Los acabaré, los acabaré, aparece Perci en un capítulo y ya no la piensan usar más. Mi viaje comienza para hacer cumplir mis demandas, lo que les haré será indescriptible, voy a... Oh, perdón, no sabía que estaban leyendo esto. Bien, todavía fuera del país por una semana más y luego vuelvo a Perú (Bolivia es un bonito país). Ahora continua un pequeño comentario de los dos últimos episodios: el 40 y 41.

- Episodio 40: Al fin sabemos que la creencia de Tails X Sticks pierde su poder ya que nuestro querido amigo al fin consiguió una cita con Zooey Fox. Muy tierno y en verdad lo disfrute. Aviso que quería darme un tiempo puesto que ahora muchos de los fans de la serie están concentrados en esta nueva couple canon.

- Episodio 41: Sonamy oficial, para ustedes, queridos fans. Aquí el par de líneas que lo demuestran...

EGGMAN: Nunca ganarás ese sofá para tu querida novia.

SONIC: ¡Que no es mi novia!

(*Ring*) Error

Jajaja, las máquinas nunca mienten Sonic. En fin, un comentario corto que resume mi opinión de los capítulo. Ahora hago un agradecimiento al usuario knightday por su comentario, y un saludo especial a Astrid-Berry por sus consejos y por sacarme una sonrisa por su comentario. Este capítulo se los dedico a ustedes, espero que sea de su agrado. Let s go.


Capítulo 13: Operación Rescate

Un equipo de dos, Sonic y Sticks, tratando de salvar al pueblo y a sus amigos de la misteriosa Rouge. Siguiendo las pistas que le mando Shadow, estas le habían dirigido hacia una cueva extraña al norte de la isla.

- Muy bien, estoy casi seguro que estamos cerca.

- Fue buena idea que dejara este rastro de cristales de cuarzo —dijo Sticks muy alegre-. Son muy brillantes.

Sonic deja que su compañera se quedará admirando la bolsa donde guardaba estas piedras blancas y transparentes que se reflejaban con la luz del sol, mientras que él trataba de descifrar los dibujos que estaban impresos en la pared que bloqueaba la entrada.

- Esto cada vez se hace más difícil, sin un Knuckles que intente derrumbarla sin éxito, sin Amy para que nos dé una idea de estos garabatos, y sin Tails para que traduzca esto con alguno de sus aparatos. No sé cómo podremos pasar por aquí. Rayos, sabía que debí pedir ese traductor.

- ¿Algún problema Sonic? —poniéndose a su costado y mirando también los dibujos-. Jaja, este se parece a Eggman pero con desbordes.

Mientras tanto, en el laboratorio de un genio malvado.

- Grrr, alguien acaba de hacer otra broma con mi persona, y estoy seguro que no fue Sonic.

De vuelta con nuestros héroes.

- Oye Sticks, sabes qué podría significar estos símbolos.

- Tu pregunta me ofende, acaso se te olvidó que yo fui una cazadora de tesoros mundialmente famosa en el otro universo.

- ¿Universo?

- Larga historia, el punto es que ningún garabato, sin importar en que dialecto fue escrito, jamás me ha detenido.

- Entonces, ¿puedes leer esto?

- ¡Claro que no! Yo no nací hace miles de años, Sonic —nota que él se asusta un poco-. Solamente hay que cavar por debajo de la entrada.

- No creo que sea así como funcione.

Sticks no espera y empieza a cavar con sus manos, lanzando grandes cantidades de tierra en la cara de Sonic. Pasaron unos cuantos minutos para que finalmente ella terminas saliendo... A dos metros de la derecha de la cueva.

- También podrías ayudar, ¿sabes?

Ella sale del agujero por donde cavó primero dándole permiso a Sonic, que con una sonrisa usa su técnica famosamente conocida, el Spin Dash, y realiza un camino directo a unos pasos dentro de la cueva.

- Lo siento Sticks, esta parte es muy sólida y no tengo mucho espacio para tomar vuelo —saliendo del agujero todo sucio.

