CAPITULO 11
Por fin había llegado el gran dia en que se volverían a encontrar, los corazones palpitando a su máxima capacidad producto del nerviosismo que en ese momento sentían por el encuentro que pronto se llevaría a cabo… ahí estaban, habían llegado al mismo tiempo, ¿seria acaso cosa del destino? O tal vez sea ¿coincidencia?, eso era algo que realmente las tenia sin cuidado, lo importante era que se volvían a ver, después de un corto silencio se saludaron como corresponde, Michiru venia acompañada de sus padres, Natsuki por otro lado venia con su madre y por su puesto Shizuru venia del brazo de Haruka demostrando una vez mas que hacían una excelente pareja, se despidieron con un "hasta luego" y cada una se fue por un camino distinto después de entrar…
- ¿la viste Shizuru?, se veía hermosa – decía la rubia con emoción
- um – era lo único que lograba emitir Shizuru después de meterse en sus pensamientos.
- ¿eh? ¿Qué te sucede Shizuru?
- … - la castaña no podía dejar de pensar en lo bien que se veía Natsuki a pesar de traer puesto el uniforme del colegio, tanto que se imaginaba como seria recorrer esa piel blanca y suave.
- oi Shizuru, Shi-zu-ru – llamaba la rubia un poco preocupada porque su prima ahora tenía la cara toda roja.
- ¿ah?, disculpa, ¿me de si as algo? – contesto por fin la castaña, que de no haber sido por la llamada de su prima hubiera cavado con una hemorragia nasal como ocurre en los animes por sus pensamientos pervertidos.
- no, nada – suspiro con cansancio – olvídalo, cuando vez a Natsuki lo demás deja de importar.
- disculpa
- no quiero tus disculpas Shizuru, en todo caso tendría que ser yo quien te pidiera disculpas a ti por decirle a Kuga que se alejara de ti.
- no, tu lo hiciste por mi, para ayudarme, y eso fue lo correcto, necesito que Natsuki se decida, no puedo seguir asi, siento que me volveré loca por sus cambios de humor y su indecisión – dijo la castaña un poco cansada.
- tranquila, dejemos ese tema de lado. ¿Vamos?
- si.
No hablaron más al respecto y continuaron caminado y saludando en el trayecto a las personas que se les acercaban a saludarlos simplemente o para felicitarlos por la hermosa pareja que hacían, era más que obvio que llamaban mucho la atención a medida que avanzaban. Shizuru acompaño a Haruka hasta un asiento para observara las actuaciones que los alumnos presentarían y se disculpo con el por no poder acompañarlo mas, uno de sus trabajos como Kaichou era la de hablar con los socios de la universidad sobre el presupuesto de esta, asi que mientras todos disfrutaban del festival ella estaría metida en una sala con personas a las cuales solo les interesaba el dinero.
El festival había transcurrido tal y como se esperaba, no había ocurrido ni un solo fallo y ya estaba a poco tiempo de concluir, Haruka había ido a dar un par de vueltas por ahí y observar esa clase de festivales, pero nada mas escuchar que el siguiente acto seria el de Michiru regreso de inmediato a su asiento, había decidido hablar con ella después de enterarse que su presentación seria la ultima, Haruka se veía real mente bien con ese traje gris oscuro combinado con una camisa negra y una corbata del mismo color que el traje, simplemente se llevaba las miradas de las féminas, una voz se escucho anunciando la entrada de la violinista, y ahí estaba, portaba un vestido blanco liso, perecía un ángel, simplemente perfecta pensó la rubia, y asi comenzó a tocar, una hermosa melodía se escuchaba por todo el lugar, una melodía que Haruka conocía puesto que una vez hizo ese acompañamiento, la melodía que tocaba era "Canon en Re mayor", en ese momento le agradecía a su madre que la hubiera obligado a tomar esas clases de piano.
Cuando termino la presentación, Haruka ya esperaba a Michiru aun lado de la escalera, con una rosa roja en una de sus manos y la otra extendiéndola para ayudar a Michiru a descender, acto que Michiru acepto, una vez abajo solo era cuestión de decir las palabras correctas…
- esto para ti – dijo la rubia extendiendo la mano con la rosa – esa fue una hermosa interpretación.
- gracias – fue lo único que logro articular Michiru, estaba nerviosa.
- me gustaría habla contigo… a solas… si quieres – siempre directo al grano, era lo mejor para que darle tantas vueltas.
- si, si quiero – contesto atropelladamente Michiru
- bueno, amm, ¿te parece si vamos detrás del escenario? No me gustaría que nadie nos interrumpiera, es importante.
- si, claro
- entonces, vamos.
Pero cuando se disponían a caminar, una voz muy conocida para la rubia frustro su intento, al parecer a esa chica se le estaba haciendo costumbre el interrumpirla siempre.
