Perdido En Tus Manos
Ely Andley
Capitulo 5:
Aquella fue su primera noche durmiendo en una cama cómoda y espaciosa, sabanas de salten color dorado la envolvieron, pero aquella comodidad no era parecida a la que había vivido días antes, a lo mejor estaba a la intemperie en aquel sitio pero fue feliz en ese poco tiempo y más aún porque dormía en brazos de ese castaño de ojos profundos y zafiros cautivadores, se reprendió por pensar en él, no valía la pena seguir pensando en ese imposible.
Levanto su cabeza y miro como el reloj marcaba las cuatro de la mañana, se sentía cansada pero no podía conciliar el sueño, se levanto completamente de aquella cama y salió de su habitación, llego a su refugio favorito… la habitación de su hermano.
Abrió lentamente la puerta y se encontró con Albert quien rápidamente despertó al sentir el simple rechinido de su puerta, aquel rubio se froto sus ojos con flojera y sonrió con somnolencia.
-. No puedo dormir_ susurro candy a modo de disculpa desde aquel umbral.
- debí imaginarlo_ contesto el rubio tendiendo una de sus manos, invitándola a acercarse.
- lo siento_ ella se refugió en sus brazos y sintió ese calor agradable que necesitaba.
- tranquila pequeña, puedes dormir conmigo si quieres_ ella solo asistió entre sus brazos_ me recuerda a cuando eras pequeña_ respondió soñador aquel hombre.
- siempre fuiste el mejor hermano del mundo_ Albert solo sonrió besando su frente.
- descansa princesa… necesitas dormir_ ella asistió bostezando_ quiero preguntarte algo, él te trato bien?_ ella sabía a quién se refería.
- si hermano, el me protegió en todo momento.
- jamás te hizo daño?
- no, porque lo preguntas?_ pregunto ella curiosa.
- candy pequeña, terrence es… bueno sabes que su apellido es Grandchester?
- hermano su apellido es Greum_ contesto candy confusa.
- ha sido un apellido que ha optado todo este tiempo, pero es un Grandchester, es hijo de Richard…
- recuerdo algo vagamente, me suena eso_ candy pensativa intento recordar, hasta que_ el problema con el dinero!
- exacto… terrence daño todo mi negocio_ respondió Albert, viendo como la cara de su pequeña se entristecía, empezaba a pensar que para ella aquel hombre era mucho más importante de lo que creía_ él fue el causante de nuestra perdida.
- lo odias por eso?_ pregunto ella mirándolo con sus grandes esmeraldas.
- tuve resentimiento no lo dudo, pero sabes que después de tanto tiempo ya no me lastima, tu y yo estamos más que bien y él bueno creo que la vida le ha dado más fuerte.
- porque lo dices hermano?
- perdió a su madre en aquel tiempo, desde entonces desapareció del mapa, ni siquiera su padre lo encontraba… creo que a lo mejor maduro en ese transcurso, quiero creer eso candy, estaría bien?_ ella solo asistió positivamente mientras le daba un beso en la mejilla a su hermano.
- no es una mala persona, creo que ese pasado que cuentas lo dejo más dañado de lo que parece_ susurro con tristeza, pensando en Terry y sus miedos.
- nadie merece una mala vida_ dijo su hermano_ ahora descansa, es necesario dormir_ ella asistió.
- Albert?
- mmm?
- puedo ir de compras mañana?
- necesitas algo?_ pregunto intrigado_ puedo comprártelo si quieres.
- es algo de chicas_ susurro cansada.
- puedo decirle a Patty que te acompañe si quieres_ respondió su hermano, patricia era una chica agradable y alegre, era la novia de su hermano y a ella le encantaba compartir con ella.
- patty ha vuelto?_ pregunto confundida.
- si al saber de tu desaparición ha venido a hacerme compañía, créeme sino fuera por ella y George me hubiese vuelto loco…
- me encantaría salir con ella mañana_ respondió ya medio dormida.
- entonces será así pequeña… duerme y olvida todo.
- eso desearía… olvidar.
