Disclaimer:Candy Candy y sus personajes pertenecen a sus respectivas autoras, la historia a continuación es de mi autoría, realizada con el propósito de entretener y no de lucrar.

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Emilia, hijita, muchas felicidades mi amor – exclamo Melina abriendo sus brazos para que su hija se acercara a ella

Mamá! – solo atino a responder Emilia

Si hija, soy tu madre, veo que no me has olvidado, pero creo que mi invitación no llego a tiempo para tu boda corazón, felizmente mamita llamo para hablar con tu papi y decirle lo mucho que la extrañaba y así se pudo enterar de que te casabas hoy cariño, solo que tendrás que perdonarme por no haber podido llegar a la ceremonia, pero el tren sufrió un desperfecto y eso retraso el viaje princesita – explicaba Melina a su hija

Todos se habían quedado estáticos y con la boca abierta, la presencia de Melina no solo no era bien recibida, sino que también era inesperada

Oh William, felicidades a ti también hijo, que bueno que por fin se decidieron a casarse, y aunque esta ceremonia es algo intima para mi gusto y por supuesto para alguien de tu posición social, me imagino que tendrán sus razones, al final lo que cuenta es que sean felices y que ya están casados verdad – decía Melina sin caber en sí de la alegría, para ella ya había logrado su cometido, ya era parte de la familia de los Andley, era la suegra de William y su hija era la nueva matriarca del clan, o al menos lo seria en unos cuantos años cuando la vieja de Elroy se muriera o dejara el cargo, pero podría esperar para eso

Melina – dijo Frederick llamando a su mujer – creo que tenemos que hablar querida

Claro que tenemos que hablar Frederick, como puede ser posible que ni un telegrama me hayas enviado, se supone que es la boda de mi hija de mi única hija – comentario que le dolió a la rubia y que a molesto a Albert – tendría que haber sido yo quien la ayudara con su ajuar, su maquillaje, su peinado, compartir estos momentos con mi hija Frederick, pero William no permitirá que vuelva a ocurrir verdad, porque para la boda religiosa si me van a avisar con tiempo no es cierto

Albert que ya no aguantaba la situación, decidió hablar, pero su rubia novia le gano

Claro que William no permitirá que vuelva a ocurrir esto Melina, verdad amor – dijo la rubia tomando del brazo a su novio – porque para la próxima habrá vigilancia en la puerta cierto

Pero que te has creído recogida del demonio, como te atreves a hablarle así al esposo de mi hija – bramo Melina

Ni recogida del demonio ni esposo de Emilia – respondió Candy mientras se señalaba a ella misma y al rubio indicando a quien se refería con cada expresión – vera Melina, creo que se ha equivocado, pero permítame que le explique la situación

Tú no tienes nada que decirme muchachita ilusa, ni yo nada que escucharte, si esto está más claro que el agua, es obvio que eres una libertina y quieres meterte por los palos en la relación de mi hija y su esposo, pero nunca creí que fueras tan descarada para hacerlo así, en frente de todos, y tu William, que esperas para poder orden y darle a mi hija el lugar que se merece

Tiene razón Melina – respondió Albert mirando a la "dama" – es hora de poner orden y aclarar este pequeño mal entendido

Melina tenía una sonrisa de victoria en su rostro que no se la quitaba nadie, su aire de superioridad se había inflado llegando a niveles insospechados, tanto era así, que ni cuenta se daba de lo desubicada que estaban pues Neal ya había tomado su lugar junto a su esposa y Frederick no sabía dónde meter su cara de vergüenza, Elroy y Richard miraban la escena con caras de desaprobación ante el comportamiento de esa mujer, George se había ubicado detrás de Albert y Candy, para estar cerca de ellos por si la situación ameritaba su intervención, y los demás, bueno esos jóvenes estaban pidiendo a gritos las palomitas de maíz para ver cómodamente lo que a continuación pasaría

Emilia – hablo el rubio dirigiéndose a la novia – primero que nada, te pido disculpas por todo este show que se ha armado, se supone que estábamos aquí reunidos para celebrar tu boda con mi sobrino Neal pero, pues creo que esto escapa a mis manos

