Capitulo 12.
Habían pasado dos semanas desde el festival de la universidad, dos semanas desde que Haruka vio a Michiru besándose con otro, dos semanas desde Shizuru le conto la verdad tras ese beso, dos semanas de completa incertidumbre, desde que supo que Michiru había sido forzada se puso como loca, una y mil cosas pasaron por su mente en ese momento, una de las mas claras era claro el pedirle perdón a Michiru y si era necesario rogarle por el, la otra cosa que rondaba por su mente era cual seria la mejor manera de hacer pagar a Seiya lo que le había hecho a su novia en potencia, por suerte para el chico también era su viaje de estudios porque de lo contrario de habérselo encontrado la rubia por la universidad con toda seguridad habría cometido su primer acto de homicidio, aunque después de saber que estaba de viaje la rubia pensó en la posibilidad de que el chico estuviera de viaje con Michiru y eso la puso alerta a tal punto que estuvo por irse a Italia por su cuenta para mostrarle al chico como se trataba a una mujer, sobretodo a la mujer que iba a ser su novia, asi mismo quería ir a buscar a Michiru y si era necesario pedirle perdón de rodillas por su estupidez.
Ese dia era el regreso de Michiru, Haruka se había propuesto el ir a hablar con ella a su casa sin importarle en lo más mínimo la hora en que pudiera llegar la chica, simplemente se plantaría en la entrada de su casa y aguardaría ahí hasta poder hablar con ella, pero Shizuru tenia otros planes, asi que no le permitió abandonar la casa, le aconsejo que era mejor esperar, después de todo solo faltaban seis días para su fiesta, pero eso lejos de tranquilizar a la rubia la puso mas de los nervios, toda una semana viéndola llegar y no hablarle ¿Qué acaso su prima no tenia sentimientos o compasión? Pero lo que realmente deseaba la castaña era que su tío y abuelo no estuvieran cerca para hacer su siguiente movimiento…
- deberías calmarte – propuso la castaña sujetando su taza de te y acercándola a sus labios.
- ¡¿Cómo demonios quieres que me clame? – pregunto/grito el rubio
- ara, solo tienes que esperar
- ¡¿esperar que?
- ara que mi tío y abuelo se vallan
- ¡y a mi que demonios me importa que se… ¿se van? ¿A dónde?
- el tío Hiro se va a los Ángeles por tres meses y el abuelo regresa a Londres.
- ¿Cómo? ¿Cuándo?
- pues el tío Hiro tiene asuntos que atender allá y le tomara exactamente tres meses dejar todo en orden y el abuelo simplemente vino de visita y dijo que ya era tiempo de regresar, a tu segunda pregunta el abuelo sale el lunes y el tío el martes por la mañana, no te preocupes no tardaran en llamarte para informarte.
- ya veo, pero ¿eso en que me beneficia a mi?
- ara Haru, eso es un secreto
- ¡¿secreto? ¡Secreto mis bolas!
- ¡ara! Haruka pero tu no…
- ¡ya lose!
- suspiro – esta bien te diré mi plan… quiero que ensayes una canción y se la cantes a Michiru en la fiesta.
- ¡¿Qué? ¡¿Qué tiene que ver que ellos…?
- asi no iras a la escuela y asi no la veras, no estarás tentado a acercarte y hablarle, por lo menos no hasta el viernes.
- ¿viernes?
- ara claro, tienes que invitarla a venir
- ¿Qué? ¿Qué acaso no lo ibas a hacer tú?
- si, pero tu tienes que pedirle que sea tu pareja
- claro, ya lo tenia todo planeado ¿cierto?
- ara, ara creo que Haruka me a descubierto.
- volviendo al tema anterior, ¿Cómo supiste del viaje?
- ara tengo contactos
- suspiro – asi que coqueteaste con una de las muchachas del servicio y te lo dijo
- ara ¿yo? seria incapaz
- si, aja – dijo con cinismo el rubio
- Haruka, necesito hablar contigo – demando su padre entrando en la sala
- claro, solo permíteme aclarar algo con Shizuru y estaré contigo
- de acuerdo, estaré esperándote en el estudio – dijo Hiro dirigiéndose allí
- ara, ¿es que acaso todavía no te queda claro mi plan? – cuestiono la castaña
- ¿Por qué una canción? – interrogo el rubio
- porque ayer por la noche escuche como cantabas una hermosa canción y me gusto, por eso… me pareció buena idea.
- ya- ya veo – lo único que le faltaba, si la castaña descubría el porque de esa canción con seguridad Kuga la mataría, habían estado practicando utilizando las video-llamadas como medio de comunicación, no era por presumir, pero todo iba muy bien a pesar de que Kuga no tenia una gran voz, si tenia el sentimiento que se necesitaba.
- ¿Qué opinas? – cuestiono las castaña
- ahora vuelvo – contesto el rubio ignorando su pregunta, pero sabia de ante mano que su prima no se daría por vencida tan fácil.
- si aquí te esperare, quiero que me digas que opinas de mi plan y además tienes que explicarme como es que tocas también la guitarra y cantas.
- si, si otro interrogatorio – contesto con cansancio el rubio
- ara o es que Haruka quiere que le pregunte sobre un tema mas interesante, como por ejemplo su falta de vida sexual.
- ¡Shizuru! ¡Mi vida sexual es cosa mía! – contesto/grito el rubio, de un tiempo para acá a su prima se le había convertido en habito el hecho de cuestionarle sobre su vida sexual, ¿Por qué exactamente por su vida sexual?, ¿Qué tiene de interesante? Exceptuando claro el hecho que desde que llego a Japón asia ya mas de dos meses no había tenido nada de nada, pero ese no era el tema ¿Por qué demonios su prima se metía en su vida privada?... Decidió dejar el asunto por la paz, no se iba a quebrar la cabeza tratando de entender a su prima, seria un perdida completa de tiempo, simplemente llego a una conclusión "Shizuru es rara y por mas que intente saber que piensa nunca lo lograre" y con esa mentalidad se dispuso a entrar en el estudio y escuchar un sermón o algo parecido.
Como había predicho Shizuru, su padre le informo sobre su viaje y su abuelo de su inminente partida, durante esas dos semanas platico y paso algo de tiempo con el, se dio cuenta que era un buen hombre pero a pesar de eso todavía no llegaba a perdonarlo, su padre le pidió que por las tardes se diera un tiempo y fuera a ver como iban las cosas en la empresa, sobretodo por si se ofrecía algo, después de todo durante esas dos semanas había estado yendo después de la universidad a petición de su padre claro, para que se familiarizara con el que seria su trabajo y gracias a eso ya savia mas o menos de que iba la cosa, todo estaba sucediendo como la castaña lo había planeado, a veces le sorprendía la manera en que Shizuru pronosticabas las cosas, "es como si tuviera una bola de cristal" pensaba la rubia, después de terminar la platica con su padre y abuelo y claro después de asegurarles que seguiría sus indicaciones al pie de la letra, regreso a la sala con su prima dispuesta a soportar el interrogatorio…
- ¿Cómo fue que te intereso la música? – cuestiono la castaña apenas vio que la rubia tomaba asiento.
