Perdido En Tus Manos

Ely Andley

Capitulo 4:

Candy despertó desorientada y sintiendo frio, abrio sus ojos y se encontro sola donde los rayos del sol iluminaban hermosamente aquel sitio, busco con sus esmeraldas a terry pero este no estaba en ningun lado, se movio un poco y se dio cuenta de que la camisa de terry la cubria, aun con los dias perdidos aquella camisa desprendia un rico olor a colonia de marca entre esencia de canela y citricos de bosque, aquel olor quedaria en su memoria pues era un delirio.

Se sonrojo al recordar la pregunta de la noche anterior, sabia que debia responder pero para q responder lo obvio, si ella sentia cosas extrañas por aquel arrogante, sabia de sobra que no debia, pero era inevitable, jamas nadie la habia tratado como aquel hombre, era dulce, protector y aunque sumamente molesto, a ella le gustaba aquello, era un hombre solitario que ella queria conocer completamente.

Pero estaba mas que claro que aquel hombre no creia en el amor y ella era una amante soñadora, no queria sentir un rechazo hacia ella, ya no mas. Ella queria ser correspondida pero no debia presionar nada, a veces las cosas no salen como esperas, por ello se resigno a que aquello jamas seria realidad, todo estaba lejos de su alcance, solo aspiraba que terry cambiara de opinion sobre ella y que en algun momento sintiera aunque sea un poco de lo que ella habia empezado a sentir por el.

Con un suspiro cambio sus pensamientos, levantandose se encontro semi desnuda, gracias a Dios no habia nadie, camino hacia sus ropas las cuales estabas extendidas sobre una roca y al tocarlas se encontraban algo secas; empezo a vestirse notando que su boxer no estaban, que habia pasado con el? Seria un gran enigma pues no los encontro entre sus prendas, resignada penso que algun animal se lo habria llevado o algo por el estilo, no podia llegarle al castaño preguntando por ellos, no queria ser tildada de loca, aunque en el fondo aquella prenda masculina le habia dado la seguridad que ella necesitaba, actualmente ya no la necesitaria.

Se coloco sus pantalones ajustados y algo sucios, al tomar su camisa encontro que esta estaba mucho mas sucia y arruinada, prefirio quedarse con la camisa de terrence puesta, aquella estaba mucho mas limpia y era sumamente comoda.

Camino fuera de aquel sitio con cuidado pues sus pies delcanzos estaban adoloridos, afuera todo estaba iluminado y lleno de color, las aves volaban a los lados y miles de cantos señalaban que el nuevo dia habia llegado, sonrio con alegria y se estiro un poco, encontro rapidamente con su vista a terry quien estaba sentado a unos metros lejos de ella, en su mano una papaya era devorada, se veia encantador con su espalda desnuda y bien marcada, sus cabellos castaños estaban mojados dando a entender que habia nadado, aquel hombre paso su mano por aquel cabello y ella sintio que el oxigeno le faltaba, apreto sus labios y intento controlarse.

- buenos dias!

grito, mientras terry solo la miro de reojo, sintiendo un nudo en su garganta pues aquella mujer llevaba su camisa, la cual le quedaba encantadora.

- buenos dias_ contesto desviando su mirada, si se le quedaba viendo un minuto mas, capaz la besaria hasta que sus respiraciones se acabaran.

- hace un dia hermoso...

- si, aqui todo es hermoso.

- si…_ el silencio se hizo por unos segundos y ambos se sintieron incomodos, el castaño estiro su mano pasandole un pedazo de fruta que ella acepto_ gracias terry...

- pecosa debemos seguir moviendonos...

- pero a donde? No sabremos a donde ir.

- pero estamos a la orilla de este sitio, no hemos visto el primer barco pasar, algun avion, nada de eso... Necesitamos profundizarnos.

- de que valdria?_ pregunto ella encogiendo sus hombros.

- no podemos quedarnos asi para siempre necesitamos encontrar una salida.

- pero no la conseguiste tu solo.

- recuerda que no podia alejarme tanto como queria, me podia perder o perderte, es por ello que debemos seguir juntos_ sugirio mirandola fijamente para luego desviar la mirada_ ademas no tenemos nada que perder, solo quiero salir de aqui.

- porque?_ pregunto ella afligida.

- acaso no es obvio candy, necesito volver a mi mundo.

