CAPITULO 7
- esto será muy divertido, ¿ne Shizuru?
- ara en eso tienes razón, además de que las chicas que asistan a la cena se iran sobre ti, te ves muy elegante y guapo con ese traje.
- gracias, señorita pero usted no se queda atrás, estoy totalmente seguro que no seré el único que llame la atención.
- pues puede que tenga la razón joven
- entonces, ¿me permite ser su acompañante en la cena?
- ara, claro que si
- dios santo, Shizuru ya viste la hora, es tardísimo.
- tienes razón, será mejor me vaya a dar una ducha te veo en un rato a y no se me olvida que tienes que explicarme eso que te pasa con Michiru Kaioh e.
-suspiro – sabia que me preguntarías sobre eso, esta bien arréglate y contestare tus preguntas, por lo menos las que pueda porque ni yo mismo se que me pasa.
- de acuerdo, quien sabe tal ves y matamos dos pájaros de un tiro con tu plan de darle celos a Natsuki, me retiro.
- quien sabe.
Haruka permaneció en su habitación, durante un largo tiempo meditando sobre lo que le dijo su prima tal ves si tenia razón un podía poner celosa no solo a Natsuki sino también a Michiru, pero ¿Por qué? ¿Que no se suponía que ella estaba en Japón para olvidarse de la persona que le rompió el corazón? ¿Qué tiene Michiru Kaioh que le hacia olvidar todo a su alrededor? Inclusive el dolor causado cesaba cuando estaba con ella, Michiru Kaioh esa chica de hermosos ojos y figura perfecta que le quito el aliento cuando la conoció, ¿tendrá novio? ¿Estará enamorada de alguien? Pero que rayos le pasaba acaso ¿había perdido la razón? Una chica asi claro que tenia que tener a alguien especial además ella no tenia oportunidad ya que era una chica, por mas que pareciera un chico apuesto para serlo le sobraban dos cosas y le faltaba una, asi que seria mejor que dejara de hacerse ilusiones con una chica como Michiru, ella no seria para ella por obvias razones, tal ves al principio si lo aceptara pero cuando se enterara de que era una chica lo aborrecería.
Unos golpes en la puerta lo sacaron de sus cavilaciones, era Paty una de las sirvientas de la mansión.
- Haruka-sama, su padre acaba de regresar y me pide que por favor baje unos momentos
- claro, Paty dile a mi padre que en un momento estoy con el
- como usted diga Haruka-sama
Paty se retiro y Haruka termino de ultimar detalles a su vestimenta, ese smoking negro, junto con la camisa blanca, corbata de moño y sus zapatos de charol negro la hacían ver muy apuesto, una ves terminada su inspección, se dirigió al encuentro con su padre ya se imaginaba lo que le quería decir, de seguro quería advertirle que se comportara y que no quería escándalos, después de todo, todo el que es alguien y es allegado a la familia Tenoh estaría ahí, cuando llego al ultimo escalón exhalo y se dirigió al encuentro con su padre.
- padre, ¿querías verme?
- asi es… vaya te ves muy bien hijo mío, no cabe duda entre mas te veo mas me convenzo que te pareces a mi padre.
- ¿Qué? De ninguna manera me parezco a el, era lo único que me faltaba oír, ¿eso era lo que me tenias que decir?
- no, quería pedirte que te comportaras como es debido en la cena, tal ves te parezca tediosa, pero trata de aguanta, por favor, esto es muy importante ¿de acuerdo?
- no tengo otra opción o ¿si?, aguantare, pero quiero una explicación, del porque soy el ultimo en enterarme de las cosas, ¿Qué acaso mi opinión no cuenta? O es que solo soy el heredero de adorno y nada mas.
- Haruka, no digas eso, claro que tu opinión cuenta, pero no te quise avisar antes para evitar que nada saliera mal.
- en pocas palabras no me avisaste para que no saliera huyendo en cuento me lo dijeras y te dejara plantado ¿no?
- asi es, espero que lo entiendas
- si, claro, si eso era todo ¿me puedo retirar?
- adelante, no bajes hasta que yo no mande por ti, no tardan en llegar los primeros invitados ¿de acuerdo?
- de acuerdo.