Allí entre los brazos de su hermano ella cedió a su sueño, entrando en un espacio, allí los momentos con aquel adorable castaño se repetían una y otra vez, haciéndola sentir feliz y disfrutando aquellos momentos teniendo conciencia de que despertaría pronto de aquel sueño y tendría que hacerle frente a la cruel realidad, en ella ya Terry no existiría.
Deseaba poder olvidar y salir adelante pues lo necesitaba.
La noche paso rápidamente y la mañana envolvió a aquellos dos rubios abrazados, era tan confortable su descanso que las diez de la mañana se hicieron, una patty sonriente los encontró en aquella escena tan encantadora, tenía las llaves de aquella casa de los White donde Albert sin rechistar se la había regalado.
-. Vamos niños… despierten!_ les grito a todo pulmón, ellos perezosamente se quejaron_ que holgazanes!
- cállate patty_ respondió candy lanzándole una almohada a su cuñada, la cual ella pateo riendo.
- ese es el cariño que demuestras después de desaparecer por tantos días candy!
- aja si…
- buenos días mi amor_ se dirigió la chica recién llegada a su atolondrado rubio quien sonreía, dándole un beso cariñoso.
- que asqueroso_ grito candy saliendo fuera de aquella cama, a lo que aquel par soltó una carcajada.
- candy pareces una niña_ se quejo patty.
- amor… candy necesita ir de compras, puedes ir con ella?_ pidió Albert besándola.
- claro que si cariño, pero debe apurarse si quiere que salgamos hoy!_ candy solo iba caminando con cansancio hacia fuera.
- dame unos minutos y me arreglo_ contesto la rubia guiñando un ojo, perdiéndose de aquel sitio, pues ya patty se encontraba en los brazos de su novio.
Camino hacia su habitación, encontrándola parecida a como la dejo, una habitación sombría y de chico donde el azul prevalecía, con decisión quiso cambiarla y eso haría en los próximos días; se dio un ducha rápida, dejando sus rizos sueltos, busco entre su ropa y no encontró nada femenino y bonito, simplemente tomo una franela blanca completamente y unos pantalones ajustados negros, tomo sus converse negras con detalles rojos y blancos.
Se dirigió a su espejo y se miro, aquel reflejo había cambiado, miro como solo una cosa de chica adornaba su cajón, un brillo rosado que le había regalado patty hace unos meses, jamás pensaba usarlo pero aquella seria la ocasión, pues lo paso por sus labios dejando una bonita boca rosa, apetitosa y encantadora.
De ahora en adelante usaría un bonito maquillaje, nada exagerado como su hermana, sino algo natural y agradable, algo que ocultara un poco sus pecas.
Sus pecas…aquello le trajo un recuerdo que rechazo.
Pero allí se dirigió a su cesta de ropa sucia donde una camisa masculina fue sacada, aquella camisa le traía miles de recuerdos, pero ella necesitaba olvidar, por ello volvió a dejar la prenda en su sitio.
Se miro nuevamente en el espejo y sonrió, ella estaba sumamente bonita y sencilla, su cabello suelto con miles de rizos era algo hermoso… ella se sintió fantástica y tomando un pequeño bolsito que llevaría colgado, salió de su habitación.
-. Awww!_ grito patty cuando la miro_ qué diablos hiciste con candy!
- nada, solo me deje así, puedo cambiarme si…
- NOOO!
gritaron Albert y patty a la misma vez, echándose a reír.
- te ves hermosa, pequeña.
- gracias Albert!
- ahora toma_ contesto extendiendo cinco tarjetas y un teléfono celular.
- no, es demasiado…
- no lo es!_ respondió negando el rubio_ compra lo que quieras, el teléfono quiero que lo lleves contigo, me gustaría que me llamaras si surge algo.
- vamos amor, no pasara nada, estará con súper patty.
- eso es lo que me preocupa_ contesto burlón a su novia, quien lo golpeo_ auch!
- deja de meterte conmigo White!
- tranquila amorcito de mi vida_ susurro besando a su novia.
- vamos dejen las tonterías, vámonos patty!
- jajá el deber llama, portante bien… no juegues mucho con George!
- desearía solo jugar, pero hay gente que trabaja sabes?
