**Annie**
Procuraba visitar a mi madre cuando Candy no estaba en casa.
-Te ayudaré con los trastos, mamá
-Gracias, hija. ¿Cómo van con el tema de la mudanza?
-Archie ha solicitado que la mesa de regalos se entregue allá… estoy emocionada, mamá, pero a la vez me siento culpable por lo que pasó entre Seth y Candy
-No pienses eso, tu hermana sería infeliz
-Si no hubiera mencionado nada, Candy sería infeliz, por mencionar las cosas, ella es infeliz, me siento mal por ello
-No deberías – Mencionó Candy tomándome por sorpresa porque creí que no se encontraba en casa
Busqué la mirada de mamá para sentirme apoyada, al no encontrarla miré de frente a mi hermana, sequé mis manos e intenté dialogar con ella – Candy – Carraspeé la garganta- Quiero que sepas que…
-No digas nada más. Mamá me ha dicho que te mudarás al siguiente día de tu boda y tengo un compromiso con Archie y contigo, ahí estaré, no prometo llegar al ensayo de la boda pero sí el día, ¿sigo siendo la madrina? – Preguntó seria
-Sí, es un privilegio para mí que lo seas
-Bien, nos vemos después
-Candy, espera
-Llevo prisa, Annie. Te veré el día de tu boda
Mamá me dijo que era un gran paso de ella dirigirme la palabra, que comprendiera que estaba triste y herida y aunque ya ha pasado casi cinco meses me sigo sintiendo igual o peor delante de ella.
Me reuní con Mark un día que le vi en la oficina de Richard y me comentó que Terrence cambiaría su residencia; que traería con él a su hijo Daniel. –El colegio en donde labora Candy es uno de los mejores, bilingüe y el más cotizado. Podría hablar con Anthonie para que les ayude en conseguirles una cita con el rector
-Nos ayudaría mucho, mi hermano está pasando una fuerte depresión, bebe a cualquier hora del día y se pierde por completo
-no creí que amara tanto a su esposa
-No dudo que haya sentido un cariño por ella, pero sí le dolió mucho lo que ella hizo, creo que más por Daniel
-Lo siento tanto, en verdad me siento mal, he arruinado la felicidad de cuatro personas
-No, no te sientas mal, Seth y Susana son los únicos responsables en todo esto
-Mis padres opinan igual que tú, mi prometido me dice lo mismo pero siento algo aquí –Señalé mi pecho a la altura del corazón – Que me dice que hice mal
-No creo que Candy y Terry te culpen por esto, pero qué más da, los dos actúan estúpidamente, deben darse cuenta que la vida te usó para quitarles tremendas sanguijuelas de encima, por el único que en verdad lo siento es por Daniel, mi madre dice que es retraído y poco sociable
-Le hará bien ingresar al colegio
-Espero que sí.
-Bien, te dejo, iré por mi esposa a su trabajo
-Me da alegría que seas feliz
-Tú también lo serás. Candy no puede permanecer disgustada contra ti toda la vida
-No la conoces, parece que sí.
Mi boda estaba cercana y no me sentía feliz, nada me hacía feliz. Me encontraba en un punto en el que pensaba que lo mejor era desaparecer
-¿En qué piensas, amor?
-En Candy
-Ven, ya no te mortifiques
-Tienes razón – Sonreí a Archie quien me abrazó –Pero siento que debo hacer algo antes de nuestra boda, pero no sé qué deba ser.
-No pienses más en ello –Me besó el cuello, desabotonó mi blusa y soltó el sostén
Le saqué la camisa y la playera que siempre ponía debajo, amaba pasar mis dedos por la erección de sus pezones pequeñitos y por sus costados, me deleitaba en sentir cada músculo definido
Nuestras caricias siempre eran llenas de pasión y nos gustaba experimentar cualquier cosa que nos brindara placer, cuidábamos los límites del erotismo pero no nos deteníamos en brindarle libertad al amor de nuestra vida
Archie ha sido el único hombre en mi vida, a él le entregué mi virginidad aunque era una persona desinhibida y me gustaba provocar a los hombres jamás me entregué a ninguno.