Haruka regreso a su habitación y ahí estuvo durante un tiempo hasta que su prima termino con su arreglo y fue con ella para hacerle compañía, la castaña no quería dejarla sola, después de todo tenían que aparecer juntos, para darle celos a la peliazul, además era una buena oportunidad para saber que era lo que su prima sentía por Michiru Kaioh, ¿seria acaso que ella seria capaz de curar las heridas de su prima? Tenia que averiguarlo y tratar de ayudarla para corresponderle la ayuda que ella le estaba dando con lo de su Natsuki.
- Haruka, dime ¿Qué es lo que te pasa con Michiru?
- ¿ah?... sinceramente no lo se… no entiendo que me pasa cuando la veo
- no crees que tal ves solo tal ves ¿te estés enamorando de ella?
- ¿Cómo? Enamorándome ¿yo? No Shizuru, me acaban de romper el corazón en mil pedazos, en este momento no estoy lista para el amor.
- el amor llega sin pedir permiso, a el no le importa que estas lastimada o no, o es que me dirás que después de lo que te paso ¿ya no crees en el amor?
- eso ya lose y lo tengo mas que comprobado, el amor llega de la misma forma que un ladrón por la noche, tan sigilosamente que no te das cuenta en que momento te robo el corazón, claro que todavía creo en el amor, el amor es la fuerza que mueve al mundo, nadie esta exento de enamorarse, si ahí amor, ahí desamor Shizuru, me entiendes, sino se sufre no es amor.
- ya veo, no tenia idea de que pensaras de esa manera Haruka.
- ya ves, mira yo pienso que para conseguir el verdadero amor primero tienes que tropezar y sufrir para conseguir tu recompensa, un amor puro y sincero, alguien que cure tus heridas del pasado, y te haga feliz, pero antes de obtenerlo tienes que ser merecedor de el.
- entonces espero que todo esto que me a pasado con Natsuki valga la pena, y mi recompensa sea estar a su lado.
- ya veras que asi será, además no te darás por vencida o ¿si? Lucharas por ella
- claro que lo are, no dejare que nadie me quiete a mi Natsuki.
- asi se habla Shizuru.
Su platica fue interrumpida por el mayordomo, que había ido a avisarles que era hora de abajar, la rubia exhalo aire y se puso de pie, le ofreció el brazo a u prima y asi se dirigieron rumbo a la sala repleta de gente que esperaba curiosa y expectante el arribo del futuro heredero de una de las familias mas importantes de todo Japón, sino que la mas importante, uno a uno fueron descendiendo los escalones, bajo las miradas de todos lo invitados de su padre, los cuales no podían creer lo que veían, definitivamente ese chico llevaba la sangre Tenoh corriendo por su venas era idéntico a su abuelo, no cavia duda el había heredado las facciones de su abuelo, y mas aun no podían creer que viniera del brazo de la castaña, era conocido para los presentes que Shizuru también tenia sangre Tenoh, y que eran primos pero eso no quitaba que ellos dos hicieran buena pareja, parecían dos celebridades, definitivamente sino fueran primos serian la pareja perfecta, el con su hermoso smoking y ella con su vestido lila de tirantes largo hasta los tobillos, con su llegada robaron las miradas y suspiros, te dodos lo presentes, para beneplácito del señor Tenoh, todo estaba saliendo como lo planeo, nadie se había dado cuenta que su heredero era heredera, hasta ahora solo esperaba que todo siguiera también como había comenzado.
- señoras y señores, les presento a mi hijo Haruka Tenoh, mi heredero.
- mucho gusto en conocerlos – dijo la rubia asiendo una reverencia en señal de respeto.
uno a uno se fueron presentando con ella, para ella todos eran exactamente iguales, o sea unos interesados que solo querían quedar bien con ella para tratar de obtener una oportunidad de negociar con su familia, después de todo no había fallado, ella sabia que esa cena seria una perdida de tiempo, ya que nadie se acercaría a ella con otra intención que no fuera el tratar de caerle bien para tratar de conseguir un contrato con las empresas Tenoh, todo estaba mas que aburrido, además por su fuera poco su prima no podía acercarse a ella, estaba sumamente ocupada con su sequito se fans y ella no se quedaba a tras, tenia tiempo que un grupo de niñas se le habían acercado a hacerle preguntas para conocerla mas, ella solo contestado por educación pero la verdad es que estaba cansada de todo eso, pero como caída del cielo escucho una voz conocida, no era la de Michiru pero si que conocía esa voz.
