Cuatro(+1) maneras de anunciar que estoy embarazada
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Resumen: Estados unidos acaba de descubrir que esta embarazada y quiere decírselo a cuatro personas en particular. Rusia, el padre del niño, Canadá, su hermano, Inglaterra su "madre" y Francia su "padre". Decir simplemente que estaba embarazada no es lo suyo. Ella tiene otras ideas...
Emparejamientos: chica Estados unidos x Rusia, Francia x Inglaterra.
Advertencias: cambio de genero Estados unidos, yaoi, utilización de nombres humanos, malas palabras y una gran cantidad de ternura.
No soy dueño de nada y lo hago a mi beneficio propio y para compartir mis historias con los lectores.
N/A: aquí esta la actualización espero que disfruten.
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Los cálidos rayos del sol de atardecer iluminaban ambas figuras tendidas en la cama, el reloj encima del buro marcaba las 5:38 pm, la figura mas pequeña se removió lentamente, intentando librarse de la maraña de sabanas que se habían formado, sacando sus piernas hacia un lado de la cama, cuando por fin pudo librarse de las sabanas.
Amelia se froto la cara con sus manos quitándose de encima la somnolencia, parpadeo un par de veces antes de soltar un bostezo, mirando alrededor sus ojos se clavaron en la figura mas grande que aún dormía en la cama.
'Vanya aun debe de estar cansado...' Pensó mientras tomaba nota de los círculos obscuros alrededor de los ojos de ruso, supuso que el jet lag y el enterarse de que sera padre combinado con un poco de sexo lo debió haberlo agotado, así que decidió dejarlo dormir.
Levantándose de la cama con un pequeño brinco, miro alrededor de la habitación en busca de algo para cubrir su cuerpo desnudo hasta que su mirada capto la camiseta de el ruso, colocándose la camiseta mas ropa interior limpia hizo su camino hasta la cocina, estaba completamente hambrienta y se sentía lo suficientemente bien como para retener lo que comiese. Pensando en que comer, la idea de las hamburguesas solo hizo que su estomago diera una vuelta completa, y con una mueca decidió que no serian la mejor idea. Pensó en todos los platillos de comida chatarra posibles, pero cuando lo hacia su estomago simplemente no cooperaba.
Con un suspiro cansado se rindió a su suerte y decidió comer un simple sándwich de jamón acompañado de un poco de yogur.
Mientras masticaba su sándwich comenzó a pensar en quien seria el siguiente en su lista, tal vez mama iggy? Nah que va, quería preservar su oído el mayor tiempo posible muchas gracias...
Umm... su padre? Tampoco era buena opción, estaría tan emocionado que de inmediato le iría con la noticia a iggy e iggy la mataría por "Atreverse a decirle a la rana primero que a el".
La mejor opción era mattie, su pequeño hermanito Canadá, quien estaba en estos momentos se encontraba en las montañas de Alberta, con su muy arrogante novio Prusia.
lo visitaría en un par de días, decidió mientras terminaba el sándwich junto al yogur, rápidamente se levanto de su silla y se dirigió al baño donde cepillo sus dientes, subiendo las escaleras con dirección a su habitación, al llegar allí no pudo evitar sonreír con ternura ante la vista que le regalo el ruso, el cual estaba acurrucado en una maraña de sabanas dando un buen espectáculo a la vista.
Y sin poder evitarlo, decidió entrar en la cama para hacerle compañía...
Las montañas de Alberta eran hermosas en esta época del año, una fina capa de nieve cubría los pinos que se encontraban alrededor de la casa de campo (donde Matthew la pasaba durante esta época), los tonos de verde se combinaban perfectamente con el blanco prístino de la nieve que parecía brillar bajo los tenues y cálidos rayos del sol, esto combinado junto al el hermoso cielo al cual el lago le hacia reflejo, la casa de campo y el ligero humo que salia de la chimenea de esta, creo una imagen digna de enmarcar.
Amelia quedo impresionada ante la hermosa sencillez que desprendía aquel paisa- ¡BAHG! ¡¿A quien engaño?! ¡la única belleza que Amelia admiraba era la de los tiernos y hermosos pancakes que se sentaban frente a ella! El delicioso olor que desprendían aquellas tortitas, su suave y esponjosa textura, el color ligeramente tostado y el jarabe de arce dorado que caía desde la cima de la torre de pancakes hasta el borde de su plato.