- como digas cielo_ le lanzo un beso aéreo a su príncipe y salió seguida de candy quien solo sonreía.
- conduce tu_ respondió patty lanzándole las llaves de su deportivo rojo pasión.
- ahora si quieres prestármelo_ contesto candy con emoción.
- claro, eres mi cuñada favorita!
- es porque susi no te cae bien?
- exactamente_ respondió patty riendo_ ahora móntate y vámonos tonta, se nos hace tarde.
Aquel día junto a su cuñada fue uno de los mejores, pudo hablar con alguien y desahogarse completamente como nunca lo había hecho, patty era esa hermana que ella siempre deseo, ella la comprendió y la apoyo en su decisión, ella la ayudo a sonreír con sus ocurrencias, le recomendó un nuevo guardarropa y los maquillajes que tanto deseaba, ella le enseño a sentirse bien consigo misma nuevamente.
Ambas disfrutaron pasar de tienda en tienda, probarse cosas lindas, atrevidas, sencillas, baratas, caras, de color, sin color, largas, cortas, en fin un sin número de cosas y combinaciones que candy no había disfrutado y que deseaba probarse, aquel no sería un cambio físico sino interior, ella deseaba cambiar y sentirse feliz con su cambio.
Fueron al salón de belleza donde el cabello de candy fue arreglado y cortado un poco, dejando unas hermosas ondas rubias, brillantes y radiantes, su rostro fue maquillado sutilmente por una profesional haciéndola lucir más juvenil… patty solo aplaudía cada vez que ella sonreía repitiéndole lo hermosa que era.
Su día acabo en una mesa frente a un hermoso lago, unos helados de fresa y chocolate estaban en ella, donde patty y candy los devoraban sin piedad, a sus lados miles de paquetes estaban pues primero comerían para luego dejarlos en el auto que estaba aparcado a unos metros de ellas, aquel color era imperdible.
-. Porque rojo?_ pregunto candy con horror.
- porque es hermoso, pasional, coqueto.
- es feo…
- aun tienes algo de instinto masculino allí dentro_ se burlo patty de la rubia quien solo sonrió_ como la has pasado?
- muy bien, jamás pensé que ir de compras sería tan divertido… las veces que fui era una tortura.
- porque?
- fui con Susana.
- ufff ya te comprendo completamente, es que si son agua y aceite… físicamente pueden parecerse pero por dentro la historia es otra.
- porque crees que ella es así?
- no lo sé, candy en esta vida cada quien decide como ser, es una lástima que Susana sea un asco de persona_ candy solo encogió sus hombros.
- ella no era así…
- a lo mejor no, pero actualmente lo es, imagínate que desapareciste y se negó a ayudar a Albert a encontrarte, es una perra!
- sus razones tendría.
- vamos linda, repítelo conmigo… es una perra!
- vamos patty_ se quejo ella riendo, pero patty la miraba fijamente.
- repítelo!
- no hare tal cosa…
- hazlo ya!
- está bien… está bien_ dijo rindiéndose_ Susana es una perra!
- muy bien, mucho mejor… ves como nos entendemos cariño.
- estás loca patricia.
- así dice Albert pero ya ves_ contesto con simplicidad, sonriendo coquetamente_ debemos hacer algo con tu nueva apariencia_ candy estaba comiendo su helado y dejo de comer para mirarla.
- algo como qué?
- exhibirte!
- no soy una cosa patty!
- no, pero igual el que exhibe vende, cariño.
- estás loca, ahora si es confirmado!
- vamos candy, debemos salir!
- a donde sí se puede saber?_ pregunto curiosa.
- un sitio especial… llevemos a Albert si quieres, solo es una salida y ya, si?_ rogo con ojos de cachorrito, donde la rubia no pudo negarse.
- está bien_ respondió resignada por la loca idea de su cuñada.
Y es que la idea fue demasiada mala cuando candy miro al sitio que la llevaron, una discoteca de lujo, su hermano desde que salieron no se veía cómodo, pues era primera vez que veía a su hermanita con un vestido demasiado corto para su gusto de paso color rojo que no pasaba desapercibida y con ese maquillaje nuevo para ella, ciertamente agregarle unos tacones no fue lo mejor, aquellos eran un sacrificio y por ello estaba apretada al brazo de su hermano desde que se los coloco, odiaría caer y hacer el magnífico ridículo en aquel sitio tan lleno de gente.