- entiendo_ susurro con tristeza mientras dejaba de comer, estaba mas que claro que aquel castaño no deseaba nada de ella ni estar mas tiempo a su lado_ muy bien, dime por donde nos vamos?

- tan rapido?_ pregunto sorprendido terry.

- para que alargar el tiempo, sera en vano.

- tienes razon_ contesto con orgullo, mientras se levantaba_ solo sigueme y ten cuidado.

- deseas que te devuelva tu camisa?_ pregunto ella vacilante al verlo aun con su torax desnudo, terry solo la miro con intensidad, haciendola sentir expuesta.

- te queda mejor a ti que a mi, puedes quedartela_ respondio con voz ronca y algo sonrojado_ mejor vamonos?

- hagámoslo!

.

Un rubio acomodaba un mecho rebelde fuera de su sitio, llevaba largo rato sentado en aquel sitio esperando alguna señal, pero ninguna aparecía, se encontraba nervioso e inquieto, había hecho unas llamadas aquellas mañana, la razón?

Hablar con Richard Grandchester, quien al enterarse el infortunio de su hijo puso todo a su disposición para encontrar a ambos perdidos, allí se entero que Greum como él lo llamaba, era huérfano de madre desde hace un largo tiempo, un cáncer terminal había acabado con aquel ser quien en vida se llamara Eleonor, la cual para malas lenguas de la gente era la amante de Richard pero es que con tan solo ver los ojos entristecidos de aquel hombre, te darías cuenta de que la había amado como nadie amaría, aquel hombre mencionaba a la madre de su primogénito y ese destello de emoción no pasaba desapercibido.

Pero el caso era que ya poseía más ayuda para encontrar a su hermanita, así fuera a costas de los Grandchester, solo esperaba candy estuviera bien y fuera de peligro.

Despertó de su letargo cuando alguien entro a aquella pequeña oficina, un hombre alto de ojos almendrados los cuales estaban ocultos bajo unos lentes.

- Aun nada?_ pregunto él desesperado, donde como respuesta recibió una negación con la cabeza_ maldita sea!

- no se puede desesperar señor White_ le sugirió Tom_ todos estamos buscando aun, debe tener paciencia.

- han pasado más de cinco días y aun no encontramos nada, compréndeme Steven no es fácil.

- lo sé, pero la encontraremos, acaso no crees en Dios?_ ante aquella pregunta Albert solo sonrió con nostalgia.

- no eres el único que me ha preguntado lo mismo.

- ves, es una señal de que debemos confiar en que la encontraremos_ respondió Tom sonriente mientras se acomodaba sus lentes negros_ llamare por radio a los muchachos a ver si existe un avance.

- gracias amigo.

- para eso estamos_ contesto estrechando la mano del rubio.

.

Llevaban horas caminando perdidos para criterio de candy, quien solo seguía los pasos de Terry donde miles y miles de árboles parecidos los rodeaban, empezaba a dudar que el castaño sabia cual era la dirección mejor que debían tomar.

- Estamos perdidos?_ pregunto ella con duda, mientras Terry negaba con la cabeza.

- he visto ramas cortadas.

- eso que significa?

- alguien las debió cortar_ respondió irónico, ella lo fulmino con la mirada_ lo siento_ murmuro riendo por lo bajo_ este no es un sitio tan solitario como creíamos… hay un rastro.

- donde?_ pregunto ella animada.

- llevamos rato siguiéndolo pecosa, espero encontremos a alguien.

- y si es un animal?

- no lo creo… un animal no cortaría una rama tan perfectamente como las he visto cortadas.

- mmm y si son personas malas Terry?

- no creo que tengamos mala suerte.

- yo la tengo_ respondió rápidamente, Terry sonrió encantador.

- no la tienes pecosa, bueno a lo mejor un poco, pero tranquila si son malas personas nada te pasara…

- porque estas tan seguro?_ pregunto interesada.

- porque yo te protegeré_ susurro cerca de ella, guiñándole uno de sus zafiros, la rubia sintió como una taquicardia se presentaba en su corazón.

- porque?_ susurro con voz queda.

- porque qué?_ pregunto el castaño quien seguía caminando y ella lo seguía.

- porque te importo?

- no lo sé.

- dímelo!

- candy…_ respondió intentando evadirla.

- dímelo por favor.

- no tengo nada que decir_ diciendo aquello siguió caminando, pero ella corrió hacia él y lo tomo suavemente por la mano, este quedo estático en su sitio.