- mi madre me obligo a tomar clases de piano cuando apenas tenia ocho años
- ara asi que también tocas el piano, eso es muy interesante, ¿y la guitarra?
- la verdad es que ya tengo varios años que no toco el piano, y la guitarra la comencé a tocar en mi primer año de instituto, necesitaba una clase de optativa y las únicas que quedaban libres eran música y cocina, asi que por obvias razones escogí música, pero nada mas entrar me lleve con la sorpresa de que no tenían piano, pero en cambio necesitaban un guitarrista, les dije que no sabia tocarla, pero el profesor me dijo que si había dominado el piano la guitarra seria pan conmigo, desde ese dia comencé a practicar y pues le cogí el gusto porque era una buena forma de atraer chicas.
- ara eso fue bastante educativo, asi que utilizabas la guitarra para conquistar chicas – afirmo la castaña
- si, claro, ahora si me disculpas tengo una canción que elegir
- ara, ara eso quiere decir… ¿Qué aceptas mi plan?
- si, no me queda de otra, aunque preferiría ir a hablar con Michiru ahora mismo
- si, lose, "pero no te preocupes yo hablare con ella por ti"
- ¿Cómo?
- ara, no me hagas caso – eso ultimo no debió salir de sus labios, por suerte su prima no tiene buen oído.
- bien, en ese caso me voy a mi cuarto
- adelante, suerte – tenia que hablar urgentemente con la ojiazul y ver como llevaba el asunto, no quería dar un paso en falso.
Lo que restaba del sábado después de que se despidiera de Shizuru la paso buscando canciones, quería escoger una que realmente le llegara al corazón a Michiru, el domingo lo pasaron como una familia normal, salieron a pasear, fueron de compras, etc. etc., eso fue lo que les pidió el mayor de los Tenoh como regalo de despedida, para asi regresar tranquilo a Londres, por ende no tuvo tiempo de seguir con su búsqueda y eso lo había molestado bastante, el lunes después de ir a despedir a su abuelo y por sugerencia de su padre no asistieron a clases solo para dedicarse a comprar obsequios para su familia en los Ángeles, ella y Shizuru se la pasaron todo el dia prácticamente en el centro comercial buscando y comprando, su padre seria el encardo de hacer llegar los regalos a su familia, al regresar a casa ella y su padre se encerraron en el despacho, Hiro quería darle todas las indicaciones necesarias a su hija por si sucedía algún percance mientras el estuviera fuera, su padre la dejo ir a dormir a las 2:00 am, asi que tampoco ese dia le dio tiempo de seguir con su búsqueda, pareciera que el universo estaba conspirando en su contra para que no pudiera elegir la canción y practicar, ¡y ya solo le quedaban cuatro días contando el viernes!, sabia que era bueno pero, no quería tentar su suerte, lo bueno de todo eso era que su padre se iría dentro de unas horas y ella podría faltar a la escuela y saltarse un poco sus deberes, ya Shizuru se encargaría de cubrirla, después de todo fue ella quien dijo: "ara, ara yo me encargo gruñón" asi que ahora solo tenia que ocuparse de buscar la canción y ensayar, por otro lado otra de las causas de que no tuviera tiempo de elegir la canción se debía a las insistentes e incesantes llamadas de Natsuki la estaban poniendo al borde de la locura, era increíble la falta de confianza que tenia la peliazul, solo esperaba que todo saliera bien, tanto para ella como para su prima…
Por fin martes, a decir verdad ya eran las 4:00 pm del martes ni siquiera había sentido el paso del tiempo, eso sin contar que solo durmió unas cuantas horas, después de despedir a su padre simplemente regreso a la mansión y se encerró en su cuarto y no salió de ahí hasta que por fin dio con el Santo Grial de las canciones, como le había dicho la castaña, porque simplemente pasar nueve horas encerrado en tu cuarto con los audífonos puestos en máximo volumen, habiendo dormido solo seis horas, sin desayunar ni comer por buscar una canción era algo histórico, pero lo bueno de todo era que la canción ya estaba elegida, lo único que le hacia falta era practicar, aunque eso era algo que no le preocupaba mucho, según sus pronósticos tendría todo listo a tiempo, beneficios de tener a tu viejo maestro de música en tus contactos de MSN, todo estaba saliendo según lo planeado, solo había algo que no le gustaba y la tenia un poco preocupada y era el hecho de que su prima se viera un poco melancólica, "debe ser porque Kuga no estará en la fiesta" pensaba ella, era lo único que pondría en ese estado a la ojirubi, asi que se decidió, traería a Kuga a la fiesta si o si.
Marco su numero telefónico, tres timbres y contestaron…
- ¿hola?
- ¿si?
- ¿Natsuki?
- si, ¿Haruka?
- si soy yo
- todavía falta para que sea la hora del ensayo
- si eso ya lose
- ¿Shizuru esta bien?
- si, Shizuru esta bien
- entonces porque me llamas
- ¡eso es lo que trato de decirte!
- no tienes porque gritar
- pues déjame hablar y no te grito
- entonces adelante, dime
- necesito que estés el viernes aqui en Tokio
- ¿Por qué?
- ¿Cómo que porque? Es la fiesta de Shizuru y tienes que venir
- no puedo
- no me importa tienes que venir
- mi madre no me da dinero por miedo a que me escape, no tengo ni un peso
- ¡¿Qué? bien si es necesario yo mismo pago el boleto de avión
- ¿de verdad?
- si
- en ese caso acepto, pero eso quiere decir que hablare con ella ¿verdad?
- ¡claro que hablaras con ella! Porque otro motivo te traería
- pues pensaba que era solo por la fiesta
- pues no pienses Kuga
- culpa de quien es que no entendiera ¿ehh?
- no, claro, es culpa mía
- de quien mas sino
- mira Kuga olvídalo, no vemos el viernes
- claro, adiós
Después de esto colgó y se dedico a seguir con los arreglos de la canción durante unas horas mas, mas tarde se fue a hacerle compañía a su prima y asi transcurrió el martes.
Para el miércoles por la mañana ya tenia listos los arreglos de la canción había hecho trabajar a su antiguo maestro a marchas forzadas para tener todo listo ese dia, casi no había dormido nada pero tenia que hacerlo, lo que restaba del dia se la paso ensayando y ayudo un poco a su prima con los preparativos, el jueves también se lo paso ensayando como loco, tanto que se le había olvidado hacer la reservación para el viaje de Kuga, y para colmo en ese momento estaba la castaña con ella, y no tenia planes de moverse de su lugar, por suerte en ese momento llego Sakura Suzushiro para llevarse a su prima y seguir con los preparativos no es que faltaran muchos, en realidad ya estaba todo hecho pero había descubierto que Sakura era una maniática del orden, pero gracias a eso tenia la oportunidad de hacer la reservación para Kuga, muchos, muchos muchísimos gritos de Suzushiro después terminaron con lo que quedaba pendiente, ahora solo restaba esperar y rogarle a Kami para que saliera bien.
