Perdido En Tus Manos
Ely Andley
Capitulo 6:
Estaba sumamente nerviosa donde su manicure bien hecha de las manos, estaba totalmente arruinada, estaba sentada en el taburete de la cocina, esperando que su adorada cuñada apareciera, acaso no podía apresurarse, checo nuevamente el reloj y ya los quince minutos que patty había pedido, se habían caducado, en donde estaría esa mujer.
De pronto el timbre sonó y la rubia salió corriendo hacia la puerta con afán, tropezándose un poco con sus propios pies, llegando sin aliento hacia la puerta, la cual abrió apresuradamente.
- Que diablos te ha pasado?!_ le cuestiono rápidamente patty, quien miro a la rubia pálida.
- llegas tarde!
- había trafico tesoro, que querías? Que volara hacia ti_ contesto sarcástico, donde la rubia rodo sus esmeraldas.
- vamos entra para contarte algo_ la jalo candy.
- tranquila cariño, no quiero que me fractures la muñeca_ se quejo la castaña cuando candy la arrastro prácticamente hacia la cocina, ambas tomaron asiento mirándose fijamente_ bien, dime cual es la emergencia? Se suponía nos veríamos en la tarde.
- he hecho una tontería!
- ah quien has matado?
- patty!_ se quejo candy, cuando patty soltó una carcajada divertida_ es algo serio!
- está bien, está bien_ contesto alzando sus manos en señal de rendición_ dime que has hecho?
- recuerdas a Anthony?
- mmm Anthony no…
- mi vecino patty!
- ahhh_ exclamo recordando algo_ tu noviecito de infancia_ ella asistió intentando hablar_ oye es el desgraciado que se metió con Susana_ candy solo encogió sus hombros.
- pues sí, ese mismo.
- que paso con ese tipo?
- ha llegado saludando hoy… bueno en realidad me confundió con susi_ respondió sarcástica.
- infeliz… no lo saludaste no?
- mmm pues si lo hice.
- candy!
- qué?_ pregunto con simplicidad.
- es el enemigo!
- solo es mi vecino, patty_ respondió incomoda.
- está bien_ suspiro patty_ pero cual era la emergencia, ante aquello candy se tapo su rostro.
- me ha invitado a salir…
- que imbécil y me imagino que tu no…
- he aceptado!
- Candy White!_ grito patty.
- lo siento_ susurro candy hundiendo mas su rostro entre sus manos_ no sabía que decir, me agarro desprevenida.
- bueno aunque pensándolo bien_ dijo pensativa su cuñada_ no estaría mal que salieras con él.
- que dices?_ pregunto confundida candy retirando sus manos de su rostro.
- claro, puedes vengarte…
- patty!
- está bien, no vengarte exactamente, pero si mostrarle lo que se ha perdido por ser estúpido.
- pero eso fue hace años y…
- pueden pasar miles de años pero una mujer no olvida!
- pues supongo que no_ respondió dudando, mirando como su cuñada sonreía malévolamente_ tienes en mente algo?
- muchas cosas querida, pero la principal es que debemos conseguirte un vestido especial para esa noche… es de noche no?_ ella asistió_ que día es?
- el próximo viernes.
- muy bien, aun queda tiempo candy.
- que lio_ suspiro la rubia derrotada.
- no te quejes, te has metido en este lio tu solita.
- lo sé, siempre hago desastres.
- no te preocupes querida, todo estará bien, confía en mí.
- patty necesito que vallas conmigo!_ suplico con sus esmeraldas.
- ah no candy, te puedo querer pero no haré eso!
- por favorrrrr_ rogo tomando las manos de patty a quien le dio lastima la situación de su pequeña cuñada.
- ya veremos si?_ candy solo asistió sonriendo_ ahora bien, necesitamos salir… a donde quieres ir?
- no lo sé_ contesto encogiendo sus hombros_ al parque?
- siempre a sitios sencillos_ protesto patty sonriendo.
- es que quisiera salir a un sitio despejado…
- muy bien, vamos, cierra la casa y te espero en el auto!
- está bien… y patty?
- dime?
- gracias!_ exclamo abrazándola cariñosamente.
- de nada cuñada_ respondió la otra sonriente, mientras se separaban.