- mírame Terry_ pidió con valor, aquel se giro encontrando sus miradas, las esmeraldas de la impertinente rubia brillaban llenas de vida_ porque te importo?

- candy… no hagas esto_ rogo con voz cansada.

- necesito saberlo_ pidió tocando su pecho, él se aparto como si su mano lo quemara.

- no necesitas saber nada, solo debemos salir de aquí.

- a que le temes?_ pregunto ella decepcionada.

- a nada…_ contesto defensivo_ sigamos caminando!_ diciendo aquello siguió caminando, dejándola a ella parada en medio de aquel sitio lleno de arboles, las esmeraldas cristalizadas y la furia corría por las venas de aquella mujer.

- eres un cobarde!

Le grito al verlo a unos metros lejos de ella, donde aquel paro sus paso girándose hacia ella.

- que dijiste?

- lo que oíste, eres un maldito cobarde!

- cállate!_ grito terrence esta vez molesto_ no me conoces mocosa, no opines de mi.

- claro que no te conozco, si jamás me diste la oportunidad… eres un cobarde que se resguarda en su caparazón!

- que quieres de mi candy! Qué demonios quieres?!

- yo… yo… no se!_ grito frustrada, mientras llevaba sus pequeñas manos a su corazón_ yo siento algo aquí, algo que…

- te lo dije antes… no creo en el amor_ respondió con demasiada frialdad que ella quedo sin palabras_ no te confundas, jamás sentiría nada por ti candy… yo no puedo hacerlo, estoy muerto en vida y aunque quieres imaginarte que todo puede cambiar, que tal vez corresponda eso que crees que sientes, pues estas equivocada… eres tan solamente una niña candy_ ante aquellas palabras ella negó rotundamente con su cabeza donde miles de lagrimas bajaban por su rostro pecoso.

- eres… un mentiroso_ susurro.

- tú eres la que te mientes, te estoy diciendo la realidad, lamento mucho si te duele_ se sentía como un miserable, pero ella no debía seguir creyendo aquello, eso no era lo mejor, el no podía amar ni hacerse la idea de un absurdo.

- me estoy enamorando de ti, acaso eso no significa nada?!_ pregunto la rubia alterada mientras secaba inútilmente sus ojos.

- estas equivocada pecosa_ susurro intentando aproximarse a ella, pero esta solo dio un paso hacia atrás.

- no me digas eso, se lo que siento Terrence, yo me enamore como una estúpida de ti… búrlate si quieres, como la tonta de candy se pudo enamorar en estos miserables días? Pero dile eso a mi corazón, oblígalo a cambiar de idea! Vamos hazlo!

- candy…

- no me tengas lastima, maldita sea!_ grito con frustración_ solo dime una cosa, que pasara cuando volvamos a nuestras casas? Hare como si nunca te conocí? Como si nunca me besaste?

- pecosa… yo… mierda!_ grito él con rabia pasando los dedos de sus manos entre sus cabellos, para mirarla fijamente donde miles de lagrimas bajaban aun de aquellas esmeraldas, ella estaba allí vulnerable, parecía un ángel pues los rayos del sol traviesos pegaban en su cabello.

- respóndeme!_ grito ella nuevamente.

- yo no… no quiero que me olvides, pero… eres tan bonita_ susurro con dolor, mientras se aproximaba a ella para abrazarla, esta se resistió pero aquellos fuertes brazos la domaron fácilmente, para luego de unos segundos fundirse en un abrazo mientras un sollozo salía de su garganta, partiendo con eso el corazón de Terry_ perdóname mi renacuajo intrépido, no te puedo corresponder como tú quieres, yo no sé amar, yo no soy el hombre para ti.

- solo… te quiero a ti…

- esos dices ahora, cuando has dejado a un lado tus prejuicios donde al fin tomaste una decisión sabia de que debes empezar a vivir tu vida, conocerás a muchos hombres, unos mejores y buenos, yo soy uno dañado y todo lo que toco lo destruyo, tu eres muy bonita para dañarte…_ susurro mientras besaba repetidamente su cabeza_ conocerás a alguien más…

- no quiero Terry… yo no quiero.

- no te niegues, es lo mejor…

- eres un maldito… cobarde_ susurro ella cansada entre sus brazos.