Viernes, por fin era viernes, por fin era el dia de la fiesta, por fin podría hablar con ella, por fin le diría sus sentimientos, era en lo único que podía pensar Haruka desde que había despertado. Eran las 11 am, Haruka ya había terminado de arreglarse y pese a que en un principio asistiría a clases Shizuru decidió que era mejor que descansara, ya que en los últimos días no había dormido prácticamente nada por estar ensayando, la ojirubi ya lo tenia todo previsto, ya le había buscado la ropa que se pondría en la noche y junto a esa ropa una nota la cual la rubia no entendió muy bien a que se refería, después de dar los últimos toques a su arreglo personal bajo para tomar su desayuno, ya que su prima le había dicho que tenia que estar a la 1:45 pm en la entrada del colegio para esperar a Michiru y asi pudiera hablar con ella he invitarla como su pareja, por otro lado ella también ya tenia su plan listo, su prima le había dicho que los invitados llegarían a las 8:00 pm, asi que si Michiru aceptaba le pediría ir a recogerla una hora antes, hablaría con ella y le diría sus sentimientos y me dia hora después regresaría a la mansión para ayudar a Kuga con su plan, todo porque la señorita tiene pánico escénico y le pidió que por favor lo hicieran antes de que hubiera gente en la mansión, la canción que le había preparado a Michiru la cantaría una vez que todos los invitados estuvieran presentes, quería que todos fueran testigos de lo que sentía por la chica y que a partir de ese momento era SU chica. Cuando termino de desayunar recibió una llamada de Kuga, avisándole que ya se encontraba en Tokio y le pedia que se viran, la rubia acepto ya que todavía faltaba algo de tiempo para ir a montar guardia a la entrada del colegio, aun asi le pidió a la peliazul que se vieran en la cafetería que estaba a dos cuadras de dicho colegio, una vez terminada la llamada tomo las llaves de su nuevo auto cortesía de su abuelo, un SATURN SKY tinto, se dirigió al garaje, subió en el y se dirigió a la cafetería, no sabia el porque Kuga le pedia que se vieran, solo esperaba que no le dijera que se había arrepentido.
Una vez que llego a la cafetería, estaciono su auto y entro en esta, vio a su alrededor y no logro ver a Kuga eso solo significaba que todavía no había llegado, asi que tomo asiento en una de las mesas para dos, pidió un café y se dedico a pensar cual seria la mejor manera de decirle a Michiru lo que sentía por ella en lo que llegaba la peliazul, ni ella misma se lo podía creer estaba nerviosa por confesar sus sentimientos, ella la Casanova mas cotizada de los Ángeles, en eso estaba cuando da un vistazo asia la puerta y logra ver una cabellera azulada entrar al parecer Kuga había llegado, media hora después de la hora acordada pero había llegado.
- ¿me quieres decir quien cita a alguien y después llega tarde?
- lo importante es que ya estoy aquí
- demonios Kuga, siéntate, la verdad no se que te vio mi prima
- eso mismo me pregunto yo – lo dijo de una manera sumamente triste que la rubia pensó que se pondría a llorar.
- oi Kuga solo fue una broma
- pero es la verdad, no se que me vio, no tengo nada de especial, ¿sabes que me dicen la princesa de hielo, la delincuente del Mugen? Y ella es la todo poderosa Kaichou-sama Fujino Shizuru la mas respetada y adorada en todo el colegio y la universidad.
- oye estas siendo muy dura contigo misma, ¿de verdad crees que eso le importa a Shizuru?
- ¿Qué pasa si no funciona? ¿Y si no soy lo que ella esperaba? ¿Qué pasa si la hago sufrir? ¿Y si al final me asusto y la alejo de mi? Además la gente ¿que pensarían de una relación asi? ¿Y si no nos aceptan?... la verdad no se que pensar.
- ¿terminaste? – pregunto la rubia a lo que la peliazul solo asintió – bien, en primera deja de ser tan dura contigo misma, tal vez para las demás personas tu eres la princesa de hielo y delincuente del Mugen, pero para Shizuru eres lo mas importante, eres la persona que mas ama en este mundo, grábate eso en tu cabezota dura, segundo eres muy severa, ¿no te parece triste y cruel ignorar el amor solo porque sabemos que un dia se acabara? El conocer y separarse de alguien vienen de la mano, tercero desgraciadamente en este mundo no todos pensamos de igual manera asi que si, habrá muchas personas que no las aceptaran y tal vez trataran hasta de separarlas, pero asi como habrá esa clase de personas también habrá quienes les tenderán la mano y las apoyaran, ten esto presente Kuga a las personas nunca les darás gusto, siempre te encontraran algún defecto para poder hablar de ti, pero la única opinión que a ti te debe de importar debe ser la de la personas mas importante para ti, la de Shizuru.
- … - no tenia como rebatir eso, todo lo que le había dicho el rubio era verdad, no podía ignorar el amor solo porque tal vez tenga una fecha límite.
- bien, si me disculpas Kuga tengo que ver a alguien, te diré un secreto, el amor nunca se termina somos nosotros los que lo dejamos morir, tienes que enamorar cada dia a tu pareja para que el amor no muera.
- …
- bueno, si me disculpas, nos vemos a las 7:30pm – dijo el rubio levantándose de su asiento.
- gracias – fue lo único que le pudo decir la peliazul.
Natsuki permaneció en la cafetería por mas tiempo asimilando lo que había hablado con el rubio, en primera no podía creer que con el pudiera hablar sin que se pusiera roja y sin tartamudear, "tal vez sea porque es el primo de Shizuru y me inspira confianza" pensaba ella, por otro lado también pensaba que no dejaría ir el amor solo por sus miedos, ya no quería huir y quería estar al lado de Shizuru y como le había dicho la ojiverde enamoraría a Shizuru cada dia para que no la abandonara, después de eso simplemente se marcho.
La rubia por otro lado ya estaba esperando a Michiru, estaba mas que nerviosa ya había pensado que en cuanto estuviera enfrente de ella le pediría hablar con ella a solas y después le diría lo de ser su pareja y si podía recogerla antes para concluir la conversación que había quedado pendiente el dia del festival, en eso estaba cuando la vio, venia con todas sus amigas, hablando y riendo, se veía realmente hermosa pensaba la rubia, cuando sus ojos se reflejaron en los de ella la rubia pudo ver un dejo de tristeza en esos ojos de mar que tanto le gustaban, era la misma tristeza que veía cuando se miraba en el espejo después de lo del festival. Por otro lado Michiru esas dos semanas no la paso muy bien, por un lado se sentía fatal por lo que había visto Haruka y por el otro no sabia nada de el, asi que no estaba segura que era lo que ahora pensaba la rubia de ella, por suerte tenia un hada madrina, Shizuru le había hecho una llamada el dia que llegara de su viaje de estudio para decirle que no se preocupara que Haruka no estaba molesto con ella pero en cambio quería matar a Seiya, también le dijo lo de la fiesta del viernes y que ese dia en la entrada la estaría esperando una sorpresa, ahí estaba su sorpresa, la rubia estaba en la entrada del colegio y no le quitaba lo ojos de encima, pudo ver tristeza en esas esmeraldas que la atraparon en el instante en que las vio, cuando por fin quedaron frente a frente fue la rubia la que se decidió a hablar.
- hola, buenas tardes señoritas –saludo el rubio utilizando su habitual tono te Casanova.