Ambas mujeres sonrientes salieron de la casa, candy había soltado su cabello dejándolo libre para jugar con el viento de primavera, patty tomo el control remoto de su deportivo y quito la alarma, invitando a su cuñada a montarse, no sin antes mirar hacia su derecha con una sonrisa gigante.
-. Ves no soy la única a la que le gustan los autos rojos, has visto aquel?_ señalo a lo lejos, donde candy sonriendo lo miro.
- esta hermoso así, no es tan escandaloso como el tuyo.
- claro que sí, es parecido.
- admítelo patty, el tuyo es como una cereza_ dijo candy riéndose.
- oye… debería ver quién es el dueño y preguntarle qué opina, a lo mejor es un adonis de músculos enormes y con libido al cielo.
- deja de inventar y mejor vámonos_ candy solo negó con su cabeza montándose.
- aburrida_ exclamo patty encendiendo el motor de su vehículo_ ahora vámonos!
- no inventes corriendo, quiero seguir viva…
- miedosa!
.
Dos hombres dentro de un auto rojo estaban agazapados en los asientos, se habían asustado cuando una castaña había señalado su auto.
-. Crees que nos hayan visto?_ pregunto Stear recostado cerca de Terry.
- no lo creo, ya nos hubiera llegado candy aquí_ respondió el castaño_ con lo curiosa que es.
- tienes razón.
- vigila si se han ido!
- mmm pues si_ dijo Stear, animando a Terry para que se levantara.
- qué esperas Stear?
- no me digas que quieres…
- síguelas hombre!
- Terry estas malditamente loco!_ exclamo encendiendo el motor, para luego seguirlas pero desde una distancia prudente.
- no las vallas a perder.
- hago lo mejor que puedo, sabes deberías pagarme por todo lo que hago.
- mi padre te paga_ respondió Terry colocando sus ojos en blanco.
- por cuidarte… no por ser espía.
- te pagare luego.
- quiero tu guante de cuero.
- qué?!_ exclamo desde su asiento.
- sí, ese que no usas, esta autografiado y vale algo de dinero…
- Stear…
- oh si prefieres frenare aquí y…_ hablo bajando la velocidad.
- NOOO!
grito Terry_ te daré el estúpido guante pero sigue manejando.
- que bien_ respondió Stear sonriendo.
- eres un maldito!
- lo sé… así como tú eres cobarde.
- sabes que te puedo golpear no?_ dijo con sarcasmo el castaño.
- lo sé, pero me defendería y te golpearía también, si te daño tu rostro candy no te querrá.
- ella no me quiere…
- cierto que estas en negación_ respondió despreocupado el chico de lentes, mientras seguía manejando siguiendo a las dos mujeres.
- cuida tus palabras Stear_ lo amenazo Terry algo molesto.
- no digo nada que no sea cierto_ respondió el otro burlón.
- conduce y cállate, tu y Archie me volverán loco.
- que va viejo, ya tu estas totalmente loco_ dijo riendo, mientras veía a Terry quien estaba totalmente serio, fusilándolo con la mirada_ está bien, me callare!
Unos minutos más tarde ambos hombres se dieron cuenta que las chicas iban en dirección al parque, al verlas bajarse sonriendo y charlando, Terry se bajo junto con Stear, siendo discreto para que ellas no lo viesen, candy principalmente; allí detrás el castaño se carcomía lentamente por dentro pues la rubia atraía muchas miradas y cumplidos de los hombres que le pasaban por un lado a propósito, ella solo sonreía sin prestarles atención, algo que a él le hacía sentir un caliente en su corazón, al pensar que ella solo esperaría cumplidos de él.
Durante largos minutos ellas solo se dedicaron a caminar, hasta que una banca fue su objetivo, allí las dos se quedaron sentadas riendo por algo chistosa que la castaña había dicho.
-. Terrence realmente debemos quedarnos detrás de este árbol, la gente nos empieza a mirar con curiosidad_ contesto Stear saludando a una mujer de cabello oscuro y ropa deportiva que lo miraba, la cual se sonrojo y miro para otro sitio.
- haz lo que quieras Stear_ respondió Terry sin perder de vista a su pecosa_ camina si lo deseas.
