haz cambiado de opinión?

— No sé cómo actuar en esta situación. Me ha sobrepasado ya.

— ¿Y por eso quieres dejar a Eren?

— Seria lo mejor para él.

— ¿Y para ti, es lo mejor?

Levi paro sus pasos y bajando la mirada, le respondió. — El dejar a Eren… evitara que tome la responsabilidad de algo que fue completamente mi culpa. No puedo permitir arrastrarlo conmigo debido a mi egoísmo. No necesito tenerlo conmigo por obligación.

— ¿Y porque haría eso?

— Porque tendré un bebe…

Erwin quedo por unos segundos en shock tratando de comprender la situación. Incluso pensó que se trataba de una broma pero, ¿desde cuándo Levi bromeaba de aquella forma? ¡El sujeto prácticamente ni sonreía!

— Pregúntale a Zoe. – respondió antes de que el otro preguntara.

— Esto es más de lo que… no pensé que realmente… - suspiró - ¿Qué dijo el chico? – de nuevo Levi adopto su mirada fría y sin sentimientos.

— El maldito parece un niño ante la espera de su jodido premio.

— Entonces, ¿Cuál es el problema?

— ¡Que le arruinare la vida así! – Gritó con desesperación – Apenas es un mocoso que está saliendo de sus pañales. ¡Él cree que soy su verdadero amor! Y… - se calmó un poco, pero parecía que en cualquier momento se derrumbaría – se dará cuenta que no es así…

— ¿Y tú quieres a ese bebe? ¿O acaso piensas….?

— No soy un maldito infeliz para hacer eso. – Dijo – Y claro que lo quiero… es mio y de Eren.

Erwin sonrío. — Eren puede ser aún muy joven, pero… incluso yo puedo saber cuándo alguien miente. – sin darse cuenta, ambos ya estaban a las puertas del establo. Y mientras acomodaban sus caballos. – Eren no miente Rivaille… ese chico te ama, ¿no es así… soldado?

Se congeló en aquel sitio, sin atreverse a mirar detrás de él. Justo ahora lamentaba ponerse como un marica sentimental delante de Erwin.

Jodido Erwin. De seguro lo planeó todo.

— ¿Qué haces aquí? - la voz severa de Levi no paso desapercibida para ambos hombres.

— Vine a buscarle señor.

— Los dejo – Erwin podía sentir en esos momentos como era asesinado de mil formas distintas por las miradas de Levi pero, definitivamente no se quedaría en medio de una pelea de amantes. Eso solo significaba más traumas añadidos a su pobre -y no tan pura- mente, gracias a esos dos.

— Te ordene que no me siguieras mocoso, ¿acaso es tan difícil obedecer eso? – y al fin estaba de frente del otro. Eren mantuvo su mirada fija en el mayor, cosa que termino por poner nervioso a Levi.

— El sargento es solo un egoísta que piensa en él – Levi sintió un dolor en el pecho tras esas palabras – solo te usa como un amante ocasional. – Pudo ver una sonrisa en su rostro – Como su sirviente personal… eso es lo que siempre me dicen sobre el sargento y jamás los escucho. ¿Sabe porque?

— Todo mundo sabe que aparte de marica eres un jodido masoquista Eren.

— Quizá… - respondió aun con esa sonrisa que empezaba a molestarle – pero la verdad es que ellos no saben nada sobre usted sargento. No entienden que usted hace hasta lo imposible para traer a todos de regreso en cada expedición, que recuerda a cada persona que ha sido asesinada por los titanes y… que usted siempre piensa en otros antes que en sí mismo.

— Oh dios… y se supone que el que estaría más "sensible" seria yo.

— Te amo Rivaille y de verdad estoy feliz por todo esto. No me importa – dijo mientras avanzaba y se colocaba a solo un paso de él – tener que salir a media noche por cada antojo raro que se le ocurra, o tener que soportar su mal humor por el embarazo, ni sacrificar mis momentos libres por estar con usted.

— Eso dices ahora pero… - y Eren le cayó con un pequeño beso.

— Solo necesito a Rivaille. – Lo abrazó – No me importa lo demás, porque para mí siempre serás tú y también este bebe. No quiero nadie más que no sea el sargento.

— Si te arrepientes después…

— No lo hare – le aseguró.

— Si lo haces – contestó – me encargare personalmente de arrancarte las bolas, mocoso.

Eren rio ante aquello. — Lo sé.

.

.

El golpe fue duro, justo como habían sido los otros, pero para ese momento Eren estaba más que acostumbrado a ser tirado de esa forma tan "amorosa" de la cama por su amado Levi.

— ¿Si? – preguntó con una sonrisa soñolienta.

— Jugo de manzana, ahora. – le respondió el más pequeño mientras se sentaba en la orilla de la cama.

— Si, si…

Eren no podía quejarse, al final Levi embarazado o no, siempre había tenido un mal carácter, pero era su Levi con mal carácter.

De verdad amaba a ese hombre.


Bien, hasta aquí se las dejo. Espero la inspiración sea tan buena como ayer y pueda subir mañana, sino sera hasta en unos tres días :D

Esperó sus comentarios y opiniones XDD