Muy bien, hola a todos, hoy fue para mí un día difícil y una semana frustrante realizando informes y pegado a la conputadora todas las noches, sin casi ningún minuto en poder visitar mi usuario, pero eso no viene mucho al caso. La serie de televisión Sonic Boom ya está llegando a su final de su primera temporada y no hay noticias de una segunda, las semanas pasaron volando rápido trayendonos grandes sorpresas y haciéndonos reír a montón, en mi opinión esta serie se lanzó con varios riesgos con este universo pero que al final resultó ser aceptable, tanto la serie como los juegos.

Mi fanatismo por el personaje de Perci no conoce límites, y sus apariciones en los capítulos fueron sin duda inolvidables para mí y para los fans, y con 9 episodios para acabar la temporada el cual yo ya vi 4 de ellos, los otros cinco son aún un misterio, la curiosidad ha lanzado varias teorías sobre el capítulo final y casi todos apuntan de que Sonic se le declarará a Amy. De una vez les digo que esos pics donde Sonic está sobre un escenario y Amy está sentada y mostrándose impactada, no es el capítulo final.

Ya para acabar con esta introducción, no sé si ustedes sentirán lo mismo, pero para mí Sonic Boom, la serie de Tv, fue ese momento de alegría y risas de los sábados que necesitaba después de una larga semana de tareas. Por ello, cerca del episodio 20 comencé a publicar este fic, y al igual que la serie, tendrá un final. Sólo espero que eso no impida que continúe creando historias para ustedes y que a la vez me animen para continuar escribiendo. Mucho gracias a todos ustedes.


Capítulo 14: La verdad

La luna salió a dar su brillo natural entre los espacios oscuros de la isla. Amy salta para dar el primer ataque, pero Rouge emprende el vuelo, y al hacer esto ella se cubre la cabeza nuevamente con su capa.

- ¡Te lo peguntaré una vez más! —grita pues estaba volando cerca de las nubes-. ¡¿En serio quieres enfrentarme?!

- Aquí entre nos, es lo único que me importa ahora.

- Pues entonces...

Ahora ella toma la iniciativa volando cerca de la arena, levantando una gran cantidad de polvo de arenisca, Amy se cubre la cara a tiempo pero eso la deja vulnerable y sin poder ver por unos segundos. Rouge la agarra por detrás y decide quitarle el arma pero ella no se deja tan fácilmente.

Amy se agita bruscamente cargando su martillo y a Rouge al mismo tiempo, quedando esta sorprendida ante la fuerza de su rival. Finalmente, logra soltarse y es lanzada hacia una palmera, ella no espera y viene corriendo para darle con el arma, pero ella se retira y el tronco es sacudido soltando varios cocos.

- Ya me estoy empezando a irritar.

- Pues porque no te sientas y bebes algo.

Viendo la gran cantidad de proyectiles, Amy empieza a practicar tiro con los cocos tratando de darle al blanco en movimiento. Ella volaba de izquierda a derecha, pareciendo que usaba un pequeño espacio para esquivar los cocos, pero entonces uno de ellos le llega a chocar en el estómago haciéndola retroceder para atrás.

- ¿Qué te pareció?

Ella aun lo sostenía con ambas manos, y al mirar a Amy con rabia, saca una fuerza escondida que rompe el coco en pedazos.

- Veo que no muy bien —poniéndose Amy en guardia.

- Vale, ya es momento de sacarse los guantes.

- Espero que no literal, porque eso sería ofensivo.

Ella continúa bateando, pero esta vez Rouge, usando sólo sus manos, los botaba con fuerza destruyéndolos en el camino.

Luego de un rato los cocos dejaron de volar, dándole a la tipa la oportunidad de atacar de nuevo.

- Me temo que ya hice bastante ejercicio —dice Rouge-. Pudiste haberte unido a mí, si no estuviese a punto de acabar contigo.

Rouge recoge sus alas un poco para caer en picada, yendo con todo hacia su objetivo. Amy se pone en posición como si se tratase de un juego de béisbol, la distancia entre ellas empieza a acortarse hasta el punto en que sólo quedaban diez metros. De pronto, la visión de Amy le juega una mala pasada, ya que Rouge había desaparecido.

- ¡¿Dónde estás?!