- ¡hola, Haruka! - contestaron todas las chicas menos Michiru.
- ¿Qué te trae a la entrada de nuestro colegio Haruka? – cuestiono Rei
- ¿ah?, a si, Michiru podríamos hablar un momento a solas, por favor
- si tiene algo que decirme dígalo delante de mis amigas, Tenoh-sempai – contesto de manera fría la ojiazul, ese fue uno de los consejos que le dio Shizuru, "no le hagas las cosas tan fáciles, has que se esfuerce, las cosas que mas nos cuesta conseguir son las que valoramos mas", asi que no se lo pondría fácil.
- ¿eh? Pero… - la rubia no podía creer lo que escuchaba, Michiru no le hablaba de tu como se lo había pedido y no solo eso, quería hablar enfrente de sus amigas, pero lo que le tenia que decir era privado.
- si no puede, entonces no tenemos nada de que hablar – dijo la chica de cabellera aguamarina empezando a caminar, sus amigas tampoco daban crédito a lo que escuchaban, ella misma durante el viaje les había confesado lo que sentía por Haruka, ¿Por qué ese cambio? La rubia tampoco le daba crédito a lo que escuchaba.
- espera… - la llamo la rubia y como un flash le vino a la mente la nota que le dejara Shizuru sobre la ropa que le había escogido para en la noche "Haruka recuerda que a veces es mejor dejarse ganar, perder puede ser una manera de ganar, en ocasiones perdiendo es como obtienes lo que quieres." Su prima tenia razón, tenia que dejar ganar a Michiru, total ni que nunca hubiera invitado a alguien a salir, solo que ahora si había sentimientos de por medio, solo esperaba que la ojiazul no le dijera que no - esta bien, si asi lo deseas lo diré frente a tus amigas… señorita Michiru Kaioh, le gustaría asistir como mi pareja a la fiesta que mi prima Shizuru dará hoy. – las chicas estaban mas que encantadas y Michiru no se lo podía creer lo había dicho y no solo sus amigas lo habían escuchado.
- … si, acepto ir como su pareja
- … ah, gracias, Michiru me gustaría saber si podría pasar a recogerte antes, quisiera continuar con la conversación que dejamos el dia del festival y por favor deja de hablarme de usted.
- esta bien Haruka, ¿a que hora pasaras por mi?
- ¿te parece bien a las 7:00pm?
- de acuerdo, te daré mi dirección
- bien
Después de eso Haruka se retiro a la mansión, a Shizuru la recogería el chofer, no se encontraba muy bien emocionalmente hablando, ese mes que le había pedido su Natsuki se le hacia interminable, aunque ella sabia que era un corto tiempo a comparación con lo que la había esperado, pero no podía evitar sentirse asi sabiendo que su prima conseguiría el amor en tan solo unas horas, aunque ella no estuviera muy segura Shizuru sabia que la respuesta de Michiru seria afirmativa, de hecho ella le había dicho a Haruka el dia del festival que Michiru la amaba a ella, pero al parecer a su prima se le olvido, tal vez fue porque la conversación fue a base de gritos o simplemente su prima es un poco despistada, lo único que le restaba hacer era esperar a que callera la noche, ese dia seria digno de recordar, esa sensación la tenia desde que despertó, simplemente presentía que lago iba a suceder.
Cuando la castaña regreso a la mansión, ella y Haruka comieron juntas, en lo que los meseros que había contratado la castaña para esa ocasión preparaban todo para en la noche, la fiesta seria en el jardín, asi lo decidieron las dos, por sugerencia de Sakura, ya que según esta tal vez alguien se le suban las copas y se ponga impertinente y podría romper algo de la mansión y asi meterlas en problemas y eso era algo que ni la castaña ni la rubia podían permitir asi que aceptaron la idea.
Después de comer, Haruka le pregunto por su dia a la castaña y de igual manera la castaña la interrogo para saber como estuvieron las cosas con Michiru, Haruka le conto todo, después de ponerse al dia Haruka le dijo a su prima que dormiría una siesta, que la despertara cuando faltara hora y media para recoger a Michiru, la castaña le dijo que ella también dormiría asi que la responsabilidad de despertarlas recaía en Paty, la única de las muchachas de servicio a la que ellas le tenían confianza, cuando hubieron terminado de informarle a Paty sobre despertarlas cada una se dirigió a su cuarto para relajarse y descansar porque sin duda esa seria una noche sin igual.
Hora y media antes de la cita con Michiru…
- Haruka-sama, Haruka-sama es hora de despertar – llamaba Paty dando golpes a la puerta del cuarto de la rubia – Haruka-sama se le ara tarde, Haruka-sama despierte por favor – pero al parecer la rubia no tenia intenciones de despertar, asi que opto por despertar primero a la castaña y después que ella se encargara de despertar a la rubia, se dirigió al cuarto de Shizuru y comenzó a llamarla – Shizuru-sama, Shizuru-sama es hora de despertar – llamo y golpeo y de inmediato obtuvo respuesta.
- gracias Paty, a propósito mi primo ya se despertó
- no, Shizuru-sama me preguntaba si usted podría despertarlo
- ara claro que si, no te preocupes enseguida ire
- gracias Shizuru-sama con su permiso
Se re retiro a seguir con sus labores, mientras la castaña se levantaba y después de de desperezarse se dirigió al cuarto de la rubia, entro y se acerco a su cama.
- Haruka, Haruka - la llamo y como no obtuvo respuesta, opto por medidas drásticas – Haruka sino despiertas llegaras tarde por Michiru y te cambiara por Seiya – no necesito decir mas, con eso la rubia inmediatamente abrió los ojos – vaya, que bueno que ya has despertado, se te ara tarde
- si, gracias Shizuru, oye no me pareció gracioso eso de que me dejara por Seiya.
- ara pero es que Haruka no despertaba y solo se me ocurrió eso para lograr llamar su atención.
- si claro, bueno si me permites me meteré a dar una ducha.
- ara claro con tu permiso
Después de que la castaña saliera del cuarto Haruka se metió a la regadera para ducharse, cuando hubo terminado salió para posteriormente cambiarse e ir por Michiru, una vez que termino de ultimar detalles en su apariencia se dispuso a salir del cuarto, había perdido una hora, pero es que estaba nerviosa y tardo mas de lo esperado en la ducha, siempre la relajaba el estar bajo el flujo del agua caliente en la regadera, su vestimenta constaba de un pantalón negro de vestir, una camisa café obscuro y unos zapatos negros, sin lugar a dudas se veía muy bien, cuando bajo Shizuru estaba tomando una tasa de te, le pidió que por favor se arreglara mas temprano porque estaría de vuelta a las 7:30pm, no le dio tiempo a replicar nada asi que la castaña simplemente asintió y después de que la rubia se fuera y ella terminara su tasa de se te dirigió a su cuarto para arreglarse.