A Melina le pareció que había oído mal, había escuchado "boda con Neal"

Perdón! – Bramo la mujer – creo que he oído mal – dijo dirigiéndose a su hija – es que acaso te has casado con este pelagatos Emilia – señalando a Neal

Melina! Ya basta! – grito Frederick no pudiendo aguantar más toda la escena que su mujer estaba armando

Pero Frederick, no te das cuenta del error que nuestra hija está cometiendo, vamos amor aun no es tarde, ese matrimonio no está consumado, lo podemos anular y así Emilia quedara libre para casarse con William como debe de ser – hablaba Melina alterada

Dije que te callaras mujer, acaso no te das cuenta del show que estas armando, se trata de la boda de tu hija y lo único que te importa es que no se casó con William, acaso no eres capaz de ver que tu hija está enamorada de Neal y que se casó con él por eso, por amor, es tan difícil que lo entiendas mujer

Pero Frederick, es que yo… tenía planes para ella… entiéndeme… una madre siempre busca lo mejor para sus hijos y yo solo deseo lo mejor para mi princesa….

Ya basta Melina! – Exclamo Candy sin poderse aguantar más la ira contenida – eso ni tú te lo crees, el bienestar de Emilia, si como no, si fuese eso lo que deseas por que no estas feliz por ella, tu hija se acaba de casar, y hasta antes de que tú llegaras, era un cascabel sonriendo a todo el mundo e iluminado el salón como si fuera el sol, basto que abrieras la boca para que todo se fuera al demonio

Candy cálmate amor – trato de tranquilizarla el rubio

No Albert, ya va siendo hora de que alguien le ponga un hasta aquí a esta mujer, o niégame que tu no piensas igual que yo – cuestiono la pecosa al rubio

Candy, sabes muy bien lo que pienso, pero no es el lugar princesa

En eso si tienes razón Albert, este no es el lugar

Claro que no estúpida – bramo Melina – quien demonios te crees para tutearme y encima venir a reclamarme el cómo reacciono ante la boda de mi hija, tú no eres nadie mocosa, entiendes, métetelo en la cabeza, no eres nadie, sino más que una recogida por caridad gracias a quien sabe que mañas

En eso te equivocas Melina, yo soy Candice White Andley, hija de Elroy Andley, novia y prometida de William Albert Andley y futura matriarca del Clan, así que ten mucho cuidado cuando vuelvas a dirigirte a mí, porque si a mí se me da la gana, me puedo olvidar de quien eres Melina, y créeme que no me detendré hasta hacerte pagar cada una de las lágrimas que has hecho derramar a quienes te rodean – dijo la rubia mientras se acercaba a Melina a paso seguro y con postura imponente – que te quede bien claro Melina, que ahora Emilia es parte de mi familia, y de mi cuenta corre que ella y Neal no tendrán que soportar ni uno más de tus desplantes, o moveré mar, cielo y tierra y te hare pagar mil veces más cada cosa que tú les hagas, entendiste Melina

La mujer se había quedado muda, nunca creyó que esa chiquilla menuda y risueña podría tener ese poder dentro de sí, sus manos comenzaron a sudar profusamente y no lograba encontrar la voz para responderle a la mujer que tenía en frente

Pregunte si ha quedado claro – exclamo Candy

Si Candy, todo está claro

Señorita Andley para ti Melina no lo olvides

Como diga usted señorita Andley

Muy bien, ahora si me disculpan – dijo la rubia mirando a Emilia – tengo que hablar contigo Emi, podrías acompañarme al tocador

Claro Candy, vamos

Las damas se dirigieron al tocador, dejando al salón completo sumido en el más absoluto silencio, Terry estaba asombrado por la actitud de la pecosa, él sabía que ella era fuerte, siempre lo supo, pero nunca imagino que tanto así, Patricia y Karen se miraban elocuentemente, pues daban por sentado que por fin la rubia había encontrado su equilibrio y su voz, Elroy, Albert y George, se sentían sumamente orgullosos de Candy; y Richard, él sentía pena por no tener a tan mujer como nuera, pero Patty no estaba mal, y su hijo era feliz así que no había problema

Melina y Frederick eran otro cantar; ella estaba sumida en sus pensamientos, la mirada que la rubia le habida dedicado hace unos instantes logrando atemorizarla, ya la había visto antes, pero donde, en quien, esos ojos verdes cargados de ira, cólera y frustración…. Claro, era la misma mirada que James le había dado hace unos cuantos días cuando ella le confeso que ni siquiera le interesaba saber si hija vivía o no, pero porque se lo recordaba….