Me gustaba sentir el erotismo de tenerlo en mi interior mientras me movía estando a horcajadas, -Sí, mi amor, así, hazme tocar el cielo
-Recuéstate mi amor, me encanta verte a los ojos mientras te hago mía
Archie me satisfacía y yo a él. Nuestra pasión nos llevó a entregarnos por completo el uno al otro. Teníamos sexo apasionado, salvaje, oral, vaginal y anal sin ningún prejuicio.
Al terminar siempre me recostaba sobre su brazo tatuado y besaba su cuello mientras él me acercaba más al latir de su agitado corazón.
Disfrutaba plenamente mi vida siendo quien soy, mi nombre se escucha bien en los labios de las personas, la estabilidad que Archie ha brindado a mi vida me hace sentir estúpida al recordar todas las veces que usé el nombre de mi hermana para presentarme.
Pensé en que tal vez ella y Terry deberían tener otra oportunidad y comenzar de nuevo, por esa razón le comenté a Mark del colegio, pero ahora pienso que no fue lo mejor. Candy podría reaccionar mal y Terry podría buscar otra alternativa educativa para su hijo.
Faltaba un mes para mi boda. Mientras estuviera en compañía de Archie o amigos me sentía genial y emocionada pero no cuando estaba en compañía de mi familia.
Fueron muchos años en los cuales yo pronuncié repetidas veces "llámame, Candy" y ahora en mi mente sólo existe el pensamiento de "Candy, háblame"
**Archie**
Odiaba ver a mi prometida triste e insegura de su felicidad
Me dolía ver a mi mejor amiga sufrir por un patán que no la merecía
-Candy, no puedes culpar a Annie de la decisión de Seth
-No la defiendas, Archie, Annie tiene su parte en todo esto
-Dime en qué
-¿Te parece poco que usurpe mi nombre?
-Por Dios, Candy. Perdónala
-No, no quiero perdonarla
-Ya no hablemos de ella sino de lo que te propongo
-Le he dado mi palabra a prometida; trabajaré con ella, le apoyaré en este nuevo proyecto que le brindan en Desing's
-Está bien
Candy me propuso montar un bufete de asesoría, no se escuchaba nada mal pero en realidad no pensaba dejar a mi novia. Ahora es cuando más me necesita.
Nuestros planes seguirían por encima de cualquier circunstancia.
Annie también merecía ser feliz, ella había cambiado mucho y para bien. Dejó de hacer las cosas que le metían en problemas.
Mi madre estaba feliz con ella, se llevaban tan bien y le apoyó en todo el tiempo que Annie se sintió triste por lo que pasó entre Candy y Seth
-Señor, Andry
-Archie, te he dicho muchas veces que me llames Will, ya eres parte de mi familia
-Le agradezco la confianza, Will… dígame ¿Para qué me ha citado?
-Richard me ha encomendado algunos asuntos en Londres, debido a que Terrence ya no vivirá allá, tendré que viajar
- ya veo, ¿Le puedo ayudar en algo?
- Sí, quiero proponerte dos cosas, la primera es que me acompañes a realizar un par de gestiones, regresaremos antes de la boda y la segunda, es que quisiera saber si conoces a un buen abogado que desee radicar en Londres, necesitamos a alguien joven y de mucha confianza
-Esta sería una oportunidad que me encantaría tomar, Annie tiene un contrato y prometí ayudarle, en cuanto a la primer propuesta con gusto le acompañaré y la segunda me gustaría recomendarle a mi hermano Stear y a su esposa Patty, son dignos de confianza, creo que no tendrán problemas para cambiar de residencia,
-¿Podrías ponernos en contacto con ellos?
-Sí, será un honor
Annie se emocionó cuando le mencioné las propuestas de su padre y se mortificó al sentirse atada a un compromiso con el padre de Luisa – Me encantaría vivir en otro país
-Tal vez la oportunidad vuelva a tocar nuestras puertas
-Sí.