Ella no se hace problemas y empieza a colocar los cristales que encontraron en el camino en diversos puntos, donde la luz pasaba y creaba un rayo entre estos, pasando por el túnel que Sonic hizo y terminando justo al costado de un cartucho de dinamita científicamente bien colocado.

- Ok, ya está todo posicionado.

- Ehm Sticks, ¿de dónde sacaste ese cartucho de dinamita?

- Hay tantas cosas que no sabes de mí Sonic

- Y prefiero que continúe así, adelante.

Gira el primer cristal de la larga cadena y el rayo de luz aparece para desplazarse rápidamente entre estos, terminando por prender el mechero y comenzando la cuenta regresiva. Ambos se ocultan detrás de un árbol y escuchan la explosión que hace temblar el suelo.

Dentro de la cueva había varios objetos que decoraban el pasadizo, pero luego de la explosión se ve que todo se sacudió dejando una imagen graciosa del lugar. La puerta se había rajado un poco, por lo que la única entrada seguía siendo por el túnel de Sticks.

- Supongo que tu método ha funcionado, bien hecho (cada vez más me asusta)

- Ahora, vayamos por el invento de Tails.

Otra cueva, otros misterios, un nuevo tesoro. Mientras tanto, en una de las entradas del pueblo, iba paseando un equidna, tratando de contar la mayor cantidad de nubes, acompañado de su maestro, Tails.

- Uno, do-dos... Hmm... Tres, cinco.

- Otra vez Knuckles. Recuerda, las nubes grandes cuentan como uno.

- Preferiría contar uvas, al menos esas sí son del mismo tamaño.

- Sí, pero tendrías que contar más de diez.

La venta de sopas ya había acabado y casi todos habían tomado de ella, por lo que Rouge se mostraba satisfecha por cómo iban sus planes. De pronto siente un escalofrío que lo hacía preocuparse.

- Siento que alguien acaba de perturbar la antigua sala. Tengo que detenerlos, pero no quiero arruinarme las uñas, recién acabo de hacerme la manicure. Además, hace mucho que no los visito.

Aparece caminando cerca de ellos y al notar la cara perdida de Knuckles, le da una idea.

- Oigan chicos, necesito que me ayudéis en algo.

- ¿Tiene que ser ahora? —pregunta Tails-. Estamos ahora en un experimento.

El efecto de su suero no era lo demasiado fuerte para que obedecieran sin cuestionar, así que se inclina un poco para verle a los ojos y vuelve a preguntar.

- Es muy importante para mí —sus ojos emiten una ráfaga de luz-. ¿Está bien?

Tails se marea un poco al principio, pero Knuckles lo sostiene a tiempo y lo sacude un poco para despertarlo. Él no opone resistencia ante la petición de la dama y sólo afirma con la cabeza.

- Llevamos a Amy con nosotros.

- No, temo que si ella va, sus sentimientos volverían a retrasar su proceso. Déjenmela a mí.

Knuckles y Tails salen corriendo con un mapa que Rouge les entrega, en el camino pasan por varios pueblerinos ignorando el saludo de algunos, entre ellos a Zooey.

- Hola Tails.

Haciendo su aparición un breve segundo, posiblemente vaya a tener más participación en el futuro de nuestros personajes.

En fin, Amy se encontraba delirando en su casa, sacando la cabeza por la ventana. Al parecer los gusanos que Sticks le añadió a la sopa daban efecto en su estómago.

- ¿Por qué? ¿Por qué Sticks tuvo que decírmelo sino hasta ahora?

Desagradable pero efectivo, sosteniendo una nota que le dejó su amiga en la puerta, Amy vació todo y sintió que algo dentro de su mente hubiese desaparecido dejando todo menos confuso. La cabeza la sintió menos pesada, pudiendo reconocer varios recuerdos falsos; sin embargo, ella ya había ingresado.

- ¿Qué hiciste con él? —haciendo aparecer su martillo.

- Nada, todavía. Pero su curiosidad y su incompetente ingenio acabarán con él si continúa entrometiéndose.

Amy se muestra confusa por las palabras de Rouge, aunque también decide tomar un poco de agua mientras trata de descifrar el misterio.