La rubia salió a toda velocidad rumbo a la casa de Michiru, por suerte Shizuru le había dado un tour por toda la ciudad y no le costo trabajo dar con la casa de la ojiazul, pero contrario a lo que había pensado que encontraría se encontró con una casa de dos plantas, pero eso si muy grande, la fachada no era muy ostentosa pero sin duda era de muy buen gusto, cuando dejo de admirar la casa bajo del auto y toco el timbre del portón de la entrada, segundos después el pontón se abrió en automático y ella pudo pasar junto con el auto, pensó que tendría que hablar con el padre de Michiru y con su madre, después de todo el era mayor, una vez que estuvo frente a la puerta de la casa descendió del vehículo y toco nuevamente el timbre, un minuto después la puerta se abrió y lo invitaron a pasar.
- Tenoh-sama tome asiento por favor, Michiru-sama no tardara en bajar – dijo una de las sirvientas de la casa
- si, gracias – contesto la rubia
Minutos después unos pasos bajando las escaleras llamaron su atención y al dirigir su mirada a ese lugar se encontró con un ángel, su hermosa niña venia descendiendo de las alturas cual princesa, sin duda era una imagen que nunca olvidaría, Michiru portaba un hermoso vestido azul obscuro sin tirantes que le llegaba arriba de la rodilla y tenia descubierta una parte de su espalda sin duda alguna se veía hermosa.
- buenas noches Haruka, lamento el retraso
- buenas noches Michiru, no te preocupes valió la pena
- gracias
- te ves hermosa
- tu también te ves muy guapo
- entonces… ¿nos vamos? Aunque no e visto a tu padre para decirle que no se preocupe
- no te preocupes por eso, mis padres están de viaje
- ya veo, entonces vamos – dijo la rubia ofreciéndole su brazo para que lo tomara
- vamos – contesto Michiru aceptando el brazo
Una vez que estuvieron fuera de la casa de los Kaioh, Haruka abrió la puerta para Michiru para que entrara al auto, posteriormente ella también hizo lo mismo en el lado del conductor y se pusieron en marcha, durante el trayecto ninguna dijo nada, Haruka había pensado en que deberían hablar antes de ir a la mansión, asi que opto por platicar en un parque que estaba a cinco cuadras de la mansión, una vez que estuvieron cerca del parque la rubia comenzó a bajar la velocidad hasta que el auto se detuvo, descendió y ayudo a Michiru a descender y la encamino a una de las bancas del parque.
- Michiru me gustaría disculparme – comenzó la rubia – el dia del festival te deje plantada.
- no tienes porque disculparte, entiendo los motivos por los cuales ya no volviste
- aun asi, no fue correcto lo que hice
- en ese caso debería ser yo la que se disculpara por lo que paso
- no, tu no tienes porque disculparte, tu fuiste la victima y yo un idiota por no haberme dado cuenta.
- en ese caso, estamos a mano, y mejor dime que era eso tan importante que querías decirme.
- de acuerdo a mano, bien lo que quiera decirte es que… yo… estoy enamorado de ti, se que dirás que es tonto y tal vez no me creas pero fue amor a primera vista.
- … - simplemente no lo podía creer, ella también se había enamorado, sentían lo mismo, pero por alguna razón no podía emitir palabra alguna.
- la rubia al ver la inactividad de la chica frente a ella prosiguió, quería expresarle todo lo que sentía aun cuando esta la rechazara – se que esto es muy repentino, tal vez piensas que estos sentimientos no son apropiados, que yo no soy digna de ti por ser como soy, la verdad solo quiera que supieras mis sentimientos asia ti aunque tu me rechazaras, se que tu no eres como yo...
- asi es Haruka yo no soy como tu – hablo por fin la ojiazul, lo dijo tan claro que Haruka podía jurar que escucho el momento exacto en que su corazón se rompió, ya sabia que no tenia esperanzas pero aun asi tenia que decírselo – yo nunca me he fijado en una mujer, nunca me he sentido atraída por una… – Haruka podía sentir claramente como cada palabra se clavaba como una daga en su cuerpo, era muy doloroso pero tenia que soportar – hasta ahora
- ¿Cómo? - ¿seria posible? ¿En verdad había escuchado bien?
- dije que hasta ahora – si, si había escuchado bien, de nuevo podía ver brillar la tenue luz de una esperanza
- ¿quieres decir que tu…?
- como ya te dije antes nunca había sentido esto que siento por alguien que no fuera un chico, me aterra el hecho de pensar que esto…
- Michiru, no te voy a presionar, no te estoy pidiendo que aceptes mis sentimientos, se que en este momento estas muy confundida, se que esto no es fácil, además tienes que pensar en tus padres y se que no todas las personas ven una relación como esta con buenos ojos asi que no te preocupes, solo quiero que sepas que yo siempre voy a estar aquí para ti… - ya no pudo seguir, unos brazos cálidos la tenían rodeada por el cuello, no entendía que era lo que estaba pasando, solo estaba segura de una cosa, no permitiría que Michiru cargara con sus sentimientos ni muchos menos permitiría que se sintiera culpable por no poder corresponderle, correspondió al abrazo y prosiguió – escucha peque, no tienes porque hacer esto, no voy a molestarme contigo ni mucho menos, tampoco voy a culparte, esto es solo culpa mía, asi que tranquila no pasa… - pensó que tal vez había muerto y había llegado al cielo, porque nunca pensó volver a sentir esos labios en los suyos, al principio no supo como reaccionar pero una vez que fue consiente correspondió al beso demostrándole a Michiru en ese beso que lo que le decía no era mentira, quería transmitirle todo su amor atravez de ese beso, cuando la falta de aire se hizo presente se separaron, Michiru tenia sus mejillas sonrojadas y Haruka tenia una sonrisa en su rostro, sentía que ahora que había vuelto a probar esos labio moriría feliz. – Gracias por hacer esto Michiru pero no tenias… - no la dejo continuar, puso su dedo índice en sus labios para que guardara silencio.
- déjame hablar - pidió la ojiazul.
- pero es que no… - volvió a colocar su dedo en la boca de la rubia para impedir que siguiera.
- negó con la cabeza y se dispuso a hablar – yo también te amo tontita – con esto la rubia abrió los ojos tanto como pudo, su niña la amaba, pero antes de que pudiera decir algo Michiru continuo – y no tengo dudas de lo que siento por ti, lo que me aterra es que te canses de mi, que te aburras, yo no me veo de pareja de una mujer, se que tu pareces un chico pero aun asi tengo miedo, no de lo que diga la gente o mis padres, tengo miedo que no sea lo que tu estas buscando – y con esto lagrimas empezaron a descender de sus hermosos ojos mar.
- Haruka simplemente la atrajo de nuevo asia si y la abrazo – en primer lugar yo nunca me cansaría de ti, tu eres todo y mas de lo que yo alguna vez pensé tener, segundo no tienes que verte de pareja con una mujer, tienes que verte de pareja conmigo y tercero TE AMO ¿Qué acaso eso no es suficiente para ti?
- Haruka yo…
- shhh… déjame hacerte feliz – a lo que Michiru solo asintió estando aun recargada en el pecho de la rubia – entonces señorita Kaioh, ¿me haría usted el inigualable honor de aceptar ser mi novia? – pregunto la rubia en el oído de la chica que amaba.