- ¡oi! Tenoh, quiero hablar contigo – demando la peliazul acercándose a ellas.
- que tino tienes Kuga – susurro la rubia para si - ¿de que quieres hablar Kuga?
- ya tengo una respuesta – sentencio la peliazul muy decidida.
Haruka no hacia otra cosa sino alternar su mirada entre Michiru y Natsuki, ¿Qué debería hacer? ¿Ir y hablar con Michiru, confesar sus sentimientos y asi ponerle fin a esa opresión en su pecho? O ¿ir con Natsuki y asi ayudar a su prima?, era una decisión fácil, ¿pero porque dudaba tanto?... ya la respuesta era clara, no podía apartar la imagen de la cara triste de su prima por no saber nada de Natsuki, asi que le pidió a Michiru que lo esperara, total ya había esperado mas y 15 0 20 min. Mas no harían la gran diferencia, asi que sin as se fue con Natsuki, la peliazul lo condujo hasta el lugar donde deja su moto, y una vez ahí comenzaron con su plática…
- bien, te escucho Kuga – dijo la rubia, quería acabar pronto con eso para volver al lado de su ángel.
- la amo – sentencio la peliazul, asiendo que una sonrisa se dibujara en el rostro de la rubia, y con este gesto continuo – estoy enamorada de Shizuru, la amo… y estoy dispuesta a hacer lo que sea con tal de estar a su lado.
- bien, eso me parece perfecto… ahora ve y díselo
- no puedo – dijo la peliazul bajando la mirada
- ¿Qué?... no me jodas Kuga, mi prima se esta volviendo loca por tu causa, por tu maldita indecisión, y ahora me dices que la amas, pero que no puedes decírselo, ¡¿porque carajos no puedes?
- no… no se… no se como… - declaro la peliazul en un susurro lo suficientemente alto para que la rubia alcanzara a escuchar.
- ya, asi que tu problema es… - y cayo en cuenta de las palabras de la peliazul ¿había dicho que no sabia como hacerlo? Pero que chica tan problemática, pensó la rubia, bueno no es que fuera algo fácil el confesar tus sentimientos, pero no es algo que puedas aprender o que haya un método para hacerlo – mira disculpa mi actitud anterior, pero no necesitas algo para declarar tusa sentimientos, cuando llegue el momento solo deja hablar a tu corazón y el hará el resto.
- me… me gustaría… que fuera especial
- Kuga, el hecho de declarar tu amar ya es algo especial.
- quiero…quiero que… quiero que Shizuru nunca olvide ese dia
- créeme, Shizuru nunca… - y fue entonces que vio los ojos de Kuga, ¿había suplica en ellos?, suspiro con resignación – quieres que te ayude a decírselo – no había sido una pregunta sabia que algo traía entre manos.
- ¿pu - puedes?
- suspiro – si, déjame pensar, pero que quede claro que esto lo hago solo por Shizuru. – coloco su dedo índice en la barbilla y comenzó a pensar… y de pronto como un flash recordó una conversación…
FLASH BACK
- Mira Haruka, para que una chica se sienta especial, no hay nada como dedicarle una canción, una de esas toda cursi y empalagosa, y si se la cantas woo, se enamorara como una loca.
- suena bien Max, pero uno: yo no tengo pensado enamorarme, dos: no se cantar
- mi estimado Haruka, nunca digas de esta agua no e de beber, y no importa que no sepas cantar, lo que realmente importa es la intención y los sentimientos que pongas en ella.
- ya veo… con que una canción.
FIN DEL FLASH BACK
- Una canción – dijo en voz alta la rubia
- ¿eh?
- una canción Kuga – repitió la rubia – le dedicaras una canción a Shizuru, a y no solo eso sino que TU se la cantaras
- ¡¿EEEEH? ¡¿Estas loco? Si lo que quiero es que me acepte, no que salga huyendo
- tranquila, además tu fuiste quien dijo que quería que fuera especial ¿no?
- si pero…
- entonces nada de peros, esta forma es muy especial, ahora ve y busca una canción con la cual puedas expresarle tus sentimientos a Shiz y nos vemos en dos días.
- ¡no me estas escuchando! ¡yo – no – se – cantar!
- no tienes porque gritar, puedo escucharte a la perfección ¿sabes?, mira no importa que parezca que te están torturando…
- ¡Oi!
- bueno ya, eso no importa, lo que importa realmente son los sentimientos que quieres trasmitirle a Shizuru por medio de la canción ¿me entiendes?, además de que yo te ayudare ¿lo olvidas?, no es por presumir pero, mis amigos me decían que yo canto bien.
- bien, en ese caso…
- ok, entonces nos vemos dentro de dos días
- no puedo
- ¡Kuga!
- oye no grites, esto va en contra de mi voluntad, mi madre me esta obligando a acompañarla a una convención… que durara un mes
- ¡¿Qué? ¿¡Qué has dicho?
