Capítulo 15.
- SI LA HUBIERAS DEJADO IRSE AQUEL DÍA ELLA AUN ESTARÍA CON VIDA. – termino gritando Hiro ante el dolor de recordar la pérdida de su hermana y la impotencia de saber que no pudo hacer nada para ayudarla.
Continuara…
- HIRO! - grito su cuñado y trato de darle un puñetazo, pero el señor Kaioh se lo impidió. - suelta me Dorian, lo matare. - decía Shiro tratando de zafar se del agarre de Dorian.
Bas…ta! – decía Dorian forcejeando con el señor Fujino, a quien tenía sujeto de los brazos. – deben centrarse en lo importante, la felicidad de tu hija Fujino. – trataba de razonar el señor Kaioh. – ahora voy a soltarte y espero que no hagas una tontería. – justo después de decir esto lo soltó y el señor Fujino simplemente permaneció de pie en silencio. – ahora bien, Fujino si tu hija está enamorada deberías pensar que es lo mejor para ella y no lo mejor para tu bolsillo.
¿Cómo te atreves Kaioh? Mi hija es muy importante para mí, es todo lo que tengo y yo solo quiero que sea feliz, ¿Qué harías tú en mi lugar? Dejar que tu hija sea feliz con una mujer y sea rechazada por la sociedad y el mundo o buscarle un hombre bueno y honesto que la cuide, valore y respete y así no tenga que ser señalada cuando pase por la calle. – alegaba el señor Fujino, su suegro había sido muy claro cuando fue a su casa para hablar acerca de su compromiso con su hija, esas fueron las palabras que le dio.
Yo prefiero la felicidad de mi hija, no me importa lo que piense o deje de pensar la sociedad, si ella es feliz de esa manera y yo la acepto tal cual es, no veo porque debería importarme la opinión de terceros, siempre y cuando ella sea feliz. – refutaba Dorian, el no permitiría que su hija fuera infeliz con alguien a quien no amaba.
Vaya, maravilloso que pienses de esa manera, ¿no lo crees así Hiro? – decía Shiro, no permitiría que su hija estuviera con una mujer y estaba seguro que en cuanto Dorian supiera la verdad acerca de Haruka dejaría de pensar así.
Deja el veneno Shiro, si lo que estas insinuando es que no pensaba decirle nada a Dorian estas equivocado, se lo diré y aprovechare que Saeko-san está aquí para que se entere también. – decía el señor Tenoh con molestia en la voz, no podía creer hasta donde era capaz de llegar su cuñado. – Dorian, antes de que aceptes que nuestros hijos tengan una relación, me gustaría que supiera algo acerca de Haruka que tal vez lo cambie todo. – declaro serio Hiro, no quería mentiras, diría la verdad y si Dorian no aceptaba a su hija ya vería la manera de hacerlo entrar en razón. – veras…
- No es necesario Hiro. – lo interrumpía Dorian.
- Pero Dorian es necesario que tu sepas… - trataba de explicar de nueva cuenta Hiro pero simplemente el señor Kaioh no quería escuchar.
- Ya te dije que no es necesario y te diré porque, yo se la verdad acerca de Haruka-kun, sé que es una mujer y si te preguntas como, pues es muy sencillo tú mismo me lo dijiste hace años, es por eso que cuando me lo presentaste me sorprendí mucho, pero al verla detenidamente supe que era una chica, pero después hablamos acerca de eso, solo quiero decirte que su secreto está a salvo y que estoy muy feliz porque nuestras hijas estén juntas, creo firmemente que mientras tengan nuestro apoyo ellas estarán bien. – decía Dorian muy decidido, si Haruka era la felicidad de su hija ¿Quién era el para negársela?
- gracias Dorian, en verdad valoro lo que has dicho y agradezco aún más el hecho de que aceptes que mi hija este con la tuya. – hablaba Hiro con alegría. – ahora volvamos al otro tema, Toshiro Suguru Fujino, no voy a permitir que te interpongas en la felicidad de tu hija y como no veo otra alternativa para esto, te diré que… o permites que Shizuru-chan sea feliz con Natsuki-chan o TenohCorp retirara todos los fondos que ha invertido en las empresas Fujino. – amenazo Hiro, si su cuñado no cooperaba por la buenas lo haría cooperar por las malas.
- ¿Qué?! Hiro MALDITO! Eso es jugar sucio, ¿Cómo te atreves? – decía molesto Shiro, pero de pronto una sonrisa apareció en su rostro dejando a Hiro desconcertado. – nunca pensé que llegarías a amenazarme con retirarme los fondos de la compañía, has caído muy bajo Hiro.