- está bien, ya vuelvo_ dijo sonriendo, mientras seguía a la mujer que anteriormente se había sonrojado por su saludo, Terry solo negó sonriendo, pues su amigo nunca cambiaria.
Seguía admirando a su pecosa, pensando en el hermoso cambio que tenia, esos colores pasteles le quedaban perfectos y su cabello totalmente suelto, era todo un delirio, ella era tan hermosa como cuando salieron de aquella solitaria isla, él la extrañaba con todos sus pedazos y es que ella había anclado en su corazón y no se quería marchar de allí, ni tampoco el quería que lo hiciera… le hacía demasiada falta.
Observo como una niña con una canasta llena de rosas de todos colores se detenía frente las chicas, ofreciéndole sus tesoros, la castaña sonriente tomo una blanca, mientras de su bolsillo sacaba un billete y se lo entregaba a la chiquilla, la cual sonrió alegre; a su vez le ofreció a la rubia que tomara una y ella solo negó, Terry en sus ojos pudo ver esa tristeza y la sintió como suya, la amiga castaña animo a que ella tomara una, pero siguió negando con su cabeza, donde la niña con una sonrisa comprendió siguiendo su camino.
Allí las dos mujeres se quedaron en silencio, mirándose una a la otra, su pecosa seco con su mano derecha una lagrima traicionera que Terry miro completamente, aquel castaño decidió hacer indirectamente algo para hacerla sonreír aunque no sabía si funcionaria; con grandes zancadas intento alcanzar a la chiquilla de las rosas, quien al verlo se detuvo.
- Desea una rosa para su novia señor?
- sí, pero tú me harás un favor, quieres?_ dijo Terry sonriendo, arrodillándose frente a la chiquilla, la cual lo miraba confundida.
- pero yo…
- te daré cien, si me ayudas princesa_ contesto el castaño mostrando aquel apetitoso billete…la chiquilla dijo que si rápidamente, sonriendo con su dentadura algo desdentada.
.
Patty abrazaba a candy influyéndole tranquilidad, pero esta solo lloraba con tristeza.
-. Vamos candy, no puedes ponerte así cuando ves algo lindo.
- es que… lo recordé a él.
- ese cobarde no te merece… ni te ha visitado_ la rubia solo negó, secando con su mano su rostro pecoso.
- lo siento patty…
- tranquila cariño, todo estará mejor, no puedes dejar que el dolor permanezca dentro de ti tampoco.
- tienes razón.
- ahora sonríe_ pidió su cuñada, candy sonrió sin éxito_ candy!
- está bien_ susurro mostrando sus dientes.
- muy bien, esa sonrisa me dio terror_ ante aquello sonrieron ambas.
- señorita_ dijo alguien llegando a ellas, era la chiquilla de las rosas, quien sonreía enormemente_ tome!
- pero yo no quiero…_ susurro candy mirando aquella rosa roja que era extendida, tomándola entre sus manos miro a la niña quien sonreía_ nena yo no quería rosas…
- lo sé, pero un caballero me ha pedido que se la diera_ ante aquello ambas mujeres adultas miraron a los lados, sin ver a ningún hombre sospechoso.
- un caballero?_ pregunto patty a la niña.
- oh sí, es muy bueno!_ exclamo ella sonriendo_ ahhh me ha dicho que los renacuajos como usted no deben llorar, porque se le ven más las pecas…
- los que…_ patty solo soltó una carcajada muerta de la risa_ que hermoso cumplido!_ dijo riendo mas fuerte; candy solo se sonrojo sonriendo por aquello, mirando insistentemente hacia los lados.
- niña como era ese hombre?_ pregunto con interés.
- alto… fuerte… enorme_ respondió la niña pensativa, mientras patty seguía riendo.
- valla que cualidades…
- algo mas niña?_ insistió la rubia, ignorando a patty.
- tenía los ojos mas azules que he visto en mi vida_ respondió soñadora la pequeña, mientras se sonrojaba_ pero ya debo irme_ y diciendo esto, la pequeña escurridiza salió corriendo emprendiendo la huida.
- pero menuda niña_ dijo patty calmándose al fin de su risa.