- bueno, lo que dije fue…
- te escuche perfectamente… - y cayo en cuenta de las palabras de Kuga, no es que no quisiera, sino que prefería esperar a su vuelta, después de todo quería que fuera especial – quieres esperar a tu vuelta ¿cierto?
- si
- ya veo… entonces, ve y despídete de ella y cálmala un poco
- ¡¿Qué? ¡¿Estas loco?
- lo harás, y lo harás en persona, ¿de acuerdo? O no te ayudare.
- eso es chantaje… pero esta bien
- bien, entonces nos vemos… a por cierto será mejor que intercambiemos números telefónicos.
Cuando terminaron con eso, la rubia se dirigió a toda velocidad a su encuentro con Michiru…
Una vez ahí, no podía creer lo que sus ojos veían…
"Aqui estoy, entre el amor y el olvido…
Entre recuerdos y el frio…
Entre el silencio y tu voz…"
La rosa que le había regalado a Michiru estaba tirada justo a sus pies… y Michiru… ella… ella se estaba besando con otro… levanto la rosa y dio media vuelta, ni siquiera se habían percatado de que el estaba ahí…
Aqui estoy, viendo pasar los segundos,
Viendo pasar los minutos viendo pasar el amor
Una sonrisa irónica se dibujo en su rostro, dio me dia vuelta aun con la rosa en su mano, tenia que alejarse de ahí…
Aqui estoy, con la sonrisa fingida que me dejo tu partida
Como un verano sin sol
Aqui estoy, sin la mitad de mi vida,
Un callejón sin salida, viendo la vida pasar…
¿Por qué el destino se empeñaba en hacerla sufrir? ¿Es que acaso el dios que estaba haya arriba no tenia misericordia de ella? ¿Es que acaso no había sufrido lo suficiente?, por eso no quiera volver a ilusionarse, por eso mismo no quiera pensar en Michiru de esa forma, quiera evitarse toda esa miseria que ahora estaba sintiendo, ahora lo único que le quedaba eran esas imágenes que ahora pasaban como una película por su mente, ella y Michiru el dia que se conocieron, las veces que se vieron, el dia que la beso, todos eso recuerdos ahora se agolpaban en su mente…
Aqui estoy cantándole a la fortuna,
Soñando con tu cintura con lo que nunca será,
Aqui estoy, enredado con la duda,
Durmiéndome con la luna, despertando con el sol
¿es que acaso se podía ser mas miserable?, no se dijo asi misma, en este momento se sentía como el ser mas desdichado que había pisado el planeta, lo único que quería era desaparecer, pero sabia de ante mano que esa no seria la solución, no podía culpar a nadie, solo a ella… ella tenia la culpa, por volver a ilusionarse, por volver a caer en ese pozo profundo llamado amor… lo único que le quedaba hacer era sonreír como si no hubiera pasado nada, hablar como sino se estuviera muriendo por dentro y comportarse como si todo estuviera perfecto…
Aqui estoy, con la sonrisa fingida que me dejo tu partida
Como un verano sin sol
Aqui estoy, sin la mitad de mi vida,
Un callejón sin salida, viendo la vida pasar,
Sabia de ante mano que a la única que no podría engañar seria a su prima, asi que no le quedaría mas remedio que contarle, pero para el resto del mundo, el estaría perfectamente bien, nadie sabría por el dolor que en estos momentos estaba sintiendo… nadie… tal vez si se concentraba en la escuela y en el corporativo el dolor pasaría mas rápido, después de todo ella estaba en el colegio, no se verían muy a menudo… estaba decidido saldría de esta… si o si…
Sin la mitad de mi vida,
Un callejón sin salida, viendo la vida pasar,
Aqui estoy, curándome las heridas,
Durmiéndome con la luna despertando con el sol…
Aqui estoy…
Bien, en marcha, se dijo la rubia, aun tenia que conocer a su abuelo y soportarlo durante la cena, además tenia que comprar una guitarra para poder ensayar la canción que Kuga elegiría para Shizuru, bueno algo de bueno tenia todo eso, no tendría tiempo de pensar en ella… además la música era un buen distractor, eso le había funcionado en los Ángeles, aun que por el constante acoso de Kristen todo intento era en vano, pero con Michiru era diferente, saldría de esta, claro que si. Alguien la saco de sus pensamientos llamándola… era Shizuru la que se acercaba asia ella, debía tener una cara de verdad horrible, porque Shizuru había borrado esa sonrisa que traía en el rostro, asi que echo mano de sus mejores dotes de actor y puso su mejor sonrisa…
- ¿Qué paso? – dijo la castaña viendo el intento de sonrisa que trataba de poner su prima.
- ¿a que te refieres?, no a pasado nada – trato de disimular la rubia
- por favor, no trates de fingir conmigo, se muy bien que algo paso
- bueno, la verdad es…
-¡Oi! ¡Shizuru!