- más bajo has caído tú al no querer permitir que tu hija sea feliz, no me importa caer bajo, si con eso logro que mis hijos sean felices, para mí, ellos son lo más importante y estoy seguro que Dorian y Saeko piensan igual, pero tú, tu solo piensas en lo que es mejor para tu bolsillo, ¿es que acaso piensas que la familia Kanzaki te dejara manejar su dinero como tú quieras? Por su puesto que no Shiro, al contrario, será su heredero quien maneje la fortuna de ellos y la de Shizuru porque legalmente será su marido. – decía Hiro molesto tratando de hacer entrar en razón al señor Fujino.
- ese comentario le había caído como agua helada, claro que sabía que no le cederían el control de la fortuna, pero ya tenía una estrategia para quedarse con todo y no permitiría que nadie se metiera en su camino. – no tienes que recordármelo, lo sé perfectamente, yo no busco el dinero de los Kanzaki, solo quiero que mi hija sea capaz de pasear por la calle sin que la gente la señale. – tenía que seguir con su pose de papa digno y preocupado por el bienestar de su hija. – Saeko por favor, piensa bien las cosas, ¿Qué futuro le espera a nuestras hijas? Estar siempre en la boca de la gente, ser vistas de manera diferente, ser rechazadas, no puedo creer que tú quieras que todo esto le pase a nuestras hijas. – ahora trataba de convencer a Saeko Kuga, de alguna manera tenía que conseguir tiempo para poder avisarle a su suegro lo que estaba pasando, estaba seguro que él no permitiría nada de eso.
- desafortunadamente Shiro apelas a la persona equivocada, soy una mujer de ciencia, de mente a abierta, a mí no me importa en lo más mínimo que Natsuki este con Shizuru-chan, al contrario, estoy fascinada con la idea, considero que tu hija es lo mejor que le pudo pasar a mi Natsuki y lamento mucho que no puedas entender que aquí lo que realmente importa es el bienestar y la felicidad de nuestras hijas, ya no estamos en esa época retrograda donde te señalaban solo por ser diferente, las cosas han cambiado, sé que todavía existe gente que piensa como tú, pero ya no es la gran mayoría. – exponía la doctora Kuga, ella solo quería que su hija fuera feliz y sabía que Shizuru era su felicidad, lo últimos días que estuvo viendo a Haruka pudo ser testigo del cambio en su humor, su sonrisa que trataba de disimular ver así a Natsuki lo valía todo.
- claro, debí suponerlo, tu eres… - decía el señor Fujino con desprecio en la voz.
- cuida lo que dices Shiro, Saeko es una dama y no permitiré que le faltes al respeto. – respondía con molestia el señor Tenoh.
- no te preocupes Hiro, hace tiempo que dejo de afectarme lo que pensara Shiro de mí. – decía Saeko, ya no le importaba nada lo que pensara o dijera de ella ese hombre, ella defendería el amor de su hija y Shizuru, así como no pudo defender el suyo.
- no lo puedo creer, es que acaso se han vuelto locos, tenemos un prestigio que cuidar, una reputación, no podemos así como así sacar a la luz el noviazgo de nuestras hijas, sería un escándalo. – necesitaba más tiempo, trataría con el tema del desprestigio para ganar más, solo esperaba que su suegro llegara pronto a su casa y le dieran el recado que le dejo.
- no veo porque los medios harían un escando de esto, con Haruka y Michiru no habrá ningún problema y estoy convencido que con Shizuru y Natsuki tampoco, es bien sabido por todos los medios que mi sobrina ha recibido invitaciones para salir de ambos sexos, ya que ella ha aceptado algunas de estas proposiciones y claro la prensa la ha seguido, sinceramente Shiro, ¿Qué también conoces a tu hija? – no quería ser grosero con su cuñado pero tenía que hacerle ver que su postura no era la correcta. – Shizuru es la hija que todo mundo quisiera tener, responsable, educada, hábil, tiene un don de mando increíble y muchísimas cualidades más, sé que no ha sido fácil criarla y educarla tu solo, pero no obligues a mi sobrina a pasar por lo mismo que paso su madre.
- ¿un infierno? Eso es lo que paso su madre a mi lado ¿no? – decía Shiro con rencor.
- sabes mejor que nadie, que mi hermana fue feliz a tu lado, pero… - trataba de explicar el señor Tenoh, pero fue interrumpido.