- Tenoh-sempai, ¿Cómo has estado?
- vaya bienvenidas presionas – y como si ese fuera un insulto las chicas que habían estado a su alrededor se retiraron para dejarle el paso a las recién llegadas. – Lita, Mina, Rei, Amy y cabeza de bombón.
- ¿ah?... un momento ¡¿Por qué me llamas cabeza de bombón? Atrevido ¡jum!
- Serena tonta, baja la voz, que no ves que todos nos ven
- déjame en paz Rei, que no escuchaste ¿Cómo me llamo?
- pero no lo hice con la intención de molestarte cabeza de bombón, fue un cumplido.
- ¿eh? ¿Qué clase de cumplido es ese? No lo tolero y no quiero que me llames asi
- vamos Serena, Tenoh-sempai ya te explico que fue un cumplido deja de comportarte como una niña berrinchuda.
- pero Mina
- pero nada Serena, Mina tiene razón, yo no lo le veo el menor inconveniente.
- esta bien, si tu lo dices Amy.
- déjenme decirles que se ven muy hermosas hoy
- gracias – dijeron todas al unisonó.
- Tenoh-sempai ¿Cuándo asistirás a clases?
- ¿eh? ¿Tenoh-sempai? ¿Que paso con el Haruka-sempai?
- pues vera es tamos en publico no creo que sea correcto que lo llame tan irrespetuosamente.
- pues a mi no me pare eso, asi que dejémoslo en Haruka, la verdad es que no me gustan los formalismos.
- pero…
- nada de peros, sino me llaman Haruka me molestare con ustedes.
- esta bien, Ha-Ha-Haruka
- ves que no es tan difícil Mina
- entonces dinos Haruka ¿Cuándo entras a clases?
- oh cierto, después del festival, en este momento mis profesores me están evaluando por medio de exámenes, y si logro aprobar des pues del festival entrare a la universidad y nos veremos mas, preciosas.
- eso seria estupendo, además nos puedes invitar a salir ¿verdad?
- ¡MINA! – gritaron todas las chicas a la ves.
- preciosas, creo que de verían bajar la voz, la gente nos esta viendo. – dijo la rubia divertida por la situación, haciendo que las chicas se sonrojaran.
- lo sentimos – volvieron a decir al mismo tiempo.
- ya, ya no es para tanto, que tal si vamos a dar un paseo por el jardín, ¿Qué les parece?
- ¡SI! – otra ves al mismo tiempo.
- muy bien pues vamos.
- Haruka – la llamo una vos muy conocida para ella, frustrando sus intenciones de salir con las chicas, ellas eran las únicas en esa cena que estaban con ella porque en verdad les agradaba y no por otra cosa, se sentía cómoda estando con ellas.
- si, padre dime.
- necesito que me acompañes, quiero presentarte a alguie.
- claro padre, enseguida voy.
- ahora Haruka.
- pero padre…
- Haruka, ve nosotras podemos esperar, no te preocupes.
- nunca pensé que diría esto pero Serena tiene razón, ve Haruka.
- ¡que te pasa Rei!
- ¡solo digo la verdad, eres una torpe!
- ¡siempre estas molestándome!
- jajaja, gracias Serena y Rei, ahora vuelvo, jajaja
-¿ah?...
No dijeron nada mas la rubia ya se había ido y las había dejado solas, mientras ellas seguían con su pelea, después de todo ya era toda una costumbre que Serena y Rei pelearan para sus amigas era algo de todos los días, pero para los presentes en la cena, era algo que no les parecía muy divertido como a Haruka, asi que optaron por colocarse en un lugar donde no hubiera tanta gene para evitar futuras vergüenzas.