Richard adquirió unas propiedades, deseaba realizar unos cuantos contratos para la restauración y por otro lado le preocupaba la situación legal de Terrence, en especial de su pequeño nieto.
Aunque habían pasado algunos años la demanda del divorcio no prosiguió sino meramente en la redacción del acta constaba el abandono de Susana y la solicitud completa de la custodia del menor, por alguna razón el proceso no concluyó. Los bienes materiales que Terry tenía habían sido por parte de su padre, Richard quería la recuperación de los bienes para que Susana no pudiera disfrutar de algo que no le correspondía. El contrato nupcial de Terry era mancomunado y siendo así, en caso de que ambas partes firmaran ella disfrutaría la mitad de lo que Terry poseía.
Llegando a Londres nos dirigimos a las oficinas correspondientes y solicitamos el expediente, para sorpresa nuestra Susana había levantado una demanda dos semanas antes de que dejara a Terrence – Es por maltrato y violencia, acusa a Terrence de ser una persona violenta.
-No prosiguió porque ella no se presentó
-Terry debió comentarle a su padre
-No, Susana llamó diciendo que demandará a Terry por sacar a su hijo de este país sin la autorización de ella y en cierto modo ella tiene derecho ya que la demanda por divorcio y paternidad quedó sin firmarse…
-Lo tenemos fácil, existen cargos comprobables en contra de ella y las querellas en contra de él no procedieron
-Hay que concluir con esto, quiero que te encargues Archie pero dame la oportunidad de ver la manera de pasar los bienes de Terry a nombre de su hijo o de su padre
-Terry no puede cederle los títulos de propiedad a Richard sin previo contrato, de cualquier forma beneficiaría a Susana y si los deja a nombre de su hijo ella puede pelear ser la albacea del menor
-Tenemos que ser más astutos que ella.
-¿A caso ella ha peleado algo?
-Llamó a Richard y le dijo que quería dinero o que le pelearía a Terrence la patria potestad de Daniel.
-Qué dilema… en fin, manos a la obra que no lo tenemos tan fácil.
La ley trata de hacer justicia al individuo sin importar las índoles de su procedencia, raza, color, expresión religiosa, etc… pero a veces los fallos benefician a quien no deben y sé que Susana junto con Seth ha causado mucho daño a personas inocentes.
Ella no merece nada de lo que, por voluntad propia, renunció. No merece que ningún tipo de consideración.
Mi suegro y yo contamos con tres semanas para resolver el caso, aunque son abogado legista no es en esta país y no puedo comprometerme más allá de ser un asesor; Will está de acuerdo que integremos lo más pronto a Stear y Patty para que, en caso de postergarse, el o los juicios, los tres puedan seguir sin mí y mis planes no se vean amenazados.
**Candy**
-Vamos, Patty promete que me acompañarás el sábado, es mi único día libre
-Candy, en verdad, lo siento pero saldremos de viaje
-Está bien
-Amiga, compréndenos, no es un viaje de placer, es por trabajo
-¿Puedo saber en dónde?
Patty me miró y sabía que meditaba la posibilidad de lanzarme una mentira, pero nos conocíamos tan bien que no fue capaz de hacerlo – No te puedo mentir, es algo relacionado con Terry y Susana
-No me menciones a esa mala mujer
-Bien, Stear, Archie y yo trabajaremos para tu padre en un caso en Londres
-Papá ¿Representará a Terry?
-Richard fue quien nos ha contratado
-Me parece bien. No me digas más que pensar en mi pasado es un duro golpe en el estómago… Ahora ¿Tienes tiempo?
-Cuento con menos de dos horas, te puedo acompañar y no te garantizo más
-Sí – Le di un apretón en el brazo de mi amiga que descansaba en la mesa redonda de un conocido café – me hace bien ir de compras
-Me encantaría que fueras de compras por algo para ti, hace mucho que no sales de jeans y blusas de temporadas pasadas, vamos a un salón, es tiempo que hagas algo por ti
-Hablas de mucho tiempo como si se tratase de años
-Más de cuatro ¿No?