- claro, era feliz, hasta que esa… persona volvió y se cruzó de nuevo en su camino, ahí tu hermana cambio. – hablaba Shiro con melancolía.
- tu sabias de los sentimientos de mi hermana, pero te aferraste a ella, la obligaste a permanecer a tu lado… Shiro piensa bien las cosas, ¿quieres que Shizuru te odie por atarla a alguien que no ama? – Hiro trataba de apelar al lado sensible de su cuñado pero parecía que nada funcionaba.
- si por procurar su bienestar Shizuru va a odiarme… que así sea. – decía Shiro convencido, no importaba que Shizuru lo odia si lograba apoderarse de la fortuna de los Kanzaki, sabia de sobra que la fortuna de las Kuga era mayor, pero con Saeko era imposible tratar de apoderarse de ella.
- ES QUE ACASO NO TE DAS CUENTA. – exploto Hiro y golpeo la mesa por la ira que sentía. – ese no es el bienestar de Shizuru, eso es solo lo que tu deseas, Shizuru no nació para ser una esposa de adorno, no nació para aguantar que su futuro marido tenga amantes mientras que ella permanece en casa, Shizuru no nació para eso, ella será en un futuro la mano derecha de Haruka en TenohCorp, mi sobrina está destinada a algo más grande y no voy a permitir que nadie le robe su futuro aun si se trata de su propio padre. – decía Hiro decidido.
- no lo permitiré. – contesto decidido Shiro, el tiempo había llegado, en esos momentos de seguro su suegro ya habría recibido su mensaje y no tardaba nada en llamarle. – y estoy seguro que… - en eso su celular empezó a vibrar, con una sonrisa de satisfacción comprobó que era su suegro, ahora el tenia las de ganar, fue buena idea mandarle un mensaje a su asistente después de enterarse de los planes de su cuñado, así su suegro tomaría cartas en el asunto. – tu padre tampoco lo permitirá.
- ¿mi padre? ¿Qué tiene que ver mi padre… - si su padre se enteraba iría a confrontar a Shizuru y Haruka, podría incluso… no, no debía pensar en eso, tenía que centrarse en lo importante. - ¿se lo has dicho? CONTESTA, LE DIJISTE A MI PADRE. – su ira había salido nuevamente, no podía creer lo bajo que había caído su cuñado con tal de salirse con la suya.
- en estos momentos, Takuma-sama debe de ir en camino a Tokio. – dijo con alegría en la voz Shiro, había ganado, con su suegro en el juego no había nada que Hiro pudiera hacer.
- eres un imbécil. – dijo Hiro y le propino un golpe en la cara que termino por dejarlo inconsciente. – bien, ahora que este idiota esta fuera del camino por el momento, debo tratar de comunicarme con mi padre. – y así lo hizo, marco, una, dos, tres veces y nada, simplemente mandaba al buzón de voz, no había duda, su padre estaba en un avión. – rayos, mi padre debe de ir en camino a Tokio a hora mismo.
- en ese caso Hiro, nosotros también tenemos que ir, no podemos quedarnos aquí, nuestras hijas necesitaran de nuestro apoyo. – decía Dorian con decisión, no iba a permitir que nadie le borrar la sonrisa a su hija.
- Dorian tiene razón Hiro, no podemos quedarnos de brazos cruzados, es necesario volver a Tokio. – dijo Saeko, sabía que su seminario era muy importante tanto para ella, como para su hija y las otras chicas, pero tenía que estar con Natsuki ahora más que nunca.
- sí, tienen razón, volveremos a Tokio, pero Saeko, tú tienes que quedarte, por favor, sé que es algo muy difícil de hacer, pero sabes que de ese seminario depende el futuro de nuestras hijas. – decía Hiro tratando de razonar con Saeko.
- está bien, me quedare, pero promete que me mantendrás al tanto de todo. – dijo Saeko de mala gana, no quería quedarse y estar solo a la espera, pero Hiro tenía razón, el futuro de sus hijas estaba en juego.
- claro que sí. – contesto Hiro decidido, no permitirá que su padre hiciera de nuevo lo quisiera, le plantaría cara y defendería a esas niñas. – llamare a Haruka camino al aeropuerto para avisarle lo que está pasando. – dijo Hiro, tenía que prevenir a su hija de algún modo.