- él está aquí patty!_ contesto candy mirando con sus esmeraldas en todos los sentidos, mientras sonreía, aquel hombre no la había olvidado totalmente, pero que hacia allí y porque no mostrarse.
- quien él?
- Terry…
- tu Terry?
- pues si…_ susurro sonrojada, mientras en sus manos seguía aquella rosa, instintivamente la llevo a su nariz, oliendo aquella fantástica esencia_ no me ha olvidado.
- felicidades candy, lo tienes por los pies.
- no digas eso.
- si no fuera así, se hubiese mostrado, no crees?_ pregunto patty sonriendo.
- no lo sé_ respondió pensativa mientras acariciaba aquella hermosa rosa_ que hare patty?
- esperemos que el señor Terry se aparezca al fin…
- pero y si no…
- lo hará.
- porque tan segura?_ pregunto candy interesada.
- porque estoy cincuenta por ciento segura que ese hombre está padeciendo de amor igual que tu…
- el no ama, patty_ contesto entristecida.
- todos en algún momento, aman… no te desanimes candy.
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A pesar de aquel simple gesto que había hecho él, ella había sonreído, eso lo había llenado de alegría y esperanza, ya no deseaba vigilarla más pues ella estaba más animada y bien acompañada, por ello se dirigió a su casa donde después de despedir a Stear quien celebraba una futura cita con una desconocida, cosa que el rechazaba completamente, pero como aquel castaño de lentes no le haría caso, pues reservo su comentario.
Allí sonriente y silbando una melodía, se dirigió a su habitación, una ducha no caería mal así como un descanso, llevaba días sin dormir bien y es que recordaba sus noches con su pecosa y sentía frio, así como mucha soledad.
-. Terrence…_ escucho el llamado de su padre, quien estaba en el estudio y donde él se aproximo_ veo que estas de mejor ánimo hijo.
- un poco padre_ respondió sonriente.
- pasa muchacho, deseo hablar contigo…_ dudando un poco terrence se acerco a su padre, quien estaba de pie mirando un hermoso cuadro con la imagen de su madre, ella sonreía mientras en sus brazos un bebé con unos hermosos zafiros dormía.
- sucede algo padre?
- siempre me encanto esta imagen, fue uno de los mejores días de mi vida, el pintor capto la vitalidad de tu madre y la alegría de ambos_ dijo Richard algo nostálgico, donde el castaño en silencio solo miraba cuan envejecido estaba su progenitor_ pronto moriré hijo…
- padre…
- lo hare, es la ley de la vida… todos volvemos al polvo_ hablo su padre sonriendo de medio lado_ pero te necesito hijo.
- estaré para lo que desees_ contesto Terry con seguridad.
- deseo verte realizado, una familia, que te hagas cargo de mis negocios y una hermosa esposa.
- padre yo…
- porque no estás con la chica White?_ pregunto su padre sin contemplaciones, donde Terry entre sorprendido y abochornado desvió la mirada.
- es complicado.
- todo en la vida es complicado, pero deseo que me expliques.
- padre… ella merece a alguien mejor.
- quien mejor que tu, hijo eres el hombre más bueno que he visto.
- hace seis años no pensabas lo mismo_ susurro con ironía, donde su padre lo miro fijamente con aquellos ojos penetrantes que podían mirar el alma.
- eras un niño malcriado, pero cambiaste, te volviste independiente, tu eres todo un hombre.
- un hombre que casi le arruina el futuro a los White recuerdas?
- aun te atormentas con eso, creo que deberías pedir una disculpa y continuar_ insistió su padre.
- no entiendes padre_ contesto él con tristeza_ no deseo tener una familia.
- qué?_ pregunto con extrañeza_ porque dices eso?
- no quiero que a quien ame, muera dejándome solo y sufriendo_ respondió cabizbajo, su padre con cariño tomo su rostro.
- prefieres estar solo y sufrir toda la vida, que intentar ser feliz por el tiempo que Dios te lo permita…_ dijo su padre con calma_ prefieres que White se case con otro y sea feliz_ Terry solo asistió con tristeza_ seguro? Crees que alguien la hará más feliz de lo que tú podrías?
- a lo mejor, candy merece muchas cosas especiales en su vida papá, no una persona como yo… creo que no deseo amar_ contesto inseguro.