- si, si quiero ser tu novia – y de nuevo se fundieron en otro dulce beso, un beso que era salado por las lágrimas que ahora ambas estaban derramando, era dulce y parsimonioso, no había prisas, cuando se separaron Michiru miro fijamente a ese par de esmeraldas que amaba y pregunto - ¿me tendrás paciencia?
- toda la que necesites mi amor - iban a volver a besarse pero el celular de la rubia reclamo su atención, lo saco de la bolsa de su pantalon y vio el identificador era un mensaje de Kuga, lo leyó dándose cuenta que se le había hecho tarde, contesto el mensaje y volvió a guardar su celular – amor, tenemos que irnos, ya se me hizo tarde
- pero pensé que la fiesta empezaría a las 8:00pm
- si amor, pero es que le tengo una sorpresa a Shizuru, asi que por favor vámonos, en el camino te cuento.
- de acuerdo.
Ambas se dirigieron al auto y se pusieron en marcha, como le dijo Haruka le conto el plan a Michiru, claro lo simplifico un poco pero su niña había entendido todo a la perfección, una vez que estuvieron cerca de la mansión, la rubia fue bajando la velocidad, cuando quedaron frente al portón de la entrada pudieron ver a una peliazul muy molesta y a dos chicas mas, una pelinaranja voluptuosa y a una pequeña de ojos dorados y cabello negro, Haruka detuvo el auto pero no pago el motor, le hizo una seña a la peliazul de que la seguirá, toco el claxon y de inmediato la puerta se abrió, entraron y una vez que Haruka dejara el auto en el garaje se dispuso a seguir con lo que restaba de su plan.
- hola, disculpa la demora Kuga
- te odio Tenoh, pensé que ya no vendrías
- tranquila… ah hola preciosas soy Haruka Tenoh, mucho gusto
- ¿eh?... asi mi nombre es Tokiha Mai – se presento la pelinaranja – y ella es Minagi Mikoto – dijo presentando a la pelinegra – gusto en conocerle Tenoh-sempai
- ya Mai deja de babear – dijo la peliazul molesta - ¿eh? ¿Kaioh?
- ha si disculpen, me gustaría que fueran las primeras en presentarles a mi novia, Michiru Kaioh.
- hola, buenas noches, Kuga-san, Tokiha-san y Mikoto-chan
- ¡eeehhhh! – dijeron al unisonó Mai y Natsuki, a Mikoto eso no le preocupaba mucho.
- asi que este era tu asunto pendiente eh ¿Tenoh?
- si, asi es
- bien, lo siento por ti Mai, ahora Tenoh démonos prisa antes de la gente comience a llegar
- bien, andando, rodearemos la casa para llegar al jardín ahí será la fiesta ya debe estar instalado el equipo de sonido, mi guitarra la escondí entre unos arbustos asi que vamos, no perdamos tiempo – tomo la mano de Michiru y le indico el camino a las chicas.
Una vez que estuvieron en el jardín, Haruka fue a buscar su guitarra, la conecto a las bocinas, preparo los micrófonos, le hizo una señal a Natsuki para saber si ya estaba lista, a lo que la peliazul le contesto asentando con la cabeza…
- entonces, manos a la obra – dijo la rubia
- la peliazul se posesiono detrás de un micrófono y llamo a su castaña con la voz más ronca que tenía – señorita Shizuru Fujino favor de presente en el jardín, señorita Shizuru Fujino se le solicita en el jardín.
Paty que ya estaba esterada de todo, le hizo la señal de que la castaña ya estaba bajando las escaleras y con eso la rubia comenzó a tocar la hermosa canción y una vez que la ojirubi llego hasta donde se encontraban, la peliazul comenzó a cantar…
Frente a ti es fácil ser sincera
Lo quiera o no lo quiera
No tengo otra manera...
Hasta ahora hemos sido amigas,
y eso me bastaba
yo no buscaba mas...
La castaña no daba crédito a lo que veía y escuchaba, su cachorra, la apodada la princesa de hielo no solo estaba cantando una canción, sino que le cantaba a ELLA…
Dime que hiciste
dime que cambio dentro de mi,
para cruzar la línea entre tu y yo
la que me convenció
La canción sin duda era hermosa y no solo eso sino que expresaba a la perfección los sentimientos que sentía Natsuki asia ella, su felicidad era tanta que un poco escapaba por sus ojos, no podía creer que su cachorra fuera tan romántica…
Eres tu
el silencio que me hizo hablar
la voz que en mi dormía
la fe que me abrigaba en tu mirar...
Eres tu
quien alimento mi libertad
amarte y no necesitar de nada
tan solo tu mirada en mi
La peliazul al percatarse del llanto de su amada volteo el rostro a su derecha buscando en el rostro de Haruka una respuesta o una solución para lo que estaba pasando, la rubia lo único que hizo fue sonreírle y hacerle una seña para que siguiera, asi lo hizo pero ahora con mas corazón…
llegaste y conocí un nuevo dia
entraste a mi vida
mi cómplice te hacías...
No fue difícil encontrar la calma
le hablaste a mi alma
fue mía la verdad...
La ojirubi no podía parar de llorar, tal vez su princesita no cantaba muy bien, pero sin duda lo estaba haciendo con el corazón y eso era lo que realmente importaba, asi que dejo de pensar y simplemente cerró los ojos y disfruto del resto la canción…
Me asomo un momento
a ese universo que eres tu
y siento que quisiera descubrir
un poco mas de ti
Eres tu
el silencio que me hizo hablar
la voz que en mi dormía
la fe que me abrigaba en tu mirar...
Eres tu
quien alimento mi libertad
amarte y no necesitar de nada
tan solo tu mirada en mi...
eres tu
el silencio que me hizo hablar
la voz que en mi dormía
la fe que me abrigaba en tu mirar
Eres tu
quien alimento mi libertad
amarte y no necesitar de nada
tan solo tu mirada en mi...
tan solo tu mirada en mi
Cuando la canción término simplemente se acerco a su Natsuki y la abrazo, no hacían falta palabras, todo había sido dicho en la canción hace unos momentos, sin duda alguna la castaña tenia razón esa noche jamás la olvidaría…
- no llores Shizuru, ¿tan mal canto que te hice llorar? – dijo la peliazul tratando de aligerar un poco el ambiente.
- Natsuki torpe, no lloro porque cantes mal, lloro de felicidad – contesto Shizuru separándose un poco de su amada.
- bien y dime que te pareció ¿te gusto?
- claro, me encanto Natsuki, gracias
Iban a besarse pero una tosecita se los impidió…
- cof, cof, disculpen pero será mejor que hablen en otro lugar, los invitados no deben tardar – sugirió la rubia
- ara Haruka tiene razón, ven Natsuki vamos hablar a mi cuarto – dijo la castaña tomando la mano de Natsuki, a lo que esta se sonrojo.
- no, hablaran en el despacho, si la metes a tu habitación no saldrán en horas, una vez que terminen me timbran una vez en el celular y les avisare si pueden salir. – dijo la rubia a lo que Natsuki se sonrojo todavía mas si era posible.
- ara Haruka me conoce muy bien, de acuerdo hablaremos en el despacho, vamos Natsuki – y se fueron rumbo al despacho, a la castaña poco le importo que era SU fiesta, sabia que Haruka se encargaría de cubrirla.