Entraron sin dificultad donde Albert recibió muchos halagos por entrar con dos hermosas mujeres, fulminando él con la mirada a esos mal hablados pues solo miraban como buitres a sus princesas… gracias a una propina generosa recibieron una excelente mesa, la atención no faltaba, un coctel fue dando a candy y patty, quienes se quejaron al ver que no tenían alcohol.
- Conmigo no tomaran eso, odiaría cargar a dos mujeres totalmente borrachas!_ fue la respuesta de Albert, donde ellas no lo contradijeron.
El calor de la música y el ambiente estaba cargado en su totalidad, cuando patty convenció a Albert para bailar, el renuente asistió prometiéndole a candy que volvería, advirtiéndole que no bailara con nadie pues no quería formar un escándalo si alguno se propasaba con ella, candy sonriendo lo animo a irse y allí sola se quedo en la mesa, donde se bebía su tercer coctel.
-. Hola hermosa_ susurro alguien cerca de su oído, ella se giro encontrando un moreno, alto y fornido que sonreía coquetamente.
- hola…
- porque tan solita mi hermosa?_ pregunto aquel osado pasando un brazo por sus hombros desnudos, sintiendo ella un fuerte rechazo.
- porque me gustar estar sola_ respondió esquivándolo, cambiándose de silla inmediatamente pero aquel era insistente y tomo asiento a su lado.
- no deberías, yo puedo hacerte demasiada compañía si quieres, jamás te arrepentirás_ aquel hombre la miraba como una presa a la cual devorar, ella busco instintivamente a su hermano pero no lo localizo, sin embargo miro unos zafiros a lo lejos demasiados conocidos, pero su imagen fue borrada por una multitud de gente… acaso podría ser cierto que Terry estuviera allí? Negó con la cabeza, no creía aquello.
- gracias chico pero vengo acompañada…
- el rubio y la castaña que te acompañaban? Tranquila los he visto marcharse hace un rato.
- qué?!_ pregunto alarmada mirando aquel hombre quien sonreía.
- así es hermosa, se han ido… creo que iban a formar su propia fiesta, deberíamos hacer lo mismo no crees?_ pregunto tomando la mano de candy, la cual aparto rápidamente.
- no creo que sea cierto…
- deberías creerme porque así es dulzura… vamos hazme caso y hagamos travesuras_ respondió aquel hombre tomando su rostro, ella lo miro asustada intentando pensar que hacer para salir de aquella situación, se le ocurrió algo y sonrió encantadora.
- está bien, pero estoy sedienta, puedes traerme una piña colada por fis_ rogo la rubia a aquel hombre, quien coloco una súper sonrisa ante aquello, levantándose rápidamente de su sitio.
- tus deseos son ordenes corazón, ya vuelvo!_ le dijo, corriendo prácticamente hacia la barra en busca de lo que candy había pedido.
- mierda!
Corre candy!
se animo la rubia, poniéndose de pie con dificultad rogando no caer, al ver que no saldría rápido de allí como quería se quito sus tacones dejándolos en su mano y huyendo rápidamente de aquel sitio, intentando apartar la gente a su paso, pero sintiendo como aquel molesto hombre la perseguía, se giro y el iba detrás de ella con insistencia, siguió ella caminando rápidamente y esquivando a gente bailando y al girarse nuevamente no encontró a aquel hombre, por lo tanto suspiro con tranquilidad, aunque lo mejor era salir de aquel sitio.
- CANDY!
grito Albert, donde ella corrió hacia él con rapidez_ que paso pequeña? He ido a la mesa y estaba vacía.
- hermano, podemos salir de aquí, no me siento cómoda_ pidió rápidamente.
- claro, vámonos linda, a decir verdad solo venia por ti, pues patty se ha sentido mal y tuve que llevarla al auto, lamento dejarte sola pequeña.
- no te preocupes_ contesto sonriendo.