- Pelear aquí conmigo no sería muy bueno para tu casa, ¿no crees?

- Entonces salgamos y te demostraré que tan lejos te puedo mandar a volar.

- Un momento —va y se sienta cruzando las piernas-. Antes que nada, ¿podrías servirme un poco de té helado? Es que hoy hace mucho calor.

- Oh, bueno, está bien... ¡Pero luego...!

- Sí, sí, sí, tu mirada lo dice todo —empieza a observar el lugar-. Me gusta cómo has decorado la sala, en mi casa todavía le falta hacer algunos arreglos.

- ¿Viniste sólo para halagar mi trabajo? —pregunta sarcásticamente.

- No seas tan aguafiestas —recibe el vaso que le da Amy-. Gracias, cómo pudiste haber notado tengo cierto rencor por asuntos del pasado, pero nada relacionado contigo o con tus amigos.

- Bueno, eso calma las cosas un poco, pero eso no cambia el hecho de que quieres dominar a la gente del pueblo o a los habitantes de la isla.

- Sólo estoy pidiendo prestado sus servicios a cambio de un simple agradecimiento.

- Wow, eso sí te debe estar ahorrando varias molestias.

Amy sentía muchos nervios pero su actitud lo había ayudado a disimularlo bastante bien, tanto que podía tomar un sorbo sin temblar la mano y con la otra sostener el platito. Miraba toda seria como Rouge se mostraba tranquila, poniéndose totalmente cómoda.

- Seguro te estarás preguntando de dónde vengo realmente, ¿no?

- Sólo me contaste algunas cosas, pero aún me pregunto si lo que nos dijiste es cierto.

- Bien, entonces... —dejando la taza y el plato sobre la mesa-. ¿Harías algunas galletas para acompañar?

- Tengo algunas ya hechas en la cocina.

- Bien, no te tardes.

Pasa unos pocos segundos en esta intersección, el sol empezaba a ocultarse lo cual la invitada de honor sonreía maléficamente. Amy regresa con un plato lleno de deliciosas galletas con chispas de chocolate y de nuevo se sienta.

- Oh, perfecto. Ahora te diré mi historia.

De vuelta con nuestros héroes en la cueva, largo era el pasadizo, no había mucho que descubrir salvo varios dibujos y grabados, pero que ni Sonic ni Sticks se molestaban en ver o leer.

- Desde fuera no parecía tan grande —decía Sticks sosteniendo una antorcha-. Esto debe ser obra de un gobierno alienígena.

- Pues si fuera un alien, no escogería un espacio tan pequeño —ve que ella la mira de manera sospechosa-. Dije que si lo fuera.

Continúan caminando y logran llegar a un cuarto grande donde sacos de piel escamosa estaban pegadas alrededor, y en el centro, la bolsa que Shadow había tomado.

- Acaso se ha vuelto costumbre esta clase de salas donde ocultan lo más horrible.

- Mira Sonic, allí está.

Colocado sobre un bloque de piedra y cubierto de moho, daba a entender que Shadow tenía cierto afán por las cuevas.

- ¿Por qué habría querido dejarlo aquí? —se preguntaba Sonic.

De pronto, en medio de tanta oscuridad que había entre las pocas luces que iluminaban el lugar se escucha un ladrido con acento metálico.

- Reconocería ese ladrido donde fuese... Oh cielos —inclinando un poco la cabeza-. ¿Eres tú, Buster?

Primero vio un par de ojos verdes iluminándose que la veía pacíficamente, luego empezó a acercarse mostrando que la memoria de Sticks no fallaba del todo.

- ¿Qué estás haciendo aquí mi pequeña chatarra?

Buster corre a su encuentro y salta para ser atrapada por ella. Empieza a babearla encima, pero a ella no le importaba.

- Una mejor pregunta sería cómo llegó aquí si la cueva estaba sellada con esa pared.

- Tal vez usó la puerta trasera.

Aquella respuesta improvisada no lo había dicho Sticks. Sonic observa el mismo espacio oscuro donde apareció Buster para darse con la sorpresa de que Knuckles y Tails los habían alcanzado.