- lo sé pecosa, pero algún día me agradecerás lo que estoy haciendo_ respondió mirándola fijamente, donde ella seria y sin contemplación se aparto.

- está bien, solo te digo una cosa terrence…_ ante aquello el castaño la miro interesado, sintiéndose desplazado por aquel rechazo_ si algún día te arrepientes, ya no estaré allí para ti y así te arrodilles te diré que no.

- es lo justo…_ contesto dolido.

- te arrepentirás, lo sé_ susurro ella con tristeza_ sabes, el amor no se exige, el te escoge sin más.

- el amor no existe…

- puedes decir esa mentira miles de veces, pero cuando sientas un frio en tu pecho que te carcome, allí te acordaras del caliente agradable que se siente cuando existe el amor en tu vida…_ con aquellas palabras ella lo dejo mudo.

- candy cariño… no quiero que me odies.

- no lo haré… jamás, comprendo que sientes miedo_ susurro cansada, mientras caminaba por la dirección donde él iba a caminar minutos antes.

- miedo?

- miedo a querer y a ser querido…

- no es eso_ respondió Terry negando con su cabeza_ tú no sabes todo lo que pase pecosa.

- tranquilo, mejor sigamos… aspiremos encontrar a alguien_ contesto cambiando la conversación.

A unos diez metros luego de caminar lejos del castaño, ella soltó un grito aterrador…

Había pisado una trampa, donde un pozo de unos tres metros de profundidad estaba cubierto por miles de hojas y ramas, como pudo se agarro de una raíz para no caer en el fondo donde miles de estacas con un filo la apuntaban, caer en aquel sitio seria doloroso… con una velocidad sobrehumana Terry corrió hacia ella para tomarla fuertemente de su mano.

-. Pecosa!_ grito desesperado.

- no me dejes caer Terry…_ pidió asustada, mientras apretaba su mano.

- dame tu otra mano_ hablo Terry intentando jalarla pero su cuerpo se rodaba junto al suyo.

- estamos cayendo!_ grito ella desesperada con lagrimas en sus ojos.

- no caeremos, dame tu mano!_ al momento ella subió su otra mano y el castaño la atrapo, afianzando su agarre.

- no me sueltes!

- cálmate, jamás lo haría pecosa!

- Terry… estas deslizándote_ se percato ella_ caeremos.

- no puedo subirte_ susurro con rabia_ mis manos resbalarían…

- Terry… suéltame.

- no!_ grito mas furioso_ cállate! No te soltare, agárrate bien!

- lo lamento Terry.

- cállate!_ le grito nuevamente esta vez desesperado, mirando aquellas esmeraldas y sintiendo que se fundía en ellas completamente, perderla eso nunca sería una opción, no así, una herida con aquellas cosas seria un sacrificio en aquel sitio, seria condenarla a dolor, y eso nunca pasaría mientras él la apretara con sus manos_ mírame pecosa, saldrás de esto, jamás te dejare sola si?

- mentiroso…

- es cierto, no sé qué hare pero nunca me alejare de tu lado!

- suéltame Terry_ susurro resignada a aquel doloroso destino_ tu cuerpo esta deslizándose cada vez mas y tus manos sudan, suéltame y déjame.

- no lo haré, prefiero caer contigo y que suframos juntos_ contesto con impertinencia, donde ella solo sonrió nostálgica.

- es eso lo que más me gusta de ti, jamás me dejaste sola en este sitio.

- y jamás lo haré pecosa…_ susurro sonriéndole con cariño, pero sintiendo ese desespero interior pues su cuerpo iba cayendo con el suyo lentamente.

- Terry hazlo.

- no me pidas eso, porque nunca lo haré_ dijo con terquedad mientras le guiñaba un ojo.

Ambos se miraron fijamente y esmeraldas con zafiros se compenetraron, sintiendo una explosión de sensaciones y colores; un minuto después donde todo estaba perdido para ambos, el castaño sintió como alguien lo jalaba con fuerza, donde apretó aun mas las manos de la rubia para que esta no cayera, poco a poco el miro como ambos se alejaban de aquel pozo peligroso, con fuerza jalo a su pecosa al sentir como sus brazos respondían, jalándola contra su cuerpo, abrazándose ambos temblando en la tierra fría.