Mattie, quien estaba detrás de ella observo con diversión como Amelia miraba el plato frente a ella como si fuera el mismísimo cielo, no pudo evitar comparar la imagen a como Gilbert quien generalmente hacia lo mismo cuando le preparaba pancakes. Tomando una taza de café negro endulzado con jarabe de arce , se dirigió al otro lado de la mesa, sentándose frente de Amelia, quien estaba muy ocupada engullendo como cerda los pancakes.
"¿y bien Amy? ¿a que se debe tu visita sorpresa? eh."- pregunto con curiosidad fingida, Amelia generalmente hacia esto seguido, caer en su casa solo para que le preparara comida y cuando estaba satisfecha se marchaba.
"unfo alfo un efirgefe"- respondió nuestra heroína con la boca repleta de pancakes. Mattie solo levanto la ceja un poco.
"Amy, ¿cuantas veces se te a dicho que no hables con la boca llena?"- Reprendió suavemente, antes de pasarle un vaso de agua a la estadounidense la cual lo recibió con gusto bebiéndolo con avidez.
Colocando el vaso en mesa soltando un suspiro, aparto el plato vació hacia un lado y miro a su hermano directamente a los ojos.
"tengo algo que decirte, pero antes de eso...tengo que hacerte una pregunta"- dijo tranquila, lo cual sorprendió a Matthew, esta tranquilidad repentina no le da buena espina que digamos.
"Claro...¿que quieres saber...eh?"- respondió con algo de cautela, con Amelia nunca se sabe y siempre hay que estar precavido. Algo insegura, Amelia dirigió su mirada directamente a los ojos de su hermano y una repentina confianza se hizo cargo de ella y tomando aire le pregunto.
"¿De verdad me consideras tu hermana?"
La rareza la aquella pregunta dejo en shock a Matthew, y antes de que pudiera decir algo, Amelia continuo hablando.
"Se sincero conmigo Matthew"- Uh oh...dejo de lado los apodos, esto es algo serio; fue todo lo que pudo pensar el canadiense- "No he sido la mejor hermana del mundo, te he ignorado tantas veces que he perdido la cuenta, y a pesar de todo, aquí sigues"
Los ojos de Amelia comenzaron se llenaron de lagrimas retenidas y sus labios temblaron, con una respiración profunda continuo
"Me consuelas cuando estoy triste e incluso me das pancakes cuando llego sin avisar...Eres el mejor hermano que he podido desear, ahora quiero saber... ¿He sido la hermana que siempre quisiste? Contesta con sinceridad por favor, se que he sido una horrible hermana y quiero ver si esta mala hermana puede mejorar un poco."
Luego de tan largo monólogo, Amelia se quedo sin aliento, con un suspiro y aun con lagrimas retenidas miro de nuevo a Matthew, quien estaba intentando asimilar lo ocurrido.
El pobre Mattie estaba en una perdida de palabras, sin embargo, luego de entender lo ocurrido, supo inmediatamente que decir. Con una mirada firme y sincera, sus ojos violetas se reunieron con los azules de Amelia, los cuales brillaban por las lagrimas.
"Amelia... a pesar de todos tus defectos... Escúchame bien, siempre...siempre, Seras mi hermana, No importa cuan ruidosa o irresponsable seas, eres mi hermana... mi gemela! Mi otra mitad! ¡Jamas! Óyeme.. ¡Jamas Vuelvas a dudar de mi amor por ti!"- Exclamo tomando sus manos y apretándolas fuertemente, vio como las lagrimas bajaban como ríos por las mejillas de su querida hermana.
"Y si quieres mejorar tu trato hacia mi, adelante, pero que te quede claro que yo siempre he tenido a la mejor hermana del mundo, y esa eres tu Amelia... Mi heroína"- continuo mientras sonreía suavemente y se levantaba de la silla para acercarse a su hermana y rodearla entres sus brazos.
Amelia solo podía seguir sollozando mientras le devolvía el abrazo a Mattie, conmovida por las palabras de su hermano, quien le murmuraba suavemente palabras de consuelo mientras frotaba su espalda.
Ambos estaban tan absortos en su mundo, que no escucharon la puerta principal abrirse y cerrarse con un click. Pasos se acercaron hasta la cocina cuando repentinamente la puerta fue abierta por un sonoro ¡BAM!