- vaya, ni tiempo me dio de presentarte como mi novia, amor – dijo la rubia abrazando a su ahora novia.
- no te preocupes, cuando salgan se lo dices.
No pudieron seguir conversando porque Paty las interrumpió diciéndoles que los primeros invitados acababan de llegar, Haruka se disculpo con Michiru y fue a recibirlos, eran Sakura, Reito y otra chica de cabello castaño y lentes, Sakura se la presento diciendo que era su mano derecha en el concejo, su nombre era Kikukawa Yukino era del mismo grado que Natsuki y Michiru, los condujo al jardín y ahí les presento a Michiru como su novia, también se entero de que Reito y Mikoto eran hermanos pero por razones personales llevaban diferente apellido, los dejo conversando, no podía dejar de pensar en como le estaría yendo a shizuru.
- Shizuru ¿de verdad te gusto la canción? – pregunto un poco apenada la peliazul
- ara claro que si Natsuki ya te lo dije, pero ¿Qué haces aquí? Me dijiste que volverías dentro de un mes. – tenia que saber porque motivo su Natsuki había vuelto.
- Tenoh me trajo, el me convenció de que viniera.
- ara y supongo que también fue su idea lo de la canción.
- si, asi es, tu sabes que a mi no se me dan esas cosas, asi que le pedí ayuda - confeso la peliazul sonrojándose.
- no es malo de pender de alguien alguna vez Natsuki
- Shizuru entonces tú ya no… vas a coquetearle a ninguna fan ¿verdad?
- ara y que le hace pensar a Natsuki eso – sabia que no era buena idea presionarle pero necesitaba que se lo dijera, que le dijera lo que sentía por ella sin la necesidad de una canción.
- bueno… yo creí que… después de la canción… tu y yo… - ¿por que se lo ponía tan difícil? Nada le costaba darle la razón, pero también ella necesitaba decirlo, convencerse asi misma de lo que sentía por su Shizuru.
- Natsuki debe aprender a no suponer nada, las cosas se tienen que decir claramente o sino nunca van a poder entenderte.
- esta bien te lo diré… Shizuru yo… tu… Shizuru tu me… yo te…
- shhh, esta bien, la verdad no hace…
- no Shizuru déjame decírtelo… Shizuru tu me gustas… no, no solo me gustas… yo te…yo… te amo… Shizuru yo te amo – por fin lo había dicho la amaba y sonaba también esa palabra, ahora estaba completamente segura que sin Shizuru la vida carecía de sentido.
- ah Natsuki no sabes lo feliz que me hace escucharte decir que me amas, yo también te amo Natsuki – la abrazo y la miro directamente a los ojos para pedir su consentimiento para probar esos labios que hacia tiempo deseaba, su peliazul solo asintió y después de eso unió sus labios con los de ella, dejándose llevar por el sentimiento que en ese momento la embargaba. En verdad la amaba y deseaba probar esos carnosos labios tan hermosos. Cuando el aire se hizo necesario se separaron pero no dejaron de abrazarse.
- Shizuru ¿quieres ser mi novia? – pregunto la peliazul, sonrojándose como era su costumbre.
- mmm, déjame pensarlo – contesto la castaña juguetonamente
- ¡Shizuru! – renegó la peliazul
- si, si, si Natsuki mil veces si – dijo la castaña envolviendo con sus manos el cuello de su ahora novia y besándola, un beso lleno de amor y de sentimientos. Una vez que se separaron Natsuki tomo su celular y le marco a la rubia.
- es hora de salir de aquí – dijo la peliazul
- ara Natsuki tiene razón.
Después de eso la rubia les indico que ya podían salir y conforme llegaron los primeros fueron llegando los otros invitados, todos y cada unos de los que aportaron algo durante el festival, todos disfrutaban de la fiesta se veía que de verdad se estaban divirtiendo, cuando por fin apareció la anfitriona se veía realmente hermosa portaba una falda beige, una blusa lila de tirantes, unas zapatillas del mismo color y su pelo lo había alaciado para la ocasión, las miradas también se posaron en Natsuki ya que venia aun lado de la castaña, también ella se veía hermosa portaba unos jeans azules, una blusa tres cuartos blanca, su cabello suelto y unas botas negras se veía sumamente hermosa, ninguno de los ahí presentes habían visto de esa manera a la delincuente del Mugen, era lago digno de ver.
Después del breve discurso que dio Shizuru todos siguieron divirtiéndose, la castaña le dijo a la rubia que ya estaban todos a los que ella había invitado, la rubia le agradeció y le pidió que la esperara, se dirigió hasta donde estaba Michiru platicando con Serena, Rei, Lita y Amy por alguna razón Mina no había asistido a la fiesta, se disculpo con las chicas por quitarles a su amiga y la llevo frente a Shizuru.
- Shizuru, me gustaría presentarte a mi novia – dijo la rubia colocando a Michiru aun lado de ella.
- ara, ara que sorpresa muchas felicidades primito
- gracias Shizuru
- para ti también felicidades Michiru mi primo es muy especial, cuídalo bien por favor.
- si lose y asi lo hare Fujino-Kaichou
- ara deja eso llámame Shizuru ahora somos familia.
- si, Shizuru
- Shizuru te la encargo un momento, enseguida vuelvo amor – dijo la rubia detrás de Michiru y haciéndole la señal a Shizuru de que era hora de su sorpresa.
- ara esta bien, apresúrate – dijo la castaña
- esta bien, aquí te esperare – contesto Michiru
La rubia salió a toda velocidad entre la gente, no eran muchas personas pero si era un grupo considerable, cuando se supo segura se dirigió de nueva cuanta asia las bocinas, mientras tanto Shizuru entretenía a Michiru para que no se diera cuenta de lo que pasaba a lo que se le unió Natsuki al ver a la rubia colocando la guitarra nuevamente, cuando por fin estuvo todo listo hizo lo mismo que Natsuki, llamo a Michiru por el micrófono, Shizuru y Natsuki la condujeron por entre la gente que se había reunido alrededor de la rubia para presenciar lo que iba a hacer.
- señorita Michiru Kaioh, mi amor esto es para ti – dijo la rubia y comenzó a tocar.
Nooooooonoooooooo
uhhhh
Aún ni siquiera te tengo
y ya tengo miedo de perderte, amor
qué rápido se me ha clavado
qué dentro todo este dolor.
Con las primeras letras de la canción Michiru decidió no pensar y se acerco a Haruka hasta quedar aun lado de ella, cerró los ojos y se dispuso a escuchar toda la canción, que a partir de ese momento se había convertido en su favorita.
Es poco lo que te conozco
y ya pongo todo el juego a tu favor
no tengo miedo de apostarte,
perderte sí me da pavor.
No me queda más refugio, que la fantasía
no me queda más que hacer,
que hacerte una poesía.
Porque te vi venir y no dudé
te vi llegar, y te abracé
y puse toda mi pasión para que te quedaras
y luego te besé y me arriesgué con la verdad
te acaricié y al fin abrí mi corazón para que tú pasaras.
noooooooooooo
uhhh
Mi amor te di sin condición para que te quedaras.