- es tarde mi muchacho_ escucho decir, donde mirando a su padre con duda, este simplemente le dio una palmadita en el hombro_ estas enamorado hasta el cuello de esa chiquilla, te he visto… no comes, no duermes, incluso la vigilas tal como dicen los muchachos.
- malditos chismosos…
- no solo por eso Terrence, sino tus ojos, tienen ese brillo que siempre tenía tu madre al mirarme_ susurro su padre con lagrimas en sus ojos_ estas sintiendo eso que se llama amor y que será lo más hermoso que te acompañara hasta el fin de tus días.
- no llores viejo_ pidió su hijo, abrazándolo con cariño_ que debo hacer? Tengo miedo.
- miedo a que?
- a fallar, a que nada salga como deseo, no quiero que ella me dejase de ninguna manera y si me rechaza?
- primero perdónate a ti mismo hijo, luego pide perdón a los demás, cuando estés libre de todas tus cargas, podrás ser feliz… jamás pienses en tu madre y creas que la mujer que estará contigo compartirá ese mismo destino, si acaso recuerdas ella en todo caso fue feliz aun cuando el cáncer intento quitarle su sonrisa.
- mamá ha sido una luchadora!
- así deseaba ella que la recordaras_ contesto su padre separándose mientras secaba sus ojos_ perdona a este pobre viejo por nunca hacer lo correcto.
- eres el mejor padre que la vida me pudo haber dado_ dijo Terry con cariño mientras besaba la frente de su padre_ gracias por tus palabras viejo, haré lo correcto con mi pecosa.
- pecosa?_ pregunto divertido.
- muy pecosa, ya deseo que la conozcas… pero primero debo hacer algo.
- que será hijo?
- pedir perdón por mis errores.
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El día era un absoluto caos y es que los lunes siempre se formaba el desastre en aquella oficina, odiaba los lunes y deseaba dormir más de lo merecido, pero era el dueño de aquella empresa y si él no estaba aquel día, George se volvería loco si estaba totalmente solo, no le haría eso a su amigo; por otro lado se alegraba del cambio que había e su hogar, candy llenaba de mucho color sus mañanas y patty era su ancla, deseaba pedirle pronto que fuera su compañera de vida y es que imaginaba que ella se marcharía pronto y el no deseaba dejarla ir.
Caminó imponente por la sala de juntas donde miles de personas los esperaban, deseaba ser esperado, no por nada era el dueño, le daba esa sensación satisfactoria que era el dueño del mundo aunque fuera por unos minutos, se echo a reír por las caras de desaprobación pero no le importaba, deseaba decir que a quien no le gustase aquello allí estaba la puerta, esa frase le recordaba a su profesor de cálculo en la universidad.
- Albert al fin apareces!_ exclamo John, su colega y dolor de cabeza.
- hola John… muy bien empecemos_ dijo con superioridad, donde todos le prestaban atención inmediatamente_ como sabrán quiero ideas nuevas en las cuales invertir… alguna en mente?
- los Árabes están dispuestos a crear lazos con nosotros señor_ dijo una mujer que reconocía como Karla.
- no quiero lazos con Árabes… exigen demasiado y no quiero estar mucho tiempo fuera de casa.
- pero son los mejores invirtiendo Albert_ se quejo uno de sus asesores.
- no me importa_ dijo con simplicidad el rubio_ no quiero negocios que me mantengan lejos de casa, entendido?
- si señor_ dijeron todos al mismo tiempo.
- muy bien… alguna otra idea?
- hay una inversión pero…_ dijo dudoso John_ no hay muchas ganancias.
- me intriga, de que se trata?
- la construcción de un hospital infantil, pero no creo que aceptes_ susurro John algo pálido.
- porque no? Es una buena obra.
- lo sé, pero es una propuesta de… mmm Terrence Grandchester_ ante aquel nombre algunos soltaron un jadeo sorprendido por semejante atrevimiento, mientras tanto Albert solo se quedo mirando fijamente a John con un brillo desconocido en sus ojos.
- así que Grand_ susurro pensativo.
Mientras en la sala se interrumpió las conversaciones generadas por otros y los cuchicheos inoportunos.