- ¡Son ustedes!

- ¿Por qué, alguien más va a venir?

Ve a Tails y este le dice que no con la mirada.

- Pudimos haber llegado antes pero Knuckles había roto el mapa, porque...

- ¡Nadie le dice a Knuckles donde queda la cueva secreta!

- Como decía, por suerte nos topamos con Buster y este nos guio olfateando el olor a cebolla y salmón.

- Es un nuevo camuflaje que estoy probando.

Buster suelta un gruñido, como si tratara de llamarle la atención a Tails.

- En cualquier caso, Rouge nos mandó para detenerlos.

- ¿Cómo se enteraron de lo del arma?

- ¿Arma? Oye Tails, pensé que ellos venían a destruir el altar de los CondeBats.

- Lo sabía, así se hacen llamar esos alienígenas —dijo Sticks mientras cargaba a Buster.

Entonces Sonic vuelve a echarle un vistazo al lugar y a sus dibujos viejos. Mira por todos lados, como si el tiempo se detuviese para darle la ventaja de unir las piezas del rompecabezas. Entonces...

- No puede ser, ¿aquí es donde vive ella?

- Más bien —dice Tails-. Aquí es donde ellos vienen a descansar.

De pronto, unos ruidos cubrieron el lugar. Eran aquellas bolsas antes mencionadas que se contoneaban de lado a lado. Sticks estaba de espaldas y cerca de uno de estos, entonces una mano rompe la bolsa y le coge del hombro, por lo que ella voltea y le proyecta una patada. Esto sin embargo provoca que el ser dentro responda con un horrible chillido de murciélago.

Sonic va y recoge el paquete; sin embargo, había sido desmantelado.

- ¡¿Es en serio Shadow?!

Diciendo esto presentía que desde lejos Shadow se estaba conteniendo de risa, lo cual estaba pasando. Como decía, de cada bolsa salía una especie de ser alto con alas y con la piel verde, cono si representaran su estado de putrefacción. Sticks se mantiene a una distancia segura y Buster se libera colocándose delante de ella.

- ¡¿Quiénes son estas criaturas?! —pregunta.

- Wow, nunca creí que Rouge tuviera tantos parientes.

Tal comentario hace que ella se asquee.

- Ven Knuckles, hay que sellar la entrada de atrás para que estas cosas no salgan.

- Entonces... ¿Eso es todo? Vinieron de lejos para encontrarnos para luego irse sin más.

- Bueno, la idea era que lucháramos, pero veo que estarán muy ocupados con ellos.

- ¡No se irán a ningún lado!

Sonic corre para alcanzarlos pero un grupo de estos les bloquea el paso, siendo que Knuckles y Tails ya habían cruzado. Entonces él decide regresar por el túnel bajo tierra, pero el camino es derrumbado por rocas que empezaban a caer del techo.

Deciden luchar, y contra varios de ellos. En conjunto empezaban a caer desde el aire, pero inmediatamente se paraban, como si el dolor no existiese en sus cuerpos. Sticks lanza su búmeran hacia uno de ellos, pero este lo esquiva perdiéndose en aquel conducto secreto, por donde se escapaban los chicos.

Knuckles caminaba decidido a terminar el trabajo, pero en eso el búmeran lo alcanza y lo golpea en la cabeza.

- Auch, ¿eh? —Observa el arma tirado en el piso-. Recuerdo haberlo visto... Se lo había devuelto... a ella.

Un zumbido fuerte sonó dentro de él, haciéndole recordar lo que una vez fue removido. Aquella tarde, cuando la vio completamente desarmada, recordó que había recuperado algo que ahora se encontraba en sus manos.

La mantuvo consigo hasta hoy, eso significa que... De verdad le importo, pero ¿me perdonará?

Knuckles se detiene y dirige su mirada hacia la sala. Siente que su cabeza arde, no de furia ni de ira, sino de vergüenza.

- ¿Pero qué estoy haciendo? Ya voy Sticks... Y Sonic también.