- vámonos_ la guio su hermano hacia la salida, donde ella antes de salir se giro y al final de aquel sitio pudo percatarse que una puerta era cerrada con brusquedad, lo mejor era salir de aquel sitio que para nada era su estilo. Había tenido demasiadas emociones por una noche.
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Allí afuera, en un callejón oscuro intentaba respirar pero no podía, así que se libero de una manera más radical, golpeaba sin cesar al cuerpo que tenía en frente, odiaba a aquel tipo, había sido capaz de intimidar a su pecosa de una manera tan vulgar, necesitaría una buena paliza para que dejara de ser un acosador.
-. Ahora dímelo maldito sucio!
- no lo haré mas, men! Lo juro!
- no es suficiente!_ grito el otro furioso, plantándole un puño en su mejilla.
- jamás me hubiera metido con ella si hubiese sabido que era tuya, créeme por favor!_ gritaba el tipo en el suelo asustado.
- entiende esto cabron, ella es mía y es una maravillosa mujer… mujeres como esas se respetan maldito!_ y otro puño mas caía en su estomago.
- ya no más!_ rogo el moreno con dolor.
- debería matarte y ya!
- no por favor! Te lo suplico, tengo hijos…
- quien sabe dónde demonios estarán, mientras tu estas de chulo en este sitio_ y otro puño más en su boca.
- basta amigo, me iré lejos, no me veras más! Ni se quien era esa maldita mujer!
- maldito tu, infeliz_ y una ronda de golpes cayeron con todo en aquel hombre, dejándolo inconsciente y tirado en el suelo.
- Terrence!_ gritaron.
- Archie deja de molestar!_ se quejo el castaño, mientras pateaba aquel cuerpo en el suelo_ se ha metido con candy!
- pero demonios hombre, lo has dejado papilla_ hablo Stear riendo, mientras Archie apartaba a Terry de aquel cuerpo desmayado.
- contrólate terrence! Quieres matarlo, eso sería lo último.
- debería hacerlo_ contesto el castaño mirando aquel par.
- mierda, lo desconocemos Terrence Grandchester_ grito Stear burlándose.
- Stear cállate_ el hombre solo encogió sus hombros.
- para eso querías perseguir a esa mujer, para acabar con todos los que se le acercan_ lo enfrento Archie molesto_ creí que habías dicho que ella debía ser feliz con alguien más.
- si lo sé, pero no ese imbécil!_ respondió con terquedad.
- eres un maldito celoso_ hablo Stear, mirando el cuerpo de hombre en el suelo que empezaba a moverse_ oye hombre aun está consciente.
- lo estaba_ dijo Terry antes de patearle sus partes nobles, donde aquel moreno se quejo enrollándose y cayendo esta vez sí inconsciente del dolor.
- qué bien!_ grito Stear.
- hermano no lo apoyes, mejor vámonos antes que nos metan presos por las locuras de este tonto_ se quejo Archie encaminándose adentro de la discoteca, seguido por Stear.
- vienes tonto?
- voy Stear…_ allí de mala gana lo siguió.
- sabes que eres mi héroe…
- estúpido burlón_ contesto Terry con una sonrisa.
Ambos hombres entraron a aquel bullicioso lugar, donde el castaño acomodo su camisa negra pues estaba desarreglada, camino hacia la barra donde pidió un whiskie doble y lo bebió sin contemplación sintiendo como el trago quemaba su garganta y el recorrido hacia su estomago; miro a Stear quien le hacía señas para que salieran de aquel sitio pues al parecer alguien se había dado cuenta del cuerpo tirado en el callejón.
Se abrió paso a través de la multitud y salió de aquel lugar, donde ya Archie estaba montándose en su Hennessey Camaro HPE550, un regalo de su padre que Terry jamás quiso usar, pero sinceramente le encantaba aquel auto, Terry le arqueo su ceja en señal de una buena respuesta pero el muchacho lo fulmino con la mirada y lo obligo a tomar su puesto de copiloto, ciertamente no lo dejaría ni conducir su propio auto, desearía irse con Stear en su auto, Archie era muy molesto y parlanchín, aquello era un fastidio para Terry, quien al montarse saco un cigarrillo y lo coloco en su boca luego de prenderlo, dándole una buena probada y dejando que el auto se llenara de humo, donde el hombre tuvo que abrir los vidrios.