Se da media vuelta y trata de ubicarla, pero sólo escucha el completo silencio de la jungla, con las hojas que se movían con el viento que nacía de la supuesta nada.

Amy cree entonces que ella se escapó, pero la sombra detrás de ella decía lo contrario.

- ¡Te tengo!

Colocando su mano sobre su cuello, la fuerza ejercida para asfixiarla obliga a Amy a soltar su martillo, y Rouge que ya veía su victoria aproximarse usa la misma palmera para elevarla más alto.

- Si te sirve de consuelo, ni tú ni Sonic podrían haberme detenido.

Amy trataba de respirar pero sólo se escuchaba su adolorida voz.

- ¡Aquí termina tu...!

- ¡Alto!

Una nueva sombra en forma de ave aparece a toda velocidad y embiste a Rouge, salvando a sí a la pareja de Sonic, que aún se mantenía consiente.

- Ya es suficiente.

Rouge retrocede y se coloca otra vez en posición de ataque, trata de ir de nuevo para regresarle el golpe pero al ver al sujeto, sus piernas comienzan a temblar, haciendo que sólo sienta odio por su presencia.

- ¡Ahh, eres tú!

- Sí, soy yo. Ahora vete.

- Tienes mucha suerte Amy, y tú —señalando al desconocido-, no te será tan fácil esta vez.

- ¿Esta vez? —se pregunta Amy muy confundida.

Rouge aprieta los puños mostrándose furiosa; sin embargo, al ver que la noche había caído se retira mostrando su rechazo con la mirada y emprendiendo el vuelo hacia el pueblo.

Amy aún trata de recuperar el aliento en lo que se volvía a ponerse de pie. Entonces, viendo que la situación se había calmado, el sujeto decide presentarse.

- ¿Te encuentras bien?

- Sí, muchas gracias. ¿Quién eres tú?

- Hagamos esto rápido, me conocen como Quil el guardián, necesito que todo su equipo venga para poder detener a Rouge y a su linaje de una vez por todas.

Se mostraba todo erguido, llevando una túnica muy vieja y gastada, como si cientos de años se vieran reflejados en sus texturas, y ya teniendo este tipo sus años hacía cuestionar a Amy sobre su edad.

- Que ni se te ocurra pensar que soy viejo, sólo estuve días sin lavar esta ropa.

- ¿Qué? Oh no, lo siento, no quise darme el derecho de la duda, es sólo que... Creo que eso será un problema, ya que la mitad de mis amigos fueron poseídos bajo un hechizo creado por ella.

En eso, la luz que desprendía del arma de Tails se hace ver como un punto brilloso en la lejanía, captando la atención de Quil.

- Esa luz, posiblemente provenga de la cueva de los Condebats.

- Creo que Knuckles y Tails se dirigieron allá, más o menos eso me dijo Rouge antes de la pelea.

- Entonces no perdamos más tiempo, hay que ir y asegurarnos de lo que haya pasado allí no termine por condenar al pueblo.

Van entonces al encuentro con Sonic y al resto del equipo, quienes juntando las espaldas habían paralizado a todos esos monstruos con alas y con aspecto de zombie con la ayuda del rayo de Tails.

- Que bueno que a ninguno de nosotros le haya caído algún rayo fotoeléctrico de mi condensador de descargas microsensorial.

- Micffff Luennghh, nuff pueddd...

- Knuckles, ¿qué te pasa? —pregunta Sonic.

- Lo siento, él tiene paralizada la lengua —explica Stick muy decepcionada de él-. Al parecer quería saber qué sabor tenían.

Sonic entonces se hecha una risa burlona que pone a Knuckles algo furioso.

- No es gracioso Sonic, los efectos tardan mucho en desaparecer.

- Oh vamos, tienes que admitir que el aspecto que tiene ahora es muy gracioso.

Tails mira la lengua salida y sin vida del equidna, el cual se movía de lado a lado acompañado de sonidos que trataba de pronunciar, y pues, entendió que daba algo de humor en la situación en la que estaban.

- Bueno, ya es momento de irnos, habrá que cerrar las dos entradas: la que hicimos Sticks y yo, y por la que entraron ustedes. Nos encontraremos por afuera.

- Muy bien Sonic.