Haruka siguió a su padre por todo el salón, y mientras lo hacia pensaba en que clase de personas serian las que quería su padre que conociera con tanta insistencia, de seguro n serian diferentes a los que ya antes había conocido, después de todo, esa fiesta solo estaba llena de hipócritas que lo único que buscaban era incrementar sus fortunas por medio de una inversión en las empresas familiares, era increíble que se haya dado cuenta de todo eso solo con verlos y charlar solo unas cuantas palabras con ellos, aunque no era tan sorprendente ya que las personas con las que había hablado no paran de mencionar la palabra dinero y empresa había, cuando noto que su padre su padre se había detenido hizo lo mismo y cuando centro su mirada en las personas, no podía creer lo que veía, ahí estaba para frente a ella, su angel de cabello aguamarina, mas hermosa que nunca, hasta ahora las dos veces que la había visto había sido con el uniforme del colegio, ahora era diferente, ella portaba un hermoso vestido blanco de tirantes, no muy descotado, pegado su esbelta figura y no muy largo, se veía simplemente hermosa, ¿Cómo era posible que se haya rehusado en un principio? Bueno si su padre le hubiera informado que era la familia Kaioh a los que le quería presentar pues simplemente l hubiera contestado "que esperamos", pero bueno lo importante es que ahí estaba ella frente a la chica que hacia que se olvidara del mundo, solo esperaba no regarla y comportarse a la altura de las circunstancias.
- Dorian, te presento a mi hijo, Haruka Tenoh.
- Haruka, te presento a Dorian Kaioh, buena amigo y socio de las empresas.
- mucho gusto en conocerlo señor.
- el gusto es mío, es un placer conocer al futuro cabecilla de una de las familias mas importantes de todo Japón.
- gracias señor, espero cumplir con todas las expectativas que tiene mi padre asia mi.
- muy bien me agrada esa actitud, bien permíteme presentarte a mi hija, Michiru Kaioh.
- ya tenia el placer de conocer a su hermosa hija, señor Kaioh, pero es un honor volverla a ver.
- gracias, Ha… joven Tenoh.
- vaya esto si que es una sorpresa, Michiru no me había comentado nada al respecto.
- perdón padre, no era mi intención…
- no se moleste con ella, señor Kaioh, cuando me presente con ella no le dije mi apellido, asi que por eso no lo creyó ¿verdad relevante Michiru?.
- ¿ah?... si, asi es.
- bien, en ese caso no veo ningún inconveniente, pero ¿Por qué obviaste tu apellido?
- lo lamento, pero suelo ser muy informal a la hora de presentarme.
- ya veo, que se le va hacer.
- Haruka, ¿Por qué no le muestras la casa a Michiru?
- seria un verdadero placer para mi padre, si a ella le parece bien.
- claro que le parece bien ¿verdad Michiru?
- claro, padre, ¿vamos? Joven Tenoh.
- vamos, señorita Kaioh
Haruka y Michiru se alejaron lo mas posible de sus padres, no querían que los vieran charlando, después de todo Michiru ya sabia que Haruka era un Tenoh lo que pasa es que no le había dado importancia, pero gracias a la rubia se salvo de un buen regaño de su padre, una ves que estuvieron fuera del alcance de las miradas de sus padres se detuvieron para charlar un poco.
- gracias
-¿ah? ¿Por qué?
- por haberle dicho eso a mi padre, me ayudaste
- ah, no fue nada, de verdad
- para mi si lo fue, te debo un favor
- no claro que no, no me debes nada
- pero yo insisto.
- pues no insistas
- pero…
- pero nada, señorita Kaioh
- pensé que ya habíamos dejado los formalismos, de lado
- yo pensé lo mismo, pero hace un momento, me di cuenta de que no era asi.
- tenia que hacerlo, por nuestros padres.
- si lo entiendo, no te preocupes.
- y bien Haruka, dime ¿que te trajo a Japón?
- quería conocer mejor al hombre que medio la vida.
- ya veo, entonces no hay algún oscuro secreto ¿Qué escondas?
- jajaja, claro que no.
- seguro ¿Qué no mataste a alguien y por eso viniste aquí?
- jajaja ya te dije que no creo que ve demasiadas películas señorita.
- ya veo.
- lo que ves es lo que ahí, ¿decepcionada?
- la verdad… no, me agradas
- y tu a mi
- dime ¿ te gustaría que viéramos el jardín? De noche se ve hermoso
- claro, ¿Qué acaso no pensabas mostrarme la casa como te dijeron?