-. Esa porquería te matara_ lo reto Archie luego de un rato.
- bien mamá, se que te mueres por retarme con todo gusto, adelante hazlo!
- que mierda te pasa!_ soltó Archie molesto_ primero llegas encerrándote bebiendo cuando nunca has bebido! Luego te levantas con semejante resaca e intentas golpearnos! Después te pierdes todo el maldito día y tu padre nos pidió no perderte de vista! Y luego te encontramos en casa de los White vigilándolos!
- y luego golpeas a un hombre hasta matarlo_ completo Stear desde el comunicador del auto, claramente ambos se podían escuchar desde los dos autos distintos, pero este estaba muriéndose totalmente de la risa, al escuchar como Archie estaba alterado.
- eso también!_ grito Archie_ acaso esa isla te volvió loco…
- a lo mejor_ respondió Terry dándole una calada a su cigarrillo, para luego mirar a Archie_ acaso no tengo permitido caer en la locura…
- bien terrence… pero no pongas en juego nuestro trabajo!
- está bien, no es mi culpa que mi padre los quiera de mis niñeros que de guardaespaldas para el_ provoco Terry con sus zafiros.
- ignorare esas palabras_ bufo el otro.
- Terry dinos que te traes con la White?_ pregunto Stear para romper la tensión, sin saber que mas bien había creado mucho mas.
- simplemente quiero que encuentre alguien que valga la pena_ respondió ignorando la mirada de Archie que estaba llena de incredulidad.
- y te parece esa una bonita manera de hacerlo?
- puedo ser yo un candidato?_ pregunto Stear, ignorando la pregunta de su hermano.
- dije alguien que valiera la pena Stear… sin ofender pero ella no es tu tipo.
- y que tipo es, su alteza?
- es una mujer cariñosa, sincera, con un pasado difícil, ella necesita alguien que la cuide, que le recite poemas y le diga lo hermosa que es cada día, ella necesita alguien que le de amor y cariño continuamente, que le lleve rosas, la invite a cenar, que la lleve al cine y le tome la mano o la abrace en toda la película… ella solo quiere un hombre maravilloso, que no esté dañado y que no sea un problema, a ella no le interesa que sea rico o pobre porque ella es una soñadora, mi pecosa es una amante soñadora… desearía ser yo ese hombre para ella_ susurro mas para sí mismo, quedando pensativo sobre ella, todo lo demás fue silencio absoluto, el castaño se giro hacia Archie quien estaba pálido mirando la carretera donde conducía_ que pasa?_ pregunto interesado por el profundo silencio, y luego de un rato…
- MIERDA!_ gritaron los dos hermanos al mismo tiempo.
- Has escuchado eso Stear?_ pregunto Archie sorprendido, donde Terry estaba confuso.
- si hermano… Terrence te diste cuenta de todo lo que dijiste?
- cuál es la sorpresa? Ella es una mujer maravillosa.
- hermano la has descrito tan perfectamente que…
- ESTAS ENAMORADO!
grito Archie frenando de pronto en un semáforo en rojo.
- hijo de…_ exclamo Stear_ casi me haces llegarles por detrás inepto, deja las monerías quieres! Ahora bien, T creo que mi hermano tiene razón.
- dejen de molestar… claro que no lo estoy_ negó el castaño molesto.
- pues qué bueno! porque mañana voy a visitar a esa White, esta súper buena, es una fresita que deseo saborear y…
- escúchame Stear, si haces eso, te matare, lo entiendes… te quitare miembro por miembro y empezare por el de tus pantalones_ lo amenazo Terry con violencia, donde Archie suspiro poniendo en movimiento el auto.
- confirmado Stear… está enamorado, debiste ver su rostro, si hubieses estado aquí te habría matado sin contemplación_ respondió el piloto sonriendo.
- claro que no!_ se quejo Terry.
- bien T, dime que haremos por ella?_ pregunto Stear.
- nada!
- y si llega otro?_ pregunto Archie.