-Estoy bien así, mis niños y el hospital no son centros que digamos que debo ir en zapatos de agujas y ropa de diseñador, mientras más cómoda mejor
-Pero hace mucho que no te haces algo en el cabello, que ya no te maquillas salvo las pestañas, estás más delgada que de costumbre… querida si quieres amar, amate a ti misma.
-Pero no tienes tiempo de acompañarme
-Si es a un salón, sí, cancelaré una cita y contaremos con un poco de tiempo extra, pero si es para ir por material didáctico, Candy ¡Qué flojera!
-Tienes razón Patty, es tiempo de seguir adelante. En pocos días será el festival para las mamás en el colegio
-Antes eras igual de hermosa que Annie que no podíamos diferenciar quién era quién – Dijo sonriente y yo le puse una mirada asesina –Vamos! No digas que no
-Es verdad, Annie me hizo un gran favor, puedo disfrutar un poco más de tiempo mi soltería, total la vida sigue
-Así es, amiga, por fin veo que estás dispuesta a retomarla desde el punto en el que se rompió, ser feliz, Candy, debes ser feliz por ti, por lo que eres, por lo que has logrado, que tu felicidad no dependa de los demás sino que se complemente con la de otros.
-Bien, pues, por un cambio de look – Levanté mi taza de café
Ropa, calzado, un corte de cabello, facial, manicura, depilación… todo lo que una chica necesita para consentirse y una buena compañía –Siento que me quité diez años de encima
-Te ves hermosa. Estoy feliz por verte nuevamente contenta.
-Tengo miedo de ser feliz y que me vuelvan a lastimar
-No creo que exista dolor tan grande como lo que experimentaste, salvo la muerte de un ser querido
-Deseo que mi familia, amigos me vivan muchos años más
-Ya que mencionas eso, procura hacer las paces con Annie, ella sufre por todo esto
-Lo sé y ahora veo que he perdido tiempo con ella.
Patty me abrazó –Me da gusto que estés de vuelta.
Me dirigí al hospital. Mi día estaba dividido entre el colegio y el hospital Mercy. Cinco horas de clases y cinco horas como médico.
Si tuviera que elegir una de las dos profesiones sé que mi corazón se partiría por completo y sufriría, amo a mis pequeños y amo la oportunidad de ayudar a otros.
-Wow, Candy! Qué bien te ves
-Muchas gracias, Flami. Vine lo más pronto que pude
-Pasa, toma asiento, Marie Jane nos ha citado por una razón especial, pero quiero que ella te la diga
-Gracias, permiso, Marie Jane – Marie Jane es la directora general del hospital en donde colaboro por honorarios y me sentía honrada con la cita, de última hora, que me otorgó
-Candy, seré breve y muy clara; uno de mis médicos del área de urgencias del turno matutino cambiará de lugar de trabajo y, después de hablar con Flammi, tú eres el mejor candidato para cubrir esa plaza
-Me siento honrada, no sé qué decir…
-Puedes decir sí o no
-No me refiero a eso – Sonreí con un poco de nervios. –Trabajo por la mañana en un colegio y aceptar su propuesta significa tomar una decisión entre mis niños y mis pacientes
-Piénsalo bien
-Yo te puedo proponer otra opción, quédate con mi turno y yo aceptaré el de la mañana
-Es una buena opción, pero necesito pensarlo, se trata de un turno completo por la noche y al siguiente día clases… ¿Hasta cuándo tengo para dar una respuesta?
-Mientras más pronto mejor
-El ciclo escolar concluirá en un par de meses, les pido ese tiempo para darles mi respuesta, si resuelvo pronto les haré saber mi decisión
-Bien, espero tu respuesta.