- otra vez, pensó la rubia, no cavia duda Kuga tenia mucho tino para interrumpirla – lo hablamos de camino a casa ¿vale?, te veo en el auto
- suspiro con cansancio – esta bien, pero espero la verdad y no escusas
- de acuerdo.
La rubia se marcho directo asia su auto, que otra cosa podía hacer, de ante mano sabia que a la peliazul le costaba trabajo expresarse y si se quedaba para escuchar acabaría con un colapso nervioso y ella acabaría con una ulcera por el coraje que le causaría Kuga. Quería olvidarse de lo que ahí había pasado, haría de cuenta que ese dia nunca ocurrió, sin duda seria lo mejor…
Es hasta ahora que caía en cuanta de una cosa… ¿Por qué demonios Haruka la dejaba sola hablando con Natsuki? ¿Es que acaso se estaña volviendo loca? Pero si le acababa de decir que estaba apunto de volverse loca a causa de la peliazul y aun asi va y la deja sola con ella a la menor oportunidad que se le presentaba, pero esta se la iba a pagar, claro que… un momento, Haruka no la dejaría sola con Natsuki asi como asi, ¿algo tuvo que haberla hecho cambiar de opinión? ¿Y si…? ¿Y si Natsuki por fin ya le tenia una respuesta?... solo eso explicaría el porque su prima la dejo con ella, bueno no tenia caso darle mas vueltas al asunto de todos modos acabaría sabiéndolo, solo era cuestión de esperar…
¿Cómo demonios se le había ocurrido la brillante idea de ir hablar con la castaña?, con lo difícil que ya era cuando aun no se había dado cuenta de sus sentimientos, no quería ni imaginarse como seria ahora que ya lo tiene todo claro, y con lo difícil que había sido hablar con el primo de esta, ahora tenia que ir y poner su mejor cara para dejar calmada a Shizuru en lo que ella estaba metida en una estúpida convención con los estúpidos colegas de su madre… solo de una cosa estaba completamente segura, la amaba y daría todo por ella…
- que bueno que… - solo basto con mirar sus hermosos ojos color rubí para perderse en ellos y empezar a tartamudear – que-que te alcance Shizuru.
- ara, ¿tienes algún asunto pendiente conmigo Natsuki?
- yo… yo que-quería… que-quería des… despedirme… despedirme de ti
- ¿Cómo? - ¿había escuchado bien, dijo despedirse? ¿Se iba? ¿Adonde? ¿Por qué? Nada tenia sentido – ara, no sabia que Natsuki se iba de viaje, pero no tenia porque venir a avisarme.
- no-no digas eso Shizuru, yo quería despedirme de ti porque… porque… bueno yo… yo tengo una… ya tengo la… respuesta…
- ara, eso… - pero antes de la castaña tratara de aclarar sus dudas fue interrumpida por la peliazul.
- no, déjame terminar Shizuru, si, ya tengo claro que es lo que siento, pero no puedo decírtelo en este momento, tengo que viajar a una convención, no es que a mi me agraden esas cosas, pero mi madre me esta obligando a base de chantaje, esa convención dura un mes, solo quiero pedirte una cosa, Shizuru ¿me esperarías?, ¿esperarías a que yo volviera? – no sabia de donde había salido todo aquello, simplemente se había dejado guiar por las cosas que le dijo el rubio "deja hablar a tu corazón" y las palabras fluyeron solas.
- claro que si Natsuki, siempre, siempre te esperare, nunca lo dudes
- gracias, Shizuru te prometo que a mi vuelta te diré todo lo que siento, espérame por favor.
- aqui estaré para ti Natsuki, voy a esperarte el tiempo que sea necesario
- umm, me tengo que ir, cuídate
- tu también cuídate Natsuki.