- Entttgghgdddidfff

Al separarse de nuevo y al ver que la distancia entre ellos era larga, Sonic volvió a echarse una carcajada, pero esta vez Sticks le golpea el brazo.

- Auch, ¿qué?

Ella entra primero y cargando a Buster por el agujero, evitando mirarle, pero eso era porque ella también se estaba conteniendo de las ganas de reír, lo cual intentaba controlarlo para no quedar como una mala amiga. Ahora le tocaba a Sonic pasar pero se queda mirando los dibujos que describía escenas del pasado y que antes no les había prestado atención.

- Supongo que tendré que preguntarle a Tails o a Amy más sobre este lugar.

Coloca varias rocas en fila y con su súper velocidad pasa entre ellos, llevándolas con la fuerza del viento y atracción. Luego entra por el agujero, lo cual las pequeñas rocas hacen lo mismo, pero terminan atorándose y formando un nuevo piso, reemplazando el que destruyo Sticks hace poco.

- Muy bien, un problema menos, vayamos por los demás.

Al otro lado de la cueva Tails sale cubriéndose las orejas para no oír otra de las incoherencias de Knuckles.

- Debblemff irff pttt lle plammm...

- Knuckles, deja de hablar, que no se te entiende nada. Sólo tardará como otra hora para que puedas recoger tu lengua.

Knuckles no se rinde y se arrodilla y con una rama empieza a hacer dibujos en la tierra.

- ¿Qué tratas de decirme? —tratando de adivinar-. Ehmm, eso se parece a un murciélago. Oh, te refieres a Rouge.

Knuckles asiente con la cabeza, agitando graciosamente su lengua, y continúa dibujando. Y para darle más "sentido", Knuckles dibuja una carita feliz sobre el dibujo.

- Ehm, eso parece un palo, con... Una gema encima. ¡Oh es cierto, ella...!

Una cosa resaltante es que el hechizo el cual nuestros héroes habían sido víctimas hacía que sus mentes dieran vueltas, dejándolos vulnerables ante su control mental, pero luego de haberse liberado de tal poder, sus memorias y todo lo que les había contado Rouge desaparecía, causándoles un gran dolor.

- Ouh, la cabeza me arde —sosteniendo con fuerza su cabeza-. Rayos, no puedo recordar con claridad.

Nota que su amigo se mostraba tranquilo y confuso ante su reacción.

- Esto está mal, todo lo recuerdo borroso, creo que ella tiene que ver también con esto. ¿Cómo se llamaba?

Viéndolos desde lejos, Amy y Quil se acercaban para emboscarlos ya que aún pensaban que estaban bajo su control.

- Muy bien, yo me encargo del grande y tú del amarillo.

- Ey, ellos tienen nombres, son Knuckles y Tails.

- Vaya nombres más raros —ve que Amy le frunce el ceño-. Lo siento, esto de la comunicación es nuevo para mí.

- Se nota.

Y nuevamente, sin previo aviso, Amy se arrodilla también ya que sentía la cabeza totalmente pesada, dejando caer su martillo que produce un pequeño temblor. Quil se agacha para atenderla, pero Knuckles ya los había descubierto.

- ¡¿Eh?! ¡Ammmy!

Quil deja a Amy descansando sobre un árbol y va e intenta neutralizar a ambos.

- Nadie te dijo que es de muy mala educación sacar la lengua.

Pasa rápido por detrás del equidna y lo derriba, y con una soga logra atar sus manos a su espalda.

- Mij diblufffjo

- Tanta flojera te da usar tu lengua para hablar. No importa, ahora me darás las respuestas que necesito.

- Ey, déjalo en paz —viniendo a toda velocidad.

Tomándolo por sorpresa Quil sale volando por el golpe del Spin Dash del erizo.

- Sonic, espera, estoy de tu lado.

- El atacar a mis amigos dice todo lo contrario —ve que Tails se mostraba mareado-. ¿Estás bien?

- Eso creo, pero creo que a Amy también le pasa lo mismo.

Sonic va al encuentro con Amy y suavemente la ayuda a ponerse de pie.

- Gracias Sonic. Escucha, él ha venido a ayudar.

- Pero atacó a Knuckles.

Señalándolo que todavía estaba en el suelo, pero Sticks llega y lo ayuda a desatar los nudos.