Terry la miro intensamente comprobando con sus manos que ella estuviese bien, ella solo lo miro sonriéndole y allí el comprendió que todo había pasado, la apretó con sus brazos y beso repetidamente su rostro pecoso, la miro nuevamente y allí tomo prisioneros sus labios carmín fundiéndose en un beso agridulce pues las lagrimas de ambos se mezclaban, el susto y la alegría se unieron en ellos, dejando que aquel beso los transportara a otro sitio, hasta que sintieron un carraspeo.

Girándose ambos vieron a un hombre moreno, algo sonrojado y de complexión ruda, aquel hombre estaba abochornado con aquella escena eso era claro.

-. Oh disculpa amigo…_ respondió Terry sonriendo, mientras se levantaba con candy a su lado_ me has ayudado, mil gracias.

- no hay problema_ contesto aquel hombre rascando su cabeza para luego sonreír_ pero que hacen aquí?

- estamos perdidos, llevamos varios días perdidos a decir verdad! Tú qué haces?

- estoy de campamento con algunos amigos, somos veterinarios y algunos amantes de la flora, este es un sitio tropical y fantástico, además de que ayudamos a preservar la vida de algunos animales…_ al decir aquello miro aquel horrible pozo_ los cazadores han hecho eso, llevamos semanas arruinando sus trampas pero por lo visto pasamos por algo esta.

- así que hay personas!_ susurro ella esperanzada.

- como han llegado aquí?_ pregunto Terry interesado.

- tenemos un helicóptero claro esta_ respondió el hombre sonriéndole a candy, quien se sonrojo al instante_ sería un honor sacar de este sitio a esta linda señorita.

- sacarnos amigo…_ contesto Terry retador, mientras abrazaba a candy por la cintura, dándole un claro mensaje a aquel chico.

- claro eso mismo_ contesto el otro rápidamente mientras reía_ un placer, Neil Leagan!

- mucho gusto neil, mi nombre es Terrence y ella Candy…_ hizo las presentaciones el castaño_ necesitamos urgentemente salir de este sitio, alguna idea?

- sígueme, iremos al campamento, tenemos un radio para comunicarnos y nuestro helicóptero los puede llevar a la pista que deseen.

- vale, entonces te seguimos…

- señor neil?

- dime hermosa? Y llámame neil_ respondió el moreno sonriendo.

- oh bueno, neil… me preguntaba si podemos salir hoy mismo de aquí.

- tendríamos que hablar con los chicos pero no creo que tengan problema_ contesto pensativo_ pero vamos, no desean estar todo el día aquí o sí?

- es hora de volver_ respondió Terry serio, mientras miraba a la rubia quien estaba sumamente pensativa.

Si ellos hubieran tomado el camino que llevaban seguramente habrían dado con el campamento de neil, el cual estaba a solo unos metros más, un sitio lleno de carpas, con miles de mapas, instrumentos y antorchas rodeaban el sitio, allí varios hombres estaban, algunos fotografiando y otros descansando, así como mujeres quienes como guerreras estaban rodeadas de pequeños animalitos; todos sin ninguna excepción quedaron sorprendidos de aquel par, un Terry sin camisa y sucio y una candy con camisa de hombre eran llamativos, ambos se sintieron incómodos al principio para luego ser tratados de la mejor manera, donde desde comida de distintos tipos y ropa fueron ofrecidas, Terry fue el único que acepto una camisa camuflajeadas de verde y marrón que le quedaba ceñida al cuerpo haciendo que algunas mujeres lo miraran de reojo sonrojadas.

Aquel sitio como lo dijo neil, era todo un santuario, día a día aquellos amantes de la naturaleza intentaban cuidarla, su meta era lograr que los cazadores retrocedieran de aquel sitio, dejando a un lado los animales que habitaban aquel lugar.

-. Así que llegaron a la playa_ exclamo Michael, uno de los veterinarios.

- sí, creíamos que estaba totalmente solos_ respondió Terry mientras comía.

- lo que pasa que a la playa no vamos, ósea nuestro limite es hasta donde te encontró neil, no podemos arriesgarnos a perdernos o que la bala de un cazador nos atraviese.

- claro porque nos tienen unas ganas esos malditos_ respondió neil riendo.

- vamos amor, a ti mucho más porque destruyes sus juguetes_ contesto Karen, la esposa del moreno, quien besaba su mejilla juguetonamente.

- esas estúpidas trampas han matado a más de uno de nuestros animales, debemos acabarlas Kari_ respondió con cariño aquel gigante.