Dicho esto la peliazul dio media vuelta, pero cuando se disponía a dar el primer paso, simplemente se dejo llevar por lo que sentía y volvió a girar y deposito un beso en la mejilla de la castaña, y asi sin decir mas de nueva cuenta se giro y echo a correr lejos de ahí…
La castaña había quedado de piedra por el acto que acababa de presenciar, Natsuki, su Natsuki le había robado un beso, aun que solo fuera en la mejilla se lo había robado, solo atino a llevarse la mano al lugar donde antes habían estado los labios de la peliazul, en este momento no podía describir la cantidad de sensaciones que invadían su pecho, pero… había algo que la tenia bastante inquieta, y eso era el hecho de que Haruka se veía bastante triste, de hecho tenia la misma mirada de cuando la conoció… de pronto sintió una gran punzada en el pecho, y abrió los ojos desmesuradamente, no, no, se repito, no otra vez, no quería ver a su prima otra vez deprimida, otra vez triste, cuando ella estaba tan feliz, no, eso era algo que simplemente no podía permitir, aun si tenia que alejar a Michiru de ella, no permitiría que otra vez se encerrara en si misma y no dejara entrar a nadie…
No podía creer que el destino fuera tan cruel, ¿Por qué precisamente tenia que ser ese dia? ¿Por qué había tenido que aparecer ese dia? ¿Por qué en el dia en el que le diría sus sentimientos tenia que aparecerse?, nunca se le había vuelto a acercar después de que ella dio fin a su relación, y ahora precisamente ese dia no solo se le había acercado sino que también la había besado a la fuerza. Y ahora se había quedado ahí, parada viendo como el que tal vez era el amor de su vida se alejaba de ella, esparciendo los pétalos de la rosa que le había regalado a su paso… si no cavia duda, Haruka la había visto mientras Seiya la forzaba a besarlo, y no solo eso, el no se había dado cuenta de que la estaba forzando, no podía moverse de donde estaba, ni si quiera porque veía a Haruka alejarse mas y mas, algo en su interior le decía que cualquier intento de hablar en ese momento con el seria total mente en vano, no la escucharía, lo había lastimado y ahora no sabia que pasaba por la mente de Haruka, ¿Qué estaba pensando el de ella?, y la pregunta mas importante que rondaba su mente ¿Qué era eso tan importante que la rubia le iba a decir?... en ese instante palideció de solo pensarlo, abrió lo ojos desmesuradamente, no creyendo lo que acababa de pensar, Haruka le iba a confesar sus sentimientos, esa claro no era una pregunta, era una realidad, eso era lo que Haruka le iba a decir, y ahora… no sabia que cosas estaría pensando la rubia de ella, tal vez creía que Seiya era su novio, tal vez la odiaba, ¿y si ya no quiera saber nada de ella?, no… eso no… no podría soportar semejante dolor, no ahora que sabia perfectamente los sentimientos que Haruka despertaba en ella, tenia que hacer algo para aclarar ese mal entendido, las cosas no se podían quedar asi, tenia que explicarle a Haruka, aun cuando el no quisiera escucharla, ya encontraría la manera de hablar con ella… ahora lo único que quería era salir de ahí y en cerrarse en su cuarto, ahogar su pena en lagrimas, solo quiera desahogarse en la obscuridad de su habitación y no saber nada del mundo, por lo menos hasta que volviera a clases después de su viaje y lo volviera a ver…
Se inclino y uno a uno fue recolectando los pétalos de la rosa que Haruka le había regalado y que la rubia había destruido por la ira que sentía al creerse engañada por ella…
Por otro lado, la castaña no dejaba de darle vueltas al asunto, No, no iba a permitir que nadie la lastimara, cuando la conoció se hizo una promesa asi misma de cuidarla siempre y eso era precisamente lo que iba a hacer, en eso estaba cuando la vio, pero… se veía igual de triste que su prima, ¿Por qué esa cara de tristeza? ¿A que se debía? Bajo un poco la mirada y lo vio, en las manos llevaba lo que antes era una rosa, llevaba los pétalos con ella como quien llevase su posesión mas preciada, entonces recordó que Haruka le había comentado que le regalaría una pero, si esos eran los pétalos de la rosa que le regalo la rubia, ¿Por qué los llevaba con ella?, ¿Qué no se suponía que no quería saber nada de Haruka? ¿Por qué tomarse la molestia recoger los pétalos? No tenia sentido, ahora mas que nunca tenia que saber que había sucedido, tenia que saber si había una solución a eso, tenia que saber si había algo que ella pudiera hacer…
- ara ¿Por qué esa cara triste Michiru? – y la única forma de averiguarlo era preguntando directamente a los involucrados.
- ¿ah? – la aludida apenas si levanto el rostro para ver quien la llamaba, solo un vistazo y de nueva cuenta se sumió en sus pensamientos.
- ara ¿te encuentras bien? Te preguntaba que ¿Por qué esa cara de tristeza?
- ah, eso… - no dijo mas, no pudo, en ese momento el cumulo de sentimientos que tenia en el pecho era demasiado, si la castaña simplemente hubiera pasado de largo y no preguntado… en este momento no estaría llorando sobre su pecho, sacando el dolor de su alma en forma de llanto, desahogando un poco la pena de perder a la persona que se ama.
Michiru lloro durante un tiempo en su pecho, ahora estaba mas intrigada con respecto a lo sucedido entre ella y su prima, es que nada tenia sentido, la forma en que Michiru lloraba era de una manera sumamente triste, eso solo la dejaba aun mas confundida, solo de algo estaba segura no dejaría ir a la ojiazul hasta que no le dijera que había sucedido entre ella y Haruka. Cuando la chica de cabellos aguamarina se calmo, la distancio un poco de ella, y tomándola por los hombros cuestiono…
- ¿ahora si me contaras porque estas asi?