- no importa, ella merece ser feliz_ respondió con terquedad el castaño_ y dejemos el tema por favor, necesito un trago.
- olvídalo princesa, iremos a casa, necesitamos seguir hablando_ dijo Archie con seriedad_ entendiste hermano?
- copiado, nos encontramos allá, llevare una botella de Whiskie…
- ok, será una noche larga_ suspiro el piloto, mirando como Terry lo ignoraba totalmente molesto por aquel par, pero estaba más que confirmado que aquel cascarrabias había caído en una red que no conocía.
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Los días fueron pasando, y las semanas corriendo llegaron a la vida de candy, ella empezó a realizar cosas nuevas, desde correr por el parque, hasta mejorar el jardín de su hogar, acompañaba a Albert a todas las cenas posibles junto con patty y había retomado su carrera en administración, la cual había congelado cuando pensó ser independiente, ahora deseaba hacer algo nuevo con su vida y Albert la apoyaba totalmente.
Allí donde sonriente se enfrento ante la mañana, aquella noche durmió entre sus sabanas pero la camisa lavada de Terry fue colocada, y es que aunque quisiera negarlo ella lo extrañaba a morir, los días pasaban y ni el había aparecido, ni ella lo había contactado, se engañaba diciendo que era lo mejor pero sabía que aquello le hacía daño, mientras tanto se conformo con aquella camisa imaginando que era él quien la abrazaba.
Aquella mañana se dio una ducha y se coloco unos pantalones cortos a la rodilla, marrones con una camisa rosa holgada pero sin mangas, su cabello totalmente suelto en ondas fue domado con una cola de caballo alta, dejando algunos rizos sobre su rostro pecoso, se coloco una hermosa cadena de oro que su hermano le había regalado hace unos días, donde un dije de una rosa con una esmeralda en el centro era un encanto, se coloco sus hermosas converse rosas con negro, tenia miles de ellas y era que los tacones no eran su fuerte.
Luego camino a la cocina donde estaba totalmente vacía, solo una nota estaba en el refrigerador:
'' Tu comida está en la mesa, devórala toda glotona.
Patty ira por ti en la tarde, diviértete.
Te ama, tu hermano A''
Su hermano cada día era un amor mas inmenso y atento, comió con gusto su desayuno pensando en que pasar la mañana, pero al no conseguir oficio, prefirió ir al jardín para regar sus rosas, las cuales estaban cada día mas resplandecientes y llenas de vida.
Tomo entre sus manos la regadera y puso manos a la acción en aquella obra, donde de vez en cuando saludaba a todos los que pasaban por la acera, quienes se quedaban sorprendidos por su cambio, pero sonriéndoles ella los animaba a contestarles, se sentía dichosa, ya nadie la ignoraba ni la trataba mal, ella estaba feliz consigo misma, tal vez el cambio no era por los demás solamente, sino por ella, ella deseaba sentirse bonita y eso sentía, una mujer maravillosa que deseaba solo una cosa.
- Terry_ susurro mirando una de sus rosas marchitas, sintiendo un dolor en su interior al recordar aquel castaño que se había robado su amor y con cada suspiro como aquel seguía robándolo.
- Susana!_ grito saludando alguien frente a ella, donde la rubia reconoció totalmente aquella voz, donde sonriendo se enfrento a aquel chico, un rubio de ojos azules, alto y delgado, quien se le quedo mirando sorprendido y abochornado.
- hola Anthony_ saludo candy con simplicidad, no deteniéndose en su tarea con las rosas.
- candy?!
pregunto aquel hombre, asombrado de su belleza, había olvidado lo hermosa que era candy hace unos años.
- claro que soy yo, tonto… Susana esta en Milán presentando una nueva colección, si quieres hablar con ella, puedo guardarle tu mensaje y que te llame_ dijo candy sonriendo, mientras miraba de vez en cuando el rostro de Anthony que se teñía de rojo profundo.
- no yo no… sinceramente hace mucho que no hablamos, pensé que eras ella y quise acercarme…
- oh lamento desilusionarte_ lo interrumpió ella.