- Es que pensó que aún estaba bajo el control de... ¿Cuál era su nombre?

Su cabeza volvía a arder y eso preocupaba al erizo, por lo que la carga.

- Mejor vayamos a un lugar seguro.

Para esto tendríamos que hacer memoria. El taller de Tais estaba destruida por el incidente con Shadow, la madriguera de Sticks aún se encontraba en reconstrucción luego del misterioso incendio, la choza de Knuckles quedo hecho polvo luego de aquella noche fatal, y no había mucho espacio en la residencia de Sonic, así que, al menos de que Rouge no haya mandado a destruirlo, la casa de Amy era su única alternativa.

- ¿Kluie ergges tufff? —dirigiéndose a Quil.

- No entiendo lo que me dices, pero si quieres saber quién soy, tendrás que esperar hasta que lleguemos. Sabes, mejor no me hables, salpicas mucho sobre toda mi túnica.

Al llegar allá, ven que por fuera la casa se veía intacta, pero al entrar ven que todas sus cosas estaban dispersas, en su mayoría, piezas de porcelana y varios objetos frágiles.

- ¿Qué pasó aquí? —pregunta Sonic.

- Nunca había visto tanta cerámica destruida.

Sonic coloca a Amy sobre el sofá, y luego los demás tratan de buscar un asiento entre todo el desastre.

- Amy se encuentra indispuesta por ahora –luego de que Quil la chequeara-. Si no hubiese llegado a tiempo, las cosas ahora serían diferentes.

- Entonces dinos, ¿quién eres? –dice Sonic cruzado de brazos.

- Muy bien. Mi nombre es Quil, un guardián de un grupo secreto y cuyo nombre no voy a revelar aquí. Sé que hay muchos que protegen esta isla, aquella familia de bandicoots el cual no tengo el privilegio de conocerlos aún, ustedes, y otros cuyo trabajo no se inclinan directamente al bien. Mi grupo en cambio sólo se ha dispuesto a controlar una sola maldad, a los Condebats.

- Realmente no suena tan malo ese nombre –dice Knuckles.

- Así, ¿y cómo les pareció ustedes cuando los vieron allá en la cueva?

- Hmmm… Entiendo tu punto –se retracta.

- ¿Me estás diciendo que Rouge es una de ellas?

Quil se queda meditando un rato, entonces se dirige a Tails.

- Tú, fuiste controlado por ella ¿cierto? –Tails afirma con la cabeza-. Entonces, ¿puedes recordar algo?

- Yo, apenas puedo saber que pasó luego de aquella noche en la casa de Knuckles.

- Tranquilo, a mí también me tomó un tiempo recobrar la memoria. La cosa es que hace cientos de años, luego de que Lyric y los Ancestros desaparecieran, apareció un ser bajo la piel de un murciélago quien estuvo secuestrando varios pobladores alrededor de la isla bajo ciertos poderes mentales. Nadie pudo descubrir el misterio hasta que los primeros de nosotros desarrollamos técnicas para detectarlo, y así atraparlo, varios murieron, pero finalmente lo habíamos encerrado en aquella cueva, el cual pensábamos que estaría allí por siempre.

- Pero había más de uno allí.

- Cierto, y es porque descubrimos que dentro de su prisión fabricó un saco donde creaba un nuevo ser, cuyos poderes crecerían por cada generación que se repitiese bajo este proceso. De hecho, Rouge fue la primera mujer de este linaje.

- Eso explica los múltiples sacos que encontramos dentro –dice Tails.

En ese momento Knuckles volvía a recoger la lengua, por lo que su participación en la conversación no se hizo esperar.

- Espera un momento –interrumpe Knuckles-. Puede que mi vocabulario no sea amplio, pero mi memoria no es del todo hueca. Sonic, la primera vez que vi a Rouge, ¿recuerdas?

- Cierto, mi amigo se encontró con ella en el bosque ¿cómo es que ella salió de ese lugar?

- Bueno, es algo vergonzoso.

INICIO DEL FLASHBACK

- Bien, aquí dando mi última ronda, luego de esto tendré que retirarme y volver mañana.

- ¿Aló? ¿Hay alguien allí? Estoy atrapada dentro.

Quil se acerca cuidadosamente por la entrada secreta.

- "¿Es una mujer?"