-Sí, gracias
Ese día no laboré en el hospital, había disfrutado un maravilloso día, mi hermoso castaño de cuatro años llenaba mis mañanas de alegría junto con mis otros pequeños, la noticia de tener un mejor puesto en el hospital era magnífica.
Mis padres y hermanos se alegraron de mi cambio físico. La felicidad tocaba mi puerta y en esta ocasión no era por alguien en especial, sino por mí, únicamente por mí.
Ensayé con mis pequeños la representación. Tanto tiempo junto a Seth y sus ensayos me habían dado un buen cúmulo de experiencia. –Jenna, levanta la carita y habla más fuerte
-Sí, Miss
-La participación de tus niños es extraordinaria, Miss White
-Gracias Miss Ponny
-Aquí está el programa del festival, el grupo de Miss Eliza es el último, debido a su dinámica.
-Me parece perfecto
-Propongo que el de Miss White –Dijo Eliza quien se unió a nuestra conversación y programa en mano – Sea el primero, el mural de sus niños es hermoso y puede servirnos como un buen fondo en lugar de las cortinas que pensamos como primera opción
-Es una buena idea, Miss Eliza, ¿Qué piensas Miss White?
-Es muy buena idea.
Teníamos tres días de ensayos generales por grupo y dos para el ensamble total de las participaciones –Eliza, necesito que me ayudes
-Dime en qué
-Cubriré a un médico y no podré llegar a tiempo el día del festival
-No te preocupes te cubriré
-Gracias, sabía que podía confiar en ti
-Miss Ponny lo sabe
-Sí, ella también se ofreció a ayudarme
-Entonces nos encargaremos
-Muchas gracias, prometo que ese día me apuraré para llegar lo más pronto posible
-Yo sé que sí llegarás.
Probamos las luces, colocamos los diferentes escenarios con el mural de fondo, las demás profesoras no tuvieron inconveniente, le proporcioné a Eliza el guion de la pequeña obra de mis niños, ensayé con ellos y me aseguré que todos sabían lo que tenían que hacer, le rogué a Eliza que no les indicara nada más de lo que yo había sugerido y escrito en el manual que le dejé.
Llegué casi al final, vi a los pequeños de Eliza entonar una hermosa canción emotiva y alusiva a las mamitas.
Miss Ponny agradeció a los presentes y dio por terminado el evento.
Subí a la plataforma para agradecerle a Eliza su apoyo –Miss White
-Daniel, cantaste hermoso, te escuché hasta allá atrás desde donde te observaba
-Gracias Miss, yo creí que no habías venido
-No te dejaría, te lo prometí –Me incliné hasta poder estar de su tamañito
-Te traje algo –Sacó una hermosa rosa, un poco marchita, pero hermosa –Yo la cuidé y la corté esta tarde para ti –Le cortó el excedente del tallo y la colocó sobre mi oreja –Listo, ya estás hermosa
Le sonreí y le agradecí con una abrazo sincero, me dio un beso en la mejilla – Dime quienes te acompañan
-Mi papito está allá con mis tíos y mis abuelitos –Señaló entre la multitud que comenzaba a disgregarse
-Pues ve con ellos, disfruta de su compañía
Corrió en dirección de su familia, a mitad de camino se viró hacia a mí y me dijo "te quiero más que a mi mamá" y nos dijimos a Dios
Yo le dije en mi pensamiento "Daniel, me encantaría ser tu mamá"
El fin de semana pensé en buscar a Annie, Archie estaba en Londres con papá y mis otros amigos resolviendo no sé qué de la familia Grandchester. Pero mi plan se frustró debido a dos guardias para cubrir en sábado y domingo.
Creí que no podría sufrir más, pero estaba equivocada. El lunes al llegar al colegio Miss Ponny me llamó a su oficina –Miss White, un padre de familia le espera en la sala de profesores, le ruego atienda el asunto lo más pronto posible
-¿Es padre de alguno de mis alumnos?
-Por favor, Miss, no le haga esperar
-¿Podría hacerse cargo de mis alumnos?