- oh no claro que no, lamento la confusión pero es que están tan cambiada… tan hermosa.
- gracias, pensare que antes era demasiado fea_ contesto candy riendo, donde el rubio se sonrojo aun mas apenado.
- no quise decir eso candy, yo lo lamento…
- tranquilo tony_ respondió despreocupada, Anthony sin embargo sonrió encantador pues ella lo había llamado con aquella familiaridad.
- me entere de tu desaparición, fue algo muy triste…
- sí, pero afortunadamente aquí estoy gracias a Dios, llena de salud y vida.
- y bien hermosa Can_ dijo con coquetería, candy solo se le quedo mirando, pensando en lo estúpido que era en aquel momento, allí estaba coqueteando con ella como si nada cuando en el pasado dejo de notarla incluso cuando le pasaba por un lado.
- gracias… si me disculpas debo entrar a la casa_ respondió despidiéndose donde el rubio insistente por encima de la cerca que los separaba, tomo su mano.
- candy discúlpame por todo, de verdad…
- tranquilo Anthony, todo está en el pasado_ respondió incomoda, intentando separar su mano.
- seré muy osado si te invito a cenar?_ rogo el chico, donde ella solo se sorprendió_ para festejar tu aparición y que estas bien.
- no puedo esta semana!_ invento lo más rápido que pudo.
- esperare la próxima, preciosa… solo dime que si_ pidió con insistencia.
- bueno… está bien, supongo.
- muy bien, vendré por ti el próximo viernes a las siete…_ dijo soltando su mano y caminando hacia su casa el rubio.
- que… porque el viernes… oye Anthony_ intento ella replicar, pero el se había alejado.
- nos vemos linda_ se despidió, dejando a la rubia para confundida en el patio de su casa.
¿Qué he hecho?
Se pregunto desesperada, entrando a la casa, buscando rápidamente su teléfono para hablar con patty y contarle lo que había pasado, necesitaba salir de ese enredo.
Afuera de aquella casa un Hennessey Camaro HPE550 color rojo estaba estacionado a solo unos metros, dentro de este dos hombres estaban mirando.
- Y bien?_ pregunto el castaño con lentes.
- quien era?_ pregunto el otro interesado.
- mmm Anthony Brower...
- no sé quién diablos es!
- agárrate… era el ex de candy.
- hay que matarlo_ contesto molesto el castaño de ojos zafiros.
- joder Terrence deja las tonterías… sal de este maldito auto y toca la maldita puerta!_ se quejo Stear cansado, terrence prácticamente todos los días hacia lo mismo, vigilar a la dulce candy y añorarla en silencio.
- y que quieres que le diga? Hola candy, me recuerdas?_ pregunto con ironía.
- tal vez dile que la amas!
- no puedo amar…
- por Dios incluso te has robado unos malditos bóxer que ella usaba, los tienes en un santuario, estas volviéndote loco y ya estoy harto de esta tontería.
- entonces vete_ contesto con frialdad, demasiado terco para entenderse con él.
- vamos hombre… no seas un cobarde, ve por ella.
- no entiendes Stear…
- que no entiendo?
- ella no me recibirá, dijo que me arrepentiría_ susurro demasiado triste_ me he arrepentido desde que me baje de ese maldito helicóptero, pero ella ni aunque me arrastre me querrá en su vida.
- todas las mujeres dicen lo mismo T.
- pero ella no es igual, ella cumple su palabra… lo acepto, estoy condenadamente enamorado, llevo días sin dormir porque solo pienso en ella… la extraño con todo mi corazón.
- vamos amigo, sal del auto y ve por ella…
- no puedo!
- eres un maldito cobarde…
- lo sé, ella me lo dijo también… ella tenía razón_ susurro con voz cansada, sintiendo un nudo en su garganta, estaba a punto de llorar en aquel sitio, mientras tanto Stear solo le sonrió con melancolía, colocando su mano en su hombro.
- sino vas, aguanta hermano…
- esto duele como el demonio!_ se quejo mientras una lagrima bajaba de su zafiro.
- y seguirá doliendo sino dejas el miedo… te lo aseguro.
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Besos y abrazos.
Su amiga, Ely Andley.