- ¡¿Knuckles, qué estás haciendo?!

- Oh, cierto.

Agarra a Tails y empieza a sacudirlo.

- Vamos, bótalo todo —lo pone de cabeza-. Así será más rápido.

Tails era sacudido como un muñeco en lo que sus ganas por quedar vacío se aproximaban. Knuckles agarra un jarrón viejo que encontró en el suelo y lo coloca debajo de su boca.

- Muy bien, empieza a recordar.

- Augh, que manera más asquerosa de restaurar la conciencia de alguien, pero muchas gracias.

Ambos vuelven a ayudar a Sonic y a Sticks, y Buster, quienes estaban totalmente rodeados. El poderoso equidna salta y con su golpe sónico empuja a todos los enemigos contra la pared. Acto seguido Tails saca su arma de lanza redes y logra conseguir algo de tiempo.

- Tails, Knuckles, ¿nos están ayudando?

- Dale las gracias a Knuckles.

Le dirige la mirada entonces, y ve como su amigo le entregaba su arma a Sticks.

- Ehm... Encontré esto.

- Sabía que encontraría el camino a casa, gracias —dibujando una dulce sonrisa en su cara.

- Entonces, ¿no estás molesta?

En ese instante ella salta y le conecta un golpe fuerte en la cabeza.

- Por supuesto que sí, estoy furiosa contigo.

- Oh. Entonces me odias —poniéndose muy triste.

- No dije eso.

- Entonces, ¿no me odias?

- Nunca te odiaría Knuckles, pero sí me sacas de mis casillas algunas veces.

- Eso me basta para mí —volviendo a poner una cara estúpidamente feliz.

Ambos se dan una mirada simpática, haciendo entender que sus asuntos serían discutidos luego de que todo terminase.

- Lamento lo que pasó Sonic —le explica Tails-. Rouge tiene tantos trucos y secretos que este sitio no sería el lugar indicado para contártelo.

- No te preocupes, ahora sé que son ustedes realmente.

De pronto, las criaturas seguían moviéndose de manera violenta, y las cuerdas empezaban a destruirse.

- Sonic, dame esa bolsa que sostienes.

- Muy bien.

- Traten de contenerlos mientras lo armo de nuevo.

Entre los cuatro, incluyendo a la ex mascota de Sticks daban golpes, mordidas y patadas tratando de mantener a los monstruos del clan de los CondeBats contra las paredes, mientras que Tails armaba lo más rápido que podía el arma misteriosa. Finalmente,...

- Ya está listo.

- ¡Entonces dispara ahora Tails!

La fuerza del enemigo resulta ser mayor, por lo que se liberan de la trampa y empujan a nuestros héroes al centro de la sala, justo como lo esperaba Tails. Apunta el arma hacia arriba y presiona el botón. Desde lejos, desde una ubicación aleatoria se veía un destello proviniendo de una pequeña montaña. Tal brillo era muy notorio ya que la noche había llegado y Amy empuñaba el martillo afuera de su casa.

- Ya he esperado bastante.

- Sabes, al principio pensé que recobrarías la razón para evitar conflictos entre nosotras.

- Decidí ignorar tu propuesta.

- Y a pesar de que sabes quién soy, ¿no tienes miedo?

Ella no decide esperar a su respuesta por lo que si notamos un ángulo sólo de la sombra de Rouge, se ve que las alas hacen acto de aparición, listas para ser usada en combate.


Espero que les haya gustado, y si no, discúlpenme. Uno a veces pide que comenten sobre si encontraron errores en la escritura, pero la verdad son tantos que encontré que mejor no. Estaré actualizando corrigiendo todos los errores que encuentre en mi fanfic, por lo que el siguiente capítulo me tomará más tiempo. Me alegra haber empezado con esta historia, y más de que les guste. Sus ideas para la siguiente saga pueden dejarlos en los reviews o mensajes privados (PM)

HASTA LUEGI.

P.S.: Podrían avisarme, para los usuarios del foro, si en sus fanfics aparece en el número de vistas (N/A), si es así, como se puede solucionar.