Después de esto último, Saeko termino con la video conferencia y se centró en las notas y apuntes para el seminario, tenía que mantener su cabeza ocupada, todo saldría bien, no había motivos para pensar diferente, aunque el hecho de que Takuma Tenoh esté involucrado ya implicaba un riesgo y ella sabía perfectamente de lo que ese señor era capaz, pero por ahora tenía que centrarse en la investigación, después de todo ya no era la jovencita que había intimidado hace mucho tiempo, ahora defendería el amor de su hija contrata todo y todos. Por otro lado Hiro y Dorian ya iban en camino al aeropuerto, Hiro tomo su celular y marco a su casa en Tokio, debía decirle a Haruka lo que había pasado y que las cosas se habían complicado.
-después de tres toques contestaron. – buenas tardes, residencia Tenoh. – contesto una de las maid de la casa.
- buenas tardes, habla Hiro, comunícame con Haruka inmediatamente. – ordeno Hiro con premura.
- iré a buscarlo Hiro-sama, espere un segundo por favor. – y con esto dicho la maid salió rumbo al segundo piso, después de estar en la sala tanto tiempo a la espera decidieron despejarse viendo una película, llego a la habitación de Haruka y toco tres veces, pero nadie le contesto, decidió llamarlo. – Haruka-sama, Haruka-sama tiene una llamada, Haruka-sama. – pero aun así nadie le contestaba, pidiendo permiso abrió la puerta de la habitación, encontrándose con una escena que la enterneció y avergonzó al mismo tiempo, en la cama estaban dormidas las cuatro chicas, Michiru dormía en el pecho de Haruka, mientras este la tenía abrazada, Natsuki utilizaba los pechos de Shizuru como almohada y la castaña la tenía por la cintura, se sacudió la cabeza y recordó a lo que habido ahí, se acercó a Haruka con mucho cuidado y le hablo. – Haruka-sama, Hiro-sama esta al teléfono. – pero para su sorpresa quien despertó fue Shizuru.
- ara, muchas gracias, ya bajo yo a atender la llamada. – contesto Shizuru quedamente, no quería despertar a Natsuki.
- Shizuru-sama, Hiro-sama a pedido que sea Haruka-sama. – dijo la maid, no quiera meterse en problemas.
- está bien, lo despertare yo y ahora bajamos. – contesto Shizuru, tal vez la llamada se debía a la junta con su padre y los padres de Michiru y Natsuki, se levantó de la cama tratando de no despertar a su Natsuki, arreglo sus ropas y se aproximó al otro lado de la cama para despertar a su primo. – Haruka despierta. – le dijo y lo movió un poco, al ver que no funcionaba tapo la nariz y la boca del rubio y con eso logro su objetivo.
Haruka despertó exaltado por la falta de aire, pero al sentir un peso extra en su cuerpo se tranquilizó, no quería despertar a Michiru, volteo a su lado izquierdo y pudo ver a Shizuru quien le hacía una señal para salir sin hacer ruido, Haruka simplemente asintió y como pudo bajo de la cama sin despertar a las otras dos chicas que dormían; una vez fuera de la habitación, Haruka tenía pensado reclamarle a su prima su intromisión, estaba sumamente cómodo, no tenía muchas oportunidades de dormir con Michiru y cuando volvieran sus padres serian menos, así que más valía que su prima tuviera una buena explicación.
- ¿y bien? ¿Quién se está muriendo Shizuru? Estaba muy cómodo ¿sabes? – dijo Haruka con un poco de molestia.
- sabes que no te habría despertado sino fuera algo importante, yo también estaba muy cómoda. – alegaba Shizuru, ella tampoco quería despertarse o levantarse, rara vez Natsuki era tan dócil, pero había cosas importantes que atender.
- bien, te escucho, ¿Qué paso? – cuestiono más serio al ver la cara de seriedad de su prima.
- el tío Hiro está en el teléfono y exige hablar contigo. – dijo Shizuru con un poco de angustia en la voz, no quiera imaginarse lo peor pero era inevitable no pensar en eso.
- Haruka al ver la cara de su prima se acercó a ella y la abrazo. – tranquila, todo estará bien, aún no sabemos que noticias nos tiene mi padre, ya pensaremos en lago si es que son noticias desagradables, pero lo vamos a solucionar. – dijo Haruka con decisión, no iba a dejar a su prima sola, estaban juntos en esto.
- sí. – fue lo único que contesto Shizuru y así juntos bajaron la escalera.
Al bajar la escalera Haruka vio a una maid sosteniendo el teléfono, se acercó y lo tomo, no quería hacer esperar más a su padre y él también estaba un poco angustiado por lo que le tenía que decir.