- umm
- bien, te escucho
- acabo de perder a la persona que amo – y el solo hecho de recordar como Haruka se alejaba dándole la espalda hizo que en sus ojos se formaran nuevas lágrimas.
- ¿Cómo? Me temo mucho que como no te expliques mejor no voy a entender.
- … - no sabia a que grado podía confiar en esa persona, pero era cierto que ya no podía mas, tenia que sacar todo su dolor por haberlo perdido, necesitaba desahogarse con alguien o de otro modo acabaría volviéndose loca.
- la persona de la hablas es ¿Haruka? ¿Te refieres a el? Por favor Michiru dímelo - Shizuru miraba directamente a Michiru mientras aun la sostenía por los hombros mientras que Michiru permanecía con la mirada baja.
- si – fue un susurro pero lo suficientemente audible para que la castaña lo escuchara – amo a Haruka… me enamore de el desde el primer momento – tenia que decirlo, quería gritar a los cuatro vientos su amor por el, ya no quería callarlo, ya no podía y nuevamente en sus ojos nuevas lagrimas amenazaban con salir.
- … - ¿lo amaba? entonces ¿A que se debía esa mirada de tristeza en Haruka? ¿Seria el, el que la rechazo a ella? No, Haruka se veía decidido a confesar sus sentimientos, entonces ¿Qué paso? Había bajado la mirada para asimilar las palabras de Michiru y cuando la levantaba vio algo que le hizo abrir sus ojos tanto como pudo, en el brazo de la chica había marcas de unos dedos ¿Quién? ¿Por qué? Mas preguntas se formaban en su mente, desvió la mirada asia el otro brazo solo para comprobar lo que temía, mas marcas, ahora más que nunca tenía que saber - ¿Quién te hizo esas marcas? ¿Qué fue lo que paso? Dímelo, tal vez haya algo que yo pueda hacer.
- … - la castaña tenía razón, si había una posibilidad de que ella pudiera hablar con el rubio y aclararle todo esa sin duda se la podía dar ella, asi que solo asintió y recordó los hechos que la llevaron a ese estado…
FLASH BACK
Acababa de terminar con mi presentación, cuando me disponía a bajar Haruka ya me esperaba abajo, me extendía su mano para ayudarme a bajar y con la otra sostenía una rosa,apenas estuve a su altura me felicito por la actuación y me regalo la rosa, me dijo que si por favor hablaba con el, que tenia algo muy importante que decirme, accedí yo también tenia que decirle algo importante, me pidió que fuéramos detrás del escenario para no ser interrumpidos, a lo que también le conteste que si, pero antes de que pudiéramos emprender el camino Kuga…
- ¿Kuga? ¿Natsuki Kuga? – interrumpió la castaña
- si, ella…
- espera ¿de que quería hablar con Haruka?
- no lose, simplemente le dijo que ya tenia una respuesta.
- ya, lo siento, continua por favor.
- como le decía… Haruka pensó un poco su respuesta y al final termino pidiéndome que lo esperara, a lo cual accedí, me quede observando mientras ellos se alejaban del lugar donde yo me encontraba… hasta que apareció el… me tomo por el brazo y me llevo detrás del escenario…
- ¿el? ¿El quien Michiru?
- mi ex-novio, Seiya Kou
- continua – asi que había sido su ex-novio, ¿pero que clase de animal era? En cuanto Haruka se enterara de todo lo mataría.
-comenzó a cuestionarme sobre el porque estaba con Haruka, que me alejara de el, que yo era suya y de nadie mas, a lo que yo le conteste que nunca fui suya y que me quedaría con Haruka porque si me daba la gana y el no era nadie para prohibirme nada.
- he dicho que no, no te quiero ver cerca de ese – me tomo por los brazos con mucha fuerza y me acerco mas asia el, pude ver como una sonrisa se dibujaba en su rostro, pero en ese momento no entendí el porque.
- te digo que me… - tenia sus labios sobre los míos, no supe como reacción me congele, pero le juro Fujino-Kaichou que en ningún momento correspondí a su beso, cuando pude reaccionar me libere de su agarre como pude y le pegue una bofetada…
- jajaja, haber si después de esto ese se te vuelve a acercar – esto me lo dijo estando aun lado de mi, viendo en dirección asia donde Haruka se marchara.
- ¿eh? ¿De que ha… - y fue entonces que entendí todo, me di media vuelta para encararlo y lo que vi me helo la sangre, Haruka se alejaba de aquel lugar con la vista asi al suelo y destruyendo con sus manos la rosa que me había regalado, pero que perdí cuando forcejee con Seiya…
FIN DEL FLASH BACK
- ya, entonces ¿esos pétalos son…?
- si, lo recogí todos, entiendo si usted no me cree ya que Haruka…
- te creo, no tengo porque dudar de la veracidad de tu historia, además esas marcas hablan por si solas, si, Haruka es mi primo y lo adoro, pero soy consiente que a veces es un cabeza dura y un cerrado que no escucha de razones.