-Por supuesto que sí
Llamé a la puerta en señal de respeto y sin esperar que me permitieran entrar, ingresé.
La sala de profesores tenía alfombra gris y una mesa como para unas doce personas y un enorme ventanal que dejaba filtrar luz a través de una persiana gris en forma vertical. Ahí es a donde estaba de pie el padre de familia que deseaba hablar conmigo; conocía a la mayoría de los padres de mis alumnos y él no se me figuraba en alguien conocido.
Tenía un pantalón azul y la camisa blanca fajada y protegida por un chaleco a juego con su pantalón, el cabello un poco largo y las manos en los bolsillos –Quiero que se aleje de mi hijo
-¿Perdón? Podría ser más específico –No podía reconocer la voz porque se escuchaba gruesa y opaca
-No la quiero cerca de mi hijo
-Pues bien, solicite el cambio de grupo y notifíqueme quién es su hijo para darle de baja de entre mis alumnos – Estaba confundida con la solicitud de esa persona porque la gestión de altas y bajas se llevaba a cabo en la rectoría en el departamento de Control Escolar y no con los profesores. - ¿quién es usted?
Ante su negativa me di la vuelta y abrí la puerta para salir –Candy, no te quiero cerca de mi hijo
-¡Terry! –Lo miré al escuchar mi nombre. Eran pocas las personas que me conocían por mi primer nombre, la mayoría de mis alumnos así como sus padres me conocían como Miss White.
-No lo diré otra vez, te quiero fuera de la vida de Daniel
Daniel, mi pequeño castaño es hijo de Terrence y Susana –No, no me puedes hacer esto, Daniel significa mucho para mí. Ni siquiera sabía que es tu hijo
-Aléjate de él, no quiero que lo lastimes, que le hagas sentir que lo quieres y que luego le hieras, porque eso es lo mejor que sabes hacer
Bajé la mirada y no por pena, sino porque mi mente no conectaba la relación de Daniel con Terry. Pero sí lo era, ahora justificaba que sus facciones y expresiones se me hacían conocidas –No, no… te equivocas, yo no le quiero hacer daño, Daniel es alguien especial para mí, así como mis demás niños
-Mi hijo ha sufrido mucho a causa de su madre y no quiero que tú le lastimes
-Daniel no es el único que sufre por causa de Susana, tú también sufres por ella y a mí me hizo mucho daño. No olvides que tu esposa se marchó con mi prometido
-Deja fuera a Susana y a Seth y comprende que no te quiero cerca de Daniel – Se acercó a mí y sujetó mi brazo -¿Comprendes?
-¡Suéltame! Me haces daño
-No me digas que esto duele… lo que tú me hiciste eso sí duele… Aún siento tu herida aquí – No me soltó sino todo lo contrario, apretó más fuerte y con su otra mano se golpeó el pecho. Pegó su frente a la mía y nuestras miradas se encontraron –No quiero que le hagas el mismo daño a mi hijo… comprende, maldita sea, sacarte del corazón duele – Me soltó al tiempo que me empujó
-Perdóname, creí que eras feliz con Susana, por eso me hice a un lado
-Ya te advertí, te quiero lejos de Daniel- Se pasó las manos por el cabello.
Cerré los ojos cuando azotó la puerta al salir.
Saqué mi móvil, las manos me temblaban – Marie Jane, soy Candy… acepto la propuesta, necesito dos semanas para resolver algunos asuntos y me integraré sin problemas
-Me parece perfecto, te quedas en el turno de la mañana o en el de la noche
-El de la noche está perfecto.
Sentía un fuerte dolor en las costillas al aguantar el llanto; respiré profundo y me dirigí a mi salón.
Felicité a mis pequeños por su excelente desempeño en el festival.
Desde ese día y cumplidas las dos semanas, no volví a ver a mi pequeño castaño
Miss Ponny prefirió darme una licencia laboral por dos años con la intensión de que yo regrese a trabajar a este colegio, no quise irme cerrando las puertas de la oportunidad.