- ¿Puedes oírme? Por favor, tengo mucho miedo.

- ¿Cómo te llamas?

Se escucha un gran silencio…

- Rouge

- Bueno, ¿y cómo sé que no eres uno de ellos?

Entonces se escucha un estruendoso ruido, siendo una mezcla de chillidos de murciélagos y objetos golpeando el suelo.

- ¡Ayuda!

Él suelta la vara que sostenía, una vara con una gema rara, mueve la gran roca bajo procesos complicados, y luego… Sólo se veía oscuridad adentro, las antorchas habían sido apagadas, entonces se arma de valor y entra corriendo y gritando su nombre.

- Rouge, ¡¿dónde estás?! –el silencio lo pone nervioso y da un paso a la vez- . ¿Rouge?

Llega a la sala central donde una vela estaba al costado de la chica, cubierta con una capucha, Quil se acerca y coloca su hombro sobre ella.

- ¿Estás bien? Rápido tenemos que irnos…

Su mano se congela, no por miedo, no por temor, sino por sus ojos. Rouge estira sus alas mostrándole quien era realmente.

- Muchas gracias, pero ahora me temo que ya no te necesito –dibujando una sonrisa temerosa.

FIN DEL FLASHBACK

- Ella escapó y robó mi vara con el cristal, el cual debía proteger. Pude salir con vida de allí, encerrando a los demás, pero mi mente había sido afectada bajo su mirada en el momento en que me congeló. Pasé meses hasta encontrarla de nuevo en aquel templo, donde había varios grabados de la historia de los Condebats, pero no decidí perder tiempo y me la volví a enfrentar.

- Y fue allí –deduciendo Knuckles con las manos en la espalda-, donde usted la encerró, ¿cierto?

- Pues sí, había ocultado mi vara especial, por lo que pensé que no habría forma de que escapase.

- Pues pensó mal –continúa hablando el equidna-. Nunca consideró que un hábil peleador y líder del grupo, usaría aquel extraño camino para una misión secreta.

Quil se sentía culpable por cada palabra que su memoria le decía, pero cuando Knuckles le dice ese detalle, él se para todo enfadado.

- ¡Espera! ¡¿Tú la liberaste?!

Todos lo miran con ira, incluyendo Sticks, esperando a recibir una respuesta.

- Oh vamos, fue para salvar a Perci. Recuerdan, terminé con varias heridas peleando contra ella.

- ¿Perdiste contra una mujer? –se burla Sonic.

- Pero él también perdió contra ella.

- Él no cuenta, es un anciano.

- ¿Cómo me llamaste?

- Y que hay de ti, Sonic, tú escapaste de la pelea aquella noche.

- También es diferente, tu amiguita sólo me salvaba la vida.

Entre Sticks y Tails trataban de agarrarlos para que no llegaran a los puños, mientras que Quil trataba de procesar el término "anciano" en su cabeza. Finalmente lo procesa, y…

- ¡Ya basta! –interrumpe el anciano, digo, el guardián-. Ya les dije quién soy y que hago, ahora les pido que me ayuden a detenerla. Además, ustedes tuvieron la culpa, por lo que es su problema también.

- Jamás hemos dicho que no, todos tenemos asuntos que resolver con ella. Así que vayamos y detengámosla.

Forman un círculo y empiezan a diseñar un plan que se ejecutaría en las siguientes horas. Mientras que Rouge se mostraba tranquila y sentada sobre un altar, construida por varios de los pobladores, y sujetando una vara extraña, donde en la punta había un cristal que emanaba una luz extraña.

- Creen que no los escucho, pero la verdad, ahora también conozco sus miedos.


Ehmmm... Hola, pensaba hablarles de esto en el siguiente capítulo, pero mejor les digo ahora. La verdad es que hace dos semanas, cuando estaba a punto de publicar, aunque tarde el capítulo, mi vida por poco acaba en un cruce, pero gracias a Dios, sólo me fracturé el brazo y tres costillas rotas. Sé que no seré el único al quien le pasé cosas como estas en este foro, pero luego del accidente estuve varios días en el hospital y no pude contactarme con ustedes. Espero su comprensión, y trataré de sacar el último capítulo lo más pronto que pueda con una sola mano sana. ¿Ok? HASTA LUEGI.