- hola, ¿padre? – dijo Haruka, a Shizuru le había demostrado una cara fuerte pero la verdad es que tenía mucho miedo de lo que le fuera a decir su padre.
- Haruka, que bueno que contestas, hay algo muy importante que tengo que decirte. – empezó Hiro, no sabía cómo lo iba a tomar su hijo, pero aun así tenía que prevenirlo, ya se había enfrentado a su abuelo, así que tal vez las cosas no saldrían tan mal.
- dime padre, ¿Qué es eso tan importante? – a pesar de estar del otro lado de la línea Haruka podía distinguir un poco de angustia en la voz de su padre.
- las cosas no salieron como habíamos planeado. – dijo Hiro de una, era mejor decir las cosas claras y no andarse por las ramas.
- entonces, me estás diciendo que ni Shizuru ni yo podemos estar con la persona que amamos ¿cierto? – dijo Haruka, con una tranquilidad que hasta la propia Shizuru se sorprendió.
- no Haruka, las cosas no son así, afortunadamente, Dorian tomo muy bien la noticia de tu noviazgo con Michiru, solo espera que dejes de hacer las cosas a tu modo y lo lleves con calma. – decía Hiro, no podía pedir más, su hija podía ser feliz con la persona que amaba y nadie le arrebataría eso.
- eso… eso es… - no podía creer lo que sus oídos estaban escuchando, el padre de Michiru había dicho que sí y los apoyaba, no podía ser más feliz, pero… entonces eso significaba que Shizuru… – padre es maravillosa es noticia, pero entonces ¿a qué te referías con que las cosas no salieron como querías? – cuestiono Haruka, sabia la respuesta, si lo suyo estaba bien eso solo podía significar que lo de Shizuru no y era lo que más le preocupaba.
- tu tío no ha tomado esta noticia nada bien. – espero un segundo para ver si Haruka decía algo pero al no recibir nada del otro lado de la línea prosiguió. – se ha negado rotundamente a su relación, la madre de Natsuki Saeko ha tomado las cosas de la mejor manera pero… tu tío… - iba a decirle acerca de que Shiro había llamado a su abuelo y este iba en camino pero Haruka no lo dejo terminar.
- eso no es problema, dile que le retiraran los fondos de la empresa, estoy seguro que con eso accederá, padre no… - pero así como él había interrumpido a su padre así mismo su padre lo interrumpió a él.
- ya lo hice, pero ese no es el problema, lo que sucedió fue que tu tío llamo a mi padre y va camino a Tokio en estos momentos, no tengo idea de hace cuánto tiempo partió, pero no te preocupes, Dorian y yo estamos llegando al aeropuerto para salir rumbo a Tokio. – explicaba Hiro, por mucho que Haruka tuviera el mismo carácter de su padre no quería que lo enfrentara solo.
- no te preocupes, Shizuru y yo lo esperaremos, yo no soy como tu padre, no voy a permitir que el viejo me arrebate mi felicidad ni la de Shizuru, voy a luchar por lo que amo y si es necesario renunciare al apellido Tenoh, pero no me van a separar de Michiru. – dijo Haruka con decisión, su abuelo estaba muy equivocado si creía que podía llegar y ordenarle que dejara a Michiru.
- lo sé, solo te pido que no hagas nada imprudente, Haruka tengo que dejarte, ya está preparado el jet, toma las cosas con calma y espera a que lleguemos. – dijo Hiro aunque sabía que decirle esto era en vano Haruka no haría caso y haría como siempre lo que quería.
- de acuerdo. – fue la seca respuesta que dio a su padre, no esperaría a nadie, esto solo le concernía a él y a Shizuru, ya era hora de que alguien bajara de su nube a su abuelo.
Colgó el teléfono y al dar la vuelta se encontró con la cara preocupada de Shizuru, ella había escuchado toda la conversación, cuando menos del lado de Haruka y estaba muy angustiada, no quiera ni imaginarse que ni su padre ni la madre de Natsuki estaban de acuerdo es su relación, pero sin duda eso era lo más probable, su padre ya le tenía un prometido y tal vez la madre de Natsuki no la consideraba digna de su hija y quería algo mejor, fuera lo que fuera no era favorable para ella, si Natsuki salía de su vida, si no podía estar con ella entonces… entonces que sentido tenia…
-al ver como Shizuru bajaba la cabeza y su rostro lo cubría su cabellera castaña, así como la manera en que apretaba las manos entendió que Shizuru estaba angustiada. – deja de sacar conjeturas sin tener toda la información, ven. – dijo Haruka tomando la mano de Shizuru. – hablaremos en el estudio y esperaremos a que tu abuelo llegue. – menciono Haruka, le diría todo a Shizuru y juntas pensarían en algo; antes de entrar al estudio Haruka vio a una de las maid de la mansión y le dio instrucciones. – en mi cuarto esta Michiru y Natsuki, no permitas que bajen ¿de acuerdo? Cuando llegue Takuma, que le digan que estamos en el estudio. A y por favor lleven nos algo de té. – dio las instrucciones Haruka, no quería que las chicas se encontraran con Takuma y este les dijera algo, no se arriesgaría con nada.