**Annie**
Candy llamó a la puerta de mi departamento y yo me quedé por un momento sin saber qué hacer.
Se arrojó a mis brazos –Dime una cosa, Annie ¿Por qué era para ti importante llamarte "Candy"?
-Candy, no sé qué decirte
-No te estoy reclamando
-Pasa, tranquilízate ¿Te ofrezco algo? ¿Qué pasó?
-No quiero nada, solamente dime ¿Qué tenía de interesante el nombre "Candy"?
-Hermana, reconozco que siempre tuve envidia a todo lo que tu nombre representaba, deseaba ser como tú, quería ser como tú, sonriente, amable, sin problemas, feliz, capaz de conquistar a chicos buenos, la favorita de la familia ¿Quieres saber más?
_Ay! Annie, yo no era nada de eso… mejor dime ¿Cómo puedo ser como Annie?
-¿Qué pasó? ¿Por qué estás así?
-Soy una estúpida, Patty me convenció de intentar ser feliz siendo yo misma y mírame, look nuevo, ropa nueva pero el mismo y viejo pasado.
-Tú eres hermosa, te pongas lo que te pongas, porque tu belleza emana de tu corazón
-Annie, ¿Cómo logras ser feliz teniendo problemas?
-No soy feliz, Candy, no si tú no eres feliz
- Ya no hablemos de Seth ni de Susana nunca más…. Ni de Terry
-Comprendo de Seth y Susana… bueno lo que tuve que hacer y decir…. Pero ¿Qué tienen que ver Terry en todo esto?
Me platicó su encuentro y su decisión precipitada al aceptar la oferta en el Hospital, aquél cabeza dura no supo aprovechar la oportunidad que el destino le ponía enfrente, su hijo aceptaba a mi hermana como una posible figura materna, eso no les generaría problemas a futuro… -Es un imbécil, pero no te preocupes, tienes una grandiosa oportunidad a la puerta
-¿Cómo logras ser así?
-¿Así cómo?
-No te dañan los problemas
-Candy, las circunstancias solamente tienen dos opciones en ti, o son oportunidades o son problemas, por ejemplo, todo lo que pasó yo sentí que fue mi culpa, pero tomé la decisión de transformarlo en una oportunidad, fue un buen momento para cambiar, sí viví con la culpa, bueno, vivo con la culpa como consecuencia de mis actos
-Quiero ser "Annie" –Me sonrió entre sus lágrimas –Quiero ser como tú.
-Candy, te amo hermana.
Me dejó acercarme a ella, estuvo en los últimos preparativos de la boda. Archie llegó de Londres y fui por él a la oficina de papá, hoy era el día de nuestro ensayo de la boda.
Archie, papá, Richard y Terry comentaban algo importante en el pasillo camino a la oficina de Richard, no quise interrumpir pero fue inevitable. Un pequeñito, que después de lo acontecido supe que era el hijo de Terry, saltó de la silla en la cual estaba sentadito –Miss White, Miss White –corrió hacia mi dirección con los bracitos abiertos.
En ese momento nos convertimos en el centro de atención de todos los presentes, me puse sobre mis rodillas y él se abrazó a mi cuello
Terry caminó hacia nuestra dirección, conocía los detalles de lo ocurrido en el colegio y su opinión del cariño entre mi hermana y su pequeño hijo Daniel. –Dan, ella no es Miss White
Richard frunció el ceño, el pequeño se despegó de mi regazo, lo atraje hacia mí y le dije al oído –En el colegio era "miss White" pero ya no laboro más ahí – Sus ojitos se llenaron de lágrimas y le dije –Llámame Candy –Con su bracito se limpió las lágrimas y Richard detuvo a Terry del brazo, comprendí que Daniel estaba sufriendo la ausencia de mi hermana en su vida.
Había prometido no usar más el nombre de Candy y espero que no me lo tomen a mal.
Muchas gracias por leer.
El capi de hoy