- señor Albert_ pidió su atención George, quien entraba algo preocupado.
- qué pasa?
- el señor Terrence Grandchester, está aquí, desea una reunión con usted_ dijo George algo incomodo, donde Albert se levanto de su asiento para salir de aquel sitio.
- dile que lo espero en mi oficina ,ya mismo!
Minutos más tarde, Albert estaba sentado en su silla de cuero detrás de su escritorio, por la puerta principal un castaño de ojos claros entraba todo imponente, con una chaqueta marrón y unos pantalones ajustados negros, en su mano unos lentes negros que fueron quitados, aquel hombre miro fijamente a aquel como si fuese su enemigo; con un ademan de su mano lo invito a tomar asiento y este acepto, cuando la puerta de aquel sitio al fin se cerro, las formalidades se acabaron.
-. Que quieres, Grandchester o Greum?_ pregunto con ironía y Terry solo suspiro.
- vale sé que me odias a morir, pero no vengo a hacerte perder tu tiempo Albert.
- lo estás haciendo.
- deja las niñerías y madura.
- y me lo dice el hombre que se marcho cobardemente dejándome casi en la ruina?_ pregunto Albert retándolo, donde Terry no se intimido.
- no, te lo dice el hombre que estuvo más de cinco días perdido en una isla con tu hermana, el que la protegió y la cuido, aun sabiendo que era tu familia.
- y acaso me sacaras en cara eso!
- no lo hago por eso, solo para que entiendas que yo cambie!
- que quieres Terrence?
- tu perdón!
- disculpa_ dijo Albert confundido.
- entiendo que fue un total desastre hace años cuando ocurrió todo aquello, no sabes cuánto me arrepiento, pero he cambiado… la muerte de mi madre me llevo a un cambio total en mi vida, antes no me interesaba a quien dañaba pero eso cambio cuando ella me falto, conocí también a candy y déjame decirte que ella te adora con su alma, cada maldito día en aquel sitio solitario no hacia más que hablar de su fantástico hermano_ comento Terry, mirando como Albert se quedaba mudo_ esa pecosa te ama y eso me llevo a entender que de nada vale hacerle daño a los demás, eso no te hará bien a ti, solo pido que me comprendas, que dejemos eso en el pasado y si en algún momento decides perdonarme, estaré agradecido contigo.
- porque todo esto?
- no sé, solo quiero liberar mis cargar y continuar mi camino.
- por eso deseas la construcción de ese hospital?
- considerado una tregua…
- puedo aceptar y dejarte solo cuando la obra empiece…
- eres mejor que yo Albert_ contesto Terry sonriendo, donde el rubio solo se recostó en su asiento suspirando derrotado.
- supongo que si lo soy…
- tengo algo más que decir!
- no es de candy no?_ pregunto interesado, donde Terry solo se sonrojaba.
- pues lo es…
- sinceramente de hombre a hombre, te interesa mi hermana?_ pregunto de una vez.
- si me gusta, y estoy enamorado de ella_ contesto Terry sin dudarlo, donde Albert solo sonrió con tristeza.
- me lo imaginaba… incluso en sueños ella te nombra, te dice Terry.
- en serio?_ pregunto el castaño emocionado.
- en fin_ hablo ignorándolo_ solo quiero que candy sea feliz pero si le haces algo…
- sé que me mataras.
- ni lo dudes por un segundo.
- deseo verla_ pidió Terry con rapidez.
- hagamos las cosas bien Greum_ dijo Albert pensativo_ empecemos con una visita formal el día viernes, quieres?
- claro que si_ dijo emocionado Terry_ solo no le digas, quiero darle una sorpresa!
- ni te imaginas la gran sorpresa que le darás_ dijo Albert demasiado sonriente para su propio bien_ candy se llevara una gran sorpresa.
Aquel rubio era de armas tomar, y que de malo tenia hacerles pasar un mal rato a ambos chicos, total si ambos estaban tan enamorados superaría aquello… además deseaba ver la cara de aquel vecinito suyo cuando la salida se les arruinara por la presencia de aquel castaño de mal genio… seria un excelente viernes.
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Muchos besitos y abrazos.
Su amiga,
Ely Andley.