- disculpe usted, no era mi intención.
- jajaja, vamos – dicho esto tomo del brazo a la rubia y se dejo guiar rumbo al jardín.
Ambos siguieron su camino bajo las miradas curiosas de las personas que los vieron, si la pareja que hacia el rubio con la castaña les pareció hermosa, esta lo era aun mas, eran la pareja perfecta, se veían perfectos juntos la chica de cabellos aguamarina no tenia nada que envidiarle a la castaña, asi que ambas eran buenas para ser la pareja del rubio, con la diferencia que una si podría ser su pareja y la otra no, asi que la violinista llevaba las de ganar.
- las per zonas nos observan
- claro que lo hacen, estas con el anfitrión de la fiesta, además de que todos quieren que les preste un poco de atención.
- la humildad no es tu fuerte, ¿verdad?
- jajaja, me temo que no
No dijeron mas y se dirigieron rumbo al jardín, una ves ahí se sentaron en una de las bancas y siguieron con su platica…
- y dime Michiru, ¿Qué ahí de ti? ¿Qué oscuros secretos guarda la señorita Kaioh?
- jajaja, ninguno, pero si quieres saber de mi, pues toco el violín y pinto.
- vaya, pero si tengo a un genio, sentado aqui a mi lado
- no te burles
- no lo hago, solo que me parece impresionante que a tu corta edad sepas hacer todo eso, espero que algundia me dejes escuchar tu música.
- claro, me encantaría que la escucharas.
- ahí algo que no te habia dicho… estas muy hermosa esta noche
- gracias, tu también lo estas… digo estas muy guapo.
- jajaja gracias
Después de esto no dijeron mas, Haruka solo miraba el cielo nocturno se veía hermoso esta completamente estrellado, mientras que Michiru se dedicaba a admirar las rosas del jardín, de pronto algo callo en uno de los ojos de la rubia haciendo la bajar la mirada.
- ¿Qué te paso?
- nada… debe ser una basura
- déjame ver
- estoy bien, ahora sale.
- no seas testarudo y déjame ver
- ya te dije que no es necesario
Y antes de que pudiera hacer otra cosa Michiru se acerco mas a ella y tomo su rostro con una mano y con la otra aparto la mano de la rubia de su ojo para que ella pudiera ver que era lo que le había entrando en el ojo.
- espera, no te muevas
- no me estoy moviendo.
- mira… ahí esta, es una basurita, permíteme.
- cl-claro
Michiru saco un pañuelo y con el retiro la basurita del ojo de la rubia, pero a pesar de que su cometido estaba echo no podía apartar la vista de esos hermosos ojos verdes que le robaban el aliento, simplemente la tenían hipnotizada, ¿Qué era ese hormiguero en su estomago?, ¿Qué era lo que esa rubia provocaba en ella?... siguieron lo que sus cuerpos querían hacer, ahora no iba haber alguien que las interrumpiera, si seguían por ese camino con seguridad terminarían besándose, la rubia no aguanto mas y acorto la distancia entre ellas y la beso, pero algo no anda bien la chica enfrente de ella no le correspondía, eso hio que se sintiera mal y se separara de ella.
- Michiru…yo…disc…
Ya no puedo decir mas, la chica de cabellos aguamarina volvió a tomar su rostro con sus manos y la atajo asi si y la beso, ahora si era un beso correspondido por ambas partes, era un beso dulce y suave, delicado una suave caricia a sus labios, algo que sin duda cambiaria las cosas para ellas…
Pero por ahora lo único que importaba, era lo que en estos momentos sentían, ninguna podía describir la cantidad de emociones que ese beso les producía, lo único que querían era que durara para siempre, estar asi por siempre, juntas, pero la pregunta que ambas se hacían era ¿Por qué?... Michiru sabia que Haruka era una chica y aun asi no dejaba de sentir lo que sentía, por su parte Haruka sabia que no podía estar enamorada o sentir algo por Michiru tan pronto, entonces ¿Qué era eso que sentían ambas?, bueno de algo estaban completamente seguras y era de descubrir que era ese sentimiento tan cálido que las envolvía cuando estaban juntas…
Continuara…