- están totalmente solos en este sitio?_ pregunto Terry interesado.

- claro que no amigo, algunos estamos aquí por el gobierno… por ejemplo Jimmy_ señalo a un chico alto quien anotaba en un libro con interés_ el es ecologista.

- que interesante_ susurro candy mirándolo, donde Terry se sintió celoso.

- y bien… cuando podemos marcharnos?

- tan rápido quieren irse_ respondió neil con burla_ bueno Michael prepara el helicóptero y llama por radio… da nuestra señal y comunícales la aparición de los chicos.

- ya lo hago_ contesto levantándose de su sitio para encaminarse al enorme helicóptero estacionado a unos metros, donde candy al verlo sintió un frio en su columna.

- estaremos bien_ susurro Terry a su odio, mientras la abrazaba.

- awww que hermosos_ celebro Karen al verlos de aquella manera_ el amor cuando llega es algo fantástico, cierto amor?

- Kari deja de importunarlos_ respondió riendo el moreno.

- vale está bien_ dijo con un puchero, mientras caminaba hacia otra carpa donde de la nada tomo un animalito entre sus brazos, mientras candy y Terry miraban aquella mujer quedaron sorprendidos.

- es el cerdito…_ susurro candy aterrada, al ver como Karen acariciaba al pequeño jabalí que había logrado que ellos pasaran una mala noche.

- maldito animal_ soltó Terry molesto, mientras neil los miraba curiosamente.

- es Tim… un jabalí bebé que está con nosotros, mi esposa lo adora.

- no tiene madre?_ pregunto candy curiosa.

- claro que la tiene, y una de muy mal genio, pero no sé cómo le hace Kari a ella la adoran los animales y hasta la fecha no ha tenido problemas con Isis… jajá es su madre.

- fantásticos nombres para esos jabalís_ dijo Terry con ironía y burla, mientras neil solo sonreía.

- que te puedo decir, mi esposa inventa cada cosa… quieren que les traiga el bebé para que lo toques candy?

- NOOO!

gritaron ambos alarmados, donde neil soltó una carcajada.

- le tienes miedo?

- créeme después de esta experiencia hasta el mas mínimo ave le tengo temor_ dijo la rubia rápidamente, donde neil asistió comprensivamente.

.

- Repite la información, rammy10_ cambio.

- hemos encontrado a dos personas_ cambio.

- que hacían en aquel sitio?_ cambio.

- estaban perdidos, ambos hombre y mujer_ cambio.

- sus nombres?_ cambio.

- Terrence Greum y Candice White_ cambio.

- estás seguro?_ cambio.

- completamente, nos dirigimos hacia Nueva York en rammy10, necesitamos permiso de aterrizaje en algunas de sus pistas_ cambio.

- no habrá problema, aterriza donde quieras_ cambio.

- a las 17:00 estaremos llegando_ cambio.

- algún herido?_ cambio.

- ninguno_ cambio.

- esperamos su llegada, avisar ubicación de aterrizaje_ cambio y fuera.

- copiado…

.

Allí abrazada a aquel castaño sentía que el cielo no importaba, viajaban en aquel metal una vez mas pero esta vez era distinto pues él la abrazaba y le susurraba palabras hermosas a su oído, ella se sentía dichosa y triste a la misma vez, pues al tocar tierra ella debía seguir, no podía seguir pensando en que Terry había cambiado su idea sobre el amor, el no amaba ya eso estaba claro y ella deseaba era amor… el caliente de sus brazos desviaba sus pensamientos, pensando en que sería la última vez que estaría en ellos.

Aquello dolía como el infierno pero ella debía seguir, debía empezar a trazar su propio camino, uno donde para su desgracia Terry ya no estaría, aquel hombre encantador y terco se apartaría; Terry por su parte acariciaba el cabello de candy con ternura, la extrañaría con el alma pero la separación era inminente, el debía seguir vagando por el mundo hasta que muriera solo y desgraciado.

Pero ella era tan hermosa, él quería creer que si se podía algo pero era de ilusos creerlo, no deseaba soltarla jamás pero debía hacerlo, ella debía ser libre y empezar a vivir su vida, ya no sería lo mismo para ninguno de los dos, eso era un hecho.

Tal vez pasaron demasiado tiempo pensando, que no se dieron cuenta cuando aquel helicóptero aterrizaba liderado por Michael y Neil quienes sonreían.