Y Frederick, él estaba avergonzado por todo lo ocurrido, y a la vez agradecía a dios que su hija se iría a vivir a Escocia con su esposo, noticia que no pensaba darle a Melina hasta que fuese necesario, y aun así, no le daría la dirección de su hija, ya sabía él, que ella no pararía hasta destruir ese matrimonio, sin importarle que se tratara de su propia hija.

Neal estaba al lado de George, mirando en dirección al tocador de damas, deseaba ir para allá y ver como estaba su esposa, sabía que debía estarla pasando mal, pero felizmente Candy estaba con ella, ya tendría tiempo para hablar de todo esto después

En el tocador, Candy limpiaba el rostro de Emilia, pues gracias a las lágrimas que había derramado, su maquillaje se había corrido

Tranquila Emi, ya paso todo – decía la rubia con voz dulce

Es que Candy, viste como reacciono, ni siquiera le importo si yo soy feliz o no, no entiendo cómo pueden haber madres así

Pues las hay peores Emilia, solo espero que cuando tú lo seas, recuerdes todo esto para que no le hagas pasar lo mismo a tu hija

Por supuesto que no Candy, yo no seré como mi madre

Bueno Emi, te pedí que vinieras aquí conmigo porque tengo que entregarte tu regalo de bodas, y no quise hacerlo delante de tu madre, porque no deseo que se entere de donde es que vivirán, lo que dije afuera de asegurarme que no volviera a hacerte llorar es en serio Emi, te considero de mi familia, como si fueras mi hermana y más después de lo de anoche – dijo la rubia sonriendo – y espero que llegues a considerarme igual

Claro que si Candy, eso tenlo por seguro, ya sé por qué eres tan especial para Neal y para todos los que te rodean, y créeme que para mí también lo eres

Bueno ya basta de sentimentalismos que sino no vamos a terminar nunca de llorar, toma

Que es esto Candy

Nuestro regalo de bodas Emi, Albert y yo decidimos regalarles una casita en el pueblo que está cerca a la villa de Escocia, no es mucho, pero para que comiencen estará bien, nos hubiera gustado regalarles algo más grande, pero conociendo como conocemos a Neal, se hubiera sentido muy incómodo y su orgullo herido

Si lo sé, a él le gusta lograr todo por su propio esfuerzo

Así es Emi, ahora, prométeme que me escribirás seguido, que serás muy feliz y que disfrutaras mucho tu noche de bodas

Candy!

Que!, Jajajajajaja ni que no fueras a hacerlo

Y salieron las damas juntas y sonrientes

Creo que llego la hora de que partan a su luna de miel verdad – dijo el rubio al ver acercarse a la novia

Así es tío, es hora de que mi esposa y yo salgamos a ese viaje por Europa que nos has regalado

Albert y los demás entendieron de inmediato el mensaje y asintieron, despidieron a los novios en la puerta del salón y Emilia antes de irse le entrego el ramo a Patty diciéndole al oído que no demorara mucho no vaya a ser que la cigüeña llegue antes, lo que causo asombro y sonrojo en el rosto de Patty

Que te dijo – cuestiono el rebelde a su novia

Después te digo – le respondió patricia con un guiño

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Hola a todas

Bueno chicas, espero que les haya gustado este capítulo, y que haya cubierto sus expectativas, ya tenemos a una parejita casada, nos quedan dos, y a ver qué pasa con Melina ahora, besos y cuídense mucho, espero sus comentarios siiiiii