- entiendo, gracias. En estos momentos Haruka debe estar odiándome por pensar que lo engañe.
- cálmate, yo hablare con el, aunque eso será hasta mañana no creo que hoy quiera escucharme, ni a mi ni a nadie, el lunes cuando el venga a clases podras…
- se lo agradezco de todo corazón Fujino-Kaichou, pero mañana saldré de viaje, es el viaje escolar de estudios, vamos a Italia por dos semanas.
- entiendo, ara pero no pongas esa cara, cuando vuelvas Haruka estará mas calmado y estará esperándote, además tengo pensado organizar una fiesta por el éxito del festival, ahí tu…
El sonido de su celular la interrumpió, era Haruka, diciéndole que era tarde y que se diera prisa, la castaña se despidió de Michiru dejándola mas tranquila, y asegurándole que todo se solucionaría y se marcho a su encuentro con la rubia, claro que hablaría con ella, no se escaparía de un buen regaño por haber se ido asi nada mas, dejando sola a Michiru, cuando vio el auto, Haruka la esperaba recargada en el cofre de este, una ves que estuvo a su altura lo miro con enfado y abrió la puerta del auto y entro en este, bajo la mirada desconcertada de la rubia, no lo había podido evitar, el verle en la cara una sonrisa fingida a su primo le había molestado bastante, ¿Cómo era posible que ni siquiera se haya molestado en encarar la situación?
- Shizuru ¿Qué paso? – cuestiono la rubia una vez que estuvo dentro del vehículo y poniéndose en marcha.
- tenemos que hablar – contesto secamente la castaña aun con el ceño fruncido
- mira Shizuru, si de lo que quieres hablar es con respecto a Michiru déjame decirte que no…
- ¡te he dicho que tenemos que hablar!
- oye Shizuru ¿Qué fue lo que…?
- ¡eres un idiota!, tu aquí como si nada, fingiendo demencia, mientras que Michiru lo esta pasando mal – no lo pudo evitar, esa actitud de parte de Haruka le recordaba a Natsuki, ese era uno de sus defectos, encerrarse en lo que ella creía que era la verdad.
- ¡y piensas que yo estoy sobre un lecho de rosas! ¡La vi! ¡Se estaba besando con otro!
- ¡ese imbécil la forzó! ¡Ella no quiera! ¡Te ama a ti, idiota!
- … - la rubia abrió los ojos tanto como pudo y freno abruptamente, por suerte no había un auto al frente sino hubiera ocasionado un accidente - ¿¡que has dicho! ¡Repítelo Shizuru!
- la castaña cogió aire para calmarse, se había salido de si – Haruka, mejor hablamos de esto mañana, hoy estamos muy alteradas.
- la rubia imito la acción de la castaña – si, tienes razón, discúlpame
- no, no Haruka discúlpame tu a mi, entiendo que todo esto es difícil para ti, si quieres…
- no, no Shizuru, Michiru es lo mas importante para mi, la amo, quiero saber la verdad pero será mejor que sea mañana, cuando este mas calmado y después de esta cena que me pone de los nervios.
- de acuerdo
Durante el resto del camino ninguna dijo nada, Haruka tenia mucho que pensar, Michiru había sido forzada y ella lo que hacia era alejarse y dejarla sola, no quiera volver a sufrir y fue por eso que se alejo sin encarar la situación, pero ¿Cómo pudo ser tan ciega? ¿Cómo no se dio cuenta? Las apariencias engañan, solo esperaba que Michiru no estuviera molesta o pensando que era un cobarde por huir, todo en su cabeza era un caos, tenia que hablar con ella cuanto antes y aclarar las cosas, la castaña por otro lado también pensaba en lo sucedido, pero la diferencia era que planeaba en la mejor manera de que Haruka y Michiru estuvieran juntos, además estaba el asunto de su Natsuki, no paraba de darle vueltas a lo que acababa de pasar con ella, le había dado un beso, también pensaba en si su primo sabría la respuesta de Natsuki o entonces ¿Por qué motivo la peliazul había ido a buscarlo?
Cuando por fin llegaron a la mansión, dejaron el auto en el garaje y se dirigieron a la entrada de la casa, era el momento de la verdad, cuando estuvieron delante de la puerta inhalaron profundamente y entraron…
- buenas noches – dijeron las recién llegadas entrando a la sala
- buenas noches – contesto un hombre de unos cincuenta y siete años, de cabello rubio mas opaco que el de Haruka, con barba y bigote del mismo color, sus ojos verdes eran mas obscuros en comparación con los de la rubia, portaba un traje negro y una camisa blanca.
- ¡abuelo! – grito la castaña y corrió a abrazar a aquel hombre
- ¿Cómo ha estado, mi pequeña Shizuru? – el hombre se veía amable, a pesar de tener el ceño fruncido, en cierto modo se parecía a ella, se veía bondadoso, comprensivo, sincero, todo lo que un abuelo era.