Ahora esperaré algunos días para ver
si lo que te di fue suficiente
no sabes qué terror se siente
la espera cada madrugada
si tú ya no quisieras volver
se perdería el sentido del amor por siempre
no entendería ya este mundo
me alejaría de la gente.
No me queda más refugio, que la fantasía
no me queda más que hacer
que hacerte una poesía.
Porque te vi venir y no dudé
te vi llegar y te abracé
y puse toda mi pasión para que te quedaras
y luego te besé y me arriesgué con la verdad
te acaricié y al fin abrí mi corazón para que tú pasaras.
Mi amor te di sin condición para que te quedaras.
uhhhhhh
Mi amor te di sin condición para que te quedaras.
uhhhhhhhhh
Mi amor te di sin condición para que te quedaras
Cuando la canción llego a su fin, Michiru derramaba lagrimas de felicidad nunca pensó que Haruka le dedicara una canción y mucho menos que se la cantara enfrente de todo el mundo, simplemente no tenia palabras para describir lo que estaba sintiendo en esos momentos, asi que opto por demostrárselo, puso sus manos en el cuellos de la rubia y unió sus labios en esa danza que las llevaba casi a tocar el cielo con un simple roce. Cuando se separaron la gente aplaudía encantada por lo que acababan de ver, era en verdad romántico y dulce lo que acababa de pasar, Shizuru dio la orden de que siguiera la fiesta y todos volvieron a lo que hacían antes de que la rubia cantara.
- ¿te gusto? – dijo la rubia una vez que se quedaron solas
- me encanto – contesto Michiru volviendo a colocar sus manos en el cuello de la rubia y besándola nuevamente, nunca se cansaría de hacer eso
La fiesta siguió todos bailaban y bebían, era algo sumamente divertido, Sakura se había embriagado y ahora no paraba de bailar y de querer quitarse la ropa, por otro lado había muchos que ya se habían ido, se podría decir que ahora solo quedaban los mas allegados, el grupito de amigas de Michiru, los integrantes del concejo, las amigas de Natsuki y por supuesto las anfitrionas, ahora Shizuru no tenia reparo en abrazar y besar a Natsuki, aunque a esta le daba vergüenza, no lo podía evitar, por otro lado Haruka y Michiru se la pasaron hablando para conocerse mejor, Haruka supo de los pasatiempo favoritos de Michiru, ahora no solo le decía mi amor sino que le decía "sirenita" Michiru le comento que le gustaba nadar y que era parte del equipo de natación en el colegio, por supuesto Michiru también hizo sus preguntas, ahora sabia que Haruka era la mayor de cuatro hermanos, que había estado viviendo en los Ángeles y que su hobby era la velocidad, sin duda esa noche les sirvió para conocer mas la una de la otra.
El reloj marcaba las 2:00 am, Reito junto con Yukino prácticamente cargaban a una muy ebria Sakura para subirla a la camioneta y marcharse, por otro lado Mikoto también cargaba a una inconsciente Mai, como las amigas de Michiru eran un poco serias ninguna estaba tomada y ya subían a la camioneta de Darien para ser transportadas a su casa, Haruka, Shizuru, Natsuki y Michiru los despidieron, media hora después Michiru le pidió a Haruka que la llevara a su casa, la rubia le informo a su prima quien todavía platicaba con Natsuki, le dijo a Natsuki que cuando volviera no la quiera ver ahí, claro fue una broma, aunque la peliazul se lo tomo muy enserio. Saco el auto del garaje y ayudo a Michiru a subir, ellas no habían tomado tanto como las demás, sobra decir que Shizuru si tenia unas copitas de mas, por eso le hizo la advertencia a Natsuki, no quería despertar por la mañana y toparse con ella, durante el trayecto hasta la casa de Michiru ya no hubo silencios, ahora conversaban animadamente y no perdían ni una oportunidad para decirse lo mucho que se amaban, sin duda acababa de iniciar un hermoso amor, cuando por fin llegaron a la casa de la ojiazul Haruka la acompaño hasta la entrada de su casa, se despidieron prometiendo verse al dia siguiente, total era sábado y no tenían clases, una vez que Haruka se marchara Michiru marco un numero conocido, cuatro timbres y contestaron.
- ¿diga? – se escucho una voz ronca que Michiru supo identificar a la perfección
- ¿Natsuki? – pregunto, sin duda era ella estaban en la misma clase era ilógico no reconocerle la voz.
- ah si Kaioh ¿Qué sucede?
- ¿podria hablar con Shizuru?
- claro te la comunico
- ara ¿Qué sucede Michiru? ¿Me llamas para informarme que Haruka no vendrá a dormir? – bromeo la castaña
- no, como se te ocurre… Shizuru ¿quisiera saber si podría ir mañana por la mañana a la mansión? Me gustaría prepararle el desayuno a Haruka.
- ara claro que puedes, Haruka despierta temprano asi que procura llegar como a las nueve – eso era mentira, Haruka cuando se desvelaba prácticamente se moría y no despertaba a hasta las once o doce.
- muy bien, a esa hora estaré, gracias
- ara de nada, bye, bye – y colgó, se vengaría de su prima por asustar a su Natsuki.
Cuando Haruka regreso a la mansión Natsuki todavía estaba ahí, no le dio importancia, total sabia lo mucho que Shizuru amaba a Natsuki y viceversa, a ella también le hubiera gustado que Michiru se quedara a dormir, no importa que no hubieran hecho nada, simplemente quería sentir la cerca, paso de largo y se fue a su cuarto, si Natsuki se quedaba a dormir en unas horas lo sabría, se fue a dormir ignorando el plan que había confabulado Shizuru para ella, se tumbo en cama pensando en su sirenita, en lo hermosa que se veía esa noche, lo bien que sabían sus labios y lo feliz que era al poder decir que esa hermosa chica era suya, era su novia, de ella y de nadie mas, con esos pensamientos, dejo que el sueño y el cansancio lo llevaran al reino de Morfeo.
No era la única que pensaba en que esa noche había sido la mas especial de su vida, en otra casa una chica de cabellera aguamarina también pensaba lo mismo, no podía dormir, a pesar de que se sentía cansada no podía, quiera que ya fuera de día y poder ir a la casa de su novia y volver a verla y besarla era en lo único que pensaba en esa rubia que le robo el aliento desde el primer momento, con los recuerdos de es noche y con la esperanza de poder ver la en la mañana se dejo caer en brazos de Morfeo deseando que en sus sueños también apareciera su hermosa rubia de ojos esmeralda.
En la mansión Shizuru y Natsuki se despedían con la promesa de que la peliazul estaría de vuelta en la mansión a las 12 para el almuerzo y claro para pasar el dia juntas, Shizuru no quería dejar ir a su Natsuki o si ahora si podía decir que era SU Natsuki, por otro lado Natsuki si deseaba irse, muchas emociones para un solo dia, quiera irse a la vez no, su corazón y la razón no querían ponerse de acuerdo, asi que opto por hacerle caso a la razón y marcharse de ahí.
Sin lugar a dudar ese sábado iba a hacer de sorpresas para ellas, se dejaron llevar al mundo de los sueños… sin ser consientes que desde las sombras ya había quienes conspiraban para separarlas….
Continuara…