-. Bienvenidos a la civilización.

dijo en son de burla Michael, haciendo que ellos se mirase con desesperación por aquella noticia.

Con cautela todos bajaron de aquel artefacto, ayudando a la rubia quien bajaba con tristeza, la tarde había caído y solo algunos rayos de sol naranja estaban en el infinito, ella ni siquiera disfruto aquella puesta pues no era tan hermosa como estar al lado de Terry.

-. CANDYYY!

fue el grito de un hombre rubio, quien corría hacia ellos, la rubia rápidamente lo reconoció y corriendo a sus brazos se refugió en el.

- hermano…_ susurro con un sollozo doloroso, mientras el rubio la abrazaba fuertemente donde miles de lagrimas salían de aquellos ojos.

- mi pequeña… estas bien… Gracias a Dios…_ dijo entrecortado por el llanto, mientras seguía abrazándola_ cuando Tom me lo dijo, no lo podía creer mi chiquita…

- te extrañe hermanito.

- no más que yo… jamás te dejare sola de nuevo_ susurro besando su frente con ternura.

A lo lejos Terry miraba aquella escena sintiendo añoranza y tristeza, aquellos hermanos se extrañaron como ninguno, visualizo también como una limosina se estacionaba, bajando de ella un hombre mayor de cabello plateado, donde una sonrisa se formo en el rostro de Terry, una sonrisa melancólica por ver a aquel viejo que tanto lo había regañado.

Terry se aproximo con paciencia hacia aquel hombre y al llegar frente a este lo miro intensamente, tal como Eleonor lo hubiese hecho alguna vez.

- Hola viejo…

- aun han pasado los años y sigues siendo un impertinente_ contesto su padre sonriendo, mientras una lagrima bajaba por su mejilla, siendo atrapada por la mano grande de su hijo.

- acaso estabas preocupado?

- cada cana que tengo es de preocupación por ti terrence…

- y seguirán saliendo padre…_ respondió burlón su hijo, besando la frente de su padre_ estoy bien, como te enteraste?

- cambiar tu verdadero apellido por Greum, no es algo muy original hijo.

- quería que me encontraras_ reconoció con sinceridad_ además se que Archie y Stear te comunicaban sobre mi…

- los estúpidos no saben vigilarte, quise matarlos cuando me confirmaron de tu desaparición, pero agradécele a Albert, él es quien movió cielo y tierra por encontrarlos.

- le agradeceré en otro momento… déjalo que disfrute con su hermana.

- deseas descansar?_ pregunto su padre.

- si padre, vámonos a casa…_ contesto cansado, no físicamente sino mentalmente, a lo lejos miro a neil y Michael y los saludo con un asentimiento, donde ambos con cariño saludaron.

- no te despedirás de los White?_ pregunto curioso su padre, viendo como ellos aun estaban abrazados.

- ya lo he hecho padre…

Diciendo aquello se encamino a la limosina de su padre, pero antes de montarse miro de reojo hacia la rubia quien se había separado de su hermano y lo miraba con tristeza, esperando una respuesta.

Hubiera deseado parar aquel momento, el quería cambiar su mundo pero su mundo era como era, él quería tenerla siempre a su lado, pero el querer no era poder.

Tanto momentos juntos, tantas risas, tantas lagrimas, jamás la olvidaría porque aunque quisiese engañarse ella había plantado una pizca de esperanza en su corazón, ella había revivido aquel órgano que creía que no existía ya.

Aquel tiempo se paro con sus ojos viéndolo, aquellas esmeraldas brillantes llenas de vida estaban empañadas, pero debía seguir.

Alzo su mano en señal de despedida y con una sonrisa se dirigió hacia ella, aquella despedida fue algo que le quemo por dentro, reprendiéndose se monto en aquel auto, aspirando que a medida que se alejara, así se fueran alejando las sensaciones que lo embargaban.

Candy solo pensaba con una sonrisa melancólica, que el miedo era el mayor enemigo ante el amor y aquel hombre había dado un punto final a una historia que jamás empezó.

Al final, importaba una mierda si las cosas no salían como querían, porque valía mas tener una cicatriz por valiente, que una piel intacta por cobarde.

Pero Terry no entendió aquello y la vida continuaba para la nueva Candy.

.

Un abrazo inmenso,

Su amiga, Ely Andley.