Después de darle las instrucciones a la maid, se fue con Shizuru al estudio, tomaron asiento y permanecieron en silencio hasta que les fue llevado él te, Haruka sabía que Shizuru necesitaba relajarse un poco, estaba bastante tensa y muy angustiada y sabía que esta vez el motivo de su angustia tenia nombre y apellido, Natsuki Kuga, normalmente cuando alguien le buscaba pelea a su prima esta no dudaba en aceptar y defender lo que quiera, pero ahora las cosas son diferentes, ahora se trataba de Natsuki y eso ahora era a lo que más le temía Shizuru; les sirvieron él te y Haruka decidió ir a sentarse cerca de su prima para infundirle valor, de algún modo le quería hacer saber a Shizuru que él estaba con ella, que no estaba sola y que juntos se enfrentarían a Takuma, ese hombre no arruinaría sus vidas de la misma manera en la que había arruinado la de sus padres.
- cálmate, te prometo que todo saldrá bien, Takuma no tiene manera de obligarnos a dejarlas, a mí no me importa el dinero, ni la posición social y si se atreve a amenazar la vida de Michiru, aquí mismo lo mato. – sentencio Haruka, a el Takuma lo podía amenazar cuando quisiera pero a Michiru no, a su sirena nadie se la tocaría.
- no lo entiendo. – dijo Shizuru captando la atención de Haruka. - ¿Por qué les afecta tanto que nos enamoremos? ¿Por qué es tan importante que nos casemos con quien ellos decidan? Sé que contigo fue diferente porque no creciste en este mundo, pero yo, desde que tengo uso de razón siempre he seguido las reglas que mi familia y la sociedad me han impuesto, siempre he cubierto las expectativas de todos, siempre he hecho lo que esperan de mí, nunca he defraudado a nadie, por eso soy presidenta de Todai, pero al parecer todo eso no ha sido suficiente, a pesar de todo quieren más de mí, pero mi felicidad con Natsuki es algo que no pienso entregar. – dijo Shizuru con decisión, ya estaba cansada de siempre hacer lo que los demás esperaban de ella ya era hora de hacer por una vez lo que ella realmente deseaba.
- esa es la Shizuru que yo conozco, no podemos permitir que nada ni nadie nos robe nuestra felicidad, dicen que, al final del túnel siempre hay una luz y yo pienso que esa luz para mi es Michiru, si me rindo y dejo que Takuma o cualquier otra persona me aleje de ella estaría cometiendo un grave error, yo siempre voy a estar al lado de Michiru hasta que ella me lo permita. – dijo Haruka con melancolía, no quería pensar en el pasado pero era simplemente imposible no hacerlo, no recordar a esa persona de la que creyó estar enamorado, no podía negarlo, aun pensaba en ella, tal vez después de todo si la amo, pero no era comparable con el amor que ahora sentía por Michiru.
- una moneda por tus pensamientos. – dijo Shizuru sacándolo de su ensoñación.
- lo siento Shizuru, es que bueno… es que yo… no se… - trataba de excusarse Haruka pero simplemente no encontraba las palabras.
- eso quiere decir que estabas pensando en tu ex. – dijo Shizuru como si nada, al ver la cara de asombro en su primo continuo. – tranquilo, no tienes que explicarme nada, la quisiste es normal que debes en cuando pienses en ella. – dijo Shizuru para reconfortar a su primo y al mismo tiempo tomo sus manos.
De pronto las puertas del estudio se abrieron estrepitosamente dando paso a un hombre más que molesto.
-SE PUEDE SABER ¿Qué ES ESA ESTUPIDES DE QUE SE HAN ENAMORADO? – grito el hombre dirigiéndose a Haruka y Shizuru, la espera había terminado, Takuma ya estaba ahí.
Continuara…