- bien, abuelo mira, quiero que conozcas a Haruka, tu nieto
- vaya, asi que tu eres mi "nieto" – dijo aquel hombre asiendo las comillas con sus dedos
- si, asi es – contesto la rubia con el ceño fruncido
- vaya, tiene su temperamento el niño, es increíble, cuando Hiro me dijo que te parecías a mi pensé que exageraba pero, eres exactamente igual a mi a tu edad.
- por desgracia
- ara si hasta tiene tu mismo carácter, verdad ¿abuelo? – dijo la castaña tratando de aligerar el ambiente.
- jajaja, asi parece, no te quedes ahí parado ven, acércate
- ¿Qué? Ni siquiera se su nombre, no lo conozco, además ¿no fue usted el que separo a mis padres?
- bien, mi nombre en Takuma Tenoh y si es verdad yo los aleje, y no sabes como me arrepiento por ello, cometí un error y no espero que me disculpes.
- que bueno porque no tenia pensado hacerlo
- ara dejemos las discusiones de lado ¿si?
- Shizuru tiene razón - contesto Hiro entrando a la sala
- Haruka-oniisama – dijo el pequeño Sakcari alegremente
- hola Sak – contesto la rubia
- bien, pues pasemos al comedor, tío porque no te adelantas con Sak
- claro, vamos Sak
- muy bien ahora, ustedes dos…
- espera Shizuru quiero decirle algo a Haruka.
- claro abuelo, adelante
- Haruka se que cometí un error al separar a tu padre de tu madre, pero no me negaras que te hice un favor.
- ¿un favor? – cuestiono la rubia
- si, en los Ángeles nunca te falto nada, y no me refiero a lo material sino a lo que realmente importa, el amor, el amor de una familia, ese amor que de haber permanecido aquí nunca hubieras obtenido.
- si, puede ser que tengas razón, pero eso no justifica que…
- lose, cometí un error y me arrepiento, pero de lo que no me arrepiento es de que hayas crecido lejos de aquí, viste a Sak, ni siquiera me saludo, accedí a que tu padre se separara de su madre y desde entonces no me habla.
- vaya tu rechazaste a mi madre por no estar a la altura de mi padre y mira, te salió el tiro por la culata.
- si, me equivoque soy humano y tiendo a cometer errores como todos, pero ahora quiero reivindicarme.
- si, suerte con eso ¿pasamos al comedor?
- no, Haruka por favor, dale una oportunidad, conócelo y tu abuelo se que Haruka parece muy frio pero en el fondo es muy noble tu también trata de conocerlo.
- de acuerdo, pero que quede claro que solo lo hago porque Shizuru me lo pide, algo bueno debe de ver en usted. – dijo la rubia extendiendo su mano para que su abuelo la tomara
- gracias por esta oportunidad, no la desaprovechare – contesto Takuma tomando la mano de la rubia.
Después de eso pasaron al comedor, la cena se llevo acabo con normalidad, la esposa de Hiro y el pequeño Hiroshi no asistieron, pero fue gracias a eso que la cena fue un éxito, como se lo habían prometido a Shizuru, Haruka y Takuma se la pasaron haciéndose preguntas uno al otro para conocerse mejor, aunque por el lado de la rubia las contestaba de una manera muy seca y cortante, después de todo lo que había hecho su abuelo con sus padres no era algo que pudiera olvidar tan fácilmente, le había prometido a Shizuru que trataría de conocerlo mejor, pero de ahí a perdonar lo que hizo todavía quedaba mucho camino que recorrer, el rencor es un sentimiento que te impide crecer como persona, una persona que vive con odio en su corazón, nunca alcanzaría la felicidad, es por eso que a pesar de todo no podía odiar a su padre y abuelo, además no dejaba de darle vueltas al asunto de Michiru, ¿Qué pensaría su abuelo respecto a que le gustan las mujeres? Lo mas probable era que se opusiera a ello, mas problemas pensó la rubia, si ese era el caso, si su abuelo se oponía a que estuvieras con Michiru lo dejaría todo, renunciaría al apellido Tenoh, aunque se estaba adelantando a los hechos, por otro lado la castaña ya tenia pensado el plan a seguir para que Haruka y Michiru estuvieran juntos, solo tenia que pedir la ayuda de las amigas de Michiru y conociéndoles sabia que aceptarían, por otro lado estaba lo de Natsuki.
La cena concluyo en armonía, el abuelo se quedaría por unos días más, todos se despidieron y se fueron a dormir, mañana tenían que arreglar muchos asuntos y tenia pinta que seria un dia bastante ajetreado al igual que los que estaban por venir, serian de muchas emociones, sobretodo para la castaña y la rubia…
Continuara..