"¡BOOM BABY! ¡EL IMPRESIONANTE YO A LLEGADO KESESESESE!"- grito cierto albino mientras hacia una pose 'impresionante' siquiera notando la atmósfera de la habitación.
"¡Birdie!, ¡¿notaste mi nueva e impresionante frase?! ¡¿Verdad que es impresionante?! La oí de este tipo de la TV que es impresionante, pero no tanto como yo, ¡sabes que nadie se puede igualar con el impresionante yo cuando se trata de lo impresionante! Kesesesese!"- Continuo nuestro albino arrogante, muy orgulloso de si mismo, mientras el pequeño Gilbird piaba, totalmente de acuerdo con su amo.
Amelia y Matthew miraron a Gilbert unos segundos antes de soltar suspiros gemelos. (N/A:¿enserió?-.-)
"Definitivamente no tienes remedio...Dime Mattie, ¿como lo soportas?"- Dijo Amelia mientras miraba inexpresiva a Prusia.
"A veces me lo pregunto a mi mismo...eh."- Contesto mientras miraba a su novio, quien parecía estar atrapado en su propio mundo, con Gilbird volando a su alrededor.
Cuando Gilbert finalmente se había ido a quien-sabe-donde ¿? (¡El impresionante yo tiene que expandir su grandeza en el mundo..kesesese!) Amelia finalmente recordó la verdadera razón de su visita. Recostada en la sala de estar mientras Mattie preparaba el almuerzo, busco su bolsa y de ella saco una caja de regalo de tamaño mediano. Lo miro fijamente un rato, hasta que la voz de Mattie la sobresalto.
"¿que es eso?"- pregunto algo curioso mientras secaba sus manos recién lavadas con una toalla.
"um... ah... bueno.. veras.. es un regalo"- respondió nerviosamente.
"¿un regalo? ¿y se puede saber para quien es?"- ok, ahora si que Amelia había captado por completo su curiosidad.
"Amm...Es para ti.."- dijo tendiéndole la caja al curioso canadiense.
"¿para mi? eh. Bueno gracias"- sonrió suavemente antes de tomar la caja de las manos de su hermana.
Analizo la caja con un poco de detalle, era bastante simple la verdad, la caja era de un color blanco mientras la cinta que la rodeaba era de color rojo y tenia un pequeño adorno de hoja de arce en el centro.
Su mirada se poso de nuevo en Amelia, quien lucia un poco nerviosa.
"Anda, ¡ábrela!"- exclamo Amelia luego de un rato de solo mirar.
Siguiendo el consejo (orden) de su hermana quito la tapa de la caja, para encontrarse con papel de seda rosa y azul tapando el dichoso regalo, aparto un poco el papel hasta llegar al objeto y lo saco rápidamente, de inmediato se dio cuenta de que aquel objeto era una camiseta roja, la cual aún seguía doblada.
"estírala"- sugirió (ordeno) Amelia.
Un poco nervioso por las repentinas exigencias de su hermana, rápidamente la estiro para poderla ver mejor, no esperaba encontrarse con un escrito que decía '¡Super Tío!' Con letras al estilo Mario Bross y con una imagen de un Mario bebe siendo cargado por Luigi al mas estilo ¡Éxito!
"Amy...¿por que...?"- pero la pregunta quedo colgando cuando se dio cuenta del significado de una de las palabras grabadas en esa camiseta.
'Tío...'
'Un tío es cuando tu hermana o hermano tiene un...'
"Amy... No me digas que tu e Iván están..."
Amelia solo pudo asentir ya sabiendo a lo que se refería.
Matthew miro a su hermana con la boca abierta completamente asombrado.
Saliendo de su estupor, de inmediato se abalanzo a su hermana en un abrazo aplastante (con cuidado, claro esta)
"Felicidades..felicidades...felicidades.."- murmuro seguidamente al oído de Amelia quien ya estaba devolviendo el abrazo y una sonrisa gigante en su rostro.
Y... Bueno, eso fue todo por hoy señoras y señores... siento haber tardado tanto en actualizar, ciertas cosas pasaron, y bueno, espero estar mas tiempo libre para seguir con esta historia. Solo faltan Mama brit y Papa fracy , el siguiente sera mama, papa sera el ultimo en enterarse. Eso es todo, espero que lo hayan disfrutado y cualquier consejo o duda que tengan déjenlo en los reviews, hasta la próxima! bye bye!
